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Boletín del Instituto de Historia Argentina y Americana Dr. Emilio Ravignani

versión On-line ISSN 1850-2563

Bol. Inst. Hist. Argent. Am. Dr. Emilio Ravignani  n.25 Buenos Aires ene./jul. 2002

 

José Luis Romero, Situaciones e ideologías en América Latina, Medellín, Universidad de Antioquia, 2001, Colección Clásicos del Pensamiento Hispanoamericano. Prólogo de Alexander Betancourt Mendieta, XXVII + 448 páginas.

En la historiografìa argentina del siglo XX, el de José Luis Romero fue un caso indudablemente clave en la construcción de una renovación disciplinar que por razones políticas conocidas encontraría su materialización recién después de 1983. Romero aparece como un organizador central de nuevas sendas en la investigación y escritura históricas. Esta lectura que configura un pasado donde Romero es un antecedente prestigioso no carece de verdad. Esa adecuación no significa, empero, que su figura pueda ser reducida a esta imagen retrospectiva.

Una primera cualidad de Situaciones e ideologías en América Latina consiste, precisamente, en recordarnos cuán vigorosamente el pensamiento de Romero hacía lugar a la vieja cuestión que tensiona a quien pretende reflexionar, a la vez, como científico y como político.

Este volumen recupera textos publicados por José Luis Romero en las dos últimas décadas de su labor intelectual. Puede leerse en ellos una mirada que hace del pasado de las ideologías un horizonte donde transitan sus preguntas básicas. Sin embargo la reedición de estos textos, todos ya aparecidos en volúmenes anteriores, presta una inteligencia peculiar que hay que reconocer. En efecto, en esta nueva impresión se reúnen escritos que pueden organizarse bajo tres registros: en primer lugar, los trabajos metodológicos y conceptuales, que fundamentan una historia social de las ideologías en Latinoamérica, donde las "ideas" siempre están a destiempo de las "situaciones" dado que por su carácter exógeno, en tanto productos de "contactos de cultura", estuvieron destinadas a no ajustarse del todo bien a las condiciones locales. Romero insiste en la importancia de la transformación que supone toda "recepción" anudada a experiencias primarias que implican a quienes las sostienen o sienten en contextos de gran complejidad, y donde fundamentalmente una relación de correspondencia entre sujeto e ideas está desde el inicio sometida a un desplazamiento persistente.

Se trata de los textos incluidos en Latinoamérica: situaciones e ideologías (1967): "Situaciones e ideologías", "Los puntos de vista: historia política e historia social", "La situación básica: Latinoamérica frente a Europa", "Situaciones e ideologías en el siglo XIX", "Situaciones e ideologías en el siglo XX", "Democracias y dictadura". "Podría decirse", señala Romero, "que el desarrollo latinoamericano resulta de cierto juego entre una vigorosa originalidad y una necesidad de adecuarla luego a ciertos esquemas de origen extraño que la limitan y constriñen". He aquí expresada sucintamente una dialéctica que proviene de la tradición morfológica que, antes que de Ortega Gasset y de Simmel, deriva de la fuente de donde éstos la bebieron y que Romero conocía bien: J. W. Goethe.

En segundo lugar, nos encontramos con escritos dedicados a explicar la especificidad de la historia latinoamericana frente a Europa. En ellos tiene lugar preeminente la cuestión de la peculiaridad de su experiencia urbana y el modo en que éste se configuró en su relación específica con la sociabilidad rural que él mismo –con una lógica distinta– había seguido en sus investigaciones medievalistas. Los textos incluidos son los siguientes: "La ciudad latinoamericana: continuidad europea y desarrollo autónomo" (1969), "La ciudad latinoamericana y los movimientos políticos" (1969), "Campo y ciudad: las tensiones entre dos ideologías" (1978). Nos encontramos aquí con discusiones que iluminan la lectura de su gran obra de 1976, Latinoamérica: las ciudades y las ideas.

En tercer lugar, se articulan los trabajos propiamente historiográficos donde Romero despliega sus intereses políticos en el estudio de las ideologías. Así es como se incluyen los textos donde se analizan los pensamientos políticos que van desde la emancipación hasta la época contemporánea del autor: El pensamiento político de la derecha latinoamericana (1970), "La independencia de Hispanoamérica y el modelo político norteamericano" (1976), "El ensayo reformista" (1978), y los textos preparados en colaboración con Luis Alberto Romero: "El pensamiento político de la emancipación" (1977), "El pensamiento conservador" (1978).

Pues bien, ¿qué es lo nuevo que nos ofrece esta reedición de textos conocidos? ¿Qué aporta una reorganización de escritos que por lo demás ya habían aparecido en parte en una impresión igualmente reciente?1

La publicación en Colombia, en una colección que convoca a los "Clásicos del pensamiento hispanoamericano", da cuenta de cómo es leído Romero fuera del ámbito académico de la Argentina. Y si esa interpretación es deudora, inevitablemente, de las esperanzas que sostienen toda lectura, nos llama la atención sobre los supuestos que mueven nuestras miradas sobre Romero. Porque, en efecto, Romero ha sido visto básicamente como un historiador académico.

Situaciones e ideologías en América Latina nos alerta, empero, de una dimensión nueva que amenaza con trastocar la inclusión de Romero –sin más– en una historia de la historiografía que acumula sus saberes hasta lograr la profesionalización de nuestros días. Porque lo que pulsan estas escrituras así organizadas da cuenta de una inquietud que en Romero tenía el sentido –o al menos el deseo– de implicar la actividad del recuerdo escrito en un compromiso cívico a la vez que intelectual.

Los textos de este volumen, así ensamblados, nos muestran una búsqueda quizás más urgente que la movilizada por sus intereses medievalistas. No se debería olvidar que la edición de Latinoamérica: las ciudades y las ideas, quebraba el orden de aparición de las publicaciones previstas sobre la historia de la cultura occidental que Romero había pensado a fines de la década de 1940. Y es que la problemática ideológico-política lo convocaba como ciudadano politizado de un modo acaso tan demandante como lo hacía una innegable identidad historiadora.

Pero existe otra dimensión no siempre observada que este volumen permite rememorar, y que parcialmente recuerda el prólogo de A. Betancourt: la fuerza con la cual Romero puede inscribirse en una tradición de pensamiento histórico-social latinoamericano que no es sencillo agotar en los marcos casi siempre estrechos de la imaginación historiadora. En efecto, es seductor pensar que la interlocución –si se quiere imaginaria– de Romero en estos textos reconoce más al Jorge Basadre ensayista, a Ezequiel Martínez Estrada, a José Vasconcelos y aun a Domingo F. Sarmiento, que a autores más comprometidos con una prosa regida por la epistemología y la política historiográficas. Desde este punto de vista, Romero se alinea en una senda donde se busca identificar el núcleo problemático de las naciones latinoamericanas, y donde la voluntad de progreso necesita dar cuenta de las resistencias que la sociedad opone a las iniciativas ilustradas, a la acción de las minorías.

Es precisamente la dificultad con la cual se enfrentaron las elites conformadas a fines del siglo XVIII la que marcará, con rasgos indelebles, la historia de las ideas políticas en América Latina. Sobre esto cabe decir que la impronta ofrecida por Romero no puede restringirse a la incertidumbre que amerita una metodología que opone "ideas" a situaciones "reales", hoy que la tradicional fenomenología de las ideas y el realismo empirista han sido justamente cuestionadas. Por el contrario, si una correspondencia entre ideologías y situación es aludida, como el caso del pensamiento ilustrado en el siglo XVIII europeo, su desplazamiento lo inclina a una condición donde estaban –como en Latinoamérica– siempre dislocadas. Porque si es cierto que el pensamiento político de la derecha, el único que en su oposición al"cambio" se anudaba a situaciones reales, podía aspirar a una raíz profundamente situada que el liberalismo nunca pudo lograr, Romero es suficientemente sensible para subrayar –aun allí– las inadecuaciones que su metodología morfológica lo predispone a encontrar. Algo parecido puede decirse de la comprensión que Romero nos ofrece del populismo en algunos de los escritos incluidos.

En cualquier caso, lo que aparece como una necesidad impostergable en la comprensión de la obra de José Luis Romero es la complejización de las presentaciones de la misma a que nos invita el volumen que comento. Quizás en esa misma orientación se extrañe la inclusión de los textos primeros, casi juveniles, donde Romero expresaba sus opiniones iniciales sobre las peripecias de un continente donde no olvidaba que se encontraban los desafíos más graves para sus inquietudes intelectuales. En los textos de este volumen, que abarcan Latinoamérica, desde fines del siglo XVIII hasta bien pasado el ecuador del siglo XX, hay una historia que recorre la biografía de Romero que tiene más variaciones que las observables en la selección que aquí encontramos. Temo que entonces se trate de presentar los textos preparatorios y "metodológicos" de la gran obra de 1976, deshistorizando un desarrollo del cual Latinoamérica: las ciudades y las ideas es la culminación biográfica pero no la verdad profunda o necesaria.

Con todo, quizás este volumen nos depare otra novedad: la de testimoniar una preocupación por la función de las elites en la política (un tema que subyace a todas las investigaciones incluidas), donde se puede reconocer la pertenencia de Romero a un horizonte político-cultural, pero también historiográfico, en el cual su identidad socialista poseía una eficacia innegable. En efecto, Situaciones e ideologías en América Latina se nos aparece como la intervención de un historiador socialista-liberal acuciado por una realidad donde sus esperanzas reformistas se encontraban en un desesperado destiempo respecto a una condición antagónica en la cual los enfrentamientos y proyectos en pugna se le hacían, apresuradamente, cada vez más extraños e incomprensibles.

Notas

1. J. L. Romero, El pensamiento político latinoamericano, Buenos Aires, A-Z Editora, 1998.

Omar Acha
Universidad de Buenos Aires