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Intersecciones en antropología

On-line version ISSN 1850-373X

Intersecciones antropol. vol.12 no.2 Olavarría July/Dec. 2011

 

ARTÍCULO

Tafonomía lítica y pseudoartefactos: el caso de la península El Páramo (Tierra del Fuego, Argentina)

Karen Borrazzo

Karen Borrazzo. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas (IMHICIHU). Universidad de Buenos Aires. Saavedra 15 piso 5º (1083ACA), Ciudad Autónoma de Buenos Aires. E-mail: kborrazzo@yahoo.com.ar

Recibido 10 de septiembre 2010

Aceptado 7 de diciembre 2010.


RESUMEN

La espiga El Páramo es una geoforma marina localizada en el norte de la Isla Grande de Tierra del Fuego (Argentina) que se destaca como fuente secundaria de aprovisionamiento potencial de materias primas líticas. Su carácter excepcional se basa en la abundante disponibilidad de rocas de muy buena calidad en nódulos de tamaños aptos para la talla y en la presencia de calcedonia. Esta última es una litología que, si bien se encuentra ausente en la mayoría de las fuentes de la región, ha sido ampliamente utilizada para la manufactura de instrumentos en el norte de la isla. En este trabajo se realiza la caracterización de El Páramo como fuente potencial de materias primas líticas y se presentan los resultados obtenidos en el muestreo sistemático orientado a evaluar la utilización prehistórica de este sector. El estudio tafonómico y tecnomorfológico de los materiales líticos recuperados en dicho muestreo sugiere que la mayoría de ellos han sido producidos por la dinámica geomorfológica local; es decir, son pseudoartefactos. Por lo tanto, al carácter destacado de El Páramo como fuente potencial de materias primas líticas se agrega ahora la existencia allí de condiciones capaces de generar piezas que emulan a los artefactos arqueológicos.

Palabras clave: Tafonomía lítica; Materias primas; Depósitos litorales; Pseudoartefactos; El Páramo.

ABSTRACT

Lithic taphonomy and pseudoartifacts: the case of El Páramo peninsula, Tierra Del Fuego, Argentina. The El Páramo Peninsula is located on the northeastern coast of Isla Grande de Tierra del Fuego, Argentina. From an archaeological perspective it represents an excellent secondary source of lithic raw materials. Its exceptional character is based on the high availability of good quality rocks and the presence of chalcedony nodules -a scarce lithology within most of the natural deposits of the region- that were used intensively for tool manufacturing throughout the north of the Island. Here, El Páramo is characterized as a potential source of lithic raw material. The results obtained from a systematic survey to assess the prehistoric human use of this portion of Tierra del Fuego are presented Taphonomic and technomorphological analysis of lithic materials recovered suggest that most were produced by local geomorphic dynamics and are thus pseudo-artifacts. Therefore, this paper shows that besides the outstanding character of El Páramo as a potential source of lithic material, this part of the Fuegian landscape presents appropriate conditions for the generation of lithic pieces that emulate archaeological artifacts.

Keywords: Lithic taphonomy; Raw materials; Littoral deposits; Pseudoartifacts; El Páramo.


INTRODUCCIÓN

La bahía San Sebastián se localiza entre los cabos Nombre y San Sebastián (Figura 1). De forma semicircular y con dimensiones aproximadas de unos 55 por 40 km, ocupa el extremo oriental de un antiguo valle glaciario (depresión bahía Inútil - bahía San Sebastián). Desde el Holoceno medio, el proceso dominante en la Bahía es la sedimentación marina. No se posee una cronología precisa para el inicio de este proceso, pero el fechado disponible provee una edad mínima de 5270 ± 190 años C14 AP (Ferrero et al. 1989; Isla et al. 1991; Vilas et al. 1987). Vilas y colaboradores (1986-1987, 1987, 1999) diferencian seis subáreas de sedimentación en la costa de la bahía San Sebastián, entre las que se cuenta la espiga El Páramo. Esta pequeña subárea tiene ca. 20 km de largo y entre 0,2 y 1,2 km de ancho (Codignotto 1990). Está constituida por depósitos de grava que cierran el noreste de la Bahía (Figura 2). El retroceso de los acantilados al norte del cabo Nombre ofrece el aporte principal de clastos que permiten el crecimiento de la espiga (Bujalesky 1998). Sus playas son de arenas gruesas y de poca pendiente, en especial aquella ubicada en el sector occidental (Marcenaro et al. 1984). La formación de El Páramo habría comenzado hacia el 5000 AP (Isla y Bujalesky 2000). Por lo tanto, la cronología máxima para la utilización humana de este espacio se ubicaría hacia el Holoceno medio (Favier Dubois 2001; Favier Dubois y Borrero 2005). En este último caso, teniendo en cuenta el proceso de canibalización de los depositos que conforman la espiga y su crecimiento (Bujalesky 1998; Isla y Bujalesky 2000), es posible afirmar que las ocupaciones humanas más tempranas del sector podrían encontrarse en el extremo proximal de la península, y que las más orientales habrían sido destruidas por el repliegue constante hacia el oeste, propio de la dinámica sedimentaria de esta subárea.
El Páramo forma parte de la región de la estepa fueguina que desde hace más de tres décadas es estudiada arqueológicamente por el Proyecto Magallania, dirigido por Luis Alberto Borrero. Uno de los ejes de este proyecto es la tafonomía regional (Borrero 1988, 2001a, 2001b), cuyo objetivo central es conocer las condiciones bajo las cuales se formó, transformó y preservó el registro arqueológico en estudio. Los resultados obtenidos en las investigaciones tafonómicas sobre restos óseos ya han mostrado que existen en esta región diversas situaciones ambientales que favorecen la mezcla de materiales arqueológicos y tafonómicos 262(Borella y Favier Dubois 1994-1995; Borrazzo 2006; Borrazzo et al. 2007, 2008; Borrero 2007; Borrero et al. 2008; Favier Dubois 1997, 2001; Guichón et al. 2000, 2001; Martin 2004, 2006; Martin y Borella 1999; Martin et al. 2004, entre otros). De modo general, las discusiones incluidas en el presente trabajo se insertan en este programa tafonómico más amplio. En esta oportunidad, nos concentramos en el estudio de los artefactos líticos a fin de diferenciar los conjuntos y/o patrones derivados de la acción antrópica de aquellos producidos por agentes y/o procesos naturales. Es decir que, entre otras cosas, buscamos identificar las condiciones bajo las cuales es posible la generación de pseudoartefactos en la región. Sin embargo, este tema adquiere una relevancia metodológica que trasciende su alcance regional.
En términos arqueológicos, El Páramo puede ser calificado como una fuente potencial de materias primas líticas abundantes y de fácil acceso. Se trata, literalmente, de un "mar de rocas" formado por cordones litorales (Figura 2). Dado su material constitutivo (gravas), no llega a presentar un sustrato apto para el desarrollo de vegetación (Marcenaro et al. 1984). Ésta sólo está presente en los cordones más antiguos debido a la sedimentación eólica y/o en sectores afectados por las actividades antrópicas modernas. En el resto de la espiga, sólo se observa el crecimiento de líquenes sobre la superficie de los rodados y huesos localizados fuera del alcance de las aguas marinas.
A pesar del carácter excepcional de El Páramo como fuente potencial de materias primas en la región, los numerosos relevamientos y prospecciones a lo largo de los años no habían entregado evidencias arqueológicas que dieran cuenta de su utilización prehistórica. Entonces se decidió desarrollar un muestreo sistemático extensivo orientado a la búsqueda de materiales arqueológicos. Si bien la cobertura vegetal es prácticamente inexistente, la visibilidad de los artefactos líticos es aquí sumamente baja como consecuencia de su reducida obstrusividad sobre el sustrato de rodados. La longitud promedio de estos últimos es ca. 100 mm y la máxima registrada asciende a unos 300 mm.
A continuación se realiza la caracterización de El Páramo como fuente potencial de materias primas líticas y se informan los resultados obtenidos en la prospección sistemática orientada a la búsqueda de materiales arqueológicos.

Figura 1. Ubicación del área de estudio y la Transecta El Páramo (TEP).

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Figura 2. La península El Páramo en su sección proximal (fotografía tomada hacia el sur).

DISPONIBILIDAD DE MATERIAS PRIMAS LÍTICAS

Entre los tipos petrográficos que hemos identificado a través de cortes delgados en los depósitos litorales de El Páramo se cuentan rocas riolíticas (que incluyen riolitas y dacitas s.s., sensu Borrazzo 2010), toba silicificada (macroscópica y petrográficamente diferente de la variante procedente de la fuente chilena Miraflores, Borrazzo et al. 2010), lutita, basalto, cuarzo, arenisca arcósica con cemento carbonático, rocas milonitizadas y silicificadas. Los resultados de un muestreo sistemático de materias primas realizado en el sector proximal de la espiga (un operador durante 15 minutos, sensu Franco y Borrero 1999) señalaron que el 35,71% de los rodados recuperados son de rocas silicificadas. Estos exhiben calidades para la talla (sensu Aragón y Franco 1997) correspondientes a las categorías muy buena (50%), buena (30%) y excelente (20%). Las siguientes materias primas más frecuentes son las rocas riolíticas, con el 32,14%. Sus calidades para la talla son buena (44,44%), muy buena (44,44%) y regular (11,12%). Completaron la muestra basalto, lutita, cuarzo, areniscas e indeterminadas. En términos generales, se observa que los nódulos de las rocas silicificadas y riolíticas -los grupos de materias primas más frecuentes- presentan tamaños que superan los 100 mm. Sin embargo, las calidades para la talla son mejores en los nódulos de tamaños inferiores. En conjunto, las rocas con las mejores calidades para la talla (muy buena y excelente) representan el 42,86% de la muestra obtenida, lo que sugiere la amplia disponibilidad de materias primas de muy buena calidad para la talla en esta fuente potencial.
Un elemento atractivo adicional que posee El Páramo es la presencia de nódulos de calcedonia. El primer hallazgo de esta materia prima aquí fue comunicado por Franco (1998), quien describe un rodado de unos 40 mm de largo. Como fuera señalado por esta investigadora, dicha materia prima está virtualmente ausente en las restantes fuentes potenciales exploradas sistemática y asistemáticamente en el sector septentrional de la isla en territorio argentino. Los muestreos realizados posteriormente por nosotros en espacios costeros e interiores comprendidos entre los cabos Espíritu Santo y San Sebastián confirman esta ausencia (Borrazzo 2010). En 2008 hemos recuperado en El Páramo otro nódulo de calcedonia, identificado como tal mediante la inspección microscópica de su corte petrográfico. Sus dimensiones son 70 x 50 x 40 mm (largo, ancho y espesor, respectivamente). Por lo tanto, El Páramo y los acarreos glacifluviales de las estancias Dos Marías y Florentina en el istmo bahía Inútil - bahía San Sebastián (Chile, Jackson 2001) constituyen hasta el momento las únicas fuentes potenciales para esta roca al norte de la sierra Carmen Sylva. Sin embargo, dado que son los acantilados localizados al norte de El Páramo los que aportan el material que forma la espiga, es probable que esta materia prima esté presente también en las playas septentrionales. Su ausencia en los muestreos realizados allí (Borrazzo 2010; Franco 1998; Ratto y García 1996) enfatizaría la baja frecuencia general de la calcedonia en la región. Entonces, a la elevada densidad, tamaño y calidad para la talla de los nódulos de materias primas disponibles en El Páramo se suma la presencia de calcedonia, roca escasa en la región, que ha sido seleccionada e intensamente utilizada por los cazadores-recolectores que ocuparon el norte de Tierra del Fuego (Borrazzo 2004a, 2009; Borrero et al. 2008; Franco 1998; Massone et al. 1993; Morello 2000, 2005). Estos atributos singulares permiten definir a El Páramo como una fuente potencial de materias primas destacada de la región.

RESULTADOS: TRANSECTA EL PÁRAMO (TEP)

En 2008 se realizó una transecta (TEP, Inicio: 52º 54´ 51,1" S, 68º 26´53,5" O, orientación: 195º SO) de 1 km de longitud por 5 m de ancho, orientada a la búsqueda de materiales arqueológicos (Figura 1). En los siguientes apartados se analizan las piezas recuperadas en este muestreo (n= 18), a las que se suman los hallazgos realizados asistemáticamente durante los trabajos de campo de 2007 y 2008 (n= 19). Durante la realización de la TEP no se registraron concentraciones de piezas. Los ejemplares recuperados se distribuyeron homogéneamente a lo largo del espacio muestreado y todos provienen de contextos superficiales. Los materiales recuperados fueron analizados tafonómica (Borrazzo 2004b, 2006, 2010) y tecno-morfológicamente (Aschero 1975, 1983).

Análisis tafonómico de las muestras

Modificaciones morfológicas

Todos los ejemplares recuperados presentan abrasión completa de su superficie (categoría 3 de extensión de la abrasión, sensu Borrazzo 2004b, 2006). En cuanto a los máximos estadios de abrasión1 registrados sobre las piezas, se observa que el 54,05% (n= 20) de la muestra presenta el estadio 3. El siguiente estadio más frecuente es el 2 (32,43%, n= 12) y, finalmente, el estadio 1 (13,51%, n= 5).
El estudio tafonómico de los conjuntos artefactuales recuperados en contextos arqueológicos superficiales del norte de Tierra del Fuego2 muestra una tendencia que difiere de la observada en la muestra de El Páramo. En los conjuntos arqueológicos de la región se observa que el estadio de abrasión dominante es el 1, y el 3 está sólo escasamente representado, aún en contextos ambientales con dinámicas geomorfológicas muy abrasivas (localidad Los Chorrillos, Borrazzo 2006, 2010).
Otro fenómeno observado en la muestra de El Páramo es la presencia de líquenes, identificados en el 91,89% (n= 34) de las piezas. En todos los casos, estos se desarrollan en la superficie que estaba expuesta en el momento de la recolección y parcialmente en los bordes de la cara opuesta (aquellos que estaban reparados, pero no estaban en contacto con otros clastos). La presencia de líquenes ha sido verificada en artefactos líticos procedentes de superficie recuperados a la vera de bloques erráticos en las serranías de San Sebastián, en el talud del alero Cabeza de León y en la muestra de superficie del sitio a cielo abierto Espíritu Santo 1. Sin embargo, la máxima frecuencia registrada hasta el momento en esos conjuntos arqueológicos es 24% (n= 9) (Espíritu Santo 1, Borrazzo 2010).

Estabilidad

La presencia de líquenes desarrollados sobre la superficie expuesta de las piezas en el momento de la recolección permite afirmar que el 91,89% (n= 34) del conjunto analizado registra condiciones estables (sensu Borrero 2007) recientes. Sin embargo, la combinación de la localización de los líquenes y del máximo estadio de abrasión en la superficie de los ejemplares, junto con el dato de la posición de recuperación3 de cada pieza permiten sostener que: a) el 18,92% (n= 7) de ellos ha sufrido cambios de posición a lo largo de su existencia; b) el 13,51% (n= 5) del conjunto no posee registros de que dichos cambios hubieran ocurrido. En los casos restantes, la presencia de corteza que cubre por completo una cara de las piezas no permitió evaluar la existencia de cambios de posición, dado que la corteza no provee una superficie diagnóstica para el estudio tafonómico de la abrasión (Borrazzo 2006).

Relaciones de ensamblaje, fracturas y el origen de los "artefactos" de El Páramo

En TEP se recuperaron piezas relacionadas por ensamblaje (remontaje y reparación, sensu Ramos 1993). Se trata de seis conjuntos (compuestos por dos y, en un caso, tres ejemplares) (Figura 3). Las piezas que integran cada conjunto se encontraron espacialmente adyacentes (separadas por una distancia máxima de 20 cm), pero esos conjuntos relacionados por ensamblaje se distribuyeron de manera homogénea en la transecta. La cercanía entre las piezas y el hecho que algunas de ellas reconstruían rodados completos nos alertó sobre el probable origen tafonómico de los líticos recuperados en El Páramo.
En el sector proximal de la espiga ya se habían observado rodados con fracturas naturales in situ, pero sus características morfológicas -y, en ciertas ocasiones, litológicas- no despertaban dudas sobre su origen tafonómico (Figura 4). En esos casos, la fragmentación de las rocas involucraba la participación de procesos de meteorización química (descomposición) y física (estrés térmico).

Pero un contexto de alta energía como el que tuvo lugar durante la formación de los depósitos que integran El Páramo podría producir fracturas por impacto, ya que involucra el movimiento, transporte y depositación de rodados que alcanzan grandes dimensiones (ca. 30 cm en su eje mayor). Es decir que, en este ambiente, las rocas podrían ser tafonómicamente fragmentadas por "percusión" (entendida como el impacto entre clastos) o por compresión (Demeter et al. 2010). A este proceso se suman otros subactuales (como el tránsito de pinnípedos del apostadero que existió en El Páramo hasta ca. 1950, Carrara 1952) y modernos, que incluyen la circulación de vehículos (entre los que se cuentan camionetas de turistas y camiones abocados a la extracción de áridos). Estos últimos serían los agentes de mayor energía disponibles en la actualidad cuyo tránsito afecta sensiblemente los cordones litorales más antiguos, localizados en el sector proximal desde donde se ingresa a la península. Asimismo, el estudio tafonómico sobre huesos de pinnípedos procedentes del sector aquí estudiado ("Transecta Páramo Sur"), llevado a cabo por Borella y Muñoz (2006) señaló la existencia local de condiciones de alta energía.
En contextos como el descrito, al ser fracturadas tafonómicamente, aquellas rocas con los caracteres seleccionados para la talla (isotrópicas, homogéneas, con fractura concoidea, etc.) tenderían a exhibir algunos de los atributos presentes en los de artefactos producidos por talla (bulbo, estrías, ondas, etc.) y serían, por lo tanto, aquellas con mayor potencial para ser clasificadas equivocadamente como artefactos arqueológicos (Nash 1993). Por otra parte, el sustrato de este sector (depósitos de gravas) es un factor que aumenta las probabilidades de que las fracturas ocurran (Nash 1993). Esto se relaciona con la función de "yunque" que pueden cumplir las rocas en contacto con la que es impactada.
Para evaluar la hipótesis del origen tafonómico de, al menos, parte de la muestra recuperada en El Páramo, se realizó el análisis tecnológico de todas las piezas, con especial énfasis en la identificación de atributos morfológicos que permitieran acercarnos a su origen (Nash 1993). Asimismo, construimos un perfil tecnológico del conjunto con el fin de contrastarlo con las características generales de las muestras artefactuales de la región que analizamos previamente (Borrazzo 2004a, 2009, 2010; Borrazzo et al. 2007, 2008). Para ello, las piezas se clasificaron utilizando las categorías morfológicas de la propuesta de Aschero (1975, 1983). Esto no implica negar las diferencias ontológicas entre artefactos y pseudoartefactos. La aplicación de dichas categorías tipológicas a piezas que no habrían sido producidas por la conducta humana intencional permite describir en términos comparables ejemplares que a priori fueron recolectados como arqueológicos y para los que sólo el examen tafonómico posterior puso en duda su origen cultural. Entonces, el análisis tecno-morfológico constituye, en esta oportunidad, una herramienta con la sensibilidad adecuada para establecer distinciones morfológicas y técnicas entre los artefactos y pseudoartefactos.

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Figura 3. A) "Lasca" y "núcleo" in situ (flechas). B) "Lasca" y "núcleo" ensamblados.

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Figura 4. Roca fragmentada in situ (flecha). B) Rodado con fractura tafonómica de sección plana.

Análisis tecno-morfológico de las muestras

La Tabla 1 presenta las materias primas y calidades para la talla registradas en las piezas analizadas. Como se observa allí, las rocas silicificadas son las más frecuentes (32,43%), seguidas por las riolíticas (21,62%) y el basalto (13,51%). Las rocas indeterminadas alcanzan el 21,62% del conjunto. Las categorías de calidades para la talla mejor representadas son muy buena (43,24%) y buena (37,84%). La comparación de estos datos con los obtenidos para las mismas variables en conjuntos artefactuales recuperados en la región no presenta diferencias significativas, a excepción del elevado aporte de las rocas indeterminadas en la muestra de El Páramo (Borrazzo 2004a, 2009, 2010; Borrazzo et al. 2007, 2008; Borrero et al. 2008).
No obstante, la participación de las materias primas y sus calidades para la talla puede ser un elemento poco diagnóstico para definir el origen antrópico o tafonómico de las piezas recuperadas en El Páramo, puesto que la recolección estuvo orientada a la búsqueda de artefactos, lo que ya implicó una selección de los fragmentos o piezas fragmentadas que integran la muestra bajo análisis. Como fuera planteado anteriormente, aquellas rocas que exhiben los atributos deseados para la talla tienden a fragmentarse ante un impacto de modo similar a lo que sucede cuando se las talla por percusión (Nash 1993). Por lo tanto, el comportamiento observado en las variables materia prima y calidad para la talla sería coherente con lo esperado también para un conjunto de origen tafonómico, lo que constituye una situación de equifinalidad. Por otra parte, las rocas de grano más grueso (que, en términos de las categorías de calidad para la talla, corresponderían a la regular y la mala) son más resistentes a los impactos y/o producen fracturas irregulares o planas, por lo que no serían frecuentes en conjuntos de pseudoartefactos (Nash 1993).

Tabla 1. Materias primas y calidad para la talla de las piezas de El Páramo.

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Estructura "tipológica" de la muestra

Dadas sus características morfológicas generales, las piezas recuperadas pudieron ser, en todos los casos, clasificadas y analizadas aplicando la propuesta de Aschero (1975, 1983). En términos tipológicos, los desechos son, junto con los núcleos, las clases (sensu Aschero y Hocsman 2004) más frecuentes en la muestra de El Páramo (37,84%, n= 14 y 35,14%, n= 13, respectivamente). Los instrumentos ascienden al 24,32% (n= 9) del conjunto. La frecuencia de núcleos registrada en el conjunto no tiene precedentes en la región de estudio (Borrazzo 2010), pero no podría descartarse que este aporte elevado respondiera al carácter excepcional de El Páramo como fuente de aprovisionamiento lítico. Por otra parte, tampoco puede descartarse que el mayor tamaño exhibido en general por los núcleos con respecto a los tamaños medios registrados en los instrumentos y desechos pueda actuar como elemento selectivo para su recuperación diferencial. La Tabla 2 presenta la estadística descriptiva para la variable tamaño de las tres clases artefactuales. Como se observa allí, la media aritmética de los tres subconjuntos es muy similar, pero son los instrumentos los que presentan los valores más elevados para la media y la mediana. Por lo tanto, la mayor participación de los núcleos no puede ser explicada por el mayor tamaño exhibido en promedio por ellos.

Tabla 2. Estadística descriptiva de la variable tamaño (en mm) en las piezas recuperadas en El Páramo.

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(Pseudo)Desechos

Las piezas morfológicamente compatibles con la categoría desecho están dominadas por los ejemplares fragmentados (78,57%, n= 11). El tipo más frecuente es el desecho indiferenciado (42,86%, n= 6), seguido por las lascas con dorso natural (21,43%, n= 3). Las lascas primarias y secundarias representan en ambos casos el 15,29% de las piezas adscriptas a los desechos. Sólo un ejemplar fue clasificado como lasca angular. Todos los casos compatibles con la categoría desechos presentaron corteza. El bajo aporte de las lascas angulares contrasta con lo registrado en los conjuntos arqueológicos de la región, en los que constituyen el tipo de desecho más frecuente (Borrazzo 2004a, 2010).

La Tabla 3 describe los atributos de las piezas clasificadas como lascas. Los talones identificados son predominantemente naturales, y no se registra la presencia de talones lisos (los más frecuentes en los conjuntos arqueológicos de la región, Borrazzo 2010). Los bulbos están ausentes (37,5%), son difusos (25%) o planos (12,5%). Sólo dos piezas presentan bulbos pronunciados o prominentes (25%). El 62,5% de las lascas poseen estrías, pero sólo en el 25% se registraron ondas.

Tabla 3. Descripción de los atributos de las lascas recuperadas en El Páramo.

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(Pseudo)Núcleos

El 61,54% de las piezas clasificadas como núcleos corresponde al tipo de lascados aislados. Le siguen en frecuencia los fragmentos no diferenciados (15,38%). Ninguno de los ejemplares enteros posee menos de 50% de reserva de corteza (Tabla 4). Si bien se registraron hasta siete negativos de lascado, sólo en el 53,85% de los casos se pudieron medir los tamaños de las extracciones, dado que los negativos no presentaban las bocas de lascado. En las piezas que se pudieron medir, se observa que los módulos de las lascas extraídas son siempre cortos. Las calidades para la talla son predominantemente muy buena y excelente. La evaluación de la meteorización química permitió identificar dos casos (un núcleo de lascados aislados y el bifacial, Tabla 4) que presentan una meteorización comparable a la de su corteza en la superficie lascada. Esto, sin dudas, implica un lapso temporal que excede la cronología arqueológica de la región, y permite afirmar que se trata de piezas de origen tafonómico (Figura 5).

Tabla 4. Descripción de las piezas clasificadas como núcleos de El Páramo.

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Figura 5. A) "Núcleo" de lascados aislados. B) "Núcleo" bifacial.

(Pseudo)Instrumentos

Los ejemplares que morfológicamente fueron clasificados como instrumentos, son en todos los casos, de filo simple y predominantemente unifaciales (Tabla 5). Las muescas corresponden tipológicamente a las de lascado simple4 y/o formatizadas por retoque. Sus formas base son asignables a la categoría de núcleos, cuya materia prima es, en ambos casos, una pelita de calidad 3 para la talla. La muesca de lascado simple presenta rastros complementarios y el largo de su filo es 10 mm. En la muesca formatizada se observa una serie de retoques correspondientes al tipo paralelo corto irregular, y el largo del filo es 36 mm (Figura 6a y b). En este último caso, la posición de recuperación de la pieza (con el filo sobre la cara en contacto con el sustrato) sería coherente con la dirección de los retoques de formatización si estos hubieran sido producidos por pisoteo (observación personal sobre material experimental). Asimismo, la superficie que funcionó como plataforma desde donde se produjo el retoque exhibe un avanzado grado de meteorización química, que contrasta con la superficie fresca del filo (Figura 6c). En conjunto, el relevamiento tecnológico y tafonómico de esta pieza hace más plausible que se trate de un pseudoartefacto.
Los choppers son de filo largo y han sido producidos por retalla y retoque. Sus formas base pueden ser clasificadas como una lasca primaria y un rodado. Los artefactos de formatización sumaria presentan retalla y retoque discontinuos sobre diferentes bordes de las piezas. El ejemplar adscrito al grupo de las raederas presenta una serie de retoques irregulares y su forma base es una "lasca primaria" de claro origen tafonómico (fractura de sección plana) (Figura 7). Un examen de la abrasión registrada sobre la superficie de los retoques mostró que se produjeron en distintos momentos. Esto, sumado a la irregularidad de la forma primaria del filo, sugiere que los retoques son de origen tafonómico. El chopping tool es de filo largo y su longitud es 98 mm. El filo y los negativos en una de las caras presentan una meteorización química comparable a la de su corteza, lo que sugiere su origen tafonómico. Asimismo, esta pieza es una de las que fue recuperada junto a una "lasca" que remonta sobre ella (Figura 3).

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Figura 6. A) "Muesca formatizada". B) Detalle de "filo en muesca". C) Posición de hallazgo de la pieza. Obsérvese la meteorización avanzada sobre esa cara.

Tabla 5. Descripción de las piezas clasificadas como instrumentos de El Páramo.

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Figura 7. "Raedera". A) Cara A. B) Cara B.

EVALUACIÓN DEL PERFIL TAFONÓMICO Y TECNOLÓGICO DE LAS PIEZAS DE EL PÁRAMO: APORTES METODOLÓGICOS

Varias de las características tecnológicas separan a las muestras líticas de El Páramo del contexto tecnológico regional. Entre ellas se cuentan: la escasez de lascas angulares; la baja frecuencia de talones y, entre ellos, la ausencia de los lisos y diedros; el elevado aporte de los núcleos y la alta frecuencia de negativos con terminaciones quebradas y en charnela (Borrazzo 2010).
El experimento realizado por Nash (1993) sobre fracturas producidas por caída libre aporta información relevante para evaluar el origen de las piezas líticas de El Páramo. Si bien el proceso reproducido por este investigador es distinto a la formación de los depósitos estudiados aquí, los principios físicos (impacto) y los materiales (rocas) son comparables. Durante los impactos producidos por caída libre, Nash (1993) registra la extracción de lascas cuyos tamaños van desde 3 mm hasta 8 cm. Los "percutores" utilizados pesaron entre 300 g y 1 kg (pesos que son superados por los rodados disponibles en El Páramo, de hasta 2 kg) y fueron dejados caer desde 1,5 hasta 3,5 m de altura. Los elementos que, de acuerdo con este autor, diferencian a los pseudoartefactos de las lascas producidas por talla son: 1) predominio de terminaciones quebradas y en charnela; 2) bajo porcentaje de negativos de lascados paralelos al eje medial; y 3) predominio de lascas cortas. En lo que respecta a los pseudonúcleos, observa que la mayoría de ellos son unifaciales. Entre las piezas "formatizadas" (instrumentos), observa la presencia de negativos de lascados (retalla y retoque) dispuestos de forma azarosa sobre la superficie de las piezas (ver también McBrearty et al. 1998). En algunos casos, sin embargo, se registró la presencia de retoque (unifacial, y en escasas oportunidades, bifacial) continuo sobre los bordes, derivado del mantenimiento de la posición de la pieza a lo largo del tiempo en que fue sometida a impactos (Nash 1993). Los experimentos sobre pisoteo de McBrearty y colaboradores (1998), por su parte, señalaron que los filos en muesca y denticulados son los tipos más frecuentemente producidos por este proceso.
El perfil tecnológico presentado para las piezas de El Páramo muestra notables coincidencias con los puntos destacados por Nash (1993) como elementos distintivos de los pseudoartefactos producidos por impactos. Entre ellos, los módulos de los negativos de lascados, el predominio de filos unifaciales y la disposición azarosa del retoque y la retalla en los artefactos que fueron clasificados como de formatización sumaria.
Otro trabajo actualístico que resulta relevante para entender la formación de las piezas de El Páramo es el realizado por Lopinot y Ray (2007) sobre los "zoofactos" creados por el pisoteo de elefantes en un sustrato de gravas. La utilidad de estos datos reside, creemos, en la presencia local de dos agentes de "gran porte" en tiempos recientes: los pinnípedos y, fundamentalmente, los grandes vehículos modernos. Lopinot y Ray (2007) listan los atributos de los pseudoartefactos obtenidos: 1) presentan modificaciones sobre sólo un filo; 2) los talones suelen ser estallados; 3) el ángulo del talón es predominantemente elevado; 4) ocasionalmente se observa triturado bipolar sobre los rodados; 5) la mayoría de las lascas exhiben corteza en toda o parte de su cara dorsal. En particular, nos interesa destacar los tipos de "instrumentos" producidos por el pisoteo de estos grandes mamíferos. Si observamos la figura incluida por estos autores (ver Figura 4 en Lopinot y Ray 2007: 776), notamos que varias de las piezas presentadas podrían ser clasificadas como choppers y/o núcleos de lascados aislados, y una de ellas podría corresponder a un filo en muesca (formatizada por retoque y retalla). Los experimentos realizados en el río Afon Ystwyth (Inglaterra) también han mostrado que las fracturas producidas en los artefactos por el transporte fluvial en cauces que presentan gravas pueden generar filos en muesca (Hosfield y Chambers 2003, 2005). Nuevamente, estos grupos tipológicos han sido reconocidos en altas frecuencias (32,43% de la muestra total; 44,44% de los "instrumentos"; 61,54% de los "núcleos") en el conjunto lítico procedente de El Páramo.
Algunas de nuestras observaciones actualísticas son pertinentes para esta discusión. Hemos registrado entre las gravas que componen las bermas litorales actuales del Parque Nacional Monte León y la ciudad de Puerto Santa Cruz (provincia de Santa Cruz, Argentina) rodados con fracturas que poseen características similares a las piezas recuperadas en El Páramo. Al igual que allí, los depósitos de las playas de la provincia de Santa Cruz ofrecen contextos de alta energía. Entre los pseudoartefactos observados se cuentan "núcleos" de lascados aislados, cuyos negativos presentan mayormente terminaciones quebradas y/o en charnela, aunque también se registraron terminaciones agudas (Figura 8a-c). Algunas de esas piezas poseen pequeñas fracturas compatibles con retoques y/o retalla sobre la boca de lascado (Figura 8d). El origen tafonómico de esos "filos" se hace evidente en ejemplares que fueron posteriormente sujetos a la acción del oleaje (Figura 8c y d).
En síntesis, la información tecnológica, tafonómica y los estudios actualísticos favorecen la explicación tafonómica para el origen de la mayor parte de las piezas recuperadas en El Páramo. Esto no significa negar la existencia de artefactos en el sector, ni mucho menos aún que este espacio fuera utilizado por los fueguinos. Por el contrario, agrega nuevas condiciones bajo las cuales se pudieron gene rar "artefactos" (pseudoartefactos) en la región. Esto implica que, al problema de la visibilidad planteado inicialmente para El Páramo (por la baja obstrusividad de los artefactos líticos), se suma ahora la existencia de procesos capaces de emular las piezas arqueológicas. Entonces, nuestra exploración de El Páramo nos permite sostener que la visibilidad del registro de las ocupaciones humanas es sumamente baja allí. La TEP procuró relevar aquel espacio de la espiga que, por su accesibilidad y antigüedad5, ofrecería mayores oportunidades para registrar la presencia de los cazadores-recolectores fueguinos. Sin embargo, a pesar de nuestros intentos, aún no se cuenta con evidencia para sostener sólidamente su explotación en el pasado. Por el momento, El Páramo continúa siendo una fuente potencial de abastecimiento lítico destacada para la región de estudio. Pero no debemos descartar que, dada la homogénea disponibilidad de rocas -los ca. 20 km2 de El Páramo ofrecen sectores atractivos-, la dificultad para identificar el uso prehistórico de esta fuente sea mayor.

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Figura 8. Pseudoartefactos observados en bermas litorales actuales de Puerto Santa Cruz (A, B y C) y Parque Nacional Monte León (D).

CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS

El análisis tafonómico y tecnomorfológico realizado ha mostrado que las piezas líticas recuperadas en El Páramo son producto de los procesos tafonómicos disponibles localmente. La historia y dinámica geomorfológica de la espiga hacen de ésta un lugar extremadamente apropiado para la generación de pseudoartefactos: cada sector estuvo sometido, antes o después, al intenso oleaje; sin contar la dinámica de transporte previa y los procesos tafonómicos subactuales y modernos (pisoteo de pinnípedos, tránsito vehicular).
De modo más general, el caso de El Páramo ofrece un ejemplo más sobre el potencial de los procesos tafonómicos como mecanismos alternativos de generación de "conjuntos líticos". Bajo estas condiciones, el estudio tafonómico mostró ser un abordaje sumamente adecuado para evaluar la génesis de las formas desplegadas por los materiales líticos. Este abordaje permite identificar el o los agentes responsables de la formación de los conjuntos y, de allí, definir si el estudio ulterior de esos materiales puede o no informar sobre aspectos de la conducta humana.
El reconocimiento creciente de la disponibilidad de mecanismos capaces de generar pseudoartefactos en distintas regiones agrega un nuevo desafío a la arqueología. El caso aquí presentado muestra que la tafonomía lítica ofrece una de las vías para su estudio.

Agradecimientos

A Luis Alberto Borrero, por su apoyo constante y lectura crítica de versiones previas de este trabajo. A María Clara Etchichury (Museo Nacional de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia") por las identificaciones petrográficas. A Marcelo Cardillo y Ramiro Barberena, por la lectura del manuscrito y sus valiosas sugerencias. A los evaluadores de este trabajo, por sus enriquecedores comentarios y observaciones. Esta investigación se desarrolló en el marco del proyecto "Sitios anómalos, distribución de poblaciones arqueológicas y redes regionales de interacción", dirigido por Luis Alberto Borrero y financiado por la Universidad de Buenos Aires. Asimismo, contó con el apoyo económico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas a través de una beca doctoral.

NOTAS

1..- Los estadios de abrasión utilizados van de 0 (sin abrasión) a 3 (abrasión intensa) (Borrazzo 2006).

2.- Localidades y sitios arqueológicos considerados: Espíritu Santo, Laguna Patria, Cañadón Alfa, Cañadón Beta, Río Cullen 1 y 2, Desembocadura Río Cullen, Planicie Río Cullen, Laguna La Salada, Laguna Cullen 1 y 2, Pozo 126, La s Mandíbulas 1, 2, 3 y 6, Laguna Filaret, Laguna al Noroeste de Filaret, Cerro Bandurrias, Cerro de los Gatos, Cabeza de León y Los Chorrillos (Borrazzo 2010).

3.- El registro de la posición de recuperación de cada pieza ha sido llevado a cabo mediante la realización de un punto con fibra indeleble en la cara expuesta en el momento del hallazgo de cada ejemplar.

4.- Los estudios experimentales llevados a cabo por M. Celeste Weitzel han mostrado que las muescas de lascado simple en artefactos de ortocuarcita del Grupo Sierras Bayas pueden formarse por pisoteo sobre un sustrato de cemento y ladrillo (Weitzel 2010: 106).

5.- Recordamos que la TEP se localiza en el extremo proximal de la espiga, la que constituye la vía de entrada natural a El Páramo y, además, ofrece la superficie con la cronología máxima posible para esta geoforma.

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