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Mundo agrario

versión On-line ISSN 1515-5994

Mundo agr. v.8 n.16 La Plata ene./jun. 2008

 

Débora Finkelstein y María Marta Novella (comps.). 2005. Poblamiento del Noroeste del Chubut. Aportes para su historia. Esquel: Centro de Investigaciones 'El hombre Patagónico y su Medio'; Fundación Ameghino; Editorial FB. 181 p.

Fabián Arias

Centro de Estudios de Historia Regional (CEHIR)
Universidad Nacional del Comahue.
CONICET
ariasfabian@yahoo.com

   El objetivo central que recorre y vincula todos los artículos de este libro, y que las compiladoras sintetizan en su introducción, apunta a revisar lo que sin mayores errores podría describirse como la 'historia oficializada' sobre la colonización de la región cordillerana y pedemontana de la actual provincia del Chubut. Cabe aclarar que la construcción de esta versión 'oficial', sobre la cual podrían recaer otras adjetivaciones no menos formatizadoras en términos ideológicos como pueden ser 'tradicional', 'fundacional', 'provincial' o 'nacional', recorre un ciclo conocido para otros ámbitos patagónicos y que sólo investigaciones realizadas recientemente han puesto en la mesa de discusión como problema historiográfico.(1)
   Los distintos estudios incluidos en el libro apuntan a revisar estos supuestos tradicionales, enmarcando los respectivos recorridos críticos en temas que se ubican, por decirlo de alguna forma, en el origen de las diversas sociedades que se relacionan históricamente en el territorio que hoy conocemos como la provincia del Chubut pero que hacia el último cuarto del siglo XIX se caracterizaba por una fragmentación social y económica difícil de asir, por ejemplo para el estado nacional que estaba en franco avance sobre las áreas recién 'conquistadas' por las campañas militares de 1877-1885.
   Salvo el trabajo de Casamiquela que analiza una cronología un poco más extensa, el resto de los artículos enfocan el período que va del último cuarto del siglo XIX a un límite superior, para lo que podría denominarse 'un largo siglo XIX', ubicado en el año de la gran crisis económica de 1930, que marca, según los autores, notorias distinciones respecto de las características del poblamiento así como otros aspectos de las sociedades. De igual manera, las investigaciones repasan las características que ya definían a las sociedades indígenas de la región andina ubicada, aproximadamente, entre los paralelos de los 42º a 44º de latitud sur y aquellas características particulares que le imprimieron a la sociedad regional las distintas condiciones que se dieron entre 1885 y 1930. A continuación, examino brevemente cada trabajo y más adelante retomo el hilo general.
   El estudio inicial de Finkelstein, Novella y Gavirati repasa cómo, durante el período que va de 1880 a 1920, la región cordillerana chubutense mantuvo sus vínculos seculares con los antiguos circuitos socio-económicos que conectaban al territorio cordillerano, ubicado entre las actuales provincias de Chubut y de Mendoza, con la áreas inmediatamente vecinas de la vertiente pacífica; en este sentido, el caso chubutense (como el rionegrino) se beneficiaba de la cercanía a los pasos de baja altitud que existen en la porción de cordillera que hoy corresponden a la jurisdicción provincial de Neuquén.
   Nelcis Jones analiza los posibles fundamentos que tuvo la colonización galesa de la cordillera, cuestión que la autora asienta, por un lado, en la necesidad de conseguir mayor cantidad de tierras que las disponibles en el Valle Inferior del río Chubut, mientras que, por otro, recorre la clásica explicación de la búsqueda por parte de la comunidad galesa de lugares donde poder vivir según sus ideales culturales (básicamente los religiosos, como cultores de una lengua propia y electores de sus propias autoridades comunales).
   Débora Finkelstein ofrece una síntesis de un trabajo mucho mayor (iniciado en 1995) con el cual la autora repasa quiénes son los integrantes de la llamada Colonia Pastoril Cushamen, y cómo es que llegan a esos territorios poco tiempo después de terminada la campaña militar estatal de 1877-1885.
   Una serie de proyectos de colonización, entre 1885 y 1905, que resultaron finalmente truncos, fueron revisados por Marcelo Gavirati. El primero conocido como ' La Colonia de la Compañía Fénix ' llevado adelante por el galés Llwyd Ap Iwan; el siguiente referido a la Colonia Norteamericana vinculada a los hermanos Newbery, el cual prácticamente nunca salió de los papeles; finalmente, se encuentra la Colonia Alemana 'Friedland', que sufrió el mismo fin que la anterior. Los tres casos son utilizados por el autor para demostrar la poca previsión de los organismos estatales que dieron curso a todos los pedidos sin conocer casi nada de las condiciones que existían en cada región.
   El artículo de Marcelo Troiano ofrece una síntesis de varios trabajos previos vinculados a la forma en que, hasta la actualidad, los 'nuevos' pobladores de los llamados Valles de Esquel y 16 de Octubre construyeron una crónica identitaria que erigió a los galeses como el grupo 'más esforzado y destacado' en la fundación de las poblaciones, e incluso como quienes más se identificaron con 'lo argentino'.
   El estudio de María Marta Novella ofrece una interesantísima interpretación sobre la forma en que se recogieron los datos para el Censo Nacional de 1895 y la manera en que la selección y presentación de estos, en el informe final, construyó una imagen de la sociedad regional atravesada por el discurso estatal.
   Finalmente, Rodolfo Casamiquela se concentra en el análisis de los conocidos 'Chulilacunes' de las fuentes históricas coloniales, que el autor identifica con los llamados por sus informantes etnográficos de mediados del siglo XX como Chüwach a künna , literalmente 'cordilleranos' en la lengua günuna iajëch hablada en el norte de la Patagonia hasta principios del siglo XX. El trabajo de Casamiquela introduce nuevos aspectos vinculados a las parcialidades conocidas como Poyas (o Pogyas) desde las crónicas de los jesuitas Nicolás Mascardi y Diego de Rosales, entre 1650-1672.
   Es posible que el mejor ejemplo de concreción del objetivo postulado por las compiladoras para el libro sea el artículo de Troiano, en el que se resalta una condición curiosa referida a una población (Esquel) que no tiene una fecha 'precisa' de fundación (o, desde otro punto de vista, tiene tres); por otro lado el mismo trabajo destaca cómo hasta el momento siempre ha sobresalido en ese proceso fundador, por un lado, el papel de los galeses y, por otro, se ha silenciado el de los chilenos frente a otros grupos étnicos. Una vez más repito el argumento sugerido más arriba: en los estudios recientes sobre las poblaciones patagónicas, no muchos pero varios de ellos muy consistentes, este tipo de cuestiones enmarcan el relato fundacional.
   Podría sugerirse, siguiendo a Hobsbawm en un estudio de valor metodológico,(2) que la invención de la tradición es casi una condición básica de los relatos históricos que intentan construir un discurso legitimador de los orígenes nacionales, cuestión que hoy en día (24 años después de la primera edición de aquel trabajo) se ha convertido casi en un lugar común para los historiadores que intentan explorar los fundamentos de las identidades 'nacionales' que los estados emergentes en el transcurso del siglo XIX potenciaron y manipularon.(3)
   La invención de esa tradición 'identitaria' en el caso chubutense vinculó galés/europeo sajón y habitantes originarios/Mapuche con 'argentinidad'. El trabajo de Finkelstein, Novella y Gavirati muestra cómo la presencia de las familias tehuelches en el noroeste chubutense entre 1885 y 1930 se complementó con el arribo de las familias mapuche, que cruzando la cordillera desde las regiones sureñas de Chile usaban los pasos neuquinos (de baja altitud y algunos de ellos abiertos durante todo el año) para, una vez al oriente de los Andes, poder recorrer los Territorios Nacionales de Neuquén, Río Negro y Chubut, en ese orden. Todo el proceso es documentado por informes oficiales, por los Censos Nacionales, por las historias orales, por crónicas de diverso orden, en suma un conjunto de datos que permiten reconstruir las trayectorias de vida de muchas familias mapuche al mismo tiempo que las dinámicas migracionales compelidas por las condiciones políticas, económicas, legales, etc. en general.
   Este componente migratorio completó el marco poblacional indígena que conocemos hoy en día. Los estudios más específicos de Troiano y Novella demuestran justamente cómo la versión 'historiográfica' tradicional instaló en el imaginario colectivo la supuesta 'extinción' de los Tehuelches y su reemplazo por los Mapuche. Esta cuestión, además, está vinculada con un ejercicio intelectual de los 'etnólogos', como algunos autores han sugerido en los últimos años,(4) pero se fundamenta en una lectura historiográfica que se acuñó en el transcurso del último cuarto del siglo XIX, cuando escritores como Zeballos sostenían que el asentamiento Mapuche (o para el uso de la época 'Araucano') había borrado las sociedades locales(5): la llegada desde el occidente de los Andes de parcialidades que se asentaban primero en las Pampas y después de 1885 en Patagonia (al sur de los ríos Limay-Negro) forma parte de un proceso de migraciones más amplio en tiempo y espacio conocido en la bibliografía específica como 'araucanización'.
   Para resumir la idea: uno de los problemas a investigar en los próximos años se refiere a indagar cuándo y cómo se dio, en el territorio chubutense por ejemplo, el tránsito identitario de lo tehuelche a lo mapuche: hoy en día es fácil recorrer la bibliografía específica (historiográfica, antropológica y arqueológica) y encontrar descripciones de las poblaciones 'mapuche' no así de las 'tehuelche'... y frente a la realidad social chubutense actual (y podría agregar sin temor a la rionegrina y santacruceña) surge la pregunta/problema: ¿se extinguieron los Tehuelches?
   Los múltiples procesos históricos profundizados en los artículos del libro se apoyan en el marco institucional de un estado que avanza primero militarmente para conquistar la geografía y afirmar su autoridad y después intenta completar esa dinámica por medio de la construcción de los límites territoriales de la 'nación' y la instalación del aparato administrativo. Aquí está la mejor explicación que repasa Troiano para entender porqué la población chilena, que aportó a la fundación de Esquel durante tres o cuatro décadas, 'desaparece' de las crónicas históricas tradicionales. El contexto de la discusión de límites con Chile fomenta la identificación de quiénes son 'argentinos' y 'chilenos', y en este sentido los galeses, por medio del pleibicito de 1901, ayudan a construir su imagen de 'argentinos' comprometidos. El trabajo de Nelcis Jones es muy revelador sobre el sentido que tuvo la colonización galesa de la cordillera: en tanto la disponibilidad de tierras en la colonia del valle inferior del río Chubut se veía reducida considerablemente y la presencia del estado mediatizaba cada vez más los ideales de la cultura galesa en la región atlántica, algunas familias decidieron comenzar de vuelta en Esquel y Trevelin. Otra cuestión de interés se centra en las posibilidades de entender la posición política de quienes ejercieron el liderazgo en la colonia cordillerana: ¿se enfrentaron a sus connacionales de la costa por la decisión adoptada? Y un tema aún más interesante, en este mismo sentido, se refiere a la relación que todavía tenían estas familias con las autoridades del Imperio inglés, vínculo negado insistentemente por los actores: las colonias fueron visitadas permanentemente por enviados de la Corona que cumplían diversas funciones en Buenos Aires.
   El conjunto de trabajos compilados por Finkelstein y Novella dejan muchos interrogantes respecto de algunos de estos temas mencionados y construye, con una fundamentación documental muy sólida, una interpretación alternativa de la colonización de la región cordillerana chubutense que tiene un alto grado de verosimilitud. Quedará por delante profundizar algunas cuestiones y las posibilidades de contrastar las hipótesis sugeridas en estos artículos con nuevos trabajos.

Notas

(1) Susana Bandieri a analizado esta cuestión en varios de sus artículos; como revisión general se puede consultar: "La posibilidad operativa de la construcción histórica regional o cómo contribuir a una historia nacional más complejizada", en: Fernández, Sandra y Dalla Corte, Gabriela (comps.) (2000). Lugares para la historia. Espacio, historia regional e historia local en lo estudios contemporáneos. Rosario: Editorial de la Universidad Nacional de Rosario. p. 91-117.

(2) Hobsbawm, Eric y Ranger, Terence. 2002. La invención de la tradición , Barcelona: Crítica. p. 7-23.

(3) Campi, Alessandro. 2006. Nación. Léxico de Política. Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión. p. 127-176.

(4) Nacuzzi, Lidia. 1998. Identidades Impuestas. Tehuelches, Aucas y Pampas en el norte de la Patagonia. Buenos Aires: Sociedad Argentina de Antropología. Algunos aspectos de este trabajo deben se repasados críticamente a la luz de las nuevas investigaciones.

(5) Ver el conocido libro de Estanislao Zeballos. 1878. La conquista de quince mil leguas. Buenos Aires: Establecimiento tipográfico La Prensa.

Fecha de recibido: 22 de febrero de 2008.
Fecha de publicado: 21 de julio de 2008.

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