Scielo RSS <![CDATA[Revista argentina de cardiología]]> http://www.scielo.org.ar/rss.php?pid=1850-374820100003&lang=es vol. 78 num. 3 lang. es <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielo.org.ar/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielo.org.ar <![CDATA[Utilización del "balón con cuchillas" para ampliación decomunicación interauricular restrictiva en lactantes menores de 6 meses]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300001&lng=es&nrm=iso&tlng=es <![CDATA[Impacto del síndrome metabólico sobre la elasticidad arterial]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300002&lng=es&nrm=iso&tlng=es <![CDATA[¿El puntaje de Wilkins es la herramienta idónea para predecir losresultados en la valvuloplastia mitral percutánea?]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300003&lng=es&nrm=iso&tlng=es <![CDATA[El entretejido de la realidad]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300004&lng=es&nrm=iso&tlng=es <![CDATA[Utilización del "balón con cuchillas" para ampliación de comunicación interauricular restrictiva en lactantes menores de 6 meses: resultados inmediatos y a mediano plazo]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300005&lng=es&nrm=iso&tlng=es Los pacientes con cardiopatías congénitas complejas requieren con cierta frecuencia una comunicación interauricular no restrictiva para mantener una saturación de oxígeno arterial y un gasto cardíaco adecuados. En este trabajo se describen seis pacientes menores de 6 meses con cardiopatías congénitas cianóticas graves, en los cuales se realizó dilatación de una comunicación interauricular restrictiva utilizando un balón con cuchillas. Se presentan los resultados inmediatos y a mediano plazo. En todos los pacientes se logró un incremento importante y duradero del tamaño del defecto interauricular y una mejoría clínica sostenida posprocedimiento. Se resalta la utilización de la ecocardiografía intraprocedimiento para guiar y evaluar los resultados. Consideramos que, utilizada con cautela en casos seleccionados, la ampliación de una CIA restrictiva con balón con cuchillas en lactantes menores de 6 meses es una alternativa segura y eficaz, con resultados satisfactorios. La monitorización ecocardiográfica es muy importante para el éxito del procedimiento.<hr/>A nonrestrictive atrial septal defect is mandatory in order to maintain adequate arterial oxygen saturation and cardiac output in patients with complex congenital heart defects. We describe six patients under 6 months with severe cyanotic congenital heart defects in whom blade balloon septostomy was performed to enlarge a restrictive atrial septal defect. Immediate and medium-term outcomes are presented. The procedure was successful in all patients, producing a larger and long-lasting atrial septal defect and sustained clinical improvement. The use of intraprocedure echocardiography to guide and evaluate the results is highlighted. We consider that balloon septostomy is a safe and effective option to enlarge a restrictive ASD in carefully selected cases in infants less than 6 months old, with satisfactory outcomes. Echocardiography guidance is very important to warrant success of the procedure. <![CDATA[Relación del síndrome metabólico y sus componentes con la presión del pulso en personas sin enfermedad aparente]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300006&lng=es&nrm=iso&tlng=es Introducción La presión del pulso depende en gran medida de la rigidez arterial. Varios estudios se han centrado en el hecho de que diversos factores, entre ellos el síndrome metabólico o sus componentes, intermedian cambios que afectan en forma adversa las propiedades elásticas de las grandes arterias, acentuando su rigidez. Objetivo El propósito de este trabajo de investigación fue evaluar la influencia del síndrome metabólico y sus componentes sobre la presión del pulso en personas sin enfermedad aparente. Material y métodos Se seleccionaron al azar 1.155 individuos sin enfermedad demostrable. Se registraron las variables que definen el síndrome metabólico (ATP III): en mg/dl y en ayunas, colesterol HDL ≤ 40/50 (hombres/mujeres), triglicéridos ≥ 150, glucemia ≥ 100, perímetro de la cintura (cm) ≥ 102/88 (hombres/mujeres) y presión arterial sistólica/diastólica ≥ 130/85 mm Hg. Se compararon los valores de la presión del pulso obtenidos al agrupar a los participantes por sexo y edad. Se estableció la frecuencia de los factores que definen el síndrome metabólico y mediante regresión lineal se ajustó la presión del pulso por sexo, edad y por el conjunto de ellos. A continuación se determinó el valor ajustado de la presión del pulso correspondiente a cada factor del síndrome metabólico y se comparó con el de sujetos normales. Finalmente, se calculó la presión del pulso ajustada de acuerdo con las posibles combinaciones de tres o más factores (criterio diagnóstico de síndrome metabólico) y se comparó con la de individuos en los que no se hallaba presente ningún componente del síndrome. Resultados Características generales de los 1.155 individuos: hombres 62%, edad 38 ± 9 años (rango 20-66), perímetro de la cintura 89 ± 13 cm, triglicéridos 107 ± 74 mg/dl, glucemia 82 ± 16 mg/dl, colesterol HDL 48 ± 13 mg/dl, presión arterial sistólica 124 ± 14 mm Hg, diastólica 78 ± 9 mm Hg, presión del pulso 46 ± 9 mm Hg. Edad: 38 ± 9 años los hombres (n = 712) y 37 ± 9 años las mujeres (n = 443); p = ns. La presión del pulso fue de 48 ± 8 mm Hg en los hombres versus 43 ± 9 mm Hg en las mujeres; p < 0,001. Efecto de la edad sobre la presión del pulso: 45 ± 8 en individuos < 35 años versus 47 ± 9 en ≥ 35 años; p <0,001. Frecuencia de los distintos elementos que definen el síndrome metabólico: perímetro de la cintura ≥ 102/88 cm: 18%, glucemia ≥ 100 mg/dl: 7%, triglicéridos ≥ 150 mg/dl: 17%, colesterol HDL ≤ 40/50 mg/dl: 45%, presión arterial sistólica≥ 130 mm Hg: 40%, diastólica ≥ 85 mm Hg: 16%. Al comparar la presión del pulso ajustada delimitada por cada factor del síndrome metabólico con la de los controles se obtuvo: perímetro de la cintura ≥ 102/88 cm: 48 ± 4 versus 46 ± 3, glucemia ≥ 100 mg/dl: 52 ± 5 versus 46 ± 3, triglicéridos ≥ 150 mg/dl: 48 ± 3 versus 46 ± 4, colesterol HDL ≤ 40/50 mg/dl: 44± 3 versus 47 ± 3; presión arterial sistólica ≥ 130 mm Hg: 48 ± 4 versus 45 ± 3; diastólica ≥ 85 mm Hg: 48 ± 5 versus 46 ± 3, todas p < 0,001. Por último, se comprobó la presión del pulso ajustada de acuerdo con las posibles combinaciones de tres o más factores y se comparó con la de individuos en los que no se hallaba presente ningún componente del síndrome metabólico; el resultado fue 49 ± 5 versus 46 ± 3, p < 0,001. Conclusiones El síndrome metabólico y/o sus componentes individuales inducen una elevación de la presión del pulso, a excepción del colesterol HDL. Este efecto parece ser independiente de la edad, del sexo y de la eventual interacción entre las variables analizadas.<hr/>Background Pulse pressure depends mostly on arterial wall stiffness. Several studies have focused on the fact that many factors, including the metabolic syndrome or its components, interact to impact on great vessels elastic properties, increasing arterial wall stiffness. Objective To evaluate the influence of the metabolic syndrome and its components on pulse pressure in persons without any apparent disease. Material and Methods A total of 1.155 subjects without demonstrable disease were randomly selected. The metabolic variables defining metabolic syndrome (ATP III) were recorded: fasting HDL-cholesterol ≤40/50 mg/dl (men/women), fasting triglycerides≥150 mg/dl, fasting glycemia ≥100 mg/dl, waist circumference ≥102/88 cm (men/women) and systolic/diastolic blood pressure ≥130/85 mm Hg. Patients' pulse pressure values were compared among different groups according to gender and age. The frequency of the metabolic syndrome components was determined and pulse pressure was adjusted by gender, age and all the components using multiple linear regression analysis. The adjusted value of pulse pressure corresponding to each metabolic syndrome component was determined and compared to that of normal subjects. Finally, adjusted pulse pressure was calculated according to the possible combinations of three factors or greater (diagnostic criteria of metabolic syndrome) and was compared with that of individuals without any component of the metabolic syndrome. Results General characteristics of the 1.155 individuals: men 62%, age 38±9 years (range 20-66), waist circumference 89±13 cm, triglycerides 107±74 mg/dl, glycemia 82±16 mg/dl, HDL-cholesterol 48±13 mg/dl, systolic blood pressure 124±14 mm Hg, diastolic blood pressure 78±9 mm Hg, pulse pressure 46±9 mm Hg. Age: 38±9 years in men (n=712) and 37±9 years in women (n=443); p=ns. Pulse pressure was 48±8 mm Hg in men versus 43±9 mm Hg in women; p<0.001. Influence of age on pulse pressure: 45±8 in individuals <35 years versus 47±9 in ≥35 years; p<0.001. Frequency of metabolic syn- drome components: waist circumference ≥102/88 cm: 18%, glycemia ≥100 mg/dl: 7%, triglycerides ≥150 mg/dl: 17%, HDL-cholesterol ≤40/50 mg/dl: 45%, systolic blood pressure≥130 mm Hg: 40%, diastolic blood pressure ≥85 mm Hg: 16%. When pulse pressure adjusted by each component of the metabolic syndrome was compared to that of controls, the following values were obtained: waist circumference≥102/88 cm: 48±4 versus 46±3, glycemia ≥100 mg/dl: 52±5 versus 46±3, triglycerides ≥150 mg/dl: 48±3 versus 46±4, HDL-cholesterol ≤40/50 mg/dl: 44±3 versus 47±3; systolic blood pressure ≥130 mm Hg: 48±4 versus 45±3; diastolic blood pressure ≥85 mm Hg: 48±5 versus 46±3, all p<0.001. Finally, adjusted pulse pressure according to the possible combinations of three factors or greater was calculated and compared with that of individuals without any component of the metabolic syndrome: 49±5 versus 46±3, p<0,001. Conclusions The metabolic syndrome and/or its components induce pulse pressure elevation, except for HDL-cholesterol. This effect seems to be independent of age, gender and the eventual interaction of the variables analyzed. <![CDATA[Insuficiencia mitral grave posvalvuloplastia mitral percutánea]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300007&lng=es&nrm=iso&tlng=es Introducción La valvuloplastia mitral percutánea es en la actualidad el tratamiento de elección en pacientes portadores de estenosis mitral de etiología reumática si la anatomía es apropiada. La insuficiencia mitral grave posvalvuloplastia continúa siendo un desafío. Objetivo Determinar las causas de insuficiencia mitral grave posvalvuloplastia mitral. Material y métodos Se realizaron 110 valvuloplastias mitrales percutáneas en forma consecutiva en 107 pacientes (3 repetidas por reestenosis) en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de Cuba, entre el 17 de junio de 1998 y el 30 de junio de 2004 (106 por el método de Inoue y 4 por Multitrack); el tiempo de evolución promedio fue de 24,6 meses (máximo 72 y mínimo 1,93 meses). La insuficiencia mitral se clasificó por ecocardiografía Doppler en leve si el área regurgitante era menor de 4 cm2 , moderada si era de 4-8 cm2. y grave si era > 8 cm2 y por ventriculografía izquierda según los criterios de Sellers. Para lograr correlación entre la clasificación por ecocardiografía Doppler color de tres grados y la de Sellers (cuatro grados) la insuficiencia mitral 1+ se consideró leve, 2+ y 3+ moderada y 4+, grave. Resultados Se produjeron cinco insuficiencias mitrales graves posprocedimiento (4,54% del total). Tres de ellas necesitaron reemplazo valvular mitral por rotura de la valva anterior. Las dos restantes se encuentran bajo tratamiento médico. Conclusión Los mecanismos de producción de la insuficiencia mitral posvalvuloplastia mitral percutánea son multifactoriales. Puede ocurrir en manos expertas.<hr/>Background Percutaneous mitral valvuloplasty is currently the treatment of choice in patients with rheumatic mitral stenosis with suitable valvular anatomy. After the procedure, the development of severe mitral regurgitation is still a challenge. Objective To determine the causes of severe mitral regurgitation after percutaneous mitral valvuloplasty. Material and Methods A total of 110 percutaneous mitral valvuloplasties were consecutively performed in 107 patients (3 procedures were repeated due to restenosis) at the Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular in Cuba between June 17, 1998 and June 30, 2004 (106 using the Inoue technique and 4 with the Multi-Track system). The average follow-up was 24.6 months (maximum 72 and minimum 1.93 months). The se verity of mitral regurgitation was evaluated according to the regurgitant jet area measured by Doppler echocar- diography: mild regurgitation when the area was <4 cm2 , moderate when the area ranged from 4-8 cm2 , and severe when it was &gt;8 cm2 . Left ventriculography was also used to quantify the severity of mitral regurgitation using Seller's criteria. The calibration of Doppler echocardiographic measures of the degree of mitral regurgitation (3 degrees of severity) by angiographic grading (4 degrees) provided the following grading ranges: 1+, mild regurgitation; 2+ and 3+, moderate regurgitation; and 4+, severe regurgitation. Results A total of five severe mitral regurgitations developed after the procedure (4.54%). A mitral valve replacement was necessary in three of them due to rupture of the anterior valve. The remaining two cases are still under medical treatment. Conclusion Multifactorial mechanisms are responsible for the development of mitral regurgitation after percutaneous mitral valvuloplasty, which may occur even in expert hands. <![CDATA[Realidad de la cirugía cardíaca en la República Argentina: Registro CONAREC XVI]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300008&lng=es&nrm=iso&tlng=es Introducción Los dos grandes registros multicéntricos de cirugía cardíaca realizados en la Argentina, CONAREC y ESMUCICA, datan de más de 10 años. Considerando los avances médicos y quirúrgicos de la última década, surgió la necesidad de realizar un nuevo registro nacional, prospectivo y multicéntrico para conocer las características, la evolución, las complicaciones y los predictores de mortalidad de los pacientes sometidos a cirugía cardíaca. Objetivos Conocer el perfil epidemiológico, la modalidad quirúrgica y la evolución posoperatoria de los pacientes sometidos a cirugía cardíaca en la Argentina. Material y métodos Registro prospectivo, consecutivo y multicéntrico realizado en 49 centros cardioquirúrgicos de la República Argentina por residentes de cardiología. Se analizaron las características y la evolución de 2.553 pacientes sometidos a cirugía cardíaca entre septiembre de 2007 y octubre de 2008: 1.465 (57,4%) a cirugía coronaria, 359 (14,1%) a reemplazo valvular aórtico, 169 (6,6%) a cirugía valvular mitral, 312 (12,2%) a cirugía combinada coronariovalvular y 248 (9,7%) a otros procedimientos. Resultados Hubo predominio de hombres (74,9%); la edad promedio fue de 63 ± 11 años. La prevalencia de diabetes fue del 24,9%, la de hipertensión del 76,3% y la de insuficiencia cardíaca del 17%. La disfunción ventricular moderada a grave prequirúrgica fue del 23,8% y el 19,8% de las cirugías fueron no programadas. En las cirugías coronarias, el 41,9% de ellas se realizaron sin circulación extracorpórea y se empleó puente mamario en el 89%. El 81,7% de las cirugías mitrales se indicaron por insuficiencia y el 62,6% de las aórticas, por estenosis. En estas cirugías se emplearon válvulas mecánicas en el 58% de los casos. La mediana de internación fue de 6 días. Se presentaron complicaciones mayores en el 31,7% (del 25% en coronarios al 49,36% en combinados) y la mortalidad global fue del 7,7% (del 4,3% en coronarios al 13,4% en combinados). Conclusiones Este registro muestra la realidad de la cirugía cardíaca en centros con residencia o concurrencia de cardiología. Comparadas con cifras de registros nacionales previos, la mortalidad y las complicaciones mayores han disminuido, pero continúan siendo elevadas.<hr/>Background The CONAREC and the ESMUCICA studies are the largest multicenter registries performed in Argentina more than 10 years ago. The clinical and surgical advances achieved during the last decade have obliged us to carry out a new national, prospective and multicenter registry to become aware of the characteristics, outcomes, complications and predictors of mortality of patients undergoing cardiac surgery. Objectives To recognize the epidemiologic profile, surgical approach and postoperative outcomes of patients undergoing cardiac surgery in Argentina. Material and Methods This is a prospective, consecutive and multicenter registry performed by residents in Cardiology in 49 centers with cardiovascular surgery facilities. A total of 2553 patients undergoing cardiac surgery were included between September 2007 and October 2008, distributed as follows: coronary artery bypass graft surgery, 1465 patients (57.4%); aortic valve replacement, 359 (14.1%); mitral valve surgery, 169 (6.6%); combined procedure (revascularization-valve surgery), 312 (12.2%); other procedures, 248 (9.7%). Results There were more men (74.9%) than women; mean age was 63±11 years. The prevalence of diabetes was 24.9%, of hypertension 76.3% and of heart failure 17%. Preoperative moderate to severe left ventricular dysfunction was 23.8%, and 19.8% of surgeries were done on an urgent or emergency basis. A 41.9% of coronary artery bypass graft surgeries were done without cardiopulmonary bypass and a mammary artery bypass graft was used in 89%. Mitral valve surgery was indicated due to mitral regurgitation in 81.7% of cases and 63.6% of aortic valve surgeries were due to aortic valve stenosis. Mechanical heart valve prostheses were used in 58% of cases. Patients were hospitalized for a median of 6 days. Major complications occurred in 31.7% of cases (25% in revascularization surgeries and 49.36% in combined procedures) and global mortality was 7.7% (4.3% and 49.36%, respectively). Conclusions This registry demonstrates the real facts in cardiovascular surgery in centers with cardiovascular residents in Cardiology. Mortality and major complications are lower than those reported by previous registers, yet they are still high. <![CDATA[Variación del perfil lipídico durante los primeros días de la internación en pacientes con síndrome coronario agudo]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300009&lng=es&nrm=iso&tlng=es Introducción Existen controversias sobre las variaciones temporales en los niveles lipídicos luego de un síndrome coronario agudo (SCA). En nuestro país, la información sobre las características del perfil lipídico basal y la variabilidad de sus componentes luego de un SCA es limitada y no incluye la medición directa de C-LDL ni de apolipoproteínas. Objetivos 1) Analizar las variaciones en los niveles de lipoproteínas y apolipoproteínas en un grupo de pacientes internados por SCA y 2) describir el perfil lipídico basal y compararlo con el de una población saludable. Material y métodos Se midieron los niveles plasmáticos de colesterol total (CT), triglicéridos, C-LDL, C-HDL, ApoB y ApoA al ingreso, a las 18 h y a las 42 h en pacientes internados por SCA. Ningún paciente recibía fármacos hipolipemiantes ni fue tratado con ellos durante las primeras 48 h de la internación. Resultados Se incluyeron 31 pacientes (edad media 61 años, 87% hombres, IAM con onda Q 51%, IAM no Q 19% y angina inestable 30%). Las concentraciones de CT, C-noHDL y C-LDL se redujeron significativamente durante la internación (media ± desviación estándar de la admisión, 18 h y 42 h, valor de p): CT (218 ± 53, 206 ± 40 y 194 ± 41; p = 0,005), C-noHDL (180± 54, 169,8 ± 40 y 157,6 ± 39; p = 0,01), C-LDL (136 ± 30, 134 ± 33 y 127 ± 37; p = 0,01). Los niveles de ApoB y de C-HDL no variaron en forma significativa. El nivel basal de ApoA correspondió al percentil 5 de una población saludable y se observó un descenso precoz y significativo durante la internación (115 ± 21, 108 ± 18 y 106 ± 3; p = 0,01). Conclusiones La admisión es el momento más adecuado para evaluar el perfil lipídico basal del paciente con SCA. Los niveles de ApoB se mantuvieron estables y podrían utilizarse como alternativa para seleccionar la estrategia terapéutica. El transporte reverso del colesterol estaba afectado en más del 50% de la población.<hr/>Background Controversy exists regarding the temporal changes in lipid levels after an acute coronary syndrome (ACS). In our country, there is limited information about the basal characteristics of the lipid profile and the variability of its components after an ACS, and it does not include direct measuring of LDL-C or apolipoproteins. Objectives 1) To analyze the changes in lipoprotein and apolipoprotein levels in a group of patients hospitalized with ACS, and 2) to describe the basal lipid profile and compare it with that of a healthy population. Material and Methods Plasma levels of total cholesterol (TC), LDL-C, HDL-C, ApoB and ApoA were measured at admission, 18 hours and 42 hours in patients hospitalized with ACS. None of the participants were taking lipid-lowering drugs or received them within 48 hours after hospitalization. Results A total of 31 patients were included (mean age 61 years, 87% were men, 51% with Q-wave AMI, 19% with non Q- wave AMI and 30% with unstable angina). Plasma levels of TC, non HDL-C and LDL-C presented a significant reduction during hospitalization (mean ± standard deviation at admission, 18 hours and 42 hours, p value): TC (218±53, 206±40 and 194±41; p=0,005), non HDL-C (180±54, 169.8±40 and 157.6±39; p=0,01), LDL-C (136±30, 134±33 and 127±37; p=0.01). ApoB and HDL-C levels did not change in a significant fashion. Baseline ApoA levels corresponded to the 5th percentile of a healthy population and there was an early and significant reduction during hospitalization (115±21, 108±18 and 106±3; p=0,01). Conclusions In patients with ACS basal lipid profile should be evaluated at the moment of hospitalization. ApoB levels remained stable and might be used to select the therapeutic strategy. Reverse cholesterol transport was affected in more than 50% of the population. <![CDATA[¿Son necesarios los biomarcadores para la detección de pacientes de riesgo?]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300010&lng=es&nrm=iso&tlng=es Introducción Existen controversias sobre las variaciones temporales en los niveles lipídicos luego de un síndrome coronario agudo (SCA). En nuestro país, la información sobre las características del perfil lipídico basal y la variabilidad de sus componentes luego de un SCA es limitada y no incluye la medición directa de C-LDL ni de apolipoproteínas. Objetivos 1) Analizar las variaciones en los niveles de lipoproteínas y apolipoproteínas en un grupo de pacientes internados por SCA y 2) describir el perfil lipídico basal y compararlo con el de una población saludable. Material y métodos Se midieron los niveles plasmáticos de colesterol total (CT), triglicéridos, C-LDL, C-HDL, ApoB y ApoA al ingreso, a las 18 h y a las 42 h en pacientes internados por SCA. Ningún paciente recibía fármacos hipolipemiantes ni fue tratado con ellos durante las primeras 48 h de la internación. Resultados Se incluyeron 31 pacientes (edad media 61 años, 87% hombres, IAM con onda Q 51%, IAM no Q 19% y angina inestable 30%). Las concentraciones de CT, C-noHDL y C-LDL se redujeron significativamente durante la internación (media ± desviación estándar de la admisión, 18 h y 42 h, valor de p): CT (218 ± 53, 206 ± 40 y 194 ± 41; p = 0,005), C-noHDL (180± 54, 169,8 ± 40 y 157,6 ± 39; p = 0,01), C-LDL (136 ± 30, 134 ± 33 y 127 ± 37; p = 0,01). Los niveles de ApoB y de C-HDL no variaron en forma significativa. El nivel basal de ApoA correspondió al percentil 5 de una población saludable y se observó un descenso precoz y significativo durante la internación (115 ± 21, 108 ± 18 y 106 ± 3; p = 0,01). Conclusiones La admisión es el momento más adecuado para evaluar el perfil lipídico basal del paciente con SCA. Los niveles de ApoB se mantuvieron estables y podrían utilizarse como alternativa para seleccionar la estrategia terapéutica. El transporte reverso del colesterol estaba afectado en más del 50% de la población.<hr/>Background Controversy exists regarding the temporal changes in lipid levels after an acute coronary syndrome (ACS). In our country, there is limited information about the basal characteristics of the lipid profile and the variability of its components after an ACS, and it does not include direct measuring of LDL-C or apolipoproteins. Objectives 1) To analyze the changes in lipoprotein and apolipoprotein levels in a group of patients hospitalized with ACS, and 2) to describe the basal lipid profile and compare it with that of a healthy population. Material and Methods Plasma levels of total cholesterol (TC), LDL-C, HDL-C, ApoB and ApoA were measured at admission, 18 hours and 42 hours in patients hospitalized with ACS. None of the participants were taking lipid-lowering drugs or received them within 48 hours after hospitalization. Results A total of 31 patients were included (mean age 61 years, 87% were men, 51% with Q-wave AMI, 19% with non Q- wave AMI and 30% with unstable angina). Plasma levels of TC, non HDL-C and LDL-C presented a significant reduction during hospitalization (mean ± standard deviation at admission, 18 hours and 42 hours, p value): TC (218±53, 206±40 and 194±41; p=0,005), non HDL-C (180±54, 169.8±40 and 157.6±39; p=0,01), LDL-C (136±30, 134±33 and 127±37; p=0.01). ApoB and HDL-C levels did not change in a significant fashion. Baseline ApoA levels corresponded to the 5th percentile of a healthy population and there was an early and significant reduction during hospitalization (115±21, 108±18 and 106±3; p=0,01). Conclusions In patients with ACS basal lipid profile should be evaluated at the moment of hospitalization. ApoB levels remained stable and might be used to select the therapeutic strategy. Reverse cholesterol transport was affected in more than 50% of the population. <![CDATA[Foramen oval permeable en adulto mayor]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300011&lng=es&nrm=iso&tlng=es Introducción Existen controversias sobre las variaciones temporales en los niveles lipídicos luego de un síndrome coronario agudo (SCA). En nuestro país, la información sobre las características del perfil lipídico basal y la variabilidad de sus componentes luego de un SCA es limitada y no incluye la medición directa de C-LDL ni de apolipoproteínas. Objetivos 1) Analizar las variaciones en los niveles de lipoproteínas y apolipoproteínas en un grupo de pacientes internados por SCA y 2) describir el perfil lipídico basal y compararlo con el de una población saludable. Material y métodos Se midieron los niveles plasmáticos de colesterol total (CT), triglicéridos, C-LDL, C-HDL, ApoB y ApoA al ingreso, a las 18 h y a las 42 h en pacientes internados por SCA. Ningún paciente recibía fármacos hipolipemiantes ni fue tratado con ellos durante las primeras 48 h de la internación. Resultados Se incluyeron 31 pacientes (edad media 61 años, 87% hombres, IAM con onda Q 51%, IAM no Q 19% y angina inestable 30%). Las concentraciones de CT, C-noHDL y C-LDL se redujeron significativamente durante la internación (media ± desviación estándar de la admisión, 18 h y 42 h, valor de p): CT (218 ± 53, 206 ± 40 y 194 ± 41; p = 0,005), C-noHDL (180± 54, 169,8 ± 40 y 157,6 ± 39; p = 0,01), C-LDL (136 ± 30, 134 ± 33 y 127 ± 37; p = 0,01). Los niveles de ApoB y de C-HDL no variaron en forma significativa. El nivel basal de ApoA correspondió al percentil 5 de una población saludable y se observó un descenso precoz y significativo durante la internación (115 ± 21, 108 ± 18 y 106 ± 3; p = 0,01). Conclusiones La admisión es el momento más adecuado para evaluar el perfil lipídico basal del paciente con SCA. Los niveles de ApoB se mantuvieron estables y podrían utilizarse como alternativa para seleccionar la estrategia terapéutica. El transporte reverso del colesterol estaba afectado en más del 50% de la población.<hr/>Background Controversy exists regarding the temporal changes in lipid levels after an acute coronary syndrome (ACS). In our country, there is limited information about the basal characteristics of the lipid profile and the variability of its components after an ACS, and it does not include direct measuring of LDL-C or apolipoproteins. Objectives 1) To analyze the changes in lipoprotein and apolipoprotein levels in a group of patients hospitalized with ACS, and 2) to describe the basal lipid profile and compare it with that of a healthy population. Material and Methods Plasma levels of total cholesterol (TC), LDL-C, HDL-C, ApoB and ApoA were measured at admission, 18 hours and 42 hours in patients hospitalized with ACS. None of the participants were taking lipid-lowering drugs or received them within 48 hours after hospitalization. Results A total of 31 patients were included (mean age 61 years, 87% were men, 51% with Q-wave AMI, 19% with non Q- wave AMI and 30% with unstable angina). Plasma levels of TC, non HDL-C and LDL-C presented a significant reduction during hospitalization (mean ± standard deviation at admission, 18 hours and 42 hours, p value): TC (218±53, 206±40 and 194±41; p=0,005), non HDL-C (180±54, 169.8±40 and 157.6±39; p=0,01), LDL-C (136±30, 134±33 and 127±37; p=0.01). ApoB and HDL-C levels did not change in a significant fashion. Baseline ApoA levels corresponded to the 5th percentile of a healthy population and there was an early and significant reduction during hospitalization (115±21, 108±18 and 106±3; p=0,01). Conclusions In patients with ACS basal lipid profile should be evaluated at the moment of hospitalization. ApoB levels remained stable and might be used to select the therapeutic strategy. Reverse cholesterol transport was affected in more than 50% of the population. <![CDATA[Desvascularización preoperatoria de tumor del glomus mediante colocación de stent cubierto en la carótida externa]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300012&lng=es&nrm=iso&tlng=es Los tumores del glomus carotídeo se caracterizan por su vascularización importante y su manejo preoperatorio puede incluir la embolización percutánea previa a la resección quirúrgica. Esta técnica disminuye la hemorragia y el tamaño del tumor y hace menos riesgosa la disección, con reducción de la morbimortalidad. Una técnica alternativa es la interrupción de la irrigación del tumor mediante la colocación de un stent cubierto en la carótida externa, que es la vía principal de irrigación. Esta técnica es útil en especial en tumores grandes y evita el riesgo de embolia intracraneal cuando se emplean coils para realizar la embolización. En esta presentación se describe el caso de una paciente de 31 años tratada de esta manera; se le colocó el stent y 24 horas después se realizó la resección del tumor.<hr/>Glomus tumors are hypervascularized neoplasms which may require preoperative percutaneous embolization. This technique reduces the incidence of bleeding, the tumor size, the risk of resection-related complications, and morbidity and mortality. The interruption of the tumor blood supply placing a covered stent in the external carotid artery, the main tumor-supplying vessel, is an alternative option. This technique is especially useful in large tumors and prevents the risk of intracranial embolism when coils are used during embolization. We describe the case of a 31 year-old female patient who underwent stent placement 48 hours before tumor resection. <![CDATA[Tromboembolia coronaria múltiple como causa de infarto agudo de miocardio]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300013&lng=es&nrm=iso&tlng=es La tromboembolia coronaria es una causa infrecuente y poco documentada de síndrome coronario agudo. En la bibliografía sólo se encuentran comunicaciones aisladas con escasa fundamentación angiográfica. En esta presentación se describe el caso de un varón de 32 años sin antecedentes cardiovasculares, que debuta con un cuadro de infarto agudo de miocardio con evidencia angiográfica de múltiples tromboembolias coronarias y evoluciona a shock cardiogénico y muerte. Se realiza, asimismo, una revisión de las causas y de las formas de presentación clínica de la tromboembolia coronaria.<hr/>Acute Myocardial Infarction Caused by Multiple Coronary Artery Embolisms Coronary artery embolism is a rare cause of acute coronary syndrome that is scarcely documented. Only a few case reports have been published but lack of solid angiographic evidence. We describe a 32-year old man without history of cardiovascular disease with a first episode of acute myocardial infarction with angiographic evidence of multiple thromboembolisms of the coronary arteries who developed cardiogenic shock and died. We review the causes and the clinical presentations of coronary artery embolism. <![CDATA[El infarto agudo de miocardio, un problema de salud pública]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300014&lng=es&nrm=iso&tlng=es El infarto agudo de miocardio (IAM) es una causa importante de muerte en la Argentina. La mortalidad intrahospitalaria del IAM en la actualidad es de aproximadamente el 10%, al menos en los centros que participan en registros. Su tratamiento está orientado a la reperfusión de la arteria ocluida con angioplastia primaria o trombolíticos. Sin embargo, sólo un pequeño número de hospitales disponen de angioplastia primaria y reciben trombolíticos muchos menos pacientes que los que los requieren. Para lograr una reducción de la mortalidad se debe enfatizar la pronta y amplia utilización de trombolíticos, anticoagulantes y antiagregantes. El logro de un impacto trascendente sobre la mortalidad del IAM requiere la formulación de un programa nacional dirigido por las autoridades sanitarias con el consenso de las sociedades científicas. Este programa debería concentrarse en al menos en tres puntos: 1. Realización rápida e interpretación del electrocardiograma en todos los pacientes con dolor torácico, que incluya la utilización de la emergencia prehospitalaria. Una central de ectura con médicos expertos puede asistir a los centros de salud que carezcan de personal capacitado. 2. Reperfusión rápida con trombolíticos y/o angioplastia. En la elección del trombolítico deben balancearse la sencillez de los trombolíticos en bolo y su mayor éxito fibrinolítico versus el alto costo comparado con la estreptocinasa. El tema de facilitar su aplicación es muy importante cuando se piensa en administrar trombolíticos en centros de baja compleidad. 3. Estructuración de una red para derivar los casos más graves a centros de referencia en unidades equipadas y con personal entrenado. Es posible que el 50% de los IAM requieran derivación por insuficiencia cardíaca grave, fracaso de la trombólisis o isquemia recurrente.<hr/>Acute myocardial infarction (AMI) is an important cause of mortality in Argentina. In-hospital mortality due to AMI is about 10% in registry participating centers. Treatment is focused on achieving reperfusion of the occluded artery with either primary angioplasty or thrombolytic therapy. However, only a few hospitals have primary angioplasty facilities and the indication of thrombolytic therapy is lower than recommended. Thrombolysis, anticoagulant drugs and antiplatelet agents should be indicated promptly and widely to reduce mortality. The health care authorities, with the support of the scientific societies, should formulate a national program to achieve a significant impact on mortality due to AMI. This program should focus on at least three issues: 1. A 12-lead electrocardiogram should be taken and interpreted as soon as possible in all patients with chest pain, even in pre-hospital settings. A centralized ECG reading service with expert physicians may give help to those health care centers that lack qualified staff. 2. Rapid reperfusion with thrombolytic therapy and/or angioplasty. Bolus fibrinolytic drugs are simpler and more efficient than streptokinase, yet they are more expensive. It is important to choose an easy-to-administrate thrombolytic agent in low-complexity centers. 3. The organization of a network to transfer the most severe cases to referral centers in fully equipped ambulances with trained staff. Possibly, 50% of AMI patients will need to be transferred due to severe congestive heart failure, failed thrombolysis or recurrent ischemia. <![CDATA[Consenso de Insuficiencia Cardíaca Aguda y Avanzada]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300015&lng=es&nrm=iso&tlng=es El infarto agudo de miocardio (IAM) es una causa importante de muerte en la Argentina. La mortalidad intrahospitalaria del IAM en la actualidad es de aproximadamente el 10%, al menos en los centros que participan en registros. Su tratamiento está orientado a la reperfusión de la arteria ocluida con angioplastia primaria o trombolíticos. Sin embargo, sólo un pequeño número de hospitales disponen de angioplastia primaria y reciben trombolíticos muchos menos pacientes que los que los requieren. Para lograr una reducción de la mortalidad se debe enfatizar la pronta y amplia utilización de trombolíticos, anticoagulantes y antiagregantes. El logro de un impacto trascendente sobre la mortalidad del IAM requiere la formulación de un programa nacional dirigido por las autoridades sanitarias con el consenso de las sociedades científicas. Este programa debería concentrarse en al menos en tres puntos: 1. Realización rápida e interpretación del electrocardiograma en todos los pacientes con dolor torácico, que incluya la utilización de la emergencia prehospitalaria. Una central de ectura con médicos expertos puede asistir a los centros de salud que carezcan de personal capacitado. 2. Reperfusión rápida con trombolíticos y/o angioplastia. En la elección del trombolítico deben balancearse la sencillez de los trombolíticos en bolo y su mayor éxito fibrinolítico versus el alto costo comparado con la estreptocinasa. El tema de facilitar su aplicación es muy importante cuando se piensa en administrar trombolíticos en centros de baja compleidad. 3. Estructuración de una red para derivar los casos más graves a centros de referencia en unidades equipadas y con personal entrenado. Es posible que el 50% de los IAM requieran derivación por insuficiencia cardíaca grave, fracaso de la trombólisis o isquemia recurrente.<hr/>Acute myocardial infarction (AMI) is an important cause of mortality in Argentina. In-hospital mortality due to AMI is about 10% in registry participating centers. Treatment is focused on achieving reperfusion of the occluded artery with either primary angioplasty or thrombolytic therapy. However, only a few hospitals have primary angioplasty facilities and the indication of thrombolytic therapy is lower than recommended. Thrombolysis, anticoagulant drugs and antiplatelet agents should be indicated promptly and widely to reduce mortality. The health care authorities, with the support of the scientific societies, should formulate a national program to achieve a significant impact on mortality due to AMI. This program should focus on at least three issues: 1. A 12-lead electrocardiogram should be taken and interpreted as soon as possible in all patients with chest pain, even in pre-hospital settings. A centralized ECG reading service with expert physicians may give help to those health care centers that lack qualified staff. 2. Rapid reperfusion with thrombolytic therapy and/or angioplasty. Bolus fibrinolytic drugs are simpler and more efficient than streptokinase, yet they are more expensive. It is important to choose an easy-to-administrate thrombolytic agent in low-complexity centers. 3. The organization of a network to transfer the most severe cases to referral centers in fully equipped ambulances with trained staff. Possibly, 50% of AMI patients will need to be transferred due to severe congestive heart failure, failed thrombolysis or recurrent ischemia. <![CDATA[Heridos Corazones Vulnerabilidad coronaria en varones y mujeres: de Débora Tajer Editorial PaidósTramas Sociales 57]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300016&lng=es&nrm=iso&tlng=es El infarto agudo de miocardio (IAM) es una causa importante de muerte en la Argentina. La mortalidad intrahospitalaria del IAM en la actualidad es de aproximadamente el 10%, al menos en los centros que participan en registros. Su tratamiento está orientado a la reperfusión de la arteria ocluida con angioplastia primaria o trombolíticos. Sin embargo, sólo un pequeño número de hospitales disponen de angioplastia primaria y reciben trombolíticos muchos menos pacientes que los que los requieren. Para lograr una reducción de la mortalidad se debe enfatizar la pronta y amplia utilización de trombolíticos, anticoagulantes y antiagregantes. El logro de un impacto trascendente sobre la mortalidad del IAM requiere la formulación de un programa nacional dirigido por las autoridades sanitarias con el consenso de las sociedades científicas. Este programa debería concentrarse en al menos en tres puntos: 1. Realización rápida e interpretación del electrocardiograma en todos los pacientes con dolor torácico, que incluya la utilización de la emergencia prehospitalaria. Una central de ectura con médicos expertos puede asistir a los centros de salud que carezcan de personal capacitado. 2. Reperfusión rápida con trombolíticos y/o angioplastia. En la elección del trombolítico deben balancearse la sencillez de los trombolíticos en bolo y su mayor éxito fibrinolítico versus el alto costo comparado con la estreptocinasa. El tema de facilitar su aplicación es muy importante cuando se piensa en administrar trombolíticos en centros de baja compleidad. 3. Estructuración de una red para derivar los casos más graves a centros de referencia en unidades equipadas y con personal entrenado. Es posible que el 50% de los IAM requieran derivación por insuficiencia cardíaca grave, fracaso de la trombólisis o isquemia recurrente.<hr/>Acute myocardial infarction (AMI) is an important cause of mortality in Argentina. In-hospital mortality due to AMI is about 10% in registry participating centers. Treatment is focused on achieving reperfusion of the occluded artery with either primary angioplasty or thrombolytic therapy. However, only a few hospitals have primary angioplasty facilities and the indication of thrombolytic therapy is lower than recommended. Thrombolysis, anticoagulant drugs and antiplatelet agents should be indicated promptly and widely to reduce mortality. The health care authorities, with the support of the scientific societies, should formulate a national program to achieve a significant impact on mortality due to AMI. This program should focus on at least three issues: 1. A 12-lead electrocardiogram should be taken and interpreted as soon as possible in all patients with chest pain, even in pre-hospital settings. A centralized ECG reading service with expert physicians may give help to those health care centers that lack qualified staff. 2. Rapid reperfusion with thrombolytic therapy and/or angioplasty. Bolus fibrinolytic drugs are simpler and more efficient than streptokinase, yet they are more expensive. It is important to choose an easy-to-administrate thrombolytic agent in low-complexity centers. 3. The organization of a network to transfer the most severe cases to referral centers in fully equipped ambulances with trained staff. Possibly, 50% of AMI patients will need to be transferred due to severe congestive heart failure, failed thrombolysis or recurrent ischemia. <![CDATA[Dr. Manuel Rene Malinow (1920-2010)]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300017&lng=es&nrm=iso&tlng=es El infarto agudo de miocardio (IAM) es una causa importante de muerte en la Argentina. La mortalidad intrahospitalaria del IAM en la actualidad es de aproximadamente el 10%, al menos en los centros que participan en registros. Su tratamiento está orientado a la reperfusión de la arteria ocluida con angioplastia primaria o trombolíticos. Sin embargo, sólo un pequeño número de hospitales disponen de angioplastia primaria y reciben trombolíticos muchos menos pacientes que los que los requieren. Para lograr una reducción de la mortalidad se debe enfatizar la pronta y amplia utilización de trombolíticos, anticoagulantes y antiagregantes. El logro de un impacto trascendente sobre la mortalidad del IAM requiere la formulación de un programa nacional dirigido por las autoridades sanitarias con el consenso de las sociedades científicas. Este programa debería concentrarse en al menos en tres puntos: 1. Realización rápida e interpretación del electrocardiograma en todos los pacientes con dolor torácico, que incluya la utilización de la emergencia prehospitalaria. Una central de ectura con médicos expertos puede asistir a los centros de salud que carezcan de personal capacitado. 2. Reperfusión rápida con trombolíticos y/o angioplastia. En la elección del trombolítico deben balancearse la sencillez de los trombolíticos en bolo y su mayor éxito fibrinolítico versus el alto costo comparado con la estreptocinasa. El tema de facilitar su aplicación es muy importante cuando se piensa en administrar trombolíticos en centros de baja compleidad. 3. Estructuración de una red para derivar los casos más graves a centros de referencia en unidades equipadas y con personal entrenado. Es posible que el 50% de los IAM requieran derivación por insuficiencia cardíaca grave, fracaso de la trombólisis o isquemia recurrente.<hr/>Acute myocardial infarction (AMI) is an important cause of mortality in Argentina. In-hospital mortality due to AMI is about 10% in registry participating centers. Treatment is focused on achieving reperfusion of the occluded artery with either primary angioplasty or thrombolytic therapy. However, only a few hospitals have primary angioplasty facilities and the indication of thrombolytic therapy is lower than recommended. Thrombolysis, anticoagulant drugs and antiplatelet agents should be indicated promptly and widely to reduce mortality. The health care authorities, with the support of the scientific societies, should formulate a national program to achieve a significant impact on mortality due to AMI. This program should focus on at least three issues: 1. A 12-lead electrocardiogram should be taken and interpreted as soon as possible in all patients with chest pain, even in pre-hospital settings. A centralized ECG reading service with expert physicians may give help to those health care centers that lack qualified staff. 2. Rapid reperfusion with thrombolytic therapy and/or angioplasty. Bolus fibrinolytic drugs are simpler and more efficient than streptokinase, yet they are more expensive. It is important to choose an easy-to-administrate thrombolytic agent in low-complexity centers. 3. The organization of a network to transfer the most severe cases to referral centers in fully equipped ambulances with trained staff. Possibly, 50% of AMI patients will need to be transferred due to severe congestive heart failure, failed thrombolysis or recurrent ischemia. <![CDATA[Dr. Moisés Aptecar]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300018&lng=es&nrm=iso&tlng=es El infarto agudo de miocardio (IAM) es una causa importante de muerte en la Argentina. La mortalidad intrahospitalaria del IAM en la actualidad es de aproximadamente el 10%, al menos en los centros que participan en registros. Su tratamiento está orientado a la reperfusión de la arteria ocluida con angioplastia primaria o trombolíticos. Sin embargo, sólo un pequeño número de hospitales disponen de angioplastia primaria y reciben trombolíticos muchos menos pacientes que los que los requieren. Para lograr una reducción de la mortalidad se debe enfatizar la pronta y amplia utilización de trombolíticos, anticoagulantes y antiagregantes. El logro de un impacto trascendente sobre la mortalidad del IAM requiere la formulación de un programa nacional dirigido por las autoridades sanitarias con el consenso de las sociedades científicas. Este programa debería concentrarse en al menos en tres puntos: 1. Realización rápida e interpretación del electrocardiograma en todos los pacientes con dolor torácico, que incluya la utilización de la emergencia prehospitalaria. Una central de ectura con médicos expertos puede asistir a los centros de salud que carezcan de personal capacitado. 2. Reperfusión rápida con trombolíticos y/o angioplastia. En la elección del trombolítico deben balancearse la sencillez de los trombolíticos en bolo y su mayor éxito fibrinolítico versus el alto costo comparado con la estreptocinasa. El tema de facilitar su aplicación es muy importante cuando se piensa en administrar trombolíticos en centros de baja compleidad. 3. Estructuración de una red para derivar los casos más graves a centros de referencia en unidades equipadas y con personal entrenado. Es posible que el 50% de los IAM requieran derivación por insuficiencia cardíaca grave, fracaso de la trombólisis o isquemia recurrente.<hr/>Acute myocardial infarction (AMI) is an important cause of mortality in Argentina. In-hospital mortality due to AMI is about 10% in registry participating centers. Treatment is focused on achieving reperfusion of the occluded artery with either primary angioplasty or thrombolytic therapy. However, only a few hospitals have primary angioplasty facilities and the indication of thrombolytic therapy is lower than recommended. Thrombolysis, anticoagulant drugs and antiplatelet agents should be indicated promptly and widely to reduce mortality. The health care authorities, with the support of the scientific societies, should formulate a national program to achieve a significant impact on mortality due to AMI. This program should focus on at least three issues: 1. A 12-lead electrocardiogram should be taken and interpreted as soon as possible in all patients with chest pain, even in pre-hospital settings. A centralized ECG reading service with expert physicians may give help to those health care centers that lack qualified staff. 2. Rapid reperfusion with thrombolytic therapy and/or angioplasty. Bolus fibrinolytic drugs are simpler and more efficient than streptokinase, yet they are more expensive. It is important to choose an easy-to-administrate thrombolytic agent in low-complexity centers. 3. The organization of a network to transfer the most severe cases to referral centers in fully equipped ambulances with trained staff. Possibly, 50% of AMI patients will need to be transferred due to severe congestive heart failure, failed thrombolysis or recurrent ischemia. <![CDATA[Políticas de salud y gestión del conocimiento]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300019&lng=es&nrm=iso&tlng=es El infarto agudo de miocardio (IAM) es una causa importante de muerte en la Argentina. La mortalidad intrahospitalaria del IAM en la actualidad es de aproximadamente el 10%, al menos en los centros que participan en registros. Su tratamiento está orientado a la reperfusión de la arteria ocluida con angioplastia primaria o trombolíticos. Sin embargo, sólo un pequeño número de hospitales disponen de angioplastia primaria y reciben trombolíticos muchos menos pacientes que los que los requieren. Para lograr una reducción de la mortalidad se debe enfatizar la pronta y amplia utilización de trombolíticos, anticoagulantes y antiagregantes. El logro de un impacto trascendente sobre la mortalidad del IAM requiere la formulación de un programa nacional dirigido por las autoridades sanitarias con el consenso de las sociedades científicas. Este programa debería concentrarse en al menos en tres puntos: 1. Realización rápida e interpretación del electrocardiograma en todos los pacientes con dolor torácico, que incluya la utilización de la emergencia prehospitalaria. Una central de ectura con médicos expertos puede asistir a los centros de salud que carezcan de personal capacitado. 2. Reperfusión rápida con trombolíticos y/o angioplastia. En la elección del trombolítico deben balancearse la sencillez de los trombolíticos en bolo y su mayor éxito fibrinolítico versus el alto costo comparado con la estreptocinasa. El tema de facilitar su aplicación es muy importante cuando se piensa en administrar trombolíticos en centros de baja compleidad. 3. Estructuración de una red para derivar los casos más graves a centros de referencia en unidades equipadas y con personal entrenado. Es posible que el 50% de los IAM requieran derivación por insuficiencia cardíaca grave, fracaso de la trombólisis o isquemia recurrente.<hr/>Acute myocardial infarction (AMI) is an important cause of mortality in Argentina. In-hospital mortality due to AMI is about 10% in registry participating centers. Treatment is focused on achieving reperfusion of the occluded artery with either primary angioplasty or thrombolytic therapy. However, only a few hospitals have primary angioplasty facilities and the indication of thrombolytic therapy is lower than recommended. Thrombolysis, anticoagulant drugs and antiplatelet agents should be indicated promptly and widely to reduce mortality. The health care authorities, with the support of the scientific societies, should formulate a national program to achieve a significant impact on mortality due to AMI. This program should focus on at least three issues: 1. A 12-lead electrocardiogram should be taken and interpreted as soon as possible in all patients with chest pain, even in pre-hospital settings. A centralized ECG reading service with expert physicians may give help to those health care centers that lack qualified staff. 2. Rapid reperfusion with thrombolytic therapy and/or angioplasty. Bolus fibrinolytic drugs are simpler and more efficient than streptokinase, yet they are more expensive. It is important to choose an easy-to-administrate thrombolytic agent in low-complexity centers. 3. The organization of a network to transfer the most severe cases to referral centers in fully equipped ambulances with trained staff. Possibly, 50% of AMI patients will need to be transferred due to severe congestive heart failure, failed thrombolysis or recurrent ischemia. <![CDATA[Una mirada cardiovascular al tratamiento de los pacientes diabéticossobre la base de los ensayos recientes de grandes dimensiones (NAVIGATOR yACCORD)]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1850-37482010000300020&lng=es&nrm=iso&tlng=es El infarto agudo de miocardio (IAM) es una causa importante de muerte en la Argentina. La mortalidad intrahospitalaria del IAM en la actualidad es de aproximadamente el 10%, al menos en los centros que participan en registros. Su tratamiento está orientado a la reperfusión de la arteria ocluida con angioplastia primaria o trombolíticos. Sin embargo, sólo un pequeño número de hospitales disponen de angioplastia primaria y reciben trombolíticos muchos menos pacientes que los que los requieren. Para lograr una reducción de la mortalidad se debe enfatizar la pronta y amplia utilización de trombolíticos, anticoagulantes y antiagregantes. El logro de un impacto trascendente sobre la mortalidad del IAM requiere la formulación de un programa nacional dirigido por las autoridades sanitarias con el consenso de las sociedades científicas. Este programa debería concentrarse en al menos en tres puntos: 1. Realización rápida e interpretación del electrocardiograma en todos los pacientes con dolor torácico, que incluya la utilización de la emergencia prehospitalaria. Una central de ectura con médicos expertos puede asistir a los centros de salud que carezcan de personal capacitado. 2. Reperfusión rápida con trombolíticos y/o angioplastia. En la elección del trombolítico deben balancearse la sencillez de los trombolíticos en bolo y su mayor éxito fibrinolítico versus el alto costo comparado con la estreptocinasa. El tema de facilitar su aplicación es muy importante cuando se piensa en administrar trombolíticos en centros de baja compleidad. 3. Estructuración de una red para derivar los casos más graves a centros de referencia en unidades equipadas y con personal entrenado. Es posible que el 50% de los IAM requieran derivación por insuficiencia cardíaca grave, fracaso de la trombólisis o isquemia recurrente.<hr/>Acute myocardial infarction (AMI) is an important cause of mortality in Argentina. In-hospital mortality due to AMI is about 10% in registry participating centers. Treatment is focused on achieving reperfusion of the occluded artery with either primary angioplasty or thrombolytic therapy. However, only a few hospitals have primary angioplasty facilities and the indication of thrombolytic therapy is lower than recommended. Thrombolysis, anticoagulant drugs and antiplatelet agents should be indicated promptly and widely to reduce mortality. The health care authorities, with the support of the scientific societies, should formulate a national program to achieve a significant impact on mortality due to AMI. This program should focus on at least three issues: 1. A 12-lead electrocardiogram should be taken and interpreted as soon as possible in all patients with chest pain, even in pre-hospital settings. A centralized ECG reading service with expert physicians may give help to those health care centers that lack qualified staff. 2. Rapid reperfusion with thrombolytic therapy and/or angioplasty. Bolus fibrinolytic drugs are simpler and more efficient than streptokinase, yet they are more expensive. It is important to choose an easy-to-administrate thrombolytic agent in low-complexity centers. 3. The organization of a network to transfer the most severe cases to referral centers in fully equipped ambulances with trained staff. Possibly, 50% of AMI patients will need to be transferred due to severe congestive heart failure, failed thrombolysis or recurrent ischemia.