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Medicina (Buenos Aires)

versión impresa ISSN 0025-7680

Medicina (B. Aires) vol.72 no.1 Ciudad Autónoma de Buenos Aires ene./feb. 2012

 

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO

Mi padre, Osvaldo Fustinoni (1909-2000). Juan Carlos Fustinoni. Buenos Aires: Editorial Dunken 2010, 472 pp

 

A fines de 1939 Alfredo Lanari fundaba la Revista Medicina (Buenos Aires) con la intención fundamental de difundir los trabajos de investigación clínica realizados en el país, para lo cual se rodeó de un grupo de brillantes profesionales que produjeron un cambio radical en la medicina argentina al vincular estrechamente la Docencia con la Investigación. A ese primer grupo se incorporó Osvaldo Fustinoni.
La laboriosidad ejemplar de Fustinoni a lo largo de su vida, totalmente dedicada a la asistencia, docencia e investigación, amerita que su hijo también laborioso, también docente y publicista, se esforzara en reunir los muy abundantes antecedentes de su padre en un libro que interesa no solo por ser biográfico, sino porque testimonia una etapa de la historia de la cultura argentina en la que irrumpe con mucha fuerza el pensamiento científico en el ámbito universitario.
Al igual que Lanari, Fustinoni, a la par que profundizaba su formación científica y formaba discípulos, se interesó en el marco cultural en el que se desarrollaba la ciencia en su tiempo, en mantener el sentido humanista en la medicina y contagiar su interés por el arte y la historia.
Su hijo rescata todos los documentos que atestiguan su interés por la problemática universitaria, sus esfuerzos por enseñar medicina como docente universitario, como publicista en libros y revistas, como conferencista en el ámbito nacional e internacional; como ciudadano que asumía su pensamiento crítico frente a las disputas políticas, como académico laborioso desde 1979 hasta su fallecimiento.
Decían los antiguos que "el hombre sabio es bello y bueno". Juan Carlos Fustinoni recuerda así a su padre y describe un momento cultural de la Argentina que vale la pena recordar. Por eso, este libro debe ser leído.

Amadeo P. Barousse