Scielo RSS <![CDATA[Revista argentina de neurocirugía]]> http://www.scielo.org.ar/rss.php?pid=1850-153220070004&lang=es vol. 21 num. 4 lang. es <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielo.org.ar/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielo.org.ar <![CDATA[La educación en época de globalización IV: El fin último de la educación]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-15322007000400001&lng=es&nrm=iso&tlng=es <![CDATA[La verdad y la evidencia]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-15322007000400002&lng=es&nrm=iso&tlng=es <![CDATA[Localización del surco central en pacientes con tumores cerebrales cercanos a la corteza sensitivo-motora utilizando Omega contralateral]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-15322007000400003&lng=es&nrm=iso&tlng=es Objetivo. Determinar la utilidad de la identificación del surco central contralateral a la lesión, a través de Omega invertida, como método para localizar la corteza sensitivomotora adyacente al proceso tumoral. Método. Desde julio de 2005 hasta abril de 2007, fueron operadas por el primer autor (AC) 15 pacientes con lesiones cercanas o a nivel de la corteza sensitivomotora, utilizando el signo de Omega contralateral a la lesión. Además, fueron estudiados 5 cerebros (10 hemisferios) de cadáveres adultos fijados en formol. Resultados. El surco central separa la corteza motora de la sensitiva. Presenta tres rodillas o curvas. La rodilla media, es la responsable de la forma de Omega invertida que muestra el surco central en un corte axial. En promedio, la altura de Omega fue de 11,2 mm ± 3,35 mm, y el ancho, en su base, de 18,7 mm ± 2,49 mm. Por otro lado, la distancia promedio desde el borde medial de Omega hasta la línea media fue de 24,5 mm ± 5,35 mm. En los 15 casos se estudió detenidamente la Resonancia Magnética (corte axial) antes de la cirugía, para poder identificar el surco central a través del signo de Omega, en el hemisferio contralateral a la lesión. En todos los casos excepto uno, fue posible identificar dicho signo. De los quince pacientes operados, siete mostraron déficit motor previo a la cirugía (1 plejía, 1 paresia severa, 1 paresia moderada y 4 paresias leves). En todos los casos hubo una mejoría en el postoperatorio. Los ocho pacientes restantes no presentaron déficit motor antes de la cirugía. Luego del procedimiento quirúrgico, dichos enfermos continuaron sin presentar déficit motor. Conclusión. El signo de Omega contralateral puede, fácil y eficientemente, ser utilizado para identificar la relación entre una lesión y el surco central ipsilateral.<hr/>Objective. To determine the utility of the contralateral central sulcus identification, by the inverted omega-shaped, as a method to localize the sensorimotor cortex adjacent to the tumoral process. Method. From July 2005 to April 2007, 15 patients with lesions near or over the sensorimotor cortex were operated, using the Omega sign contralateral to the lesion. Furthermore, 5 formalinfixed brains (10 hemispheres) were studied. Results. The central sulcus separates the motor from the sensitive cortex. It presents three genua. The middle genus is the responsible of the inverted omega-shape that shows the central sulcus in an axial cut. On average, the Omega's height was 11,2 mm ± 3,35 mm, and its breadth, in the base, was 18,7 mm ± 2,49 mm. Additionally, the average distance from omega to midline was 24,5 mm ± 5,35 mm. In all the 15 surgical cases except in one it was possible to identify the central sulcus using the Omega sign. Of the 15 operated patients, seven showed motor deficit before surgery. All those patients showed improvement after the procedure. The other eight patients did not present motor weakness preoperatively, neither presented motor deficit after the surgery. Conclusion. The contralateral omega sign can easyly and reliably be used to identify the relationships between the lesion and the central sulcus. <![CDATA[Reconstrucción de arteria portadora en aneurismas cerebrales de cuello amplio con técnica de micro stent autoexpandible]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-15322007000400004&lng=es&nrm=iso&tlng=es Objetivo. Analizar en forma retrospectiva en el presente trabajo, la efectividad y complicaciones de esta técnica en treinta y cinco aneurismas de cuello amplio tratados con un micro stent de tipo autoexpandible modelo Neuroform (Boston Scientific). Población y métodos. En un lapso de cincuenta meses hemos tratado por vía endovascular quinientos treinta aneurismas cerebrales, en treinta y cinco de los cuales, por sus características anatómicas, se practicó la técnica de coils asistidos con stent, para reconstruir la arteria. Previa antiagregación y bajo anticoagulación sistémica, el stent Neuroform fue liberado a nivel del cuello del aneurisma y luego a través del mismo se realizó la oclusión del saco aneurismático con coils desprendibles. Resultados. En un solo caso no fue posible liberar el stent; treinta y dos casos se trataron con stent seguidos de la oclusión con coils y a dos aneurismas se los trató sólo con stent. Nueve de los aneurismas habían sido tratados inicialmente sólo con coils y en un segundo tiempo para completar la oclusión del cuello se les colocó el stent y coils. Un paciente falleció por una hemorragia subaracnoidea secundaria al procedimiento; otro paciente sufrió accidente tromboembólico sin morbilidad definitva a los doce días del procedimiento y un paciente sufrió un hematoma retroperitoneal por hemorragia en el sitio de punción femoral. Veinticinco pacientes tuvieron seguimiento angiográfico y estos casos fueron analizados encontrando en cuatro casos mínima compactación de los coils, observando en otros tres casos signos de estenosis en el segmento donde se había colocado el stent; uno revirtió ésta en forma completa y en los otros dos en forma parcial a los 12 meses. Conclusión. El stent intracraneano autoexpandible Neuroform permite la reconstrucción arterial en aneurismas de cuello amplio en el 97% de los casos tratados, incrementando significativamente la estabilidad de la oclusión lograda con coils. La técnica, si bien reproducible, presenta aún riesgos de isquemia y estenosis tardía intrastent, por lo que sólo debe ser utilizada en aquellos casos en los cuales la anatomía del cuello aneurismático así lo exija.<hr/>Introduction. Main limitation for complete occlusion of wide neck brain aneurysms is a major challenge for the Endovascular Technique. Stent assisted reconstruction of the parent vessel associated with coils embolization has been proposed as a solution. Retrospective analysis of effectiveness and complications in a series of thirty five wide neck aneurysms using the self expandable brain vessel dedicated stent Nueroform (Bostos Scientific) is described. Material and methods. In the tern of fifty months 530 brain aneurysms were treated by endovascular approach. Due to their anatomy in 35 of these, stent assisted reconstruction of the parent artery with or without coiling of the aneurysm sac was performed. Under antiplatelet therapy and anticoagulation Neuroform stents were deployed in the artery at the neck of the aneurysm followed by detachable coil occlusion of the sac itself. Results. Only in one case stent deployment could not be achieved. In thirty two cases stent assisted aneurysm coil embolization was performed while in two cases single stent deployment was done. In nine cases coil embolization had been performed previously and stent assisted coil embolization was performed in order to occlude the aneurysm neck. One patient died after a subarachnoid hemorrhage secondary to the treatment; another patient presented with a transient ischemic episode twelve days after the procedure and one patient had a retroperitoneal hematoma related to the artery puncture at the groin. Twenty five patients had three and twelve months follow up angiograms performed showing minimal compaction in four cases, and arterial stenosis at the site where stent has been deployed in three of them. In the twelve month angiogram one of these cases showed complete regression while the other two showed a mild reversion. Conclusions. Neuroform self expandable stent system allowed arterial wall reconstruction in 97% of cases of wide neck brain aneurysms increasing the rate of stabilization of coil occlusion. This technique still carries risks of ischemia and delayed intra stent stenotic phenomena reason for which it should be performed solely in those cases in which neck anatomy precludes sole coil embolization. <link>http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-15322007000400005&lng=es&nrm=iso&tlng=es</link> <description/> </item> <item> <title><![CDATA[Aneurismas de la arteria cerebral anterior distal: Revisión de 17 casos operados]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-15322007000400006&lng=es&nrm=iso&tlng=es Objetivo. Comunicar nuestra experiencia con 17 casos operados de aneurismas de la arteria cerebral anterior distal (ACAD) entre 1994 y 2006, en nuestros centros de trabajo en la provincia de Buenos Aires. Material y método. Sobre 425 aneurismas intracraneanos operados entre 1994 y 2006 , correspondieron a la ACAD 17 casos, un 4% de los aneurismas tratados en dicho lapso. De ellos, hallamos 15 en la bifurcación pericallosa-callosomarginal (PC-CM), en la rodilla del cuerpo calloso, y 2 correspondían a la topografía pericallosa-frontopolar (PC-FP) o subcallosos. En tres pacientes se asociaron malformaciones vasculares incidentales (un aneurisma silviano, un comunicante anterior y una MAV frontal). Resultados. Los enfermos fueron operados entre los días 3 y 30 postHSA. Todos los aneurismas fueron clipados, mediante abordaje paramediano frontal unilateral, utilizándose en dos (variante frontopolar-subcallosa) un abordaje frontobasal bilateral. Diez pacientes fueron dados de alta sin secuelas, cuatro presentaron secuelas motrices y psíquicas leves a moderadas y tres fallecieron en el postoperatorio mediato o inmediato, tratándose en dos casos de pacientes operados en grado III de Hunt y Hess, con hematomas asociados. La mortalidad fue del 17,7% Conclusiones. Resaltamos la infrecuencia de estas malformaciones, asociándose su dificultad técnica a la estrechez del campo operatorio y al hallazgo del fondo de saco en el camino del operador. Nuestra mortalidad fue comparable con la de la mayoría de las series publicadas en la literatura.<hr/>Objective. To share our experience with 17 cases of distal anterior cerebral artery (DACA) aneurysms operated between January 1994 and December 2006 ,in three different surgical centers in Buenos Aires. Materials and method. Over a total number of 425 intracranial aneurysms operated upon by the autors during twelve years,4% of cases corresponded to DACA aneurysms. Fifteen of them were located at the pericallosal-callosomarginal (PC-CM) junction (genu corpus callosum),and two were considered as subcallosal ones, located at the frontopolar-pericallosal(FP-PC) junction. We have not recorded cases beyond PC-CM bifurcation. In three patients,other malformations coexisted (MCA aneurism in one, ACoA in other, and frontal AVM in other).In no case the asociated malformation was responsible for the patient's bleeding. Results. Surgery was performed between 3 and 30 days after SAH. All aneurysms were clipped,using a frontal paramedian approach except in two cases (frontopolar aneurysms),in which a frontobasal para median approach was performed. Full recovery was achieved in 10 cases. Moderate and mild motor and psichological sequelae were observed in four patients. Three patients died in the inmediate or late postoperative period,with two cases coresponding to grade III of Hunt and Hess scale,and harboring intracerebral hematomas. Conclusions. DACA aneurysms are uncommon (4% in our series of 425 cases). Surgical difficulties were asociated to a typically narrow surgical field, and the surgeon's finding of the aneurysm dome before completing microsurgical dissection. Mortality in our cases(17.7%) was comparable to most surgical series previously published. <![CDATA[La circulación cerebral en condiciones normales y patológicas: Parte III: el flujo sanguíneo en los vasos de la base]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-15322007000400007&lng=es&nrm=iso&tlng=es La circulación en tubos muy ramificados y con curvas es compleja. El flujo laminar y el turbulento son extremos infrecuentes de distintos tipos de circulación que se denominan flujo alterado. La pulsatilidad también contribuye a la alteración del flujo. Estos tipos de flujo requieren de un mayor gasto de energía, que en parte es absorbida por la pared arterial. La velocidad, la densidad de la sangre y el diámetro del vaso favorecen un flujo ordenado, mientras que la viscosidad actúa inversamente. La íntima reacciona al stress de deslizamiento o cizallamiento formando almohadillas que refuerzan la pared en las caras laterales de las bifurcaciones y menos a menudo en el vértice. Las fuerzas hemodinámicas que se ponen en juego en el vértice son la presión lateral que se transforma en tensión, la presión hemodinámica, que suma a la lateral, la energía cinética de la sangre, y la tensión de cizallamiento. Las bifurcaciones de los vasos cerebrales tienen puntos débiles en el vértice y las caras laterales que se caracterizan por ausencia de la capa muscular de la media, quedando la pared constituida por tejido conectivo de la adventicia, la capa elástica interna y la íntima. Estas debilidades de la media pueden aparecer desde el nacimiento, pero su número y tamaño aumentan a lo largo de la vida y son más amplias en pacientes portadores de aneurismas, o con factores de riesgo, como hipertensión y poliquistosis renal. Los aneurismas se forman en los vértices de las ramificaciones o bifurcaciones por efecto del stress de deslizamiento y la presión hemodinámica, en vasos con alteración de la geometría de la bifurcación por envejecimiento. La degeneración de la elástica parece necesaria, y se debe al efecto de estas fuerzas. Aumentos de la presión transmural de diferentes causas, y de los requerimientos hemodinámicos por asimetría del polígono, serían condiciones necesarias para su desarrollo. Como la aterosclerosis, los aneurismas saculares cerebrales podrían ser considerados una enfermedad degenerativa de la pared arterial, pero por exceso de demanda de flujo, contrariamente a la primera.<hr/>Circulation in elastic, branching, curved tubes is complex. Laminar and turbulent flow are extreme and infrequent forms of different circulation types named disturbed flow. Pulsatility also contributes to it. Those types of flow produce enrgy loss, transferred in part, to the arterial wall. Velocity, density and diameter of the vessel favor a tidy flow, viscosity instead, acts inversely. The intima reacts to the low shear stress generating pads thar reinforce the lateral faces of bifurcations and less in the vertex, where the strss is maximal. The hemodynamic forces that act upon the vertex are lateral pressure, hemodynamic pressure, that sums to the lateral, the kinetic energy of blood, and the shear stress. The bifurcations of cerebral vessels have weak points at the vertex and lateral faces, characterized by absence of the muscle coat of the media. At this point, the wall is compound of the connective tissue of adventicia, the elastica interna, and the intima. These weak points can be found from birth, but grow in number and width with age, and are larger in patients with aneurysms, or with risk factors such as hypertension or policystic kidneys. Aneurysms grow at the vertex of bifurcations or branchings by the effect of shear stress and hemodynamic pressure, in vessels with change of the geometry of the bifurcation because of aging. Degeneration of the internal elastic lamina seems necessary, and is the consequence of the effect of those forces. Increase of the transmural pressure from different causes, and increase of the hemodinamic requirement by assymetries of the polygon of Willis could be necessary conditions to its growth. Aneurysms would develope because of the impairement of the capacity to damp the pulsatility of the cerebral circulation because of the progressive enhancing of the rigidity of the cerebral vessels and the decline of the other mechanisms of "closed box" of the skull. As atherosclerosis, cerebral berry aneurysms could be considered a degenerative disease of the arterial wall, but in this case for excessive requirement of flow, the opposite to the first. <link>http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-15322007000400008&lng=es&nrm=iso&tlng=es</link> <description/> </item> <item> <title><![CDATA[Trabajos de presentación oral]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-15322007000400009&lng=es&nrm=iso&tlng=es La circulación en tubos muy ramificados y con curvas es compleja. El flujo laminar y el turbulento son extremos infrecuentes de distintos tipos de circulación que se denominan flujo alterado. La pulsatilidad también contribuye a la alteración del flujo. Estos tipos de flujo requieren de un mayor gasto de energía, que en parte es absorbida por la pared arterial. La velocidad, la densidad de la sangre y el diámetro del vaso favorecen un flujo ordenado, mientras que la viscosidad actúa inversamente. La íntima reacciona al stress de deslizamiento o cizallamiento formando almohadillas que refuerzan la pared en las caras laterales de las bifurcaciones y menos a menudo en el vértice. Las fuerzas hemodinámicas que se ponen en juego en el vértice son la presión lateral que se transforma en tensión, la presión hemodinámica, que suma a la lateral, la energía cinética de la sangre, y la tensión de cizallamiento. Las bifurcaciones de los vasos cerebrales tienen puntos débiles en el vértice y las caras laterales que se caracterizan por ausencia de la capa muscular de la media, quedando la pared constituida por tejido conectivo de la adventicia, la capa elástica interna y la íntima. Estas debilidades de la media pueden aparecer desde el nacimiento, pero su número y tamaño aumentan a lo largo de la vida y son más amplias en pacientes portadores de aneurismas, o con factores de riesgo, como hipertensión y poliquistosis renal. Los aneurismas se forman en los vértices de las ramificaciones o bifurcaciones por efecto del stress de deslizamiento y la presión hemodinámica, en vasos con alteración de la geometría de la bifurcación por envejecimiento. La degeneración de la elástica parece necesaria, y se debe al efecto de estas fuerzas. Aumentos de la presión transmural de diferentes causas, y de los requerimientos hemodinámicos por asimetría del polígono, serían condiciones necesarias para su desarrollo. Como la aterosclerosis, los aneurismas saculares cerebrales podrían ser considerados una enfermedad degenerativa de la pared arterial, pero por exceso de demanda de flujo, contrariamente a la primera.<hr/>Circulation in elastic, branching, curved tubes is complex. Laminar and turbulent flow are extreme and infrequent forms of different circulation types named disturbed flow. Pulsatility also contributes to it. Those types of flow produce enrgy loss, transferred in part, to the arterial wall. Velocity, density and diameter of the vessel favor a tidy flow, viscosity instead, acts inversely. The intima reacts to the low shear stress generating pads thar reinforce the lateral faces of bifurcations and less in the vertex, where the strss is maximal. The hemodynamic forces that act upon the vertex are lateral pressure, hemodynamic pressure, that sums to the lateral, the kinetic energy of blood, and the shear stress. The bifurcations of cerebral vessels have weak points at the vertex and lateral faces, characterized by absence of the muscle coat of the media. At this point, the wall is compound of the connective tissue of adventicia, the elastica interna, and the intima. These weak points can be found from birth, but grow in number and width with age, and are larger in patients with aneurysms, or with risk factors such as hypertension or policystic kidneys. Aneurysms grow at the vertex of bifurcations or branchings by the effect of shear stress and hemodynamic pressure, in vessels with change of the geometry of the bifurcation because of aging. Degeneration of the internal elastic lamina seems necessary, and is the consequence of the effect of those forces. Increase of the transmural pressure from different causes, and increase of the hemodinamic requirement by assymetries of the polygon of Willis could be necessary conditions to its growth. Aneurysms would develope because of the impairement of the capacity to damp the pulsatility of the cerebral circulation because of the progressive enhancing of the rigidity of the cerebral vessels and the decline of the other mechanisms of "closed box" of the skull. As atherosclerosis, cerebral berry aneurysms could be considered a degenerative disease of the arterial wall, but in this case for excessive requirement of flow, the opposite to the first. <![CDATA[Trabajos de presentación en panel]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-15322007000400010&lng=es&nrm=iso&tlng=es La circulación en tubos muy ramificados y con curvas es compleja. El flujo laminar y el turbulento son extremos infrecuentes de distintos tipos de circulación que se denominan flujo alterado. La pulsatilidad también contribuye a la alteración del flujo. Estos tipos de flujo requieren de un mayor gasto de energía, que en parte es absorbida por la pared arterial. La velocidad, la densidad de la sangre y el diámetro del vaso favorecen un flujo ordenado, mientras que la viscosidad actúa inversamente. La íntima reacciona al stress de deslizamiento o cizallamiento formando almohadillas que refuerzan la pared en las caras laterales de las bifurcaciones y menos a menudo en el vértice. Las fuerzas hemodinámicas que se ponen en juego en el vértice son la presión lateral que se transforma en tensión, la presión hemodinámica, que suma a la lateral, la energía cinética de la sangre, y la tensión de cizallamiento. Las bifurcaciones de los vasos cerebrales tienen puntos débiles en el vértice y las caras laterales que se caracterizan por ausencia de la capa muscular de la media, quedando la pared constituida por tejido conectivo de la adventicia, la capa elástica interna y la íntima. Estas debilidades de la media pueden aparecer desde el nacimiento, pero su número y tamaño aumentan a lo largo de la vida y son más amplias en pacientes portadores de aneurismas, o con factores de riesgo, como hipertensión y poliquistosis renal. Los aneurismas se forman en los vértices de las ramificaciones o bifurcaciones por efecto del stress de deslizamiento y la presión hemodinámica, en vasos con alteración de la geometría de la bifurcación por envejecimiento. La degeneración de la elástica parece necesaria, y se debe al efecto de estas fuerzas. Aumentos de la presión transmural de diferentes causas, y de los requerimientos hemodinámicos por asimetría del polígono, serían condiciones necesarias para su desarrollo. Como la aterosclerosis, los aneurismas saculares cerebrales podrían ser considerados una enfermedad degenerativa de la pared arterial, pero por exceso de demanda de flujo, contrariamente a la primera.<hr/>Circulation in elastic, branching, curved tubes is complex. Laminar and turbulent flow are extreme and infrequent forms of different circulation types named disturbed flow. Pulsatility also contributes to it. Those types of flow produce enrgy loss, transferred in part, to the arterial wall. Velocity, density and diameter of the vessel favor a tidy flow, viscosity instead, acts inversely. The intima reacts to the low shear stress generating pads thar reinforce the lateral faces of bifurcations and less in the vertex, where the strss is maximal. The hemodynamic forces that act upon the vertex are lateral pressure, hemodynamic pressure, that sums to the lateral, the kinetic energy of blood, and the shear stress. The bifurcations of cerebral vessels have weak points at the vertex and lateral faces, characterized by absence of the muscle coat of the media. At this point, the wall is compound of the connective tissue of adventicia, the elastica interna, and the intima. These weak points can be found from birth, but grow in number and width with age, and are larger in patients with aneurysms, or with risk factors such as hypertension or policystic kidneys. Aneurysms grow at the vertex of bifurcations or branchings by the effect of shear stress and hemodynamic pressure, in vessels with change of the geometry of the bifurcation because of aging. Degeneration of the internal elastic lamina seems necessary, and is the consequence of the effect of those forces. Increase of the transmural pressure from different causes, and increase of the hemodinamic requirement by assymetries of the polygon of Willis could be necessary conditions to its growth. Aneurysms would develope because of the impairement of the capacity to damp the pulsatility of the cerebral circulation because of the progressive enhancing of the rigidity of the cerebral vessels and the decline of the other mechanisms of "closed box" of the skull. As atherosclerosis, cerebral berry aneurysms could be considered a degenerative disease of the arterial wall, but in this case for excessive requirement of flow, the opposite to the first.