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Circe de clásicos y modernos

versión On-line ISSN 1851-1724

Circe clás. mod.  n.9 Santa Rosa ene./dic. 2004

 

Alessandro Baricco
Omero, Iliade
Milán: Giangiacomo Feltrinelli Editor, 2004.
168 páginas.

…tratar de retener el inasible fantasma de la vida.
Herman Melville, Moby Dick

Una experiencia extraordinaria pero coherente con su personalidad, su 'personaje' y su obra es la que ha realizado Alessandro Baricco (Italia, l958), a partir del año 2003, al tratar de recuperar el texto de la Ilíada de Homero como narración oral. Después de algunas presentaciones en público para experimentar el fenómeno de la recepción inmediata y colectiva del texto oral, en su versión en italiano, Baricco decidió reescribir la Ilíadacompleta para destinarla a la oralidad y a situaciones espectaculares ad hoc, es decir como representación escénica. Se basó en la versión del poema en italiano realizada por Maria Grazia Ciani (Marsilio Editor, Venecia, año 2000), a quien cita con reconocimiento en la premessa del libro que es resultado definitivo de su experiencia, que acaba de publicar la Editorial Feltrinelli de Milán, en noviembre de 2004. De manera que podemos acceder, en versión impresa, a la reescritura de la Ilíada, que podrá leerse en voz alta o recitarse de memoria cuando la ocasión lo permita, y que, según la intención del escritor, podrá ser objeto de muchos 'montajes' o 'puestas en escena'. Las reseñas sobre la vida y obra del autor dan cuenta de este volumen, Omero, Iliade en el listado de sus obras de teatro, como para dejar más clara su intención.
Baricco, que es además músico y crítico de la especialidad, novelista, y ensayista, ha realizado una tarea de divulgación de la música y la literatura realmente encomiable, a través del medio más generalizado y popular, la televisión. Por eso cuando nos referimos ut supra a este autor como 'personaje', de ninguna manera lo hacemos de modo peyorativo. Al contrario: su figura atractiva y su particular modo de narrar la literatura de autores consagrados universalmente y a la vez de abrir espacios a músicos, poetas, actores contemporáneos suyos, en la televisión o también en montajes teatrales, hablan de una inteligencia y una sensibilidad ancladas profundamente en el mundo actual, al cual él intenta proporcionar más placer invitándolo a conocer las obras de arte.
En Omero, Iliade Baricco toma una serie de decisiones para que la Ilíada le permita pensar un espectáculo destinado al siglo XXI: elige distintos personajes que narren en primera persona, en diecisiete capítulos, todos los acontecimientos: así, Agamennone, Nestore, Fenice, Elena y otros más asumen la voz narradora en cada capítulo que lleva sus nombres. Prescinde de todas las apariciones de los dioses. "L'Iliade ha una sua forte ossatura laica che sale in superficie appena si mettono tra parentesi gli dei" (Premessa, p. 8), explica. Decide el autor utilizar en su versión lo que él llama un "italiano vivo", un nivel de lengua reconocible por todos los que escuchen, tal como lo hace María Grazia Ciani en la traducción que es el referente de esta obra. Finalmente, y en una proporción mínima, realiza intervenciones propias, que respetuosamente hace editar en cursiva, a manera, dice él, de una "restauración" (restauro) que no desea ocultarse sino todo lo contrario. De estas intervenciones, la más atrevida es la del último capítulo, llamado "Demódoco", donde es el cantor de la Odisea quien cierra el relato. Es decir que se sirve del canto octavo de la Odiseaparaculminar la narración, con un cierre coherente e intenso que da cuenta de la caída de Troya.
¿Qué es Omero, Iliade de Alessandro Baricco? ¿Un metatexto literario, un ejercicio de metatraducción, un guión, una versión novelada de un antiguo poema? Porque el lector lee Omero, Iliade y 'es' la Ilíada, no hay nomenclaturasposibles, ni en la teoría, ni en la doxa más amplia, donde ubicar este libro. Imaginarlo en el momento de la representación no es difícil: un actor para cada personaje, para cada capítulo, recitando esta Ilíada en primera persona. A manera de ejemplo y como muestra de la gracia tan especial que posee esta obra, se citará a continuación uno de los más emocionantes fragmentos de Homero del canto XXI, vertido otra vez a una lengua moderna, pero pensado para una representación escénica que de ninguna manera es 'drama', es la antigua poesía oral que vuelve a resonar en el aire mediterráneo, ante un público pendiente de cada palabra, cautivado por una historia de héroes:

Terrorizati, i Troiani fuggivano nei campi. E quando mi videro, in mezzo alla pianura, come animal che fuggono da un incendio nelle mie acque si gettarono per cercare salvezza. Achille arrivò fino alle mie rive, poi posò la lancia per terra, e, sguainata la spada, si buttò, anche lui, nell'acqua. Si mise a uccidere tutto quel che gli capitava a tiro. Sentivo gemiti e dolore ovunque, mentre le mie acque si coloravano di sangue. Vidi Achille prendere uno ad uno, dodici giovane, fra i Troiani,, e invece di ammazzarli, portarli a riva, uno ad uno, e farli prigioneri davanti il cadavere di Patroclo: come cerbiatti spauriti, li tolse fuori dall'acqua, uno ad uno, per ammazzarli sotto le navi nere. ("Il fiume", p. 130) 

El epígrafe melvilliano de esta reseña no es caprichoso. En una entrevista, Baricco confiesa cuán difícil le resultó decidir si adaptaba Ilíada o Moby Dick para la lectura o recitado en escena. Es evidente que su natural placer por el relato oral, que lo lleva en televisión a 'contar' las obras literarias, en este caso lo presionó para decidirse entre dos amores igualmente profundos, pero no contradictorios entre sí. La reflexión sobre la existencia, su infinita precariedad, la dimensión gigantesca de los personajes tristes y atónitos pero firmes en el seno del peligro de vivir, es común a ambos clásicos. También, la cristalización del deseo humano de sobrevivir, en el arte de la palabra.

Silvia Calosso

UNL