SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.36 issue2Different styles of sense of humor and their relationship with aggressive physical and verbal behavior in Argentine adolescentsAnalysis of public policies on intrafamily violence in Colombia: Approach according to the function and meaning of the violent phenomenon within the family author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

  • Have no cited articlesCited by SciELO

Related links

  • Have no similar articlesSimilars in SciELO

Share


Interdisciplinaria

On-line version ISSN 1668-7027

Interdisciplinaria vol.36 no.2 Ciudad Autónoma de Buenos Aires Dec. 2019

http://dx.doi.org/10.16888/interd.2019.36.2.6 

Articles

La memoria comunicativa y los temas de la memoria colectiva de la crisis de 2001 en Argentina, según generaciones, ideología política y afectación

Communicative memory and the themes of the collective memory of the 2001 crisis in Argentina, across generations, political ideology and degree of personal damage

Felipe Juan Muller1 

Federico Bermejo2 

Jazmín Cevasco3 

1PhD. en Psicología. Investigador Adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Investigador y Profesor Asociado a cargo de la asignatura Producciones Culturales y Subjetividad en la Universidad de Belgrano (UB).

2MA. en Investigación en Psicología. Asistente de Investigación en la Universidad de Belgrano (UB). Profesor Adjunto de la asignatura Psicología de la Interacción Social y de los Pequeños Grupos en la Universidad del Salvador (USAL)

3PhD. en Psicología Educacional. Investigadora Adjunta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Profesora de la asignatura Psicología General de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y Coordinadora de la Maestría en Psicología Cognitiva (UBA)

Resumen

El desarrollo de estudios en torno a la memoria colectiva da lugar a la consideración de nuevas elaboraciones y distinciones en su composición. De estas últimas, hay dos que son relevantes al presente estudio. La primera, en relación a la fuente del recuerdo, distingue entre una memoria comunicativa y una memoria cultural. La segunda, en relación al tipo de recuerdo, distingue entre la memoria colectiva semántica vivida (MCSV) y la memoria colectiva semántica distante (MCSD). También se considera la forma de afectación que han tenido los hechos sobre los participantes y la autocategorización ideológica/política de los participantes. El presente estudio aborda cómo los factores tipo de recuerdo, afectación e ideología influyeron en el contenido del recuerdo colectivo de la crisis de 2001, considerando a los temas/ideas principales. 80 participantes respondieron a una tarea de recuerdo libre. Se llevaron a cabo múltiples Análisis de la Varianza (ANOVAs). Los resultados muestran que los distintos grupos (MCSV y MCSD; Afectados Directamente e Indirectamente; Derecha e Izquierda) comparten los mismos contenidos, caracterizados por una descripción de hechos y por una ausencia de contextualización de los mismos. Las pocas diferencias tienden a mostrar un clima emocional y social de la época, ofrecido por aquellos participantes con recuerdos vividos y afectados indirectamente. No se encontraron diferencias en función de la autocategorización ideológica/política. Esta falta de diferencias se explicaría por las características propias de una memoria a predominio comunicativo, como la de la crisis de 2001, que no promovería la elaboración de contextos en la memoria colectiva.

Palabras clave Fuente del recuerdo; Tipo de recuerdo; Ideología; Afectación; Memoria colectiva; Temas; Crisis de 2001; Argentina

Abstract

Among the distinctions in the field of collective memory studies, there is one that refers to the source of the memories, and is growing in force and importance: that is, the distinction between communicative and cultural memories. Another important distinction refers to the type of memories that constitute collective memories, and is the one between Lived Semantic Collective Memory and Distant Semantic Collective Memory. Another two important factors are the ideology of the rememberer and how was the rememberer affected by the crisis. The present study aims to investigate how the last three factors (type of memory, being affected or not, and ideology) influenced the content of collective recall of the 2001 crisis, considering themes/main ideas as dependent variables. As national memories allow us to study collective memory, the present study is focused on the memories Argentinians have of the economic, political and social crisis of 2001. This is considered the most profound economic and financial crisis in Argentina´s recent history. After years of economic recession, the crisis was triggered by an economic measure called “corralito,” which almost completely froze bank accounts and thereby prevented people from withdrawing their money. Demonstrations and protests followed, which contributed to the resignation of President Fernando de la Rúa after he declared a state of siege. Police action resulted in more than 30 deaths. Institutional and political chaos and a succession of five Presidents in one week followed De la Rúa’s resignation. Despite its magnitude, there is not a cultural memory constituted around this event. For example, there are only a few books, films, memorials or monuments on this event, it has received little attention in High School history curricula, and there is not a national commemorative day. That is why it is considered an event around which people have predominantly a communicative memory. Conversely, the 1976 coup d´état and the military dictatorship that followed has led to the development of a cultural memory (for example, there are many books, movies, monuments or memorials, and a national commemorative day). In the present study, participants´ memories about the 2001 crisis are considered. Eighty participants responded to a free-recall task about the crisis. Two groups of forty participants were conformed, one with Lived Semantic Collective Memory and the other with Distant Semantic Collective Memory. At the same time, half of the members of each of these groups were directly affected by the crisis, and the other half was indirectly affected. The political ideology of the participants in terms of right and left is also considered. The dependent variables were the themes or main ideas that constitute the participants recall of the 2001 crisis. Multiple Anova´s were performed. Results showed that participants with Lived Semantic Collective Memories and indirectly affected remembered themes/main ideas which offered information regarding the social and emotional climate of that period or, in the case of those with Lived Semantic Collective Memories, a themes/main idea that assigned responsibilities for the crisis. We found no differences as a function of ideology. But most importantly, results show a predominant lack of differences in the themes/main ideas remembered by different groups. Overall, the recall is mostly composed of themes/main ideas that are mostly descriptive of the different facts that took place during the 2001 crisis. There are no differences for themes/main ideas that offered a more contextualized recall. In general, results are explained in terms of the kind of memories promoted by communicative memories, which are less elaborated, more emotional and composed mostly of facts. In contrast, cultural memories seem to offer a more contextualized version, with causes and consequences that explain the facts.

Keywords Source of Memory; Type of Memory; Ideology; Personal Damage; Collective Memory; Themes; 2001 Crisis; Argentina

Introducción

El estudio de la memoria colectiva en torno a hechos críticos del pasado reciente de las naciones, sus distintas formas, fuentes y tipos de recuerdos involucrados, son objeto de creciente atención y estudio. Algunos estudios enfatizan el rol de los monumentos (Doss, 2011; Wertsch, 2008), de la historia (Zerubavel, 1994), de la fotografía (Hirsch, 2008), de las distintas generaciones (Muller, Bermejo y Hirst, 2016; Schuman y Corning, 2012; Schuman y Scott, 1989; Stone, van der Haegen, Luminet y Hirst, 2014) o de las distintas fuentes (Assmann, 2008; Assmann y Czaplicka, 1995; Wertsch, 1998, 2002). Estos estudios se orientan hacia los diversos aspectos que hacen a la memoria colectiva nacional, siguen diferentes metodologías y hacen hincapié en sus distintos aspectos.

Teniendo en cuenta la posibilidad de realizar una doble contribución al campo de estudio de la memoria colectiva desde una perspectiva psicológica (Hirst y Manier, 2008), estudiando tanto aspectos estructurales como de contenido, se ha tomado como objeto de estudio la memoria colectiva del pasado reciente en Argentina (Muller y Bermejo, 2016; Muller et al. 2016, Muller, Bermejo y Hirst, 2018). Por un lado, se hizo al encarar el estudio de aspectos de la estructura del recuerdo, como es el caso de las distintas unidades narrativas que predominan en el recuerdo de un hecho del pasado. Y por el otro, a partir de investigar aspectos de contenido, como son los temas o ideas principales del recuerdo. Se comenzó por el estudio de la memoria colectiva del golpe de Estado de 1976 (Muller y Bermejo, 2016; Muller et al., 2016), y más recientemente se orientó al estudio de la crisis política, social y económica de 2001 (Muller et al., 2018). Si bien se trata de dos hechos que no son comparables en términos de la dimensión de lo traumático y siniestro de ellos, ambos forman parte de la historia reciente de la Argentina y, como tal, permiten ser encuadrados en el marco del estudio de la memoria colectiva, ya que la memoria nacional es una forma que toma la memoria colectiva (Hirst y Manier, 2008).

Por lo tanto, encontramos un doble registro de los hechos: del lado de la Historia y del lado de la memoria. Esta relación entre Historia y memoria es compleja. A veces la primera es parte de la memoria, así como otras la memoria puede servirse selectivamente de la Historia en función de las necesidades presentes de un grupo (Zerubavel, 1994). La memoria no es una producción intelectual y secular, asociada a un análisis crítico como lo es la Historia, sino que en su desarrollo no es consciente de sus propias transformaciones y de su vulnerabilidad a las “deformaciones” (Nora, 1989). Mientras que la Historia contempla la complejidad de los hechos e incluye el desapego en sus procesos en pos de una multiplicidad de perspectivas, la memoria colectiva simplifica, viendo los hechos desde una perspectiva a la que está comprometida y que es funcional a la identidad de grupo, mostrándose impaciente con cualquier tipo de ambigüedad (Novick, 1988).

El término memoria colectiva remite a los aportes que hace Halbwachs (1952/1992, 1950/1980) en la primera mitad del siglo pasado. Desde su aparición, la proliferación de definiciones ha acompañado la cantidad de contribuciones, siendo entonces la relación entre memoria e identidad lo que ha permitido alguna forma de delimitación y acotamiento del campo de estudio. Esta relación entre memoria e identidad es la que enfatizan autores como Assmann (2008; Assmann y Czaplicka, 1995) y es retomada y elaborada desde la psicología por Hirst y Manier (2008), para quienes la memoria colectiva está conformada por el conjunto de memorias compartidas por un grupo o comunidad, pero cuyo requisito es que esos recuerdos tengan a su vez incidencia sobre la identidad del grupo o comunidad (ver también Herranz y Basabe, 1999).

A medida que se profundiza en el estudio del recuerdo colectivo, surge una serie de distinciones que complejizan y enriquecen su estudio. Una primera distinción de relevancia hace al tipo de recuerdo colectivo, distinción que parte de considerar si el recuerdo se conforma de una manera directa (ya sea por presenciar el episodio en cuestión, o haber vivido durante el momento en que tuvo lugar el o los hechos recordados, y en un tiempo del desarrollo individual -edad de la persona- en el cual se es capaz de entender al mundo en un sentido amplio), o si se conforma de manera indirecta (ya sea a través de la comunicación con otras personas, ya sea por medio de los distintos dispositivos culturales que pueden desarrollarse alrededor de los hechos, como los manuales de Historia, las películas documentales, etc.).

Mediante una elaboración en los sistemas de memoria individual, Hirst y Manier (2002) denominan a los recuerdos del primer tipo, Memoria Colectiva Semántica Vivida (MCSV), y a los del segundo, Memoria Colectiva Semántica Distante (MCSD). Por ejemplo, los argentinos que tenían más de diez años en 1982, tienen hoy recuerdos vividos de la Guerra de Malvinas. Es posible que sus recuerdos incluyan escenas del hundimiento del crucero General Belgrano que les llegaron por fotos de los diarios e imágenes de los noticieros, así como de los soldados muy jóvenes pasando frío y hambre, de la rendición, de los comunicados del Ejército, de la Plaza de Mayo y Galtieri, etc. En tanto que vivieron esa época, aunque no hayan estado en Malvinas, sus recuerdos forman parte de la memoria colectiva semántica vivida. Pero a las generaciones más jóvenes, la Guerra de Malvinas les llega por relatos de las generaciones precedentes, o por medio de libros, documentales y días conmemorativos, como es el 2 de abril de cada año.

Justamente, esta distinción sobre la fuente a través de la que se transmiten los recuerdos que hacen a la memoria colectiva es también objeto de consideración y estudio en las últimas décadas. Assmann (2008; Assmann y Czaplicka, 1995) distingue entre dos fuentes distintas de la memoria colectiva: la Memoria Comunicativa y la Memoria Cultural. La memoria comunicativa o cotidiana se basa en la comunicación diaria. Su característica es que se trata de una memoria no especializada, que carece de estabilidad temática, y tiene lo que Assmann llama reciprocidad de roles: cualquier interlocutor en un momento es el narrador del siguiente. Además, los hechos recordados por esta vía serían transmitidos a un máximo de tres generaciones antes de ser olvidados. Por el lado de la memoria cultural, su característica más importante es que ofrece algún grado de fijeza en los recuerdos, que se logra por medio de las objetivaciones que producen las distintas formaciones culturales que la conforman. Son los textos, los ritos, los monumentos, las conmemoraciones y las películas, entre otros, las que conforman una vía y un modo distinto del fluir y transmitir el contenido que hace a la memoria colectiva. En el caso de la memoria cultural, es la comunicación institucional la que va produciendo ese grado de mayor fijeza y consecuente objetivación de los recuerdos por medio de los distintos artefactos culturales, estabilizando de esa manera la memoria colectiva. La objetivación es justamente la cristalización de los significados comunicados.

El presente trabajo propone continuar con el estudio de distintos aspectos del recuerdo colectivo que tienen los participantes de hechos recientes de la historia argentina, y en particular, de los contenidos del recuerdo que tienen los participantes de la crisis política, económica y social de 2001. Alrededor de los hechos que tuvieron lugar en diciembre de 2001 se produjo una serie de acontecimientos extraordinarios en la vida de los argentinos: la peor crisis económica de su historia terminó precipitando una crisis política, social e institucional sin precedentes. Una medida económica que congeló los depósitos bancarios de los argentinos (denominada corralito), en un contexto de saqueos y en el que la desocupación llegó hasta el 25 %, provocó movilizaciones masivas. La situación dio lugar a que un gobierno democrático decretara un estado de sitio, al que la población respondió con más marchas y protestas que siguieron con una feroz represión policial que provocó la muerte de al menos 30 personas. Tras estos acontecimientos renunció el entonces presidente Fernando de la Rúa, quien dejó la casa de gobierno en un helicóptero en medio de las protestas que reclamaban “que se vayan todos” (los políticos) (Kiguel, 2011; Seitz, 2005). En los días finales de diciembre de 2001, la crisis institucional se cristalizaba en la sucesión de cinco presidentes en un lapso de menos de dos semanas.

Para atender a los temas o ideas principales que hacen al recuerdo de estos hechos, se utilizó un esquema de análisis del discurso basado en van Dijk (2003). Este autor considera que el relato o discurso producido alrededor de un hecho del pasado posee diversos niveles; por eso, las personas cuentan con múltiples procedimientos para agregar o quitar énfasis a los significados de los discursos producidos. Temas, actores, sinonimia, evidencia, negaciones, nivel de descripción y detalle y ejemplos son algunos de los elementos que se consideran cuando se trabaja con el análisis del discurso o relato que conforma el recuerdo.

La fuente del recuerdo tiene relevancia teórica en el presente estudio cuando se considera que los recuerdos de la crisis de 2001 se conforman a predominio comunicativo. Si bien en estudios previos (Muller y Bermejo, 2016; Muller et al., 2016) se abordó la memoria colectiva de un hecho que ha desarrollado y consolidado a su alrededor una memoria cultural (el golpe de Estado de 1976), en el estudio que se informa el interés se centra en el rol que tiene el tipo de recuerdo en la memoria colectiva a predominio comunicativo. La primera pregunta que se formula es si la generación mayor, cuyos recuerdos conforman lo que se denomina Memoria Colectiva Semántica Vivida, recuerda temas/ideas principales diferentes que la generación menor, cuyos recuerdos conforman la Memoria Colectiva Semántica Distante. Por ejemplo, ¿ejercerá alguna función la generación del participante y, por tanto, las personas con recuerdos vividos recordarán temas/ideas principales que los menores no recordarán, tal como medidas económicas puntuales del gobierno en aquellos años?

También se atenderá a la autocategorización ideológica/política de los participantes, considerando la distinción principal que divide el campo ideológico en Derecha e Izquierda (Bobbio, 1996). Tanto la derecha como la izquierda ideológicas constituyen programas opuestos para atender los problemas que son parte de la vida cotidiana. En líneas generales, la creencia principal de la izquierda es que se puede alcanzar la igualdad entre las personas, mientras que la derecha promueve la defensa de las costumbres y la tradición. Tal como destacan Brussino y Acuña (2015), la mayoría de los estudios que indagan en el posicionamiento ideológico de los ciudadanos (y de las elites políticas) lo abordan a partir de una dimensión simbólica de la ideología, es decir basados en el autoposicionamiento ideológico de los participantes en los continuos izquierda-derecha y/o liberales-conservadores, enfoque que sigue el presente estudio. La pregunta aquí es si los participantes de izquierda recordarán temas/ideas principales distintos a los de derecha. Por ejemplo, ¿harán mayor alusión los participantes de izquierda a la responsabilidad de los bancos u organismos financieros internacionales que los participantes de derecha?

Desde sus comienzos se estableció un vínculo muy estrecho entre memoria colectiva e ideología. Halbwachs (1925/1992, 1950/1980) propuso que el recuerdo es inevitablemente ideológico. Más tarde, y desde el campo de la psicología social, Billig (1990) proponía que la ideología misma era ya una forma de memoria social, constituyente tanto de lo recordado como de lo olvidado por cualquier colectivo de personas. Es a partir de estos aportes, y de aquellos que relacionan esquema con memoria, que se establece que el recuerdo es afectado por la ideología de una persona cuando el evento está cargado políticamente (Jost, Federico y Napier, 2009; van Dijk, 1998). La ideología es para van Dijk (2003, 2005, 2008) un conjunto de creencias sociales compartidas e implícitas, y pueden hacer referencia a aspectos políticos y sociales que son relevantes para un grupo y su existencia. Al respecto, dos características son importantes. La primera es que la ideología promueve un énfasis en los aspectos positivos del propio grupo, al mismo tiempo que enfatiza los negativos de otros grupos. La segunda es que la ideología no solo es política, sino que puede ser religiosa, económica, etc. Pero como en investigaciones previas, se ha centrado el interés sobre el impacto de la autocategorización ideológica/política en la memoria.

Se investigó también si los temas/ideas principales que hacen al recuerdo de la crisis muestran diferencias en función de si los participantes habían sido afectados de manera directa o indirecta por la crisis de 2001. La propuesta fue estudiar si el hecho de haber sufrido la pérdida de ahorros, o del empleo, o haber sido afectado en la salud física y/o mental por la crisis -de acuerdo a estudios que indican una relación entre la crisis económica de 2001 y un aumento de muertes causadas por patologías cardíacas (Czubaj, 2005)- propicia el recuerdo de temas/ideas principales diferentes que aquellos que atravesaron la crisis y sufrieron consecuencias indirectas. Por ejemplo, se estudió si al considerar el tipo de afectación, la generación menor varía los temas de la memoria colectiva en función de si sus padres o cuidadores fueron afectados de manera directa o indirecta por la crisis.

La crisis de 2001 ofrece una gran oportunidad para el estudio de la memoria colectiva. Por un lado, se trata de un evento reciente pero a la vez ha pasado suficiente tiempo como para contar con recuerdos de distintos grupos generacionales en torno a ella. Por otro lado, se trata de un evento histórico alrededor del cual no se ha conformado aún (y quizás tampoco llegue algún día a conformarse) una producción cultural de gran envergadura. Es decir, no hay una suficiente producción cultural alrededor de este evento histórico: pocas películas, escasos libros -los buscadores más importantes ofrecen menos de 30 títulos en torno a los hechos de la crisis-, algunas placas recordatorias en el microcentro porteño, no se decretó una fecha conmemorativa nacional de aquellos días y solo recientemente ha sido incorporado en los programas de Historia en educación secundaria en la ciudad de Buenos Aires. Es a partir de esta escasez de artefactos culturales que en la transmisión del recuerdo colectivo de la crisis predomina la vía comunicativa. Por eso, la generación joven recibe este recuerdo de su comunicación con otros mayores, siendo la vía que se sustenta en los artefactos culturales y sus operaciones sobre el sentido, y que se denomina memoria cultural, la de menor fuerza o presencia (Assmann, 2008; Assmann y Czaplicka, 1995).

De esta manera se propone contribuir, mediante el estudio, a un doble objetivo. El más general es hacer un aporte al conjunto de estudios que, desde la psicología, se orientan a dilucidar de qué manera los distintos tipos de recuerdos contribuyen a la memoria colectiva. El más específico es el estudio de la memoria colectiva de la historia argentina, enfocando distintos aspectos de su contenido. Para ello, se estudiaron aquellos temas o ideas principales que hacen al recuerdo de la crisis de 2001, y cómo varían en función del tipo de recuerdo, de la autocategorización ideológica/política de quienes recuerdan y de la manera en que han sido afectados por los hechos que se sucedieron (ver también Muller y Bermejo, 2016; Muller et al., 2016; Muller et al., 2018).

Considerando los resultados de estudios previos, y dado que la fuente es mayormente comunicativa, se espera que predominen los temas con contenido emocional/afectivo sobre aquellos que aporten información contextual. Por otro lado, se espera que los participantes de la generación mayor recuerden temas que no recordarán los participantes de la generación menor. En cuanto a la autocategorización ideológica/política, se espera que no haya tanta incidencia como en los hechos del pasado alrededor de los cuales llegó a desarrollarse una memoria cultural. Por último, en cuanto a la afectación, no existen suficientes estudios que lo consideren como un factor relevante, por lo que no es clara la influencia que pueda tener en el recuerdo.

Método

Participantes

Formaron parte del estudio un total de 80 participantes (49 mujeres y 31 hombres). La media de edad fue de 38 años (DT = 17.82; Rango: 19-80 años). Los participantes llegaron por dos vías. Por un lado, por medio de avisos en las bedelías de distintas facultades de la Universidad de Belgrano solicitando participantes para una investigación en memoria colectiva a cambio de créditos académicos. Por otro lado, fueron referidos por asistentes de investigación y se conformó un muestreo no probabilístico intencional. En todos los casos, los participantes firmaron un consentimiento en el cual se informaba a los participantes sobre la confidencialidad y anonimato y otros aspectos propios de un consentimiento estándar.

Se conformaron dos grupos de 40 participantes cada uno. El de la generación mayor estuvo compuesto por participantes con Memorias Colectivas Semánticas Vividas (42 años de edad o mayores). El grupo de la generación menor estuvo conformado por participantes con Memorias Colectivas Semánticas Distantes (entre 18 y 24 años). Los participantes con recuerdos distantes tenían menos de 10 años en 2001.

A la vez, cada grupo estuvo conformado por 20 participantes que habían sido afectados directamente por la crisis de 2001 (o que sus padres lo habían sido, en el caso del grupo con recuerdos distantes) y otros 20 que habían sido afectados en forma indirecta (o sus padres, para la generación menor). La pertenencia del participante a uno u otro grupo fue determinada a partir de la formulación de tres preguntas: 1) ¿Fue usted afectado por el corralito bancario del año 2001 en Argentina?; 2) ¿Perdió usted el trabajo (por ejemplo, ser despedido por reducción de personal, cierre de comercio o industria, etc.) durante la crisis de 2001 en Argentina?, y 3) ¿Sufrió usted consecuencias psicológicas o médicas a raíz de la crisis de 2001? En el caso del grupo con recuerdos distantes (18 a 24 años), se cambió la palabra “usted” por la expresión “sus padres”. Si el participante respondía “Sí” a al menos una de las tres preguntas, era incluido en el grupo de afectados directamente. En caso contrario, era asignado al otro grupo.

En cuanto al factor autocategorización ideológica/política, los participantes indicaron su posición política en función de una escala de 1 a 7 (1: Izquierda; 7: Derecha). Aquellos que eligieron valores del 1 al 3 fueron incluidos en el grupo de izquierda; quienes eligieron valores del 5 al 7 formaron parte del grupo de derecha, y aquellos que indicaron el valor 4 fueron reclasificados por los autores, en función de tres criterios: a) el político actual con quien el participante más se identificaba; b) el partido político con el que más se identificaba y c) el candidato o precandidato que había votado en las últimas elecciones presidenciales. Por ejemplo, si un participante indicó 4 y señaló que había votado a Nicolás del Caño (FIT) en las últimas elecciones, y que se identificaba con el Partido Obrero y con Luis Zamora, fue categorizado en el grupo de izquierda. De este modo, la muestra final estuvo compuesta por 48 participantes en el grupo de derecha y 32 en el grupo de izquierda.

Instrumentos

Se administró a los participantes un cuestionario que constaba de dos apartados. En primer lugar, una prueba de Recuerdo Libre (Hall, Grossman y Elwood, 1976), con la siguiente consigna: “En la presente hoja, escriba todo lo que usted recuerde sobre los acontecimientos en torno a la crisis del año 2001 en Argentina”.

En segundo lugar, una hoja de datos generales que indagaba tanto si el participante había sido afectado/a directamente por la crisis de 2001 como por su autocategorización ideológica/política.

Procedimiento

Los participantes, tras brindar su consentimiento, recibieron una versión impresa del cuestionario y se les brindó todo el tiempo que necesitaran para completar la prueba. En primer lugar, completaron la prueba de Recuerdo Libre y en segundo lugar, el cuestionario de datos generales. Un asistente de investigación estuvo presente para responder cualquier consulta que pudiera surgir durante la administración de la prueba.

Análisis de los datos

Se realizó un análisis de los recuerdos a partir de la clasificación que ofrece van Dijk (2003, 2005, 2008) sobre los niveles del discurso. De todos sus elementos, se analizaron los temas e ideas principales presentes en el recuerdo de cada uno de los participantes. El discurso cuenta con significados más globales que aquellos de las palabras y frases: los temas representan la información más importante y la que más se recuerda de un discurso y aparecen muchas veces en el texto como resúmenes, titulares o subtítulos. Se representan en proposiciones y esto los diferencia de las ideas abstractas, que se representan en una palabra (por ejemplo, “crisis”). De todos modos, se consideraron a ambos como unidad de análisis.

A partir de los protocolos de Recuerdo Libre, se conformaron categorías que reflejaran los temas/ideas principales que produjo cada participante. Dos asistentes clasificaron las respuestas de los participantes. Hubo un 81 % de acuerdo inicial en las categorías conformadas para temas/ideas principales. Las diferencias se discutieron hasta lograr un acuerdo sobre el total de las categorías a utilizarse.

El criterio utilizado por los asistentes para la conformación de las categorías fue que dos o más respuestas eran clasificadas en la misma categoría si implicaban el mismo concepto o evento. Como criterio general, y con el fin de obtener un mayor poder estadístico, se agruparon respuestas si su contenido podía ser reflejado por una misma categoría (por ejemplo, las expresiones protestas, cacerolazos y manifestaciones fueron agrupadas en la categoría Protestas). Ahora bien, si una respuesta brindaba información añadida que permitiera un análisis más detallado, por ejemplo en relación a aquellas respuestas que describieran episodios muy concretos vinculados a los eventos de diciembre de 2001, una nueva categoría era creada (así, si bien las alusiones a saqueos y a inseguridad/violencia pueden asemejarse en algún aspecto, fueron categorizadas por separado).

Posteriormente, otros dos asistentes de investigación, luego de leer cada protocolo de Recuerdo Libre, clasificaron las respuestas de los participantes en función de las categorías existentes en la grilla conformada según lo ya descrito. Hubo un 91 % de acuerdo entre ellos. Finalmente se resolvieron todas las discrepancias.

El interés se centró en los temas/ideas principales que componían el recuerdo de los participantes y su proporción en el recuerdo colectivo. En función de ello, el análisis se realizó del siguiente modo: al total de las respuestas de un participante se le asignó el valor 1, luego se dividió este valor por la cantidad de temas/ideas principales mencionados por él, y el porcentaje resultante era la proporción de cada tema/idea principal para dicho participante. Por ejemplo, si un participante recordó 10 temas/ideas principales, se le asignó el valor .10 a cada uno.

Se realizaron múltiples ANOVAs intersujetos con tres factores: tipo de recuerdo (Memoria Colectiva Semántica Vivida vs. Memoria Colectiva Semántica Distante), autocategorización ideológica/política (Grupo de derecha vs. Grupo de izquierda) y forma de afectación (Afectados directamente vs. Afectados indirectamente). El diseño del análisis es 2x2x2. Las categorías de temas/ideas principales conformaron las múltiples variables dependientes. Se analizó la variación en las proporciones de temas/ideas principales según cada uno de los factores de estudio y se consideraron también las interacciones consecuentes.

Resultados

Se conformaron un total de 38 categorías de temas/ideas principales (ver Tabla 1). Se presentan primero los resultados significativos en función de los factores estudiados (Tipo de recuerdo, Autocategorización ideológica/política y Forma de afectación) y luego las interacciones significativas. Solo se reportan los resultados significativos en los casos en que la frecuencia de mención de la categoría haya sido 5 o superior.

Tabla 1 Categorías de Temas/Ideas Principales, por orden decreciente de frecuencia de mención. 

Tipo de recuerdo

En función del tipo de recuerdo, de las 38 categorías conformadas se encontraron tres con diferencias significativas (ver Tabla 2). El tema Inestabilidad social ocupó una mayor proporción en el recuerdo de participantes con MCSV (M = .06, DE = .09) que de los participantes con MCSD (M = .02, DE = .05), F(1,72) = 4.17, p = .045, ƞ2p = .06.

El Rechazo a la clase política mostró también diferencias significativas entre ambas generaciones, F(1,72) = 4.61, p = .035, ƞ2p =.06. Aquellos participantes con MCSV (M = .06, DE = .08) le otorgaron una mayor proporción en sus recuerdos de los hechos de la crisis de 2001 que aquellos participantes de la generación menor, con MCSD (M = .02, DE = .06).

Por último, el tema de la Responsabilidad /Beneficio de grandes grupos económicos también mostró diferencias significativas, F(1,72) = 5.65, p = .02, ƞ2p = .07. Los protocolos de los participantes de la generación mayor, con MCSV, mostraron una mayor proporción de este tema (M = .01, DE = .04) comparados con los de la generación menor, con MCSD (M = .00, DE = .00).

Autocategorización ideológica/política

De manera interesante, para el factor Autocategorización ideológica/política no hubo diferencias significativas para ninguna de las 38 categorías conformadas.

Forma de afectación

Para el factor Forma de afectación, se encontraron diferencias para una sola categoría, Malestar psicosocial, F(1,72) = 4.53, p = .037, ƞ2p = .06. Los participantes del grupo Afectados indirectamente (M = .14, DE = .18) lo incluyeron en su recuerdo en mayor proporción que aquellos del grupo Afectados directamente (M = .09, DE = .11) (ver Tabla 2).

Tabla 2 Medias de proporción de Temas/Ideas Principales, en función del Tipo de Recuerdo, la Autocategorización ideológica/política y la Forma de Afectación. 

Nota:Las desviaciones estándar están entre paréntesis.

Interacciones

En el caso de las interacciones, se encontró un resultado significativo para Tipo de recuerdo x Forma de afectación para la categoría Represión/Muerte de manifestantes, F(1,72) = 8.80, p = .004, ƞ2p = .11 (ver Tabla 2). Se realizó una prueba de comparaciones múltiples y una prueba t con la comparación que mostró diferencias significativas. Dentro del grupo con MCSV, aquellos participantes afectados directamente recordaron este tema/idea principal en mayor proporción que los afectados indirectamente, t(38) = 3.17, p = .003, d = 1. El resto de las comparaciones no fueron significativas. Recapitulando, del total de 38 categorías, hubo diferencias significativas en función del tipo de recuerdo para tres de ellas: Inestabilidad social, Rechazo a la clase política y Responsabilidad /Beneficio de grandes grupos económicos. En todos estos casos, los participantes de la generación mayor (MCSV) lo recordaron en mayor medida o proporción que los de la generación menor. El otro factor que tuvo incidencia en el tipo de recuerdo es la forma de afectación. El tema Malestar psicosocial ocupó una mayor proporción del recuerdo de los afectados indirectamente que aquellos afectados directamente.

Es de hacer notar que el factor autocategorización ideológica/política no tuvo efectos sobre el recuerdo de los participantes.

Finalmente, se encontró una interacción entre tipo de recuerdo y forma de afectación. La Represión /Muerte de manifestantes fue recordada en mayor proporción por aquellos participantes de la generación mayor con MSCV que fueron afectados directamente que por aquellos con MCSV pero afectados indirectamente.

Similitudes

El aspecto más relevante de los resultados del presente estudio es la baja cantidad de categorías que mostraron diferencias entre los grupos. Del total de 38 categorías, hubo solo 4 (el 10.5 %) que mostraron diferencias significativas entre grupos. De allí que es posible establecer, considerando el conjunto de categorías de mayor frecuencia de mención, los temas/ideas principales que hacen a la memoria colectiva de los participantes sobre la crisis de 2001. Los temas/ideas principales de la mitad superior de la tabla de frecuencias respecto de los que no hubo diferencias significativas entre los grupos son: corralito, protestas (cacerolazos/manifestaciones), saqueos, huida/renuncia de De la Rúa, sucesión de presidentes, crisis económica, inseguridad/violencia, pobreza/aumento de la pobreza, desconfianza/reclamos a bancos, convertibilidad/devaluación, desempleo, cierre de bancos y empresas, existencia de cuasimonedas, inflación, emigración, irresponsabilidad/mala gestión del gobierno, muertes/suicidios.

Discusión

La definición más aceptada de la memoria colectiva es aquella que hace referencia a un conjunto de recuerdos compartidos por un grupo de personas y donde además esos recuerdos tienen incidencia en la identidad del grupo (Hirst y Manier, 2008). Los hechos en torno de la crisis de diciembre de 2001 en Argentina, en tanto se desarrollan en el contexto de una de las peores crisis económicas, políticas y sociales de Argentina, van conformando parte de su historia y de su memoria colectiva. En tanto que los hechos de la historia de un país pueden ser recordados de manera diferente por distintos grupos (Manzi et al., 2004; Muller y Bermejo, 2016; Muller et al., 2016; Schuman y Scott, 1989, Stone et al., 2014) se emprendió el estudio de aquellos factores que tienen incidencia en el recuerdo colectivo y que hacen a esa diferencia de recuerdos entre grupos. En este caso, se propuso estudiar la influencia del tipo de recuerdo, la autocategorización ideológica/política de los participantes y la forma en que ellos fueron afectados por los hechos de diciembre de 2001 en la Argentina sobre el recuerdo que tienen los participantes sobre la mencionada crisis.

El resultado más llamativo, y quizás el más importante del estudio que se informa, fue la falta de diferencias significativas en relación a los distintos temas/ideas principales. Como ya se mencionó, de un total de 38 categorías solamente tres temas/ideas principales mostraban una diferencia de proporción entre las generaciones mayor y menor, y solo uno entre los que fueron afectados indirecta y directamente. Lo que llama la atención es cuán uniforme es el recuerdo, para la mayoría de temas/ideas principales, de los distintos grupos que conformaron este estudio. Tal como se expresó más arriba, solo el 10.5 % de los temas/ideas principales presentaron diferencias de acuerdo a los factores estudiados. En un estudio previo sobre el golpe de 1976 (evento sobre el cual se ha desarrollado una memoria cultural), aun sin haber estudiado la forma de afectación, este porcentaje se incrementaba hasta un 31 % (Muller y Bermejo, 2016).

A partir de tomar la mitad superior de los temas/ideas principales que conforman la tabla de frecuencias, y eliminar aquellos que dieron diferencias significativas, es posible identificar los contenidos que hacen a la memoria colectiva de los participantes a partir de sus temas/ideas principales. Con el conjunto de estos temas/ideas principales sobre los que hay similitudes entre los grupos, se puede elaborar, como se hizo en un trabajo anterior con la memoria colectiva del golpe (Muller y Bermejo, 2016), una matriz primaria de la memoria nacional sobre la crisis de 2001. Al tomar distintos ejemplos de los protocolos se puede conformar, a modo de un collage editado, el siguiente recuerdo en torno a los hechos de diciembre de 2001:

“En esa época recuerdo que la economía se encontraba desbordada” (Crisis económica). “Existía la restricción a la extracción de dinero en efectivo de los bancos denominado ´corralito´, dispuesta por Cavallo” (Corralito). “Recuerdo salir al balcón de casa con cacerola en mano y hacer ruido en los famosos ´cacerolazos´…” (Protestas-Cacerolazos/Manifestaciones-). “En las puertas de los bancos la gente reclamaba que le devolvieran el dinero” (Desconfianza/Reclamos a bancos). “Jubilados morían de infarto en la calle porque les sacaban (su) dinero” (Muertes/Suicidios). “(Hubo) disturbios y saqueos a los supermercados” (Saqueos). “Hubo muchos despidos, el nivel de desempleo aumentó enormemente” (Desempleo). “No se podía salir a la calle ya que era inseguro” (Inseguridad/Violencia). “Mucha gente comenzó a vivir en las calles y juntar cartones” (Pobreza/Aumento de la pobreza). Durante las protestas… “Murieron 39 personas a manos de las fuerzas policiales en el marco de la represión ordenada por el gobierno…” (Represión/Muerte de manifestantes). “Esta crisis derivó en la renuncia del presidente De la Rúa, quien abandonó la Casa Rosada en helicóptero” (Huida/Renuncia de De la Rúa). “A partir de ese momento asumieron muchos presidentes interinos hasta que Eduardo Duhalde asumió el poder” (Sucesión de presidentes). “La convertibilidad que había servido, no se habían tomado las medidas adecuadas para frenar los efectos negativos de la misma” (Convertibilidad/Devaluación). “(Recuerdo) los bancos que bajaron sus persianas” (Cierre de bancos y empresas). “Fue todo una locura, sin moneda propia, cobrando con bonos extraños que ni siquiera recibían en todos lados” (Existencia de cuasimonedas). “Alta inflación” (Inflación). “(Recuerdo) personas viajando al exterior en busca de escapar de una crisis económica” (Emigración). “A los gobiernos no les importa lo que le pasa al pueblo” (Irresponsabilidad/Mala gestión del gobierno).

Una manera de explicar esta uniformidad de la memoria colectiva nacional es en función de la operación de lo que Wertsch (2002, 2008) plantea como plantilla narrativa esquemática (schematic narrative template). Partiendo de la distinción entre narrativas específicas, organizadas alrededor de fechas, escenarios y acciones particulares, y plantillas narrativas esquemáticas, Wertsch (2008) define a estas últimas como estructuras más generalizadas, utilizadas para generar múltiples narrativas específicas con el mismo argumento básico. El collage presentado arriba, compuesto de ejemplos concretos de unidades narrativas de los participantes del estudio, es una forma concreta que podría adquirir la operación de esta plantilla narrativa esquemática, compuesta a partir de las categorías identificadas.

Al atender a las características de los temas/ideas principales que la conforman, estos hacen referencia a una sucesión de hechos acontecidos. Es decir, el recuerdo de la crisis de 2001 se compone de un conjunto de hechos (corralito, cacerolazos, helicóptero de De la Rúa, sucesión de presidentes, cuasimonedas, represión, etc.), mientras que no hay, entre sus temas, elementos causales de la crisis o incluso de sus consecuencias. Es decir que, en parte, las similitudes que se encuentran en el recuerdo compartido se componen de la mención de hechos, sin la elaboración que ofrece su contextualización, promoviendo sus causas y correspondientes consecuencias.

Esta característica del recuerdo colectivo de la crisis de 2001 es propia de los recuerdos de acontecimientos cuya fuente es de predominio comunicativo, ya que no son mediados por artefactos culturales, que en general son los que proveen contextos generales para los hechos que promueven recordar. Estos artefactos son muy importantes, porque los grupos en sí no tienen memorias y construyen una por medio de estas producciones culturales que los hacen recordar (Assmann, 2008; Assmann y Czaplicka, 1995). Pero puede agregarse que en ese “hacer recordar” promocionan también el recuerdo de causas y consecuencias, y otros elementos que contextualizan los hechos que serán recordados.

La falta de diferencias a nivel ideológico hace presuponer también que la dimensión ideológica en el recuerdo colectivo se concreta en torno a las causas y a las consecuencias y no tanto en relación a los hechos recordados (Manzi et al., 2004). En un estudio previo, en contraste con los resultados actuales, se encontraron diferencias a nivel ideológico cuando sobre los hechos estudiados se había desarrollado una memoria a predominio cultural. La estructura narrativa de los recuerdos variaba de manera significativa en función de la autocategorización ideológica/política de los participantes. Los participantes de izquierda ofrecían recuerdos más extensos y elaborados que los participantes de derecha, reflejado en una mayor extensión de los recuerdos, y también en una mayor contextualización, un mayor número de enunciados causales y de consecuencias (Muller et al., 2016).

Si se atiende ahora a las diferencias, los temas que son promovidos en el recuerdo de la generación mayor que vivió los hechos, justamente hacen un intento de proveer información sobre el clima social o emocional que los rodeaba, estableciendo un “clima de época", puntualmente los temas/ideas principales Inestabilidad Social y Rechazo a la Clase Política o bien algún tipo de explicación de los hechos, como el tema/idea principal Responsabilidad/Beneficio de grandes grupos económicos. Otra categoría que mostró diferencia de presencia en el recuerdo es Malestar psicosocial, que también hace referencia al marco emocional de los hechos, aunque las diferencias no fueron en función del tipo de recuerdo, sino de la forma de afectación. Si bien resulta interesante, un resultado de difícil interpretación es que las personas afectadas indirectamente resaltan en su recuerdo aspectos emocionales de los hechos. Ahora bien, aun cuando categorías tales como Responsabilidad/Beneficio de grandes grupos económicos asignan responsabilidades, no brindan estrictamente una información contextual tal como las categorías mencionadas a continuación. En términos generales, los tamaños del efecto de los diversos análisis fueron moderados para los análisis de varianza y grandes al momento de realizar las pruebas t posteriores a las comparaciones múltiples (Cohen, 1988).

Aquellos temas/ideas principales que ofrecen un contexto a los hechos han tenido una proporción muy menor en el recuerdo colectivo (ver parte inferior de la Tabla 1). Éstos son: Otras consecuencias económicas, Herencia negativa del gobierno de Carlos Menem, Consecuencias negativas a largo plazo, Consecuencias sociales, Renuncia de Carlos “Chacho” Álvarez, Asunción de Néstor Kirchner, Juicios/Amparos por corralito, Recuperación posterior del país. Todas estas categorías brindan información sobre eventos acontecidos un tiempo antes o después de la crisis, ofreciendo un marco y contextualización de los hechos recordados, pero no sobre los hechos de la crisis. Si alrededor de la crisis de 2001 comienza a producirse un mayor desarrollo de una memoria cultural, estos temas y otros que operen como contextualizadores deberían comenzar a tener una mayor proporción en el recuerdo de los grupos, y allí se podrían acercar a las diferencias que se reportan en el recuerdo de los acontecimientos desarrollados alrededor del golpe de Estado de 1976.

En un estudio previo (Muller y Bermejo, 2016), se encontró que aquellos participantes de la generación mayor se diferenciaron de la generación menor en tanto tendieron a promover, en su recuerdo, aspectos contextuales y de tipo emocional/afectivo o bien hechos que pudieron haber afectado directamente su vida cotidiana durante aquellos años. Por otro lado, aquellos participantes con recuerdos distantes tendían a enfatizar cierta cantidad de hechos acontecidos y produjeron un recuerdo que se caracterizaba por la enumeración de los hechos más salientes o bien por temas/ideas principales que tuvieran relevancia en el presente. En el presente estudio, nuevamente aquellos participantes con memorias vividas utilizaron temas con contenido emocional/afectivo, pero no se replicaron el resto de los resultados. Si bien recordaron hechos con cierto componente explicativo de la crisis, no utilizaron categorías contextualizadoras en mayor medida que aquellos participantes con memorias distantes, ni tampoco estos últimos recordaron más hechos que aquellos con memorias vividas. Por un lado, esto se explicaría porque el período de la crisis de 2001 fue más breve que el de la dictadura comenzada en 1976. Pero si se enfatizan las características de la vía comunicativa de transmisión, los recuerdos de una y otra generación deberían coincidir. Sin embargo, como ya se mencionó, al no estar mediado por producciones culturales, el recuerdo es menos contextualizado. En otro estudio (Muller et al., 2018), se estableció que si hay predominio de la vía cultural en la transmisión del recuerdo, éste es más elaborado y menos emocional. En cambio, cuando el recuerdo se trasmite por una vía comunicativa, es más emocional. A falta de contexto, el recuerdo comunicativo se organiza en función de vectores afectivos.

En todo caso, y esto hace a las limitaciones del presente estudio, no es posible establecer que la memoria construida alrededor de un evento sea puramente cultural o puramente comunicativa. Rara vez se presenta de esa forma. Sin embargo, se puede afirmar que los recuerdos sobre la crisis de 2001 se trasmiten por una vía predominantemente comunicativa, aunque no está completamente ausente la vía cultural. Otra limitación del presente estudio podría situarse en relación a la clase social y/o nivel de ingreso de los participantes, que no fue evaluada y que podría mediar entre la forma de afectación y el recuerdo de los participantes. Por último, cabe destacar que una prueba de Recuerdo Libre tal como la utilizada en este estudio ofrece información valiosa, pero podría beneficiarse del complemento de una prueba de Recuerdo Evocado sobre hechos, causas y consecuencias de la crisis. Al respecto, tanto el hecho de que el instrumento utilizado no se encuentre estandarizado como la utilización de un muestreo intencional, podrían resultar en una limitación adicional. Estas limitaciones constituyen, a la vez, una guía y una dirección para futuras investigaciones. Entre ellas, una línea interesante sería indagar en la relación entre afectación y emoción.

Este estudio contribuye, entonces, en dos sentidos al estudio de la memoria colectiva. Por un lado, estableciendo su contenido, aportando los temas que tienen mayor preponderancia en el recuerdo colectivo de los participantes. Pero también hace una contribución al conjunto de estudios sobre la estructura y composición de la memoria colectiva desde una perspectiva psicológica. Con alguna cautela, se estableció que la memoria comunicativa, al carecer de la mediación de artefactos culturales, padece de un déficit de elaboración. De allí que se componga de una serie de hechos destacados, que se presentan conjunta y sucesivamente, pero que carecen de alguna forma de elaboración en términos de sus causas y consecuencias.

Referencias bibliográficas

Assmann, J. (2008). Communicative and cultural memory. En A. Erll y A. Nünning (Eds.), Cultural memory studies: an international and interdisciplinary handbook (pp. 109-118). Berlin: de Gruyter. http://dx.doi.org/10.1515/9783110207262Links ]

Assmann, J., y Czaplicka, J. (1995). Collective memory and cultural identity. New German Critique, 65, 125-133. http://dx.doi.org/10.2307/488538Links ]

Billig, M. (1990). Collective memory, ideology and the British royal family. En D. Middleton y D. Edwards (Eds.), Collective remembering (pp. 60-80). London: Sage. [ Links ]

Bobbio, N. (1996). Left and right: The significance of a political distinction. Chicago: The University of Chicago Press. [ Links ]

Brussino, S. y Acuña, M.I. (2015). Confianza política, valores sociales e ideología política de las élites de poder. Interdisciplinaria, 32(2), 223-246. http://dx.doi.org/10.16888/interd.2015.32.2.2Links ]

Cohen, J. (1988). Statistical Power Analysis for the Behavioral Sciences (2nd Ed.). Hillsdale, NJ: Lawrence Erlbaum Associates. [ Links ]

Czubaj, F. (8 de octubre de 2005). La crisis económica causó 20.000 muertes cardiacas. La Nación. Recuperado de http://www.lanacion.com.ar/745726-la-crisis-economica-causo-20000-muertes-cardiacasLinks ]

Doss, E. (2011). Remembering 9/11: Memorials and cultural memory. OAH Magazine of History, 25(3), 27-30. http://dx.doi.org/10.1093/oahmag/oar018Links ]

Halbwachs, M. (1950/1980). The collective memory (F.J. Ditter y V.Y. Ditter, Trads.: Título original: La mémoire collective). New York, NY: Harper y Row. [ Links ]

Halbwachs, M. (1941-1952/1992). On collective memory (L.A. Coser, Trad.; Títulos originales: La topographie légendaire des évangiles en terre sainte: Etude de mémoire collective y Les cadres sociaux de la mémoire). Chicago, IL: University of Chicago Press. [ Links ]

Hall, J.W., Grossman, L.R. y Elwood, K.D. (1976). Differences in encoding for free recall vs. recognition. Memory y Cognition, 4(5), 507-513. http://dx.doi.org/10.3758/BF03213211Links ]

Herranz, J.K. y Basabe, N. (1999). Identidad nacional, ideología política y memoria colectiva. Psicología Política, 18, 31-47. [ Links ]

Hirsch, M. (2008). The Generation of Postmemory. Poetics Today, 29(1), 103-128. http://dx.doi.org/10.1215/03335372-2007-019Links ]

Hirst, W. y Manier, D. (2002). The diverse forms of collective memory. En G. Echterhoff y M. Saar (Eds), Kontexte und Kulturen des Erinnerns. Maurice Halbwachs und das Paradigma des kollektiven Gedächtnisses, Erinnerns (pp. 37-58). Konstanz: UVK. [ Links ]

Hirst, W. y Manier, D. (2008). Towards a psychology of collective memory. Memory, 16(3), 183-200. http://dx.doi.org/10.1080/09658210701811912Links ]

Jost, J., Federico, C.M., y Napier, J.L. (2009). Political ideology: its structure, functions and elective affinities. Annual Review of Psychology, 60, 307-337. http://dx.doi.org/10.1146/annurev.psych.60.110707.163600Links ]

Kiguel, M. (2011). Argentina’s 2001 Economic and Financial Crisis: Lessons for Europe. Recuperado de https://www.brookings.edu/Links ]

Manzi, J., Ruiz, S., Krause, M., Meneses, A., Haye, A. y Kronmüller, E. (2004). Memoria colectiva del golpe de Estado de 1973 en Chile. Revista Interamericana de Psicología / Interamerican Journal of Psychology, 38(2), 153-169. [ Links ]

Muller, F. y Bermejo, F. (2016). Los temas de la memoria colectiva del golpe de Estado de 1976 en Argentina en función de la ideología y de las generaciones. Interdisciplinaria, 33(1), 41-63. http://dx.doi.org/10.16888/interd.2016.33.1.3Links ]

Muller, F., Bermejo, F. y Hirst, W. (2016). Argentines’ Collective Memories of the Military Junta of 1976: Differences and Similarities Across Generations and Ideology. Memory, 24(7), 990-1006. http://dx.doi.org/10.1080/09658211.2015.1061013Links ]

Muller, F., Bermejo, F. y Hirst, W. (2018). Cultural and Communicative Memories: Contrasting Argentina´s 1976 coup d´état and the 2001 Economic-Political-Social Crisis. Memory, 26(7), 974-984. http://dx.doi.org/10.1080/09658211.2018.1431283Links ]

Nora, P. (1989). Between Memory and History: Les Lieux de Mémoire. Representations, 26, 7-24. http://dx.doi.org/10.2307/2925820Links ]

Novick, P. (1988). That Noble Dream: The "Objectivity Question" and the American Historical Profession. Cambridge: Cambridge University Press. http://dx.doi.org/10.1017/CBO9780511816345Links ]

Schuman, H. y Corning, A. (2012). Generational memory and the critical period: Evidence for national and world events. Public Opinion Quarterly, 76(1), 1-31. http://dx.doi.org/10.1093/poq/nfr037Links ]

Schuman, H. y Scott, J. (1989). Generations and collective memories. American Sociological Review, 54, 359-381. http://dx.doi.org/10.2307/2095611Links ]

Seitz, M. (19 de diciembre de 2005). The day Argentina hit rock bottom. Recuperado de http://news.bbc.co.uk/2/hi/business/4534786.stmLinks ]

Stone, C.B., van der Haegen, A., Luminet, O. y Hirst, W. (2014). Personally relevant vs. nationally relevant memories: An intergenerational examination of World War II memories across and within Belgian French-speaking families. Journal of Applied Research in Memory and Cognition, 3(4), 280-286. doi: 10.1016/j.jarmac.2014.08.002 [ Links ]

van Dijk, T. (1998). Ideology. Thousand Oaks, CA: Sage. [ Links ]

van Dijk, T. (2003). Ideología y discurso. Una introducción multidisciplinaria. Barcelona: Ariel. [ Links ]

van Dijk, T. (2005). Ideología y análisis del discurso. Utopía y Praxis Latinoamericana, 10(29), 9-36. [ Links ]

van Dijk, T. (2008). Semántica del discurso e ideología. Discurso y Sociedad, 2(1), 201-261. [ Links ]

Wertsch, J.V. (1998). Mind as action. New York: Oxford University Press. http://dx.doi.org/10.1093/acprof:oso/9780195117530.001.0001Links ]

Wertsch, J.V. (2002). Voices of collective remembering. New York: Cambridge University Press. http://dx.doi.org/10.1017/CBO9780511613715Links ]

Wertsch, J.V. (2008). Collective Memory and Narrative Templates. Social Research, 75(1), 133-156. [ Links ]

Zerubavel, Y. (1994). The Death of Memory and the Memory of Death: Masada and the Holocaust as Historical Metaphors. Representations, 45, 72-100. http://dx.doi.org/10.2307/2928603Links ]

Recibido: 10 de Noviembre de 2017; Aprobado: 10 de Septiembre de 2019

Creative Commons License Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.