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Interdisciplinaria

versión On-line ISSN 1668-7027

Interdisciplinaria vol.27 no.1 Ciudad Autónoma de Buenos Aires jul. 2010

 

Desarrollo de una escala de medición de la resiliencia con mexicanos (RESI-M)

Construction of a measurement scale of resilience in mexicans (RESI-M)

Joaquina Palomar Lever* y Norma E. Gómez Valdez **

*Doctora en Psicología. Profesor-Investigador de la Universidad Iberoamericana (UIA).Ciudad de México. E-Mail: joaquina.palomar@uia.mx
**Licenciada en Psicología. Asistente de Investigación de la Universidad Iberoamericana (UIA).Prolongación Paseo de la Reforma 880, Lomas de Santa Fe, México, C.P. 01219, México DF - México

Resumen

Las personas que viven situaciones muy adversas, pueden sufrir consecuencias muy serias en su desarrollo psicológico. Sin embargo, se ha podido constatar que algunos individuos logran no solo superar la adversidad, sino incluso salir fortalecidos de ella. A estas personas se las llama resilientes. La resiliencia no es unidimensional o un atributo dicotómico que las personas tienen o no tienen; implica la posesión de múltiples habilidades en varios grados que ayudan a los individuos a afrontar (Reivich & Shatté, 2002). El objetivo del trabajo que se informa fue desarrollar un instrumento con población mexicana (Escala de Resiliencia Mexicana, RESI-M), tomando como base dos escalas que miden la resiliencia en adultos: The Connor - Davidson Resilience Scale (CD-RISC) de Connor y Davidson (1999) y The Resilience Scale for Adults (RSA) de Friborg, Hjemdal, Rosenvinge y Martinussen (2001) para lo cual participaron 217 sujetos de 18 a 25 años, de ambos sexos. Los resultados muestran que 43 ítemes cargaron en cinco factores: (1) Fortaleza y confianza en sí mismo, (2) Competencia social, (3) Apoyo familiar, (4) Apoyo social y (5) Estructura. Asimismo, se observó que existen diferencias estadísticamente significativas en los factores de la resiliencia, de acuerdo con el sexo, la edad y el estado civil, observándose que las mujeres obtienen puntajes más altos en apoyo social, el grupo de más edad tiene un mayor promedio en competencia social y apoyo familiar y final-mente las personas casadas se sienten más fuertes y con más confianza en sí mismas y los solteros perciben un mayor apoyo social en comparación con los casados.

Palabras clave: Medición; Resiliencia; Escala; Fortaleza; Confianza en sí mismo.

Abstract

People who live through adverse situations may experience serious consequences in their psychological development. However there is evidence that show that many individuals have not only been able to overcome such difficulties but have emerged stronger from them. These people we may call resilient. Resilience is not a dimensional or a dichotomous attribute that individuals have or have not; it implies the possession of multiple habilities in some level that help individual to cope (Reivich & Shatté, 2002). The object of the current study has been to develop a scale with Mexican population (Mexican Resilience Scale RESI-M) the use of two scales which may be used to measure resilience in adults. The Connor- Davidson Resilience Scale (CD-RISC, 1999) and the Resilience Scale for Adults (RSA - Friborg, Hjemdal, Rosenvinge, & Martinussen, (001)). The research included 217 adults between the ages 17 to 25 of both sexes. The results showed that of the 43 recognized items, five factors have been formed. (1) Strength and confidence in theirselves: Personal competition, high standards and determination. It is the conviction that one is sufficiently prepared to be able to face any situation that appears even if unforeseen. It is the conviction that, although not all the answers might be known, one can look for them and find them. It refers to the set of positive expectations on oneself or more specific oneself actions, as well as to the aptitude to accept or to cope with events in spite of the stress that they may inflict with it. (2) Social competence: Capacity or ability of the subject to interact in a successful way with his environment and to achieve the legitimate satisfaction of his needs, upon exercising determined influence on his similar (in the sense of to be taken into account), is a quality very related to the health, the emotional adjustment and the welfare of the individuals. (3) Family support: It refers to the time that the members of the family share, the loyalty that exists among them and the fortress of the family ties. (4) Social support: It refers tothe existing links among the subject and a definite assembly of people, with which is feasible the exchange of communication, solidarity and confidence. (5) Structure: It is understood like the rules and the activities that carry out the people and that facilitate them to have organization and order in their life.
At the same time they observed the existence of statistical differences in the factors of the resilience according to gender, age and marital status, observing that women obtained higher scores in social support, the older group has higher scores in social competence and familiar support and finally, married people feel emotionally stronger and higher self-confidence and single group senses higher supported (social support) than married. To conclude we can affirm that according to the results of this study, it can be observed that this construct is multidimensional since includes abilities of diverse type that help the individuals to cope in life. The RESI-M contains five dimensions, in which they are grouped some of the characteristics that emphasize the resilient answers in different levels: individual, family and social. The individual level is very important since this related to behaviors such as to set goals, to be motivated, to be engaged, to have self-control, to be responsible, to make decisions, to confront pacific and objectively the problems, to have an internal locus of control and a sense of life, as well as to be optimist, they are very powerful tools to confront difficult situations. It is considered besides that the family support is the most important social backup, since is in the family breast where is educated the children, security offers them and so much material as emotional support. Nevertheless other sources of support exist such as the school, the friends, the tutors, among others, that also they respond to the needs of the individuals.

Key words: Evaluation; Resilience; Scale; Hardiness; Self-confidence.

Introducción

Resiliencia

La resiliencia es un tema estudiado en la actualidad por la importancia que tiene para la promoción del desarrollo (Salgado, 2005) y se ha definido como la capacidad de las personas para desarrollarse psicológicamente sanas y exitosas, a pesar de estar ex-puestas a situaciones adversas que amenazan su integridad (Rutter, 1993).
De acuerdo con P.J. Mrazek y D. Mrazek(1987) existen 12 habilidades que distinguena una persona resiliente y son las siguientes:

1.- Respuesta rápida al peligro: es la ha-bilidad parareconocer las situacionesque ponen al sujeto en riesgo.
2.- Madurez precoz: desarrollo de la ca-pacidad de hacerse cargo de sí mismo.
3.- Desvinculación afectiva: se refiere aseparar los sentimientos intensos sobre uno mismo.
4.- Búsqueda de información: se refierea la preocupación por aprender todo lo relacionado con el entorno.
5.- Obtención y utilización de relaciones que ayuden a subsistir: es la capacidad para crear relaciones que beneficien a la persona en momentos críticos.
6.- Anticipación proyectiva positiva: se refiere a la capacidad de imaginar un futuro mejor al presente.
7.- Decisión de tomar riesgos: es la habilidad de asumir la responsabilidad propia cuando se toman decisiones incluso si la decisión tiene algún tipo de riesgo.
8.- La convicción de ser amado: creer que se puede ser amado por los demás.
9.- Idealización del rival: la persona se identifica con alguna característica de suoponente.
10.- Reconstrucción cognitiva del dolor: es la habilidad para identificar los eventos negativos de la forma que sea más aceptable.
11.- Altruismo: se refiere al placer de ayudar a otros.
12.- Optimismo y esperanza: es la disposición de tomar positivamente las cosas que podrían ocurrir en el futuro.

De acuerdo con Kalawski (2003), los autores que han trabajado sobre el tema de la resiliencia no han logrado establecer un consenso sobre una definición común de resiliencia. Si bien para algunos autores como Masten, Best y Garmezy (1991), la resiliencia se refiere al proceso de, capacidad para o resultado de una adaptación exitosa a pesar de las circunstancias desafiantes o amenazantes; para otros autores como Suárez (1996), la resiliencia habla de una combinación de factores que permiten a un ser humano afrontar y superar los problemas y adversidades de la vida, es decir, le permite contender con el estrés de la vida cotidiana y con las situaciones difíciles, sin que necesariamente se refiera a recuperación después de haber experimentado un trauma.

De acuerdo con Vanistendael (1997),exis ten cinco dimensiones de la resiliencia:

a.-Existencia de redes sociales informales: la persona tiene amigos, participa de actividades con ellos y lo hace con agrado; tiene en general una buena relacióncon los adultos.
b.- Sentido de vida, trascendencia: la persona muestra capacidad para descubrir unsentido y una coherencia en la vida.
c.-Autoestima positiva: la persona se valora a sí misma, confía en sus capacidades y muestra iniciativa para emprender acciones o relaciones con otras personas porque se siente valiosa y merecedora de atención.
d.- Presencia de aptitudes y destrezas: es capaz de desarrollar sus competencias y confiar en ellas.
e.- Sentido del humor: la persona es capaz de jugar, reír, gozar de las emociones positivas y de disfrutar de sus experiencias.

Características para desarrollar resilencia

Para que una persona opere protegida en un entorno hostil, según Saavedra (2005), intervienen factores protectores en diversas áreas del desarrollo tales como:

Factores personales: Nivel intelectual alto en el área verbal, disposición al acercamiento social, sentido del humor positivo y un equilibrio en el estado biológico.

Factores cognitivos y afectivos: Son la empatía, una óptima autoestima, la motivación de logro, el sentimiento de autosuficiencia y la confianza en que se resolverán los problemas.

Factores psicosociales: Un ambiente familiar agradable, madres que apoyan a sus hijos, una comunicación abierta, una estructura familiar estable, buenas relaciones con los pares.

Resiliencia y su relación con otras variables

Sexo

Los factores de riesgo o protección se asocian diferencialmente al género, en función del contexto social y cultural en el que se desarrollan. Por ejemplo, resultados de in-vestigación (Fahad & Sandman, 2000) han mostrado que en algunas culturas no es bien visto que los hombres expresen sus problemas o sentimientos porque significa debilidad. Esta restricción social necesariamente limita el tipo de soporte social disponible para los varones.

Estado Civil

Algunos autores sostienen que las responsabilidades adicionales que tienen las personas casadas (en comparación con las solteras), las hacen más fuertes, más flexibles y menos afectadas por los cambios o sucesos inesperados (Fahad & Sandman, 2000).

Variables familiares

Se ha sugerido en la literatura que el soporte social es un mitigador de los efectos negativos del estrés y en este sentido la familia puede ser la fuente más importante de apoyo para promover en los individuos las habilidades y autoestima necesarias para so-breponerse a la adversidad (Seccombe,2000). Los factores familiares protectores incluyen la cohesión familiar, la calidez familiar y la ausencia de psicopatología parental y de discordia familiar, así como haber contado en la infancia con al menos un adulto que sirvió de apoyo social (Grossman & Tierney, 1998).

Variables escolares

Las personas resilientes tienen más probabilidades de mostrar mejores habilidades académicas y una autopercepción de mayor competencia en la escuela y el trabajo. Exis ten algunos autores como Rutter, Maugham, Mortimore y Ouston (1979) que consideran que algunas características de las escuelas pueden aumentar la probabilidad de desa- rrollar competencias sociales y cognitivas. De acuerdo con estos autores no es el tamaño de la escuela, la disponibilidad del espacio, la antigüedad de la escuela o el grado escolar en el que se coloca a los alumnos de acuerdo con sus capacidades. La influencia más importante de la escuela sobre los alumnos está en los aspectos relacionados con la vida escolar, las características del cuerpo docente, la naturaleza de la escuela como organización social y las acciones de los profesores en el salón de clase (estructura, preparación y planificación de las clases, énfasis en exámenes y tareas, un sistema fle-xible y el uso de incentivos y recompensas).

Objetivos

El objetivo de la investigación que se informa fue desarrollar un instrumento de medición para evaluar la resiliencia en jóvenes, tomando como base dos instrumentos realizados en otros países.
Los instrumentos originales, tomados como base, no están adaptados a la población mexicana y además tienen subescalas que evalúan distintas dimensiones de la resiliencia, motivo por el cual ambos fueron aplicados para desarrollar el nuevo instrumento.
Otro objetivo era conocer si existían diferencias estadísticamente significativas entre los participantes, de acuerdo con algunas variables sociodemográficas tales como sexo, edad, ocupación, ingreso y estado civil.

Método

Participantes

Los sujetos que participaron en este estudio suman un total de 217 personas, siendo en su mayoría mujeres (56%) y el rango de edad fue de 18 a 25 años.
Se investigaron algunas variables socioeconómicas tales como el ingreso familiar mensual, la escolaridad y la ocupación, con la finalidad de hacer comparaciones entre los grupos de acuerdo con estas variables.
El tipo de muestreo fue intencional y los participantes eran de la población general, es decir, no tenían características particulares, eran habitantes de la Ciudad de México y su participación fue voluntaria.

Instrumentos

Se elaboró un nuevo instrumento: la Escala de Resiliencia Mexicana (RESI-M), apartir de dos instrumentos, ya que ninguno de ellos está adaptado para ser aplicado a la población mexicana.
El primero es el The Connor-Davidson Resilience Scale (CD-RISC) realizado por Connor y Davidson en 1999 que contiene 25 ítemes, con cinco opciones de respuesta de tipo Likert y que se agrupan en cinco dimensiones:

1.-Competencia personal, altos estándares y tenacidad: Es la convicción de que se está lo suficientemente preparado para poder enfrentar cualquier situación que se presente aunque sea imprevista. Es la convicción de que aunque no se conozcan todas las respuestas, uno puede buscarlas y encontrarlas.

2.- Confianza en sí mismo, tolerancia a las situaciones negativas y el fortalecimiento de los efectos del estrés: Se refiere al conjunto de expectativas po si tivas so-bre uno mismo o más específicamenteso bre las acciones de uno mismo, comoasí también a la capacidad para aceptar osobrellevar los acontecimientos a pesardel estrés que estos traen consigo.

3.- Relaciones seguras y aceptación del cambio: Se refiere a la posibilidad de establecer relaciones interpersonales con personas que brindan apoyo, confianza y permiten el desarrollo personal. La aceptación al cambio se refiere a la posibilidad de las personas de ser flexibles para adaptarse a situaciones nuevas.

4.- Control: Es la capacidad de las personas para promover su bienestar, conduciéndose y actuando conforme a lo que quieren o han decidido hacer con su vida.

5.- Influencia espiritual: Se refiere a la influencia positiva que la vida espiritual puede tener en las personas.

La confiabilidad varió entre .30 y .70 (correlación item - escala total). La correlación test-retest fue de .87. El alpha de Cronbach de la escala total es de .89. A pesar de que una de las escalas de este instrumento no supera el valor de .30, en su conjunto, las di-mensiones muestran un nivel de consistencia interna adecuado (.89).
Los autores de esta escala la aplicaron a varias poblaciones: (a) población general (N = 577), (b) pacientes en consulta externa con diversos padecimientos (N= 139), (c) pacientes psiquiátricos en práctica privada (N= 43), (d) pacientes con desórdenes ge-neralizados de ansiedad (N= 25) y (e) pacientes con estrés postraumático (N= 44).
La validez convergente del instrumento se obtuvo con la administración de la Escala Kobasa de Fortaleza (Kobasa Hardiness,1979), obteniéndose una r= .83; p< .0001 con el CD-RISC.

El segundo instrumento es The Resilience Scale for Adults (RSA), elaborado por Friborg, Hjemdal, Rosenvinge y Martinussen en el año 2001. Este instrumento contiene 43 ítemes, cinco opciones de respuesta de tipo Likert y cuenta con cinco dimensiones:

1.- Competencia personal: Sentimiento de adecuación, eficiencia y competencia que tienen las personas en su afrontamiento de los retos y amenazas que, inevitablemente, se presentan en la vida de cualquier persona.

2.- Competencia social: Capacidad o habilidad del sujeto para interactuar exitosamente con su ambiente y lograr la satisfacción legítima de sus necesidades, al ejercer determinada influencia sobre sus semejantes (en el sentido de ser tomado en cuenta), es una cualidad muy relacionada con la salud, el ajuste emocional y el bienestar de los individuos.

3.- Coherencia familiar: Se refiere al tiempo que comparten los miembros de la familia, la lealtad que existe entre ellos y la fortaleza de los lazos familiares.

4.- Apoyo social: Está referido a los vínculos existentes entre el sujeto y un conjunto definido de personas, con las cuales es factible el intercambio de comunicación, solidaridad y confianza.

5.- Estructura personal: Se entiende como las reglas y las actividades que llevan a cabo las personas y que les facilitan tener organización y orden en su vida.

La confiabilidad de los factores va de .67 a .90 y la confiabilidad de la escala total es de .93. A su vez, la confiabilidad test-retest osciló entre .69 a .84 y la validez convergente tiene sustento en la aplicación que se realizó a los participantes de la Escala de Sentido deCoherencia (Sense of Coherence Scale-Antonovsky, 1993), que evalúa salud mental y la Lista de Síntomas de Hopkins (Hopkins Symptom Check - Mattson, Williams, Rickels, Lipman & Uhlenhuth, 1969) que evalúa la presencia de depresión, ansiedad y somatización. La correlación de las escalas del RSA con las del SOC va de .33 a .75 y con las del HSCL de -.19 a -.61.
El RSA, el SOC y el HSCL fueron aplicados a dos grupos de participantes: un grupo de 183 pacientes que se encontraba en tratamiento de psicoterapia por distintos motivos (esquizofrenia, trastorno bipolar, etc.) y un grupo control de población general de 176 su-jetos. Se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en los instrumentos aplicados.

Procedimiento

En primer lugar, los instrumentos fueron traducidos y retraducidos del inglés y aplicados consecutivamente. El nuevo instrumento (que contiene los ítemes de ambas pruebas) fue aplicado individualmente. Los participantes fueron contactados generalmente en lugares públicos o instituciones educativas y se les aseguró la confidencialidad de los datos que proporcionaron y su participación fue voluntaria.

Tratamiento de los datos

Primeramente se realizó un análisis factorial de componentes principales y rotación varimax con los ítemes del instrumento. El criterio para conservar los ítemes en cada factor fue de .40. Asimismo, se utilizó el criterio de Kaiser de autovalor uno para de-terminar el número de factores y aunque la mayoría de los factores explican una variancia modesta, se atuvieron a ese criterio, obteniéndose alphas de Cronbach satisfactorios.
Posteriormente se obtuvo la confiabilidad por factor y la de la escala total. Después se realizó una U de Mann Whitney para conocer si existían diferencias estadísticamente significativas en las dimensiones que emergieron, de acuerdo al sexo, la edad, la escolaridad, el ingreso y el estado civil. También se realizó un análisis de variancia simple no paramétrico para conocer si existían diferencias estadísticamente significativas en las dimensiones de la resiliencia según la ocupación.
Se decidió analizar los datos con estadística no paramétrica debido a que se cumplían algunos de los supuestos para analizarlos datos con estadística paramétrica como el de la distribución normal de los datos y la homogeneidad de las variancias entre los grupos. Además en el caso de la variable estado civil, los grupos eran desiguales, ya que el 89.9% de los participantes era soltero y solamente el 6.9% era casado.

Resultados

Como se mencionó anteriormente, en esta investigación participaron un total de 217 sujetos de los cuales 56% eran mujeres, mientras que el 44% eran hombres.
La edad de los sujetos osciló entre 18 y 25 años, con una media de 20.37 años y una desviación estándar de 2.46.
La escolaridad va de primaria a licenciatura con una moda de preparatoria, obser-vándose que el 23% tenía una escolaridad de licenciatura, el 64.5%, preparatoria, el 11.5%, secundaria y solamente el .5% tenía primaria.
El 47% de los casos eran estudiantes, el 36%, empleados, el 7.8% trabajaba por su cuenta y el 6% eran desempleados.
El 89.9% era soltero y sólo el 6.9% de la muestra estaba casado.
Los ingresos mensuales fluctuaron entre $900 y $15.000, con una media de $5.756 y una desviación estándar de $2887.434.
A continuación se realizó un análisis factorial con los 68 ítemes del CD-RISC y de RSA (25 del primero y 43 del segundo) y se obtuvo la confiabilidad por factor y para la escala total.
De acuerdo con la Tabla 1, como resultado del análisis factorial emergieron cinco factores, todos ellos con alphas de Cronbach adecuados. El primer factor tuvo un alpha de .92, el segundo de .87, el tercero de .87, el cuarto de .84 y el último de .79. En total, el instrumento explica el 43.609% de variancia y tiene una confiabilidad de .93.

Tabla 1. Factores obtenidos de los instrumentos de resiliencia RESI-T
(Alpha de Cronbach total = .93. Total de variancia explicada = 43.60%)


Después de realizar el análisis factorial, se llevó a cabo la prueba U de Mann Whitney para ver si existen diferencias estadísticamente significativas de acuerdo a distintas varia-bles sociodemográficas. La Tabla 2 muestra los resultados obtenidos con relación al se -xo, observándose que las mujeres tienen una media de rangos mayor en el factor de Competencia social.

Tabla 2. Diferencias significativas en la resiliencia de acuerdo con el género

Asimismo, en la Tabla 3 se presentan los resultados obtenidos en relación con la variable edad de los participantes, advirtiéndose que en los factores 2 y 3 (Competencia social y Apoyo familiar, respectivamente) existen diferencias estadísticamente significativas que favorecen al grupo 2 (los jóvenes entre 20 y 25 años), es decir los participantes de este grupo se perciben más competentes socialmente y sienten más apoyo familiar que el grupo de menor edad.

Tabla 3. Diferencias significativas en la resiliencia de acuerdo con la edad

En la Tabla 4 se puede advertir que existen diferencias estadísticamente significativas en dos factores de la resiliencia, de acuerdo con el estado civil. En primer lugar, se observa que en el Factor 1 (Fortaleza y Confianza en sí mismo), los individuos casados consideran que tienen una mayor fortaleza y confianza en sí mismos, en comparación con los solteros. Por otra parte, en el Factor 4 (Apoyo social) el grupo de solteros percibe más apoyo social que la gente que está casada.

Tabla 4. Diferencias significativas en la resiliencia de acuerdo con el estado civil

Hay que mencionar que no existieron diferencias estad ísticamente significativas de acuerdo a la escolaridad, el sexo, el ingreso y la ocupación.
Para concluir, puede se ñalarse que la esca la que se obtuvo a partir de las dos escalas de resiliencia que fueron consideradas en este estudio, se compone de 43 ítemes divididos en cinco factores: (1) Fortaleza y confianza en sí mismo (19 reactivos), (2) Competencia social (8 reactivos), (3) Apoyo familiar (6 reactivos), (4) Apoyo social (5 reactivos) y (5) Estructura (5 reactivos). La confiabilidad de los factores oscila entre .79 y .92 y la escala total tiene una confiabilidad de .93, por lo que es adecuada para ser utilizada.

Discusión

Los resultados de la presente investigación mostraron que los instrumentos propuestos por Connor y Davidson (1999) y por Friborg y colaboradores (2001) son útiles para medir la resiliencia en población adulta.
Específicamente, puede afirmarse que fueron 43 los reactivos que tuvieron cargas factoriales importantes que subyacen a cinco factores. Asimismo, puede afirmarse que haber utilizado las dos escalas de resiliencia para producir una sola medida, trajo como resultado una nueva escala que incluye dimensiones muy importantes de la resiliencia y que originalmente eran medidas por separado en cada una de las escalas. El pro-cedimiento que se realizó permitió seleccionar los mejores ítemes de ambas escalas para evaluar la resiliencia en población mexicana adulta. Como se mencionó anteriormente, la escala cuenta con índices de validez y confiablidad adecuados.
El primer factor que se obtuvo fue denominado Fortaleza y confianza en sí mismo y es el más importante para medir la resiliencia ya que explica el 24.67% de la variancia del constructo. Los reactivos que componen este factor hacen referencia a la claridad que los individuos tienen sobre sus objetivos, al esfuerzo que hacen por alcanzar sus metas, a la confianza que tienen de que van a tener éxito y al optimismo, fortaleza y tenacidad con la que enfrentan sus retos. Los reactivos que componen este factor pertenecían en sus es-calas originales a cuatro factores distintos, de ambas subescalas (RSA y CD-RISC):

1.- Competencia, tenacidad y alto estándar(CD-RISC).

2.- Control (CD-RISC).

3.- Aceptación positiva al cambio (RSA).

4.- Competencia personal (RSA).

En cuanto al segundo factor, se observa que todos los reactivos pertenecían al segundo factor de la RSA cuyos ítemes hacen referencia a la competencia de los individuos para relacionarse con los demás, la facilidad para hacer nuevos amigos, hacer reír a las personas y disfrutar de una conversación.
El tercer factor está referido a las relaciones familiares y al apoyo que brinda la familia, también a la lealtad entre los miembros de la familia y a que los miembros compartan visiones similares de la vida y pasen tiempo juntos. Todos los ítemes pertenecían al tercer factor de la escala de RSA.
El cuarto factor se refiere al apoyo social, principalmente de los amigos, al hecho de contar con personas en momentos difíciles, que puedan ayudar, que den aliento y que se preocupen por uno. El conjunto de reactivos que conforma este factor pertenecía al Fac-tor 4 (Apoyo social) de la RSA.
El quinto y último factor está relacionado con la capacidad de las personas para orga-nizarse, planear las actividades y el tiempo, tener reglas y actividades sistémicas aun en momentos difíciles. Todos los ítemes pertenecían al quinto factor de la RSA.
Los hallazgos anteriores le dan soporte a la teoría de que la resiliencia es un fenómeno multidimensional (Cicchetti & Garmezy, 1993; Garmezy, 1993). De acuerdo con los resultados obtenidos, el componente más importante está dado por los recursos perso-nales de los individuos para hacer frente a los eventos estresantes o perturbadores. Estos recursos se traducen en la fortaleza personal que le permite al individuo adaptarse y sobreponerse a las condiciones adversas a las que está expuesto, así como al estrés de la vida cotidiana y le permiten al individuo enfrentar los retos de manera saludable (Moskovitz, 1983).
Asimismo se destaca como importante que la resiliencia se relaciona de manera im-portante con la competencia social o sociabilidad, que es la capacidad de los individuos para desarrollar y establecer relaciones saludables con otros, ya que está ligada con la ha-bilidad para adaptarse a los estresores (Murria, 2003). Algunos autores han observado que tener al menos un mejor amigo, puede incrementar de manera importante la capaci-dad del niño para ajustarse a las condiciones del entorno, y ser querido está relacionado con menores probabilidades de ser intimado o víctimizado por otros (Garmezy, 1991; Pellegrini, Bartini & Brooks, 1999).
En cuanto a los factores familiares y sociales, la literatura ha sugerido que este tipo de soporte es un mitigador de los efectos negativos de estrés y promueve en los individuos las habilidades y la autoestima necesarias para sobreponerse a la adversidad (Seccombe, 2000).
En relación con el quinto factor que emergió, Friborg y colaboradores (2001) destacan también que aunque la resiliencia no protege a los individuos de los eventos negativos, los individuos resilientes son sistémicos y organizados, aun cuando afrontan con flexiblilidad los problemas.
Por otra parte, se observa que las mujeres obtuvieron una media de rangos mayor que los hombres, lo que indica una percepción más favorable en esta dimensión. Autores como Fahad y Sandman (2000) ya habían observado este tipo de resultado, explicando que en general el contexto social y cultural fomenta en las mujeres la expresividad de las emo-ciones, lo que a su vez tiene un impacto en el desarrollo de redes de apoyo social. En este sentido, se ha destacado que las redes de apoyo social que los individuos establecen dentro de su comunidad son una fuente invaluable de apoyo que tiene repercusiones importantísimas en la promoción de la resiliencia y pueden compensar la ausencia de otras fuerzas protectoras y la carencia de relaciones cohesivas y cálidas con los padres y otros familiares (Wolkow & Ferguson, 2001).
Además, los resultados obtenidos permiten advertir que el Grupo 2 (jóvenes entre 20 y 25 años) tiene un nivel de competencia social y una percepción del apoyo familiar más alto que el Grupo 1 (jóvenes de 18 y 19 años).
Masten, Coatsworth, Neemann, Tellegen y Garmezy (1995) señalan que la competencia social se desarrolla desde la infancia y prevalece durante toda la vida. Sin embargo,Shek (1999) considera que la percepción de los adolescentes hacia su entorno social y familiar y hacia sí mismos, es más negativa en esta fase que en otras etapas de la vida. Esto probablemente explique la razón por la que en este estudio los más jóvenes se consideran menos competentes socialmente que los mayores de 20 años.
En lo que respecta a los resultados encontrados en relación con el estado civil, puede mencionarse que algunos autores sostienen que las responsabilidades que tienen las personas casadas en comparación con las solteras, las hacen más fuertes, más flexibles y menos afectadas por los cambios o sucesos inesperados (Fahad & Sandman, 2000), lo cual coincide en este estudio con las diferencias encontradas en el primer factor (fortaleza) entre las personas casadas y las solteras, observándose que las casadas obtuvieron los puntajes más altos. Por el contrario, fueron los solteros quienes afirmaron tener un mayor apoyo social. Esto último podría explicarse por el hecho de que cuando la gente se casa adquiere múltiples responsabilidades y a su vez tiene menos tiempo disponible para pasar tiempo con amigos y con su familia, por lo que su vida social puede verse reducida con los años.

Conclusiones

De acuerdo con los resultados de este estudio, se puede señalar que este constructo es multidimensional ya que incluye habilidades de diversa índole que ayudan a los individuos a enfrentar la vida. La RESI-M contiene cinco dimensiones, en las cuales se agrupan algunas de las características que destacan las respuestas resilientes en diferentes niveles: individual, familiar y social.
El nivel individual es muy importante ya que está relacionado con conductas tales como fijarse metas, estar motivado, estar comprometido, tener autocontrol, ser responsable, tomar decisiones, afrontar pacífica y objetivamente los problemas, tener un locus de control interno y un sentido de vida, así como ser optimista; ellas son herramientas muy potentes para afrontar situaciones difíciles.
Se considera además que el apoyo familiar es el soporte social más importante, ya que es en el seno familiar donde se educa a los hijos y se les brinda seguridad y apoyo tanto material como emocional. Sin embargo, existen otras fuentes de apoyo tales como la escuela, los amigos, los tutores, entre otros, que también responden a las necesidades de los individuos.
En el estudio que se informa se observó que existen diferencias estadísticamente signifi-cativas en la Competencia social según el sexo y que son las mujeres las que se perciben más competentes. Además, hay diferencias en esta misma dimensión y en la de Apoyo fa-miliar, según la edad, siendo las personas que tienen de 20 a 25 años, las que se perciben más competentes, con relación a las de menor edad. Asimismo, hubo diferencias de acuerdo al estado civil, ya que las personas casadas presentan más confianza y fortaleza que las solteras, mientras que estas últimas perciben un mayor apoyo social que las casadas.
A pesar de que no se encontraron investigaciones que hablen sobre este aspecto, se tie-ne la hipótesis de que quizá esto suceda porque la gente que está casada tiene menos tiempo para convivir con amigos y familiares, de asistir a clases o cualquier otro tipo de eventos sociales. Por su parte, las personas casadas pueden sentir más fortaleza por tener el apoyo de su pareja y el cobijo de su familia.
No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la resiliencia según el ingreso, la ocupación y la escolaridad, es probable que esto se deba a que la variabilidad en el interior de los grupos en estas variables, no fue muy grande.
Finalmente, hay que mencionar que es necesario elaborar programas preventivos y de intervención para promover la resiliencia de los individuos, que permitan desarrollar habilidades y estrategias para afrontar con mayor eficacia las situaciones cotidianas que contribuyan a mejorar sus condiciones de vida.

Anexo
Escala de Resiliciencia Mexicana (RESI-M)

Instrucciones: A continuación encontrará una serie de afirmaciones. Por favor indique con una X en el recuadro de la derecha, la respuesta que elija para cada una de las afirmaciones que se le presentan. No deje de contestar ninguna de ellas. Sus respuestas son confidenciales. Muchas gracias por su colaboración.

Sexo:
Edad:
Escolaridad:


(Continúa)


Referencias bibliográficas

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Universidad Iberoamericana
México D.F. México
Fecha de recepción: 15 de septiembre de 2008
Fecha de aceptación: 26 de noviembre de 2009