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Temas medievales

versión On-line ISSN 1850-2628

Temas Mediev. v.12 n.1 Buenos Aires ene./dic. 2004

 

VARIA

La historia de la pobreza medieval : algunas notas para su renovación

Marcos Rubiolo Galíndez1

1CONICET – Universidad Nacional de Córdoba

Resumen: La historia de la pobreza medieval, surgida en la década de 1960 y desarrollada con fuerza en las décadas de 1970 y 1980, parece presentar hoy inequívocos síntomas de agotamiento. Expresado en una llamativa escasez de estudios sobre el tema, tal declive refleja no sólo el formato descompasado de esa historia sino también el carácter desactualizado de su marco teórico y conceptual. En ese contexto, este trabajo pretende releer críticamente los fundamentos en los que se sustenta esa historiografía, con el propósito de explicitar sus limitaciones y de trazar algunos de los derroteros por donde podría transitar su renovación.

Palabras Clave:  pobreza - historiografía - asistencia

Summary: The history of medieval poverty was started in the nineteen sixties and it experienced a vigorous development during the seventies and eighties, but at present its field of research would appear to have exhausted itself, as is attested by the short number of articles devoted to it. This is not only due to a relatively exaggerated dimension assigned to it in its beginnings, but also its theoretical and conceptual frameworkneeds to be brought up to date. With this perspective the present article tries to carry out a critical analysis of the foundations of this historiography and at the same time establish its limitations and open some roads to enable its renewal.

Key Words: poverty - historiography - social help

Résumé: L’histoire de la pauvreté médiévale, surgie au cours des années soixante et développée avec vigueur pendant les années soixante-dix et quatre-vingts, semble présenter aujourd’hui des symptômes certains d’épuisement. Cette circonstance s’exprime par le nombre très restreint d’études portant sur ce sujet et reflète non seulement l’absenced’une structure organisée de cette histoire, mais encore le caractère inactuel de son cadre théorique et conceptuel.Dans ce contexte, cette étude se propose de relire de manière critique les fondements de cette historiographie à fin d’expliciter ses limitations et d’établir les voies qui pourraient conduire à sa rénovation.

Monts-Clé: pauvreté - historiographie - assistance

    La historia de la pobreza medieval, surgida en la década de 1960 y desarrollada con fuerza en las décadas de 1970 y 1980, parece presentar hoy inequívocos síntomas de agotamiento. Expresado en una llamativa escasez de estudios sobre el tema, tal declive refleja no sólo el formato desacompasado de esa historia sino también el carácter desactualizado de su marco teórico y conceptual.
    En ese contexto, este trabajo pretende releer críticamente los fundamentos en los que se sustenta esa historiografía, con el propósito de explicitar sus limitaciones y de trazar alguno de los derroteros por donde podría transitar su renovación. Para ello se ha elegido, como vía de indagación, la elaboración de un breve estado de la cuestión –del que se carece– toda vez que éste nos permite comprender su surgimiento y desarrollo, delimitar los espacios que han sido explorados dentro su campo y, finalmente, identificar sus principales supuestos.
    Comencemos, pues, por las causas que determinaron el surgimiento y desarrollo de dicha historia de la pobreza.

1. Pobreza: la historia de su historia

Una situación social cambia a la vez  el modo del trabajo y
el tipo del discurso. ¿Es esto un "mal" o un "bien"? 
Ante todo es un hecho que se descubre por todas partes
aún en aquellas donde quieren ocultarlo
[1]

    Los estudios centrados en torno a la problemática de la pobreza medieval surgieron a comienzos de la década de 1960 en Francia. Éstos tuvieron por origen los seminarios dirigidos por el profesor Michel Mollat en la Universidad de París y las periódicas publicaciones[2] a que los mismos dieron lugar. Entre las causas que explican su aparición, merecen destacarse los cambios ocurridos en la estructura de la sociedad occidental –producto del proceso de descolonización afroasiático– y el papel dominante que la antropología estructuralista había alcanzado en el ámbito de las Ciencias Sociales. En tal sentido, el proceso de descolonización determinó como sugiere François Dosse– la emergencia de un nuevo interés en la sociedad, centrado en torno al descubrimiento del otro y de aquellos rasgos que lo definían como tal[3]. Un interés que, poco a poco, comienza a transformar la agenda de las Ciencias Sociales y terminará fijando algunas de las temáticas que, en adelante, se considerarían prioritarias.
    En el caso concreto del campo historiográfico medieval, esta dinámica implicó una profunda reorientación de las investigaciones en historia social, al punto que colocó, en un segundo plano, el análisis de los grupos dominantes, para abocarse de lleno a la identificación y estudio de esos otros sujetos, hasta entonces excluidos de la historia.
    Para llevar adelante este propósito, los historiadores se valieron –no sin críticas– de las herramientas teóricas y de los recursos metodológicos que empleaba, por ese entonces, la antropología estructural. Esto explica que la definición de este nuevo objeto de estudio haya sido establecida –siguiendo los planteos de Claude Levi-Strauss– por oposición a los criterios que identificaban a los grupos dominantes[4].
    De esta forma, el interés por el descubrimiento del otro se tradujo, en la historiografía medieval, en el interés por el estudio de los grupos marginados de y por la sociedad. Dentro de éstos se contaba, precisamente, la historia de la pobreza.
    Tras este surgimiento un tanto tímido, dicha problemática experimentará en la siguiente etapa (comprendida entre las décadas de 1970 y 1980) una considerable expansión. La misma no se reduce a los distintos ámbitos académicos que comienzan a interesarse por ella sino también hace referencia a las distintas facetas de este tema que empiezan a ser examinadas. Las razones que explican este crecimiento se encuentran, por una parte, en la influencia que los trabajos dirigidos por Mollat empiezan a tener en los distintos centros de investigación europeos y, por otra, en las demandas de una sociedad que, tras un largo período de prosperidad, pasa a experimentar los efectos de una crisis particularmente profunda. Motivada por la libre flotación del dólar y los sucesivos colapsos petroleros –con sus consecuencias de inflación, desmantelamiento progresivo del Estado de bienestar y desempleo– esta nueva situación social inspiró, por ejemplo, la realización de seminarios y congresos[5], la publicación de una ingente cantidad de investigaciones[6] y, finalmente, la inclusión de este tema en los programas habituales de la enseñanza universitaria.
    Sin embargo, esta coyuntura expansiva no se prolongaría en la última etapa (que comprende la década de 1990) en la que, por el contrario, se visualiza una significativa retracción. Ésta se manifiesta, sobre todo, en una llamativa escasez de estudios sobre la pobreza y una relativa abundancia de trabajos sobre otras exteriorizaciones de la marginalidad –como son aquellas investigaciones que tratan de las relaciones entre sociedad y minorías o sociedad y criminalidad–[7]. Los motivos que explican esta reestructuración del campo de la historia de la marginación se encuentran, por una parte, en los alarmantes desequilibrios que se expresaron en las relaciones socio-económicas de nuestro mundo y, por otra, en los graves problemas que se manifestaron en los vínculos entre sociedad y minorías étnicas[8].
    De esta forma, como puede colegirse a partir de lo expresado, esta impronta social promovió el desarrollo de ciertas producciones, al mismo tiempo que relegó a otras a una posición claramente secundaria. Posición que redundó, además, en un empobrecimiento temático que, en el caso de la historia de la pobreza, se expresó en la tendencia a reducir su complejidad a un mero examen de su faceta asistencial y criminal[9].
    Pero no nos adelantemos. Antes de adentrarnos en el estudio del estado actual de esta problemática, analicemos primero los distintos espacios que se han explorado en este campo de la historia de la pobreza.

2. Las distintas caras de un problema

    Influidas (no cabe duda) por dichos factores contextuales y por los esquemas teórico-metodológicos empleados para interpelarlas, las facetas analizadas en torno a la historia de la pobreza fueron básicamente tres: el pauperismo, las actitudes sociales frente a la pobreza y, por último, los pobres.
    En lo que respecta a los estudios sobre el pauperismo[10], éstos han centrado su atención en el examen de la dimensión social de la pobreza. Circunscriptos al análisis de ciertas comunidades urbanas bajomedievales, tales trabajos han sugerido que la pobreza era un fenómeno corriente en esos ámbitos y que las causas de esta presencia debían buscarse en la precariedad y escasa elasticidad de su estructura económica. Los argumentos que sustentan esta posición giran en torno a los escasos rendimientos que produce la economía de base agraria –dada su estrecha dependencia de los fenómenos climáticos y su escaso desarrollo tecnológico– y, sobre todo, a su incapacidad para adaptarse a los cíclicos cambios de coyuntura, que rompen ese inestable equilibrio de subsistencia y sumergen a la mayoría de la población en una gran pobreza. El abordaje de estos argumentos se realiza a través de análisis cuantitativos, que toman en consideración indicadores como salarios, precios e imposiciones fiscales en la medida en que éstos les permiten establecer umbrales de pobreza y realizar estimaciones a nivel regional e, incluso, europeo.
    En lo que atañe a las investigaciones sobre las actitudes sociales frente a la pobreza, éstas han focalizado su interés en el análisis de dos grandes orientaciones temáticas como son, por un lado, las instituciones asistenciales[11] y, por otro, las relaciones entre la sociedad y los pobres.
    Los estudios institucionales[12] se han abocado al examen de los hospitales[13] y, en menor medida, de las cofradías[14], los platos de pobres[15] y las arcas de la limosna[16]. Ceñidos al análisis de casos concretos –como puede ser el de una institución en particular o el de un grupo de ellas en el marco de una ciudad determinada–, estos trabajos se han caracterizado por ensayar una doble mirada sobre tales espacios asistenciales. La primera de ellas, de carácter estático, ha procurado poner de relieve la conformación y desarrollo de estas instituciones, a través de la indagación de variables como recursos materiales, estructura organizativa y prácticas asistenciales. La segunda, de carácter dinámico, ha intentado demostrar la naturaleza sociohistórica de estos mecanismos, a partir del examen de ciertas fluctuaciones socioeconómicas y de la incidencia de éstas en indicadores como actitud frente a la pobreza, objetivos de la asistencia, control institucional y, finalmente, especialización hospitalaria[17].
    Por su parte, las investigaciones sobre las relaciones entre la sociedad y los pobres[18], han dirigido todos sus esfuerzos a analizar las representaciones sociales sobre la pobreza[19]. Su propósito ha sido el de trazar, a partir de la concepción que cada sociedad tenía de este fenómeno, una historia de la asistencia y represión a los pobres. El esquema conceptual que fundamenta este último planteo gira en torno a las nociones de representación social y de estructura. De la primera porque, como acabamos de expresarlo, permite dilucidar las actitudes y comportamientos presentes en un determinado ámbito. Y de la segunda porque explica los cambios de esas representaciones (y, a partir de allí, de las actitudes y comportamientos hacia los pobres) según las transformaciones experimentadas por las estructuras económicas, sociales, políticas y religiosas.
    La exposición de estos planteamientos se realiza a través de distintas escalas de análisis, que van desde el ámbito local a dimensiones regionales e, incluso, continentales. Su abordaje, en tanto, se efectúa a partir de métodos cuantitativos y cualitativos, en atención al carácter fragmentario de la información disponible –que, en ocasiones, requiere de una lectura impresionista del problema–.
    En lo que se refiere a la tercera de las facetas examinadas –esto es, los pobres–, los trabajos que tratan de ella se han abocado a la descripción de los distintos aspectos que conciernen a su figura[20]. En tal sentido, éstos han proporcionado valiosa información en lo referente a las causas de la pobreza, los umbrales de pauperización, los atributos de identidad (sobre todo, en lo relativo a la carencia de comida, vestido, albergue y salud) y a los grupos que podían distinguirse dentro de ese ambiguo estrato social. Asimismo, estos estudios también han hecho importantes contribuciones en relación a los espacios[21] y tiempos sociales en los que intervinieron los pobres y a sus respectivas prácticas de socialización. Dentro de estas últimas, las investigaciones han destacado, casi exclusivamente, el comportamiento ascético de los pobres voluntarios[22] y el papel conflictivo que les cupo a los pobres involuntarios en las revueltas sociales. Papel que, motivado en el constante deterioro de su calidad de vida, se expresó en incendios, amenazas y desobediencias[23].
    Por último, merece destacarse un conjunto de trabajos que, si bien no se ocupan directamente de la pobreza, la abordan de manera tangencial. Ejemplo de ello son las investigaciones sobre alimentación[24], demografía[25], parentesco[26], religiosidad[27] y género[28]. La relevancia de estos estudios estriba en los múltiples detalles que nos permiten apreciar la figura de los pobres (como la disponibilidad de alimentos y el nivel calórico de su dieta, su comportamiento ante las pestes y sus estrategias de reproducción, las alianzas y solidaridades en las que participan, etc.) que resultan de gran utilidad para completar, matizar y enriquecer las distintas facetas de esta problemática.
     Con la mención de estos trabajos tangenciales se cierra este segundo apartado y se termina también una etapa dentro de la historia de la pobreza. Una etapa que ha supuesto una forma de entenderla y escribirla, que ha realizado valiosos aportes sobre alguna de sus facetas pero que hoy parece haber perdido operatividad. En tal sentido, en las próximas páginas, explicitaremos las críticas de las que ha sido objeto este enfoque y pondremos de relieve, como conclusión, los principales supuestos a partir de los cuales comienza a transitar su renovación.
 

3. Nuevos Derroteros

    Surgida recientemente y conocida a partir de un conjunto de trabajos puntuales y discontinuos[29], la perspectiva revisionista de la historia de la pobreza ha centrado su atención en la crítica de los fundamentos sociológicos que, hasta ese entonces, habían sustentado los enfoques dominantes[30]. Las razones de este cuestionamiento obedecen al tipo de análisis que estos supuestos promueven, abocado a la explicación estructural de los procesos históricos y a la elaboración de rígidas conceptualizaciones. Análisis que, en consecuencia, no reparan en trayectorias particulares ni tienen en cuenta el papel que desempeñan los sujetos en la configuración de las estructuras y en la interpretación del cambio.
    Esta crítica a las posiciones estructurales ha supuesto, además, el cuestionamiento de todos los aspectos teórico-metodológicos que se derivan de ellos como son los conceptos, las temáticas y los métodos utilizados en su abordaje.
    En lo que respecta a los conceptos sobre los pobres, lo que se ha cuestionado es su hincapié en la dimensión objetiva de éstos, puesta de manifiesto en la descripción de sus carencias, su relativa pasividad[31] y su aislamiento[32]. Asimismo, se ha criticado el carácter estático de las categorías empleadas para definir los distintos grupos que pueden reconocerse dentro de ese estrato, en atención a que no toman en consideración el carácter dinámico del fenómeno pauperístico y los múltiples matices que lo atraviesan. Matices que, sin lugar a dudas, permiten aprehender una imagen más compleja y, a la vez, más clara del agente del que hablamos.
    En lo que atañe a las temáticas, por su parte, lo que se ha cuestionado es que no se han analizado las prácticas de los pobres sino las representaciones y comportamientos que otros tenían acerca de ellos[33]. Este último factor ha redundado en un formato desacompasado de esta temática que –si bien ha enriquecido el conocimiento sobre algunas facetas particulares– ha empobrecido la comprensión de la problemática general al no tener en cuenta a esos sujetos.
    Por último, en lo que se refiere a los métodos de análisis, se ha considerado inadecuado el empleo, casi exclusivo, de procedimientos cuantitativos, dado lo opaco del problema y el carácter fragmentario que presentan las fuentes. Además, se ha cuestionado este tipo de análisis porque tiende a establecer distinciones demasiado tajantes entre los datos que examina o porque suele centrarse en frecuencias léxicas, abandonando la realidad concreta.
    Frente a esas limitaciones, esta perspectiva revisionista ha propuesto realizar una lectura antropológica e integradora de la pobreza. Su propósito consiste en escribir una historia que, sin descuidar los condicionamientos estructurales, sea sensible al protagonismo de los individuos[34], a sus experiencias y al carácter dinámico de la pobreza[35].
    Para llevar adelante esta propuesta, este enfoque epistemológico ha promovido, además, la redefinición de todos los aspectos teórico-metodológicos que se utilizan en el abordaje de este problema como son los ya mencionados conceptos, temáticas y métodos. En el caso de los conceptos, lo que se ha sugerido es no partir de formulaciones apriorísticas sino definir a los pobres a través del estudio de las relaciones que éstos establecen con otros sujetos[36]. De esta forma, lo que enfatiza esta perspectiva es la dimensión subjetiva de estos individuos (sin olvidar la objetiva), reconociéndolos como sujetos con una autonomía relativa para actuar dentro de las coordenadas económicas, políticas y culturales que condicionan sus vidas[37].
    En lo que respecta a las temáticas, la propuesta ha girado en torno al análisis de las experiencias de los pobres centrándose, en particular, en sus estrategias de vida y en las relaciones que éstos establecen con otros agentes. En este contexto, también se ha planteado una nueva mirada sobre el problema de los comportamientos asistenciales –que, sin negar el control social que se ejerce por su intermedio, pone de manifiesto su carácter de práctica interpersonal de reciprocidad–.
    Finalmente, en lo que concierne al método, lo que se ha sugerido es la conveniencia de emplear el enfoque micro-analítico de los procedimientos cualitativos. Sin desdeñar el tratamiento cuantitativo de los datos, esta propuesta fundamenta su opción en los detalles concretos (que permite barruntar esta aproximación inferencial) y en su hincapié en la comprensión de las estructuras significativas del contexto para interpretar la conducta de los sujetos.
    En consecuencia, si bien es cierto que, hasta el momento, estas iniciativas sólo permanecen en estado embrionario y se carece de un estudio de fondo que lleve estos supuestos a la práctica, no lo es menos el hecho de que han significado una profunda renovación en el campo de esta temática. Una renovación que no sólo abre prometedoras líneas de investigación sino que también ofrece la oportunidad de alcanzar una comprensión, quizás, más compleja y rica de la misma.

Notas

[1] Cfr. Michel DE CERTEAU, La Escritura de la Historia, México, Universidad Iberoamericana, 1993, p. 77.        [ Links ]

[2] Nos referimos, puntualmente, a los Cahiers de Recherches sur l´Histoire de la Pauvreté, publicados por la Universidad de París entre 1962 y 1977.

[3] Cfr. François DOSSE, La historia en migajas. De Annales a la nueva historia, Valencia, Alfons el Magnànim, 1988, p. 173 y ss.         [ Links ]

[4] Cfr. Claude LEVI-STRAUSS, Las estructuras elementales del parentesco, Buenos Aires, Paidós, 1969, p. 35 y ss.; Antropología Estructural, Buenos Aires, EUDEBA, 1977, p. 186 y ss. y "Elogio de la Antropología", Cuadernos de Pasado y Presente, 1978, 17 y ss.         [ Links ]

[5] Entre otros, caben mencionar los desarrollados en Moscú, Lisboa y Andalucía. Cfr. AA.VV., Actas del Congreso Internacional de Ciencias Históricas, Moscú, 1970; AA.VV., Actas de las Primeras Jornadas Luso-Españolas de Historia Medieval (Septiembre de 1972), sobre "A pobreza e a assistencia aos pobres na Peninsula Iberica durante Idade Media", Lisboa, 1973-1974 y AA.VV., Actas del Congreso sobre "La Sociedad Medieval Andaluza", Jaén, 1984.        [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]

[6] Entre otros trabajos, cabe destacar: Michel MOLLAT (dir.), Études sur l´histoire de la pauvreté (Moyen Âge–XVIe siècle), París, Publications de la Sorbonne, 1974 (2 tomos) y, del mismo autor, Les pauvres au Moyen Age, París, Hachette, 1978; Nilda GUGLIELMI, "Modos de marginalidad en la Edad Media: extranjería, pobreza y enfermedad", Anales de Historia Antigua y Medieval, 16 (1971), 7-188 y, de la misma autora, "Los pobres según el testimonio del Anonymi ticinensis", Anales de Historia Antigua y Medieval, 18-19 (1975-1976), 195-220; David FLOOD, Poverty in the Middle Age, Paderborn, Werl, 1975; Jean Louis GOGLIN, Les miserables dans l´Occident médiéval, París, 1976; Lester LITTLE, Pobreza voluntaria y economía de beneficio en la Europa medieval, Madrid, Taurus, 1980; Salvador CLARAMUNT RODRIGUEZ, La Pobreza y la Asistencia a los Pobres en la Cataluña Medieval, Barcelona, CSIC, 1981-1982 (2 tomos); Carmen LÓPEZ ALONSO, La pobreza en la España medieval. Estudio histórico-social, Madrid, Centro de Publicaciones-Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, 1986; Bronislaw GEREMEK, La pietà e la forca, Bari, Laterza, 1986; La estirpe de Caín. La imagen de vagabundos y de los pobres en las literaturas europeas de los siglos XV al XVII, Madrid, Grijalbo-Mondadori, 1991; María del Carmen CARLÉ, La sociedad hispanomedieval. Los grupos periféricos: las mujeres y los pobres, Barcelona–Buenos Aires, Gedisa, 1988.         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]

[7] Sin pretensión de exhaustividad alguna, entre otros trabajos merecen citarse: Francisco de Asís VEAS ARTESEROS, Los judíos de Lorca en la Baja Edad Media, Murcia, Real Academia Alfonso X el Sabio, 1992; Emilio MITRE FERNANDEZ, Los judíos de Castilla en tiempo de Enrique III. El pogrom de 1391, Valladolid, Universidad de Valladolid, 1994; Mark COHEN, Under Crescent and Cross. The Jews in the Middle Ages, Princeton, Princeton University Press, 1994; Bernard LEWIS, Cultures in conflict. Christians, muslims and jews in the age of discovery, Nueva York y Oxford, Oxford University Press, 1995; Joan YOUNG GREGG, Devils, women and jews. Reflections of the Other in Medieval Sermons Stories, Nueva York, State University of New York Press, 1997; Isabel MONTES ROMERO-CAMACHO, "Moros y Judíos en Carmona. Vida y estrategias de una minorías", en Actas del I Congreso de Historia de Carmona, Sevilla, 1998, pp. 499-538; Dominique IOGNA-PRAT, Ordonner et exclure. Cluny et la société chrétienne face à l'hérésie, au judaïsme et à l'Islam, 1000-1150, París, Aubier, 1998; Manuel GONZÁLEZ JIMÉNEZ, "Los mudéjares andaluces: una minoría residual", Revista de Occidente, 224 (2000), 67-78; Julio VALDEÓN BARUQUE, Judíos y Conversos en la Castilla Medieval, Valladolid, Ámbito, 2000. Sobre delincuencia y criminalidad, por su parte, cabe destacar a Rafael NARBONA VIZCAINO, Malhechores, violencia y justicia ciudadana en Valencia en la Baja Edad Media (1360-1399), Valencia, Ayuntament-Area de Cultura i Educació, 1990; Carlos BARROS, "La criminalidad de los caballeros en Galicia al final de la Edad Media", II Seminario de Historia de las Mentalidades: Criminalidad y delincuencia en la Historia, Vitoria, Universidad del País Vasco, 1992; Iñaki BAZAN DIAZ, La cárcel de Vitoria en la Baja Edad Media, Álava, Diputación Foral de Álava-Departamento de Cultura, 1992 y Delincuencia y criminalidad en el País Vasco en la transición de la Edad Media a la Moderna, Vitoria, Servicio de Publicaciones del Gobierno Vasco, 1995; Juan Manuel MENDOZA GARRIDO, Delincuencia y represión en la Castilla Bajomedieval, Granada, 1999.        [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]

[8] Cfr. Pedro CARASA SOTO, "Pobreza y Asistencia Social en la España Contemporánea. La Historia y los pobres: de las bienaventuranzas a la marginación", Historia Social, 13 (1992), 83 y Miguel Ángel LADERO QUESADA, "Grupos Marginales en la Sociedad Cristiana", en AA.VV., La Historia Medieval en España. Un Balance Historiográfico (1968-1998), XXV Semana de Estudios Medievales de Estella, Pamplona, Gobierno de Navarra-Departamento de Educación y Cultura, 1999, p. 552.        [ Links ]         [ Links ]

[9] Entre otros, cfr. Adelina ROMERO MARTÍNEZ y Luis Rafael VILLEGAS DÍAZ, "Pobreza y beneficencia en Ciudad Real", Cuadernos de Estudios Medievales y Ciencias y Técnicas Historiográficas, 17 (1992), 173-203; Jorge DÍAZ IBÁÑEZ, "Pobreza y Marginación en la Castilla Bajomedieval. Notas sobre el ejercicio de la caridad en Cuenca a fines de la Edad Media", Anuario de Estudios Medievales, 24 (1994), 887-924; María Teresa IRANZO MUÑIO, "Pobreza, enfermedades y símbolos del poder señorial en Híjar: el hospital de la Santa Cruz, 1300-1312", Aragón en la Edad Media, 13 (1997), 105-124; José RODRÍGUEZ MOLINA, "La pobreza como marginación y delito", Gazeta de Antropología, 19 (2003), 159-197.        [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]

[10] Cfr. J. P. GUTTON, La Société et les pauvres. L´exemple de la généralité de Lyon, 1534-1789, París, 1971; B. S. PULLAN, Poverty and charity: Europe, Italy and Venice (1400-1700), Aldershot, 1994, entre otros.        [ Links ]         [ Links ]

[11] Los antecedentes de este tipo de estudios se remontan al último cuarto del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX, cuando aparecen los trabajos de Fermín HERNÁNDEZ IGLESIAS, La beneficencia en España, Madrid, 1876; Manuel de BOFARULL Y SARTARIO, "Gremios y cofradías de la antigua Corona de Aragón", en AA.VV., Colección de documentos inéditos del Archivo General de la Corona de Aragón, Barcelona, 1876-1910, vols. 40-41.        [ Links ]         [ Links ]

[12] Las fuentes a las que apelan estos estudios son, entre otras, las siguientes: libros de cuentas, libros de censos, estatutos de cofradías, registros de fundaciones, inventarios, protocolos, registros judiciales, actas capitulares, testamentos, obituarios, relaciones, memoriales, tratados morales, etc.

[13] Cfr. José TOLIVAR FAES, Hospitales de leprosos en Asturias durante las Edades media y moderna, Oviedo, 1966; Robert I. BURNS, "Los hospitales del reino de Valencia en el siglo XIII", Anuario de Estudios Medievales, 2 (1965), 135-154; R. BENITO IZQUIERDO, "Bienes y rentas del Hospital de la Misericordia de Toledo durante la primera mitad del siglo XV", En la España Medieval, 1 (1980); Luis MARTÍNEZ GARCÍA, La asistencia a los pobres en Burgos en la Baja Edad Media. El Hospital de Santa María la Real. 1341-1500, Burgos, 1981 y, del mismo autor, El Hospital del Rey de Burgos. Un señorío medieval en la expansión y en la crisis (siglos XIII-XIV), Burgos, 1986; Agustín RUBIO VELA, Pobreza, enfermedad y asistencia hospitalaria en la Valencia del siglo XIV, Valencia, Instituto Alfonso el Magnánimo–Diputación Provincial de Valencia, 1984; James William BRODMAN, Charity And Welfare: Hospitals and the Poor in Medieval Catalonia, Pennsylvania, University of Pennsylvania Press, 1998.        [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]

[14] Cfr. José SÁNCHEZ HERRERO, "Cofradías, hospitales y beneficencia en algunas diócesis del Valle del Duero. Siglos XIV-XV", Hispania, 126 (1974), 5-51; Salvador CLARAMUNT RODRÍGUEZ, La Asistencia Social en la Baja Edad Media, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1987, pp. 47-59, entre otros.        [ Links ]         [ Links ]

[15] Cfr. Carmen BATLLE, "La ayuda a los pobres en la parroquia de San Justo de Barcelona", en AA.VV., Actas de las Primeras Jornadas Luso-Españolas de Historia Medieval, pp. 59-71; Manuel RIU, "La ayuda a los pobres en la Barcelona medieval: el Plat dels Pobres Vengonyants de la parroquia de Santa María del Mar", ibid, pp. 783-811; Joan-F. CABESTANY y Salvador CLARAMUNT RODRIGUEZ, "El «Plat des pobres» de la parroquia de Santa María del Pí de Barcelona (1408-1428)", ibid, pp. 160-71 y, de este último autor, "Los ingresos del «Bací o Plat dels Pobres» de la parroquia de Santa María del Pi de Barcelona, de 1434 a 1456", en AA.VV., La Pobreza y la Asistencia a los Pobres en la Cataluña Medieval, Barcelona, CSIC, 1980, pp. 373-390.        [ Links ]

[16] Cfr. José Sagredo LÓPEZ YEPES y Félix FERNÁNDEZ, "Las Arcas de Limosna del Conde de Haro y las Instituciones de préstamo benéfico (siglos XV-XVI)", en AA.VV., Actas de las Primeras Jornadas Luso-Españolas de Historia Medieval, pp. 547-574; M. CANTERA MONTENEGRO, "El oficio de la limosnería en Santa María la Real de Nájera (siglos XI-XV)", En la España Medieval, 4 (1984), 175-182; DÍAZ IBÁÑEZ, op. cit., entre otros.        [ Links ]         [ Links ]

[17] Sobre el proceso de control y encuadramiento institucional de la atención al pobre pueden verse, entre otros, los ya citados trabajos de Agustín Rubio Vela, Jorge Díaz Ibáñez y James William Brodman.

[18] Estas investigaciones se sustentan, entre otras, en las siguientes fuentes: relatos bíblicos, textos patrísticos (griegos y latinos), sermones, manuales de confesores, hagiografías, tratados morales, testamentos, estatutos de cofradías, estatutos de leproserías, estatutos de hospitales, libros de cuentas, libros de estimaciones, libros de catastro, empadronamientos, literatura de peregrinaciones, crónicas, novelas de caballería e iconografías (en murales y vitrales).

[19] Cfr. GUGLIELMI, Marginalidad...; Charles-Marie de LA RONCIERE, "Pauvres et pauvreté a Florence au XIVe siècle", en Michel MOLLAT (dir.), Études sur l´histoire de la pauvreté (Moyen Âge–XVIe siècle), pp. 661-745; MOLLAT, Les pauvres au Moyen Age; LÓPEZ ALONSO, op. cit.; GEREMEK, op. cit., entre otros.        [ Links ]

[20] Cfr. LÓPEZ ALONSO, op. cit. (sobre todo, la primera parte de su trabajo); CARLÉ, op. cit., entre otros.

[21] Cfr. František GRAUS, "Pauvres des villes et pauvres des campagnes", Annales ESC, 16 (1961), 1053-1065; Salvador CLARAMUNT RODRÍGUEZ,  "Una primera aproximación para establecer un plano de la pobreza vergonzante en el arrabal de la Rambla de Barcelona a lo largo del siglo XV", en AA.VV., La Pobreza y la Asistencia a los Pobres en la Cataluña Medieval, pp. 369-382, entre otros.        [ Links ]         [ Links ]

[22] Cfr. André VAUCHEZ, "La pauvreté volontaire au Moyen Age", Annales, 25-6 (1970), 1566-1573 y, del mismo autor, La Espiritualidad en el Occidente Medieval (siglos VIII a XII), Madrid, Cátedra, 1995; LITTLE, op. cit. y, del mismo autor, "L´utilité sociale de la pauvreté volontaire", en Michel MOLLAT (dir.), Études sur l´histoire de la pauvreté, t. I, pp. 447- 463, entre otros.        [ Links ]

[23] Cfr. Jacqueline MISRAKI, "Criminalité et pauvreté en France à l´ époque de la guerre de Cent Ans", en MOLLAT (dir.), Études sur l´histoire de la pauvreté, t. II, pp. 535-546; MOLLAT, Les pauvres au Moyen Age,; Michel MOLLAT y Philippe WOLF, Uñas azules, Jacques y Ciompi. Las revoluciones populares en la Europa de los siglos XIV y XV, Madrid, Siglo XXI, 1976; LÓPEZ ALONSO, op. cit. (sobre todo, la última parte de su trabajo); Nilda GUGLIELMI, Marginalidad en la Edad Media (sobre todo, su capítulo sobre el tumulto de los Ciompi), entre otros.        [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]

[24] Cfr. María del Carmen CARLÉ, "Notas para el estudio de la alimentación y el abastecimiento en la Baja Edad Media", Cuadernos de Historia de España, LXI-LXII, (1977), 246-341; Massimo MONTANARI, El hambre y la abundancia. Historia y cultura de la alimentación en Europa, Barcelona, Crítica, 1993; Pierre BONNASSIE, Del esclavismo al feudalismo en Europa Occidental, Barcelona, Crítica, 1993 (sobre todo, su capítulo titulado "Consumo de alimentos inmundos y canibalismo de supervivencia en el Occidente de la alta Edad Media") y Antonio RIERA MELIS, "Jerarquía social y desigualdad alimentaria en el mediterráneo noroccidental en la Baja Edad Media. La cocina y la mesa de los estamentos populares", Anuario de Estudios Medievales, 24 (1994), 857-885.        [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]

[25] Cfr. Lidia KOFMAN y María Inés CARZOLIO, "Acerca de la demografía astur-leonesa y castellana en la Alta Edad Media", Cuadernos de Historia de España, XLVII-XLVIII (1968), 136-170; J. N. BIRABEN, "Les pauvres et la peste", en MOLLAT (dir.), Études sur l´histoire de la pauvreté, t. II, pp. 505–518.        [ Links ]         [ Links ]

[26] Entre otros cfr. Christiane KLAPISCH–ZUBER, La maison et le nom. Stratégies et rituels dans l´Italie de la Renaissance, París, Ecole des Hautes Études en Sciences Sociales, 1990; Reyna PASTOR (comp.), Relaciones de poder, de producción y parentesco en la Edad Media y Moderna. Aproximación a su estudio, Madrid, CSIC, 1990; Isabel BECEIRO PITA y Ricardo CÓRDOBA DE LA LLAVE, Parentesco, poder y mentalidad. La nobleza castellana (siglos XII–XV), Madrid, CSIC, 1990 e Hilario CASADO ALONSO, "Solidaridades campesinas en Burgos a fines de la Edad Media", en PASTOR (comp.), op. cit., pp. 279-304.        [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]

[27] Cfr. VAUCHEZ, La Espiritualidad ....

[28] Entre otros, cfr. Jesús PADILLA GONZÁLEZ y José Manuel ESCOBAR CAMACHO, "La mancebía de Córdoba en la Baja Edad Media", AA.VV., Actas del III Coloquio de Historia de Andalucía, Jaén, 1982, pp. 279-288; Carmen LÓPEZ ALONSO, "Mujer Medieval y Pobreza", en AA.VV., La condición de la mujer en la Edad Media, Madrid, 1986, pp. 261-272; Jacques ROSSIAUD, La Prostitución en el Medioevo, Barcelona, Ariel, 1986; Denis MENJOT, "Prostitutas y rufianes en las ciudades castellanas a fines de la Edad Media", Temas Medievales, 4 (1994), 189-204; María Asunción ESTEBAN RECIO y María Jesús IZQUIERDO GARCIA, "Pecado y Marginación. Mujeres públicas en Valladolid y Palencia durante los siglos XV y XVI", en Juan A. BONACHIA (coord.), La ciudad medieval, Valladolid, Universidad de Valladolid, 1996 y Ángel Luis MOLINA MOLINA, Mujeres Públicas, mujeres secretas. La prostitución y su mundo: siglos XIII–XVII, Murcia, KR, 1998.        [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]         [ Links ]

[29] Cfr. Pedro CARASA SOTO, "La pobreza y la asistencia en la historiografía española contemporánea", Hispania, L/3, 176 (1990), 1475-1503 y, del mismo autor, "Pobreza y Asistencia Social…" y Mariano ESTEBAN DE VEGA, "Pobreza y beneficencia en la reciente historiografía española", Ayer, 25 (1997), 15-34.        [ Links ]         [ Links ]

[30] Cfr. Joseph MORSEL, "Les «Pauvres Gens» (Arme Leute) en Haute-Allemagne à la fin du Moyen Age. Ou: una histoire des «petites gens» a-t-elle un sens?", en Pierre BOGLIONI, Robert DELORT y Claude GAUVARD (coords.), Le petit peuple dans l´Occident medieval. Terminologies, perceptions, réalités. (Actes du Congrès international tenu à  l´Université de Montreal, 18-23 octobre 1999), París, Publications de la Sorbonne, 2002, pp. 153-172 y Mónica BOLUFER PERUGA, "Entre historia social e historia cultural: la historiografía sobre pobreza y caridad en la época moderna", Historia social, 43 (2002), 105-127.        [ Links ]         [ Links ]

[31] Hablamos de "relativa pasividad" porque más allá de ciertas referencias concretas a la participación de los pobres en determinadas revueltas sociales, poco es lo que se ha indagado en relación a otras prácticas sociales de estos menesterosos.

[32] Entre otras, se destacan los conceptos de Michel Mollat en el sentido de que "El pobre es aquél que, de manera permanente o temporal, se encuentra en una situación de debilidad, de dependencia, de humillación, caracterizada por estar privado de los medios, variables según las épocas y las sociedades, de potencia y de consideración social: dinero, relaciones, influencia, poder, ciencia, calificación técnica, honorabilidad del nacimiento, vigor físico, capacidad intelectual, libertad y dignidad personales" (Les pauvres au Moyen Age, p. 12). Por su parte, Lester Little entiende que "el término pobre es relativo, refiriéndose a condiciones tales como debilidad en relación con el poder, enfermedad en relación con la buena salud, o la falta de dinero" (op. cit., p. 45). Finalmente, Nilda Guglielmi sugiere que pobre "es aquél que sólo puede subvenir a sus necesidades de manera precaria y que pasa fácilmente a un estado de carencia absoluta o parcial, carencia que le impedirá subsistir, sea esta subsistencia material o social" (Marginalidad en la Edad Media, p. 189).

[33] Crítica que incluye también los planteos que toman en consideración a la acción de los pobres revoltosos en la medida en que ésta no es definida ni dirigida por ellos sino por sujetos que los interpelan –sujetos que pertenecen a otro estrato social–.

[34] En alguna medida, los antecedentes de esta perspectiva se encuentran en el análisis del comportamiento de los pobres voluntarios.

[35] Cfr. BOLUFER PERUGA, op. cit., pp. 105 y 108.

[36] Cfr. MORSEL, "Les «Pauvres Gens»..., p. 171.

[37] Cfr. BOLUFER PERUGA, op. cit., p. 116.