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Intersecciones en antropología

versión On-line ISSN 1850-373X

Intersecciones antropol. vol.18 no.1 Olavarría jun. 2017

 

ARTÍCULOS

Sitio Acevedo 1: restos humanos en el bosque del noroeste de Patagonia (localidad de Río Pico, provincia del Chubut)

 

Florencia Rizzo

Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL). 3 de Febrero 1370 (C1426BJN), Ciudad Autónoma de Buenos Aires. E-mail: florencia_rizzo@hotmail.com

Recibido 18 de mayo 2016.
Aceptado 23 de agosto 2016


RESUMEN

Se dan a conocer los resultados del análisis de los restos humanos recuperados en el sitio Acevedo 1. Se trata de un alero rocoso con arte rupestre ubicado en las cercanías de la localidad de Río Pico, Chubut. Se presenta la composición general de la muestra, el número mínimo estimado de individuos y los análisis relativos a la determinación del sexo y estimación de la edad de muerte. Se analizan las características del contexto de hallazgo mediante un relevamiento preliminar de los agentes tafonómicos involucrados y se discuten los comportamientos mortuorios que pudieron haber tenido lugar en el sitio. Los resultados sugieren que las únicas actividades humanas en Acevedo 1 habrían sido la realización de pinturas rupestres y la depositación de restos humanos. Estos resultados permiten incorporar el sitio Acevedo 1 a la discusión general de la ocupación humana del área centro-oeste de Chubut durante el Holoceno tardío y compararlo con otros sitios de características similares en Patagonia.

Palabras clave: Restos humanos; Noroeste de Patagonia; Holoceno tardío; Cazadores-recolectores; Bosque.

ABSTRACT

Site Acevedo 1: human remains from the forest of northwestern Patagonia (Río Pico locality, Chubut province)

Results obtained from the analysis of human remains recovered from Acevedo 1 site are presented. Acevedo 1 is a rock shelter with rock art located near Río Pico locality (Chubut Province, Argentina). The general composition of the sample is presented, together with the estimated minimum number of individuals, sex determination, and estimation of age at death. In addition, the archaeological context is characterized through a preliminary survey of the taphonomic agents involved, and possible mortuary practices at the site are discussed. Results suggest that only rock art painting and burials of human remains took place at Acevedo 1. These results enable Acevedo 1 to play a role in the general discussion of the human occupation of the center-west area of Chubut Province during the late Holocene, and invite comparison with other similar sites in Patagonia.

Keywords: Human remains; Northwestern Patagonia; Late Holocene; Hunter-gatherers; Forest.


 

INTRODUCCIÓN

Este artículo tiene por objetivo presentar los resultados del análisis de los restos óseos y dentales humanos recuperados en las excavaciones del sitio Acevedo 1 y de su contexto de hallazgo. Los trabajos realizados en este sitio forman parte de un proyecto de investigación arqueológica que abarca el sector centro-oeste de la provincia de Chubut, específicamente en las cuencas de los ríos Pico y Genoa (Figura 1A). Los objetivos generales del proyecto son: 1) analizar cómo fue el patrón de ocupación espacial del área por parte de las poblaciones de cazadores-recolectores que habitaron los ambientes de bosque y estepa; 2) establecer el marco cronológico de dichas ocupaciones; y 3) evaluar las relaciones entre esta área y otras vecinas (Scheinsohn et al. 2010, 2011, 2013). Acevedo 1 es el único sitio dentro del área de investigación en el que se recuperaron restos humanos mediante excavaciones arqueológicas sistemáticas. El análisis de los restos humanos consistió en una caracterización de la muestra a través del cálculo del número mínimo de individuos, la determinación del sexo y estimación de la edad al morir. Por otra parte, se realizó un primer acercamiento al análisis de los agentes tafonómicos que afectaron a la muestra de restos humanos y se realizaron inferencias preliminares acerca de su potencial en la conformación actual del registro. Una vez analizados estos factores se desarrollaron interpretaciones acerca de los posibles comportamientos mortuorios que pudieron haber tenido lugar en el sitio.


Figura 1.
A- Valles del área de estudio mencionados en el texto; B- Ampliación del valle del río Pico y detalle de la ubicación del sitio Acevedo 1. En línea punteada se muestra la ruta frente a la que se encuentra el sitio.

Los resultados aquí presentados permiten incluir al sitio Acevedo 1 como parte de la muestra de sitios con entierros humanos analizada en el marco del proyecto de tesis doctoral de la autora, abocado al estudio de prácticas mortuorias en ambientes de bosque, ecotono bosque-estepa y estepa el noroeste de Patagonia (ver antecedentes en Rizzo 2013). En este sentido, el análisis de los restos humanos recuperados en el sitio Acevedo 1 y de su contexto de hallazgo permite incrementar la muestra de entierros humanos correspondiente a los ambientes boscosos, escasa en este sector del noroeste de Patagonia (Rizzo 2013).

EL SITIO ACEVEDO 1

Se encuentra a unos 12 kilómetros en dirección suroeste de la localidad de Río Pico (Chubut), en las cercarías del Lago N° 1 (Figura 1B). Se trata de un alero con arte rupestre de aproximadamente 35 m de altura y 40 m de longitud con orientación norte, emplazado en una formación de rocas aborregadas de origen glaciario. En la cumbre del alero hay remanentes de till (morenas) que se deslizan hacia abajo por las pendientes laterales y forman taludes de escombros que cubren parcialmente las paredes de rocas aborregadas, por lo que las cuadrículas excavadas se ubican en la zona central más deprimida, entre las dos pendientes formadas por la reptación de grava y bloques (Tchilinguirián 2015; Scheinsohn et al. 2016a) (Figura 2A). Posee entre dos y cuatro metros de reparo desde la pared del alero hasta la línea de goteo.


Figura 2.
A -Ubicación de las cuadrículas F y E en Acevedo 1. En líneas punteadas se señalan las pendientes de grava y bloques; B- Detalle del sector donde se encuentra la oquedad natural con pinturas a cuyo pie se excavó la cuadrícula E. La flecha indica la pendiente natural del terreno.

El arte rupestre relevado en el sitio fue asignado al Estilo de Grecas (Menghin 1957) o Tendencia Abstracta Geométrico Compleja (TAGC, Gradin 1999). Al pie del alero y debajo de un sector con pinturas se plantearon dos excavaciones que se encuentran a una distancia de cinco metros entre sí (Figura 2A). Ambas se realizaron a través de niveles artificiales de 10 cm de profundidad. Una de ellas cubrió una superficie de 2 m2 y 70 cm de profundidad (en adelante, se denominará Cuadrícula F), mientras que la otra fue de 1 m2 y 70 cm de profundidad (en adelante, Cuadrícula E). En ambas cuadrículas, los restos humanos se encontraron mezclados y distribuidos a partir de los niveles 2 y 3 de las excavaciones (20-30 cm de profundidad), incrementándose su frecuencia hacia los niveles inferiores y concentrándose principalmente a los 60-70 cm profundidad. En la estratigrafía no fue posible distinguir estructuras de entierro que contuvieran a los restos ni se recuperaron elementos que pudieran atribuirse a acompañamientos funerarios. Como se desarrollará más adelante, en el caso de la Cuadrícula F, los restos humanos se hallaron asociados a escasos materiales líticos y restos de fauna, mientras que en la Cuadrícula E sólo se recuperaron restos de fauna y ningún artefacto lítico. A continuación, se presenta la metodología empleada para el análisis de los 55 restos óseos y dentales humanos y su contexto de hallazgo, que, además de las pinturas rupestres, es la evidencia que predomina en el registro arqueológico.

METODOLOGÍA

En lo que se refiere al análisis bioarqueológico, para el cálculo del número mínimo de individuos se identificó cada elemento óseo y dental presente en la muestra (considerando los remontajes entre fragmentos) y, cuando fue posible, la lateralidad para los elementos pares según los criterios propuestos por White y Folkens (1991). En el caso de las piezas dentales, además de identificar el tipo de pieza dental, se relevó su lateralidad y ubicación dentro de la arcada dental (maxilar o mandíbula). Una vez identificados los elementos óseos y las piezas dentales, se procedió al análisis de los indicadores de sexo y edad. Para la determinación del sexo se consideraron los métodos presentados en Bass (1987) y Buikstra y Ubelaker (1994) para individuos adultos. No obstante, la muestra bajo estudio presentó escasos indicadores para esta determinación, por lo que, como se verá en el apartado de resultados, sólo fue posible aplicar el método de diámetros máximos de la cabeza del húmero (Bass 1987). La estimación de la edad en adultos no pudo ser realizada dado que la muestra no cuenta con elementos diagnósticos tales como el cráneo o los coxales, que permitan aplicar los métodos de grado de obliteración de las suturas craneanas o de modificaciones en las superficies auriculares o sínfisis púbica (White y Folkens 1991). En el caso de los subadultos, no se pudieron aplicar métodos para determinar el sexo ya que la muestra no cuenta con elementos diagnósticos para tales fines, como por ejemplo los coxales o la mandíbula (Luna y Aranda 2005). En cuanto a la estimación de la edad de muerte en subadultos, se utilizó el criterio de fusión de epífisis óseas (Ferembach et al. 1980; White y Folkens 1991; Buikstra y Ubelaker 1994; Campillo y Subirá 2000; Scheuer y Black 2000, entre otros) y de desarrollo dental (Buikstra y Ubelaker 1994). Es necesario aclarar que, como no se pudo determinar el sexo de los subadultos, en los casos donde la fusión de las epífisis presenta diferencias entre los sexos, se tomaron como referencia los valores mínimo y máximo propuestos para cada elemento óseo, por lo que es posible que algunos rangos sean más amplios de lo esperable. Asimismo, se tomó el rango entre los valores mínimos en los que comienzan a fusionarse las epífisis de los elementos óseos. Se privilegió el método de fusión ósea, dado que para los individuos juveniles de más de 14 años resulta más confiable que el obtenido a partir del desarrollo de las piezas dentales (Ferembach et al. 1980) y porque se cuenta con siete piezas unirradiculares cuyas raíces están completamente formadas y solamente con tres 3° molares que presentan la raíz en formación. Como sugieren Schehuer y Black (2000), los 3° molares resultan poco confiables para la estimación de la edad, dada la variabilidad que presentan en su desarrollo. Los métodos empleados para la estimación de la edad también fueron de utilidad para el cálculo del número mínimo de individuos.
Una vez identificada la muestra y con el posterior objetivo de realizar inferencias acerca de los posibles comportamientos mortuorios desarrollados en Acevedo 1, se procedió al análisis de los agentes tafonómicos involucrados en la conformación del registro óseo y dental humano recuperado en el sitio. Para ello, se realizó un relevamiento preliminar de las modificaciones (antrópicas y naturales) sobre las superficies óseas y dentales, mediante la revisión macroscópica de los elementos y utilizando una lupa de 10X. Así, se consideró el registro en términos de presencia/ausencia de marcas de carnívoros y roedores, improntas de raíces, pisoteo, depositaciones de manganeso o carbonato de calcio, quemado y fracturas post-mortem (White
y Folkens 1991; Buikstra y Ubelaker 1994; Lyman 1994) y la presencia/ausencia de huellas de origen antrópico (Mengoni Goñalons 1988, 1999). Se relevó, además, la presencia de meteorización sobre las superficies óseas (Behrensmeyer 1978). Para el análisis del contexto de hallazgo se recurrió a las plantas de excavación, registro fotográfico, libretas de campo e información brindada por los propietarios del campo donde se encuentra el sitio.

RESULTADOS

Caracterización de la muestra de restos humanos
La muestra está compuesta por 55 elementos, de los cuales, 44 son restos óseos (Tabla 1) y 11 son dientes sueltos (Tabla 2). A su vez, como se observa en las Tablas 1 y 2, 41 elementos (el 74,54%) se hallaron en la cuadrícula E; y 14 (25,45%), en la cuadrícula F. El análisis de los restos humanos permitió identificar un número mínimo de dos individuos presentes en el sitio: uno localizado en la cuadrícula E y otro en la cuadrícula F. Como se observa en las Tablas 1 y 2, en lo que se refiere a la cuadrícula E, el inventario de los restos óseos y dentales da cuenta de un NMI = 1, estimado a partir de las características morfológicas, la lateralidad y el grado de desarrollo de los huesos y piezas dentales (todas ellas, correspondientes a la dentición permanente). De esta cuadrícula, se seleccionó una costilla sin fusionar a partir de la que se obtuvo un fechado 14C de 1540 ± 49 años AP (AA98674; hueso; ä13C = -19,4‰ – Scheinsohn et al. 2016a). Además, los métodos utilizados para estimar la edad de muerte a partir de los huesos, junto con el análisis de las piezas dentales a partir de los criterios propuestos en Buikstra y Ubelaker (1994), permiten sugerir que los restos podrían pertenecer a un único individuo juvenil de entre 11,5 y 17 años (Tabla 1). El rango estimado según Buikstra y Ubelaker (1994) para este grado de desarrollo de los dientes va de 12,5 a 17,5 años (Tabla 2).

Tabla 1. Distribución de la muestra de restos óseos humanos en cada cua drícula excavada en Acevedo 1.

Tabla 2. Inventario de piezas dentales presentes en cada una de las cuadrículas excavadas en Acevedo 1.

Asimismo, pudo determinarse un NMI = 1 en el análisis de los restos recuperados en la cuadrícula F, estimado a partir del número mínimo de elementos y su lateralidad. En este caso, todos los huesos se encuentran fusionados y se recuperó una única pieza dental cuya raíz se encuentra completamente formada (Tablas 1 y 2). De esta cuadrícula se seleccionó un metatarso que brindó un fechado 14C de 1589 ± 38 años AP (AA90944; hueso; ä13C = -20.0‰) (Scheinsohn et al. 2016a). De todas formas, el alto grado de mezcla y la baja representación numérica de huesos y dientes (14 elementos en total; Tablas 1 y 2) no permiten afirmar que todos pertenezcan al mismo individuo. Además, a diferencia de lo que ocurre en la cuadrícula E, al contar solamente con huesos fusionados, no se pudo utilizar el grado de desarrollo como estimador de la edad, por lo que sólo pudo consignarse como adulto. Como se dijo anteriormente, tampoco se cuenta con elementos diagnósticos para aplicar otros métodos que permitan ajustar la estimación de la edad para este individuo. Para determinar el sexo se realizó la medición de los diámetros vertical y transversal máximos de la cabeza del húmero izquierdo (Bass 1987). No obstante, las mediciones no son diagnósticas, ya que caen en los rangos de variación posibles entre ambos sexos (Diámetro vertical máximo: 45,5 mm - diámetro máximo transversal: 41 mm). Dada la ausencia de otros indicadores y la ambigüedad de los resultados obtenidos, no fue posible determinar el sexo.

Aspectos tafonómicos
El relevamiento preliminar de marcas sobre las superficies óseas y dentales de ambos individuos permite sostener que el estado de conservación es bueno, ya que los restos no presentan meteorización (estadio 0, sensu Behrensmeyer 1978) y no se registraron alteraciones térmicas o químicas. Para el caso del Individuo 1, cuyos restos se recuperaron en la cuadrícula E y está representado por 41 elementos óseos y dentales, no se registró acción de carnívoros, y la incidencia de roedores, pisoteo y raíces no supera el 20% de la muestra. Sólo se registraron fracturas en el 12,20% de los restos y las huellas de origen antrópico se hallaron en el 2,44% de la muestra y, como se verá más adelante, se trata de una única huella de origen moderno (Figura 3 y 4B). Para el individuo 2, identificado en la cuadrícula F y conformado por 14 elementos óseos y dentales, se registró un único elemento óseo con marcas de carnívoro. La incidencia del pisoteo y de roedores no supera el 15% de la muestra, mientras que alrededor del 72% de los restos se encuentran afectados por la acción de raíces. Para este individuo no se registraron huellas de origen antrópico, y alrededor del 22% (tres en total) de los restos presentan fracturas (Figura 3).


Figura 3.
Porcentajes de incidencia de los agentes tafonómicos registrados en la muestra de restos humanos de Acevedo 1.


Figura 4.
A- Cuadrícula E: distribución de restos óseos y dentales en el nivel 6 de la excavación. Las flechas indican la ubicación de los hallazgos; B- Detalle de la remoción de tejido óseo sobre la epífisis distal del húmero derecho, cuyo sector proximal se distingue en la figura A.

En cuanto al contexto de hallazgo de los restos humanos, en la Figura 4A se observa el alto grado de mezcla que presentaron los restos óseos y dentales del Individuo 1 en el nivel 6 de la cuadrícula E. Puede verse que se encuentran mezclados restos de distintos tamaños y formas, correspondientes a distintos sectores del esqueleto (en este caso, se observan un húmero, dientes, falanges de mano, epífisis proximales de falanges de mano y costillas). Entre los restos recuperados en ese nivel, se encuentra un húmero derecho (ver detalle en Figura 4B) en el que se destacan la remoción del sector medial de la epífisis distal y la exposición del tejido esponjoso. Las características que presenta el daño son compatibles con el provocado por golpes con objetos filosos, como pueden ser los bordes de palas (tal como fue observado en distintos individuos de la "Colección Chacarita"; S. García Guraieb, comunicación personal 2016) y es el único caso cuyo origen puede determinarse como antrópico. Su presencia sugiere que los sedimentos fueron removidos en momentos cercanos a la actualidad y podría explicar el alto grado de mezcla que presentan los restos. Esta posibilidad cobra relevancia al considerar que, según informaron los dueños del campo, los alrededores del sitio fueron utilizados como cantera para la extracción de áridos, lo que promovió la circulación de gente y el saqueo de restos humanos. En esta cuadrícula, los restos humanos se hallaron asociados a escasos restos de fauna, en su mayoría huesos de roedores depositados naturalmente y fragmentos de huesos de mamíferos no identificados (P. Fernández y M. Fernández, comunicación personal 2016). No se registraron materiales líticos. Respecto del contexto de hallazgo de los restos recuperados en la cuadrícula F, los escasos restos humanos también estaban mezclados y dispersos. A modo de ejemplo, en la Figura 5 puede verse el hallazgo en planta de un metatarso (Figura 5A), un atlas (Figura 5B), una costilla (Figura 5C) y otra costilla y un húmero que presenta remoción de la diáfisis y epífisis distal (Figura 5D); todos ellos distribuidos entre los niveles 2 y 5 de la excavación. En esta cuadrícula también se recuperaron otros tipos de evidencias, que se reducen a escasos materiales líticos y restos de fauna. Entre los artefactos líticos se encuentran un único instrumento y escasos desechos de talla. Además, se recuperaron 602 restos óseos y dentales de fauna, de los cuales, la mayoría corresponde a vertebrados pequeños (roedores depositados por aves rapaces). Sólo 14 fragmentos fueron identificados como pertenecientes a mamíferos. De estos últimos, diez son indeterminados y cuatro pudieron clasificarse como correspondientes a guanaco, oveja y zorro. Solamente dos de los huesos de mamíferos presentan huellas atribuibles a la utilización antrópica (Scheinsohn et al. 2013, 2016a). Un primer acercamiento al análisis de los factores tafonómicos presentes en la muestra de restos humanos permitió obtener un panorama general de los agentes que pudieron intervenir en la conformación actual de este registro (Figura 3). En lo que se refiere a la acción de carnívoros, como se verá más adelante, dado el tipo de práctica mortuoria que se propone para este sitio, no puede descartarse que los restos humanos hayan quedado expuestos a la acción este tipo de agentes, ya que estos pudieron tener acceso a los restos cuando aún estaban en estado fresco. De haber ocurrido esto, sería posible que los carnívoros fueran los causantes de la ausencia de partes esqueletarias en la muestra. No obstante, las evidencias registradas hasta el momento no permiten afirmar esta suposición, dado que de los 55 elementos que componen la muestra, sólo se registró este tipo marcas en un elemento de la cuadrícula F (Figura 3). Por lo tanto, tampoco puede afirmarse que los carnívoros hayan transportado los restos desde otro lugar hasta el alero. Por otra parte, los restos humanos no presentan meteorización y, en el caso de la cuadrícula F, muestran un alto porcentaje de marcas de raíces (Figura 3), lo que sugiere que fueron rápidamente enterrados y permanecieron en ese estado durante un tiempo prolongado. Las marcas de roedores no superan el 15%-20% de la muestra (Figura 3) y se registraron en falanges y epífisis sin fusionar del individuo 1 (cuadrícula E) y en una falange del individuo 2 (Cuadrícula F). Dado el tamaño pequeño de estos elementos óseos, es posible que los roedores estuvieran vinculados con su desplazamiento. Sin embargo, la acción de estos agentes no daría cuenta del estado general de mezcla de los demás restos humanos de mayor tamaño ni de los dientes, que no presentaron marcas de roedor.


Figura 5.
Cuadrícula F: A-3° metatarso derecho (nivel 3, datado en 1589 ± 38 AP); B- atlas (nivel 3); C-costilla derecha (nivel 5); D- húmero y costilla (nivel 2), véase la fractura en la diá fisis del húmero que provocó la remoción del sector distal.

Respecto de la acción antrópica en el sitio, la evidencia recuperada hasta el momento no permite sostener que Acevedo 1 haya sido habitado con fines residenciales, lo que podría haber causado la remoción y mezcla de los restos humanos. Tampoco puede afirmarse que haya habido eventos de depositación posteriores que afectaran la integridad de los restos humanos ya presentes en el sitio. Se sugiere entonces que el tipo de acción antrópica que pudo tener incidencia sobre la conformación actual del registro de restos humanos es de carácter moderno. Como se dijo anteriormente, los alrededores del sitio fueron utilizados como cantera y esto promovió la circulación de personas en el lugar. A ello debe sumarse la presencia de arte rupestre y la cercanía respecto de la ruta (Figura 1B), lo que convierte a Acevedo 1 es un sitio altamente vulnerable a la acción de saqueadores. El daño provocado por el golpe de pala en el húmero recuperado en la cuadrícula E da cuenta de este tipo de acciones (Figura 4B). Además de la acción antrópica, es necesario considerar el desplazamiento constante de la grava que conforma las pendientes laterales del sitio, que podría generar el movimiento, mezcla y fractura de los restos humanos. Parte del movimiento de rocas es provocado por el paso de ovejas que habitan en el campo, que suelen utilizar el alero como refugio y trepar por las pendientes (observación personal). Además de los saqueos, es posible plantear que estos agentes también pueden causar la ausencia de partes del esqueleto tales como el cráneo, vértebras o la mayoría de los huesos largos. De todas maneras, no se puede descartar que las piezas esqueletales y dentales ausentes en la muestra se encuentren sepultadas en otros sectores que aún no fueron excavados.

DISCUSIÓN Y CONSIDERACIONES FINALES

Comportamientos mortuorios en Acevedo 1
A partir de los resultados obtenidos hasta aquí, pueden inferirse algunos de los comportamientos mortuorios que habrían tenido lugar en Acevedo 1. Para el caso de la cuadrícula E, el alto grado de mezcla de los restos óseos y dentales permite sugerir que estos conforman una "acumulación ósea". Este término fue definido en un trabajo previo (Rizzo 2013) para los casos en que no puede determinarse la posición del cuerpo ni el tipo de entierro (primario o secundario) debido al alto grado de alteración del contexto de hallazgo. Este criterio también puede aplicarse a los restos recuperados en la cuadrícula F. Además, en este caso no es posible afirmar que todos pertenezcan al mismo individuo, lo que dificulta las posibilidades de realizar inferencias acerca de la forma en que fueron depositados.
Más allá de la cantidad de individuos representados en la muestra de restos humanos, se sugiere que la conformación de acumulaciones óseas podría atribuirse a comportamientos mortuorios en los que los restos mortales no fueron depositados con la protección suficiente y, por lo tanto, se encuentran expuestos a la acción de agentes tafonómicos (Zangrando et al. 2004; Barrientos et al. 2007, entre otros). En Acevedo 1 no se detectaron estructuras de entierro, por lo que se puede pensar que, dado que los huesos no presentan meteorización, estos fueron rápidamente cubiertos con la grava que abunda en el sitio sin una preparación previa del lugar para su depositación, en lo que podría denominarse una actitud de abandono (sensu Barrientos 2002) o depositación expeditiva (sensu Walthall 1999). Este tipo de comportamientos mortuorios fue definido para grupos cazadoresrecolectores con alta movilidad residencial (Barrientos 2002). Suelen tener baja visibilidad arqueológica, ya que se caracterizan por la escasa inversión de energía y recursos en la depositación de los cuerpos y, por ende, por la ausencia de indicadores que den cuenta de la presencia de una sepultura (Walthall 1999; Barrientos 2002). Del análisis tafonómico presentado en el apartado anterior se desprende que la evidencia recuperada hasta el momento permite sugerir que, si los restos fueron rápidamente sepultados y no había indicios visibles de su presencia, el estado actual en el que fueron recuperados durante las excavaciones arqueológicas podría deberse a la intervención antrópica moderna en el sitio, a la reptación de rocas por las pendientes laterales y a la presencia de ganado ovino.

Acevedo 1 en el contexto regional de Patagonia norte
Si se tiene en cuenta el conjunto de las evidencias recuperadas en el sitio Acevedo 1, se puede sugerir que aquí sólo se habrían realizado pinturas y depositado restos humanos. Este tipo de contextos es poco frecuente en el bosque del noroeste de Patagonia (Rizzo 2013). En general, en los sitios bajo reparo que presentan restos humanos, también se recuperan otros tipos de evidencias que pueden atribuirse a ocupaciones domésticas. Un ejemplo, entre otros casos, se presenta en el sitio Población Anticura (valle del río Manso, Río Negro) (Fernández y Rizzo 2009; Fernández et al. 2010, 2013; Rizzo 2013). En este sentido, es factible que, para grupos cazadores-recolectores con alta movilidad residencial, los reparos rocosos hayan sido utilizados principalmente como lugares de habitación o refugio y, ocasionalmente, como lugar de entierro (Walthall 1998). En los casos de ocupación recurrente de los aleros, podría producirse lo que Tessone (2003) definió como "episodios singulares de depositación", es decir, que a lo largo de las ocupaciones se produjera la muerte de alguno de los individuos y que sus restos quedasen depositados en el alero. Así, se encontrarían varios eventos de depositación de restos humanos que no tendrían relación entre sí (Tessone 2003). En Acevedo 1, la cercanía cronológica de los fechados obtenidos para los dos individuos identificados hasta el momento (ambos en torno a los ca. 1550 AP) sugiere que la situación descrita para el sitio no es compatible con el patrón propuesto por Tessone (2003), ya que los individuos pudieron ser depositados en un único evento o en momentos muy cercanos entre sí.
Un contexto similar al registrado en este sitio, en lo que se refiere al predominio de restos humanos y arte rupestre, se presenta en Cueva Galpón (departamento de Valcheta, noreste de Río Negro) (Carden y Prates 2015). Se trata de un alero con arte rupestre en el que los autores determinaron al menos dos eventos de depositación de restos humanos (uno con un NMI = 3, datado en ca. 3300 AP; y otro con un NMI = 9 que no pudo ser datado, pero al que se estimó una cronología cercana a la conquista), ubicados en distintos sectores del alero. El hecho de haber hallado escasos restos líticos y faunísticos lleva a los autores a sugerir que el contexto registrado en la cueva se orienta hacia un uso asociado más a la esfera simbólica y ritual que hacia el uso residencial. Plantean una posible asociación de los entierros con la ejecución de motivos rupestres, dada la cercanía entre los paneles pintados y los sectores con entierros y, en el caso del contexto mortuorio más tardío, el hallazgo en estratigrafía de un pan de pigmento rojo de grandes dimensiones, cuya tonalidad coincide con la registrada en los motivos rupestres. No obstante, no han podido precisar el orden cronológico en que se realizaron los entierros y las pinturas, por lo que la asociación es principalmente de índole espacial (Carden y Prates 2015). Para el caso de Acevedo 1, la imposibilidad de fechar las pinturas rupestres –y la ausencia de evidencias sobre su ejecución en la estratigrafía– no permite asociarlas cronológicamente con la realización de los entierros. En cuanto a la posibilidad de asociación espacial, a pesar de que la cuadrícula E fue planteada al pie de una pequeña oquedad natural en el alero que presenta pinturas, no es posible asegurar que los restos humanos hayan sido depositados allí originalmente, ya que pudieron reptar por la pendiente de rocas desde otro sector más alto del alero hacia el lugar más bajo, donde fueron recuperados (Figura 2B), o bien ser removidos como resultado de la intervención antrópica en el sitio. Además, según la información brindada por los dueños del campo, las pinturas también sufrieron vandalismo y, durante los trabajos de campo, se registraron descamación y lajamiento de la superficie rocosa y caídas de bloques del alero (Scheinsohn et al. 2016a) que pudieron afectar los sectores con pinturas. Por lo tanto, el repertorio original de motivos se encuentra incompleto como para establecer algún tipo de asociación espacial confiable.
Finalmente, respecto de las actividades desarrolladas en Acevedo 1, las evidencias recuperadas no permiten sugerir que se hayan realizado actividades domésticas. Por el momento, sólo se puede afirmar que se depositaron restos humanos y se realizaron pinturas rupestres, aunque no se puede establecer una relación entre estas dos actividades que permita sugerir la presencia de un contexto simbólico como el propuesto por Carden y Prates (2015). Bien podría tratarse de la depositación expeditiva de restos humanos o de su abandono, tal como sugieren Walthall (1999) y Barrientos (2002) para cazadoresrecolectores con alta movilidad residencial. Además, como se dijo anteriormente –y a diferencia de lo que ocurre en Cueva Galpón–, en Acevedo 1, los fechados obtenidos indican que la depositación de los restos humanos habría tenido lugar en un único evento o en momentos cercanos entre sí, por lo que no es posible hablar de una reutilización del alero para fines funerarios.
Para poder ahondar en estas cuestiones será necesario ampliar las excavaciones y sondeos tanto al pie del alero como en el amplio talud que lo rodea. Esto permitiría, por un lado, incrementar el tamaño de la muestra de restos humanos y de otros tipos de evidencias arqueológicas y, por otro, obtener nuevos fechados y profundizar en el análisis de los aspectos tafonómicos de origen natural y antrópico ocurridos en el sitio. Los resultados presentados en este trabajo permiten comenzar a incluir al sitio Acevedo 1 en un contexto de investigación más amplio, en el que se consideren los demás sitios localizados en el valle del Pico y su vecino valle del Genoa y las otras líneas de investigación actualmente en curso dentro del área de estudio (Leonardt et al. 2016; Rizzo et al. 2016; Scheinsohn et al. 2016b). Además, se podrán comenzar a evaluar comparativamente las características del registro recuperado en este sitio con las de otros sitios en los que también se recuperaron restos humanos en noroeste de Patagonia (Rizzo 2013), especialmente en los ambientes boscosos, que se caracterizan por la escasez de este tipo de evidencias.

Agradecimientos

A Vivian Scheinsohn y Sabrina Leonardt, junto a quienes participé de las excavaciones en el sitio Acevedo 1. Además, ambas leyeron y propusieron sugerencias que mejoraron notablemente el manuscrito original. A Solana García Guraieb por responder a mis dudas sobre cuestiones metodológicas. También quiero agradecer los aportes y sugerencias realizados por los tres revisores anónimos que evaluaron este trabajo. No obstante, la autora es responsable de todos los contenidos aquí presentados. Finalmente, agradezco a José, Carlos y Diego Acevedo por su gentileza durante los trabajos de campo y por permitirnos trabajar en su propiedad. Este trabajo fue financiado por una Beca Doctoral de CONICET y un Subsidio de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica BID - PICT 2010 N°1810.

REFERENCIAS CITADAS

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