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Ameghiniana

versión On-line ISSN 1851-8044

Ameghiniana v.44 n.3 Buenos Aires jul./sep. 2007

 

Cazadores de dragones. Historia del descubrimiento e investigación de los dinosaurios. José Luis Sanz García, 2007. ISBN: 978-84-344-5316-6. Editorial Ariel, Barcelona, 350 pp.

José Luis Sanz García, catedrático de Paleontología de la Universidad Autónoma de Madrid y autor de numerosos trabajos de investigación, nos propone un ameno recorrido por distintos tiempos de la historia humana y por los lugares más remotos con el afán de reconstruir paso a paso el desarrollo de nuestro conocimiento sobre este grupo de animales vertebrados que parecen desafiar incesantemente nuestra imaginación. El libro es de lectura accesible para no especialistas, pero resulta interesante aún para quienes cultivan la especialidad por la cantidad de anécdotas y datos históricos bien documentados. Se incluyen, por ejemplo, aspectos poco conocidos de la posible relación de los fósiles de dinosaurios con antiguas culturas, como las de varias etnias indias norteamericanas. Desde el primer hueso de dinosaurio que puede ser identificado como tal hallado en el siglo XVII y aún conservado en Inglaterra, pasando por las primeras descripciones en el siglo XIX, hasta los hallazgos más recientes en China, la Patagonia argentina o España los descubrimientos son comentados destacándose su importancia y aporte científico de una manera clara y concisa.
La personalidad de quienes han dedicado su esfuerzo a descubrir, describir y/o interpretar los restos dinosaurianos, como Owen, Leidy, Marsh, Cope, Dollo, Brown entre muchos otros, es esbozada en pocos pero certeros trazos y matizada con el relato de episodios que hablan por sí mismos y remiten a circunstancias épicas. Se suceden así las historias de las grandes expediciones a tierras exóticas en busca de los “dragones", como las de Stromer y Janensch a Africa (Capítulo XII), la de von Huene a la Patagonia (Capítulo XIV), las de Osborn y Andrews al Asia Central (Capítulo XVI), las de Efremov y KielanJaworowska a Mongolia (Capítulo XVIII), las de Bonaparte a Patagonia e Ischigualasto (Capítulo XIX) y las de Taquet y Sereno a Níger (Capítulo XX).
Aspectos controvertidos de la paleobiología de los dinosaurios son encarados en el capítulo XXI, especialmente el cambio de paradigma vigente hacia el comienzo de 1970 en lo que se refiere a la concepción de esos animales como enormes lagartos de sangre fría, por otro en el que se los acepta como seres más eficientes y activos, con rasgos que recuerdan a los de los mamíferos y aves. Este “renacimiento" de los dinosaurios produjo un enorme incremento de los estudios sobre este grupo. Una serie de hallazgos de huevos, campos de nidificación y puesta, entre los que se destaca el excepcional yacimiento de Auca Mahuevo en Neuquén, contribuyó a dilucidar aspectos significativos de su patrón de comportamiento reproductivo. Otros rasgos relacionados con la notable variación de la talla en el grupo también son analizados cuidadosamente.
Aunque nunca veremos un dinosaurio vivo, la perspectiva de lograr reconstrucciones fidedignas de su forma y tamaño corporal y de su modo de vida, es, nos asegura el autor, cada vez más cercana con el desarrollo de las técnicas de estudio tradicionales complementadas con nuevas herramientas de investigación. El contenido de este libro es una fehaciente prueba de ello.

Ana M. Báez

Depto. de Geología, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires