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Mundo agrario

On-line version ISSN 1515-5994

Mundo agr. vol.11 no.22 La Plata Jan./June 2011

 

ARTÍCULOS

Procesos políticos en intervenciones tecnológicas: El caso del pollo campero en el nordeste misionero

Political processes in technological interventions: The case of country chickens in the northeast of Misiones

 

Carla De Micco

Universidad Nacional de Misiones
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET)
cardemicco@yahoo.com.ar

 


Resumen
En este artículo estudiaremos el impacto de la aplicación de una tecnología en una organización social del nordeste Misionero. Esta tecnología, el pollo campero, fue elaborada por el INTA para la producción rural familiar. La población de la organización se caracteriza por la extrema pobreza, el poblamiento reciente, y la producción de tabaco con mano de obra familiar para venta a empresas acopiadoras internacionales. En este trabajo estudiaremos cómo, en este contexto particular, la organización se apropia de esta tecnología con fines que van más allá de los pensados en su formulación, que era el mejoramiento de la genética de los pollos para el autoconsumo. La tecnología es apropiada como una forma de acceder al mercado, de modo de disputar la visibilidad de la organización como sector, y así queda en evidencia su dimensión política.

Palabras claves: Tecnología; Desarrollo Rural; Organizaciones Rurales; Política.

Abstract
In this article we will study the impact of the implementation of a technology in a social organization in the Northeast of Misiones. This technology, the country chicken, was developed by INTA for the rural household production. The population of the organization is characterized by extreme poverty, the recent settlement, and the production of tobacco with family labor for sale to international companies. In this paper we study how, in this particular context, the organization takes possession of this technology for purposes beyond those intended in their design, which was the genetic improvement of chicken for consumption. The technology is appropriate as a way to access market, to achieve the visibility of the organization as a social actor, and thus becomes clear its political dimension.

Keywords: Technology; Rural Development; Rural Organizations; Politics.


 

1. Introducción

En este trabajo analizaremos algunas dimensiones que se ponen en juego en el momento en que una tecnología es propuesta desde una agencia de desarrollo. De esta manera, queremos dar luz en cómo una tecnología puede resignificarse, trascendiendo su dimensión material para convertirse en un símbolo, vehiculizar cambios, reclamos, cuando es apropiada por una organización de pequeños productores (1), que son los actores protagónicos del campo del desarrollo rural.
La organización que fue analizada es Productores Rurales Unidos del Nordeste Misionero (PRUN) (2). Esta organización, al igual que muchas otras en la provincia, se origina con grupos de productores convocados a partir de proyectos de autoconsumo propulsados en la década del 90 por el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) y otras ONGs (Organizaciones No Gubernamentales), en un contexto de estado neo-liberal. En la coyuntura actual las organizaciones se alinean como actores claves para políticas nacionales que buscan la reestructuración de sus instituciones y el trabajo cooperativo como parte de un plan nacional de desarrollo.
Es en este contexto donde está en disputa el modelo de cambio social para el sector, como así también la estructuración política a nivel nacional, provincial y municipal. A pesar de que las viejas tendencias lejos de desaparecer se reactualizan con nuevos discursos y actores, es en el espacio de las organizaciones donde se sintetizan intereses para disputar en el estado.
La zona donde se ubica la organización estudiada, PRUN, comprende los departamentos Gral. Belgrano y San Pedro. Esta zona se caracteriza por la extrema pobreza, el poblamiento reciente en su mayor parte rural y el tamaño de las parcelas de pocas decenas de hectáreas. La producción se realiza con mano de obra familiar, para el autoconsumo y, o de tabaco para venta a empresas acopiadoras, o trabajadores transitorios. La organización está integrada por 30 grupos de base, lo que representa alrededor de 400 familias distribuidas en Parajes a lo largo de 120 km de ruta.

2. El pollo campero como innovación tecnológica

No podemos decir que una tecnología es independiente de una ideología del desarrollo. En este caso, el pollo campero INTA respondió a un modelo de desarrollo donde era necesario crear un sistema de producción alternativo al hegemónico, con un fin distinto que el ingreso al mercado.
"A comienzos de la década del 60 la producción de pollos y huevo en libertad fue siendo reemplazada poco a poco por la producción en confinamiento. Sin embargo, es saludable para la industria avícola y para los consumidores que aún tengan cabida las pequeñas granjas o la tenencia de ponedoras en las chacras como una fuente más de recursos para la familia agraria. Es por eso que, hace unos 30 años, el ingeniero Manuel Bonino y Alberto Terzaghi del INTA Pergamino, y el doctor Oscar García, genetista de la práctica privada, utilizando la genética que poseían comenzaron a trabajar en conjunto buscando un tipo de animal que se adaptara a esta demanda del consumidor. Fue así que surgió el pollo Campero INTA. Esta es un ave de crecimiento más lento que el pollo parrillero, alojado en semicautividad, alimentado en forma natural, con un mínimo de aditivos químicos, que se faena próximo a la madurez sexual, de carne firme y de sobresalientes características organolépticas", explica la médica veterinaria Zulma Canet, del Programa Prohuerta, Componente Aves, de la Estación Experimental Agropecuaria Pergamino del INTA.
Los técnicos del INTA se encuentran divididos entre los que se dedican a la investigación (en la Estación Experimental), y los que se dedican a la extensión, es decir, a la implementación de lo investigado. En Misiones esta articulación es teórica, ya que en la práctica la mayoría de los técnicos investigadores se encuentran dedicados a la investigación para el mejoramiento de especies útiles para grandes propietarios (empresarios forestales, tabacaleros o grandes ganaderos), mientras que los extensionistas alinean su trabajo con el de las ONGs, abocándose a los pequeños productores. Sin embargo, en el caso del pollo campero esta articulación teórica se dio en la realidad, más allá de la forma específica que tomó posteriormente la tecnología y el rol de los técnicos extensionistas.
El sistema tradicional de producción de pollo en Misiones consiste en la cría de "pollos comunes". En este sistema, los pollos adquieren el peso necesario para ser consumidos aproximadamente a los 6 meses de su nacimiento, en contraposición a la variedad genética "parrillero" de cría estabulada a gran escala, que lo hace a los 45 días de su nacimiento. Los pollos comunes basan su alimentación en maíz y se crían sueltos. En cambio, el pollo campero, como innovación tecnológica es genéticamente seleccionado para que sea robusto, soporte la cría no estabulada, y sin embargo tenga tiempos de engorde cortos de 80 días aproximadamente. El desarrollo de la tecnología del pollo campero está asociado con el supuesto de que el cambio tecnológico no se producía en el sistema tradicional por la falta de disponibilidad de material genético o por una resistencia al cambio por parte de los productores.
La variedad de pollos camperos, a diferencia de los comunes, es utilizada por los agricultores familiares para una producción controlada, es decir, para la venta o para alguna ocasión especial donde debe preverse la cantidad de pollos que se van a consumir. Los pollos camperos son comprados como pollitos bebes y engordados, mientras que la reproducción de los comunes es en la misma chacra. Así, los agricultores afirman estar "criando pollos para vender en la feria franca, donde tienen que llevar faenados unos 10 pollos por semana, y a veces tienen que criar de más porque vienen vecinos a buscar a la casa y ellos no pueden decirles que no les venden si los pollos están ahí".
La cría semi-estabulada de pollos camperos demanda mucho más tiempo: desgranar el maíz y molerlo, supervisar la disponibilidad de agua varias veces al día y llenar los bebederos acarreando el agua desde el pozo. También los pollos se alimentan mucho más ya que no comen insectos, semillas ni pasturas como los comunes. Esto significa un gasto de producción, al igual que la compra del alimento iniciador y de los insumos para el balanceado que complementan al maíz.
Como estudió Archetti (1985) para la producción de cuyes por parte de campesinos en las Sierras Ecuatorianas, un nuevo paquete tecnológico incluye nuevas tareas, más variables, nuevos y más insumos productivos y más trabajo. Desde el punto de vista de los extensionistas y expertos la filosofía del proyecto se basaba en la identificación de las necesidades hipotéticas de la población. Ellos asumían que las necesidades campesinas no estaban satisfechas con el nivel de producción de cuyes existentes. Sin embargo, como demuestra a lo largo del artículo, la producción tradicional de cuyes se desenvuelve dentro de un tipo de necesidades preferenciales asociadas al modo como los cuyes circulan en las arenas social y simbólica. Archetti argumenta que en toda sociedad existe un contexto institucional que embebe las elecciones y preferencias. Esta argumentación está reforzada por el hecho simple de ver el mundo simbólico en relación a la vida cotidiana de las mujeres.
Para los productores de PRUN, la cría de pollo pasó de ser trabajo femenino y de niños a trabajo masculino sólo en el caso de que el ingreso monetario de la familia dependiera exclusivamente de la venta de dichos pollos. Por ejemplo, la cría de pollos como trabajo masculino en las familias de la organización sólo se llevó a cabo en gallineros comunitarios que manejaron hombres que cambiaban su trabajo de "changarines" a productores. A partir de un subsidio proveniente del Banco Mundial para trabajadores transitorios, donde la organización PRUN fue beneficiada, se construyeron 3 gallineros comunitarios en el paraje Giachino, en San Antonio. Los acuerdos entre los integrantes del grupo consistían en que una persona (siempre fue un hombre) era quien debería realizar las tareas de cuidar el plantel de pollos, mientras que las tareas asociadas a la faena serían compartidas por el resto del grupo. Así, la persona encargada de cuidar los pollos ganaría un porcentaje del dinero de la venta, que se realizaría a través de la organización, mientras que el resto del grupo ganaría 10 pollos por faena. En todos los casos, el hombre encargado de cuidar el plantel había dejado de realizar un trabajo extra-predial que significaba un ingreso monetario a la familia (en un caso un trabajo en el aserradero, en otro, "changas" a vecinos).
Esta forma de producción no estructura la dieta de los productores de pollos camperos, quienes siguen prefiriendo el sabor de los pollos comunes y los continuan criando para autoconsumo. Los compradores (vecinos y mercados locales) compran el pollo campero por preferirlo antes que al parrillero, pero en todos los casos son personas que debían comprar pollos ya que no tenían producción propia, o no estaba dando a basto para el consumo familiar (la mayoría de las veces familias productoras de tabaco).
Ahora bien, la tecnología en su dimensión simbólica se encuentra asociada con la dinámica específica de la intervención del desarrollo rural. El significado y el lugar que ocupa dicha tecnología se constituyen en el proceso particular de la interacción entre productores y técnicos. Para caracterizarlas, en nuestro terreno de estudio podemos diferenciar las instancias de primer grado -reuniones entre productores y técnicos- y las de segundo grado -reuniones de equipos técnicos-. Esta diferencia se debe a la particularidad de los programas de desarrollo, que financian proyectos para grupos individuales, donde la función del técnico está asociada a un proyecto y no a una institución. En consecuencia, surgen las instancias de segundo grado, no planificadas desde los programas, donde se plantean objetivos de plazos mayores y en gran medida distintos de los de los programas. Los proyectos resultan así en un recurso administrado por los equipos técnicos, y un medio para cumplir sus objetivos propios de desarrollo rural.
Los objetivos de los equipos técnicos se encuentran asociados a diferentes grupos políticos de la provincia, con sus respectivos análisis de coyuntura, la visión del estado e instituciones y formas de disputar poder político con los demás grupos. El terreno de batalla de dichos grupos son cada territorio, las organizaciones insertas en él, los espacios de articulación, los gremios, las instituciones estatales, partidos, iglesia. El poder puede verse reflejado en el grado de representación del sector (de acuerdo a cuantas organizaciones se conduzcan y la reputación de estas organizaciones) y en los cargos que se consigan. Las tecnologías como el pollo campero resultan así de un recurso más, administrado por los equipos técnicos y asociados a determinados objetivos políticos.
Sin embargo, los agricultores no son receptores pasivos de estas dinámicas, sino que crean y recrean realidades re significando y disputando el espacio de los proyectos y de la "asistencia técnica". Los agricultores familiares administran las relaciones con los diferentes actores, acompañando procesos con distintos niveles de involucramiento y participación, explicitando contradicciones para ganar terreno en los espacios de toma de decisiones y adquiriendo competencias en los mecanismos de gestión. De esta manera se va construyendo una lógica particular, que significa una resistencia tanto al modelo del productor sometido como mano de obra barata en su propia chacra (modelo propulsado desde los agronegocios), como al de productor abocado a la auto subsistencia en lugar de a la producción comercial, en consonancia con las propuestas de los planes compensatorios de desarrollo rural. Es decir, resistencia al modelo neoliberal como lo dado, y sobre lo que hay que adaptarse.
Thompson en Costumbres en Común (1995) plantea la posibilidad de hablar de cultura popular a partir de un caso concreto, que es la transición del feudalismo al capitalismo. Su hipótesis es que toda reacción social está culturalmente construida. Se opone a la idea de que el capitalismo se impone, sino que lo considera un proceso singular, y en cada caso se constituye mediante un orden social particular. La forma del capitalismo es función de la resistencia: al ser un proceso activo por parte de sectores subalternos, es fundamental la experiencia de los actores. Los grupos dominantes coordinan sus intereses con los intereses de las clases subordinadas, ya que en un contexto de sociedad de masa el poder del estado debe consolidarse sobre el consenso, por lo que surge de un juego de presiones y de concesiones.
El poder de la experiencia radicaría en poder disputar en los mismos términos que fueron los hegemónicos. En Misiones, el papel del estado pasó de ser benefactor en los años 70, a ser compensatorio, o en el mejor de los casos, y en forma muy fragmentada y progresista, a organizar a los productores para estar en condiciones de bregar por el estado de antaño, adquiriendo el suficiente poder organizativo y económico para poder ser un actor relevante en la disputa de representatividad a nivel político. Sin embargo, los productores, en la actividad en la que se encuentran actualmente, se saben actores con poder de decisión y lucha, de alguna manera están organizados, existen redes, saben que esperan del gobierno, se resisten al nuevo papel del estado, exigiendo a los agentes de su transformación, es decir a los políticos, y a las políticas por ellos representadas, el papel que tuvieron en el momento que el estado respondía por ellos de igual forma que hoy lo hace para las empresas con poder político: a través de protección de precios, subvenciones, asesoramiento técnico gratuito etc. Los productores son "rebeldes", en el sentido Thompson, apropiándose de un discurso conservador en comparación con el ecologista o campesinista de las ONGs: el mantener la visión desarrollista, les da sustento para bregar por el estado benefactor de antaño.

3. La aplicación de la tecnología: la incubadora.

En la organización PRUN, el módulo de incubación de pollos fue una novedad para la obtención de genética mejorada in situ. Sin embargo, los reiterados problemas surgidos por el inicialmente simple emprendimiento, fueron llevando a la estructuración de toda una organización. El proyecto consiste en obtener pollitos bebe camperos a partir de un plantel de "padres", esto es, alrededor de 100 gallinas y 10 gallos que proveen de huevos que son incubados en una incubadora. Este emprendimiento provee alrededor de 200 – 300 pollitos semanales.
El módulo de incubación implica criar el plantel de "padres" desde que son buscados cuando tienen unos pocos días de edad, en una camioneta del INTA desde Pergamino. Posteriormente se los acoge en cajas dentro de la casa y se los alimenta con un alimento especial. Se los somete a un programa de vacunación, y cuando ya son mayores, a los 45 días aproximadamente, son trasladados al gallinero.
Las tareas diarias consisten en la preparación del alimento balanceado (molienda de maíz, mezclado con los otros insumos), verificación del estado sanitario del plantel y si hubiera algún enfermo se lo encierra para su tratamiento. Se realiza una recolección diaria de huevos para completar la incubadora posteriormente a su desinfección. También, diariamente debe verificarse el funcionamiento de la incubadora, si hay corte de luz debe encenderse un grupo electrógeno. La incubadora se encuentra en un cuarto especial de la casa. Cuando los pollitos bebé nacen, una vez por semana, deben ser trasladados a las cajas con la lámpara, y alimentados hasta que son buscados para su distribución Además hay todo un trabajo de gabinete asociado a este proyecto. Debe planificarse la distribución de los pollitos antes de su nacimiento y registrarse todos los gastos involucrados en el proceso (insumos, luz, combustible para el grupo electrógeno, etc.). También registrar los pesos de los pollos en relación al tiempo, y al alimento consumido, para poder informar a los compradores de pollitos bebé los detalles de esta producción.
Para poder visualizar la forma en que la aplicación de una tecnología posibilitó la estructuración particular de toda una organización, es necesario comprender el contexto histórico asociado a ella. El emprendimiento módulo de incubación comenzó a principios del 2006, con dos incubadoras: una incubadora en el Paraje Dos Hermanas, a cargo de una cooperativa, y en el Paraje Central, a cargo de un grupo de productores. Que fuera éste el emprendimiento estructurante de toda la organización tuvo que ver con las características del proceso organizativo que se estaba dando en los parajes donde el emprendimiento fue llevado a cabo.
En el Paraje Central el poblamiento se inicia en la década del 70 con productores provenientes de diferentes estados de Brasil y del sur de la provincia, en sus términos "en busca de mejores tierras para la producción". Estos productores en su mayoría viven de la producción del tabaco. Ante la ausencia de instituciones formales, son las comisiones vecinales las que construyeron la iglesia, las escuelas del paraje, las que organizaron la mensura de tierras. Los vecinos más activos en estas comisiones son los que comenzaron a ver en las propuestas provenientes del INTA y otras ONGs la alternativa para un desarrollo en las chacras. No es sólo la posibilidad de acceso a créditos y subsidios, sino que participar en la organización, para ellos, significaba ser parte de una comisión que pudiera ser capaz de producir competitivamente y comercializar la producción de la zona.
En el Paraje Dos Hermanas, en cambio, el poblamiento fue más antiguo: la población llegó a la zona para trabajar en obrajes y aserraderos en los años 50, y ocuparon chacras sólo para que la familia pudiera abastecerse de productos para consumo, pero la fuente de ingresos para la mayoría radicaba en el trabajo extra-predial. El interés por la organización era más bien político, siendo la cooperativa, de unos 20 socios aproximadamente, fuertemente conducida por su presidente. El proceso organizativo por el que estaba transitando la cooperativa tenía que ver con la articulación a nivel provincial para la gestión de subsidios y puestos de trabajo a partir de un emprendimiento de acopio de granos en la zona desarrollado por la provincia con fondos del FET (Fondo Especial del Tabaco, que se ejecuta en parte a través del Instituto de Fomento Agrícola e Industrial de la provincia).
La organización PRUN se conformó como tal en el 2005, a partir de la creación de un espacio asambleario donde participaban los "grupos de base" (grupos del INTA y del Programa Social Agropecuario que venían trabajando en la zona desde inicio de los años 90). La propuesta se originó desde el equipo técnico cuando se sumaron a él personas con trabajo previo en procesos organizativos de carácter más reivindicativo asociado al accionar de la iglesia católica. Fundamentalmente se abordaban problemas de tierras (desalojos por parte de empresas para realizar plantaciones de monocultivo) o de derechos de pueblos originarios. Estos técnicos provenían de otras provincias (Santiago del Estero, Formosa) y articulaban su accionar en Argentina con el Movimiento Nacional Campesino Indigna y con el MST (Movimiento Sin Tierra) de Brasil mediante encuentros y pasantías.
Las propuestas de estos técnicos tenían un carácter fuertemente combativo, donde el trabajo en producción era considerado sólo como una forma de legitimación del técnico siendo el propósito fundamental conformar una organización política. Sin embargo, con el transcurso del tiempo este carácter se fue transformando. La primera transformación surgió por la disputa de la conducción política de la organización, dada por la cooperativa donde se desarrollaba uno de los emprendimientos de incubación. El presidente de la cooperativa de Dos Hermanas comenzó a cuestionar el carácter combativo de la organización, que le impedía articular con instituciones de la provincia y el municipio. También comenzó a demandar que los productores no podían participar de la toma de decisiones con respecto a los proyectos productivos, o a las incorporaciones de los técnicos, quienes "utilizan la organización para posicionarse en sus puestos de trabajo". De estas primeras demandas surgió una dirección colectiva, esto es, 6 productores representantes de 6 zonas de la organización (cada zona abarca unos 5 grupos de base), que centralmente pasaron a administrar los recursos económicos de asistencia técnica y proyectos. La cooperativa de Dos Hermanas finalmente se fue de la organización a mediados del 2007 ya que no logró terminar con el enfrentamiento implícito de la organización con el gobierno provincial.
Sin embargo el proceso de disputa por los objetivos de la organización siguió en marcha. La transformación del carácter de lo productivo-comercial dentro de la organización se dio a través de la participación y fortalecimiento del espacio "área de producción". Este espacio era una reunión mensual de la organización, donde se discutía y se trabajaba en temas productivos-comerciales. La participación constante y de la mayoría de los dirigentes de los grupos logró poner en la agenda temas que trascendían los propuestos inicialmente, relacionados con la distribución en la organización de los recursos gestionados por los técnicos. Estos recursos generalmente eran proyectos de autoconsumo para grupos de productores. Ahora, problemas presentados por el emprendimiento del módulo de incubación de Central llevaron a pensar a los emprendimientos como de incumbencia de toda la organización, que debían ser regulados por ella, y a pensar en escalas de producción, y por lo tanto tipos de proyectos, más grandes o transversales. Problemas concretos como la oferta desmedida de pollitos para la poca demanda de la zona, la falta de vehículo para transportar a los pollitos bebe, la falta de coordinación para llevar pollos en un solo viaje para la misma zona; también que los pollitos se juntaban en las instalaciones del productor del emprendimiento quien ya no tenía ni lugar apropiado para el acopio, ni maíz suficiente, demandaron respuestas consensuadas y que requerían tanto la asignación de recursos como el compromiso y organización de los grupos en el emprendimiento.
Otros cuestionamientos que dieron aun mayor profundidad a la discusión de la estructuración de la organización, son los relacionados con el punto hasta el cuál debía subsidiarse el proyecto, cuál debía ser el beneficio económico de quien realizaba el cuidado del plantel, y la determinación conjunta del precio de los pollitos bebe. De esta manera comienza a tomar forma en la organización lo que se llamó proyectos transversales, relacionados al mejoramiento genético, al alimento balanceado, a la sanidad, etc.

4. La comercialización y la formulación de un proyecto provincial

La comercialización representa un tema clave en las organizaciones de productores rurales. Es el punto crítico invisibilizado por los planes y programas de ayuda, ya que está asociado con la idea previa de productor como campesino arraigado a sus costumbres y con una lógica por fuera de las leyes del mercado. Entonces desde los programas estatales parecería que con lograr introducir tecnologías apropiadas y procesos organizativos, naturalmente decantará la comercialización, considerando que el mercado provee de igualdad de oportunidades para todos.
Sin embargo, el monopolio de los canales de comercialización por parte de empresas hace que sin el subsidio al menos en sus etapas iniciales de la comercialización, la mayoría de los emprendimientos estén predestinados al fracaso. Por ejemplo, la falta de acceso a controles de calidad, de personas encargadas de la gestión de la venta, a la administración, a la publicidad, al empaquetamiento, a fondos para el acopio de producciones y para emergencias. Todos estos elementos son sin embargo manejados fluidamente por empresas y hasta por intermediarios. Además, actualmente los productores se encuentran inmersos en redes de comercio para colocar los excedentes de producción, que implican formas jerarquizadas de organización (asociadas a las características del poblamiento con diferenciaciones internas en lo social y cultural). Entonces, vender a través de la organización significa abandonar dichas redes, lo que no se realizará fácilmente si no hay garantías de compra o precios atractivos.
La reiterada falla en comercializar las producciones de los grupos de productores llevó a dos procesos: una paulatina falta de participación y la no renovación del ciclo productivo de producciones alternativas para venta, por un lado, y a la venta de productos en las ferias francas, que conllevó a la concentración de la actividad de comercialización en pocos productores quienes llevan los productos a las ferias de Iguazú.
Sin embargo, se avanzó en la explicitación de un modelo de produción– comercialización, de líneas productivas, definiendo los procesos que deben ser financiados. Son estas propuestas las que a nivel provincial permiten un posicionamiento político diferencial de la organización.

5. El proyecto productivo

En sucesivas reuniones del "área de producción" realizadas desde el 2006 hasta la actualidad, donde participaron los dirigentes de la mayoría de los grupos de la organización, se fue construyendo un proyecto propio que incluye diversas acciones y emprendimientos y que conforman el proyecto productivo comercial concreto de la organización. Este proyecto toma la forma de metas y estrategias de acción, que algunas fueron alcanzadas hasta el momento y otras constituyen los futuros desafíos.
Las propuestas se encuentran vinculadas a algunas concepciones particulares sobre el desarrollo rural y la agricultura familiar.
Una concepción es la organización como actor clave para la producción competitiva, donde pueda llevarse a cabo la planificación de la producción, establecer mecanismos de toma de decisión y de comunicación cooperativos. Esta idea se contrapone a la de una determinada producción o tecnología como "salvadora". De esta manera emergen como estrategias para consolidar el circuito producción-comercialización las producciones tradicionales, como lo son en la zona los cerdos, pollos y verdura, donde el conocimiento previo de los colonos es un insumo fundamental. Así, una vez estructurada la organización en la compra de insumos en forma colectiva, la planificación de la producción y la venta conjunta, se pueda avanzar sobre otras producciones de aún mayor rentabilidad.
Otra concepción compartida considera que las innovaciones para aumentar la escala o eficiencia de producción adquieren sentido para los productores en el momento que pueden insertar sus productos en el mercado. Esto se contrapone a quienes encuentran razones de pobreza de los productores en la no maximización de la eficiencia de las producciones de la chacra en general. Por ejemplo, en la producción de tabaco, que es la que se comercializa, se maximiza la eficiencia, mientras que en las producciones para el autoconsumo se priorizan las variables de producción que disminuyen los tiempos, el trabajo involucrado o los riesgos.
Por último, se plantea que el desarrollo se desenvuelve en etapas sucesivas. Se conciben la tecnificación y organización como procesos. La ausencia de efectivo circulante en la colonia imposibilita la inversión, así como también mantiene en un estado precario a los productores en lo que respecta a salud, educación y movilidad. Partiendo de esta realidad, donde no están resueltas cuestiones indispensables para la reproducción familiar, se plantea como primera etapa optimizar el tiempo de trabajo en las chacras, respetando las lógicas de supervivencia desarrolladas en la región. Esto es, fundamentalmente, aumentar el rendimiento de las producciones comercializables, tanto de maíz por hectárea, como de carne mejorando la genética para aumentar la conversión alimento-carne.
De los emprendimientos productivos, surgidos desde el "área de producción", pueden diferenciarse los grupales de los transversales, aunque están claramente vinculados. Los emprendimientos grupales en general consisten en la producción de pollos o cerdos en forma individual o conjunta, siendo siempre comunitaria la venta y la compra de insumos. Los grupos están conformados por 10 miembros aproximadamente, donde hay un presidente, secretario y tesorero, teniendo fondos propios para sus emprendimientos (surgidos de rozados comunitarios, de organización de fiestas, etc.). Otros emprendimientos son botiquines comunitarios, maquinas de uso colectivo, fabricación de dulces, capacitaciones específicas, etc.
Dentro de lo que son emprendimientos transversales, que involucran a todos los miembros de la organización, pueden mencionarse los vinculados a la producción y los vinculados a la comercialización:

- Producción

1) Maíz: Como insumo fundamental para todas las producciones de carne (pollo y cerdo) se trabaja en tres aspectos: genética, siembra y conservación. La genética a través de semilleros con variedades locales mejoradas que abastecen los productores de la organización, la siembra con sembradoras a tracción animal que reemplacen la sembradora manual, y la conservación a través de la implementación de silos plásticos.
2) Alimento Balanceado: La nutrición es la base de la pirámide de producción animal, seguida por el manejo, la sanidad y la genética. Tradicionalmente los productores de la zona alimentan a sus animales con mandioca, maíz, zapallo y verdeo. Para el caso de los monogástricos (pollos y cerdos) esta dieta es deficiente en su composición por su bajo contenido de proteína y alto en hidratos de carbono y fibras, lo que conlleva a una deficiente ganancia de peso por día y de conversión alimento consumido-peso adquirido. El alimento balanceado que contiene el aporte nutricional faltante se consigue a alto precio en las agropecuarias, lo que prácticamente no deja ganancia para la venta del animal. Por lo tanto, la elaboración de un alimento balanceado de producción local y económica a partir de la compra de los insumos en las aceiteras y frigoríficos como así también la disponibilidad de implementos y herramientas adecuados para su manufactura, constituyen un pilar esencial para la producción para la venta.
Se compran colectivamente los insumos complementarios al maíz (que es producido en cada chacra) para el alimento balanceado (harina de carne, pellet de soja, núcleo vitamínico-mineral), mediante un sistema de crédito. Esto es, se realizan encargos por grupo, se entregan los insumos y se descuenta de la venta de la producción, que se realiza a través de la organización. Existe un encargado del área que centraliza todas estas tareas, a través de la información brindada por los delegados de grupo y zonales.
También se implementaron micro fábricas zonales que funcionan en conjunto con las maquinarias de algún vecino que pone a disposición para la elaboración del balanceado casero (molino forrajero, motor, mezcladora, secadora de granos). El traslado de los insumos a grandes distancias de los granos para moler, secar y embolsar es la mayoría de las veces no redituable. Se producen aproximadamente 2 o 3 ha de maíz por productor, esto es unas 2 toneladas, lo que significa unas 3,5 toneladas de balanceado, y las distancias hasta la ruta oscilan entre 10 y 40 km. por caminos de tierra un muy mal estado, careciendo los productores de transporte. Por lo que la implementación de las micro fábricas se tornó fundamental tanto para bajar los costos, como para aumentar la escala de producción.
Las micro-fabricas implementadas se distribuyeron con una lógica geográfica: una por zona, cubriendo las 6 zonas de PRUN, y se utilizan mediante acuerdos de funcionamiento de los grupos de cada zona.
3) Equipo de capacitación: planifica las actividades de capacitación para producción de pollos, estas actividades son obligatorias para los productores que comercializan pollos con la organización.
4) Núcleo genético de pollos camperos: El pollo campero presenta características fundamentales para la producción de pollos. Tiene un índice de conversión igual al del pollo parrillero (3:1), sin embargo por su crecimiento lento presenta mayor robustez, adaptabilidad al clima, resistencia a las enfermedades, etc. Es decir, es apto para ser utilizado para las familias que se inician en la producción de pollos para venta, ya que es más resistente a desviaciones de manejo y de las condiciones materiales de producción. La producción de pollos actualmente es de baja escala, con los pollitos bebe provenientes de las dos incubadoras de la zona (Parajes Central y Dos Hermanas), más un porcentaje de pollitos bebe parrilleros comprados en agropecuarias. La incubadora del paraje Central (San Antonio) es la que pertenece a la organización y se encuentra funcionando en la chacra de un productor, elegido especialmente para dicha tarea en forma colectiva en el área de producción hace tres años, y tanto el volumen y distribución, como el precio de venta de los pollitos, son acordados en dicha área.
Aproximadamente resulta de una producción de 2.000 pollitos mensuales (800 pollitos cada incubadora más 400 de agropecuarias). La distribución aproximada de la producción es de 20 grupos de 5 familias productoras, con 20 pollos cada una, o gallineros comunitarios con 200 pollos, que se encuentran produciendo en forma escalonada en el tiempo. Esto significa que el total mensual necesario para abastecer esa cantidad es de 12 000 kg. de maíz. Esta cantidad de pollitos dado por la capacidad límite de las incubadoras se presenta insuficiente para un aumento de escala.
Esta etapa implica el aprendizaje de manejo en cautiverio, y la generación de mecanismos en la organización de la actividad conjunta: gallineros comunitarios, manejo del fondo rotatorio, distribución de insumos al interior del grupo, elaboración de reglamentos, control de calidad para la venta, etc.
5) Sanidad: A partir de un Curso de Agentes de Sanidad Animal dictado en la Escuela de la Familia Agrícola de San Pedro en el 2006, se conformó un equipo de aproximadamente 6 jóvenes agentes rurales de sanidad animal, quienes en general son integrantes de diferentes grupos de la organización, y se encuentran dedicados a realizar tanto asesoramiento técnico como el seguimiento en sanidad de los proyectos productivos de los grupos. Se ocupan de la prevención y el control de las enfermedades infecto – contagiosas, además de contar con dos médicos veterinarios para el monitoreo, y el apoyo de SENASA para capacitación permanente del tema.

- Comercialización

1) Estudio de mercado y sondeo permanente de las ciudades de Iguazú y Eldorado: en el marco de un Proyecto de voluntariado de la Universidad Nacional de Misiones, se determinaron precios, capacidad de demanda, etc. A partir de análisis de costos y rentabilidad, se priorizaron como productos para la inserción inicial de los productores al mercado el pollo campero y el lechón criollo, asociados al alza de los precios de los productos alimenticios (relación de cambio con Brasil, y aumento del control en la frontera que protege mercado local).
2) Marca: en el marco del mismo proyecto se elaboró una marca, resultado de distintas capacitaciones y de ser tratada en los grupos de base y en el "área de producción". La marca elegida colectivamente para los productos es "Chacra Viva" con el slogan de "Productos de la Tierra y el Trabajo". La marca se plasmó con un logo en almanaques y folletos, y en las bolsitas para la comercialización.
3) Permisos de transporte y venta: a través de la vinculación con la dirección municipal de bromatología en Iguazú se obtuvieron permisos de transporte y venta para la inserción de alimentos de la chacra en el mercado. También con la municipalidad de San Pedro lográndose una habilitación municipal para el traslado de pollos faenados en las chacras.
4) Planta de Faena: fue construida en el paraje Central (San Antonio), por el grupo Amistad, con recursos tanto municipales como gestionados por la organización, y la mano de obra aportada por el grupo. La faena se realiza por grupos, de forma planificada para la comercialización, siendo supervisada por un veterinario parte del equipo técnico.
5) Transporte: Sólo el 5% de las familias tienen un medio de transporte como automóvil o camioneta propios, quedando de todas formas inutilizables los días de lluvia por el mal estado de los caminos, y estando la mayor parte de las chacras a más de 10 km. del asfalto. Por lo tanto, para asegurar la venta se avanzó en la adquisición de una camioneta con equipo de frío comunitario, que realiza un circuito periódico de acopio y posterior venta.
6) Equipo de Ventas: se conformó un equipo de 6 integrantes, abocados a realizar las tareas asociadas a la comercialización: pre-venta y venta. También tareas de planificación de la producción para poder cubrir la continuidad de productos en el mercado. Se comenzó a planificar desde la producción de maíz, hasta la producción de pollos y en parte la de lechones, y se están haciendo compromisos con los grupos para asegurar un volumen de venta constante, que permita realizar negocios con anticipación.
Para ejecutar esta propuesta se definió un cronograma de ventas y de circulación de la información interna; en donde durante los primeros 15 días de cada mes en cada reunión de grupo se recoge mediante planillas la cantidad de productos a comercializar ese mes, las planillas con esa información llegan a la reunión del "área de producción". Luego se reúne el Equipo de Ventas para organizar esas ventas, durante la cuarta semana de ese mes se realiza la pre-venta en los comercios, los controles sanitarios pertinentes, y en la primera semana del mes próximo se realiza la venta.
Podemos ver que la organización entonces se estructura de manera que proyectos transversales en manos de grupos o familias están en función y regulados por la organización, de manera de controlar la cadena productiva: desde la obtención de genética, hasta la alimentación, la sanidad, y la venta. También hay personas con funciones específicas, lo que genera todo un sistema de circulación de la información y de mecanismos de toma de decisión específicos.

6. El pollo campero y la visibilidad política

El desarrollo es pensado como una forma exclusivamente técnica, es decir a-política, de mejorar las condiciones de vida de una población que tiene asignada una cierta función en la comunidad nacional. Sin embargo, a fin de esta última década en Argentina, el desarrollo rural presenta más complejidades. Ante un estado que comienza a posicionarse en un contexto de conflicto de intereses entre grupos de poder, las instituciones del desarrollo comienzan a ser redefinidas. A diferencia de los noventa, donde dichas instituciones aparecían descentralizadas – bajo la forma de programas nacionales, provinciales y ONGs - y desfinanciadas, ahora se encuentran en proceso de fortalecimiento y reestructuración, trabajando con actores que se espera jueguen un papel político en dicho contexto. De esta manera la dimensión política del desarrollo se hace visible.
Es bajo esta mirada que pueden analizarse los fenómenos asociados al desarrollo rural en la población de agricultores familiares del nordeste misionero. Los actores clave pasan a ser las organizaciones rurales, donde se conjugan accionar e intereses de productores rurales, técnicos de las distintas agencias de desarrollo, y funcionarios políticos. De esta manera, la supuesta apoliticidad del desarrollo puede pensarse como asociada a procesos hegemónicos de acumulación de poder, que sigue actuando asociada a formas "políticamente independientes" de organización, y encarnada en la dicotomía protesta-clientelismo. Las políticas que se implementan en la primera década del 2000 en la Argentina, que retoman al menos parcialmente la idea del estado pensado como figura central en la regulación económica, y de las organizaciones de desocupados como actores políticos sustentando un modelo de país, se introduce en el contexto específico del desarrollo rural. Ahora son las organizaciones y partidos políticos quienes aparecen como encargados de conformar la nueva institucionalidad del desarrollo, y no sólo grupos nacionales y trasnacionales de poder actuando a través de ONGs y programas nacionales y provinciales. Sin embargo, los procesos históricos siguen actuando recreando realidades y delimitando formas posibles de actuar y de intervenir en el desarrollo.
En este contexto es que toma relevancia el espacio del Foro Provincial la Agricultura Familiar. Comienza hace unos años como un espacio promovido desde el gobierno, donde participaban organizaciones con consignas fundamentalmente políticas. Sin embargo, la trascendencia del Foro cambia drásticamente cuando se presenta como contraparte de la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la provincia (ex PSA). Esta nueva Subsecretaría aparece como un espacio capaz de gestionar fondos, de reestructurar la asistencia técnica a partir de englobar todos los programas que estaba actuando en forma descentralizada en el país. Este proceso es a su vez regulado desde el Foro a través de las organizaciones, las que proponen las políticas para el sector, negociando a su vez a escala provincial y nacional con estructuras burocráticas e intereses encontrados.
Es en este espacio que las propuestas se tornan como el punto clave del desarrollo del sector, y PRUN se posiciona como organización capaz de explicitarlas. Recapitulando, a través de la incorporación de una tecnología como el pollo campero, que se introduce como un elemento estructurante en procesos organizativos históricamente determinados de productores y técnicos, se delimita toda una forma particular de sistema cooperativo. La organización convocada alrededor de la producción y comercialización de pollos se presenta como un actor político que disputa la viabilidad del sector, y defiende formas específicas inclusivas de organización de la producción. Son sus consignas productivas las que son discutidas y promovidas en las comisiones para el trabajo de la Subsecretaría, y para ser negociadas con la provincia. Los dirigentes participan activamente de los espacios, logran acceder a cargos de responsabilidad y definición, y funcionan de nexo entre las organizaciones de carácter "político", con las de carácter "independiente", definiendo las formas y tipos de financiamiento para el sector y la asistencia técnica.

Notas

(1) En este trabajo utilizaremos indistintamente los términos agricultor familiar y pequeños productores rurales.

(2) El nombre de la organización fue cambiado para preservar la identidad de las personas involucradas en los procesos que se describen.

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Fecha de recibido: 24 de noviembre de 2010.
Fecha de aceptado: 3 de febrero de 2011.
Fecha de publicado: 5 de julio de 2011.