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Revista de la Asociación Geológica Argentina

versión impresa ISSN 0004-4822

Rev. Asoc. Geol. Argent. vol.67 no.4 Buenos Aires dic. 2010

 

ARTÍCULOS

Emplazamiento de pegmatitas graníticas del sector sur del distrito pegmatítico Comechingones, Córdoba

Manuel Demartis1, Lucio P. Pinotti1, Fernando J. D 'Eramo1, Jorge E. Coniglio2, Leonardo A. Agulleiro Insúa2, Hugo A. Petrelli2

1 CONICET - Departamento de Geología, Universidad Nacional de Río Cuarto, Córdoba. Emails: mdemartis@exa.unrc.edu.ar, lpinotti@exa.unrc.edu.ar, fjderamo@exa.unrc.edu.ar
2 Departamento de Geología, Universidad Nacional de Río Cuarto, Córdoba. Emails: jconiglio@exa.unrc.edu.ar, leoagulleiro@gmail.com, hpetrelli@exa.unrc.edu.ar

RESUMEN

El sector sur del distrito pegmatítico Comechingones está constituido por pegmatitas graníticas zonadas, con morfologías mayormente lenticulares y mineralizaciones de Be, Nb-Ta y U, que se emplazan en milonitas de la faja de cizalla Guacha Corral. Los planos de la foliación milonítica de la roca de caja presentan variaciones significativas en su orientación definiendo un patrón anastomosado tanto a escala regional como a escala de afloramiento. Las pegmatitas son generalmente concordantes con esa foliación milonítica, aunque también se observaron pegmatitas discordantes. La deformación de la faja de cizalla Guacha Corral generó una fábrica planar definida por la orientación de feldespatos, cuarzo y moscovita que afecta especialmente las zonas intermedias de las pegmatitas. Las orientaciones de las lineaciones de estiramiento mineral son próximas a las medidas sobre los planos de foliación milonítica de la roca de caja. El análisis estructural indica un emplazamiento sincinemático de las pegmatitas durante el evento deformacional de carácter dúctil de  la faja de cizalla Guacha Corral desarrollado bajo un régimen de cizalla compresional progresiva no coaxial, de carácter inverso, indicando transporte tectónico hacia el oeste. El patrón anastomosado de la foliación milonítica habría generado los espacios donde se emplazaron las pegmatitas, los cuales se enfriaron y cristalizaron de manera simultánea con una deformación. Las pegmatitas discordantes representan canales de ascenso del magma a través de fracturas extensionales T. Con la deformación progresiva, la mayoría de las pegmatitas originalmente discordantes sufrieron posteriormente cizallamiento y rotación hasta paralelizarse con la foliación milonítica regional, aflorando actualmente de manera subconcordante. 

Palabras clave: Emplazamiento; Distrito pegmatítico Comechingones; Faja de cizalla Guacha Corral.

ABSTRACT: Granitic pegmatites emplacement from southern Comechingones pegmatitic field, Córdoba. Southern Comechingones pegmatitic field is composed of  zoned be-Nb-Ta-u−granite pegmatites with mostly lenticular morphologies, hosted in mylonitic rocks of  the Guacha Corral shear zone. Important orientation changes in the host rock mylonitic foliation were identified, thus defining an anastomosed general pattern of  the shear zone both at the outcropping and regional scale. Pegmatites were mostly conformably emplaced within mylonitic foliation. discordant pegmatites were also described. An internal planar fabric defined by the orientation of  quartz, feldspar and muscovite from the intermediate zone of  the granitic pegmatites was developed during the Guacha Corral shear zone deformation. Mineral stretching lineations in pegmatites generally coincide with that of  the mylonitic host rocks. Structural analysis suggest that pegmatites of  the Comechingones pegmatitic field were emplaced synkinematically with the ductile amphibolite facies deformational event of  the Guacha Corral shear zone, developed under progressive simple shear deformation. Almost pure reverse sense of  shear with westward tectonic transport characterized this deformational event, developed during Famatinian orogeny. Anastomosed general pattern of  the mylonitic foliation in the Guacha Corral shear zone was the responsible for the origin of  the spaces in which pegmatites and granites emplaced. These rocks then cooled and crystallized simultaneously with progressive deformation. Moreover, discordant pegmatites constitute Riedel shear model T extensional fractures, and represented ascent magma channels. These structures would have been progressively sheared and rotated from their original orientation, until they were subparalell to the enclosing mylonitic foliation, outcropping at present time as almost conformably pegmatites.

Keywords: Emplacement; Comechingones pegmatitic field; Guacha Corral shear zone 

INTRODUCCIÓN

Desde hace varias décadas, numerososautores han realizado estudios sobre pegmatitas graníticas abordando principalmente los aspectos mineralógicos, geoquímicos, petrogenéticos, como así también problemas vinculados con la clasificación de las mismas. Sin embargo, son poco  frecuentes  los  trabajos con énfasis en  los  aspectos  estructurales  relacionados al ascenso y emplazamiento de cuerpos pegmatíticos. Por otra parte, la mayoría de los trabajos sobre esta temática están restringidos a ejemplos donde los espacios han sido generados en ambientes transpresivos  asociados con cizallamiento de rumbo (Partington 1990, Araújo et al. 2001,  entre  otros).  Por  su  parte,  los modelos de  emplazamiento de pegmatitas  en  ambientes puramente  compresionales  se  encuentran  escasamente  documentados  en  la  literatura,  posiblemente debido  a  la  dificultad  que  existe  para  la generación de espacios en  tales ambientes. Un  ejemplo de  esto  lo  constituye  el trabajo de Henderson e Ihlen (2004), quienes  demostraron  una  estrecha  relación entre el magmatismo que dio origen a las pegmatitas del terreno de bamble, al sur de Noruega, y la deformación progresiva contraccional ocurrida durante  la orogenia  sueco-noruega,  en  el  Precámbrico. Según estos autores, estas observaciones constituyen  el  primer  ejemplo  de  intrusión  de  pegmatitas  relacionada  a  plegamientos y corrimientos ocurridos durante una orogenia ortogonal.
En  este  trabajo  se  presenta  un modelo estructural para las pegmatitas y granitoides asociados de la porción sur del distrito Comechingones  (Galliski 1994, 1999; Fig.  1),  emplazados  sincinemáticamente en  la  faja de cizalla Guacha Corral, bajo un régimen de deformación compresivo. El mismo pretende  explicar  el  emplazamiento  continuo  de  distintas  generaciones de pegmatitas  en una  faja de  cizalla de  importante  actividad  en  un  amplio rango  de  tiempo  durante  la  orogénesis famatiniana (Fagiano et al. 2004). Los resultados obtenidos permiten efectuar consideraciones respecto de la historia evolutiva de la sierra de Comechingones.


Figura 1: Mapa geológico y ubicación del área de estudio. Se muestra la ubicación de las pegmatitas y granitos de la porción sur del distrito pegmatítico Comechingones (DPC), las litologías más importantes de la faja de cizalla Guacha Corral (FCGC) y la parte norte del batolito Cerro Áspero (BCA).

GEOLOGÍA REGIONAL Y LOCAL

Faja de cizalla Guacha Corral
Las rocas encajantes de las pegmatitas graníticas y leucogranitos asociados del dis
trito pegmatítico Comechingones corresponden a milonitas, ultra y protomilonitas  de  la  faja  de  cizalla Guacha  Corral. Esta faja de cizalla constituye uno de los rasgos  estructurales más  importantes de la  sierra  de  Comechingones  y  afectó  a gneises,  migmatitas,  anfibolitas  y  otros protolitos cámbricos (Martino et al. 1995, Martino 2003, Fagiano  et al. 2002, 2004, Fagiano  2007,  Whitmeyer  y  Simpson 2003). Posee una extensión de aproximadamente 120 km y en algunos sectores alcanza hasta 20 km de ancho.
Fagiano  et  al. (2004)  y  Fagiano  (2007) consideran  la deformación de  la  faja de cizalla  Guacha  Corral,  desarrollada  durante  la  orogenia  famatiniana,  como  un proceso deformacional continuo que comienza en un dominio dúctil (denominado M3a-D3a), estabilizado en facies de anfibolita  alta,  y que  luego  se  continúa  en un dominio dúctil-frágil hacia el final (denominado M3b-D3b),  estabilizado  en  facies de esquistos verdes. Este esquema se repite para diferentes sectores de la faja de cizalla Guacha Corral. Cristofolini (2008) y Cristofolini  et al. (2008) describen  transformaciones  texturales-mineralógicas  de diatexitas, migmatitas, gneises y anfibolitas para un sector inmediatamente al este del área de estudio, en los alrededores de la localidad de Lutti. En este sector estos autores describen rocas con fábricas metamórficas  y migmáticas predominantes, originadas  durante  el  pico metamórfico pampeano, entre las cuales se alternan fajas de rocas miloníticas subordinadas productos de la deformación de la faja de cizalla Guacha Corral. Estas observaciones, comparadas con  lo observado en el sector  occidental,  donde  afloran  la  mayor cantidad  de  pegmatitas  del  distrito  Comechingones  y  predominan  las  fábricas miloníticas  en  las  rocas  encajantes  (Fig. 1),  permiten  establecer  un  incremento paulatino de la deformación de la faja de cizalla Guacha Corral en sentido E-O.
Las milonitas de la faja de cizalla Guacha Corral están constituidas por una matriz micácea de grano fino, de color gris oscuro,  compuesta  por  filosilicatos  (biotita, muscovita  y,  en  algunos  casos,  clorita),
cuarzo, feldespatos y sillimanita. Se caracteriza por la orientación de micas, cintas de cuarzo y prismas de sillimanita formando folias que se anastomosan y envuelven los porfiroclastos, compuestos por feldespatos, cuarzo y, en algunos casos, granate. Esta matriz define una foliación milonítica que, a escala de afloramiento, otorga al paisaje un aspecto característico de crestas aserradas.
Los bancos de anfibolitas fueron desmembrados y retrabajados por la deformación de la faja de cizalla Guacha Corral, y afloran concordantemente y distribuidos de manera errática entre las demás litologías descriptas.

Distrito pegmatítico Comechingones
El distrito pegmatítico Comechingones ha sido definido, caracterizado y clasificado por Galliski (1994, 1999). Este autor clasifica a las pegmatitas de este distrito dentro de la signatura geoquímica LCT, en la clase elemento raros, subtipo berilocolumbita-fosfato, en transición a la clase muscovita. Teniendo en cuenta el nuevo esquema de clasificación propuesto por Cerný y Ercit (2005), estas pegmatitas se ajustan mejor a la clase muscovita-elementos raros. Entre otros antecedentes importantes de estudios efectuados en el distrito, cabe destacar los aportes de Hub (1994, 1995), quien efectuó un exhaustivo mapeo y descripción geológico-mineralógica de los principales depósitos pegmatíticos de interés en minerales metalíferos. Steenken et al. (2010) han datado estas pegmatitas mediante el método de K-Ar en muscovitas, obteniéndose dos máximos de edades, 487 y 434 Ma, aproximadamente, para las pegmatitas del sector sur del distrito Comechingones.
Las pegmatitas de este distrito afloran en un área de aproximadamente 800 km2, al oeste de la sierra de Comechingones, desde el contacto sur del batolito de Achala hasta el contacto norte del batolito Cerro Áspero. En el área de estudio del presente trabajo (Fig. 1), correspondiente a la porción sur del distrito pegmatítico Comechingones, demartis et al. (2008) reconocieron básicamente dos tipos de peg
matitas: tipo I y tipo II.
Pegmatitas tipo I: Las pegmatitas tipo I predominan en el sector occidental del área de estudio. Poseen morfologías lenticulares  a  tabulares,  y  en  general no  superan los  200 m  en  su máxima  extensión. Generalmente se presentan como conjuntos de  pegmatitas  lenticulares  conformando extensas  corridas  pegmatíticas  que  pueden superar los 1.000 m de largo y 50 m de ancho,  internamente constituidas por varios pulsos de magmas pegmatíticos.
Cada  pegmatita  lenticular  posee  individualmente zonación  interna,  la cual está caracterizada, desde el exterior al interior, por una zona de borde discontinua (muscovita ± cuarzo y albita), zona de pared de grano grueso  (cuarzo + muscovita± albita), zona intermedia de grano grueso a  muy  grueso  (microclino  +  cuarzo  +
muscovita + albita), y una zona de núcleo cuarzoso, con megacristales de microclino  y muscovita  subordinados. Entre  los minerales  accesorios  pueden  nombrarse granate,  berilo,  triplita  (y  sus  productos de alteración secundaria), columbita-tantalita, y minerales de uranio, que se asocian  generalmente  a  las  zonas  intermedias o núcleo. También poseen unidades de  reemplazo que afectan esencialmente a las zonas intermedias, y están compuestas de albita + muscovita +  lepidolita + turmalina de Na y/o Li  (olenita o elbaíta). Estas pegmatitas pertenecen a la clase elementos raros, subtipo berilo-columbita-fosfato, en transición a la clase muscovita  (Galliski 1994), y han sido objeto de prospección y exploración por be, Nb -Ta y U, y por minerales industriales, tales como cuarzo, feldespato y micas. dentro del nuevo esquema de clasificación propuesto  por  Cerný  y  Ercit  (2005),  estas pegmatitas poseen características compatibles  con  la  clase muscovita-elementos raros.
Demartis  et  al. (2010)  establecen  condiciones  P-T  de  cristalización  de  cuarzos de núcleo de las pegmatitas tipo I de aproximadamente 5 kb y 600ºC. Estas condiciones están comprendidas dentro del rango de P y T propuesto por Cerný y Ercit (2005) para las pegmatitas de la clase muscovita-elementos raros (520-650 ºC y 3-7 kb).  Además,  también  concuerdan  con las condiciones  a  las cuales  se estabilizó el  evento dúctil M3a-D3a, propuesto por Fagiano et al. (2004), Fagiano (2007) y Cristofolini et al. (2008) en distintos sectores de la faja de cizalla Guacha Corral, y con las condiciones del bloque colgante de la faja de cizalla Guacha Corral propuestos por Whitmeyer y Simpson (2003).
Pegmatitas  tipo  II:  Las  pegmatitas  tipo  II no poseen zonación, son de dimensiones considerablemente menores (generalmente no superan los 150 m de corrida), presentan morfologías  tabulares  y no  están mineralizadas. Se restringen esencialmente  al  sector  oriental  del  área  de  estudio (Fig. 1). Están compuestas, en gran medida, de  cuarzo de  alta pureza  (>99,98 % de SiO2; Demartis et al. 2005, 2009), y generalmente presentan variaciones de rumbo y buzamiento en armonía con la orientación  de  la  roca  hospedante.  En  estos sectores  de  quiebres  de  rumbos  se  han descripto intercrecimiento de cuarzo con microclino y muscovita subordinados, con típicas  texturas  pegmatíticas,  y  también se observan granate y berilo como accesorios frecuentes.
Para esta tipología de pegmatitas se obtuvieron menores  condiciones  de  P-T  de formación, de aproximadamente 450  ºC y 2,5 kb (demartis et al. 2005), las cuales se  corresponderían  con  condiciones  de transición entre el evento dúctil y el evento dúctil-frágil M3b-D3b de la faja de cizalla Guacha Corral.
Este  trabajo se centra básicamente en el análisis  estructural  detallado  de  las  pegmatitas  tipo  I,  así  como  también  de  las milonitas encajantes, para comprender los mecanismos de emplazamiento de las pegmatitas  y  relacionarlo  con  la  evolución estructural  de  la  sierra  de Comechingones.

ESTRUCTURAS DE LA ROCA ENCAJANTE

Los  rasgos  estructurales medidos  en  las rocas miloníticas encajantes fueron esencialmente  la  foliación milonítica  y  lineación de estiramiento. En el mapa de la figura 2a se presentan las trazas de la foliación milonítica y las proyecciones estereográficas de ambos datos para los sectores norte, centro y sur del área de estudio. La foliación milonítica posee, en promedio, azimut N354º con buzamiento 46º al E. No obstante, como se muestra en la figura 2a, hay sectores donde los planos de la foliación milonítica presentan variaciones significativas en su orientación, tanto en azimut como en buzamiento. Las orientaciones  medidas  varían  entre  N-280º con buzamiento al N y N226º con buzamiento al SE. Estas variaciones ocurren en diversos sectores del área de estudio y definen  un  patrón  anastomosado  de  la foliación milonítica  a  escala  regional, de manera análoga al que se observa en escalas de mayor detalle, tal como se muestra en el mapa de la figura 2a.


Figura 2: a) Mapa estructural mostrando las trazas de la foliación milonítica de la roca encajante y las proyecciones estereográficas de los sectores norte, centro y sur de los polos a planos de foliación milonítica, y lineaciones de estiramiento; b) mapa estructural y proyecciones estereográficas de los polos a planos que representan la orientación de las pegmatitas tipo I en los sectores norte, centro y sur; c) mapa estructural y proyecciones estereográficas de los polos a planos de foliación interna, y lineaciones de estiramiento en pegmatitas tipo I. En todos los mapas las referencias litológicas son las mismas que en la figura 1. Las proyecciones estereográficas son equiareales, al hemisferio inferior de la red de Schmidt.

La lineación de estiramiento se desarrolla sobre los planos de foliación milonítica, y está definida por la orientación de micas, cintas  de  cuarzo  y  hornblenda  dependiendo  del  tipo  litológico,  y  orientación preferencial de porfiroclastos cuarzo-feldespáticos. Esta  lineación de estiramiento posee, en promedio, dirección y ángulo de inclinación N069º y 38º, respectivamente (Fig. 2a).
El análisis cinemático se efectuó en planos que contienen  la  lineación de estiramiento  y  que  son  perpendiculares  a  los planos de foliación milonítica (planos XZ, siguiendo  la metodología  propuesta  por Passchier y Trouw 2005), con el fin de establecer el sentido de la cizalla durante la deformación.  Indicadores cinemáticos  tales como porfiroclastos cuarzo-feldespáticos de tipo "σ", y en menor medida estructuras S-C, indican cinemática inversa, con muy pequeñas componentes de rumbo  dextrales  (los  valores  de  rake varían entre 65º N y 90º).

ORIENTACIÓN Y ESTRUCTURAS DE LAS PEGMATITAS

Las pegmatitas tipo I generalmente afloran  de  forma  concordante  y  armónica con la foliación milonítica de la roca encajante. Al  compararse  los datos  estructurales de  las  figuras 2a y 2b  se observa que  existe una  clara  correlación  entre  la foliación milonítica y la orientación de las pegmatitas, aún en  los sectores donde  la foliación milonítica  presenta  variaciones en su orientación. Por lo tanto, el patrón anastomosado  definido  por  la  foliación milonítica  encajante  es  copiado  por  las pegmatitas en la mayoría de los casos. No obstante,  también  se  han  reconocido pegmatitas subconcordantes y discordantes con respecto al encajante (Fig. 3a y b). La orientación promedio de las pegmatitas  concordantes  es  N345º,  con  buzamiento 46º al E, mientras que las pegmatitas discordantes poseen un rumbo promedio N022º pero  con buzamiento  55º al O.


Figura 3: a-b) Pegmatitas tipo I discordantes, buzando al oeste. Ambas fotografías fueron tomadas en dirección sur. Se destacan las trazas de la foliación milonítica de la roca encajante y los contactos de las pegmatitas; c) aspecto de la foliación interna en pegmatita tipo I. Nótese las fracturas y orientación de los granos de microclino y el estiramiento de las cintas de cuarzo, y la reorientación de las folias de muscovita.

Otro  rasgo  estructural  destacable  en  las pegmatitas es el desarrollo de una fábrica planar que afecta especialmente a las zonas intermedias y a las zonas externas de cuarzo-muscovita,  tanto  de  pegmatitas concordantes como discordantes. Se trata de una foliación interna definida principalmente por  la orientación de microclino y cuarzo, (Fig. 3c), y folias de muscovita. Estas fábricas planares se orientan en general paralelas a  las  foliaciones miloníticas de  la  roca encajante  (Fig. 2c), y su orientación promedio es rumbo N342º con buzamiento 32º al E.
Sobre  los planos de  foliación  interna  se desarrolla también una  lineación de estiramiento  producto  de  la  deformación, identificada por la fracturación y orientación preferencial de feldespatos, cuarzos y muscovitas, y corroborada en observaciones petrográficas. En el estereograma de la figura 2c se grafican los puntos correspondientes  a  estas  lineaciones,  las cuales coinciden bastante bien con las lineaciones medidas en las milonitas y anfibolitas encajantes.

Texturas y microestructuras deformacionales
Durante el estudio petrográfico de las diferentes zonas internas de pegmatitas tipo I se observaron texturas y microestructuras que evidencian deformación al estado submagmático  y  al  estado  subsólido  de alta y baja temperatura.
Las fracturas intracristalinas en feldespatos,  esencialmente  microclino  y  plagioclasas, rellenas de fundido residual, constituyen la evidencia más conspicua de deformación al estado submagmático (Bou
chez et al. 1992).
Entre  las  evidencias  de  deformación  al estado  subsólido de alta  temperatura,  se observaron maclas flexuradas y acuñadas en albita y microclino. Además,  también se  identificaron  texturas de extinción en damero o en tabla de ajedrez, y mecanismos de recristalización dinámica por migración de límites de grano en cuarzos de todas las zonas internas de las pegmatitas tipo I.
A su vez, durante el estado subsólido de mediana y baja temperatura, se generaron texturas  tales  como  lamelas  de  exsolución de albita con morfologías  flameada (flame-shaped; Passchier y Trouw 2005) en microclino  pertítico  de  zonas  intermedias. También se observaron mecanismos de recristalización dinámica por bulging de los bordes de  los granos en muestras de cuarzos de núcleo, dando microestructuras de núcleo y manto, y  lamelas de deformación y extinción ondulosa en cuar
zos de todas las zonas internas de las pegmatitas.
Las evidencias mencionadas permiten establecer una deformación continua de estos magmas  desde  su  emplazamiento  y cristalización  hasta  el  estado  sólido  de baja temperatura.

DISCUSIÓN

Cinemática  y  modelo  de  emplazamiento
A partir de todos los datos obtenidos se propone,  para  las  pegmatitas  tipo  I  del distrito  Comechingones,  un  emplazamiento  sincinemático  con  la  deformación de  la  faja de cizalla Guacha Corral. Sobre  la  base  del  análisis  cinemático  en rocas encajantes y pegmatitas, se establece  que  esta  deformación  se  desarrolló bajo  un  ambiente  geotectónico  regional compresional,  cuyo  eje  de  máximo  esfuerzo σ1 posee orientación subhorizon
tal y dirección E-O, donde los valores de rake obtenidos  (cercanos  a  90º)  indican una  cinemática  deformacional  de  carácter  inverso  dominante,  lo  cual  implica transporte  tectónico  hacia  el  oeste  del bloque de techo. Esta deformación genera, en el ámbito de la faja de cizalla Guacha Corral, condiciones de cizalla simple observada  en  planos  subverticales,  perpendiculares  a  la  foliación  milonítica  y conteniendo  la  lineación de estiramiento mineral (planos XZ de Passchier y Trouw 2005),  donde  la  componente  rotacional está  evidenciada  por  las  asimetrías  de porfiroclastos  con morfologías  sigmas  y deltas  y  estructuras  S/C,  observada  no sólo en la roca encajante sino también en las pegmatitas. Esto explica la generación de cizalla simple en un ambiente geotectónico regional puramente compresivo.
Las pegmatitas discordantes podrían  representar  las  fracturas  extensionales  T paralelas a la dirección de compresión in
finitesimal  (o  fracturas R';  ver  elipsoide de la figura 4), que constituyeron parte de los canales de ascenso del magma, los cuales, con la deformación progresiva, habrían sufrido rotación y cizallamiento posterior,  modificando  su  buzamiento  hasta casi paralelizarse con la foliación milonítica  regional,  y  aflorar  actualmente  de manera  concordante  o  subconcordante (Fig.  4). de  esta manera, muchas de  las pegmatitas que se observan actualmente concordantes  o  subconcordantes  con  la foliación milonítica  se habrían  emplazado  originalmente  como  pegmatitas  discordantes que luego fueron rotadas y cizalladas  por el flujo milonítico. Las pegmatitas que actualmente se observan discordantes  se  consideran  emplazadas  en etapas tardío-deformacionales en las fracturas extensionales T paralelas a la dirección de compresión infinitesimal (o fracturas R'), que sufrieron escasa o nula rotación.


Figura 4: Modelo de emplazamiento propuesto, donde se puede observar cómo las estructuras discordantes (emplazadas en fracturas extensionales T) rotan con el flujo milonítico y se cizallan hasta paralelizarse con la foliación regional (desde a hasta d).

En el caso de las pegmatitas concordantes,  el  patrón  anastomosado  de  la  foliación milonítica  también habría  favorecido la generación de los espacios donde se emplazaron las pegmatitas, ya que las estructuras de las pegmatitas y las rocas encajantes coinciden en gran parte del área, aún en los sectores donde las orientaciones  difieren  ampliamente  con  la  media regional.
En  el  modelo  de  emplazamiento  propuesto, el motor principal para el ascenso y emplazamiento de los fundidos pegmatíticos  está  definido  por  la  interrelación entre la fuerza de flotación (buoyancy) del magma y  la apertura de  los espacios generados durante la deformación de la faja de cizalla Guacha Corral. Brown y Solar (1999) establecen que un fundido generado en la zona de anatexis en un ambiente transpresivo fluirá a través de la corteza  por  gradientes  de  presión  generados por flotación del fundido y por esfuerzos tectónicos. No obstante,  a diferencia de lo que ocurre en ambientes transpresivos, en  ambientes  geotectónicos  puramente compresivos,  como  el postulado para  el emplazamiento de las pegmatitas del distrito Comechingones, es más difícil explicar  la apertura de  los espacios que favorecen el ascenso y emplazamiento de los magmas.
En  las  pegmatitas  estudiadas,  el  patrón anastomosado definido por  los  cambios de orientación de  la  foliación milonítica genera los espacios necesarios para la inyección de  los magmas pegmatíticos durante la deformación, tal como se plantea en las figuras 5a y b. La apertura de estos espacios  ocurre  a  un  cierto  ángulo  con respecto a la foliación milonítica regional (Fig. 5b). A su vez, esta apertura de espacios  instala  un  nuevo  gradiente  de  presión  local  debido  al  vacío  generado,  el cual, junto con la fuerza de flotación pro
pia del magma, abren el espacio entre las capas de la foliación milonítica y se inyectan dentro del espacio generado (Fig. 5c). A su vez, el magma que es inyectado lubrica la foliación milonítica favoreciendo aún más la deformación, retroalimentando el proceso de deformación-inyección de magmas.


Figura 5: Modelo de generación de espacio e inyección del magma pegmatítico. a-b) Generación del espacio a raíz del patrón anastomosado de la foliación milonítica; c) apertura e inyección del magma pegmatítico debido al efecto conjunto de la fuerza de flotación propia del magma y del gradiente de presión instalado debido al vacío generado.

Este modelo  constituye  una  particularidad si se  lo compara con otros modelos propuestos.  Henderson  e  Ihlen  (2004) observaron  que  los  espacios  generados se asocian a plegamientos isoclinales producto  de  una  cinemática  contraccional, donde distintas generaciones de pegmatitas se emplazan discordantemente con la foliación. En el proceso de deformacióninyección de magmas propuesto en este trabajo, los espacios y los sitios de emplazamiento  de  las  pegmatitas  se  abren  a cierto ángulo con respecto a  la foliación milonítica. Luego, el espacio generado se continúa abriendo en dirección paralela a la foliación milonítica (Fig. 5b) a medida que el magma es  inyectado en él, dando como  resultado  pegmatitas  concordantes, hecho escasamente documentado en la literatura.
El hecho de que las pegmatitas del distrito Comechingones  afloren mayormente en el sector occidental de la faja de cizalla Guacha Corral, donde la intensidad de la deformación fue mayor que en el sec
tor oriental, constituye una fuerte evidencia  para  confirmar  la  retroalimentación del proceso de deformación-inyección de magmas.
El modelo de emplazamiento propuesto para las pegmatitas tipo I del distrito Comechingones es muy similar al establecido por Agulleiro Insúa  et al. (2006) para los granitoides que se encuentran asociados a  las pegmatitas tipo II, emplazados también en un ambiente geotectónico regional compresional, bajo un régimen de cizalla simple, con cinemática inversa.
No obstante, las diferencias en las condiciones de P y T de formación estimadas para ambos tipos de pegmatitas (tipos I y II) permite establecer que estas dos tipologías se emplazaron a diferentes profundidades y en diferentes momentos de  la deformación de la faja de cizalla Guacha Corral. No obstante,  la cinemática de tipo  inverso, con  transporte  tectónico hacia  el  oeste,  bajo  un  régimen  de  cizalla simple en un ambiente compresional, se mantuvo  constante  desde  el  emplazamiento  de  las  pegmatitas  tipo  I, a 4 kb aproximadamente, hasta el emplazamiento de las pegmatitas tipo II y granitos aplíticos, a 2,5 kb de presión.

CONCLUSIONES

En esta contribución se presenta un ejemplo de emplazamiento de pegmatitas durante  la historia deformacional de  la faja de cizalla Guacha Corral, desarrollada en un ambiente geotectónico compresional, escasamente documentado aún en la literatura mundial. En este ejemplo,  la  interrelación entre la deformación progresiva y  la  inyección  de magmas  pegmatíticos permite explicar  la generación de  los espacios necesarios para la intrusión y posterior deformación de los cuerpos intrusivos en este tipo de entornos estructurales.
Lo  expuesto  en  el  presente  trabajo  da cuenta de la importancia que ha adquirido  la  deformación  de  la  faja  de  cizalla Guacha Corral para la canalización de los magmas  pegmatíticos,  posiblemente  generados en sectores más profundos de la
corteza. de esta manera,  las fajas de deformación dúctiles regionales constituyen sectores donde  la  transferencia de masa dentro de la corteza terrestre ha sido muy importante.

AGRADECIMIENTOS

Los autores desean agradecer al Dr. José María Tubía Martínez por la revisión del trabajo y sus invalorables aportes para el mejoramiento del mismo, así como también  las  observaciones  y  sugerencias  de los  árbitros, Dres.  Ariel Ortiz  Suárez  y Sergio Delpino, por ayudar sustancialmente a la mejora del manuscrito. Este trabajo fue realizado a partir de dos programas de  investigación  (18/C 219 2007-2008 y 18/C 360 2009-2010) financiados por  la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de Río Cuarto (SeCyT-UNRC); a partir del proyecto PICT-2008-1477, financiado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Técnica (ANPCyT) y la SeCyT-UNRC; y del proyecto PIP-CONICET-0916  financiado  por  el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

TRABAJOS CITADOS EN EL TEXTO

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Recibido: 3 de marzo, 2010
Aceptado: 18 de noviembre, 2010