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Cuadernos de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Jujuy

versão On-line ISSN 1668-8104

Cuad. Fac. Humanid. Cienc. Soc., Univ. Nac. Jujuy  no.39 San Salvador de Jujuy jul./dez. 2010

 

ARTÍCULO ORIGINAL

Encrucijadas de la comunicación: acerca del escenario periodistas de oficio

Perspective on Jujuy‘s community about «university of the street»

Mónica Cohendoz - Sergio Di Pino - Guillermina González - Gabriela Loustaunau

* Facultad de Ciencias Sociales - Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires - Pinto 399 - CP 7000 - Tandil.

RESUMEN

El presente trabajo tiene como objetivo analizar los vínculos que se establecen entre el campo de la Comunicación Social y el proyecto "Universidad de la Calle" como un aporte innovador a las investigaciones académicas en el terreno de la comunicación mediática.
La posibilidad de identificar situaciones de aprendizaje no formal en la actividad periodística nos permite iluminar dimensiones de análisis poco exploradas por las teorías de la comunicación y la cultura. Se trata de "comportamientos generadores de experiencia" (J. Magariños, 2006) que por su eficacia en la práctica profesional condensan enseñanzas que pueden ser retomadas y actualizadas por los sujetos en otros contextos o situaciones.
Estos "conocimientos experienciales adquiridos" son generalmente negados o escasamente abordados por los estudios en comunicación. En este sentido, la identificación y construcción del escenario "Periodistas de Oficio" nos planteó el desafío de sistematizar aquellos saberes no académicos desde una metodología de base.
La identificación y descripción de enseñanzas acumuladas por una gran cantidad de periodistas que no han accedido a la formación universitaria permitió, en principio, advertir los cruces y tensiones con aquellos conocimientos que la academia produce y con los que esta última intenta diferenciarse (en su búsqueda de inserción laboral para sus egresados).

Palabras Clave: Comunicación; Periodistas de oficio.

ABSTRACT

The present work analyzes the links that are established between the field of the Social Communication and the University of the Street, Udelac, as an innovative contribution to the academic researches in the area of the media communication studies. The possibility of identifying situations of not formal learning in the journalistic activity allows us to illuminate dimensions of analysis little explored by the theories of the communication and the culture. It is a question of "generating behaviors of experience" (J. Magariños, 2006) that for his efficiency in the professional practice condense educations that can be recaptured and updated by the subjects in other contexts or situations.
This "knowledge experiential acquired "is generally useless or scantily approached for the studies in communication. In this respect, the identification and construction of the scene "Journalists of Office "us raised the challenge of systematizing those not academic knowledge from a base methodology.
The identification and description of educations accumulated by a journalist great quantity that have not acceded to the universitary education allowed to warn, at first, the crossings and tensions with that knowledge that the academy produces and with which the latter tries to differ in his search of labour insertion for his gone away ones. Also, realize of the diffuse limits that exist between both types of knowledge and the wealth - of his to coexist - in spaces curriculares of ours carrer.
In synthesis, the incorporation to the Udelac project was positive to cross the margins among the formal knowledge and the informal one, among the academic knowledge and office knowledge and to explore the dimension of the practice of dialogic way between different areas of production of knowledge.

Key Words: Journalist of office; Academic knowledge; Experiential knowledge.

El presente trabajo tiene como objetivo analizar los vínculos que se establecen entre el campo de la Comunicación Social y la Universidad de la Calle como un aporte innovador a las investigaciones académicas en el terreno de la comunicación mediática.
La posibilidad de identificar situaciones de aprendizaje no formal en la actividad periodística nos permite iluminar dimensiones de análisis poco exploradas por las teorías de la comunicación y la cultura. Se trata de "comportamientos generadores de experiencia" (J. Magariños, 2006) que por su eficacia en la práctica profesional condensan enseñanzas que pueden ser retomadas y actualizadas por los sujetos en otros contextos o situaciones.
Estos "conocimientos experienciales adquiridos" son generalmente negados o escasamente abordados por los estudios en comunicación. En este sentido, la identificación y construcción del escenario "Periodistas de Oficio" nos planteó el desafío de sistematizar aquellos saberes no académicos desde una metodología de base.
La identificación y descripción de enseñanzas acumuladas por una gran cantidad de periodistas que no han accedido a la formación universitaria permitió, en principio, advertir los cruces y tensiones con aquellos conocimientos que la academia produce y con los que esta última intenta diferenciarse (en su búsqueda de inserción laboral para sus egresados).
También, dar cuenta de los límites difusos que existen entre ambos tipos de conocimiento y la riqueza -de su coexistir- en espacios curriculares de nuestra carrera, tales como los talleres o las pasantías laborales en los medios de comunicación.
En síntesis, la incorporación al proyecto U DE LA C fue positiva para atravesar los márgenes entre el conocimiento formal y el informal, entre el conocimiento académico y de oficio y explorar la dimensión de la práctica de manera dialógica entre diferentes ámbitos de producción de conocimientos.

TRABAJO

Distopías y heterologías: acerca del enfoque del escenario, un modo de hablar del otro

Inscribir en el orden del día la multidisciplinariedad. Pero no aquella de las grandes construcciones prometeicas de una nueva Enciclopedia, sino la que provoca el encuentro alrededor de un mismo objeto de estudio de investigadores que pertenecen a metodologías diversas. Establecer con ellos alianzas, aprovechando el prestigio actual de la comunicación y previniéndose contra las tendencias y la hegemonía de las antiguas disciplinas.

Armand Mattelart

INTRODUCCIÓN

El comportamiento disciplinar que se constituye a partir de la puesta en común en el marco de la investigación de la UDELAC implica poner en discusión desde una concepción reflexiva los vínculos que articulan, en nuestro caso el campo de la comunicación (Nota 1) con la semiótica indicial. Dice una prestigiosa investigadora brasilera, María Immacolata Vassallo de Lopes, (2000) "Es en la tensión constante entre la tradición y los cambios en el campo científico que reside la base del surgimiento de estudios y diagnósticos que buscan su reestructuración" o sea que apuntamos a sumar herramientas de trabajo para iluminar zonas del campo de la comunicación.
En el decir de Lan, "con las metamorfosis del ‘objeto' y la simultánea alteración de las posibilidades que se abren al ‘sujeto' de reflexión, se colocan nuevos desafíos no sólo metodológicos y teóricos, sino también epistemológicos" (lanni, 1998:34).
Esto nos da la posibilidad de desplazamiento hacia una zona del campo de la comunicación aun no explorado. En este trabajo se sugiere aprovechar la flexibilidad que ha demostrado la investigación de la comunicación en el movimiento de reestructuración postdisciplinada.
De hecho, fue posible ubicarse en la encrucijada del campo de la comunicación con la semiótica indicial, operación que implicó no sólo un replanteamiento de las preguntas posibles, sino además y de manera quizás mas evidente, un cuestionamiento que tiene que ver centralmente con la metodología, tanto a nivel conceptual como en su nivel operativo. La perspectiva de la UDELAC permitió definir tres "goznes" metodológicos estratégicos para el escenario: el de la cotidianidad, el del sentido común y el de la constitución de las Identidades
El escenario de análisis, denominado "Periodistas de Oficio", se circunscribe a ámbitos de aprendizaje no formalizados de la práctica periodística. En la ciudad de Olavarría, gran cantidad de periodistas se han "hecho" en la práctica, sin transitar por los espacios institucionalizados de educación. Desde 1988 la ciudad ofrece, a su vez, la carrera de Comunicación Social, lo que ha planteado una polémica acerca de los ámbitos de formación y las prácticas que se generan en ellos: Saberes adquiridos en los medios (prácticos, empíricos) versus saberes adquiridos en la academia (teóricos, especulativos). Esta problemática permitirá, desde el análisis, abordar los modos de articulación y circulación de los saberes de la universidad de la calle y la universidad de la academia como dos instancias necesarias en la construcción de la episteme de un periodista por haber sido considerada pre- pofesional se nos abrió con el proyecto UDELAC.

LA ENCRUCIJADA

Un modo de acceso al problema fue la semiótica indicial," aquella semiótica en la cual los signos de la semiosis sustituyente son comportamientos u objetos en su calidad de existentes o los contenidos de la memoria, según la propuesta peirceana (Peirce, CP. 1.427; 2.86) según Magariños (2002).
Percibimos como sustituyente a determinada Semiosis (a la que siempre podremos también percibir como Sustituida, o sea, como Objeto Semiótico) y necesitamos ponerla en relación con un conjunto de otras semiosis para que podamos entenderla; "en este sentido se plantea el concepto de función como característica definicional de los que Foucault denomina "enunciados" y el de la exterioridad del significado y de su explicación (Foucault, 1969: 105ss)".
Esta concepción requiere del investigador una mirada distópica, en términos de tránsito desde el escenario de análisis hacia los espacios donde los saberes de la Universidad de la calle son nominados como pertenecientes a "la calle". Esto implica atravesar el escenario para poder comprender su carácter complejo, así estamos ante la operación clave de la semiosis sustituyente.
De tal modo que el sentido de la practica del periodismo de oficio no lo encontramos en la misma práctica sino en sus bordes, la significación que adquiere la práctica emerge cuando lo vinculamos a las representaciones que los sujetos tienen de la misma y a las representaciones que el investigador produce sobre el escenario; doble articulación que pone en diálogo el mundo semiótico posible del escenario con el mundo semiótico posible del investigador.
Así se produce un conjunto de posibilidades interpretativas del escenario que debemos poner en diálogo, ya que en esta operación se juega las posibilidades de comprender la semiosis del escenario y las transformaciones que se producen en el proceso de investigación.

¿CÓMO SE SIGNIFICA EL PERIODISMO EN LA TEORÍA DE LA COMUNICACIÓN?

La respuesta a este interrogante la encontramos en diferentes teorías sobre periodismo que se producen desde el ámbito académico. En 1980 Vladimir Hudec, decano de la Facultad de Periodismo de la Universidad Carolina de Praga, se pregunta: ¿qué es el Periodismo?, ¿cuáles son la esencia del Periodismo y su lógica interna? Se responde:
Una explicación completa de estas cuestiones sólo se puede encontrar en una verdadera investigación científica, teórica, de las complejas leyes internas que existen objetivamente en el Periodismo, como existen en todo fenómeno social (...) Es esta lógica, estas leyes internas lo que constituye la Teoría del Periodismo, ciencia en pleno desarrollo, que forma parte de las Ciencias Sociales.
La resistencia a aceptar la dimensión científica del Periodismo persiste y se trasmite a la hora de aceptar la existencia de una Teoría del Periodismo, no sólo por la general relación entre Ciencia y Teoría, sino también, en este caso particular, por la dificultad de admitir la cuestión previa y aclaratoria de lo que se deba entender por Periodismo.
Para la Teoría del Periodismo, como teoría propia, claramente diferenciada de la Teoría de la Información y de la Teoría de la Comunicación, se derivan tres cuestiones capitales: primera, en qué consiste la importancia periodística; segunda, métodos para su determinación y selección en cada caso; y tercera, criterios de valoración de los elementos seleccionados para componer, con arreglo a esta valoración, el conjunto final.
Hay un antecedente del siglo XIX en el que quizá no se repara por estar demasiado a la vista: La ley periódica de los elementos químicos de Dimitri Ivanovich Mendeleyev (1879). El llamado sistema periódico se estudia en la Química como un sistema de clasificación de los elementos a partir de los pesos atómicos; pero normalmente el estudiante no relaciona el término periódico propio de la Química con el término periódico propio del Periodismo, porque no considera que ambos tengan un mismo fundamento: la idea de clasificación.
Dos son las operaciones clasificatorias del Periodismo: selección y valoración. Si, como dijo Juan Beneyto, Director de la Escuela Oficial de Periodismo, "el periodista es el analista o el diarista moderno que está calificado especialmente por su preparación para interpretar los acontecimientos de cada día" , El periodista es antes que otra cosa, un ordenador de informaciones y opiniones". De este juicio de Beneyto (1957:5) se subraya no sólo la oportuna idea del Periodismo y, por ende, de la Redacción Periodística como la consecución de un orden, sino también la expresión "antes que otra cosa"; es decir, el carácter dominante de aquella idea lo que parece indiscutible es que debe tener una buena formación. El problema es que para muchos, para la mayoría, esa formación se adquiere exclusivamente con la práctica.
En consecuencia la teoría del periodismo subraya tres problemáticas que recortarían la especificidad de la práctica: * El modo de conocimiento de la realidad, * La narrativización de la misma ( su dimensión discursiva ) y * El ámbito de trabajo
En Argentina las primeras experiencias de conformación de espacios formales de aprendizaje en periodismo fueron impulsados por las asociaciones de periodistas desde cursos de capacitación profesional que posteriormente derivaron en la creación de las escuelas de periodismo (La Plata, 1939)
Otro momento significativo en este recorrido es la influencia del funcionalismo norteamericano en relación al impacto social del periodismo. Con antecedentes en la teoría de los efectos, en 1972, quedaron sentadas las bases de la teoría de la "agenda setting", en la que se aborda la influencia de la agenda mediática sobre la agenda pública. Así el periodista se trasforma en un actor relevante en su capacidad de influenciar en la construcción de la opinión pública.
Pero esta teoría no nos permite acercarnos al "oficio" porque no nos dice acerca de la relación con otras prácticas. Ya que el "escenario periodistas de oficio" toma como problema las relaciones de diálogo, lucha, transformación y resignificación entre la Universidad de la calle y la Carrera de comunicación social, nos planteamos una serie de interrogantes vinculados con: a) la construcción de saberes ¿Cómo se aprende a ser periodista? ; b) Las luchas simbólica entre ambas instancias.
En este sentido, la inscripción de la práctica periodística en el campo de la comunicación permitió abordarla como una práctica social. El periodismo es interpelado desde el saber académico a partir del desafío de reconfigurarse desde el abordaje multidisciplinar.
A Propósito para Washington Uranga "El comunicador es aquel científico social que asumiendo que lo comunicacional es parte integrante e inseparable de las prácticas sociales contemporáneas, pone sus habilidades al servicio de la gestión, desarrollando estrategias comunicacionales (o de comunicación) que abarcan tanto el nivel de las relaciones, como de los medios y las producciones" (2000: 36)
En términos de superar los umbrales de la teoría del periodismo nos ubicamos en una noción de aprendizaje social que focaliza el carácter experiencial de la práctica.

APRENDIZAJE: UN PIVOTE DE INTERACCIÓN SOCIAL

Consideramos que los aprendizajes sociales se constituyen en la práctica y estructuran comunidades en las que, según Etienne Wenger, la tarea y el aprendizaje se realizan simultáneamente, de manera que no se puede separar una de otra.
Este autor parte de la idea de que el aprendizaje es siempre intersubjetivo. La expresión "aprendizaje colectivo" se compone así de dos términos: "aprendizaje" alude al desarrollo de un desempeño competente en determinado contexto; "colectivo" da cuenta de un cierto tipo de "comunidad" en sentido amplio (grupos, equipos, organizaciones, asociaciones, etc.) cuyos integrantes están ligados por una historia, intereses comunes y algún grado de interacción.
Para Etienne Wenger, el sujeto colectivo capaz de aprender es la comunidad de práctica Consiste en un conjunto de personas que comparten un emprendimiento en común, una identidad dada por la pertenencia a la comunidad, y un repertorio de recursos simbólicos y materiales. Wenger caracteriza a la organización como una constelación de comunidades de práctica, es decir, como un conjunto de comunidades de práctica que se entrelazan en torno a metas, reglas y creencias corporativas.
Desde la perspectiva de Wenger, la organización no es una máquina con forma de pirámide que se mueve por relaciones de mando y obediencia, como nos suele resultar "cómodo" creer. Todos sabemos que en las organizaciones las personas no hacen lo que sus jefes dicen que hagan sino más bien lo que sus jefes hacen. Los motores de la acción no están en la obediencia sino en el significado; la gente hace aquello a lo que le encuentra sentido. El sentido es una producción colectiva, se construye con los "otros significativos". El autor marcar el proceso que él llama la negociación del significado -del mundo- en el desarrollo de las comunidades de práctica. Argumenta que negociar el significado es encontrar el sentido apropiado a la situación que requiere una acción para superarla y cumplir un objetivo.
La negociación del significado es ese proceso constante que tiene lugar en cada compromiso con la práctica. Por más que esa práctica forme parte de una actividad fuertemente pautada, cada vez que se presenta un nuevo compromiso con ella, tiene lugar una singularidad, ya que los contextos nunca son idénticos, y en cada nueva situación se producen significados que amplían, desvían, ignoran, reinterpretan, modifican o confirman la historia del significado anterior del que forman parte. El proceso de esta negociación puede tener diferente intensidad; es más manifiesta cuando se participa en actividades que requieren mayor interés que cuando se realizan prácticas rutinarias, pero el proceso es el mismo.
El concepto de "negociación" implica que quien la lleva a cabo se encuentra en proceso de reajuste constante con el contexto cultural en que se produce, que no se limita al lenguaje, si bien en las relaciones de comunicación, los lenguajes tienen una presencia imprescindibles, aunque no se los perciba conscientemente durante su desarrollo.
La "negociación" es una interacción continua, de logro gradual y de un proceso de intercambio. El significado así negociado es al mismo tiempo histórico y dinámico, contextual y único; al mismo tiempo es interacción y acción, es la relación dinámica de vivir en el mundo.

UMBRALES DE LA PRÁCTICA

Los saberes de estas comunidades de práctica son cotizados por un mercado de trabajo, los medios, entran en disputa simbólica con otros saberes. Estas luchas implican formas de dominación y resistencia entre un centro y una periferia. ¿Quién ocupa el centro en nuestro escenario? ¿Hay un centro definido en términos de periodistas de oficio?
Los límites y las periferias se refieren a los bordes de las comunidades de práctica, a sus puntos de contacto con el resto del mundo. Los límites y las periferias están entrelazados (pág. 152). Los investigadores de la UdelaC actuamos en los límites y las periferias de los escenarios. En algunos casos se podrá tener una participación plena, pero a la vez, como dice Wenger, "aparecen sutiles elementos limitáneos que nos recuerdan que somos ajenos" (pág. 152)
"La periferia es un lugar ambiguo, la práctica se puede ocultar de la misma manera que se puede hacer disponible; la afiliación puede parecer una perspectiva desalentadora de la misma manera que puede constituir una invitación cordial". En nuestro caso la perspectiva de afiliación es posible ya que los alumnos participan a través de pasantìas en los medios
"Una comunidad de práctica puede ser una fortaleza cerrada igual que puede ser una puerta abierta. La periferia puede ser una posición donde el acceso a una práctica es posible, pero también donde se impide a las personas ajenas aproximarse más al centro" (pág. 153). El escenario periodista de oficio es una comunidad abierta

La dominación simbólica, caracterizada como la lucha entre un centro y una periferia, es considerada por Pierre Bourdieu en términos de dos principios que remiten a la concepción de luchas simbólicas: a) no importa en qué condición simbólica funcione una cultura, tiende a organizarse como sistema simbólico; b) una dominación social tiene siempre efectos simbólicos sobre los grupos dominantes y dominados que asocia.
Estos principios conducen al problema de la autonomía de la cultura dominada: hipótesis que sostiene que todo grupo social tiende a organizar sus experiencias en un universo coherente (proveniente de la sociología de Weber que sostiene que "toda condición social es al mismo tiempo lugar y principio de una organización de la percepción de mundo en un "cosmos de relaciones dotadas de sentido"). Sin embargo, consideran que la "ambivalencia significante" de una cultura dominada- el hecho de que su concepción de mundo no sea unívoca, en ella aparecen sentidos compartidos con otras concepciones de mundo- pone en crisis la noción de autonomía para establecer que el "estatuto social de un objeto simbólico forma parte de la definición completa de su sentido cultural", es decir la autonomía es relativa, hay que vincular la cultura dominada con la dominante. Este planteo propone discutir, sin invalidar los aportes de cada postura, con el relativismo cultural que sostiene que la cultura posee sus propios códigos, autosuficiente y, por otro con la teoría de la legitimación cultural, que si bien toma en cuenta la dominación cultural, normaliza el consentimiento a la dominación en la medida que lo postula como legítimo.
La acción social vinculada con el sentido práctico fue analizada por Pierre Bourdieu, fundamentalmente el aspecto relacionado con capacidad del actor para dar sentido a su experiencia y los componentes mentales inaccesibles para el científico social para dar cuenta de la verdadera razón de su actuar y en ese sentido del significado atribuible desde el propio actor a la acción. Según este autor, el dar cuenta de lo cotidiano conlleva un marco de sentido práctico que constituye una teoría de la práctica realizada a partir del situarse en la actividad real como tal, constituida por el sistema de disposiciones estructuradas y estructurantes (-habitus-, Bourdieu, 1981).

CONSIDERACIONES FINALES

La oposición entre el oficio y la formación académica establece límites simbólicos que tienen efectos en las conceptualizaciones acerca de qué es el conocimiento; las mezclas, hibridaciones implican deconstruir la dicotomía y situarla como un conflicto social, más que como una cuestión de capacidades cognitivas. Como señala Stuart Hall la fractura es más sencilla de localizar que la contradicción y por otra parte no hay contenidos fijos y las líneas divisorias que el sintagma elegido supo hacer saltar permiten comprender la lucha cultural que las instituciones intentan regular, disciplinar:
De hecho, reconoce que casi todas las formas culturales serán contradictorias en este sentido, compuestas por elementos antagónicos e inestables. El significado de una forma cultural y su lugar o posición en el campo cultural no se inscribe dentro de su forma. Ni su posición es siempre la misma. El símbolo o consigna radical de este año quedará neutralizado dentro de la moda del año próximo; al cabo de otro año, será objeto de una profunda nostalgia cultural. El rebelde que hoy canta canciones tradicionales aparecerá mañana en la portada del suplemento en color de The Observer. El significado de un símbolo cultural lo da en parte el campo social en el que se le incorpore, las prácticas con las que se articule y se le hace resonar. Lo que importa no son los objetos intrínseco son fijados históricamente de la cultura, sino el estado de juego en las relaciones culturales: hablando francamente y con un exceso de simplificación: lo que cuenta es la lucha de clases en la cultura y por la cultura." (Stuart Hall, 1984)
Consideramos que hay espacios que pueden hacerse cargo de la formación del comunicador social para articular los saberes a través de las prácticas. Los talleres de formación en la carrera pueden ser la frontera entre los saberes de los periodistas de oficio y los futuros profesionales del periodismo. El enfrentamiento aísla a la Universidad de la calle, espacio donde se configura la opinión publica. Dice un entrevistado: "La Universidad de la Calle es en la cual vos aprendes, eh, todo, en todo sentido, digo, en el sentido de charlar con la gente y que la gente cuando te responde vos sabes de que te va ha hablar o como es, eh. El conocimiento con la gente es muy importante y para mi eso es La Universidad de la Calle. Yo prácticamente viví en la calle, y sabes, y de acuerdo a eso, es como que te vas nutriendo de todo eso y experimentas, es un experimento, es muy bueno."

LA HETEROLOGÍA ES EL DISCURSO SOBRE EL OTRO

La Otredad de la heterología incondicional no posee la pureza de principios. Por el contrario, tiene que ver con la impureza irreductible de los principios, con la diferencia que los divide en sí mismos contra sí mismos. Por esta razón es una heterología impura. Pero es también una heterología impura porque el medio de la Otredad ni más ni menos que la negatividad es también un medio mixto, precisamente porque lo negativo ya no lo domina

Homi Bhabba

El oficio y la profesión pueden y deben aliarse en tanto saber de la vida y saber disciplinar. Todos participamos de la UDELAC, pero sólo algunos la revindican como fuente del saber y son quienes no han podido ir a la Universidad y creen que la vida enseña.
Nos interrogamos si la polarización entre periodistas de oficio y periodistas formados en la universidad es necesaria, si la clasificación es constitutiva de la práctica. Lo que nos interesa aquí es el proceso de «intervención ideológica», tal y como lo describe Stuart Hall cuando habla del papel de la «imaginación» o representación en la práctica política en su respuesta a las elecciones británicas de 1987.
Para Hall, la noción de hegemonía implica una política de identificación del imaginario. Este ocupa un lugar discursivo que no está exclusivamente delimitado por la historia de la izquierda o de la derecha. De alguna manera existe entre estas polaridades políticas, y también en las familiares divisiones entre la práctica y la teoría política.
Si observamos que la relación política/teoría está determinada por la regla de la materialidad repetible, lo que Foucault describe cómo el proceso por el cual los enunciados de una institución pueden transcribirse en el discurso de otra (1970). A pesar del esquema de uso y aplicación que constituye el campo de estabilización de tales enunciados, cualquier cambio en las condiciones de uso y reinversión del enunciado, cualquier alteración de su campo de experiencia o verificación o, de hecho, cualquier diferencia en los problemas a resolver pueden conducir a la emergencia de un nuevo enunciado: la diferencia de lo mismo.
¿Con qué formas híbridas puede emerger, pues, una política del enunciado teórico? ¿Qué tensiones y ambivalencias marcan ese lugar enigmático desde el que habla la teoría? Al hablar en nombre de alguna especie de contrautoridad u horizonte de «lo verdadero» (en el sentido foucaultiano de los efectos estratégicos de un aparato cualquiera o dispositif), la empresa teórica tiene que representar aquella autoridad adversaria (de poder y/o saber) que, en un movimiento doblemente inscrito, busca simultáneamente subvertir y reemplazar.
Los límites y el lugar del acontecimiento de la investigación teórica que no contiene la verdad. Lo «verdadero» está siempre marcado e informado por la ambivalencia del proceso de emergencia en sí, por la productividad de los significados que construyen conocimientos alternativos in media res, en el propio acto de agonismo, en el marco de una negociación (más que en una negación) de elementos oposicionales o antagonistas.
Es en este sentido que el momento de producción de una investigación debe ser pensado como parte de la historia de la forma de su escritura. Esto no supone afirmar lo obvio: que no hay conocimiento teórico o disciplinar. Significa sugerir que la dinámica de la escritura y la textualidad nos exige repensar la lógica de la causalidad y la determinación a través de las cuales reconocemos lo saberes como una forma de cálculo y acción estratégica dedicada a la transformación social.
«¿Qué es preciso hacer?» supone reconocer la fuerza de la escritura, su metaforicidad y su discurso retórico, como matriz productiva que define lo «social» y lo hace posible como objetivo de y para la acción. La textualidad no es simplemente una expresión ideológica de segundo orden o un síntoma verbal de un sujeto político dado con anterioridad; que la UDELAC carezca de esa narrativa no implica no poder conocerla sino su invisibilización social. La investigación ha aportado no solo una metodología de trabajo "nueva" para la comunicación sino, también la reflexión acerca de los silencios que existen en el campo sobre ciertas prácticas.

NOTA

1) Usamos la noción de "campo de la comunicación "tal como es definida por Raúl Fuentes Navarro. La emergencia de un campo académico: continuidad utópica y estructuración científica de la investigación de la comunicación. Guadalajara: ITESO/Universidad de Guadalajara, 1998.

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