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Revista de la Asociación Geológica Argentina

versión impresa ISSN 0004-4822

Rev. Asoc. Geol. Argent. v.57 n.3 Buenos Aires jul./sept. 2002

 

Foraminíferos de sedimentitas ricas en carbono orgánico:Formación La Barca, Paleoceno superior, Tierra del Fuego, República Argentina

N. Malumián, A.Caramés

CONICET, SEGEMAR, Tte. de Fgata. Benito Correa 1194, (C1107 BJD) Buenos Aires. E-mail: postmast@mpgeo1.gov.ar

RESUMEN. Se describen los foraminíferos de la Formación La Barca (Península Mitre, Isla Grande de Tierra del Fuego, Paleoceno superior), una secuencia granodecreciente rica en materia orgánica de 220 metros. La Formación La Barca es una de las pocas formaciones marinas paleocenas postdaniana de la Patagonia. Su miembro inferior contiene una peculiar asociación de foraminíferos calcáreos bénticos denominada Asociación de Bulimina karpatica, la que se compone mayormente de, en orden de abundancia, B. karpatica, Baggatella sp., Bulimina subbortonica, Buliminella isabelleana, Turrilina robertsi, Buccella sp. y Karreria pseudoconvexa. Las cinco primeras especies comprenden más del 50% de los ejemplares de acuerdo con la conocida relación entre sedimentitas ricas en materia orgánica y ricas en bulimínidos. Esta Asociación muestra su carácter austral por contener B. isabelleana y B. subbortonica, y los géneros Antarcticella y Buccella. Este es el registro más antiguo de Buccella, uno de los géneros con superficie tuberculada que ha caracterizado las asociaciones australes de aguas someras de la Patagonia desde el Eoceno cuspidal. Su aparición aparentemente antecede las abruptas apariciones de los géneros Elphidium y Cribrorotalia, reconocidos en la suprayacente Formación Punta Noguera (Paleoceno cuspidal-Eoceno basal). La aparición de estos géneros sugiere un marcado recambio en las microfaunas de aguas someras en altas latitudes en las proximidades de la transición Paleoceno/Eoceno. El miembro superior de la Formación La Barca, sólo contiene escasos foraminíferos aglutinados, dominados por Spiroplectammina spectabilis.

Palabras clave: Foraminiferos. Sedimentitas ricas en carbono orgánico. Paleoceno superior. Tierra del Fuego.

ABSTRACT. Foraminifera from organic-rich sediments: La Barca Formation, Upper Paleocene, Tierra del Fuego, República Argentina. Foraminifera are described from the La Barca Formation, a 220 m thick upwards fining, organic-rich sequence on Peninsula Mitre, Tierra del Fuego. The La Barca Formation is one of the few post-Danian Paleocene marine formations of Patagonia. Its lower member bears a peculiar assemblage of calcareous benthic foraminifera, here called the Bulimina karpatica Assemblage, which is composed of, in abundance order, B. karpatica, Baggatella sp., Bulimina subbortonica, Buliminella isabelleana, Turrilina robertsi, Buccella sp. and Karreria pseudoconvexa. The first five species are buliminids and comprise more than 50% of the total specimens, in agreement with the well-known relationship between organic-rich sediments and buliminid-rich assemblages. The B. karpatica Assemblage shows its austral character by the occurrence of B. isabelleana and B. subbortonica, and the genera Antarcticella and Buccella. This is the oldest record of Buccella, one of the genera with tuberculate surface that have characterized the shallow-water austral assemblages of Patagonia mainly since the uppermost Eocene. Its appearance apparently precedes the abrupt appearances of the genera Elphidium and Cribrorotalia, recorded in the overlying Punta Noguera Formation (uppermost Paleocene?_lowermost Eocene?). The appearance of these genera suggests a marked turnover in the shallow-water microfaunas at high latitudes near the Paleocene/Eocene transition. The La Barca Formation upper member contains only scarce agglutinated foraminifera, dominated by Spiroplectammina spectabilis.

Key words:Foraminifera. Organic-rich sediments. Upper Paleocene. Tierra del Fuego Island.

Introducción

Se dan a conocer los foraminíferos de la Formación La Barca (Fig. 1), una secuencia granodecreciente rica en carbono orgánico y asignada al Paleoceno tardío (Olivero et al. 2002). El Paleoceno tardío de origen marino está muy escasamente representado en la Argentina (Uliana y Biddle 1998, Malumián 1999), consecuentemente son virtualmente desconocidas las faunas marinas en general, y los foraminíferos en particular de uno de los momentos más singulares de la historia cenozoica. De manera que se intenta llenar una laguna en el conocimiento y significado de las microfaunas de aguas someras paleogenas de altas latitudes, en las proximidades del límite Paleoceno/Eoceno, cuando se alcanzan las mayores temperaturas y se produce un recambio en las faunas bentónicas de profundidades oceánicas (Thomas 1998).

 


Figura 1: Mapa de posición relativa y de los afloramientos de la Formación La Barca, simplificado de Olivero et al. 2002.

Microfósiles de la Formación La Barca

De un espesor aproximadamente de 220 m se dispuso de muestras espaciadas en promedio cada 2O m, y numeradas consecutiva y estratigráficamente de abajo hacia arriba de 372-12 a 372-26. La formación está conformada por dos miembros, uno inferior de 100 m, caracterizado por bancos de arenisca mediana-fina, grises claros, intercalados por bancos de fangolita carbonosa, gris oscuros a negros. El miembro superior, de aproximadamente 120 m de espesor, está caracterizado por bancos de fangolitas negras masivas.
La distribución de los microfósiles es sumamente contrastante. El miembro inferior brindó una sola muestra fértil, 372-14, que contiene la Asociación de Bulimina karpatica, conformada sólo por foraminíferos calcáreos y que se ilustra en el presente trabajo. En el miembro superior, todas las muestras resultaron ser fértiles pero con escasa microfauna de muy baja diversidad y exclusivamente formada por foraminíferos aglutinados, con Spiroplectammina spectabilis
Grzybowski como forma dominante, además de Haplophragmoides sp., Reticulophragmium sp., Rhabdammina sp. y muy raros Ammodiscus glabratus (Cushman y Jarvis); a excepción de la muestra 372-19, que es estratigráficamente la más baja en donde está ausente S. spectabilis, que contiene Reticulophragmium sp., Bathysiphon sp., Gerochammina conversa (Grzybowski) y, el único foraminífero calcáreo, Lenticulina sp. Las muestras más altas estratigráficamente (372-24 y 25) se caracterizan por la gran abundancia de radiolarios esféricos.

Características de la Asociación de Bulimina karpatica

Contenido taxonómico

Sobre 175 ejemplares recuperados en la muestra 372-14, se reconocieron poco más de 25 especies, que en orden de abundancia son:
Bulimina karpatica 20%
Baggatella sp. 12%
Bulimina subbortonica 10%
Buliminella isabelleana 9%
Turrilina robertsi 6%
Buccella sp. 5%
Karreria pseudoconvexa 5%
Las cinco primeras especies, formadoras de la fauna, que comprenden más del 50% de los ejemplares, son bulimínidos de hábito endobéntico, en el sentido que se les da a los foraminíferos. Las dos especies restantes, una pertenece a Buccella que es un género libre que con dudas es considerado infaunal y detritívoro (Murray 1991), muy típico de altas latitudes y de ambientes de plataforma interna; mientras que la otra pertenece a Karreria género de morfología típica de hábito sésil.

Edad

La Formación La Barca ha sido asignada al Paleoceno tardío, por su contenido palinológico y micropaleontológico, y por su posición estratigráfica. Sobreyace a la Formación Cabo Leticia, que a su vez sobreyace a la Formación Policarpo con ammonites y foraminíferos maastrichtianos. El contenido fitoplanctónico-palinológico del miembro inferior está dominado por Palaeocystodinium golzowense Alberti, y el superior sólo contiene este dinoflagelado. La suprayacente Formación Punta Noguera contiene abundante Apectodinium (Olivero et al. 2002). Esta abundancia puede asimilarse al acontecimiento del thanetiano más tardío y que se produce a partir de la zona de foraminíferos planctónicos P5, dentro del cron 24r, vinculado a la excursión del á13C (Bujak y Brinkhuis 1998).
La edad paleocena postdaniana de la Asociación de B. karpatica está sostenida por el aspecto paleoceno de la asociación y por la ausencia de elementos diagnósticos del Daniano como Globoconusa daubjerguensis (Brönnimann), una forma planctónica somera omnipresente en capas danianas patagónicas. Además por la aparente restricción al Paleoceno superior de B. karpatica Szczechura, y por el tono moderno que le brinda a la asociación la aparente primera aparición del género Buccella. Mientras que la suprayacente Formación Punta Noguera contiene típicos elementos paleocenos como Alabamina creta Finlay conocida hasta la zona P5 en los fondos oceánicos (Tjalsma y Lohmann 1983), y Charltonina acutimarginata (Finlay), ambas especies utilizadas por su dato de última aparición para señalar el techo del Teuriano en Nueva Zelandia (Hornibrook et al. 1989), junto a típicos géneros postpaleocenos como Elphidium y Cribrorotalia.
Respecto a los pisos propuestos por Natland et al. (1974), la Asociación de B. karpatica podría incluir
se en el piso Oaziano, debido al contenido de Bulimina subbortonica Finlay, 1947 -aquí considerada sinónimo de Bulimina gonzalezi Cañón y Ernst, en Natland et al. 1974- que es indicadora del techo de ese piso chileno.

Comparación con otras asociaciones del Paleogeno temprano

La Asociación de B. karpatica se diferencia netamente de la microfauna de la formación precedente, pues la Formación Policarpo, maastrichtiana superior, se caracteriza por el desarrollo de foraminíferos aglutinados, y entre sus foraminíferos calcáreos, sólo comparten en común a Alabamina creta. Contrasta también con la microfauna del miembro superior, de muy baja diversidad y dominada por S. spectabilis, con virtualmente sólo foraminíferos aglutinados. Respecto a la asociación de la suprayacente Formación Punta Noguera, entorno del límite Paleoceno/Eoceno, se diferencia netamente por el contenido de Elphidiidae, familia que repentinamente aparece bien representada por formas trocoespirales altas como cribrorotalias, como también por planoespirales fuertemente comprimidas, como Elphidium cf. matanginuiense Hayward. Se diferencia, además, por el hábito general de las especies, ya que en la microfauna de la Formación Punta Noguera las formas epibénticas son dominantes.
En comparación con las asociaciones danianas tan representadas en el resto de la Patagonia, se distingue por contener a B. karpatica, Buccella sp., B. subbortonica y A. creta. Las dos primeras están aparentemente ausentes en el Daniano por su distribución cronológica, mientras que las dos últimas, por restricciones de caracter ecológico. Ambas preferirían aguas profundas o de altas latitudes, como en el caso de A. creta, que se reconoce desde la Zona P1 a la P5, dentro del océano Atlántico confinada al Caribe y al plateau de las Malvinas (Tjalsma y Lohmann 1983). Por otra parte, B. subbortonica que si bien no se ha reconocido incluso considerando recientes hallazgos inéditos de microfaunas danianas muy diversas en la cuenca del Golfo, es una especie de pequeño porte e inconspicua por lo que cabe la posibilidad de haber pasado desapercibida.

Paleoecología

En el miembro inferior de la Formación La Barca, la Asociación de B. karpatica, mayormente compuesta por especies y ejemplares endobénticos, y el generalizado pequeño tamaño de sus conchillas, se condice del alto contenido de carbono orgánico de las rocas de la Formación La Barca.
En la actualidad, las faunas de baja diversidad dominadas por ejemplares de paredes finas pertenecientes a bulimínidos habitan comúnmente ambientes de bajos contenidos de oxígeno (Boltovskoy et al. 1991; Sen Gupta y Machain-Castillo 1994; Kahio 1994). Estos ambientes se presentan por debajo de una zona de mínimo de oxígeno bien desarrollada, donde los niveles de oxígeno son bajos a causa de la favorecida producción y oxidación de la materia orgánica, y donde la disolución del carbonato de calcio puede ser severa a causa de altas concentraciones de anhídrido carbónico resultante de la oxidación (Mullins et al. 1985; Hermelin y Shimmield 1990; Levin et al. 1991; Schmieldl 1995). Existe una considerable controversia, sobre si estas microfaunas bénticas reflejan el bajo nivel del contenido de oxígeno que permite por condiciones de preservación la concentración de materia orgánica o es la gran provisión de materia orgánica la que produce la acumulación y el ambiente anóxico.
En ambientes profundos especies recientes de Bulimina son particularmente comunes en áreas de altas tasas de depositación de materia orgánica no degradada (Corliss y Chen 1988; Carlap 1989; Corliss 1991; Mackensen et al. 1993). Factores adicionales de importancia pueden ser la ausencia de metazoos depredadores en condiciones de bajo contenido de oxígeno (Wishner et al. 1995), y algunas formas de foraminíferos de paredes finas han sido descriptas como oportunistas más que directamente vinculadas a la alta producción o bajo contenido de oxígeno (Alve 1994; Gooday 1994).
Thomas (1998) en este aspecto, concluye que no se puede determinar a partir sólo de las faunas bentónicas si las faunas dominadas por bulimínidos, postextinción en las proximidades del límite Paleoceno/Eoceno en ambientes profundos, primariamente reflejan condiciones de bajo contenido de oxígeno, de alta productividad, de baja presión ambiental, o de gran corrosión.
En ambientes someros, se ha supuesto que probablemente la provisión de alimento no es un factor primario, y el efecto de la provisión de carbono orgánico ha sido mejor estudiado en casos de áreas afectadas por descargas cloacales y eutroficación en estuarios. Para estos casos, el consumo de oxígeno y el desarrollo de la anoxia probablemente constituyan el factor más importante que afecte a los foraminíferos. De manera que en ambientes someros existiría un gradiente en la respuesta de los foraminíferos al incremento al aporte de materia orgánica. En el extremo de bajo aporte la respuesta puede ser simplemente un incremento en la producción; a flujos mayores, las especies pueden ser excluidas progresivamente junto con cambios dirigidos por la acumulación de materia orgánica; y en el extremo de gran aporte, los foraminíferos son excluidos del ambiente produciéndose una «zona muerta» (Loubere y Fariduddin 1999). Esta respuesta es aplicable a la distribución de los foraminíferos de la Formación La Barca, y en particular, la autoecología sugerida para B. isabelleana (Malumián y Caramés 1995).
En el miembro superior de la Formación La Barca, el dominio de asociaciones de aglutinados de muy baja diversidad, y el único nivel en donde se preservan sólo conchillas calcáreas muy resistentes y robustas, sugieren ambientes corrosivos, y probablemente de relativa productividad, pues abundantes radiolarios se restringen a los niveles más altos de la formación en donde no se reconocen foraminíferos.
La Asociación de B. karpatica, antecede al óptimo climático de las proximidades del límite Paleoceno/Eoceno, y pese a que se trata de un ambiente relativamente estresado y marginal, indicado por la ausencia de formas planctónicas y aglutinadas, la diversidad es relativamente alta expresado por un índice alfa superior a 5, que sugiere ambientes de albuferas o de plataforma de salinidades normales (Murray 1991). El índice de Kahio (1994), presenta algunos problemas en su interpretación ya que al considerar que sólo se hallaron dos ejemplares de conchilla grande ($350ìm) y pared espesa de Cibicidoides, género de hábito epifaunal, debe aplicarse una ecuación de la que se obtiene un valor indicador de condiciones levemente óxicas; pero la abundancia de especies comunes en ambientes óxicos y de Cibicidoides dominantemente de pequeño porte y de buliminas pequeñas y lisas, sugieren condiciones subóxicas. Es llamativa la ausencia de ostrácodos que en general son frecuentes en estos ambientes de probable circulación estuarina, dentro del Paleogeno temprano, cuando se desarrolla un período antragénico en el sur de la Patagonia.
En el miembro superior, Spiroplectammina spectabilis, es una forma considerada infaunal detritívora, que se encuentra preferentemente en lutitas verde oscuras con alto contenido de carbono orgánico y que caracteriza ambientes de altos flujos orgánicos (Kaminski et al. 1996). En especial los niveles con marcada dominancia de formas biseriales como S. spectabilis indican severas condiciones de disoxia (Kaminsky et al. 1995), condiciones corroboradas por la riqueza en carbono orgánico de la Formación La Barca y por la aparente alta producción representada en los niveles superiores por muy abundantes radiolarios.

Encuadre biogeográfico

La Asociación de B. karpatica, cronológicamente se encuentra entre las asociaciones danianas de la Patagonia, de tipo Midway, de carácter cosmopolita (cf. Malumián y Caramés 1995), y las conocidas para el Eoceno medio, con marcadas características endémicas (cf. Malumián 1993, 1994).
Si bien la Asociación de B. karpatica, es muy peculiar y sus características más salientes están vinculadas a un ambiente rico en materia orgánica que de alguna forma ocultarían sus rasgos biogeográficos, contiene géneros y especies típicas del ámbito austral, como B. isabelleana, Antarcticella sp., Bulimina subbortonica y Buccella sp.
B. isabelleana, una especie oportunista que conforma asociaciones cuasi monoespecíficas en el Daniano de Patagonia, se reconoce desde el Campaniano superior al Eoceno medio bajo, en la Patagonia y Antártida, y es muy próxima y eventualmente sinónima de B. westraliensis Parr. Ambas comparten una singular característica cara apertural tuberculada desconocida en los demás bulimínidos. Antarcticella, es un género restringido a altas latitudes del hemisferio sur, y se distribuye por lo menos desde el Maastrichtiano al Mioceno inferior.
B. karpatica fue descripta originalmente para el Paleoceno tardío de Polonia y Austria, donde se encuentra asociada a formas planctónicas carenadas, indicadoras de aguas cálidas, y no es una especie frecuente ni abundante. El hecho que en la exhaustiva y extensa monografía sobre el Paleoceno alemán y austríaco sólo se recobró un ejemplar bajo la denominación de Bulimina cf. reussi, (Hillebrandt 1962), sugiere que no es una especie filotérmica. Aquí, es la especie más característica y abundante de la Asociación y se reconoce por primera vez fuera del área de su descripción original.

Discusión y conclusiones

Se define la Asociación de Bulimina karpatica, relacionada con un acontecimiento de acumulación de materia orgánica en el Paleoceno superior, postdaniano pre P5, dominada por bulimínidos, que es de relativa alta diversidad y sugiere un ambiente disaeróbico, dentro de la Formación La Barca, en donde predominó un marcado ambiente disaeróbico.
La Asociación muestra su carácter austral con especies y géneros cuyos orígenes se remontan al Cretácico tardío. En especial contiene al género Buccella, que mantendrá su preferencia por las altas latitudes hasta el presente; su aparente primera aparición dentro del Paleoceno superior, sugiere un origen polar austral, al igual que el género Antarcticella, pero a diferencia de este último que aparenta haberse extinguido en el Mioceno temprano y mantenido en los ámbitos australes de altas latitudes, el género Buccella llega hasta la actualidad con una distribución bipolar.
La constatación de asociaciones dominadas por bulimínidos en altas latitudes vinculadas a ambientes con abundante materia orgánica, durante el Paleoceno y previas al máximo termal y recambio de las faunas de aguas profundas, las señala como posibles originantes de las faunas repobladoras de los ambientes profundos. En comparación con las faunas suprayacentes de la Formación Punta Noguera, en la
que repentinamente se reconoce la primera aparición, con muy abundantes ejemplares de los géneros Cribrorotalia y Elphidium, sugiere un recambio marcado, para las microfaunas de altas latitudes en las proximidades del límite Paleoceno/Eoceno hasta ahora no descripto.

Sistemática

Las especies se ordenan alfabéticamente. El material se depositó en la Colección de Micropaleontología del Servicio Geológico Minero Argentino entre los números 2320 y 2341.


Figura 2: Todas las barras corresponden a 100 micrones, excepto la de la figura 18b igual a 10 micrones. 1, Lenticulina alatolimbata (Gümbel). 2, Lenticulina hornerstownensis (Olsson). 3, Lenticulina insulsa (Cushman). 4, Lagena sp. 5, Polymorphina? sp. 6, Pyramidulina sp. 7, Dentalinoides sp. 7058. 8-9, Nodogenerina sp. 10, Cribropleurostomella? sp. 11, Cibicidoides succedens (Brotzen). 12-13, Ceratolamarckina? sp. 14-15, Turrilina robertsi (Howe y Ellis). 16-17, Eponides sp. 18a-b, 19, Bulimina karpatica Szczechura. 20, Bulimina subbortonica Finlay. 21a-b, Buliminella isabelleana Camacho, forma procera Huber. 


Figura 3: Todas las barras corresponden a 100 micrones. 1a-c, Antarcticella sp. 2-3, Alabamina creta (Finlay). 4, Baggatella sp. 5, Anomalinoides welleri (Plummer). 6-7, Buccella sp. 8-9,»Discorbinella» sp. 10-11, Cibicidoides neelyi (Jennings). 12, Cibicidoides sp. 13, Karreria pseudoconvexa (Parr). 14, Gyroidinoides patagonicus (Camacho). 15, Pseudoparrella minuta Olsson. 

Alabamina creta (Finlay), 1940
Figs. 3.2, 3.3
Pulvinulinella creta Finlay, 1940, p. 463, lám. 66, figs. 187-192. Eponides dorsoplana Brotzen, 1940, p. 31, fig. 8(2a-c). Alabamina solnäsensis Brotzen, 1948, p. 102, lám. 16, fig. 4.
Material: 4 ejemplares.
Distribución: A. creta era considerada endémica de Nueva Zelandia, donde se conoce del Haumuriano al Teuriano, Campaniano superior-Paleoceno (Hornibrook et al. 1989); sin embargo, Webb (1973) verificó mediante el cotejo de los tipos la sinonimia de las especies suecas de Brotzen. Tjalsma y Lohmann (1983) la reconocen desde la Zona P1 a la P5, con una distribución atlántica confinada al Caribe y al plateau de las Malvinas.
En Tierra del Fuego, desde la Formación Policarpo, Maastrichtiano, hasta la Formación Punta Noguera, proximidades del límite Paleoceno/Eoceno. Dentro de la Argentina es notoria su aparente ausencia en las cuencas del Colorado, Neuquina y del Golfo, distribución que sugiere preferencia por aguas profundas o someras de altas latitudes.

Anomalinoides welleri (Plummer), 1926
Fig. 3.5
Truncatulina welleri Plummer, 1926, p. 143, lám. 9, figs. 6a-c. Anomalina elegantoides Camacho, 1954, p. 34, lám. 6, fig. 6a-b.
Material: 8 ejemplares.
Distribución: descripta en la Formación Midway; es común en todo el Paleoceno. En el Eoceno se conoce un registro dudoso en el Atlántico Norte (Berggren 1974).
En la Argentina, se conoce en el Daniano de las cuencas Austral y del Golfo San Jorge (cf. Malumián y Caramés 1995; Malumián y Caramés 1997).

Antarcticella sp.
Fig. 3.1a-c
Material: 1 ejemplar.
Observaciones: el único ejemplar, es similar a formas juveniles de A. ceccioni (Cañón y Ernst), que carecen de la última cámara que se vuelca hacia el ombligo. No puede discernirse si se trata de un ejemplar desarrollado de pequeño porte o si su tamaño y morfología se debe a que se trata de una forma primitiva antecesora de A. ceccioni.

Baggatella sp.
Fig. 3.4
Material: 21 ejemplares.
Observaciones: los ejemplares de la Formacióm La Barca poseen 5 cámaras en la última vuelta, son levemente deprimidos en la región umbilical, de un diámetro variable entre 0,16 a 0,27 milímetros En Tierra del Fuego, los ejemplares de las Formaciones Río Bueno y Punta Torcida se diferencian por el mayor número de cámaras en la última vuelta, 6 a 7 en lugar de 5, mayor elongación de las últimas cámaras y menor globosidad de las cámaras del lado ventral. Por la depresión de la región umbilical, los ejemplares de la Formación La Barca resultan más próximos a B. coloradoensis Malumián de la Formación Pedro Luro, cuenca del Colorado.

Buccella sp.
Figs. 3.6, 3.7
Material: 9 ejemplares.
Observaciones: esta especie se caracteriza por las suturas sobre el lado ventral curvadas hacia atrás en las proximidades de la periferia, la disposición de las filas de tubérculos respecto de las suturas, y por el tamaño de los ejemplares, características que comparte con Buccella sp. ilustrada para el Eoceno medio (Malumián 1990). También se reconoce en la Formación Punta Torcida, Eoceno inferior (Malumián et al. en prep.). Estas formas han sido comparadas con B. lotella Hornibrook, de registros dudosos desde el Eoceno medio tardío, y seguros del Oligoceno temprano al Mioceno tardío temprano de Nueva Zelandia (Hornibrook et al. 1989).

Bulimina karpatica Szczechura, en Szczechura y Pozaryska 1974
Figs. 2.18a-b, 2.19; Fig. 4


Figura 4: La barra corresponde a 100 micrones. Bulimina karpatica Szczechura: Dibujos esquemáticos a partir de fotos de microscopio electrónico de barrido ecológico, en que se realzan las suturas y las formas leguminoides de las últimas cámaras.

Bulimina karpatica Szczechura, en Szczechura y Pozaryska 1974, p. 51-52, lám. 6, figs. 8-9.
Material: 35 ejemplares.
Observaciones: esta especie se caracteriza por la forma de poroto de las cámaras de la última vuelta que se sobreponen parcialmente sobre las cámaras de la vuelta anterior y por la abertura de gran tamaño relativo a la conchilla. Los ejemplares de Tierra del Fuego son más pequeños que el holotipo y paratipos: 0,14-0,20 mm vs. 0,24-0,33 mm, y la mayoría tienen un menor desarrollo de las cámaras de las primeras vueltas (ver figura 4).
Distribución: descripta originalmente para el Thanetiano (Paleoceno Tardío) de Polonia y los Alpes austríacos.

Bulimina subbortonica Finlay, 1947
Fig. 2.20
Bulimina subbortonica Finlay, 1947, p. 283, lám. 6, figs. 97-103.
Bulimina gonzalezi Cañón y Ernst, en Natland et al. 1974, p. 76, lám. 2, figs. 12a,b.
Material: 17 ejemplares.
Observaciones: esta especie se caracteriza por su conchilla lisa, pequeña y su aspecto compacto. Los paratipos de B. subbortonica y B. gonzalezi, depositados en el USNM, Washington D.C., han sido cotejados, y son sumamente parecidos, con la diferencia que el paratipo de la segunda parece ser más compacto, y su pobre conservación impide mayores observaciones. También ha sido visto el holotipo depositado en el Museo de Ciencias Naturales de Santiago de Chile.
Se carece de una ilustración de MEB (Microscopio Electrónico de Barrido) de B. subbortonica, pero el material de cuenca Austral se compara muy bien con el dibujo de Webb (1973). Así también se corresponden las distribuciones cronológicas de cuenca Austral con las de Nueva Zelandia tanto de B. subbortonica como de su especie sucesora B. bortonica Finlay que se encuentra en el Miembro superior de la Formación Río Bueno (Olivero et al. 2002). Por cuanto en principio, se considera a la primera sinónimo más antiguo de Bulimina gonzalezi.
Distribución: en Nueva Zelandia, Teuriano-Heretaungano, Paleoceno inferior-Eoceno medio temprano (Hornibrook et al. 1989). En cuenca Austral, indicaría el techo del Oaziano (Natland et al. 1974).

Buliminella isabelleana Camacho, forma procera Huber, 1988
Fig. 2.21a-b
Buliminella procera Huber, 1988, p. 199, figs. 32.5-6, 33.11
Material: 16 ejemplares.
Observaciones: los ejemplares de la Formación La Barca se caracterizan por tener 4-5 cámaras en la última vuelta, y son comparables a los de las Formaciones Punta Torcida y Miembro inferior de la Formación Río Bueno, aunque estos últimos son más pequeños. Los estudios en curso, mediante la comparación de fotos de MEB, sugieren que esta difundida especie en el Daniano de la Argentina, es un potencial sinónimo de B. westraliensis Parr. Fotos de MEB, del detalle de la cara apertural de la última, gentilmente enviadas por el Dr. D. Haig, muestran la superficie tubercular característica de B. isabelleana; aparentemente B. westraliensis tiene 8 cámaras en la última vuelta y de ser sinónimo de los morfotipos argentinos, sería el de mayor cantidad de cámaras.
Distribución: forma ampliamente distribuida desde cuenca del Colorado hasta la Antártida, registrada del Campaniano-Maastrichtiano de la Formación Monte Chico hasta el Eoceno medio inferior de la Formación Río Bueno (cf. Malumián et al. en prep.).

Ceratolamarckina? sp.
Figs. 2.12, 2.13
Material: 5 ejemplares.
Observaciones: especie caracterizada por el lado dorsal espiral con un callo o abultamiento de la pared en la zona central, que oculta vueltas previas a la última, los escasos ejemplares están rotos.

Cibicidoides succedens (Brotzen), 1948
Fig. 2.11
Cibicides succedens Brotzen, 1948, p. 80, lám. 12, fig. 1-2, fig. texto 21.
Material: 3 ejemplares.
Observaciones: el Paleogeno inferior, desde el Daniano al Eoceno superior, en la Argentina se caracteriza por la abundancia y frecuencia de formas del género Cibicidoides con un botón umbilical de leve a fuertemente desarrollado, de difícil diferenciación entre las especies reconocidas. Estas formas han sido discutidas por McGowran (1965), quien ha opinado que C. succedens probablemente es un sinónimo joven de C. umbonifer (Parr). Los ejemplares de la Formación La Barca poseen 7-11 cámaras, diferenciándose de Cibicides umbonifer Parr, del Paleoceno de Australia, de 10-12 cámaras, y de formas similares de las Formaciones Punta Noguera y Río Bueno.
Distribución: ampliamente distribuido en el Daniano de la Patagonia, y en el Paleoceno mundial.

Cibicidoides neelyi (Jennings), 1936
Figs. 3.10, 3.11
Cibicides neelyi Jennings, 1936, p. 39, lám. 5, fig.4. 
Cibicides burlingtonensis Jennings, 1936, p. 39, lám. 5, fig. 5. Cibicides williamsoni Garret, 1941, p. 156, lám. 26, fig. 15.
Material: 7 ejemplares.
Observaciones: especie caracterizada por la conchilla plano convexa, primeras suturas del lado ventral limbadas y elevadas, luego deprimidas. El lado dorsal puede poseer un botón prominente (Fig. 3.10), menos conspicuo, o carecer de botón (Fig. 3.11). Nuestros ejemplares carecen de anillo periumbilical en el lado ventral.
Distribución: descrita originalmente para el Paleoceno de USA. Corresponde a la primera mención de la especie en la Argentina y no se reconocen morfologías similares bajo otras diferentes denominaciones.

Cibicidoides sp.
Fig. 3.12
Material: 10 ejemplares.
Observaciones: se caracteriza por 9 cámaras en la última vuelta, periferia aguda; lado espiral plano evoluto y lado umbilical convexo involuto, ambos con suturas curvadas y limbadas, y ombligo cerrado con un pequeño botón o protuberancia.

Cribropleurostomella? sp.
Fig. 2.10
Material: 1 ejemplar.
Descripción: conchilla oval, sección circular; cámaras uniseriales, externamente se reconocen cuatro, de rápido aumento de tamaño y fuertemente compenetradas, suturas horizontales al ras; abertura terminal, múltiple; pared calcárea, lisa.
Observaciones: la asignación genérica del único ejemplar encontrado es dudosa ya que el relleno impide ver alguna estructura interna. La débil manifestación de las suturas sugiere reabsorción de los septos. Por la compenetración de las cámaras también se acerca al género Cribronodosaria, descrito para el Maastrichtiano de Africa.

Dentalinoides sp. 7058 (en Caramés 1996)
Fig. 2.7
Dentalinoides sp. 7058, Caramés 1996, p. 174; Caramés y Malumián 1999, p. 41, lám. 1, fig. 3.
Material: 4 fragmentos.
Distribución: cuenca Austral, Daniano, Formación Campo Bola (Caramés y Malumián 1999); Paleoceno superior, Formación Cerro Dorotea (Caramés 1996).

"Discorbinella" sp. (en Caramés y Malumián 1999)
Figs. 3.8, 3.9
"Discorbinella" sp. Caramés y Malumián 1999, p. 47; Caramés y Malumián 2000, p. 86, lám. 5, fig. 14. Discorbinella sp., Malumián y Caramés 1997, p. 193.
Material: 3 ejemplares.
Observaciones: conchilla cóncavo-convexa, ambos lados parcialmente involutos; pared con gruesas perforaciones, de mayor tamaño sobre el lado ventral cóncavo.
Distribución: cuenca Austral, Daniano de las Formaciones Cerro Dorotea y Campo Bola (Malumián y Caramés 1997; Caramés y Malumián 1999, 2000).

Eponides sp.
Figs. 2,16, 2.17
Material: 5 ejemplares.
Observaciones: es una forma que se caracteriza por poseer 5-6 cámaras en la última vuelta. Semeja a Eponides sp. de Salaj et al. (1976), del Paleoceno Medio tardío-Paleoceno Tardío de Túnez, pero las formas de la Formación La Barca son más pequeñas (0,15-0,22 mm vs. 0,30-0,32 mm).

Gyroidinoides patagonicus (Camacho), 1954
Fig. 3.14
Gyroidina patagonica Camacho, 1954, p. 34, lám. 6, figs. 21a-c.
Material: 1 ejemplar.
Distribución: ampliamente distribuido en el Paleoceno de la Patagonia (cf. Malumián y Caramés 1995).

Karreria pseudoconvexa (Parr), 1938
Fig. 3.13
Cibicides pseudoconvexus Parr, 1938, p. 86, lám. 3, figs. 5a-c. Material: 8 ejemplares.
Observaciones: ejemplares de la localidad tipo de Karreria fallax Rzehak, Bruderndorfer, Austria -de muestras que han sido colectadas junto con quien revisó (Schmid 1962) la localidad originalmente estudiada por Rzehak- han sido comparados con muy abundante material de la Argentina. En el material austríaco de Karreria fallax Rzehak, que como toda especie sésil comprende una amplia variación morfológica, la posición de la abertura varía, de periférica en la base de la última cámara en ejemplares juveniles, a terminal en ejemplares bien desarrollados. Si bien el material argentino es muy abundante, y de diferentes edades dentro del Paleoceno y Eoceno, ninguno de sus ejemplares alcanza a tener abertura terminal. Por la ausencia de ejemplares con abertura terminal es que se incluyen en K. pseudoconvexa (Parr), pese a que los ejemplares austríacos con abertura en la base de la última cámara son indistinguibles del material argentino.
Distribución: descripta originalmente para el Paleoceno superior de Australia, es una especie frecuente en el Daniano de Patagonia, donde ha sido mencionada e ilustrada bajo diferentes denominaciones (cf. Malumián y Caramés 1995).
Es sumamente abundante en el Eoceno de cuenca Austral, particularmente en el Miembro inferior de la Formación Río Turbio. En Tierra del Fuego, se reconoce en la Formación Punta Torcida (Jannou 1999) y es la segunda especie en abundancia en la Formación Punta Noguera; en la Formación Río Bueno es abundante en el miembro inferior, y menos abundante en el superior.

Lagena sp.
Fig. 2.4
Material: 1 ejemplar.
Descripción: conchilla piriforme ornamentada con 10 costillas longitudinales anchas de sección rectangular y anillo aboral poco definido.

Lenticulina alatolimbata (Gümbel), 1870
Fig. 2.1
Material: 1 ejemplar.
Robulina alato-limbata, Gümbel, 1870, p. 641, lám. 1, fig. 70.
Observaciones: el material de la Formación La Barca es de menor tamaño que el conocido para el Eoceno (cf. Malumián 1990) (0,68 mm vs 1,17 mm-2 mm).
Distribución: originalmente descripta para el Eoceno de Bavaria y ampliamente distribuida y abundante en el Eoceno con ejemplares de gran porte.

Lenticulina hornerstownensis (Olsson), 1960
Fig. 2.2
Material: 1 ejemplar.
Robulus hornerstownensis Olsson, 1960, p. 10, lám. 2, figs. 3-4.
Observaciones: se diferencia de la ilustración original por la ausencia de la periferia carenada y las dimensiones menores (0,35 mm vs. 0,60 a 1,10 mm). En comparación con el material identificado como L. hornerstownensis por Salaj et al. (1976), coincide en la periferia aguda no carenada, pero nuestro ejemplar es mucho más pequeño.
Distribución: descrita originalmente para la Formación Hornerstown, New Jersey. Salaj et al. (1976) la ilustran para el Paleoceno de Túnez.
En la Argentina, se conoce en el Daniano de las cuencas Austral y del Golfo San Jorge (cf. Malumián y Caramés 1995).

Lenticulina insulsa (Cushman), 1947
Fig. 2.3
Robulus insulsus Cushman, 1947, Some new foraminifera from the Paleocene of the southern United States. Cushman Lab. Foram. Res. Contrib., vol. 23, p. 83, lám. 18, figs. 2-3. Fide Ellis y Messina 1940 et seq.
Material: 1 ejemplar.
Observaciones: se caracteriza por la forma de las suturas con un quiebre de la curvatura a manera de ángulo agudo más próximo al umbón que a la periferia. L. insulsa se diferencia de L. turbinata (Plummer) por las suturas al ras o levemente elevadas en lugar de fuertemente elevadas y el menor tamaño, y de L. orbicularis (d'Orb.) por el menor tamaño y cantidad de cámaras.
Distribución: se describe por primera vez en la Argentina.

Nodogenerina sp.
Figs. 2.8, 2.9
Material: 2 ejemplares.
Descripción: fragmentos de conchilla uniserial; cámaras globulares levemente campaniformes, con el ancho máximo más próximo a la base; suturas rectas coincidentes con constricciones; superficie ornamentada con pústulas, en mayor número y tamaño hacia la mitad inferior de la cámara; abertura no visible por rotura, foramina oval.

Polymorphina? sp.
Fig. 2.5
Material: 2 ejemplares.
Observaciones: se hallaron dos ejemplares fragmentados mal conservados, de conchilla oval, comprimida y cámaras biseriales en disposición sigmoidal.

Pseudoparrella minuta Olsson, 1960
Fig. 3.15
Pseudoparrella minuta Olsson, 1960, p. 40, lám. 6, figs. 7-9.
Material: 1 ejemplar.
Observaciones: el género es indicador de fondos fangosos.
Distribución: descrita originalmente para el Daniano-Thanetiano de la Formación Hornerstown y Eoceno de la Formación Vincentown de New Jersey.

Pyramidulina sp.
Fig. 2.6
Material: 1 ejemplar.
Observaciones: fragmento uniserial, cámaras cilíndricas infladas, sección circular, suturas horizontales, ornamentado con 8 costillas muy delgadas.

Turrilina robertsi (Howe y Ellis), en Howe 1939
Figs. 2.14, 2.15
Bulimina robertsi Howe y Ellis, en Howe 1939, p. 63, lám. 8, figs. 32-33.
Material: 11 ejemplares.
Observaciones: Buliminella browni Finlay (1939), común en el Paleoceno cuspidal - Eoceno medio temprano y raro en el Eoceno medio medio de Nueva Zelandia, probablemente sea sinónimo de T. robertsi.
Distribución: se registra desde el Paleoceno cuspidal, Zona P6a, al Eoceno tardío, P15, y es muy común durante el Eoceno medio temprano, P10-P11 (Tjalsma y Lohmann 1983).
Cuenca Austral, Chile, Eoceno de la Formación Agua Fresca (Todd y Kniker 1952).

Agradecimientos

Al Dr. E. Olivero, por confiarnos el estudio de las muestras de la Formación La Barca. A la Dra. Janina Szczechura, Polonia, por comentarios sobre la identidad de B. karpatica. El presente es un aporte de los proyectos Cenozoico de la Patagonia y Plataforma Continental Argentina PID 802/0c-AR-PICT NE07-00000-01809 y Paleogeno de la Patagonia y Plataforma Continental Argentina, PIP 4479/96, CONICET.

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Recibido: 29 de diciembre, 2000
Aceptado: 28 de junio, 2002