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Medicina (Buenos Aires)

versión impresa ISSN 0025-7680

Medicina (B. Aires) vol.71 no.3 Ciudad Autónoma de Buenos Aires jun. 2011

 

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO

Sobre todo hombre. Entrevistas, testimonios y artículos sobre Roberto Aquiles Estévez, Maestro de la oncología latinoamericana. Recopilación de Arturo Gil con la colaboración de Roberto Marcelo Estévez. Tucumán: Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, UNSTA, 2010, 170 pp

 

Roberto Aquiles Estévez (1925-2000) fue un oncólogo clínico por excelencia y así lo recuerdan sus numerosos discípulos, sus amigos, su esposa y sus tres hijos en los siete capítulos de esta obra: I. Introducción (por Arturo Gil), II. Notas necrológicas, III. Testimonios, IV. Entrevistas, V. Ultima conferencia en la Asociación Médica Argentina (AMA), VI. Despedida (por su hijo Roberto M. Estévez), VII. Recuerdos fotográficos.
El título del libro surge de unas palabras manuscritas en un texto de Clínica Médica, su última materia: "Hoy 6 de marzo de 1951 me he recibido de Médico. ¿Qué me depara el destino? ¿Profesorado, Experimentación Clínica, Cirugía? No lo sé a ciencia cierta, pero en lo que haga, emplearé el mayor esfuerzo, siendo antes que nada y por sobre todo hombre y después médico, en el sentido más íntegro, exaltado y combativo".
En 1951 se recibió de Médico en la Universidad de Buenos Aires junto con Ofelia Trimboli, con quien se casó en 1952. Ella cuenta que a la sazón Roberto era médico civil en el ejército y al decidir incorporarse a la Sanidad Militar eligieron al azar como destino, San Rafael, en Mendoza: "Para nosotros la elección resultó espectacular, porque no sabíamos que era un lugar tan lindo, muy agradable, y ahí estuvimos 10 años... parte de los años más felices de nuestras vidas...". A la mañana, Roberto iba al Regimiento y Ofelia al Hospital de San Rafael, y abrieron un consultorio donde por las tardes se fueron dedicando cada vez más a la oncología clínica. Publicaron 17 trabajos y un libro "Quimioterapia antiblástica", el primer libro de quimioterapia en castellano, premiado en 1958 por la Asociación Argentina del Cáncer.
Después de un corto segundo destino en Mercedes, Corrientes, en 1972 el Capitán Médico Estévez llegó al Hospital Militar Central donde rápidamente transformó lo que inicialmente era un cuartucho en un Servicio de Oncología Clínica. Sus primeros discípulos fueron Reinaldo Chacón, Guillermo González y Carlos Guzmán Machado, seguidos de un número creciente de jóvenes interesados en la Oncología Clínica.
Estévez tenía una capacidad docente destacable; era muy claro en sus exposiciones y siendo ambidextro escribía y dibujaba en el pizarrón con una tiza en cada mano. Uno de sus muchos discípulos lo recuerda de esta manera: "Era un hombre absolutamente modesto en su expresión, con una sencillez particular. Era un hombre bondadoso, que mostraba una profunda sensibilidad y respeto hacia sus enfermos y la gente que lo rodeaba. .... Este hombre formó una pléyade de discípulos que son los que cubren prácticamente todos los ámbitos del país en la oncología... Sin embargo, este hombre en 1972 debió irse del Hospital Militar y de las Fuerzas Armadas porque alguien se le cruzó en el camino, y por defensa de su dignidad, se vio en la obligación de pedir el retiro...".
A partir de entonces, Estévez desarrolló cada vez más su consultorio particular y su participación en eventos internacionales en oncología. Además, en 1976, fundó la carrera de especialistas en Oncología Clínica de la Universidad del Salvador y en 1991 la de Postgrado de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica Argentina, donde dictó cursos hasta pocos días antes de su fallecimiento en el 2000.
Personalmente, conocía bien a Roberto Estévez, con quien colaboré estrechamente durante la organización del XII Congreso Internacional de Cáncer que se realizó en Buenos Aires en 1978 con la Presidencia de Abel Canónico, siendo Roberto Estévez Director del Comité Científico. A pesar de ser un año difícil, el Congreso fue un total éxito, como se puede apreciar en el Editorial correspondiente (Medicina (Buenos Aires) 1978; 38: 735-8).
En síntesis, me adhiero a todas las palabras de elogio de sus discípulos y familiares. Fue lo que él pretendió ser: sobre todo hombre, lo más que puede decirse de cualquier individuo.

Christiane Dosne Pasqualini