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Revista argentina de neurocirugía

On-line version ISSN 1850-1532

Rev. argent. neurocir. vol.24  supl.1 Ciudad Autónoma de Buenos Aires Aug. 2010

 

La memoria y el neurocirujano

Horacio Fontana

Hospital Central de San Isidro, Pcia de Buenos Aires, República Argentina

Correspondencia: hojofontana@yaho.com.ar

RESUMEN

A principios del siglo pasado, se encontraron diferencias estructurales en áreas de la corteza cerebral, a veces sutiles y otras más netas, que permitieron el legado de mapas topográficos, que se siguen usando, y que hacían sospechar una diferencia funcional entre ellas. Poco se conocía en ese momento: los centros de Broca y Wernicke, las áreas sensoriales primarias y el área motora. Sin embargo se comenzó a teorizar que los "centros" tendrían funciones simples que se complejizaban mediante el trabajo conjunto gracias a los haces de asociación. Algunos creían que en la realización de las más altas funciones de la mente se involucran muchas, si no todas las áreas cerebrales, esbozando una idea de sistema funcional de órganos corticales, recién concretada con la obra de Luria a mediados del siglo. Para esa época, se comenzó a pensar que la unidad funcional cortical no se extendía en superficie, sino en profundidad, apareciendo el concepto de módulo cortical, sostenido tanto por la estructura de la corteza en columnas, como por su conectividad interna vertical, como así también por su embriología. Los nuevos métodos para seguir a las fibras que conectan distintas zonas de la corteza, permitieron a partir de los 70, realizar estudios detallados de estas conexiones determinando la división de la corteza en áreas de acuerdo a su conectividad, lo que amplió el número de las mismas. Como otras funciones, la memoria almacenaría sus trazas en un espacio cortical distribuído, en forma de circuitos facilitados (engramas) que involucrarían a las mismas áreas que se pusieron en juego para la construcción de la percepción. La codificación significaría un trabajo de asociación consciente para la semántica y contextualización espacial y especialmente temporal para la episódica. La fijación del recuerdo requeriría tiempo de repetición voluntaria o inconsciente (reentrada), llevada a cabo por las estructuras de la línea media, especialmente diencéfalo, hipocampo, amígdala, y sus conexiones, en actos sucesivos de conciencia (fásicos). La recuperación del recuerdo se realizaría a partir de las zonas más altas de la jerarquía perceptiva, que permiten acceder al engrama con sus asociaciones. Las imágenes funcionales confirmarían algunas de estas aseveraciones. Mucha de la terminología empleada, como las líneas de pensamiento de los autores y filósofos de todos los tiempos, coinciden, por lo que pareciera que la teoría de la función cortical se encuentra en una etapa fenomenológica apenas inicial.

Palabras clave: Memoria; Función corteza cerebral.

SUMMARY

At the beginning of the last century, subtle or net structural differences were founded in cortical areas, allowing the design of cortical maps that are employed until today and supported the assumption of functional differences. Little was known at that moment: Broca's and Wernicke's centers, the primary sensory and the motor areas. However, theorization began assuming "simple functions" for the centers and the higher were attributed to the association fascicles that could summate the participation of various centers to the task. Some people believed that for the superior realizations of mind, practically all areas of the cortex were involved, advancing the idea of a functional system of cortical organs, made explicit by Luria at the midcentury. At this moment, the concept of surface area as functional unit gave place to the vertical unit of the cortical module, endorsed by the columnar structure of the cortex, the predominant vertical connectivity and the embryologic development. The new methods to follow the fibers that connect different areas of the cortex allowed detailed studies of them up the 70's, determining the division of the cortex in areas by connectivity, that enlarged their number. As other cerebral functions, memory stores its traces in a distributed cortical space, in the format of facilitated circuits (engrams), that would involve the same areas activated during perception. Codification would mean a task of conscious association for semantics and spatial and specially, temporal contextualization for events. Consolidation of memories could mean a period of conscious or unconscious (reentry) repetition, performed by structures of the midline, diencephalon, hippocampus, amygdala and their connections, in successive conscious states (phasic). The retrieval could be performed by the highest zones in the perceptive hierarchy, that would allow the access to the engram with its associations. The functional images would confirm some of those assumptions. Terminology and thinking lines of philosophers and investigators coincide frequently, probably because the theory of cortical function is in an early phase of phenomenological interpretation.

Key words: Human memory; Cerebral cortical function.

INTRODUCCIÓN

Aunque estamos absorbidos en los problemas técnicos y la fisiopatología y tratamiento de las afecciones agudas del SNC, ¿quién no ha meditado acerca de las funciones superiores del órgano que nos ocupa y su deterioro por efecto de las lesiones que tratamos? Igual que el desarrollo de habilidades técnicas, la comprensión de estos problemas, es un trabajo para toda la vida. Por eso, cualquier expresión sobre las funciones cerebrales superiores, será a penas, y obligadamente, un "estado de cosas", un corte transversal en el hilo interminable de estos estudios y meditaciones, y no conclusiones definitivas. Por otro lado, no se pretende que sea completamente abarcativa, tratándose de un tema sobre el que tanto se ha escrito, sino una elaboración de aquellos aspectos, que por diversas razones, han llama-do más nuestra atención.
Para el estudio de la memoria, hemos elegido un desarrollo original, estudiando inicialmente aportes de la filosofía que comprobamos no sin sorpresa, que se prolongan en líneas de pensamiento de la ciencia neuropsicológica actual, para después teorizar sobre el almacén de la memoria, que implica necesariamente, como veremos, una revisión aunque somera, del funcionamiento de la corteza cerebral, que hemos realizado en forma histórica, desde el descubrimiento de los "centros" cerebrales, hasta las concepciones más actuales. Finalmente un análisis de la amnesia y la importancia del descubrimiento que lesiones focales del cerebro pueden ser su causa.
La construcción y recuperación de un recuerdo es un hecho tan notable y enigmático entre las capacidades del cerebro humano, y tan relacionado a nuestra especialidad, que no podía dejar de intentar presentar una idea de cómo es posible tal fenómeno para la neurociencia actual, a través de una revisión bibliográfica, producto de una incursión en el conocimiento neurobiológico que ya lleva unos cuantos años de esfuerzo metódico. La presentación en forma histórica lleva la intención de dar mayor coherencia, a un conocimiento necesariamente parcial y discontinuo.
La revisión de los aspectos filosóficos, como el resto del trabajo, ha sido el producto de largos años de lectura y análisis de numerosos textos que pasaron por mis manos. A quienes debo quizá rendir especialmente mi agradecimiento es a un libro sobre Kant, de la colección de "Los grandes filósofos" de Karl Jaspers 1 y a un libelo sobre la noción de eternidad en el mundo griego, del gran filósofo ítalo- argentino Rodolfo Mondolfo, que no fotocopié lamentablemente y cuyo paradero actualmente desconozco, así que lo he citado simplemente por el nombre del autor 2.
El mismo Jaspers critica el análisis que se intente hacer de Kant desde un punto de vista psicológico (psicologismo), porque se trata la suya de una teoría del conocimiento. Sin embargo, no siendo filósofo, uno siente una mayor libertad para utilizar el texto como base de una línea de pensamiento acerca de los mecanismos de la mente, especialmente cuando se la descubre, tácita, o explícita en la base de conceptos vertidos en investigaciones actuales.
Este descubrimiento intelectual, es quizá el aspecto más seductor de un tema que puede convertirse en árido. Si hemos logrado una mediana fluidez para quien siga el hilo de nuestros pensamientos, habremos alcanzado nuestro objetivo. Veremos así al conocimiento filosófico transformándose en lo que debe ser: un eslabón entre el conocimiento práctico del sentido común, y el conocimiento científico 3.
La memoria es una función cerebral que está, como la conciencia, en la base misma de la actividad psíquica. Quizá por eso, distintas lesiones cerebrales agudas, producen graves alteraciones de esta función, transitorias o definitivas, cuadros que recientemente estamos aprendiendo a diferenciar por sus características clínicas. Sorprendentemente, a pesar de esta calidad de función mental básica y entrañablemente asociada al funcionamiento general del cerebro, durante siglos la memoria fue más un problema para la Filosofía que para la Psicología o la Neurología. Recién a mediados de siglo XX, y por contribución, en parte, de la Neurocirugía 4,5, se pudo establecer la importancia de algunas áreas cerebrales en el proceso de fijación del recuerdo, despertando un interés por desentrañar los mecanismos del almacenamiento y recuperación del mismo, que ha dado lugar al florecimiento que actualmente existe en este campo, que se ha visto acrecentado por aportes de la Neurobiología 6,7, de la Neurofisiología 8 y especialmente, de la Neuropsicología.
Como la amnesia es uno de los síntomas más salientes de la patología neuroquirúrgica, nuestra intención en este capítulo, es presentar una contribución a una mejor comprensión de algunos aspectos clínicos de la memoria y sus alteraciones, a partir de la elaboración de aportes seleccionados de algunas de las disciplinas antes mencionadas. Si existe alguna originalidad en este esfuerzo, es la de las vías que utilizamos para alcanzar este objetivo, a partir de datos que por el momento, aparecen como bastante dispersos en la amplia literatura sobre el tema.

APORTE DE LA FILOSOFÍA

San Agustín. Confesiones. (S III d.C.) 9

No intento ahora averiguar las regiones en que se divide el cielo, ni entender el equilibrio de la tierra, sino saber lo que soy yo mismo; pues yo, según que soy alma, soy el que me acuerdo y tengo memoria. No es de admirar que no alcance ni llegue a entender todo aquello que se distingue de mí. Pero ¿qué cosa puede haber más cerca de mí que yo? Con todo eso, no puedo acabar de entender lo que pasa en mi memoria que es parte de mi ser, y sin ella no fuera todo lo que soy.

La memoria es efectivamente, la base de la identidad psíquica.

Allí se me presentan el cielo, la tierra, el mar y todas las cosas que mis sentidos han podido percibir en ellos, excepto las que ya se me hayan olvidado.(S1)
Allí también me encuentro yo a mí mismo, me acuerdo de mí y de lo que hice, y en qué tiempo y en qué lugar lo hice, y en qué disposición y circunstancias me hallaba cuando lo hice...(E)
A todas estas imágenes añado yo mismo una innume rable multitud de otras que formo sobre las cosas que he experimentado o, que fundado sobre éstas, he creído por diversos modos, y son las semejanzas y respectos que todas ellas dicen entre sí y esas otras...(S2)
Además,... se han de añadir las ilaciones que hago de todas estas especies, como las acciones futuras, los sucesos venideros y las esperanzas...(P)
...todas las cosas que he aprendido de las artes liberales...(S3)
Cuando oigo decir a alguno que acerca de cualquiera cosa se pueden hacer tres distintas preguntas, a saber: si ella es, qué ser tiene y qué tal es..., las cosas significadas por aquellas voces no pude tocarlas ni percibirlas por alguno de mis sentidos corporales, ni tampoco las ví en parte alguna, sino en mi alma: yo guardé en mi memoria, no las imágenes de aquellas cosas, sino a ellas mismas; más por dónde entraron en mi alma, ellas solamente lo han de decir, si pueden...¿Por qué las reconocí luego que me hablaron de ellas y por qué dije: esto es así, esto es verdad, sino porque ya estaban en mi memoria..?" ..."aprender estas cosas...(es) recoger y juntar con el pensamiento aquellas especies que estaban como dispersas y sin orden en nuestra memoria...pensar...(S4)

...innumerables reglas, razones y leyes acerca de los números y dimensiones de la cantidad, que no las he recibido ni adquirido por ninguno de los sentidos...(S5)
También las bestias y las aves tienen su memoria, sin la cual no sabrían volverse a sus guaridas y nidos, ni hacer y repetir otras muchas acciones a que están acostumbradas, porque ni aún pudieran acostumbrarse a cosa alguna si no tuvieran memoria.(Proc.)

En estos notables párrafos de sus "Confesiones" 9, distingue Agustín, sin ponerles nombre, los distintos tipos de memoria que la Neuropsicología moderna reconoce: semántica (S), episódica (E), con su característica contextualización témporo espacial, procedural (Proc.) y prospectiva (P). Muy agudamente, nota que hay distintos tipos de conocimientos implicados en la semántica: imaginables (S1 y 2) y