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Medicina (Buenos Aires)

versión impresa ISSN 0025-7680

Medicina (B. Aires) vol.71 no.5 Ciudad Autónoma de Buenos Aires oct. 2011

 

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO

El Sistema de Salud. De dónde viene y hacia dónde va. Hugo E. Arce, 1ra edición, Buenos Aires: Editorial Prometeo Libros, 2010, 530 pp

 

Se trata de un libro notable, actual, y necesario. Estudia la evolución de los diversos enfoques y aspectos de la medicina y su organización en sistemas -la medicina asistencial y hospitalaria, la medicina preventiva y la medicina socialdentro del marco de la historia socioeconómica y política mundial desde fines del siglo XIX, cuando la práctica médica adquirió su fundamento científico.
Comienza a partir del programa de Bismark de 1883 que, después de disolver el Parlamento alemán, rescató el proyecto de la representación socialista y promulgó leyes que financiaban la atención médica por enfermedad de los trabajadores con aporte patronal y de los obreros sindicalizados, financiación que amplió más tarde a los accidentes de trabajo, invalidez y muerte. El autor podría haber elegido el zemstwo como punto de partida, que siguió a la abolición de la servidumbre por el Zar de Rusia y creó el primer servicio público de atención médica gratuita en 1865, financiado por impuestos y destinado a la población campesina. O tratándose de la Argentina podría haber retrocedido hasta 1580; Garay fundó entonces la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Aire y reservó una manzana de las 250 planeadas para el Hospital San Martín de Tours y Nuestra Señora de Copacabana, siguiendo las prescripciones de las Leyes de Indias que establecían que toda ciudad o aldea debía contar con un hospital vecino a una iglesia; este hospital se fundó unos 35 años después, en otro lugar de la ciudad, un rancho de adobe junto a una capilla y que posiblemente nunca albergó enfermos pero tuvo un mayordomo, ocasionales médicos militares y una pequeña asignación para velas para acompañar a la imagen de la Virgen. Es un buen antecedente de lo que será luego el país.
Naturalmente, tiene razón el Dr. Arce en la elección del punto de partida; ésta es solamente una interpolación de alguien que desconoce la historia de los antecedentes de la asistencia médica en nuestro país y su evolución tortuosa, evolución cuyos héroes fueron Coni, Carrillo y Oñativia, y su período de más rápida expansión fue el gobierno de Perón. La causa de esta historia de la asistencia médica en la Argentina fue la dificultad de financiación con actores nacionales, provinciales, municipales o privados a lo largo de un siglo. No corresponde a la idea de “normativa única con ejecutores diversos”. La idea de “un modelo pluralista de regulación descentralizada capaz de proveer a la población una atención accesible, oportuna, integrada e integral con entrada en cualquier punto del sistema” sufrió los vaivenes de un siglo de alternativas políticas inestables, de gobiernos constitucionales y de facto, con dispersión de la conducción del sistema de salud en la sucesión de estabilidad y crisis, y la necesidad de coordinar el sistema nacional, los sistemas provinciales, el sistema sindical que ampara a los trabajadores, las prepagas, el OSDE (obra social de ejecutivos) y el PAMI.
El lector tomará conocimiento de ciertos movimientos internacionales que pretendían difundir la necesidad de un Sistema de Salud gratuito en todos los países. Tal fue la Declaración de Alma Ata de 1978 (entonces Unión Soviética) que intentó promover la atención primaria universal con ciertos requisitos de calidad asistencial que incluía laboratorios bioquímicos y estudios por imágenes. Otro jalón de en la evolución internacional de recomendaciones sobre atención médica fue el Consenso de Washington de 1989, convocado por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que incluía el principio de responsabilidad de los estados signatarios en la financiación de la salud y la educación. Los detractores consideran este aspecto del Consenso como apenas una insinuación dentro de un proyecto neoliberal.
Este es un libro de lectura ventajosa, y su aporte y sistemática, cualquiera sea la posición política del lector, es sumamente esclarecedor. Pensamos que textos de esta clase debieran incorporarse a la formación académica de todas las escuelas de medicina.
La trayectoria del Dr. Arce, en el ámbito político y académico -actualmente es Director del Departamento de Salud Pública del IUCS (Instituto Universitario de Ciencias de la Salud) de la Fundación Barcelólo habilita como autor responsable de estos textos.

Samuel Finkielman