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Synthesis (La Plata)

versión impresa ISSN 0328-1205

Synthesis (La Plata) v.12  La Plata ene./dic. 2005

 

ARTÍCULOS

Hacia una nueva lectura de la geografía en la Ilíada

Carla Bocchetti

Universidad Nacional de Colombia

RESUMEN
Este artículo propone estudiar el Catalogo de las Naves desde una perspectiva nueva, diferente a la forma tradicional a como éste ha sido abordado por los arqueólogos. La geografía cultural trata sobre los temas de identidad y paisaje, y dentro de este contexto se puede afirmar que el catálogo recrea el paisaje de donde proviene los dos grupos de héroes, nos muestra un escenario rugoso y montañoso para los aqueos, que refleja el propio territorio de Grecia,  y otro fértil y con muchos ríos para los troyanos que evoca la planicie de Anatolia. Se argumenta que el Catalogo construye identidades ligadas al tema del territorio y que es una expresión del Panhelenismo.

PALABRAS CLAVE: Catálogo de las naves; Panhelenísmo; Paisaje; Identidad.

ABSTRACT
This paper aims to study Homer's Catalogue of Ships from a perspective different from that of archaeology. Cultural Geography is related to personal identity and landscape; the Catalogue constructs two main images of landscape: The Achaean Catalogue depicts montains and a rugged scenario, while the Trojan Catalogue refers to the fertile river landscape of Western Anatolia. It will be argued that the Catalogue maps identities and it is an expression of Panhellenisim. 

KEYS WORD: Catalogue of the ships; Panhelenism; Landscape; Identity.

Introducción

La geografía en la Ilíada ha sido estudiada principalmente por los arqueólogos,1 cuyo principal objetivo ha sido investigar la historicidad del Catálogo de las Naves, para tratar de establecer el período histórico que éste representa. Quienes han estudiado la geografía en la Odisea2se interesan generalmente por el aspecto fantástico de los viajes de Odiseo, o en ubicar en un mapa las tierras imaginarias visitadas por el héroe.
Si bien el estudio del espacio se está convirtiendo en un tema académico predominante en las humanidades en general,3 y en los clásicos en particular,4 existe un gran silencio en torno a la geografía de la Ilíada y la Odisea en los estudios clásicos recientes. Ni los filólogos ni los historiadores han considerado la posibilidad de reevaluar la geografía Homérica dentro del contexto de la geografía contemporánea.
La importancia asociada a los conceptos de espacio (space) y lugar (place) en la geografía cultural señala que hay una nueva manera de leer obras geográficas, incluyendo aquellas de la antigüedad.  Mi objetivo es aprovechar la reciente valoración que se le ha dado al tema del espacio en el ámbito académico para estudiar algunas nociones de geografía antigua dentro de los discursos modernos sobre espacialidad. El interés actual en la geografía cultural provee de una oportunidad para reconsiderar el rol de los estudios homéricos  ¿Puede existir una revaluación de la geografía Homérica tal como aparece expresada en el catálogo gracias a las nuevas perspectivas planteadas por la geografía cultural?

 

Comúnmente se ha considerado el catálogo como una lista aburrida de nombres de héroes y de ciudades que no contribuyen mucho con el dramatismo de la historia. Igualmente algunos autores, como Page por ejemplo, han considerado que la Ilíada pudo haber sido recitada en algunas ocasiones sin el catálogo. Este ensayo propone que es posible hacer una revalorización del contenido de los catálogos si son estudiados a luz de las teorías modernas de paisaje, nación e identidad.
A partir de la representación del paisaje en el Catálogo de las Naves y en el Catálogo Troyano se propone demostrar que la representación de las fronteras geográficas de los reinos debe articularse adentro de una determinada unidad política y geográfica. Usaré el nombre "Catálogo de Guerreros" para referirme tanto al Catálogo de las Naves como al Catálogo Troyano en términos de unidad temática. El hecho de que no exista un solo nombre para denotar ambos catálogos indica que nunca han sido estudiados como una unidad. De hecho, se ha argumentado que el catálogo troyano es una copia del catálogo de las naves y que es inferior a éste. Sin embargo, para el propósito de este artículo ambos catálogos son de gran utilidad puesto que son muy similares, cumplen la misma función de mostrar la composición cultural (mítica) de un ejército y asumen el mismo enfoque geográfico para representar el espacio.
En vez de estudiar el Catálogo de los Guerreros desde la óptica de la narrativa histórica basada en los reportes arqueológicos, es posible proponer que el catálogo puede ser considerado como un ejemplo de la "Performance" del espacio. Para tal propósito, es necesario trabajar con una geografía de relaciones y significados simultáneos que se ligan por una lógica espacial, más que temporal.5
La representación de territorios en el Catálogo, articula una visión que da un sentido de pertenencia, la cual a su vez revela la existencia de una relación significativa entre la gente y sus lugares de origen.  En el Catálogo, esa enumeración de guerreros, que parece ser una lista vacua de pueblos, recibe consistencia a través de un enfoque que privilegia el espacio, el medio ambiente y el paisaje como parte de una identidad.
La Geografía Cultural se ocupa de aquellos aspectos de un territorio que conforman las ideas de un pueblo respecto a sí mismo, y que le da a su identidad una expresión característica.6 En ella se formulan el complejo de estrategias de identificación que funcionan bajo el nombre de "el pueblo" o "la Nación", en el cual el recuerdo del hogar y de la pertenencia crea una comunidad imaginada: un sentido de colectividad que en la historia antigua de Grecia puede denominarse "Panhelenismo".

Estudiar a  Homero dentro de la perspectiva de la geografía cultural  puede interpretarse como la búsqueda por establecer una relación entre paisaje e identidad. Sistemas de referencias geográficas tales como ríos, lagos y montañas, cobran relevancia en la construcción de la identidad de los héroes tanto individual como colectivamente.
Estudiar los territorios de Grecia a través de la performance del espacio en el Catálogo de los Guerreros no sólo pretende llamar la atención hacia el nexo entre geografía e identidad, sino que también pretende modificar el objeto conceptual de la investigación geográfica tradicional, pasando de una geografía concebida como historiografía, al estudio de geografía y paisaje dentro del contexto de  identidad.
Esta aproximación no pretende negar el sentido estético particular de la topografía para hacer énfasis en el aspecto político del paisaje, sino argumentar que el acto de narrar el espacio constituye un acto de construir un sentido de pertenencia. Esta nueva óptica posibilita una revisión de la poesía de catálogo en general, no sólo para los catálogos que menciona Homero, sino también para otros catálogos como el Catálogo de Las Mujeres de Hesíodo y sus antecedentes los  Ehoie7.

 

Un libro recientemente publicado que trata el tema de la geografía antigua haciendo uso de aspectos de la geografía moderna es Between Geography and History de Catherine Clarke.  Ella estudia la importancia de la geografía en la obra de Estrabón, Polibio y Posidonio, e incorpora conceptos modernos de geografía dedicando una larga introducción a las nociones modernas sobre el espacio.8 Sin embargo, hay dos problemas en las lecturas que hace Clarke de la geografía antigua. En primer lugar, y a pesar de su introducción, la autora mantiene una posición intermedia en que la historia prevalece sobre la geografía, y veremos más adelante que existe una fuerte crítica desde la geografía humanística moderna en contra de la idea de usar la historia para interpretar textos geográficos. El segundo problema está en que la autora interpreta la obra de Estrabón  usando el modelo de centro/periferia, unaperspectiva imperialista que no puede ser aplicada a todas las obras geográficas de la antigüedad.
Consideremos el primer problema. La manera en que tradicionalmente se estudia la geografía antigua puede ser revisada a la luz de las teorías de la geografía cultural. Los geógrafos modernos reivindican la independencia del concepto de espacio respecto al de tiempo, y eso significa que ellos ven a la geografía y no a la historia como el tema académico por excelencia de nuestro siglo. De hecho, el "espacio" está suplantando al "tiempo" como tema académico. Esto da las bases para que la geografía expanda su significado y su campo de investigación; por ejemplo la revisión de la estética de Kant es un intento por reclamar la legitimidad intelectual del espacio.9 Foucault predijo que una era del espacio emergería en la teoría crítica de la sociedad, afirmando que "la ansiedad de nuestra era se relaciona fundamentalmente con el espacio, sin duda mucho más que con el tiempo".10 Soja considera que la historia como disciplina académica fue el foco de la teoría social del siglo diecinueve, pero que en la segunda mitad del siglo veinte la mayor preocupación de la teoría crítica ha sido la geografía.11 El resultado de tal revalorización del concepto de espacio es que los contextos material e intelectual de la moderna teoría crítica de la sociedad se han desplazado dramáticamente.12

1. El modelo centro/periferia

La estrategia de Clarke al estudiar la geografía mantiene en esencia el enfoque historicista tradicional, y por lo tanto de una parte estrecha el enfoque y el campo de análisis que la geografía cultural trata de expandir, y de otra parte hace más difícil considerar otro tipo de documentos  como susceptible de estudio desde una perspectiva geográfica, como por ejemplo el tema geográfico que subyace a las genealogías y a la poesía de catálogo en general.
Consideremos el segundo problema. Según Clarke el mundo de la Geografía de Estrabón se construyó después de la consolidación del Imperio Romano.13 Piensa que el mundo de la Geografía era un mundo construido con una periferia y un centro primario (Italia). La noción de centro/periferia es uno de los conceptos más útiles al construir modelos espaciales pues ofrece un esquema prefabricado fácil de aplicar a la investigación geográfica; el problema que tiene es que se ajusta a una imagen del mundo imperialista en la que la periferia está unida al centro mediante relaciones de poder.14 Dicho modelo no se puede aplicar siempre para explicar obras geográficas.
Tradicionalmente, el desarrollo de la geografía estuvo asociado a los propósitos prácticos de un imperio, enfocándose en funciones políticas y económicas en tiempos de dominio.15 No obstante, escritores marxistas,16 feministas17 y post-coloniales18 han reaccionado a ese enfoque tradicional ofreciendo nuevas formas de estudiar la geografía desde una variedad de ángulos.
En su crítica a la geografía feminista, Clarke argumenta que Estrabón pudo tal vez escribir desde una postura marginal, pero que su Geografía no es un ejemplo de ello.19 Los geógrafos post-coloniales y feministas20 se centran en dos posturas: primero, la crítica al autor o narrador de una obra geográfica, o sea un personaje caucásico y masculino; y segundo, en la importancia de lo periférico en términos de género, nacionalidad y raza en modelos sociales espaciales. El aporte de dichos intereses para la geografía debe entenderse no en términos binarios (principalmente centro/periferia), pero a través de sus modificaciones, diversidad, movilidad y transformación.21
Los enfoques marxistas también contribuyen a la geografía cultural, ensanchando nuestra capacidad de visualizar la dinámica de la espacialización. David Harvey y la aproximación marxista a la geografía claman por una reformulación radical de las muchas maneras en que buscamos, conceptualizamos e interpretamos no sólo el espacio en sí, sino la construcción de la historia y de la sociedad.22 Soja23y Lefebvre24 consideran el espacio como una unidad creada a través de relaciones sociales, desplazando la concepción de una perspectiva científica y de modelos matemáticos, a una basada en las humanidades. Los Marxistas abogan por el origen social de la espacialización, permitiendo que el tema geográfico se abra a un tipo diferente de investigación, o sea aquél en que el espacio es considerado como un producto social dentro de una perspectiva humanística. Las perspectivas marxistas, feministas y post-coloniales resaltan la importancia del espacio en las humanidades, pues construyen un modelo en el que el multiculturalismo y la diversidad son vistos como componentes igualmente importantes del espacio habitado.
La geografía cultural nos da un marco teórico desde el cual estudiar el proyecto espacial de Homero desde una perspectiva que no corresponde a la expansión de un imperio. De hecho, uno de los mayores problemas de la geografía en el Catálogo es que no parece ser relevante a la historia/relato de la guerra de Troya, que es precisamente la historia de una guerra por tomar una ciudad. ¿Cómo podemos estudiar el proyecto espacial de Homero desde una perspectiva no-imperial? La geografía cultural nos ofrece una nueva posibilidad de lectura de la geografía en textos antiguos, en particular la geografía del Catálogo de los Guerreros a partir de una aproximación no relacionada con discursos de dominación y poder: no puede decirse por ejemplo que en éste Micenas es el centro del Catálogo Aqueo, o que el Peloponeso ostenta mayor importancia que el resto de Grecia. El modelo de centro/periferia usado por Clarke para interpretar la geografía romana no es de mucha ayuda para el caso del Catálogo de los Guerreros.  La geografía de los poemas épicos y en particular el Catálogo no son el resultado de una concepción del espacio según un propósito administrativo para la expansión política de los Aqueos, así que no podemos adaptar la información que nos brinda para conciliarla con una imagen de un poder central que no existe. La geografía homérica del Catálogo de los Guerreros llegó hasta nosotros en una forma que no parece corresponderse con las exigencias de la conquista de un imperio. Esto nos demuestra que debe haber otra manera de leer el modelo geográfico del Catálogo de los Guerreros, y este es precisamente el estudio de su paisaje como símbolo de identidad.

2. Geografía Cultural y Paisaje

El discurso de la geografía desde la perspectiva del paisaje fue desarrollado por Carl Sauer como una respuesta al determinismo geográfico.25 En el siglo XIX la geografía se estableció como tema académico basada en la noción de que las acciones humanas estaban determinadas por la naturaleza del ambiente físico.26 La geografía como ciencia tomó forma dentro de una atmósfera intelectual dominada por el Darwinismo, una perspectiva que basaba en el medio ambiente el rol crucial que determina el destino de todas las especies; nociones basadas en el determinismo  pueden ser rastreadas hasta Hipócrates y Aristóteles.27 La geografía cultural, en vez de discutir la influencia del medio ambiente en las sociedades humanas, decidió explorar la manera como las culturas humanas han adaptado su medio ambiente. A pesar de que la geografía cultural empezó en Norteamérica y permaneció íntimamente ligada a Sauer y la escuela de Berkeley,28 los geógrafos británicos han tomado la delantera en las dos últimas décadas para transformar la disciplina, y lo han hecho desde una multiplicidad de voces: postestructuralistas, marxistas y feministas.29
Aunque la geografía cultural no trabaja con una metodología preconcebida y permanece abierta a diferentes enfoques, hay dos corrientes principales que se han estudiado: de una parte, hay aquellos que se concentran en el estudio del paisaje,30 y de otra, aquellos que estudian espacio y lugar.31 Sin embargo, estos dos enfoques no son excluyentes; hay investigadores que trabajan en ambos en conjunto.32
La importancia del paisaje en la geografía cultural moderna hace posible reconsiderar la representación de territorios en obras literarias de la antigüedad. Desde sus orígenes la geografía cultural enfocó el interés en el paisaje en dos problemas: el hecho de que es un concepto esquivo, difícil de describir; y los interrogantes relativos a la relación entre el paisaje y los seres humanos. Hartshorne alega que la definición de paisaje como "la apariencia de la tierra tal como la percibimos" permite cambiar "del paisaje como sensación a los objetos que producen esa sensación".33 Dicha distinción entre objeto y sensación despertó una nueva conciencia entre los geógrafos desilusionados por los excesos y fallas del movimiento positivista.34
El espectro de aproximaciones al estudio del paisaje es notablemente amplio, y los geógrafos humanísticos usan diferentes definiciones para el mismo. Tuan considera que el paisaje es un "constructo de la mente y la sensación".35 Coones escribió que el término "paisaje" quiere decir "una vista escénica concreta y una extensión de tierra apropiada y habitada".36 Lowenthal se fijó en la amplitud del concepto: "el paisaje lo abarca todo -lo incluye virtualmente todo a nuestro alrededor- y tiene significación manifiesta para todos".37 Cosgrove representó al paisaje no como un objeto o imagen sino como "un modo de ver",38 como construcción espacial en la que un grupo dado de personas le han dado significado a sus tierras y a ellos mismos. Los geógrafos culturales se asisten de la semiología para leer el significado del paisaje, puede ser considerado como texto y por lo tanto lleva en su interior varios niveles de significado. Terminología semiótica como signos, símbolos, significación y mito están siendo adaptados con creciente frecuencia para asistir en interpretaciones del paisaje.39
Nuestra labor es decodificar el lenguaje del paisaje en el Catálogo, y ver qué tanto pueden decirnos acerca de la imagen que los Aqueos y los Troyanos tenían de sus tierras. Leer el paisaje del catálogo quiere decir establecer un código de significados por medio de su topografía. Montañas y ríos crean una red de significación en la que los héroes están ligados a sus tierras de origen. En el contexto de la guerra -que es el contexto de la geografía de la Ilíada- el paisaje conforma un escenario para cada ejército: un terreno montañoso para los Aqueos, y un territorio con muchos ríos para los Troyanos. El paisaje funciona como señal para unificar la identidad de cada ejército como un todo; sin importar las diferencias entre los diversos contingentes de cada ejército, lo importante es que como escenario de guerra, la identidad de cada grupo armado, puede leerse en términos de las características físicas del paisaje de cada batallón (ver tablas 1 y 2).
Tal manera de leer el paisaje tiene un impacto en la interpretación de la naturaleza en la Ilíada y la Odisea. El papel dramático del paisaje en la Ilíada puede verse en el Catálogo. Los comienzos de cada catálogo y sus finales representan medios de explorar el impacto dramático del paisaje en la narrativa; el Catálogo Aqueo termina con la mención a un territorio montañoso (Magnesia, Il. 2.756-759) y el troyano cierra con el río Janto (Il. 2.877). Esas imágenes de rudeza y fertilidad se relacionan con aspectos dramáticos en la historia. Los héroes antes de morir recordarán sus hogares con "Tebas bajo el monte Plakos" o se identificaran como "Yo soy Odiseo...vivo en Itaca que se ve a la distancia, tiene un imponente monte el Neritos". Los rótulos geográficos forman parte de la identidad de los héroes y poseen un efecto dramático. Por ejemplo, Héctor  como líder de Troya está ligado a su relación con el río Escamandro (Il. 6. 402, 22. 145-156),   en su muerte en Il.22 aparece la bifurcación del rio en dos fuentes de agua lo que hace más representativa la presencia del rio en la muerte de Hector y se enfatiza la presencia del río como símbolo de Troya en el momento de la muerte del mejor de los héroes troyanos. Adicionalmente, el hijo de Hector se apoda Escamandrinos.

3. Geografía Cultural y Geografía Antigua.

La geografía antigua ha sido estudiada principalmente como historia de las ideas geográficas. La erudición italiana ofrece la bibliografía más extensa de historiografía geográfica. Los trabajos de Janni40 merecen especial atención pues ha contribuído en gran medida al entendimiento de las nociones antiguas sobre el espacio, y Cordano41 también merece ser mencionado a este respecto. Pero la escuela de Perugia y su Coloquio internacional de Acqusparta, publicado en 1991 por F. Prontera como Geografía storica della Grecia antica plantea los principales problemas y líneas de investigación que deben ser contempladas al estudiar geografía antigua.42 En esta obra, un grupo internacional de arqueólogos e historiadores se ocupa de diferentes temas - geografía administrativa y política, geografía religiosa, etnografía y geografía, y geografía y literatura de viajes - con el propósito de explicar cómo las tradiciones locales, la épica, el culto y el mito se han convertido en una parte integral de la fisonomía de la Grecia antigua. Los eruditos italianos fueron influenciados por el trabajo de Van Paassen, publicado en Holanda en 1957, a quien consideran como un pionero en el tema de la historia de la geografía antigua, especialmente en la complejidad de la geografía como género literario.
Alejándonos de la perspectiva histórica, está la escuela francesa, que dio un giro significativo en otra dirección en el concepto de espacio. Bajo la influencia de los antropólogos Gernet y Lévy-Strauss, concibieron lo natural como uno de los locus de significado que puede ayudarnos a penetrar la psique de la antigüedad. Desde un enfoque estructuralista, Vidal-Nacquet43 estudió el tema del espacio en estructuras binarias en relación al mito;  "Hermes-Hestia" de Vernant es también un ejemplo significativo.44 Hartog y Ballabriga estudian el espacio desde perspectivas mitológicas y religiosas. 45
Sin embargo, recientemente los eruditos británicos le han dedicado mucha atención a esta disciplina, aumentándola con conceptos modernos acerca del espacio. Rutherford y Rood son los ejemplos más significativos. Rutherford estudia Theoría y paisajismo como aspectos de los viajes religiosos, y en un libro de próxima publicación considera el peregrinaje y la significación del espacio en un contexto sacramental.46 Rood estudia las implicaciones del espacio dentro del trabajo de Jenofonte y considera la Anábasis como un ejemplo de Panhelenismo.47
En Norteamérica, James Romm dedica sus investigaciones a la relación entre geografía y literatura.48 Dougherty a los viajes y la cultura.49 También los eruditos de la tragedia griega se han fijado en la importancia del espacio y la topografía. Siguiendo influencias francesas, Buxton presenta el mayor estudio hecho en lengua inglesa de las relaciones entre espacio y
mito;50 Taplin y Zeitlin también se preocupan por la relevancia de la investigación geográfica en las tragedias.51
En lo concerniente a Homero, hay publicaciones recientes que muestran un interés renovado en la geografía homérica, como los de Scully, Visser, Luce y Malkin.52 Scully se centra en Troya y los epítetos asociados a ella, Luce en la topografía de Itaca, Visser estudia las implicaciones de la oralidad en la geografía del Catálogo, pero sin tomar casi en cuenta las investigaciones de Parry sobre poesía oral; finalmente, Malkin estudia a Itaca y Ulises como sujetos principales en la historia de la colonización.
Sin embargo, la validación que se propone dar  a la geografía en el Catálogo en este artículo ensalza el paisaje en el contexto de la identidad colectiva, y es una manera de resaltar la estética del paisaje como un vehículo de difusión del Panhelenismo.

4. Poética de Catálogo e Identidad Grupal

La metáfora recurrente del paisaje como interioridad de la identidad nacional enfatiza la topografía de territorios como un medio para construir un sentido de pertenencia. Como lo describe Bhabba, el paisaje es "el poder del ojo para naturalizar la retórica de la filiación nacional y sus formas de expresión colectiva".53 Bajo esta perspectiva se puede afirmar que los relatos de nostos (relatos de retorno) son relatos de identidad. El paisaje juega un papel importante en crear una imagen del hogar en relatos de nostos. De hecho, Taplin señala que el Catálogo hace referencia a otros posibles relatos de nostos: "El Catálogo [Aqueo] no sólo enumera la escala y fuerza de combate de la expedición Aquea al mencionar y a veces describir o evocar su patria, se extiende a la separación de sus familias, e indirectamente a los años que esas familias han esperado el regreso de sus hombres".54 El Catálogo estructura un proceso de visualización del espacio: la condición griega se hace concreta y visible en el paisaje. Aunque la idea de nostos propuesta por Malkin es interesante respecto a la identidad, mira adelante en el tiempo a posteriores relatos de colonización.55 Mitchell56piensa que la identidad nacional versa sobretodo sobre el tema la pertenencia, "la nación" un paisaje  materializado en la tierra. Aunque la Grecia antigua no era una nación en el sentido moderno del término, había sin embargo algunas formas a través de las cuales los griegos construyeron un sentido de colectividad, una de las cuales fue la poética de catálogo. Los geógrafos culturales en particular ven al paisaje como un factor determinante para el pensamiento crítico social, y para transformar la idea de nación. Igualmente nos abre una manera de entender el proceso de construir una identidad a través de mitos y recuerdos.
La poética de catálogo incluye tanto relatos geográficos como genealogías, y cumple la función social de crear y mantener identidades. En vez de decir que en Homero se da un choque entre Europa y Asia, puede argumentarse que el paisaje de cada región da un sentido de hogar a aquéllos guerreros que tienen la esperanza de regresar de la guerra, y a aquéllos que de hecho lo logran.
La construcción de identidad en el Catálogo provee de un sentido de identidad grupal a ambos bandos de la guerra troyana. El concepto de Panhelenismo puede ayudarnos a ilustrar en general la meta de construir un sentido de identidad. Tradicionalmente se buscarían los orígenes de la idea panhelénica en la resistencia de los griegos a las invasiones persas del 490 y el 480-479 a.C., y se define como "la idea de lo que los griegos tienen en común en tanto que griegos, y lo que los distingue de los bárbaros".57Sin embargo, el Panhelenismo no era una ideología para unificar a Grecia en términos de "nación".58 Asimismo Finley59 piensa que aunque la estructura de la polis constituye un bloque poderoso similar a lo que nosotros llamamos "nacionalidad" (Arist. Política 1326 a35-b24), sin embargo se dispersa en direcciones totalmente diversas a cualquier teoría moderna al respecto. Un lenguaje, ascendiente o religión comunes simbolizados en instituciones panhelénicas tales como el oráculo de Delfos o los juegos de Zeus en Olimpia, no pueden ser etiquetados bajo una noción de "nación", sino bajo una de Kulturnation. Esto quiere decir que a pesar de la ausencia de un poder político central en Grecia que sirviera como foco centrípeto, los griegos se mantenían unidos en una cultura común sobre todo gracias al lenguaje y la religión.
Hay otras definiciones para el término. Por ejemplo, Snodgrass aplica el concepto de Panhelenismo al patrón de intercomunicación intensificada entre las ciudades-estado de la Hélade, empezado en el siglo octavo a.C., como se evidencia en particular en los juegos Olímpicos, el oráculo de Delfos y la poesía homérica.60 Nagy ha extendido el concepto como un modelo para explicar la naturaleza de la poesía homérica; él se refiere como Panhelenismo a "esa clase de poesía y canción que operaban no solamente sobre la base de las tradiciones locales sino más bien, la poesía panhelénica habría sido el resultado de una síntesis evolucionaria de tradiciones, de modo que la tradición que ella representa se concentra en tradiciones que tienden a ser comunes a todas las localidades y no son particulares a ninguna".61
De hecho, la poesía temprana del siglo octavo a. C., Hesíodo, Homero y la tradición a la que éstos pertenecían, tiene como tema principal la identidad del pueblo griego, ya sea unido en una expedición militar (Ilíada) o como un sistema geográfico (Catálogo de las Naves) o un sistema genealógico (el Catálogo de las Mujeres y sus antecedentes). La poesía de catálogo es una expresión de Panhelenismo; las obras son ejemplos del sentido de identidad nacional griega que emerge en el siglo octavo a. C. La función social de las genealogías en la Ehoie, atribuida a Hesíodo pero probablemente compuesta a mediados del siglo sexto a.C.,62 pretendía explicar los nombres y lugares tanto de los griegos como de pueblos extranjeros al incorporarlos en míticos árboles genealógicos.63 Dichas genealogías eran etnocéntricas en el sentido de que buscaban rastrear hacia atrás a todos los pueblos del mundo hasta dioses y héroes griegos proporcionando legitimación y prefiguración míticas a la residencia de griegos en tierras extranjeras.64 La poesía de Hesíodo se preocupa por el ancestro legendario. El "pedigree" legendario era importante para el prestigio social y militar: antes de luchar, los héroes griegos se jactan de su ascendencia, citando entre dos y ocho generaciones de antepasados. La poesía panegírica de Píndaro, por ejemplo, confirma la extensión de las genealogías de familias poderosas en el pasado heroico; la gloria de las victorias atléticas se compara con la fama de los héroes de la épica.65
Los catálogos son emblemas de identidad por los cuales una sociedad explica su presente y le da orden a su pasado. La identidad puede ser definida en buena medida a través de leyendas y paisaje, de historias de dioses y de mortales, de catálogos genealógicos como la Ehoie de Hesíodo, por los actos heroicos de Aqueos y Troyanos, y de su destino dramático ubicado en patrias antiguas con lugares y vistas sacralizadas. Los paisajes así como las genealogías son un componente de significado que proporciona su identidad a las comunidades.66 Los catálogos no eran recursos poéticos obsoletos. Dada su forma narrativa flexible son un género dinámico por el cual una sociedad dio forma a su identidad y por el cual expresó un sentido de pertenencia.
Las teorías modernas sobre la geografía cultural, y en especial aquellas que se refieren al paisaje, constituyen un marco teórico útil para permitir la exploración de cómo se representa la identidad en el Catálogo de los Guerreros. Situar a Homero al interior de las nuevas tendencias de los estudios culturales, en este caso de la interpretación del paisaje, nos ha proporcionado la posibilidad de reconsiderar la geografía del Catálogo de los Guerreros dentro de un discurso que da prioridad a la geografía y al espacio, en vez de a la historia y al tiempo.

NOTAS

1 Allen (1970).

2 Berard (1927-29), Germain (1954).

3 Sack (1980), Raymond (1982), Smith (1980), Muir (1999),Crang (1998).

4 Rutherford (1998:131-56), Rutherford, (2000: 133-146), Clarke (1999),  Taplin (1999), Zeitlin (1990).

5 Especialmente Soja (1989).

6 Sauer (1925: 19-54), Mitchell (2000).

7 Rutherford (2000).

8 Clarke (1999: 243-244).

9 May (1970: 42), Clarke (1999:7).

10 Foucault (1984: 70), Foucault (1986: 22-7).

11 Soja(1989: 11, 123).

12 Lefebvre (1991), Habermas (1989), Hobsbaum and T. Range (1983),  Anderson and F. Gale (1992).

13 Clarke (1999: 210).

14 Champion (1995),  Bodlewska and N. Smith (1994).

15 Said (1993),  Driver (1992:  23-40).

16 Harvey (1989), Soja (1989).

17 Piles S. and M. Keith (1997).

18 Massey (1994),  Rose (1993: 34-35), Said (1995).

19 Clarke (1999: 244)

20 McDowell (1994),  Domosh (1996),  Nash (2002: 27-52).

21 Clarke (1999: 294-336) se refiere al modelo centro/periferia cuando explica que el interés de Estrabón en la India debió ser parte de un interés teórico de construír geografía, ya que la India no era parte del Imperio Romano.

22 Harvey (1989).

23 Soja (1989: 17).

24 Lefebvre (1991).

25 Sauer (1925: 19-54).

26 Sobre determinismo, ver Semple (1911).

27 Hippocrates, Air waters and Places 24. Aristotles Política VII 4 1327b 20, Clarke (1999: 27).

28 Thomas (1956), Wagner and M. Mikesell (1962).

29 Daniels (1993), Cosgrove and S. (1988), Jackson (1989), Ley and M. Samuels (1978), Massey (1994)

30 Mitchell (2000: 37-65), Muir (1999: 1-48), Lowenthal (1985).

31 Tuan (1991: 684-96),  Entrikin (1994:  227-233).

32 Barrell (1972), Zube (1984: 104-109).

33 R. Hartshorne (1939: 149).

34 Cosgrove (1984: 45). Sobre Hartshorne ver  Olwig (1996: 630-53).

35 Tuan (1997: 89).

36 Coones (1992: 70).

37 Lowenthal (1986: 1).

38 Cosgrove (1984: 1).

39 Hopkins (1990: 2-17),  Hoskins (1973: 5),  Duncan and N. Duncan (1988: 117-26).

40 Janni (1984).

41 Cordano (1992).

42 Lepore (1973: 268).

43 Vidal-Naquet (1996).

44 Vernant (1983).

45 Hartog (1996), Ballabriga (1986).

46 Rutherford (1998:131-56), Rutherford (2000a: 133-146).

47 Quiero agradecer a Tim Rood por darme su ansayo "Xenophon and the Argonuats" (por publicar).

48 Romm (1992).

49 Dougherty (2001).

50 Buxton (1994).

51 Taplin (1999:33-57),  Zeitlin (1990a: 63-96).

52 Scully (1990), Visser (1997), Luce (1998), Malkin (1998).

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