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Revista argentina de microbiología

versión On-line ISSN 1851-7617

Rev. argent. microbiol. v.41 n.1 Ciudad Autónoma de Buenos Aires ene./mar. 2009

 

Círculo vicioso vs. círculo virtuoso: cómo mantener a la RAM en el SCIE

It is one of the most beautiful compensations of life,
that no man can sincerely try to help another without helping himself
.

Ralph Waldo Emerson

There are no such things as applied sciences, only applications of science.

Louis Pasteur

Recientemente, con motivo de una nueva convocatoria anual para la financiación de proyectos de Ciencia y Tecnología por parte de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, se difundió electrónicamente un texto referido a la actividad curricular requerida para la acreditación de dichos proyectos. El texto, que aparece en la página web de FONCyT (3), indica cuántos trabajos científicos debe tener publicados el solicitante en los cinco años previos al momento de la convocatoria a subsidios. De esa manera se intenta que las solicitudes de fondos estatales sean presentadas por investigadores con la capacidad técnica y la formación necesaria para llevar adelante el proyecto, lo cual es absolutamente lógico. Así se estableció que en el caso de las solicitudes para las áreas temáticas del Sistema de Evaluación de Proyectos Científicos y Tecnológicos (SEPCYT/FONCyT), en el ítem correspondiente a "Ciencias Biológicas, de células y de moléculas", las publicaciones deben estar realizadas en revistas indexadas en el ISI, y para las áreas temáticas correspondientes a "Ciencias Clínicas y de Salud Pública" y "Ciencias Médicas", los artículos deben aparecer en revistas de circulación internacional con referato.
Si consideramos que las áreas mencionadas son las que habitualmente se seleccionan para presentar proyectos sobre temas de índole microbiológica, vemos que sigue siendo esencial contar con una revista nacional que esté indexada, para que los miembros del sistema de Ciencia y Técnica del país puedan elegirla como destino de sus publicaciones sin riesgo de ver menguar, por ello, sus calificaciones al solicitar subsidios.
Paradójicamente, el esfuerzo realizado durante los últimos años por un grupo de miembros de la AAM se tradujo en dos logros sustanciales: en primer lugar, la Revista Argentina de Microbiología fue aceptada en el portal SciELO (Scientific Electronic Library On Line) a partir de 2004, y más recientemente, en marzo de 2008, fue incluida en el Science Citation Index Expanded (SCIE). Esto permite que los contenidos de la RAM estén disponibles en todo el mundo y que los trabajos científicos llevados a cabo por los microbiólogos de nuestro país adquieran gran difusión, lo que aumenta las posibilidades de colaboraciones al detallar problemáticas locales, al brindar nuestros datos estadísticos sobre temas de relevancia, como la evolución local de la resistencia a drogas en microorganismos y otros. Estos hechos no han sido fortuitos, no han respondido al azar; nadie nos ha "regalado" estas posibilidades, sino que son fruto de la pasión y la persistencia de los miembros de la AAM.
Ahora bien, en el marco de una tarea institucional que permita que esta revista se mantenga dentro del SCIE, debemos aumentar nuestro compromiso mediante la publicación de un número adecuado de trabajos científicos del mejor nivel que podamos producir, ya sea de aspectos básicos o aplicados de la microbiología. En este sentido, es desesperanzador ver la división de la microbiología nacional: por un lado, los profesionales cuya actividad se centra principalmente en la labor de investigación "básica", agrupados en su mayoría en SAMIGE (Sociedad Argentina de Microbiología General); por el otro, aquellos cuyo trabajo diario es el ejercicio profesional microbiológico (microbiología clínica, de alimentos, medicamentos y cosméticos, veterinaria, agrícola y ambiental), agrupados en la Asociación Argentina de Microbiología. Hay muchos ejemplos -y muy buenos- de unos y otros, que no hacen distingos entre microbiología "básica" y "aplicada" y que producen trabajos importantes. Es innegable la importancia que la microbiología clínica y la industrial tienen a la hora de proporcionar resultados que den respuesta a diversas problemáticas locales. Sin embargo, aun entre estos casos, es poco frecuente el envío de los trabajos originales para su publicación en la RAM, ya que los autores prefieren el envío al exterior. Esto nos deja en una situación por demás incómoda, ya que nos resulta difícil mantener un ritmo sostenido de publicaciones de buena calidad. Me permito citar parte del artículo editorial de la revista Medicina (Buenos Aires) escrito por los Dres. Dosne Pasqualini y Kotsias con motivo de cumplirse, en ese momento, los 60 años de la revista (2):

Tener 60 años de publicación ininterrumpida es un logro poco común entre nosotros y se lo debemos a un conjunto de factores que incluyen, la iniciativa de los fundadores, la motivación y dedicación de los Miembros del Comité de Redacción y principalmente el aporte de nuestros autores quienes a lo largo de todos estos años nos han confiado sus manuscritos. Entre muchos trabajos importantes, se seleccionaron algunos que marcaron un hito en el desarrollo de la biomedicina argentina. Esperamos que en el futuro podamos aumentar nuestro factor de impacto editando cada vez más y mejores trabajos para llegar eventualmente a reflejar el auténtico nivel científico del país.

Sería loable que podamos repetir el concepto en pocos años, cuando hablemos de nuestra propia revista.
Hay que puntualizar muy especialmente que el CONICET creó en 2001 el Núcleo Básico de Revistas Nacionales Científicas, lo que brindó un apoyo económico para que las revistas nacionales pudieran cumplir con los requisitos de calidad y frecuencia de emisión que permitieran su ingreso al sistema; la RAM fue una de las primeras cinco incorporadas. En notas editoriales previas, nuestros colegas ya destacaron la importancia del hecho y señalaron que se necesitaban de parte del Estado medidas complementarias para el mantenimiento de estos logros (1, 4).
Creer que las revistas científicas de los Estados Unidos podrían mantener su prestigio si los investigadores americanos decidieran publicar sólo en revistas europeas por razones de conveniencia (en términos de impacto en sus antecedentes académicos), o que las revistas europeas podrían mantener sus índices de impacto si los investigadores europeos decidieran vaciar de contenido sus revistas de microbiología editadas "en ese continente" para publicar solamente en revistas estadounidenses, en las cuales el nivel es quizás sostenidamente más elevado, es ser inocentes. Sin embargo, esas alternativas planteadas no han sucedido hasta el momento y es difícil que ocurran; lo que sí ocurre es que cualquier revista estadounidense o europea recibe artículos de grupos de los EE. UU. o de Europa por igual, así como de grupos de cualquier otro país. Habría que tener la objetividad de analizar la historia de cada una de esas asociaciones y ver que son centenarias, y que contaron con el apoyo de los microbiólogos de cada lugar, quienes decidieron sobreponerse a cualquier disputa interna para la consolidación de sus asociaciones. Deberíamos suponer, entonces, que su nivel no es sólo consecuencia de los fondos de los que disponen, sino también de la convicción de estar trabajando en conjunto en pos de un bien común, aceptando las diferencias y conjurándolas para alcanzar un objetivo que debería ser loable.
En este mismo sentido, al considerar a la revista de la AAM para la publicación de trabajos científicos es importante recordar que el propósito de la publicación es la difusión del conocimiento; por ello, el primer juez de un artículo debe ser su propio autor. En sintonía con esto, es necesario contar también con la buena disposición de colegas microbiólogos para efectuar las tareas de revisión de los manuscritos, las que deben ser llevadas a cabo a conciencia. Tanto el Comité Editor como los evaluadores realizan un gran esfuerzo y muchas veces sustraen tiempo de su vida privada para garantizar una revista publicada en forma periódica y sostenida. Esto significa que todos deberíamos hacer nuestro aporte para producir artículos de suficiente nivel académico y calidad editorial, lo cual lleva tiempo y requiere del deseo de hacerlo.
Es vital para el futuro de nuestra microbiología que construyamos hoy una realidad con bases sólidas y consensuadas. Es muy poco alentador ver que, por un lado, se logra incluir a la RAM en el SCIE, y por el otro se privilegia la publicación en revistas extranjeras y que la misma microbiología en nuestro país se fractura en dos sociedades distintas. Seguimos debatiéndonos entre el círculo vicioso y el círculo virtuoso: sin manuscritos de calidad en número suficiente, es difícil mantener una revista indexada y mucho más pretender que tenga un factor de impacto considerable. Por el contrario, la publicación de trabajos de temática amplia, ya sea sobre aspectos básicos o aplicados, redunda en mostrar nuestro nivel académico en el exterior y, eventualmente, ello tendrá un efecto positivo en el factor de impacto.
En este primer editorial del año, sería deseable que hagamos una reflexión profunda y que decidamos mantener y hacer crecer a la RAM como alternativa para la publicación de trabajos de un nivel científico adecuado; de ese modo colaboraremos en mantenerla en el lugar al que tanto le ha costado llegar. No podemos ni debemos permitir que las diferencias que puedan existir entre los distintos grupos de la Argentina que trabajan en temas de microbiología terminen por destruir lo que nos hemos esforzado -y mucho- en construir. Así honraremos el esfuerzo y compromiso de los que nos precedieron, y daremos el ejemplo a los que nos sigan en el camino de continuar desarrollando la microbiología en nuestro país.

Héctor Ricardo Morbidoni

Cátedra de Microbiologia, Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Rosario. Argentina.

E-mail: morbiatny@yahoo.com

1. Cataldi A. Las RCN van al SciELO. Rev Argent Microbiol 2006; 38: 117-8.        [ Links ]

2. Dosne Pasqualini C, Kotsias BA. Pasado y presente de Medicina (Buenos Aires). Medicina (Buenos Aires) 2000; 60: 1-7.        [ Links ]

3. FONCyT: criterios de acreditación curricular. Disponible en: http://www.agencia.gov.ar/spip.php?article261. Consultado el 22/12/2008.        [ Links ]

4. Predari SC. La RAM voló desde el SciELO al SCIE en su 40° aniversario. Rev Argent Microbiol 2008; 40: 79-80.        [ Links ]