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Archivos argentinos de pediatría
versión impresa ISSN 0325-0075
Arch. argent. pediatr. vol.110 no.4 Buenos Aires jul./ago. 2012
http://dx.doi.org/10.5546/aap.2012.eng.304
ARTÍCULO ORIGINAL
Factores de riesgo asociados a deterioro clínico en el traslado de recién nacidos enfermos
Risk factors associated to clinical deterioration during the transfer of sick newborns
Dr. Gustavo Goldsmita, Dra. Cecilia Rabasaa, Dra. Susana Rodrígueza, Dra. Yanina Aguirrea, Dr. Martín Valdésa, Dr. Damián Pretza, Dra. Daniela Carmonaa, Dra. Susana López Tornowa y Dra. Diana Fariñaa
a. Área de Terapia Intensiva Neonatal. Hospital de Pediatría SAMIC "Prof. Dr. Juan P. Garrahan". Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Correspondencia: Dr. Gustavo Goldsmit: gusgold@ciudad.com.ar
Conflicto de intereses: Ninguno que declarar.
Financiación: Beca de investigación Fundación Garrahan.
Recibido: 25-1-2012
Aceptado: 23-3-2012
http://dx.doi.org/10.5546/aap.2012.304
RESUMEN
El traslado neonatal adecuado es clave en el
cuidado de recién nacidos (RN) que requieren
derivación.
Objetivo. Determinar las características y el
riesgo de deterioro clínico (DC) durante el traslado
neonatal.
Material y métodos. Estudio observacional y
prospectivo; se incluyeron en forma consecutiva
RN derivados a la UCIN del Hospital Garrahan.
Se midió el puntaje TRIPS (Transport Risk
Index of Physiology Stability) antes del traslado y
después de él. Se consideró DC del RN cuando
el TRIPS postraslado era mayor que el pretraslado.
Se registraron características del RN, tipo
de enfermedad, distancia, condición al ingreso,
necesidad de soporte cardiorrespiratorio inmediato
(SCRI) y óbito antes del 7° día y al alta. Se
empleó análisis bivariado y multivariado para
buscar asociaciones con el DC.
Resultados. Se evaluaron 160 RN (EG 35 ± 3
sem, PN 2482 ± 904 g) con una mediana de 2
días de edad, derivados por enfermedades cardiorrespiratorias
(50%) y quirúrgicas (34%) en su
mayoría. En 57% (91) se observó DC; 46% presentó hipotermia. Requirieron SCRI 49 RN, 28
fallecieron (12 antes del 7º día de ingreso). Las
variables estudiadas no se asociaron con el riesgo
de DC. La mortalidad fue mayor en el grupo
con DC (OR: 3,34 IC 95%: 1,2-8,7), aún luego de
considerar la gravedad del RN (ORA: 3 IC 95%:
1,2-8,3). El DC se asoció con necesidad de SCRI
(OR: 2,4 IC 95%: 1,2-5).
Conclusiones. Los RN trasladados sufren con
frecuencia pérdida de estabilidad o deterioro clínico
independientemente de sus características;
esto se relaciona con mayor mortalidad. Resulta
imprescindible que se optimicen las estrategias
de cuidado en todos los traslados neonatales.
Palabras clave: Cuidado del recién nacido; Traslado neonatal; Unidad de terapia intensiva neonatal.
SUMMARY
Satisfactory neonatal transport is a key component
of newborn (NB) care.
Objective. To determine characteristics and
risk of clinical deterioration during neonatal
transport.
Material and methods. Observational and prospective
study. There were included consecutively
NB transferred to Hospital Garrahan`s
NICU. Risk score TRIPS (Transport Risk Index
of Physiology Stability) was measured prior
transportation and at the admission in the NICU.
Clinical deterioration (CD) was considered when
TRIPS value at admission was higher than the
prior transportation value. We registered: diagnosis,
distance, admission condition, immediate
cardiorespiratory support (ICRS) requirement,
and death before 7th day, and at discharge. Associations
with CD we evaluated by bivariate
and multivariate analysis.
Results. A total of 160 transferred NB were enrolled
(GA: 35 ± 3 w, BW: 2482 ± 904 g), median
2 days, mostly due to cardiorespiratory (50%)
or surgical (34%) illness. CD was observed; in
57% of the cases (91) furthermore, 46% presented
hypothermia. Forty nine NB required ICRS, 28
died (12 before 7th day). Studied variables were
not associated with risk of CD. Mortality was
higher in the deterioration group (24%) (OR 3,34;
IC 95% 1,2-8,7), also when were considered NB
risk (ORA 3; IC 95% 1,2-8,3). Clinical deterioration
during transportation was associated with
SCRI (OR 2,4; IC 95% 1,2-5).
Conclusions. Transferred NB often loose stability
or has CD, independently of their characteristics,
and this is related to higher mortality. It
is necessary to optimize care strategies during
every neonatal transfer.
Key words: Newborn care; Neonatal transport; Neonatal intensive care unit.
INTRODUCCIÓN
El traslado neonatal adecuado es
un componente clave del cuidado del
recién nacido (RN) enfermo que requiere
derivación a centros de mayor
complejidad. Cuando un RN es derivado,
el traslado puede interferir con
diferentes aspectos de su homeostasis,
como la regulación térmica, la estabilidad
metabólica e hidroelectrolítica y el
estado cardiorrespiratorio, entre otros.
Este impacto puede ocasionar deterioro
clínico, especialmente cuando
el nivel de monitorización y/o tratamientos
no es asegurado con la misma
calidad y continuidad que el administrado
en la internación.1,2 La pérdida
de la estabilidad o las complicaciones secundarias al traslado pueden generar mayor
mortalidad y morbilidad en estos RN vulnerables.3
En nuestro país, cuando un RN requiere ser
trasladado a otros centros de mayor complejidad,
existen distintas alternativas; la derivación puede
estar a cargo de las instituciones derivantes, las
receptoras o de sistemas dedicados al traslado;
estas modalidades son heterogéneas y en general
no responden a premisas de regionalización.
La unidad de cuidado intensivo neonatal
(UCIN) del Hospital "Prof. Dr. Juan P. Garrahan" es un centro de referencia para la atención de RN
gravemente enfermos derivados desde otras instituciones
del país. Anualmente ingresan en promedio
650-700 RN, de los cuales aproximadamente el
60% corresponde a pacientes aceptados luego de
ser solicitada la derivación, desde diferentes instituciones
de Buenos Aires o del interior del país;
el resto de RN ingresa por demanda espontánea
desde la guardia del mismo hospital o son derivados
desde los consultorios de las diferentes especialidades
pediátricas.4 En un estudio realizado
en nuestra unidad para establecer factores de riesgo
de mortalidad e internación prolongada en la
UCIN, se observó que en más de la tercera parte
de los pacientes derivados habían ocurrido fallas
de monitoreo durante el traslado, con déficit en el
tratamiento cardiorrespiratorio y en la termorregulación,
resultado que no era informado por el
médico receptor de un modo sistemático.5 En forma
similar, nuestra experiencia cotidiana sugiere
que algunos RN que ingresan a la UCIN, presentan
agravamiento de su cuadro patológico o deterioro
por pérdida de la estabilidad durante el traslado
entre las instituciones. Como en nuestro país no
existen en la actualidad estudios que hayan evaluado
el proceso de traslado neonatal en forma
sistemática, decidimos evaluar las condiciones y el
impacto del traslado neonatal en una población de
RN enfermos derivados a nuestra UCIN. Para medir
la repercusión del traslado sobre la estabilidad
clínica del RN se empleó el puntaje o score TRIPS
(Transport Risk Index of Physiology Stability), que se
basa en cuatro componentes de estabilidad fisiológica
de fácil registro: temperatura (de 0 a 8), tensión
arterial (de 0 a 26), respuesta a estímulos (de
0 a 17) y estado respiratorio (de 0 a 14) (Figura 1).
Figura 1. Puntaje TRIPS

El puntaje TRIPS6 es un instrumento que evalúa
el proceso de transporte y la estabilidad del
RN durante él; fue validado en una cohorte de
1723 RN de diferente edad gestacional y peso al
nacer. El valor de TRIPS discriminó la mortalidad
de los pacientes en UCIN con una curva de
respuesta relativa (curva ROC) de 0,83, en forma
independiente de la edad gestacional. En el informe
original de validación, el TRIPS fue clasificado
en 4 categorías según el valor de medición (a
mayor número, mayor gravedad del RN): puntaje
bajo (0-10), puntaje moderado (11-20), puntaje alto
(21-30) y muy elevado (> 30): las mediciones pretraslado
y postraslado permitieron detectar cambios
en el estado clínico durante la derivación, y el
aumento durante el traslado se asoció con mayor
mortalidad neonatal.
Los objetivos de este estudio fueron: describir
las características del traslado neonatal y determinar
el riesgo de pérdida de estabilidad o deterioro
clínico durante él mediante la medición del puntaje
TRIPS, analizar si existen factores asociados
con el deterioro clínico y establecer su impacto en
la evolución del RN.
MATERIAL y MÉTODOS
Se trata de un estudio analítico observacional
de cohorte prospectiva. Se incluyeron todos
los pacientes aceptados en la UCIN del Hospital Garrahan y trasladados desde diferentes instituciones
desde el 01/07/09 hasta el 31/05/10. La
selección de la muestra fue consecutiva; se excluyeron
los RN que ingresaron sin solicitud de
derivación o por demanda espontánea desde la
emergencia y aquellos con malformaciones o enfermedades
incompatibles con la vida.
Se recolectaron las siguientes variables de estudio:
peso al nacer, edad gestacional (EG) al nacer,
sexo, vía de parto, Apgar (al minuto y los 5 minutos),
edad al momento del traslado (días de vida) y
presencia de diagnóstico prenatal (definida como
la presencia de malformación con o enfermedad
congénita durante el embarazo). Adicionalmente
se consignó para cada derivación: distancia del
traslado en kilómetros según tres categorías ordinales
(<60 km, 60-300 km, >300 km), lugar de derivación,
tipo de enfermedad (de acuerdo al sistema
u órgano principal comprometido), gravedad del
RN según el puntaje de riesgo SNAP II, uso de
asistencia respiratoria y/o administración de inotrópicos
durante el traslado, profesionales a cargo
del traslado. La selección de estas variables se
relacionó con la presunción de que los niños más
inmaduros y graves, y/o la mayor distancia (con
mayor duración del traslado) podrían ser factores
predisponentes para el deterioro.
Adicionalmente se consignó el uso de incubadora,
bomba de infusión, accesos vasculares y
tipo de monitoreo (frecuencia cardíaca, saturometría,
tensión arterial). La variable dependiente
o resultado medido para este estudio fue, en
forma primaria, el deterioro clínico (DC) o pérdida
de la estabilidad del RN durante el traslado,
evaluado a través de la variación en el valor
del puntaje TRIPS (medido al inicio del traslado
y al ingreso a la unidad). En esta variable categórica
se estableció como "DC" los casos en los que
el valor del TRIPS al ingreso era mayor que el de
antes del traslado (en forma independiente a la
diferencia numérica, siempre que fuera mayor),
y "sin DC" cuando el valor del TRIPS al ingreso
era igual o menor que el previo al traslado. En
forma secundaria se midieron evolución del RN
como mortalidad (antes del 7º día de ingreso y al
alta) y necesidad de soporte cardiorrespiratorio
inmediato postraslado (SCRI), definido como ingreso
a ARM y/o aumento de la FiO2 en más del
50% de la concentración inicial o administración
de inotrópicos nuevos o aumento de la dosis en
más del 50% en los primeros 60 minutos de ingreso;
esta variable (SCRI) se utilizó para representar
la inestabilidad clínica del niño al ingreso a la
UCIN. Además, se consideró temperatura adecuada
al ingreso (valor de T° axilar entre 36,2°C a
37°C) y normoglucemia (valor de glucemia entre
50 y 100 mg%).
Todos los datos fueron recolectados en una
planilla ad hoc. El valor de TRIPS inicial fue determinado
inmediatamente antes del traslado por el
médico derivante (con asistencia del neonatólogo
que aceptaba la derivación a la UCIN) y consignado
en la hoja de derivación; el TRIPS posterior
al traslado fue medido por el médico receptor
(quien desconocía el valor previo), al ingreso del
RN a la unidad. Todos los médicos de la unidad
fueron previamente informados y entrenados en
el uso del TRIPS.
Para el análisis estadístico, los datos numéricos
se expresan como medias, medianas y sus respectivos
desvíos estándar o cuartilos según su distribución;
se utilizaron intervalos de confianza del
95% para estimar la precisión de los resultados.
Los datos categóricos se describen como proporciones.
Para el cálculo de la muestra necesaria se
estimó que para establecer una proporción del
resultado primario DC del 30% (según los datos
previos), con una precisión de ± 5% y un poder
del 80% se requerían 150 casos. Se utilizó la prueba
de t o Wilcoxon para datos pareados o independientes
para comparar las variables numéricas
y la prueba de ji al cuadrado (?2) para las categóricas.
Mediante análisis multivariado de regresión
logística se ajustaron las medidas de efecto para
considerar el efecto de confundidores. Se comunican
las medidas de efecto OR y OR ajustados con
sus respectivos IC 95%. Un valor de p <0,05 bilateral
fue considerado significativo. Se utilizó para
el procesamiento estadístico el programa informático
STATA 10.0 (Stata Corp Texas).
El estudio fue aprobado para su desarrollo por
el Comité Revisor y el Comité de Ética del Hospital"Prof. Dr. Juan P. Garrahan". En todos los casos, se
mantuvo la confidencialidad de los pacientes y de
los centros derivantes al registrar los datos.
RESULTADOS
Ingresaron al estudio 160 pacientes trasladados que cumplieron con los criterios de elegibilidad. Las principales características del grupo y su procedencia se describen en la Tabla 1.
Tabla 1. Características de los 160 pacientes trasladados
que ingresaron al estudio

En todos los casos, los traslados se efectuaron
por vía terrestre y en el 85% el paciente fue asistido
por un médico neonatólogo durante esta etapa.
El valor del TRIPS pretraslado fue, en promedio,
17 ± 14 (mediana 20, cuartilo 25-75: 1-31). El
valor de TRIPS postraslado fue de 21 ± 15 (mediana
21, cuartilo 25-75: 6-32).
En la población de estudio, el riesgo según
TRIPS pretraslado se distribuyó de la siguiente
manera: 62 RN (39%) con puntaje bajo (0-10), 25
RN (16%) con puntaje moderado (11-20), 11 RN
(7%) con puntaje alto (21-30) y 62 RN (39%) con
valor muy elevado (>30). En la Tabla 2 se presentan
los valores promedio de TRIPS pretraslado y
postraslado globales y según categoría de riesgo;
se observa que, en las categorías de riesgo bajo,
moderado y muy alto el valor postraslado fue significativamente
mayor que el obtenido antes de él;
en la categoría de riesgo alto con menor número
de casos, el valor de p fue 0,051 y, por lo tanto, no
alcanzó la significancia estadística.
Tabla 2. Valor del TRIPS pretraslado y postraslado global y según categoría de riesgo (determinada según valor pretraslado)

X (IC 95%): valor promedio e intervalo de confianza del 95%.
# significativo.
* Prueba de Wilcoxon para datos pareados.
En el 57% de las derivaciones (91/160 RN) se
observó DC (TRIPS al ingreso de la UCIN mayor
al medido pretraslado). El puntaje TRIPS se mantuvo
sin cambios en 57 casos (36%) y disminuyó su valor en 12 (7%). Cuando analizamos cuáles
fueron los componentes del puntaje más afectados
en los 91 niños con DC, observamos que las
pérdidas de estabilidad térmica y respiratoria
fueron las que con más frecuencia sufrieron desestabilización.
El uso de incubadora, bomba de infusión y
oximetría de pulso fue casi constante (98%), sólo
4 RN tuvieron control de tensión arterial durante
el traslado. El 46% (73 RN) presentó hipotermia
al ingreso a la unidad y el 20% (32 RN) tuvo glucemia
fuera del intervalo aceptado como normal.
En relación a los accesos vasculares, 77 RN (48%)
tenían colocado un acceso vascular periférico; en
25 correspondió a un acceso percutáneo, en 10 a
un catéter en los vasos umbilicales y el resto a periféricos;
sin embargo, un 12% de ellos no estaba
permeable al ingreso.
Cuando se analizaron los factores que se asociaron
con mayor frecuencia al DC durante el
traslado, no pudimos encontrar diferencias en
ninguna de las variables de estudio; es decir, que
ni la edad gestacional, el peso o la edad del RN, la
gravedad del paciente, los requerimientos de tratamientos
o la distancia de traslado se asociaron
con mayor frecuencia al DC (Tabla 3).
Tabla 3. Comparación de los pacientes con deterioro clínico
(DC) y sin él durante el traslado. Análisis bivariado

Prueba de t o Wilcoxon - Prueba de la ?2..
DC: deterioro clínico (TRIPS postraslado > pretraslado).
El 31% de los RN (49) mostró inestabilidad al
ingreso y requirió SCRI (ARM y/o FIO2 mayor del
50% o administración de inotrópicos o incremento
de la dosis mayor del 50% al ingreso en la primera
hora de ingresado); esta necesidad se asoció con
el DC durante el traslado (OR 2,45; IC 95% 1,2-5).
De los 160 pacientes que ingresaron al estudio
fallecieron 28 (17,5%), 12 de ellos antes del 7° día
de ingreso. La mortalidad fue mayor en el grupo
con DC (24%) respecto del sin DC (9%) (OR 3,34;
IC 95% 1,27-8,78) y esta asociación se mantuvo
luego de considerar la gravedad del RN (ORA 3;
IC 95% 1,2-8,3); la relación con la muerte antes del
7º día de ingreso no alcanzó significación estadística
(OR 4,1; IC 95% 0,9-19).
DISCUSIÓN
En este estudio hemos abordado la problemática
del traslado neonatal en nuestro país desde
una unidad de referencia de cuidado intensivo
neonatal que recibe derivaciones de RN críticamente
enfermos. Tal como sugería la experiencia,
y algunos estudios previos,4,5 observamos que los
RN que requirieron traslado para acceder a nuestra
unidad, sufrieron con frecuencia pérdida de la
estabilidad, y este deterioro fue independiente de
las características del niño y el tipo o gravedad de
la enfermedad.
Resulta imposible afirmar si el deterioro es secundario
a la evolución propia de la enfermedad
que motiva el traslado o está relacionado con la
calidad del cuidado neonatal durante él; sin embargo,
en todos los casos se midió el valor de otro
puntaje de gravedad, como el SNAP, y el empeoramiento
del cuadro de los niños ocurrió aún en
niños con cuadros de mayor estabilidad.
Adicionalmente, el impacto de este deterioro
pudo relacionarse con peor evolución, medida a
través de la mortalidad y en forma secundaria por
la necesidad de soporte cardiorrespiratorio intensivo
cercano al ingreso.
El traslado de un paciente neonatal requiere
recursos humanos entrenados, equipamiento y
procedimientos reglados y pasibles de ser auditados.
En los países desarrollados existen equipos de
traslado que, en el marco de la regionalización de
la asistencia neonatal, se encargan del transporte
de RN desde los centros de menor complejidad a
los de mayor complejidad, lo cual asegura una calidad
de atención homogénea y evaluable.7
La disponibilidad8 y evaluación del cuidado
neonatal durante el transporte motivó el interés
de diferentes grupos,9,10 y, en general, los estudios
se basan en medir la estabilidad del paciente
durante este período. Existen varias escalas diseñadas
para medir el impacto del traslado en RN.
El puntaje de Estabilización Neonatal11 evalúa el
proceso de transporte de los RN de bajo peso extremo,
al igual que el puntaje de Transporte de
Hermansen,12 validado solo para niños de muy
bajo peso; el NSST13 (Neonatal Status Score) y el
ANTSS14 (Alberta Neonatal Transport Stabilization
Score) son otras herramientas que permiten calcular
el peso de diferentes variables en base a la
experiencia local desarrollada. Finalmente, los
puntajes de riesgo neonatal más utilizados, como
el CRIB15 (Clinical Risk Index for Babies) y el SNAP
II16 (Score for Neonatal Acute Physiology) buscan determinar
la estabilidad y la gravedad del RN, pero
requieren la recolección de datos durante 12 h, lo
cual impide su uso durante el traslado.
El puntaje de TRIPS1 fue diseñado en el año
2001 y utilizado en forma sistemática17 por la red
de atención neonatal canadiense para la evaluación
de RN durante el transporte, en forma independiente
de la EG y el peso del RN. La elección
de este puntaje para nuestro estudio se basó en la
facilidad de su medición, ya que los parámetros
que se utilizan para su cálculo son sencillos de
medir, tanto por el médico derivante como por
el receptor y no dependen de determinaciones de
laboratorio ni de impresiones subjetivas, lo cual
evita la variabilidad inter-observadores y, por lo
tanto, los sesgos en la medición.
Adicionalmente, tal como ocurrió en el informe
original6 encontramos que el aumento del valor
del TRIPS después del transporte se asoció con
la mortalidad de los RN, lo cual refleja la importancia
del cuidado neonatal en esta etapa.
A diferencia de otros estudios, donde el estado
del niño antes del traslado junto a la edad
gestacional y la distancia o duración del traslado
afectaron la estabilidad,18,19 no pudimos hallar diferencias
que indicaran cuáles eran los niños con
más riesgo de deterioro, lo cual indica que, aun
aquellos que presentan menor criticidad, requieren
cuidados seguros para evitar complicaciones
como la hipotermia o la hipoglucemia.
Nuestro estudio presenta limitaciones: a pesar
de tratarse de un puntaje sencillo, los médicos que
los tomaron fueron distintos y, por lo tanto, pudo
haber ocurrido sesgo de medición; además, la
muestra ha sido insuficiente como para tener el
poder de estimar los riesgos asociados al deterioro,
un estudio con un mayor número de pacientes
podría identificar cuáles son los niños con mayor
riesgo asociado al deterioro.
En la Argentina nacen alrededor de 700 000
RN por año; se estima que un 6-8% requerirá internación
en una UCIN. Algunos de estos nacimientos
ocurren en maternidades donde la
complejidad o el tipo de patología neonatal exceden
la complejidad de la institución o la posibilidad
de resolución diagnóstica o terapéutica.
Afortunadamente, la detección de patología en el
período prenatal permite derivar a la madre con
un embarazo de alto riesgo a maternidades con
unidades de cuidado intensivo neonatal de nivel
III, donde es posible la asistencia del RN y se evita
el traslado a otra institución; en estos casos queda
asegurado el mejor traslado "neonatal", o sea en
el propio útero materno. Sin embargo, por múltiples
circunstancias, como la ausencia de control
adecuado del embarazo y/o la falta de diagnóstico
prenatal, esta situación con frecuencia no ocurre
y el RN debe ser trasladado a una UCIN de
mayor complejidad luego de nacer. En este marco,
la regionalización del cuidado de los RN que
requieren cuidado intensivo y la optimización de
la asistencia durante el traslado constituyen estrategias
claves para mejorar los resultados de salud
neonatal en nuestro país; a su vez, la constitución
de equipos entrenados integrados por médicos y
enfermeras, que estandaricen los procedimientos
resulta prioritaria, ya que esta estrategia ha demostrado
optimizar los resultados en el traslado
de niños y RN en situación crítica en otros centros
del mundo.20-22
Resulta importante optimizar el cuidado neonatal
durante el traslado, aun en los aspectos más
sencillos, pero fundamentales, como la adecuada
termorregulación y el manejo de la glucemia. El
uso de herramientas o puntaje que miden sistemáticamente
la calidad del traslado permite auditar
y optimizar las condiciones de cuidado, lo
cual favorece la seguridad y la eficiencia del cuidado
neonatal.
CONCLUSIONES
Los datos de nuestro estudio mostraron que un alto porcentaje de neonatos derivados sufren, en forma independiente de su condición clínica, deterioro durante el traslado y que dicho deterioro ocasiona mayor riesgo de mortalidad posterior.
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