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Revista argentina de microbiología

versión On-line ISSN 1851-7617

Rev. argent. microbiol. v.37 n.3 Ciudad Autónoma de Buenos Aires jul./sep. 2005

 

Conjuntivitis neonatal en un hospital del Gran Buenos Aires. Situación de los últimos 5 años

S. Di Bartolomeo1*, M. Higa2, M. Janer2, A. Pennisi2, G. Balbin1, G. Priore1

1Sección Bioquímica Microbiológica, Servicio de Bioquímica; 2Servicio de Neonatología, Hospital Nacional "Profesor A. Posadas", Av. Pte. Illia y Marconi (1684) El Palomar, Pcia. de Buenos Aires, Argentina
*Correspondencia. E-mail: sudiba@ciudad.com.ar

RESUMEN
Las conjuntivitis en el neonato constituyen uno de los principales motivos de consulta en los primeros días de vida. Las causas pueden ser de origen químico o infeccioso. El estudio de las conjuntivitis neonatales para gérmenes comunes y Chlamydia trachomatis se viene realizando en el Hospital Posadas desde 1995 en forma ininterrumpida. Nuestro objetivo ha sido conocer la situación epidemiológica en los últimos 5 años (1999-2003) y describir las variaciones que hubo entre los períodos 1995-1998 y 1999-2003. No se observaron diferencias en la prevalencia de C. trachomatis (se mantuvo el valor de 8% en la población estudiada). Se observó una disminución en la recuperación de gérmenes comunes en la segunda etapa (36,6%) respecto de la primera (52,4%). Las causas pueden atribuirse a los cambios efectuados en las condiciones de la toma de muestra, o a variaciones epidemiológicas. Los gérmenes hallados con mayor frecuencia fueron: Staphylococcus aureus 69 (27,6%), Streptococcus pneumoniae 68 (27,2%) y Haemophilus influenzae 64 (25,6%). Consideramos importante la evaluación del tipo de secreción de los pacientes en la primera consulta, lo cual puede llevar a un tratamiento sintomático que será corroborado o no, de acuerdo a los resultados microbiológicos.
Palabras clave: conjuntivitis neonatales, Chlamydia trachomatis, gérmenes comunes

SUMMARY
Neonatal conjunctivitis in a hospital at Gran Buenos Aires. Last 5 years up-date. Neonatal conjunctivitis is one of the most important consultation reasons in the first days of life. Causes may be chemical or infectious. Neonatal conjunctivitis study for common microorganisms and Chlamydia trachomatis is being performed at Posadas Hospital since 1995, in a progressive form. The objective of this study was to know the epidemiological situation in the last five years (1999-2003), and to describe the variations detected between two periods, 1995-1998, and 1999-2003. It was observed no change about C. trachomatis prevalence (8%), during all the time in the population studied. With regard to common microorganisms it was showed a decrease in the second period (36,6%) with respect to the first (52,4%). Likely, the causes may be due to changes about sample collection conditions, or to epidemiological variations. The most frequent microorganisms found were: Staphylococcus aureus 69 (27,6%), Streptococcus pneumoniae 68 (27,2%), and Haemophilus influenzae 64 (25,6%).We consider important to evaluate the kind of ocular secretions at the first consultation, which can lead to a symptomatic treatment that will be corroborated or not, according to microbiological results.
Key words: neonatal conjunctivitis, Chlamydia trachomatis, common microorganisms

Las conjuntivitis neonatales (CN) siguen siendo uno de los motivos más frecuentes de consulta, pudiendo llegar a comprometer seriamente la capacidad visual del bebé, conduciendo incluso a la ceguera. La incidencia de esta enfermedad oscila entre 1,6%-12% en el primer mes de vida (9).
Las CN pueden ser de origen infeccioso o químico. Las CN de origen infeccioso pueden ser adquiridas durante la gestación, durante el parto por contacto con la secreción uretro-vaginal, o bien en el post-parto y el ámbito de convivencia diaria (10). Las CN que se manifiestan entre las 24 y las 48 horas del nacimiento son de origen químico, debidas a la profilaxis efectuada por instilación de solución de nitrato de plata en el saco conjuntival del neonato, para prevenir la proliferación de Neisseria gonorrhoeae (16 ).
Se debe tener presente la adquisición de la infección perinatal a partir del ambiente en que se halla el bebé (6, 10). La etiología más frecuente en este caso corresponde a Staphylococcus aureus, Haemophilus influenzae y Streptococcus pneumoniae (6, 12, 14).
En las últimas décadas, Chlamydia trachomatis ha resultado ser el microorganismo prevalente entre los agentes causales de enfermedades de transmisión sexual, con una prevalencia del 2 al 35% en embarazadas (7, 8, 13, 18, 21). La transmisión vertical se da entre el 60 y 70% en los hijos de madres infectadas (8). El riesgo de adquirir conjuntivitis en estos bebés es del 18 al 60%, mientras que el de neumonía es del 10 al 25% (2, 7, 11, 20, 22).
En el caso de N. gonorrhoeae (3), la infección ocular puede complicar el cuadro con ceguera y artritis.
Desde el año 1995, en nuestro hospital se lleva a cabo en forma rutinaria la búsqueda de gérmenes comunes (GC) y C. trachomatis en todo recién nacido con conjuntivitis.
El objetivo de este estudio fue determinar las frecuencias de aislamientos de los distintos agentes etiológicos de las CN durante el período 1999-2003 y compararlas con las halladas en el período 1995-1998. Este es un estudio tipo descriptivo, observacional y retrospectivo.
Durante el período 1999-2003 se estudiaron 628 hisopados de secreción conjuntival para cultivo de GC y 571 para detección de C. trachomatis.
Las muestras correspondieron a todos los neonatos de 0 a 30 días de vida, que nacieron en el Hospital Posadas y fueron atendidos, ya sea durante su internación o en forma ambulatoria, a través del consultorio de Neonatología, con diagnóstico compatible con conjuntivitis.
Los hisopados para GC fueron sembrados en placas de agar tripticasa de soja con 5% de sangre ovina, agar chocolate y agar Thayer-Martin, e incubados a 35°-37° en atmósfera al 5-10% de dióxido de carbono. Se realizaron extendidos para coloración de Gram. La identificación bioquímica de los gérmenes aislados se realizó por los métodos convencionales (15).
La detección de C. trachomatis se efectuó por el método de Enzimoinmunoensayo (Chlamydiazime de Abbott). La muestra se tomó con el hisopo del equipo. Toda muestra positiva fue confirmada mediante el uso del reactivo bloqueante (6).
Durante el período 1995-1998 se estudiaron 376 hisopados de secreción conjuntival para cultivo de GC y 348 para detección de C. trachomatis. Todas las muestras fueron procesadas en las mismas condiciones del segundo período.
En las 628 muestras estudiadas para GC se obtuvieron 230 (36,6%) cultivos positivos (con aislamientos de gérmenes posiblemente patógenos en cultivos mono y polimicrobianos) y 398 (63,4%) negativos (que incluyeron las muestras con desarrollo de flora habitual). En los materiales positivos se aislaron 250 microorganismos que se muestran en la Tabla 1 y se comparan con los aislamientos del período 1995-1998.

Neisseria spp. y estreptococos α-hemolíticos fueron considerados agentes etiológicos de las CN en aquellos casos en los que se obtuvo desarrollo abundante (≥ 3+) y monomicrobiano. Entre Neisseria spp., en dos oportunidades se pudo identificar Neisseria cinerea, en tanto que, entre los estreptococos α-hemolíticos hubo cinco cepas identificadas como Streptococcus grupo viridans.
En 195 muestras (84,8%) se aisló un germen, en 20 (8,7%) 2 gérmenes y en 15 (6,5%) el desarrollo fue polimicrobiano, con microorganismos considerados posiblemente patógenos y no contaminantes. No se aisló N. gonorrhoeae en ninguno de los dos períodos evaluados. La detección de C. trachomatis fue positiva en 45 (7,8%) de 571 hisopados, frecuencia similar a la hallada en el período 1995-1998 que fue de 8%, al igual que en Chile (23) y España (14); se encontraron valores superiores a 18% en otros países (17, 19).
Comparando los resultados de ambos períodos, se observó una menor tasa de positividad en los cultivos para GC (36,6%) con respecto a la etapa anterior (52,4%), con diferencias significativas (p = 0,000001). El aislamiento de H. influenzae, S. aureus y S. pneumoniae fue similar (25 a 28%) a diferencia de lo hallado en el primer período (Tabla 1) (3). Esto podría deberse a la diferente epidemiología en el último período (un mayor número de cuadros virales podría explicar la menor tasa de cultivos bacterianos) y a la modificación realizada en el momento de la toma de la muestra: a los recién nacidos que habían recibido leche materna en forma tópica se les indicó higiene ocular con solución fisiológica durante 48 horas, y sólo se cultivaron aquellos niños que continuaron con secreción ocular.
El tratamiento estadístico de los resultados (Chi cuadrado, con corrección de Yates) al comparar la prevalencia de los distintos gérmenes en los dos períodos, mostró diferencias altamente significativas para S. aureus y S. pneumoniae, no así para estreptococos α-hemolíticos, Moraxella catarrhalis y H. influenzae (Tabla 1). La frecuencia es similar a la publicada por Valencia et al. (23). Prevalencias mayores han sido informadas por Rodríguez Gázquez et al. (17) y Martínez Ruiz et al. (14).
Nuestros resultados confirman la eficacia de la profilaxis con nitrato de plata al 1% para prevenir la infección por N. gonorrhoeae (4), habiéndose erradicado por completo en una población con cierto riesgo, dada la prevalencia de C. trachomatis, aproximadamente del 8%. El único caso registrado fue un bebé con cultivo positivo que no había nacido en el hospital, por lo cual fue excluido de esta investigación. Una notable disminución de N. gonorrhoeae ha sido también informada por Salpietro et al. (19) y Rodríguez Gázquez et al. (17).
El conocimiento de los gérmenes causales de las CN tiene relevancia epidemiológica y práctica. Desde el punto de vista epidemiológico, permite evaluar el éxito de las distintas medidas profilácticas y preventivas y, si fuese necesario, modificarlas o agregar otras (ej. para C. trachomatis). Desde el punto de vista práctico, esta información determina conductas terapéuticas.
El tratamiento de las CN tiene la finalidad de curar la infección ocular, descolonizar el tracto respiratorio y prevenir la neumonitis en los primeros meses de vida.
Si los agentes etiológicos son gérmenes comunes, éstos pueden ser tratados localmente mediante colirios con eritromicina o tobramicina (1, 5). Fuera del período neonatal, los agentes bacterianos prevalentes permitirían la medicación empírica, sin pruebas de laboratorio previas (9).
En el período neonatal, la detección de C. trachomatis se debería realizar en todos los casos; si la madre tuviera alto riesgo de padecer una enfermedad de transmisión sexual, se debería investigar también N. gonorrhoeae (9).
Este trabajo fue presentado en el XVII Congreso Latinoamericano de Microbiología y X Congreso Argentino de Microbiología, realizado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, del 17 al 21 de octubre de 2004.

BIBLIOGRAFÍA
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Recibido: 25/10/04
Aceptado: 25/7/05