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Revista argentina de cardiología

versión On-line ISSN 1850-3748

Rev. argent. cardiol. v.74 n.1 Buenos Aires ene./feb. 2006

 

Endocarditis infecciosa por S. aureus en la Argentina: EIRA 2. Análisis comparativo luego de 10 años de los estudios EIRA 1 y 2

Ernesto R. FerreirósMTSAC, José H. CasabéMTSAC, #, Francisco Nacinovich, Sandra Swieszkowski, Hernán Cohen Arazi, Claudia Cortés, Juan Carlos Modenesi, Sergio VariniMTSAC, #, en representación de los Investigadores del Estudio EIRA-2, del Consejo de Cardiología Clínica y Terapéutica y del Área de Investigación de la Sociedad Argentina de Cardiología

- Premio "Fundación Dr. Pedro Cossio" al mejor trabajo en investigación clínica del XXXII Congreso Argentino Cardiología
(El listado de miembros del comité organizador, coordinadores, centros e investigadores participantes del estudio EIRA se ha publicado con anterioridad: Rev Argent Cardiol 2005;73:283-90)
MTSAC Miembro Titular de la Sociedad Argentina de Cardiología
Para optar a Miembro Titular de la Sociedad Argentina de Cardiología
# FACC

Dirección para separatas: Ernesto Ferreirós, Consejo de Cardiología Clínica y Terapéutica"Dr. Tiburcio Padilla" y Área de Investigación, Sociedad Argentina de Cardiología. Azcuénaga 980 (1115) Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina e-mail: investigación@.sac.org.ar Tel. 4961-6027 (extensión 34) Fax: 4963-8741

Recibido: 28/11/2005
Aceptado: 21/12/2005

RESUMEN

Objetivo
Comparar el perfil y la evolución de la endocarditis infecciosa (EI) en nuestro país a lo largo de 10 años, a través de los registros EIRA-1 y EIRA-2. Determinar las características clínicas y epidemiológicas y la evolución hospitalaria de la EI por Staphylococcus aureus (EISA) en la Argentina.

Métodos
El estudio EIRA-2 fue un registro prospectivo multicéntrico conducido en 82 hospitales de 16 provincias de la Argentina. En el presente análisis se incluyeron pacientes con EI definidas (clasificación de Duke) relevados en un período de 18 meses.

Resultados
Se registraron 390 episodios de EI definidas (108 EISA y 282 no EISA); edad media 58,5 ± 17,3 años, sexo masculino 70%. No existieron diferencias estadísticamente significativas entre las 108 EISA y las 282 no EISA con respecto a edad, sexo, endocarditis de válvula protésica, enfermedad valvular degenerativa, presencia de insuficiencia cardíaca y frecuencia de tratamiento quirúrgico.
La comparación de los registros EIRA-2 y EIRA-1 demostró cambios importantes en el perfil de la enfermedad en la última década, actualmente caracterizada por pacientes de mayor edad (58 versus 51 años), mayor prevalencia de cardiopatía subyacente 67% versus 55% (en particular prótesis valvulares 19,2% versus 8,5%, enfermedades valvulares degenerativas 12,4% versus 4,8% y cardiopatías congénitas 9,5% versus 4,2%), mayor frecuencia de infección causada por S. aureus (30% versus 26%) y menor por Streptococcus viridans (30,8% versus 26,8%), con una reducción del tiempo hasta el diagnóstico definitivo (21,5 versus 33 días). No se encontraron modificaciones en la tasa de mortalidad de la enfermedad. Se observó una diferencia estadísticamente significativa (p < 0,01) de las EISA con respecto a las no EISA en la prevalencia de cardiopatía subyacente [58,3% versus 67,4% (OR 0,7 IC 95% 0,4-0,99)]; la EISA presentó una prevalencia menor de enfermedad valvular reumática [0,9% versus 7,1% (OR 0,1 IC 95% 0,01-0,9)] y de cardiopatías congénitas [3,7% versus 11,7% (OR 0,29 IC 95% 0,08-0,9)]. Los antecedentes de procedimientos invasivos previos [33,3% versus 22% (OR 1,8 IC 95% 1,1-3,0)] y hemodiálisis [21,3% versus 10,6% (OR 2,2 IC 95% 1,2-4,3)] fueron más frecuentes en los pacientes con EISA, al igual que la incidencia de accidente cerebrovascular [17,6% versus 11,3% (OR 1,7 IC 95% 1,0-3,2)], embolia [8,3% versus 2,8% (OR 3,1 IC 95% 1,06-9,2) y mortalidad hospitalaria [34,3% versus 20,9% (OR 2,0 IC 95% 1,2-3,3)].

Conclusiones
Los pacientes con EISA tienen un perfil de alto riesgo clínico, un peor pronóstico y una incidencia mayor de ACV, embolia y mortalidad hospitalaria. La comparación de los resultados generales de los registros EIRA-1 y EIRA-2 demuestra que el perfil de la EI en la Argentina ha cambiado en el transcurso de la última década. El cambio del perfil de riesgo posiblemente sea el principal responsable de que la mortalidad por EI no se haya reducido. Estos resultados sugieren que se necesitan medidas de diagnóstico y tratamiento más agresivas para mejorar el pronóstico de la EI.

Palabras clave: Endocarditis; Epidemiología; S. aureus; Mortalidad hospitalaria

Abreviaturas:
ACV Accidente cerebrovascular
EI Endocarditis infecciosa
EISA Endocarditis infecciosa por Staphylococcus aureus
ETE Ecocardiograma transesofágico
ETT Ecocardiograma transtorácico
HIV Virus de la inmunodeficiencia humana

SUMMARY

S. aureus Infective Endocarditis in Argentina: A Comparative Analysis after 10 Years of EIRA-1 and EIRA-2 Surveys

Work Objective
To analyze the evolution and profile of infective endocarditis (IE) in Argentina during the last 10 years through the comparison of EIRA-1 and EIRA-2 surveys. To determine the epidemiological and clinical characteristics, and in-hospital evolution of S. aureus IE (SAIE) in Argentina.

Research Design and Methods
The EIRA-2 survey was a prospective, multicentric study performed in 82 hospitals belonging to 16 of the 24 Argentinean provinces. Patients with definitive diagnosis of IE (Duke criteria) were followed-up during an 18-month period.

Results
Three hundred and ninety episodes of definitive IE were reported (108 SAIE and 282 non-SAIE); mean age was 58.5±17.3 years, male sex 70%. No statistically significant differences were observed between SAIE and non-SAIE regarding mean age, sex, prosthetic valve IE, degenerative valve IE, prevalence of heart failure and surgical treatment. The comparison of the EIRA-2 and EIRA-1 surveys showed that IE profile has changed in the last decade in Argentina. Currently, patients are older (58 vs. 51 years), and have a higher prevalence of underlying heart disease (67% vs. 55%) particularly prosthetic valve (19.2% vs. 8.5%), degenerative valve disease (12.4% vs. 4.8%), and congenital heart disease (9.5% vs. 4.2%); infections were more frequently caused by S. aureus (30% vs. 26%) and less by S. viridans (30.8% vs. 26.8%) with a decreased time until final diagnosis (21.5 vs. 33 days). No significant changes were observed in the overall mortality rate. Patients with SAIE showed a significantly (p< 0.01) higher prevalence of underlying heart disease (58.3% vs. 67.4% [OR 0.7; 95%CI: 0.4-0.99]); and a lower incidence of rheumatic valve disease [0.9% vs. 7.1% (OR 0.1; 95%CI: 0.01-0.9)] and congenital heart disease [3.7% vs. 11.7% (OR 0.29; 95%CI: 0.08-0.9)]. Prior invasive procedures (33.3% vs. 22% [OR 1.8; 95%CI: 1.1-3.0]) and hemodialysis (21.3% vs. 10.6% [OR 2.2; 95%CI: 1.2-4.3]) were significantly more frequent in SAIE; as well as a higher incidence of stroke (17.6% vs. 11.3% [OR 1.7; 95%CI: 1.0-3,2]), embolism (8.3% vs. 2.8% [OR 3.1; 95%CI: 1.06-9.2]) and in-hospital mortality (34.3% vs. 20.9% [OR 2.0; 95%CI: 1.2-3.3]).

Conclusion
Patients with SAIE have a higher risk profile and a worse prognosis, showing a higher incidence of stroke, embolism and in-hospital mortality. The comparison of the overall results of the EIRA-2 and EIRA-1 surveys showed that the clinical profile of IE has changed in Argentina; the different risk profile is the most likely explanation for the unchanged in-hospital mortality of IE. More aggressive measures are needed in order to improve the prognosis of IE.

Key words: Endocarditis; Epidemiology; S. aureus; Hospital mortality.

INTRODUCCIÓN

Staphylococcus aureus (S. aureus) y los estreptococos son los principales microorganismos causales de la endocarditis infecciosa (EI). (1) Históricamente, la endocarditis por S. aureus se ha caracterizado por tener una evolución con peor pronóstico asociada principalmente en pacientes con antecedentes de drogadicción intravenosa y, en menor medida, en aquellos internados con catéteres intravasculares. (1-3)
Las series publicadas hasta el momento de EI por S. aureus (EISA) corresponden a registros de instituciones hospitalarias individuales con muestras relativamente pequeñas y en su mayoría analizadas en forma retrospectiva. (1-7) En las últimas décadas, numerosos estudios realizados en Europa y en los Estados Unidos evidenciaron cambios significativos en el perfil de la EI, que demuestran que la frecuencia observada de EI por S. aureus puede variar entre el 17% y el 40%. (1-7) La política sanitaria actual dirigida a cambiar la evolución natural de la EI y el patrón de resistencia antimicrobiana han modificado la epidemiología de las infecciones por S. aureus. Las tasas de infección por este germen se han incrementado en los pacientes hospitalizados y en la población ambulatoria la infección está vinculada a los portadores de dispositivos médicos implantables, como prótesis valvulares, catéteres, marcapasos, etc. (3-7) El número de EI por S. aureus comunicado recientemente por las series de países desarrollados han demostrado un crecimiento importante de la incidencia de este subtipo de EI. Sin embargo, estas publicaciones generalmente provienen de informes unicéntricos y de análisis de carácter retrospectivo, por lo que estos hallazgos no pueden generalizarse a poblaciones de países emergentes. (1-7)
A partir del estudio EIRA-1 (Endocarditis Infecciosa en la República Argentina) se pudieron conocer por primera vez las características de esta enfermedad en nuestro país. (8)
Las modificaciones observadas a nivel internacional en el perfil de la EI a través del tiempo hicieron necesario conducir un nuevo registro en los años 2002-2003 (EIRA-2) con el objetivo primario de actualizar la información obtenida entonces, verificar la aparición de eventuales cambios 10 años después del primer relevamiento y establecer si existían diferencias epidemiológicas, clínicas y/o microbiológicas de la EI por S. aureus respecto de la EI causada por otros microorganismos en la Argentina.

Objetivos
Objetivo primario: analizar los factores predisponentes, las formas de presentación clínica, el manejo diagnóstico y terapéutico y la evolución de los pacientes con endocarditis infecciosa asistidos en centros médicos de la República Argentina y comparar estos resultados con los observados en el estudio EIRA-1 conducido 10 años antes.
Objetivos secundarios: determinar la prevalencia y conocer las diferencias de la EI por S. aureus respecto de la EI causada por otros microorganismos en la Argentina.

MÉTODOS

El Segundo Estudio Nacional, Multicéntrico y Prospectivo sobre Endocarditis Infecciosa en la República Argentina (EIRA-2) fue organizado en forma conjunta por el Consejo de Cardiología Clínica y Terapéutica y el Área de Investigación de la Sociedad Argentina de Cardiología y del que participaron 82 centros médicos de 16 provincias argentinas. La información acerca del diseño, los criterios de inclusión/ exclusión, las definiciones, la organización y el desarrollo de los estudios EIRA se ha publicado con anterioridad. (8, 9)

Análisis de los resultados
Las variables discretas están expresadas como porcentajes. Las variables continuas están expresadas como media ± desviación estándar para las variables de distribución gaussiana y como mediana con rango intercuartil 25%-75% para las variables de distribución no gaussiana salvo especificación expresa. Las comparaciones estadísticas de las variables discretas se realizaron con la prueba de chi cuadrado con corrección de Yates o la prueba exacta de Fisher según correspondiera. Las comparaciones de las variables continuas se realizaron con la prueba de la t de Student para datos no apareados o el Wilcoxon rank sum test según correspondiera. Se construyeron tablas de contingencia para la predicción de la evolución hospitalaria y se determinaron para cada categoría su odds ratio y sus intervalos de confianza del 95%.
El análisis de la existencia de asociaciones independientes entre las distintas variables y los puntos finales se efectuó por medio de un análisis de regresión logística múltiple. El valor correspondiente a cada covariable del análisis antedicho está expresado en las tablas como odds ratio ajustado y su correspondiente intervalo de confianza del 95%. Todas las comparaciones estadísticas fueron a dos colas y valores de p menores de 0,05 se consideraron estadística-mente significativos.

RESULTADOS

a. Características de los pacientes con EI definida y de los pacientes con EI por S. aureus
Durante el período de estudio se incluyeron 470 episodios de EI, 390 (83%) correspondieron a EI definida y 80 (17%) a EI posible. (13) Ciento catorce episodios (24,3%) tuvieron confirmación anatomopatológica. De los 390 episodios de EI definida, 108 fueron EI causadas por S. aureus (EISA) y 282 EI ocasionadas por otros microorganismos patógenos (no EISA).
Doscientos setenta y tres pacientes eran de sexo masculino (70,0%) y 117 mujeres (30,0%); la relación hombre:mujer fue 2,3:1. La edad media fue de 58,5 ± 17,3 años; la edad promedio fue mayor en las mujeres respecto de los varones (62,1 ± 16,9 años versus 56,9 ± 17,2 años, p = 0,005).
La distribución de las enfermedades cardíacas subyacentes de acuerdo con el tipo de microorganismo responsable puede observarse en la Figura 1. En la Tabla 1 se muestran las variables asociadas con la presencia de EISA. El tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas hasta el diagnóstico en pacientes con EISA fue en promedio de 10 días (rango 25- 75% = 1-14 días). En los pacientes con EI por otros microorganismos, el tiempo hasta el diagnóstico fue significativamente mayor, 27 días (p = 0,001).


Fig. 1. Distribución de las enfermedades cardíacas subyacentes en 390 pacientes con EI definida de acuerdo con el microorganismo responsable (%; [n])

Tabla 1. Variables asociadas con la presencia de EI por S. aureus. Análisis univariado

b. Hallazgos ecocardiográficos y localización en pacientes con EI por S. aureus
En todos los episodios de EI definida se llevaron a cabo estudios ecocardiográficos: en el 33,3% de los episodios se efectuó únicamente ecocardiograma transtorácico (ETT) y en el 66,6% se realizaron ambos estudios, ETT y ecocardiograma transesofágico (ETE).
La localización de la EI puede observarse en la Tabla 2. Los principales hallazgos ecocardiográficos fueron: vegetaciones visibles (92,6% EISA versus 90,8% no EISA, p = NS), cuyo tamaño promedio fue de 17,5 ± 10,1 mm EISA versus 12,7 ± 10,7 mm no EISA; p = 0,03), reflujo valvular (en el 66,6% de los episodios de EISA versus el 69,9% de los casos no EISA [p = NS], absceso del anillo (5,6% EISA versus 7,8% no EISA, OR 0,7 IC 95% 0,2-1,9; p = NS), perforación valvular (7,4% EISA versus 7,1% no EISA; p = NS), ruptura cordal (5,3% EISA versus 1,9% no EISA, OR 2,9 IC 95% 0,6-20; p = NS) y deterioro de la función sistólica del ventrículo izquierdo (15,7% EISA versus 12,4% no EISA, OR 1,3 IC 95% 0,6-2,6; p = NS).

Tabla 2. Localización de la EI en 108 episodios de EISA y 282 de EI causada por otros microorganismos

c. Evolución de los pacientes con EI por S. aureus
Durante la evolución, el 76,9% de los casos de EISA presentaron complicaciones versus el 67,0% de los casos no EISA (OR 1,6 IC 95% 1,05-2,9; p = 0,05). Las complicaciones observadas con más frecuencia se muestran en la Figura 2. La duración promedio de la estadía hospitalaria fue de 23 días en EISA y no EISA (rango 25-75% 11-43 días EISA versus 14-34 días no EISA). Durante ese período, el 20,4% de los episodios de EISA fueron sometidos a cirugía de reemplazo valvular versus el 28,4% de los episodios no EISA (OR 0,6 IC 95% 0,36-1,2; p = NS). Los motivos más frecuentes de indicación de cirugía fueron la insuficiencia cardíaca (54,8% EISA versus 63,5% no EISA; p = NS), la presencia de absceso del anillo (9,7% EISA versus 13,5% no EISA; p = NS) y la existencia de una infección no controlada (16,1% EISA versus 3,1% no EISA, OR 4,7 IC 95% 1,2-7,9; p = 0,001).


Fig. 2. Incidencia de complicaciones durante la evolución hospitalaria en 390 episodios de EI definida de acuerdo con el microorganismo responsable (%; [n]). ICC: Insuficiencia cardíaca. IRA: Insuficiencia renal aguda. ACV: Accidente cerebrovascular. Absceso: Absceso cardíaco.

La mortalidad global fue del 24,6% (34,3% EISA versus 20,9% no EISA, OR 2,0 IC 95% 1,2-3,3; p = 0,009). En la Tabla 3 se detallan las variables que demostraron asociación significativa e independiente con la EI por S. aureus en el análisis de regresión logística múltiple. Pese a la mayor tasa de mortalidad observada en los pacientes que presentaban cuadros de EI por S. aureus, la infección endocardítica causada por este germen no constituyó un predictor independiente de mayor mortalidad en el análisis de regresión logística múltiple (OR 1,5 IC 95% 0,9-6,6; p = 0,07). (9) La existencia de infección por S. aureus no constituyó un marcador independiente de mortalidad debido a su elevada correlación con las variables que poseían el mayor poder predictivo. Los resultados observados concuerdan con las comunicaciones internacionales de países desarrollados.

Tabla 3. Variables asociadas en forma independiente con la presencia de EI por S. aureus. Análisis de regresión logística múltiple

En la Tabla 4 se muestra la comparación de los resultados del registro EIRA-2 con los hallazgos relevados en el estudio EIRA-1 considerando las poblaciones totales de pacientes con EI incorporadas en ambos estudios (casos de EI definida y posible). Del análisis comparativo de ambos registros se puede inferir el cambio sustancial producido en la epidemiología, el perfil clínico y las características de presentación de la enfermedad en la última década. La ausencia de modificación de la mortalidad general se correlaciona significativamente con la modificación del perfil de riesgo clínico de la enfermedad.

Tabla 4. Comparación de los resultados observados en el registro EIRA-2 con los hallazgos relevados en el estudio EIRA-1 conducido una década antes considerando las poblaciones totales de pacientes con EI incorporadas en ambos estudios

DISCUSIÓN

Para tener una comprensión global del paciente con EI es importante considerar las características del germen involucrado, la presencia de bacteriemias transitorias y las características del huésped, incluidas en este último la presencia o no de lesión cardíaca subyacente y las comorbilidades. (1, 4)
S. aureus, especies de estreptococos y los enterococos son los responsables de más del 80% de las EI debido a las moléculas que presentan en su superficie que provocan la adhesión al endocardio valvular. (1, 2) En el caso particular de S. aureus, el fibrinógeno y la fibronectina unidos a proteínas son poderosas adhesinas (FnBPA y FnBPB) implicadas en el proceso de colonización, infección valvular e invasión perivalvular. S. aureus produce además el factor aglutinante (clumping factor, clfA) y un factor de agregación plaquetaria aún no determinado, elementos importantes en la colonización e invasión tisular. (1, 3, 4)
Durante muchos años, la EI por S. aureus se observó mayoritariamente en la comunidad, sobre todo en pacientes con drogadicción intravenosa; (4) en los últimos años, debido fundamentalmente al aumento en la indicación de implantación de prótesis valvulares, marcapasos y desfibriladores, a la colocación de catéteres intravasculares y a otros procedimientos invasivos, el porcentaje de bacteriemia por S. aureus tuvo un aumento sustancial en el ámbito hospitalario. (5) Una de las complicaciones más devastadoras de la bacteriemia por este germen es la EI, que en diferentes estudios oscila entre el 3% y el 25%, con una mortalidad elevada (19% al 65%). (4) En la Universidad de Emory se observó un 70% de aumento de EI nosocomial por S. aureus debido a la utilización de dispositivos intravasculares. (6) De hecho, en varias regiones del mundo, en la EI, S. aureus ha superado a S. viridans como primer germen productor de la enfermedad. (4) En un análisis previo del estudio EIRA-2 se relevaron 470 episodios de endocarditis infecciosa en 82 centros. (9, 10) La comparación entre EIRA-1 y EIRA-2 mostró un porcentaje de hemocultivos negativos similar (20,4% versus 17,7%). El germen más frecuentemente aislado en el EIRA-1 fue S. viridans (30,8%) seguido por S. aureus (26%), mientras que esta relación se invirtió en el EIRA-2 (S. aureus 30% y S. viridans 26,8%). Este predominio de S. aureus en nuestro país en los últimos años se observó fundamentalmente por un aumento en las EI nosocomiales y protésicas, ya que la proporción de pacientes con drogadicción intravenosa en el EIRA-2 resultó inferior a la del EIRA-1 (3,8% versus 13,5% de los episodios), hecho coincidente con un estudio multicéntrico internacional reciente. (4)
Un problema adicional es la emergencia cada vez mayor de cepas meticilinorresistentes (SAMR) y resistentes a la vancomicina (11, 12) por la utilización indiscriminada de antibióticos y el cumplimiento deficitario de las medidas de control de las infecciones.
El paciente hospitalizado en un área crítica presenta mayor susceptibilidad a las infecciones que el paciente de la comunidad. (1, 3, 4, 7, 9, 10)
También, la presencia de cardiopatía subyacente sigue siendo uno de los mayores factores de riesgo para contraer EI por S. aureus, (4, 8-10) en especial en presencia de valvulopatías degenerativas, prolapso de valvular mitral, válvula aórtica bicúspide o prótesis valvulares. El hecho de que en el EIRA-2 los pacientes con EI por S. aureus tuvieran una presencia menor de cardiopatía subyacente respecto de los pacientes con EI por otros gérmenes probablemente se explique por la ya comentada virulencia y capacidad de invasión de S. aureus. (1, 4)
En el presente estudio, la necesidad de hemodiálisis resultó ser un predictor significativo para adquirir EI por S. aureus. La bacteriemia por este germen en pacientes crónicamente hemodializados es de alrededor de 1,2 episodio por cada 100 pacientes/mes y la incidencia de EI alcanza aproximadamente el 12%, con una mortalidad que supera el 50%. (13-15)
En forma similar, los procedimientos invasivos (fundamentalmente catéteres endovenosos) se asociaron, en el presente trabajo, con una incidencia mayor de EI por S. aureus [33% versus 22% en EI por otros gérmenes (OR 1,8 IC 95% 1,1-3,0)], hecho reconocido por otros estudios. (16) La presencia de una prótesis valvular o un marcapasos y/o cardiodesfibrilador permanente también es un factor de riesgo para el desarrollo de EI en presencia de una bacteriemia por S. aureus. (4) En nuestra población, el 14,8% de los pacientes con EI por S. aureus tenía una prótesis valvular, porcentaje que no difirió significativamente de las EI por otros gérmenes.
El paciente con drogadicción intravenosa presenta EI por S. aureus en un 60% a 70% y aquellos HIV positivos (habitualmente entre el 40% y el 90%) tienen mayor riesgo de infección valvular. (4, 8) Es interesante destacar que el paciente HIV positivo sin drogadicción intravenosa no presenta esta mayor predisposición. (4) La mortalidad de la EI por S. aureus en el drogadicto intravenoso es menor que la de la EI nosocomial por este germen. Así, por ejemplo, en un estudio multicéntrico internacional reciente, la mortalidad por EI causada por S. aureus nosocomial fue del 29,4%, mientras que la adquirida en la comunidad en drogadictos intravenosos fue del 11,1%. (4) En coincidencia con la tendencia actual, (4) en el EIRA- 2, como ya fuera mencionado, el porcentaje de pacientes con drogadicción intravenosa fue bajo. Por último, el impacto de la diabetes mellitus en la predisposición a EI por S. aureus es un tema aún no resuelto y no puede considerarse como factor de riesgo independiente. (4)
Las manifestaciones neurológicas (principalmente accidente cerebrovascular, ACV) se observan en alrededor del 30% de los pacientes y se acompañan también de una mortalidad alta. (4) En el presente estudio, el ACV se observó en forma significativamente mayor en las EI por S. aureus que en las producidas por otros gérmenes [17,6 versus 11,3 (OR 1,7 IC 95% 1,0-3,2)].
Del mismo modo, la incidencia de embolia en las EI por S. aureus fue mayor que en las ocasionadas por otros gérmenes [8,3 versus 2,8 (OR 3,1 IC 95% 1,06-9,2)]. Es bien conocida la capacidad de invasión tisular de S. aureus (1,4); su presencia junto a la localización aórtica de la EI, son fuertes predictores de abscesos paravalvulares, (4, 18, 20) aunque en nuestra serie no encontramos una incidencia mayor que con los otros gérmenes involucrados. Además de las indicaciones habituales de cirugía en la EI, la tendencia actual es el tratamiento quirúrgico precoz en la EI protésica por este germen, al igual que frente a la presencia de extensión paravalvular de la infección, ya sea en válvula nativa o protésica. (4, 22, 23) Algunos estudios demuestran que la cirugía valvular precoz se acompaña de un descenso significativo en la mortalidad (del 21,6% al 16,6%). (23) Comparativamente, en nuestro país, a pesar de haberse logrado un diagnóstico más temprano de la enfermedad, la mortalidad de la EI no varió en los últimos 10 años (23,5% versus 24,3%), probablemente debido a que el perfil de riesgo del paciente es mayor (mayor número de EI nosocomiales y por S. aureus, entre otras razones) y a que se registró un descenso, aunque estadísticamente no significativo (28,2% EIRA-1 versus 24,3% EIRA- 2), en la indicación de la cirugía precoz. (10) Los pacientes con EI por S. aureus presentaron una tendencia a ser sometidos a cirugía con menos frecuencia que los casos de EI por otros gérmenes (20,4% versus 28,4%; p = NS); esta tendencia también se ha registrado en otros estudios recientes, (23, 24) probablemente debido a la gravedad del cuadro séptico, que en muchos casos lleva al shock, en general con pronóstico ominoso a corto plazo y sin posibilidad de cirugía. (4, 20) Por todo lo expuesto, la mortalidad de la EI por S. aureus sigue siendo alta (19% a 65%) y mayor que la correspondiente a la EI causada por S. viridans y Enterococcus. (1, 4) En coincidencia, en nuestro estudio, la mortalidad de la EI por S. aureus resultó significativamente más elevada que la de las EI por otros gérmenes [34,3% versus 20,9% (OR 2,0 IC 95% 1,2-3,3)].

CONCLUSIONES

Los pacientes con EI por S. aureus tienen un perfil de alto riesgo clínico y su pronóstico es grave, con una mayor ocurrencia de accidente cerebrovascular y embolias, así como una mayor mortalidad hospitalaria en comparación con las EI producidas por otros gérmenes. Dado que la EI por S. aureus se observa cada vez con mayor frecuencia, será fundamental desarrollar en el futuro conductas más agresivas con la finalidad de mejorar el pronóstico de la enfermedad. La comparación de los resultados generales de los registros EIRA-1 y EIRA-2 demuestra que el perfil de la EI en la Argentina ha cambiado significativamente en el transcurso de la última década.

Reconocimiento
Este estudio está dedicado a la memoria del Dr. Mario Ciruzzi, quien participó en el diseño y la conducción de este proyecto en carácter de coautor y Director del Área de Investigación durante los años 2001-2002.

Agradecimientos
Agradecemos al Prof. Dr. David T. Durack por su cuidadosa revisión de los análisis, los resultados y los mensajes del presente estudio.
A todos los centros e investigadores participantes en el presente estudio por su valiosa e imprescindible participación y colaboración para el desarrollo de este proyecto.

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