Scielo RSS <![CDATA[Análisis filosófico]]> http://www.scielo.org.ar/rss.php?pid=1851-963620080002&lang=es vol. 28 num. 2 lang. es <![CDATA[SciELO Logo]]> http://www.scielo.org.ar/img/en/fbpelogp.gif http://www.scielo.org.ar <![CDATA[Discusión entre la Causa Final (CF) y la Causa Eficiente (CE)]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-96362008000200001&lng=es&nrm=iso&tlng=es <![CDATA[Berkeley's dualistic ontology]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-96362008000200002&lng=es&nrm=iso&tlng=es In this paper I defend the view that Berkeley endorses a spirit-idea dualism, and I explain what this dualism amounts to. Central to the discussion is Berkeley's claim that spirits and ideas are "entirely distinct." Taken as a Cartesian real distinction, the "entirely distinct" claim seems to be at odds with Berkeley's view that spirits are substances that support ideas by perceiving them. This has led commentators to deflate Berkeley's notion of "entire distinction" by reading it as analogous to the categorical distinction between substance and accident. I argue that rather than taking Berkeley's notion of "entire distinction" in either of these ways (as a "real distinction" or else a mere categorical distinction between substance and accident), it ought to be understood as insisting upon a radical dissimilitude between spirits and ideas. This dissimilitude requires that ideas cannot be viewed as analogous to modes or accidents which inhere in a substance. Moreover, spirits and ideas cannot be understood in terms of a single, gradated scale of reality. Instead, for Berkeley spirits and ideas occupy two entirely different scales of reality and consequently the very term 'thing' applies to them in different (non-analogical) senses. In this way, Berkeley endorses a severe dualism that occurs at the highest level of his ontology.<hr/>En este trabajo defiendo que Berkeley sostiene un dualismo espíritu-idea y explico qué significa tal dualismo. Es central en la discusión la afirmación de Berkeley que los espíritus y las ideas son "totalmente distintos". Considerada como una distinción real cartesiana, la tesis "totalmente distintos" parece estar en tensión con la concepción de Berkeley de que los espíritus son sustancias que "support ideas by perceiving them". Esto ha llevado a los comentadores a disminuir la noción de Berkeley de "distinción total" leyéndola como un análogo a la distinción categorial entre sustancia y accidente. Yo argumento que en lugar de considerar a la noción de Berkeley de "distinción total"en alguno de esos modos (como una real distinción o como una distinción categorial entre sustancia y accidente), debe ser comprendida como insistiendo en una radical diferencia entre espíritus e ideas. Esta diferencia requiere que las ideas no se vean como análogas a modos o accidentes de la sustancia. Además espíritus e ideas no pueden ser entendidos en términos de una única escala graduada de realidad. En cambio para Berkeley espíritus e ideas ocupan dos escalas totalmente distintas de realidad y en consecuencia, el término mismo "cosa" se aplica en sentidos distintos (no analógicos). De este modo, Berkeley sostiene un dualismo severo que acaece al más alto nivel de su ontología. <![CDATA[La teoría de los invariantes y el espacio intuitivo en Der Raum de Rudolf Carnap]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-96362008000200003&lng=es&nrm=iso&tlng=es La consecuencia más difundida de la revolución en la geometría del siglo XIX es aquella que afirma que después de dichos cambios ya nada quedaría de la vieja noción de espacio como "forma de la intuición sensible", ni de la geometría como "condición trascendental" de la posibilidad de la experiencia. Este artículo se ocupa del intento de Rudolf Carnap por articular una concepción del espacio intuitivo que, al tiempo que se mantiene dentro del paradigma kantiano se hace eco de algunos resultados obtenidos en las ciencias formales, específicamente de la teoría de grupos en su aplicación a la geometría (la teoría de los invariantes de Klein). Su concepción se encuentra antecedida por los esfuerzos de Helmholtz, Poincaré, Cassirer y Husserl.<hr/>The most diffused consecuence of the revolution in the geometry of the XIX century is what claims that after this changes anything would remain of the old notion of space as "the form of the sensible intuition", neither of geometry like "transcendental condition" of the possibility of experience. This paper deal with the Rudolf Carnap's attempt to articulate a conception of the intuitve space that, at the time that it mantains within kantian paradigm, it echoes of some results obtained in the formal sciences, specifically of the theory of groups in its application to geometry (Klein's theory of invariants). Its conception is preceded by the efforts of Helmholtz, Poincaré, Cassirer and Husserl. <![CDATA[El principio fregeano del contexto en Die Grundlagen Der Arithmetik: Una revisión a la interpretación de Dummett]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-96362008000200004&lng=es&nrm=iso&tlng=es En su obra de 1884, Die Grundlagen der Arithmetik [Gl.], Frege establece el principio del contexto como uno de sus principios fundamentales y propone valerse de él para dar con el concepto adecuado de número. Así, ofrece una definición de tipo contextual de número cardinal, pero ante una objeción que le resulta insalvable se decide por una definición explicita. La cuestión acerca de cuál ha sido entonces el sentido de establecer con tanto énfasis el principio del contexto admite más de una respuesta. Mi texto polemiza con la interpretación canónica que se ha dado al papel de este principio en Gl. (Dummett 1991), acusándola de permanecer encandilada por lo que se lee de manera inmediata en desmedro de una evaluación más integral y crítica. En particular, defenderé que: i) a diferencia de lo afirmado en Dummett 1991, la definición contextual de número cardinal (que en virtud del principio del contexto se propone como una primera aproximación de la definición de número buscada) no es abandonada por Frege al dar su definición explícita de número, ii) el principio del contexto tiene en Gl. un papel erístico fundamental de eliminar posiciones rivales acerca de la naturaleza de los números, iii) dicha definición contextual de número tiene un papel heurístico en el contexto de descubrimiento, en el sentido de que ofrece una intuición clave que permite llegar a la formulación final (definición explícita), iv) a su vez, la definición contextual es una condición necesaria de la definición explícita en el contexto de justificación, siendo que esta última se ha construido a partir de la primera. Por todo ello, sostengo que la función del principio del contexto no es la que prioriza Dummett, i. e., la fallida función de resolver el problema ontológico de la naturaleza de los números, sino que es fundamentalmente metodológica. En efecto, es en su función erística y heurística en donde debe ubicarse su relevancia para la investigación llevada a cabo en Gl.<hr/>In his masterpiece of 1884, Die Grundlagen der Arithmetik [Gl.] Frege presents the context principle as a fundamental one in his investigation à propos an accurate concept of number. Thus, resting on it he offers a contextual definition of cardinal number; but after analyzing some objections he realizes that this definition does not work and decides himself for an explicit one. The question about what is the purport of the context principle when something that appeared to be the consequence (and the intended consequence) is put aside admits more than a single answer. In this paper I argue against the canonic interpretation (Dummett 1991) for, even while keeping next to the Fregean text, it fails to offer an integral explanation of how the context principle works all along Gl. In particular, I will defend that: i) contrary with Dummett 1991, the contextual definition of cardinal number (which on regards of the context principle is proposed as a first approximation of the desired definition) is not abandoned by Frege when giving his explicit definition of number, ii) the context principle has in Gl. a fundamental eristic role of crossing out rival positions about the nature of numbers, iii) such contextual definition of number has an heuristic role in the discovery context, in the sense it offers a key intuition towards the final formulation (the explicit definition), iv) furthermore, the contextual definition is a necessary condition in the justification context for the latest has been built up through the first one. For all this, I maintain that the function of the context principle is not the one Dummett prioritizes, i. e., the failed function of solving the ontological problem of the nature of numbers; the function of the context principle is rather and fundamentally methodological. It is on its eristic and heuristic function that its relevance to the Gl. investigation must be looked for. <![CDATA[Inconmensurabilidad teórica y comparabilidad empírica: el caso de la genética clásica]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-96362008000200005&lng=es&nrm=iso&tlng=es En esta trabajo se analiza la relación existente entre las propuestas de Mendel, de los "redescubridores" -de Vries, Correns y Tschermak-, de Bateson y colaboradores y de Morgan y discípulos, e.e. la historia de la genética "clásica" ("formal" o "mendeliana"), en términos de "inconmensurabilidad", de forma tal de capturar y precisar tanto la idea de que entre éstas se dan ciertas discontinuidades y rupturas (del tipo de las señaladas por los detractores de la "historia oficial" de la genética) como de que éstas tienen "algo" que ver de algún modo entre sí (y que permitiría comprender la existencia de dicha "historia oficial"). En particular, se introducen, con ayuda del marco conceptual de la metateoría estructuralista, y aplican al presente caso, los conceptos de "inconmensurabilidad teórica" y "comparabilidad empírica" (correspondientes a las nociones de "inconmensurabilidad parcial" y a la "base semántica común" de Kuhn, respectivamente).<hr/>In this paper the existing relationship between the proposals of Mendel, the "rediscoverers" -de Vries, Correns and Tschermak-, Bateson and collaborators and Morgan and disciples, e.g. the history of "classical" ("formal" or "mendelian") genetics is analyzed in terms of "incommensurability", in such a way to capture and to precise so much the idea that among them take place some discontinuities and ruptures (of the kind pointed out by the critics of the "traditional history" of genetics) as well as that they have "something" to do with each other (and that would allow to understand the existence of such a "traditional history"). In particular, the concepts of "theoretical incommensurability" and "empirical comparability" (which correspond to Kuhn's notions of "partial incommensurability" and "shared semantic basis", respectively) are introduced with the help of the conceptual framework of the structuralist view of theories and applied to this case. <![CDATA[Pragmatismo, empirismo y representaciones: Una propuesta acerca del papel epistémico de la experiencia]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-96362008000200006&lng=es&nrm=iso&tlng=es El empirismo puede ser caracterizado, por un lado, como una teoría acerca de los orígenes del conocimiento empírico; por otro, como una concepción epistémica acerca de la justificación de las creencias empíricas. Actualmente, esta última dimensión del empirismo ha sido criticada por diversos filósofos. Paradigmáticamente, Rorty ha sostenido que la experiencia es únicamente la causa de las creencias, pero no su justificación. La tesis de Rorty es que las creencias se relacionan con el mundo sólo causalmente. Este artículo posee dos partes. En la primera, se argumenta, en contra de Rorty, que la experiencia debe ser una instancia de justificación si las creencias han de tener algún contenido. En la segunda, se propone una concepción pragmatista alternativa, que i) atribuye un papel epistémico a la experiencia sin recaer en "el mito de lo dado"; y ii) reintroduce el concepto de "representación" sin comprometerse con el representacionismo.<hr/>Empiricism can be characterized, on the one hand, as a theory about the sources of empirical knowledge; on the other hand, as an epistemic outlook about justification of empirical beliefs. This last dimension of empiricism has been criticized by many philosophers nowadays. Paradigmatically, Rorty has said that experience is only the cause of beliefs, but not its justification. Rorty's thesis is that beliefs relate to the world only causally. This paper has two parts. In the first it is argued, against Rorty, that experience must be an epistemic instance of justification if beliefs are to have any objective content at all. In the second, it is proposed an alternative pragmatist conception of knowledge which i) attributes an epistemic role to experience without falling into "the myth of the given" and ii) reintroduces the concept of "representation" without compromising with representationalism. <![CDATA[Las desventuras del conocimiento matemático]]> http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1851-96362008000200007&lng=es&nrm=iso&tlng=es El empirismo puede ser caracterizado, por un lado, como una teoría acerca de los orígenes del conocimiento empírico; por otro, como una concepción epistémica acerca de la justificación de las creencias empíricas. Actualmente, esta última dimensión del empirismo ha sido criticada por diversos filósofos. Paradigmáticamente, Rorty ha sostenido que la experiencia es únicamente la causa de las creencias, pero no su justificación. La tesis de Rorty es que las creencias se relacionan con el mundo sólo causalmente. Este artículo posee dos partes. En la primera, se argumenta, en contra de Rorty, que la experiencia debe ser una instancia de justificación si las creencias han de tener algún contenido. En la segunda, se propone una concepción pragmatista alternativa, que i) atribuye un papel epistémico a la experiencia sin recaer en "el mito de lo dado"; y ii) reintroduce el concepto de "representación" sin comprometerse con el representacionismo.<hr/>Empiricism can be characterized, on the one hand, as a theory about the sources of empirical knowledge; on the other hand, as an epistemic outlook about justification of empirical beliefs. This last dimension of empiricism has been criticized by many philosophers nowadays. Paradigmatically, Rorty has said that experience is only the cause of beliefs, but not its justification. Rorty's thesis is that beliefs relate to the world only causally. This paper has two parts. In the first it is argued, against Rorty, that experience must be an epistemic instance of justification if beliefs are to have any objective content at all. In the second, it is proposed an alternative pragmatist conception of knowledge which i) attributes an epistemic role to experience without falling into "the myth of the given" and ii) reintroduces the concept of "representation" without compromising with representationalism.