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Anuario de investigaciones

versión On-line ISSN 1851-1686

Anu. investig. v.14  Ciudad Autónoma de Buenos Aires ene./dic. 2007

 

PSICOLOGÍA DEL TRABAJO

El malestar por inestabilidad laboral y su relación con tensión y recursos personales

Uneasiness due to Job instability and its relationship With psychological strain and personnal resources

Leibovich de Figueroa, N.1; Schufer, M.2; Maglio, A.L.3; Schmidt, V.4; Injoque Ricle, I.3; Minichiello, C.5; Marconi, A.5; Gonzalez, A.5; Aranda Coria, E.5; Cuenya, L.6

1 Lic. en Psicología y Dra. en Filosofía y Letras con orientación en Psicología, UBA. Investigadora Principal del CONICET. Investigadora Categoría I Secretaría de Ciencia y Técnica de la UBA (UBACYT). Profesora Titular Consulta, Facultad de Psicología, UBA. Directora de diversos Proyectos UBACYT y CONICET referidos al tema "Ecoevaluación Psicológica" aplicada a diferentes contextos. Actualmente dirige los Proyectos UBACYT (P-016) "El malestar generado por inestabilidad laboral y/o sobrecarga ocupacional. Su relación con el rendimiento cognitivo y el funcionamiento familiar" y UBACYT (P-703) Urgencia Social "Familia y trabajo. Su significación en condiciones de precariedad psicosocial. Implementación de dispositivos de acompañamiento e intervención".
2 Lic. en Sociología y Dra. por la UBA. Investigadora Principal CONICET. Profesora Adjunta, Facultad de Psicología, UBA. Es Directora de Proyectos CONICET y co-directora de los Proyectos UBACYT mencionados.
3 Lic. en Psicología, UBA. Becaria CONICET. Integrante del equipo de Investigación de los Proyectos UBACYT mencionados.
4 Lic. y Dra. en Psicología UBA. Investigadora Asistente del CONICET. Profesora Adjunta regular de Teoría y Técnicas de exploración y diagnóstico psicológico Módulo 1 Técnicas Psicométricas. Co - directora de los Proyectos UBACYT mencionados.
5 Lic. en Psicología, UBA. Integrante del equipo de Investigación de los Proyectos UBACYT mencionados.
6 Estudiante avanzado de la Lic. en Psicología, UBA. Becario Estímulo UBACyT. Integrante del equipo de Investigación de los Proyectos UBACYT mencionados.

Resumen
La inestabilidad laboral se ha tornado uno de los estresores psicosociales más relevantes en las últimas décadas y su percepción podría generar malestar y sufrimiento, desembocando en un estado de estrés con la consecuente elevación de tensión en uno o varios de sus canales de expresión, provocando así efectos deletéreos en la salud psico-física de los trabajadores.
Nos preguntamos qué aspectos personales y laborales de los trabajadores estarían vinculados a un mayor malestar debido a la inestabilidad laboral y si éste es predictor de la tensión psicológica que manifiesta el trabajador.
El IMPIL, en su versión reducida, junto con otras técnicas, fue administrado a una muestra de 90 empleados en relación de dependencia.
Concluimos que la inestabilidad laboral impacta negativamente en el trabajador a través de uno de los canales de expresión: el malestar, sobre todo si existe un desajuste entre el nivel de instrucción y la tarea que realiza. A su vez, corroboramos que la inestabilidad laboral y el malestar que la misma genera producen altos niveles de tensión psicológica en el trabajador.

Palabras clave: Inestabilidad laboral; Malestar; Ecoevaluación

Abstract
In the last decades job instability has become one of the most important psychosocial stressors and its perception could generate uneasiness and suffering, leading to a stressful state with a consequent increase of strain through one or several of its channels of expression, producing deleterious effects in the psychophysical health of workers.
We wonder which workers' personal and job features could be related to a greater uneasiness due to job instability and if this job instability is a predictor of the psychological strain expressed by them.
The IMPIL, in its reduced version, and other techniques were administered to a sample of 90 salaried employees. We conclude that job instability has a negative impact on the worker through one of the channels of expression: uneasiness, most of all if there exists a maladjustement between the education level and the tasks performed by the subject.
We also confirm that the job instability and the uneasiness produced by it, generate high levels of psychological strain on the worker.

Key words: Job instability; Uneasiness; Ecoevaluation

Introducción
En los países industrializados, las personas adultas, ya desde edades muy tempranas, se han formado para el desempeño de su actividad laboral, que tiene un papel fundamental en el desarrollo de la vida adulta, ya que en ella encuentran la independencia y el reconocimiento social y personal (Peiró Silla y Alonso Prieto, 1996). En el siglo XIX en Occidente el trabajo se presenta como la verdadera esencia del hombre. En las sociedades modernas industriales, la mayoría de las personas se sienten obligadas a demostrar - a los demás y a sí mismos-, por medio del trabajo, su derecho a la existencia (Diccionario de Sociología, 1977).
Para Nun (1999) el trabajo ligado a la idea de empleo, propio de las sociedades salariales de posguerra, se caracterizaba por ser una actividad de tiempo completo, de duración indeterminada, con protecciones legales y una adecuada remuneración. Si bien el enfoque desarrollista tradicional planteaba la relación directa entre crecimiento -es decir, cambios tecnológicos, acumulación de capitales, expansión de las fronteras - y equidad y bienestar social, promediando la segunda mitad del siglo XX la sociedad salarial comienza a atravesar una profunda crisis. El trabajo asalariado estable y bien remunerado deja de ser una perspectiva real y alcanzable para una gran parte de la mano de obra disponible.
En la década del '80 los países latinoamericanos padecieron una crisis económica profunda, dando lugar a procesos de reforma que perseguían como meta la estabilidad macroeconómica y la competitividad internacional sobre la base de la disciplina fiscal, una mayor libertad de comercio, la vigencia de los mecanismos del mercado y la inversión privada.
Los cambios estructurales producidos en el mercado laboral a partir de la mencionada crisis han generado una subutilización de la fuerza laboral (Nun, 1999). En los últimos tiempos, diversos procesos, tecnológicos y económicos, provocaron desocupación y subocupación, lo cual dio lugar a la crisis del empleo o trabajo asalariado (Beccaria, Carpio y Orsatti, 1997).
En la actualidad, el mercado laboral argentino se encuentra signado por un proceso de creciente precarización del trabajo, caracterizado por la proliferación de empleos transitorios y empleos permanentes pero no registrados (Becaria et al, 1997; Schufer, 2006). A su vez, si bien las mediciones obtenidas por el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) para el tercer trimestre de 2006 muestran una disminución en los valores de desocupación y subocupación con respecto a años anteriores, los mismos continúan siendo elevados: un 10,2% de la población se encontraría desocupada1 y un 11,1% subocupada (www.indec.gov.ar). Esta confluencia de precariedad laboral y una baja posibilidad de reempleo elevarían la inestabilidad laboral
global, expresándose en la reducción de la antigüedad media en los puestos de trabajo y en las distintas modalidades de duración atípica de la jornada laboral (Schufer, 2006).
La percepción por parte de los trabajadores de las crecientes condiciones de inestabilidad en el mercado laboral conllevaría a un aumento de la incertidumbre con respecto no sólo al ingreso actual y futuro, sino también con respecto a la identidad laboral que la cotidianeidad del trabajo posibilita construir. La continuidad del trabajo, además de proporcionar la posibilidad de realizar proyectos a futuro en otras esferas de la vida, también asegura ciertas características valorativas del trabajo en sí, como por ejemplo el estatus o las oportunidades de promoción.
Dichos cambios en el mercado laboral tuvieron como efecto el surgimiento de un importante malestar asociado a la inseguridad de empleados y desempleados en relación al futuro laboral (Leibovich de Figueroa, 2006). Si bien el pleno empleo deja su lugar de eje rector de las sociedades y países industrializados, extendiéndose el desempleo estructural y la inestabilidad laboral, el tener un trabajo, aún en la actualidad, parece continuar brindando a las personas la posibilidad de desarrollarse y encontrar un lugar en la sociedad (Leibovich de Figueroa y Szabo, 2002). Para una gran parte de la población adulta, la posición ocupacional continúa siendo determinante en la adopción de un rol social, por lo cual las amenazas a la continuidad de la misma generarían emociones de distrés en los trabajadores (Siegrist, 1996).
De esta forma la percepción de inestabilidad laboral podría generar malestar y sufrimiento, desembocando en un estado de estrés con la consecuente elevación de tensión en uno o varios de sus canales de expresión, provocando así efectos deletéreos en la salud psico-física de los trabajadores.
La inestabilidad laboral se ha tornado uno de los estresores psicosociales más relevantes en las últimas décadas. La baja posibilidad de reempleo podría hacer que los trabajadores permanezcan en situaciones laborales desventajosas, caracterizadas, por un lado, por altos esfuerzos requeridos en el trabajo y elevada sobrecarga ocupacional, y por el otro, por una baja recompensa por los mismos.
Según Siegrist (1996), sería justamente la baja capacidad de reempleo lo que contribuiría a la cronificación del desbalance entre los esfuerzos y las recompensas en el trabajo; los posibles costos del desempleo podrían ser percibidos como superiores a los costos de aceptar beneficios inadecuados. Los trabajos altamente demandantes pero inestables y sin oportunidades de promoción serían, según Siegrist, ejemplos de ocupaciones generadoras de un elevado estrés laboral. En una investigación reciente (Ertel, Pech, Ullsperger, Von Dem Knesebeck y Siegrist, 2005) se hallaron fuertes
asociaciones del desbalance entre esfuerzo y recompensa laboral con una pobre salud subjetiva. En otro estudio (Chan, Lai, Cheng Koy y Boey, 2000) se encontró que una elevada presión sobre el rendimiento laboral es un excelente predictor del nivel de estrés de los trabajadores profesionales.
Las situaciones o eventos percibidos como amenazantes, por ejemplo la inestabilidad laboral y la sobrecarga ocupacional, constituyen un factor de suma importancia en la relación estrés-salud-enfermedad (Omar, 1995). Esta autora refiere que la habilidad para manejar situaciones estresantes depende de los recursos disponibles del sujeto para afrontar dichos eventos. Estas reacciones individuales, cuando son insuficientes o inapropiadas, pueden ocasionar en el sujeto niveles de tensión que alteren su bienestar psicofísico.
En una investigación en nuestro medio (Gonzalez, Maglio, Schmidt, Minichiello, Cassullo y Coghlan, 2006) se encontró que los recursos personales de las personas expuestas a situaciones de inestabilidad laboral mostraron ser excelentes moduladores del malestar generado por dicha situación. El recurso que parece más efectivo es el afrontamiento racional cognitivo, que implica tener métodos para concentrarse o identificar los aspectos más importantes de un problema: quiénes utilizaban más esta estrategia percibían menor desesperanza, tensión personal y enojo. Por otro lado, aquellos que con menor frecuencia realizaban actividades recreativas, otro de los recursos evaluados, percibían mayor tensión psicológica y sentimientos de enojo.
Dados estos primeros resultados, nos preguntamos, en la segunda etapa de la mencionada investigación, qué aspectos personales y laborales de los trabajadores estarían vinculados a un mayor malestar debido a la inestabilidad laboral. Hipotetizamos que el nivel de instrucción es uno de tales aspectos. Específicamente, sostenemos que el mayor nivel de instrucción está asociado a un menor malestar debido a la inestabilidad laboral, dada la mayor probabilidad de reempleo que posee una persona con mayores recursos educacionales (Hipótesis 1). De forma similar, los trabajadores con mayores recursos personales son quienes perciben menor malestar debido a la inestabilidad laboral (Hipótesis 2).
A su vez, en la presente investigación se ha considerado que la inestabilidad laboral, en tanto estresor psicosocial, tiene la capacidad de producir no sólo malestar psicológico sino desajuste emocional y tensión psicofísica en quien la experimenta. De hecho, la hipótesis central de nuestro trabajo es que el malestar debido a la inestabilidad laboral es un fuerte predictor de la tensión psicológica que manifiesta el trabajador (Hipótesis 3). Por este motivo se intenta averiguar cuáles son los aspectos psicosociales que mejor predicen la tensión psicológica del trabajador.
Así, los objetivos del presente trabajo son:
. Conocer cuál es la relación existente entre el malestar percibido por la inestabilidad laboral y estudios cursados por el evaluado.
. Conocer en qué difieren en cuanto a recursos personales, los trabajadores que perciben mayor y menor malestar por la inestabilidad laboral.
. Analizar si las variables consideradas previamente son adecuados predictores de la tensión psicológica que experimenta el trabajador.

METODOLOGÍA

Instrumentos
A la totalidad de la muestra le fueron aplicadas las siguientes técnicas autoadministrables:
. Cuestionario Sociodemográfico: especialmente diseñado a fin de contemplar los diversos aspectos de la historia personal y laboral, que se consideran relevantes para el presente análisis.
. Inventario de Malestar Percibido en la Inestabilidad Laboral (IMPIL-R): instrumento de ecoevaluación psicológica que evalúa la frecuencia y el impacto de un estresor psicosocial cotidiano, como es el "malestar" producido por la inestabilidad laboral, que nos permite establecer relaciones con otras medidas biológicas, psicológicas o sociales (Leibovich de Figueroa y Schufer, 2002, 2006). El inventario consta de ocho subescalas: Problemas interpersonales, Competencia personal, Preocupaciones por la salud, Molestias medio- ambientales, Preocupaciones económicas, Preocupaciones en relación al futuro, Molestias emocionales y Molestias cognitivas. En esta investigación se administró una versión reducida del IMPIL original2.
. Inventario de Estrés Ocupacional (OSI-M): provee una medida concisa del ajuste ocupacional, a través de los dominios de estrés ocupacional3, tensión personal4 y recursos personales5. Traducción y adaptación: Marta Schufer (1998) del OSI (Organizational stress inventory) de Osipow H. & Spokane A., Florida: PAR, Psychological Assessment Resources, 1987.
. Autopercepción de la inestabilidad laboral: a través de la pregunta "En términos generales, ¿cómo siente Ud. la 'inestabilidad laboral actual' en relación a su trabajo?" se intentó obtener un indicador resumen del malestar debido a la inestabilidad laboral. Las categorías de respuesta fueron: le sucede pero no le produce malestar, le causa poco malestar, le causa mucho malestar, le causa excesivo malestar, le causa pánico-miedo.

Muestra
Los instrumentos fueron administrados a una muestra de 90 empleados en relación de dependencia, cuyas características sociodemográficas se presentan en la Tabla 1.

Tabla 1 Características sociodemográficas de la muestra

n=90

Técnicas estadísticas
Para evaluar la asociación entre variables cuantitativas y cualitativas se utilizó el coeficiente Eta, que en su cálculo incluye el análisis de la variancia (ANOVA).
El coeficiente χ 2 (chi cuadrado) se usó para medir la asociación entre variables cualitativas.
Una regresión logística (método: Forward Stepwise; estadístico: Wald) fue calculada para evaluar cuáles de
los factores considerados en este estudio influyen en la probabilidad de aparición de tensión psicológica. Se
incluyeron como variables independientes: nivel de instrucción, recursos del OSI, puntaje total en IMPIL-R (IMPIL-R promedio) y la respuesta del sujeto acerca de la inestabilidad laboral percibida.

Resultados

Malestar percibido por inestabilidad laboral y Estudios cursados
Los resultados muestran que los trabajadores con mayores puntajes en IMPIL-R poseían significativamente un mayor nivel de instrucción que los trabajadores con menores puntajes en esta prueba (Tabla 2).

Tabla 2 Puntajes del IMPIL-R según Estudios cursados

ANOVA y Coeficiente Eta

Además de la prueba IMPIL-R, una pregunta indagaba acerca de la autopercepción del malestar por inestabilidad laboral: "En términos generales, ¿cómo siente Ud. la 'inestabilidad laboral actual' en relación a su trabajo?". Esta pregunta fue respondida por 65 de los 90 encuestados, que fueron divididos por la mediana en dos categorías: Bajo y Alto malestar.
La Tabla 3 muestra también una asociación significativa entre los estudios cursados y esta variable: el 80% de quienes no han terminado el ciclo secundario perciben bajo malestar versus el 75% de quienes han completado estudios terciarios que refieren alto malestar.

Tabla 3 Autopercepción del malestar por inestabilidad laboral según Estudios cursados

χ 2 = 12,36 p= 0,002

En la Tabla 4 pueden observarse los mismos datos de la Tabla 3, pero con los porcentajes leídos sobre la variable Autopercepción del malestar. así podemos ver que entre quienes tienen alto malestar, la mayoría (48%) han concluido sus estudios superiores.

Tabla 4 Autopercepción del malestar por inestabilidad laboral según Estudios cursados

χ 2 = 12,36 p= 0,002

Tales resultados son contrarios a los hipotetizados (Hipótesis 1). Una explicación de este mayor malestar entre quienes han concluido estudios terciarios/ universitarios podría ser la sobrecalificación de los mismos.
Cuando se analizan qué posiciones en la empresa ocupan quienes tienen bajo y alto malestar (Tabla 5) se observa que de los 12 profesionales que perciben alto malestar sólo 5 (menos de la mitad) ocupa un cargo acorde con sus estudios y que es en esa posición ocupacional -profesional- donde se dan las mayores diferencias porcentuales entre quienes tienen bajo y alto malestar6.

Tabla 5 Autopercepción del malestar por inestabilidad laboral según Posición en la empresa

χ 2 = 2,56 p= 0,465

Malestar percibido por inestabilidad laboral y Recursos personales
Respecto de las diferencias en los recursos personales que poseen quienes perciben menor o mayor malestar, la Tabla 6 muestra que solo difieren en Autocuidado y Afrontamiento racional-cognitivo. Los valores medios obtenidos por cada grupo indican que estas dos últimas estrategias son utilizadas más frecuentemente por quienes experimentan alto malestar.

Tabla 6 Recursos personales según Autopercepción del malestar

n = 65

ANOVA y Coeficiente Eta

La inestabilidad laboral. Su relación con la tensión psicológica y los recursos personales
El modelo de regresión logística para la variable tensión personal7 incluyó todas las variables utilizadas en este trabajo: estudios cursados, las cinco medidas de recursos personales, el puntaje en el IMPIL-R y la autopercepción del malestar por inestabilidad laboral. Las variables que mejor predicen la aparición de tensión personal son el puntaje en el IMPIL-R, la autopercepción del malestar y el Soporte Social (Tabla 7). El malestar debido a la inestabilidad laboral (puntaje en el IMPIL-R) es el que mejor predice la probabilidad de pasar del estado de baja a alta tensión.
Este modelo tiene un porcentaje de aciertos en las predicciones igual al 72,3%.

Tabla 7 Variables en la ecuación

Conclusiones
Los resultados comentados en este trabajo muestran asociación entre el nivel de escolaridad y el malestar percibido por la inestabilidad laboral pero en la dirección contraria a la esperada. Se ha encontrado que a mayor nivel de instrucción, mayor es el malestar debido a la inestabilidad laboral. Una explicación plausible que surge de los datos, es que los trabajadores de la muestra están sobrecalificados para el puesto que ocupan. Los sujetos encuestados estaban trabajando todos ellos como empleados administrativos pero algunos poseían estudios terciarios o universitarios completos.
Al cruzar las variables malestar, estudios cursados y puesto dentro de la empresa, se observa que la mayoría de los sujetos que experimentan alto malestar tienen estudios universitarios completos aún cuando no están trabajando en calidad de profesionales. Si bien la mayoría de los trabajadores de la muestra (67,5%) tiene hasta secundario completo, desempeñan los mismos cargos que los de alto malestar (que son quienes poseen mayor nivel de instrucción). De este modo, los sujetos con mayor nivel educativo se sienten más afectados (con mayor malestar) debido a la inestabilidad laboral que los trabajadores que se encuentran en puestos más acordes a sus estudios cursados.
Es probable que las expectativas y exigencias de los trabajadores con mayor nivel de instrucción sean más difíciles de satisfacer por las condiciones actuales del mercado laboral argentino. El desajuste entre las capacidades del trabajador y los requerimientos del puesto generan una gran insatisfacción y frustración en el trabajador, las cuales podrían reflejarse en el malestar que expresan estos trabajadores. La valoración que el sujeto realiza de tal desajuste es más negativa cuanto mayor es el nivel de instrucción, convirtiéndose en una importante fuente de malestar.
Por otra parte, quienes experimentan mayores niveles de malestar son, contrario a lo establecido por la literatura en el campo del estrés desde hace décadas, quienes poseen mayores recursos personales, por lo menos en dos de las dimensiones evaluadas. Hemos encontrado que los trabajadores con alto malestar poseen mejores hábitos de autocuidado y realizan un uso más frecuente del afrontamiento racional-cognitivo que aquellos que poseen bajo malestar, refutándose de este modo la hipótesis 2.
Consideramos que se trata de sujetos que, además de poseer un mayor nivel de instrucción, tienen la posibilidad de disponer de adecuados recursos personales (tales como ser cuidadoso con la dieta, hacer ejercicios regularmente, practicar técnicas de relajación, dormir lo necesario, evitar los excesos de café y alcohol; y ser organizado en el trabajo, planificar acciones, establecer prioridades en el uso del tiempo, identificar los aspectos importantes de un problema y analizar de manera reflexiva el mismo). Pero evidentemente, el poseer tales recursos no "inmuniza" a estos trabajadores de los efectos deletéreos del estrés, ya que experimentan altos niveles de malestar debido a la inestabilidad laboral.
El resultado más interesante lo constituye el modelo de regresión obtenido. Se observa a partir del mismo la relevancia del soporte social como recurso capaz de disminuir la tensión psicológica: aquellos trabajadores que perciben que poseen una adecuada red de soporte social experimentan menores niveles de tensión. Asimismo, se confirma la hipótesis central de nuestro trabajo según la cual la inestabilidad laboral y el malestar
generado por este estresor son importantes predictores de la tensión psicológica experimentada por los trabajadores (hipótesis 3). Es decir que los trabajadores sometidos al estresor inestabilidad laboral poseen más probabilidad de experimentar altos niveles de tensión.
En síntesis, concluimos que la inestabilidad laboral impacta negativamente en el trabajador a través de uno de los canales de expresión: el malestar, sobre todo si existe un desajuste o desproporción entre el nivel de instrucción y la tarea realizada por el sujeto. A su vez, la inestabilidad laboral y el malestar que la misma genera producen altos niveles de tensión psicológica en el trabajador.
Con miras a realizar intervenciones eficaces, se han indagado en la presente investigación, los recursos personales capaces de mitigar los efectos deletéreos de la inestabilidad laboral. Los hábitos de autocuidado y el afrontamiento racional-cognitivo no parecen ser lo suficientemente efectivos frente al estresor inestabilidad laboral. Pero se encontró, consistentemente con la investigación citada (Gonzalez, Maglio, Schmidt, Minichiello, Cassullo y Coghlan, 2006), que el soporte social predice una menor tensión psicológica; por lo tanto, se concluye que es el recurso personal más efectivo con el que cuentan estos trabajadores.

NOTAS

1 Si se resta el impacto de los planes Jefas y Jefes de hogar esta tasa es de 12.1

2 Se utilizó la forma resumida ya que las diferencias de las medias aritméticas, tanto de los puntajes promedio -total y de las subescalas- de ambas formas, no fueron estadísticamente significativas, lo que llevó a la conclusión de la comparabilidad de los resultados.

3 De esta escala, sólo se administró la subescala de Sobrecarga ocupacional.

4 El Cuestionario de Tensión Personal fue administrado con todas sus subescalas: Tensión vocacional, Tensión psicológica, Tensión interpersonal y Tensión física.

5 El Cuestionario de Recursos Personales se administró con todas sus subescalas: Recreación, Autocuidado, Soporte social y Afrontamiento racional-cognitivo

6 Es por esa razón la escasa diferencia porcentual entre las dos categorías de las otras posiciones ocupacionales- que la prueba χ 2 no indica asociación entre las variables.

7 Para este análisis se utilizó el puntaje total del Cuestionario de Tensión Personal dicotomizando el mismo en Alta y Baja tensión. La división se realizó por el puntaje que representa la mediana estadística.

Bibliografía

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Fecha de recepción: 19 de febrero de 2007
Fecha de aceptación:
22 de junio de 2007