Scielo RSS <![CDATA[Boletín del Instituto de Historia Argentina y Americana Dr. Emilio Ravignani]]> http://www.scielo.org.ar/rss.php?pid=0524-976720120001&lang=es vol. num. 34 lang. es <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielo.org.ar/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielo.org.ar <![CDATA[El caudillo y el párroco: Centralización política y eclesiástica durante la autonomía santafesina. 1815-1852]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100001&lng=es&nrm=iso&tlng=es Se estudian las transformaciones que sufrió la estructura eclesiástica santafesina desde el surgimiento de un poder político formalmente autónomo en la provincia hasta la caída del rosismo y la organización constitucional del estado federal a nivel nacional. Se traza en primer lugar un bosquejo de la organización jurisdiccional eclesiástica de la futura provincia a fines del período colonial y se estima numéricamente el clero diocesano y regular que oficiaba en ese espacio. Se analizan luego las modificaciones que produjo el surgimiento de un poder provincial autónomo en las formas del gobierno eclesiástico y se relacionan esas transformaciones con la centralización del poder eclesiástico en la figura del cura párroco de la Matriz santafesina, José de Amenábar. En tercer lugar, se estudia la relación entre el fisco provincial y las rentas eclesiásticas de la provincia. Por último, se sondean los límites de la iglesia provincial en razón de la dependencia jurisdiccional respecto de Buenos Aires.<hr/>This article deals with the ecclesiastical changes in Santa Fe arisen from its political autonomy in 1815 up to the end of Rosas government and the successive constitutional organization of a federal nation State. The jurisdictional structure of the Catholic Church and the clergy numbers in late-colonial Santa Fe are analyzed in the first place. Secondly, this paper studies the effects of a new autonomous government on ecclesiastical hierarchy and its link with the promotion of José de Amenábar to the highest position in local Church. In the third place the relation between provincial treasury and ecclesiastical financial resources is examined. Finally the bounds of provincial Church autonomy are taken into account considering Buenos Aires jurisdictional and political primacy. <![CDATA[Las dos caras de la fiscalidad: Estado y contribuyentes. Tucumán, 1853-1870]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100002&lng=es&nrm=iso&tlng=es En la segunda mitad del siglo XIX se inaugura en Argentina una nueva estructura jurídico-institucional y con ella la reformulación del sistema impositivo. La Constitución de 1853 imbuida en los principios liberales del laissez-faire suprimió las aduanas interiores que constituían el principal recurso de los Estados provinciales, por lo que se debió elaborar una serie de mecanismos para generar nuevos ingresos. La pérdida de las rentas de las aduanas interiores y la necesidad de recursos promovieron la creación de nuevas fuentes fiscales, lo que en Tucumán se tradujo en la desaparición de algunos tributos de la época colonial, la reformulación de otros y la incorporación de nuevos.<hr/>In the second half of the nineteenth century, the new legal-institutional structure was being founded and with it the reformulation of the tax system, in Argentine. The constitution of 1853, inspired in the liberal principles of the laissez-faire, abolished internal customs along the provinces´ borders which represented until then the main fiscal resource for provincial governments. Thus a series of new mechanisms should be designed to generate new income. The loss of profit in the internal customs and the need for resources promoted the creation of new tax sources, which in Tucumán meant the disappearance of some of old colonial tax (tithe and enforced contribution), the reformulation of others (patents) and the addition of new ones (direct contribution). <![CDATA[Reconsiderando la crisis de 1890. Imágenes y discursos en torno al empresariado argentino a fines del siglo xix: La invención del pioneer y la construcción del espacio empresarial]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100003&lng=es&nrm=iso&tlng=es El objetivo central de este artículo es analizar las modalidades que asumió el discurso en torno al empresariado de corporaciones industriales: la Unión Industrial Argentina y el Centro Azucarero Argentino, a los efectos de determinar los atributos positivos que ambas instituciones le asignaban al segmento empresarial. En este sentido, consideramos esencial examinar de qué manera la crisis de 1890 gravitó en la construcción de los relatos en torno a los orígenes de la industria y los industriales. Asimismo, se indaga acerca de las estrategias instrumentadas por las asociaciones con el propósito de sensibilizar a los poderes públicos y participar de manera activa en el diseño de políticas económicas.<hr/>The central aim of this article is to analyze the modalities that assumed the speech concerning the entrepreneurs of two industrial trade unions: the Unión Industrial Argentina and the Sugar Argentine Center, to the effects of determining the positive attributes that both institutions were assigning to the managerial segment. In this respect, we consider essentially to examine of what way the crisis of 1890 gravitated in the construction of the statements concerning the origins of the industry and the manufacturers. Likewise, it is investigated brings over of the strategies orchestrated by the associations with the intention of sensitizing to the public power and of taking part in an active way in the design of economic policies. <![CDATA[¿Qué hacer con la calle?: La definición del espacio público porteño y el edicto policial de 1932]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100004&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde por lo menos los años 1850, las calles de Buenos Aires funcionaron como un espacio complementario al del voto, considerado válido, bajo ciertas condiciones, para la intervención ciudadana. Sin embargo, el derecho de reunión no fue objeto de una definición constitucional y legislativa hasta 1949. Esta situación generó una relativa indeterminación conceptual y normativa en cuanto a su legitimidad y a su gestión concreta. En mayo de 1932, un edicto policial sobre reuniones públicas, impulsado, desde el Poder Ejecutivo, procuró precisar y prescribir las reglas del juego político callejero porteño. Tomaremos, pues, esta empresa reglamentaria del derecho de reunión promovida por el gobierno de A. P. Justo como un modo de entrar a un proceso mucho más largo cuyas problemáticas se vieron condensadas y replanteadas a principios de la década del 30.<hr/>Since at least the 1850s, the streets of Buenos Aires have served as a complementary space for voters' involvement, which was considered valid under certain circumstances. However, the right of assembly was not the subject of a constitutional and legislative definition until 1949. This situation generated a relative conceptual and normative uncertainty with respect to its legitimacy and specific provisions. In May 1932, a police edict on public meetings, driven by the executive branch of government, tried to define and prescribe the rules of the political game in the streets of Buenos Aires. We shall, therefore, take this regulation on the right of assembly, promoted by the government of A. P. Justo, as a way to enter a much longer process whose conflicts were condensed and reformulated in the early 1930s. <![CDATA[Espacios sociales, universos familiares. La familia en la historiografía española. XXV aniversario del Seminario de Familia y élite de poder en el Reino de Murcia. Siglos XV-XIX]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100005&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde por lo menos los años 1850, las calles de Buenos Aires funcionaron como un espacio complementario al del voto, considerado válido, bajo ciertas condiciones, para la intervención ciudadana. Sin embargo, el derecho de reunión no fue objeto de una definición constitucional y legislativa hasta 1949. Esta situación generó una relativa indeterminación conceptual y normativa en cuanto a su legitimidad y a su gestión concreta. En mayo de 1932, un edicto policial sobre reuniones públicas, impulsado, desde el Poder Ejecutivo, procuró precisar y prescribir las reglas del juego político callejero porteño. Tomaremos, pues, esta empresa reglamentaria del derecho de reunión promovida por el gobierno de A. P. Justo como un modo de entrar a un proceso mucho más largo cuyas problemáticas se vieron condensadas y replanteadas a principios de la década del 30.<hr/>Since at least the 1850s, the streets of Buenos Aires have served as a complementary space for voters' involvement, which was considered valid under certain circumstances. However, the right of assembly was not the subject of a constitutional and legislative definition until 1949. This situation generated a relative conceptual and normative uncertainty with respect to its legitimacy and specific provisions. In May 1932, a police edict on public meetings, driven by the executive branch of government, tried to define and prescribe the rules of the political game in the streets of Buenos Aires. We shall, therefore, take this regulation on the right of assembly, promoted by the government of A. P. Justo, as a way to enter a much longer process whose conflicts were condensed and reformulated in the early 1930s. <![CDATA[Alejandro Agüero, Castigar y perdonar cuando conviene a la República. La justicia penal de Córdoba del Tucumán, siglos XVII y XVIII]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100006&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde por lo menos los años 1850, las calles de Buenos Aires funcionaron como un espacio complementario al del voto, considerado válido, bajo ciertas condiciones, para la intervención ciudadana. Sin embargo, el derecho de reunión no fue objeto de una definición constitucional y legislativa hasta 1949. Esta situación generó una relativa indeterminación conceptual y normativa en cuanto a su legitimidad y a su gestión concreta. En mayo de 1932, un edicto policial sobre reuniones públicas, impulsado, desde el Poder Ejecutivo, procuró precisar y prescribir las reglas del juego político callejero porteño. Tomaremos, pues, esta empresa reglamentaria del derecho de reunión promovida por el gobierno de A. P. Justo como un modo de entrar a un proceso mucho más largo cuyas problemáticas se vieron condensadas y replanteadas a principios de la década del 30.<hr/>Since at least the 1850s, the streets of Buenos Aires have served as a complementary space for voters' involvement, which was considered valid under certain circumstances. However, the right of assembly was not the subject of a constitutional and legislative definition until 1949. This situation generated a relative conceptual and normative uncertainty with respect to its legitimacy and specific provisions. In May 1932, a police edict on public meetings, driven by the executive branch of government, tried to define and prescribe the rules of the political game in the streets of Buenos Aires. We shall, therefore, take this regulation on the right of assembly, promoted by the government of A. P. Justo, as a way to enter a much longer process whose conflicts were condensed and reformulated in the early 1930s. <![CDATA[José Carlos Chiaramonte, Fundamentos intelectuales y políticos de las independencias. Notas para una nueva historia intelectual de Iberoamérica]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100007&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde por lo menos los años 1850, las calles de Buenos Aires funcionaron como un espacio complementario al del voto, considerado válido, bajo ciertas condiciones, para la intervención ciudadana. Sin embargo, el derecho de reunión no fue objeto de una definición constitucional y legislativa hasta 1949. Esta situación generó una relativa indeterminación conceptual y normativa en cuanto a su legitimidad y a su gestión concreta. En mayo de 1932, un edicto policial sobre reuniones públicas, impulsado, desde el Poder Ejecutivo, procuró precisar y prescribir las reglas del juego político callejero porteño. Tomaremos, pues, esta empresa reglamentaria del derecho de reunión promovida por el gobierno de A. P. Justo como un modo de entrar a un proceso mucho más largo cuyas problemáticas se vieron condensadas y replanteadas a principios de la década del 30.<hr/>Since at least the 1850s, the streets of Buenos Aires have served as a complementary space for voters' involvement, which was considered valid under certain circumstances. However, the right of assembly was not the subject of a constitutional and legislative definition until 1949. This situation generated a relative conceptual and normative uncertainty with respect to its legitimacy and specific provisions. In May 1932, a police edict on public meetings, driven by the executive branch of government, tried to define and prescribe the rules of the political game in the streets of Buenos Aires. We shall, therefore, take this regulation on the right of assembly, promoted by the government of A. P. Justo, as a way to enter a much longer process whose conflicts were condensed and reformulated in the early 1930s. <![CDATA[Jorge Gelman, Rosas bajo fuego. Los franceses, Lavalle y la rebelión de los Estancieros]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100008&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde por lo menos los años 1850, las calles de Buenos Aires funcionaron como un espacio complementario al del voto, considerado válido, bajo ciertas condiciones, para la intervención ciudadana. Sin embargo, el derecho de reunión no fue objeto de una definición constitucional y legislativa hasta 1949. Esta situación generó una relativa indeterminación conceptual y normativa en cuanto a su legitimidad y a su gestión concreta. En mayo de 1932, un edicto policial sobre reuniones públicas, impulsado, desde el Poder Ejecutivo, procuró precisar y prescribir las reglas del juego político callejero porteño. Tomaremos, pues, esta empresa reglamentaria del derecho de reunión promovida por el gobierno de A. P. Justo como un modo de entrar a un proceso mucho más largo cuyas problemáticas se vieron condensadas y replanteadas a principios de la década del 30.<hr/>Since at least the 1850s, the streets of Buenos Aires have served as a complementary space for voters' involvement, which was considered valid under certain circumstances. However, the right of assembly was not the subject of a constitutional and legislative definition until 1949. This situation generated a relative conceptual and normative uncertainty with respect to its legitimacy and specific provisions. In May 1932, a police edict on public meetings, driven by the executive branch of government, tried to define and prescribe the rules of the political game in the streets of Buenos Aires. We shall, therefore, take this regulation on the right of assembly, promoted by the government of A. P. Justo, as a way to enter a much longer process whose conflicts were condensed and reformulated in the early 1930s. <![CDATA[Maria Silvia Di Liscia y Andrea Lluch (editoras) Argentina en exposición. Ferias y exhibiciones durante los siglos XIX y XX. Colección Universos Americanos]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100009&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde por lo menos los años 1850, las calles de Buenos Aires funcionaron como un espacio complementario al del voto, considerado válido, bajo ciertas condiciones, para la intervención ciudadana. Sin embargo, el derecho de reunión no fue objeto de una definición constitucional y legislativa hasta 1949. Esta situación generó una relativa indeterminación conceptual y normativa en cuanto a su legitimidad y a su gestión concreta. En mayo de 1932, un edicto policial sobre reuniones públicas, impulsado, desde el Poder Ejecutivo, procuró precisar y prescribir las reglas del juego político callejero porteño. Tomaremos, pues, esta empresa reglamentaria del derecho de reunión promovida por el gobierno de A. P. Justo como un modo de entrar a un proceso mucho más largo cuyas problemáticas se vieron condensadas y replanteadas a principios de la década del 30.<hr/>Since at least the 1850s, the streets of Buenos Aires have served as a complementary space for voters' involvement, which was considered valid under certain circumstances. However, the right of assembly was not the subject of a constitutional and legislative definition until 1949. This situation generated a relative conceptual and normative uncertainty with respect to its legitimacy and specific provisions. In May 1932, a police edict on public meetings, driven by the executive branch of government, tried to define and prescribe the rules of the political game in the streets of Buenos Aires. We shall, therefore, take this regulation on the right of assembly, promoted by the government of A. P. Justo, as a way to enter a much longer process whose conflicts were condensed and reformulated in the early 1930s. <![CDATA[Noemí Goldman (directora), Lenguaje y revolución: conceptos políticos clave en el Río de la Plata, 1780-1850]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100010&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde por lo menos los años 1850, las calles de Buenos Aires funcionaron como un espacio complementario al del voto, considerado válido, bajo ciertas condiciones, para la intervención ciudadana. Sin embargo, el derecho de reunión no fue objeto de una definición constitucional y legislativa hasta 1949. Esta situación generó una relativa indeterminación conceptual y normativa en cuanto a su legitimidad y a su gestión concreta. En mayo de 1932, un edicto policial sobre reuniones públicas, impulsado, desde el Poder Ejecutivo, procuró precisar y prescribir las reglas del juego político callejero porteño. Tomaremos, pues, esta empresa reglamentaria del derecho de reunión promovida por el gobierno de A. P. Justo como un modo de entrar a un proceso mucho más largo cuyas problemáticas se vieron condensadas y replanteadas a principios de la década del 30.<hr/>Since at least the 1850s, the streets of Buenos Aires have served as a complementary space for voters' involvement, which was considered valid under certain circumstances. However, the right of assembly was not the subject of a constitutional and legislative definition until 1949. This situation generated a relative conceptual and normative uncertainty with respect to its legitimacy and specific provisions. In May 1932, a police edict on public meetings, driven by the executive branch of government, tried to define and prescribe the rules of the political game in the streets of Buenos Aires. We shall, therefore, take this regulation on the right of assembly, promoted by the government of A. P. Justo, as a way to enter a much longer process whose conflicts were condensed and reformulated in the early 1930s. <![CDATA[Fausta Gantús, Caricatura y poder político. Crítica, censura y represión en la ciudad de México, 1876-1888]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100011&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde por lo menos los años 1850, las calles de Buenos Aires funcionaron como un espacio complementario al del voto, considerado válido, bajo ciertas condiciones, para la intervención ciudadana. Sin embargo, el derecho de reunión no fue objeto de una definición constitucional y legislativa hasta 1949. Esta situación generó una relativa indeterminación conceptual y normativa en cuanto a su legitimidad y a su gestión concreta. En mayo de 1932, un edicto policial sobre reuniones públicas, impulsado, desde el Poder Ejecutivo, procuró precisar y prescribir las reglas del juego político callejero porteño. Tomaremos, pues, esta empresa reglamentaria del derecho de reunión promovida por el gobierno de A. P. Justo como un modo de entrar a un proceso mucho más largo cuyas problemáticas se vieron condensadas y replanteadas a principios de la década del 30.<hr/>Since at least the 1850s, the streets of Buenos Aires have served as a complementary space for voters' involvement, which was considered valid under certain circumstances. However, the right of assembly was not the subject of a constitutional and legislative definition until 1949. This situation generated a relative conceptual and normative uncertainty with respect to its legitimacy and specific provisions. In May 1932, a police edict on public meetings, driven by the executive branch of government, tried to define and prescribe the rules of the political game in the streets of Buenos Aires. We shall, therefore, take this regulation on the right of assembly, promoted by the government of A. P. Justo, as a way to enter a much longer process whose conflicts were condensed and reformulated in the early 1930s. <![CDATA[Hilda Sabato, Buenos Aires en armas. La revolución de 1880]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100012&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde por lo menos los años 1850, las calles de Buenos Aires funcionaron como un espacio complementario al del voto, considerado válido, bajo ciertas condiciones, para la intervención ciudadana. Sin embargo, el derecho de reunión no fue objeto de una definición constitucional y legislativa hasta 1949. Esta situación generó una relativa indeterminación conceptual y normativa en cuanto a su legitimidad y a su gestión concreta. En mayo de 1932, un edicto policial sobre reuniones públicas, impulsado, desde el Poder Ejecutivo, procuró precisar y prescribir las reglas del juego político callejero porteño. Tomaremos, pues, esta empresa reglamentaria del derecho de reunión promovida por el gobierno de A. P. Justo como un modo de entrar a un proceso mucho más largo cuyas problemáticas se vieron condensadas y replanteadas a principios de la década del 30.<hr/>Since at least the 1850s, the streets of Buenos Aires have served as a complementary space for voters' involvement, which was considered valid under certain circumstances. However, the right of assembly was not the subject of a constitutional and legislative definition until 1949. This situation generated a relative conceptual and normative uncertainty with respect to its legitimacy and specific provisions. In May 1932, a police edict on public meetings, driven by the executive branch of government, tried to define and prescribe the rules of the political game in the streets of Buenos Aires. We shall, therefore, take this regulation on the right of assembly, promoted by the government of A. P. Justo, as a way to enter a much longer process whose conflicts were condensed and reformulated in the early 1930s. <![CDATA[Emir Reitano, La inmigración antes de la inmigración. Los portugueses de Buenos Aires en vísperas de la Revolución de Mayo]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0524-97672012000100013&lng=es&nrm=iso&tlng=es Desde por lo menos los años 1850, las calles de Buenos Aires funcionaron como un espacio complementario al del voto, considerado válido, bajo ciertas condiciones, para la intervención ciudadana. Sin embargo, el derecho de reunión no fue objeto de una definición constitucional y legislativa hasta 1949. Esta situación generó una relativa indeterminación conceptual y normativa en cuanto a su legitimidad y a su gestión concreta. En mayo de 1932, un edicto policial sobre reuniones públicas, impulsado, desde el Poder Ejecutivo, procuró precisar y prescribir las reglas del juego político callejero porteño. Tomaremos, pues, esta empresa reglamentaria del derecho de reunión promovida por el gobierno de A. P. Justo como un modo de entrar a un proceso mucho más largo cuyas problemáticas se vieron condensadas y replanteadas a principios de la década del 30.<hr/>Since at least the 1850s, the streets of Buenos Aires have served as a complementary space for voters' involvement, which was considered valid under certain circumstances. However, the right of assembly was not the subject of a constitutional and legislative definition until 1949. This situation generated a relative conceptual and normative uncertainty with respect to its legitimacy and specific provisions. In May 1932, a police edict on public meetings, driven by the executive branch of government, tried to define and prescribe the rules of the political game in the streets of Buenos Aires. We shall, therefore, take this regulation on the right of assembly, promoted by the government of A. P. Justo, as a way to enter a much longer process whose conflicts were condensed and reformulated in the early 1930s.