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Circe de clásicos y modernos

versión On-line ISSN 1851-1724

Circe clás. mod.  n.13 Santa Rosa ene./dic. 2009

 

ARTÍCULOS

Relaciones entre descripción geográfica y descripción histórica en el libro 8 de Eneida

Cecilia Ames y Guillermo De Santis
 [CONICET- Universidad Nacional de Córdoba]

Resumen: El libro 8 de Eneida ofrece una amplia versión de la historia romana desde los orígenes proto-históricos de Jano y Saturno hasta la batalla de Accio. La narración histórica se desarrolla en dos largos pasajes: el recorrido de Evandro y Eneas por Palanteo y la descripción del escudo de Vulcano. Ambos pasajes pueden ser considerados écfrasis y la hipótesis del trabajo afirma que deben leerse de manera complementaria para entender que la propuesta virgiliana de la historia, a diferencia de la de Tito Livio, consiste en una serie de fundaciones registradas en la memoria de la geografía natural y urbana de Roma.

Palabras clave: Eneida; Escudo de Eneas; Ecfrasis; Geografía urbana; Historia de Roma.

Connections among geographical and historical descriptions in Aeneid 8

Abstract: Aeneid´s Book 8 offers a large version of Roman History from the beginnings of Janus and Saturnus to Accius´ battle. Historic account is developed in two episodes: Evander and Aeneas´ tour through Palanteum and the description of Vulcanus´ shield. Both episodes can be taken as ekphrasis and the hypothesis of this paper considers that both must be read in a complementary way in order to assume that Virgilian proposal about history, unlike Livius´, consists of a series of foundations written on the memory of Roman natural and urban geography.

Key words: Aeneid; Aeneas' shield; Ekphrasis; Urban geography; Roman History.

Introducción

El libro 8 de la Eneida es particularmente interesante por establecer una relación estrecha entre épica e historia y en él se puede observar una llamativa combinación entre los recursos genéricos de la poesía épica y el género historiográfico, como la inversión temporal y la prolepsis a épocas no abarcadas por la narración interna, con estrategias de la escritura de la historia como la organización cronológica ab initio y ex ordine y la selección de versiones míticas que se adecuen armónicamente con un orden de cosas descritas por el historiador. Esto ha dado origen a diferentes estudios específicos que se centraron en la cuestión del paralelismo, relación y comparación entre la historia de Roma narrada por Virgilio y el relato de los historiadores, especialmente Tito Livio.
En lo que concierne a las relaciones entre literatura e historia, se han dado un número indefinible de trabajos contrastivos. Por un lado, y con el fin de reconstruir la historia temprana de Roma y el Lacio, surgieron una serie de comparaciones de datos fácticos, entendiendo a ambos textos como fuentes de la historia. Por otro lado, con el desarrollo de los análisis impulsados por el formalismo ruso que intentaron explicar cómo los mecanismos literarios producen efectos estéticos y cómo lo literario se distingue y se relaciona con lo extraliterario, y con los aportes del estructuralismo, la escuela de los anales y el análisis del discurso, surgieron investigaciones que pusieron el acento en la relación entre estrategias narrativas y descripción histórica, entre los que se distinguen los artículos de Woodman (1989), Harrison (1997) y Renaud (1990).
En esta línea de revisión de la práctica de escritura de ambos géneros, la épica y la historiografía, las últimas investigaciones se han focalizado en la relación entre la descripción virgiliana del escudo de Eneas -la famosa écfrasis del libro 8- y los primeros libros de la historia de Tito Livio y se han analizado las diferencias entre ambos relatos, interpretando muchas de estas diferencias a partir de la opinión generalizada de que Tito Livio racionaliza la historia mientras que Virgilio la mitologiza, lo que resulta un juicio demasiado general que poco ayuda a comprender la complejidad de los procesos de escritura. Con relación a la écfrasis o descripción propiamente dicha del escudo de Eneas, los investigadores se han limitado formalmente a una noción específica y acotada de écfrasis, que la distingue de otras descripciones, haciendo una lectura que la aísla de sus contextos inmediatos. La écfrasis del libro 8 narra la historia de Roma desde la loba hasta Accio y esta narración es la que se compara con Tito Livio1.
A diferencia de estos análisis, nuestra hipótesis es que no se debe perder de vista el valor de las instancias narrativas previas que condicionan la lectura e interpretación de la écfrasis. Esto se puede ver en el episodio del recorrido de Evandro y Eneas por Palanteo, una protohistoria del Lacio que no es narrada en Tito Livio. En efecto, la prehistoria y la historia de Roma son propuestas por Virgilio en dos descripciones consecutivas de carácter diferente, el recorrido por la ciudad de Palanteo y el escudo de Eneas. Estas dos instancias se distinguen también por dos tipos de descripciones, la écfrasis o descripción del escudo y descripción geográfica en el relato previo donde Evandro narra a Eneas la protohistoria del Lacio.
En este relato previo, la descripción geográfica de la ciudad de Palanteo se presenta como un formato textual semiótico tan apto para representar la historia como la descripción del escudo. Esta descripción, sin ser una écfrasis propiamente dicha, tiene elementos formales de una écfrasis y prepara al lector para decodificar la écfrasis del escudo como la narración de la historia de una Roma que él puede reconocer. De este modo creemos que es necesario marcar las similitudes y diferencias entre estas dos descripciones para tener una idea acabada de la propuesta virgiliana con relación a la historia de Roma. La descripción geográfica anterior cobra entonces una nueva dimensión, pues no sólo el escudo cuenta la historia, sino que también la geografía es capaz de narrar y es un elemento esencial para las instancias de reconocimiento y decodificación por parte del lector. Mostrar la relación e interdependencia entre las dos instancias descriptivas, la écfrasis como manifestación de la versión virgiliana de la historia de Roma y la descripción geográfica anterior, es el primer objetivo del trabajo, basado en la hipótesis de que el recorrido por Palanteo constituye una instancia narrativa previa que condiciona y orienta la lectura e interpretación de la écfrasis del escudo.
Esto nos lleva a la temática de la construcción de la memoria histórica y a reconocer el valor de la geografía urbana como reservorio de la memoria, dentro y fuera del texto2. En esta descripción geográfica es posible reconocer la organización del espacio en torno a una idea. De este modo, el texto nos presenta una doble vía de transmisión de información: la descripción del escudo de Eneas con la historia completa de Roma es la vía tradicional, transitada desde Homero para hablar de la historia, y en este sentido la descripción virgiliana del escudo es clave para la construcción de la memoria histórica de los lectores y, como recurso tradicional, es un claro indicador y filtro de lectura. La novedad en la Eneida es la introducción de otra descripción como instancia previa, la descripción geográfica de la ciudad. Esta es la segunda vía, la no tradicional, que recurre a la ciudad como intertexto, a los lugares y edificios que cada ciudadano puede reconocer y actualizar. El prestigio de los momentos de la historia de Roma y las guerras ganadas, tal como se presenta en el escudo, encuentra un correlato en una geografía urbana prestigiosa, que hace de la ciudad un reservorio de la memoria histórica.
Se reconocen, entonces, dos tipos de memoria: la memoria individual de los ciudadanos, de cada lector que se construye y a la vez se evoca, pero también la memoria de la ciudad, una ciudad memoriosa que alberga en sus edificios los recuerdos de una historia. Este es el punto de partida que da lugar a nuestra hipótesis sobre la relación de geografía e historia, la geografía, sin duda, es el sustrato, pero un sustrato connotado, pues a su vez los monumentos dejan marcas en la geografía. Dilucidar estos elementos para la construcción de la memoria en los diferentes niveles es otro objetivo de este trabajo.
De acuerdo a esto, previa consideración de algunas generalidades del libro 8, nos detendremos en primer lugar en el recorrido de Eneas y Evandro por Palanteo, luego en la descripción del escudo de Eneas para, a partir del análisis de las convergencias y divergencias de ambos pasajes, ofrecer nuestras conclusiones sobre la relación de geografía e historia y su lugar en la construcción en la memoria.

El libro 8

El libro 8 despliega la historia de Roma desde sus orígenes prehistóricos, es decir, desde la llegada de Saturno hasta la Roma contemporánea de Virgilio, la de Augusto, el vencedor de Accio. Es un libro inserto entre libros de batalla, el 7 y el 9, en el que la descripción predomina sobre el avance narrativo y, sin embargo, junto al libro 6, ofrece las más arriesgadas prolepsis que el lector reconoce como cumplidas en su propio contexto augusteo.
Este libro es el único cuya acción se desarrolla en el actual sitio de Roma. El lugar es recorrido por Eneas y Evandro3, guía y al mismo tiempo portavoz de una serie de disquisiciones etiológicas sobre costumbres y lugares. Comienza con la llegada de Eneas al Lacio, donde se le aparece con la divinidad local, Tiberino; éste es el primer contacto con una geografía local que poco a poco se irá desplegando como cargada de historia; el contacto con esta geografía inaugura entonces su entrada en la historia del Lacio. Los primeros 101 versos marcan la orden de Tiberino y la marcha efectiva de Eneas hasta Palanteo.
A partir del verso 102 y hasta el 305 Virgilio narra la llegada de Eneas a Palanteo en el preciso momento en el que se celebra el rito que recuerda a Hércules y la muerte de Caco, primer dato histórico del Lacio que conoce Eneas. Este primer contacto con la historia se da en el momento en que se realiza un acto de memoria a través del rito, es decir, se trata de un episodio histórico que ya está hecho memoria. El encuentro con Evandro, es el encuentro con la memoria viva de ese suceso, pues Evandro vio el combate entre Hércules y Caco, de modo que el arcadio se convierte en el engarce entre el suceso de Hércules y Caco y Eneas.
Se destaca aquí el doble contacto de Eneas, por un lado con la memoria viva -Evandro- y, por otro, con la memoria del lugar, pues el lugar de realización del rito, futura Ara Maxima, es el lugar donde aconteció la lucha entre Hércules y Caco. Este episodio funciona como programático para lo que vendrá, pues el hecho de que Evandro haya vivido eso, lo hace competente para contar con autoridad y puede decir cómo esa geografía tiene una memoria: sin duda Evandro no vivió la época de Saturno, pero él puede ser para Eneas el nexo entre el lugar y la memoria que transmite. El segundo momento que nos interesa de este libro es la famosa écfrasis del escudo, que abarca los versos 626 al 728.

El recorrido por Palanteo

Los troyanos llegan a la Palanteo itálica, la colonia fundada por Evandro cuando fue obligado a abandonar su ciudad natal en Arcadia y debió emigrar a Italia. Concluidas las celebraciones a Hércules, Eneas y Evandro caminan desde el Ara Máxima hasta la casa de Evandro en el Palatino, es decir, proceden ad urbem4.
La caminata presenta dos momentos claramente delimitados:

1. vv. 306-336: La historia temprana del Lacio. Mientras caminan desde el Ara hasta la Puerta Carmental, Evandro describe los asentamientos en el Lacio desde los tiempos más tempranos hasta su propia llegada. En el verso 313 Virgilio presenta a Evandro como "fundador de la ciudadela romana", Romanae conditor arcis, de modo que el asentamiento de Evandro es el núcleo del palatino de Rómulo y Augusto. Luego, Evandro relata a Eneas que los habitantes aborígenes, contemporáneos de Fauno y las Ninfas, eran completamente incivilizados, neque mos neque cultus (8.316). Con la llegada de Saturno, se radicaron en ciudades y recibieron leyes y sus tierras fueron llamadas desde entonces Lacio. Se inició bajo su reino una edad de oro5, que luego degeneró con la guerra y la rapiña y se sucedieron las invasiones de varios pueblos, como los ausonios, los sicanos y, expulsado de su patria, el mismo Evandro con sus arcadios (8.328ss.).

Tres elementos saltan a la vista:

. La novedad con respecto a la tradición histórica romana es la introducción de un fundador griego, anterior a Rómulo y a Eneas.
. La llegada de Eneas es sólo el último eslabón de una serie de migraciones extranjeras, todas de origen griego (arcadios, ausonios, sicanos)6. Las fuentes de Virgilio preservan la compleja y confusa tradición de las migraciones troyanas y griegas a Italia y en esto sigue la tradición histórica que se puede leer en Dionisio de Halicarnaso.
. El tema del Exilio: Evandro, Saturno y Eneas son exiliados.

2. vv. 337-368: La caminata. Mientras caminan desde la Puerta Carmental hasta la casa de Evandro, éste señala los parajes más notables en el interior de la ciudad: los "monumentos de los primeros varones", virum monumenta priorum (v. 312). Los lugares mencionados son los siguientes:

. La Porta Carmentalis, antiguo monumento en honor de la Ninfa Carmenta, profetisa fatídica que cantó por primera vez la futura grandeza de los Enéadas y la gloria de Palanteo. Este lugar conmemora la Roma prehistórica y alude al culto de Carmenta que perduró en el período de Augusto.
. El gran bosque donde Rómulo abrió un Asilo, que unía el Palatino con el Capitolio, es el espacio del Asylum, un refugio donde los extranjeros eran recibidos sin que se les interrogara sobre su origen o su pasado. Fue el espacio institucionalizado por Rómulo que permitió la fusión de razas.
. El Lupercal, llamado así por Pan Lyceo, a diferencia de Livio o Varrón que asocian Lupercal sólo con la gruta donde la loba amamantó a los gemelos. Era una cueva abierta al pie del Palatino que tendría para los romanos un doble recuerdo: por una parte, el culto rendido anteriormente a Fauno, divinidad asimilada a Luperco y a Pan; por otra parte, el lugar legendario en el que la loba amamantó a Rómulo y Remo y en donde Augusto restauró la gruta (Suetonio Divus Augustus 31).
. El bosque del sacro Argileto. El Argileto era un barrio de Roma entre el Quirinal y el Foro. La lectura positiva que busca los paralelos con los lugares de la Roma Augustea lo asocia con el templo de Jano, cuyas puertas fueron cerradas tres veces por Augusto como garante de la paz7. Una lectura de la geografía urbana como memoria en boca de Evandro nos lleva en otra dirección y evoca un hospitium no respetado, un homicidio y su expiación. Esta lectura es equiparable a algunos momentos y lugares no gloriosos de la historia de Roma 'recordados' en el escudo.
. La roca tarpeya era el lugar desde el cual se arrojaba a los traidores, debía su nombre a Tarpeya, la vestal que entregó la ciudadela al rey sabino Titus Tatius en tiempos de Rómulo. Esto recuerda el conflicto con una etnia itálica, cuya solución -un foedus- aparece en el escudo (v. 641). Este lugar junto con el anterior constituyen dos advertencias a los traidores.
. Las dos ciudadelas señaladas como fundaciones de Jano y de Saturno, el Janículo y el Capitolio. Jano evocaría que la primera ciudad, que luego será Roma, fue fundada por esta divinidad itálica antes de la llegada de griegos y troyanos, incluso antes de Saturno, un principio de autoctonía en la fundación de Roma que no sólo es fundada por exiliados; además concuerda con las características de Jano como dios de los comienzos y los pasajes. Con respecto a la relación de Jano con Saturno debe recordarse que en el libro 7, 107ss., ambos dioses se hallan juntos en el vestíbulo del palacio de Latino, una clara referencia a un pasado itálico y a la sucesión de fundaciones: Jano divinidad local y Saturno como nueva instancia fundacional al traer las leyes.
. La humilde casa de Evandro que estaba en el Palatino como lo estará la de Augusto, la llamada Casa de Livia, que presentará también una dimensión y modestia (Suetonio Divus Augustus 72) acordes con la recomendación de frugalitas por parte de Evandro: Aude, hospes, contemnere opes (8.364: "atrévete, huésped, a despreciar las riquezas"). Aquí Eneas y Evandro ven pastar los rebaños en el sitio que habría de ocupar el Foro y las Carinae. Las Carinae son una clara referencia a la Roma de Augusto, es el barrio más lujoso, y se marca aquí claramente el contraste entre la casa de Augusto, que evoca la modestia de la de Evandro y de Rómulo, y las ricas residencias romanas. Esto coloca al Princeps en la línea de los fundadores, la geografía urbana habla de la naturaleza del gobernante que entiende que la frugalitas es una virtud fundacional de Roma.
La caminata entonces comenzaría y terminaría en las dos áreas más antiguas de la ciudad de Rómulo (el pomerium), y la intención de Virgilio sería vincular Palanteo y Roma y darles una etiología anterior a Rómulo8. Por el uso deliberado del anacronismo, dirigido sin duda a conectar el pasado y el presente de Roma y a enfatizar la antigüedad y continuidad de su sitio, Palanteo se convierte en la ciudad del tiempo de Virgilio9.

El recorrido por Palanteo como descripción geográfica

El recorrido de Evandro y Eneas por Palanteo podría ser definido como una écfrasis, esto es, una descripción de un objeto, lugar o situación a fin de producir una representación visual en el lector. La écfrasis es una de las formas usuales de excursus narrativos, pero eso no significa que tal digresión constituya un alejamiento completo de la trama narrativa10. Tradicionalmente este pasaje de la Eneida no ha sido reconocido como una écfrasis por tres motivos: no se trata de un objeto específico, como las seis écfrasis que analiza Putnam (1998), el foco se desplaza espacialmente y parece no tener un punto de apoyo y no es una digresión de la trama narrativa, por el contrario, el recorrido por Palanteo es uno de los núcleos narrativos del libro 811. De todos estos motivos, sólo el último, el carácter no digresivo, nos parece imposible de eludir, pues ciertamente las écfrasis adquieren relevancia desde su aparente posición lateral. Sin embargo, hay elementos en el recorrido de Evandro y Eneas que nos permiten relacionarlo con una écfrasis, especialmente la alternancia de marcadores de posición y movimiento con los que se logra un equilibrio entre focalización y cambio de foco por parte de los observadores. Esto nos lleva a establecer una relación entre la estrategia de descripción del lugar y la importancia del lugar geográfico para la construcción de una memoria histórica12.
Esto ha sido señalado por Renaud (1990) en su trabajo acerca de la importancia del lugar geográfico en el libro 8. A largo de un análisis de los lugares visitados y referidos por Virgilio, Renaud (1990: 80-98) afirma que hay un juego entre marcadores de posición y de movimiento que permite centrar la atención de los observadores, Evandro y Eneas, y de los lectores en lugares de gran importancia para Roma y de particular interés para Augusto. Renaud intenta demostrar que los lugares recorridos hablan de la historia, el exilio y el triunfo en una clara línea ideológica augustea. No pierde de vista cuestiones de gran importancia: los lugares mencionados no son un conjunto azaroso sino que se advierte una coherencia que el lector puede recomponer, están agrupados en pares que se complementan en su significación histórica aunque no en su ubicación espacial y Eneas es afectado por la observación del lugar.
A partir de tales consideraciones debemos enfrentar una cuestión compleja: si, por una parte, el recorrido por Palanteo es una descripción de la proto-Roma, por otra, los lugares mencionados son, por diversos motivos, importantes para el lector romano de la Eneida de manera tal que sería esperable una 'reproducción' del espacio geográfico ideológicamente connotado. En este sentido, la lógica de los lugares, los edificios y la presentación que de ellos se hace en y a través del recorrido por Palanteo, ha sido diversamente entendida. Gransden (1976), por ejemplo, afirma que los lugares descritos tienen una directa relación con el escudo de Eneas, para Zanker (1992) son lugares ideológicamente relacionados con Augusto, Renaud (1990) afirma que, a través de pares se muestran estadios fundacionales, Jano Saturno, Evandro, Rómulo y Augusto, mientras que para Papaioannou (2003: 680-702) los lugares confluyen en Evandro para marcar su carácter de gran civilizador y como puente entre Grecia, Troya y el Lacio. Pero más allá de estos intentos de entender la selección de lugares referidos en el recorrido de Evandro y Eneas, está claro que todos reconocen una lógica de organización, aunque sólo Renaud intenta hallar una relación entre la 'organización' de la descripción del espacio recorrido y los lugares destacados.
Virgilio claramente quiere que el lector imagine un movimiento a través del espacio de un modo similar al que tendremos en la écfrasis del Escudo. El recorrido comienza en el Ara Máxima y procede hacia la ciudad: Exim se cuncti diuinis rebus ad urbem (v. 306). Exim es el marcador que inaugura el movimiento desde el Ara Máxima y marca el pasaje de dos hechos sumamente importantes: el rito que celebra la muerte de Caco a mano de Hércules y el avance hacia la ciudad (ad urbem, v. 306), quedando en claro una idea de continuidad histórica entre la muerte del monstruo y la fundación de Palanteo por el civilizador Evandro. Esta continuidad narrativa parece hacer imposible que consideremos el recorrido por la ciudad como una écfrasis o una descripción digresiva, pero no impide que reconozcamos en él elementos constitutivos de esta tipología descriptiva que luego serán retomados en la écfrasis del escudo de Eneas.
Mientras que avanzan (ingrediens, v. 309), Eneas recibe el impacto de lo que ve y de lo que oye de boca de Evandro y es conmovido, atrapado por los lugares: miratur (v. 310), capitur locis (v. 311), laetus / exquiritque auditque (vv. 311-312). Eneas admira y hay una doble relación con el lugar pues, por una parte, el lugar lo atrapa y, por otro, es el relato de Evandro lo que le produce tal admiración. La frase Aeneas capitur locis anticipa el efecto que la descripción del lugar debe causar en el lector. Eneas es atrapado por el relato de Evandro de los virum monumenta priorum (v. 312). La geografía de Roma es connotada con una fuerza encantadora que atrajo a Saturno, Hércules y Evandro y el relato de su proto-historia es una de las formas de poner esta belleza en palabras y atrapar también al lector.
Este recorrido es complementario de la descripción del Escudo de Eneas en más de un sentido y muestra porqué es posible que Eneas se maraville con escenas cuyo sentido no comprende: las palabras de Evandro completan la admiración de Eneas pero mucho más la del lector que se ha representado mentalmente la geografía romana y la ha visto cargarse de sentido histórico. De la misma manera, Eneas verá el Escudo y el propio arte de Vulcano hará que se maraville mientras que las palabras de Virgilio cargarán las viñetas de sentido histórico. El lector romano del Escudo también escucha acerca de los virum monumenta priorum que, en vez de lugares, son hazañas narradas por el poeta y fundamentalmente por los relatos de los Annales Enio y la historia de Tito Livio13. El espacio se carga de significación a partir del relato histórico y la descripción incluye, entonces, un texto que explica el peso histórico de lo descrito destinado a Eneas, con las limitaciones sabidas y, en especial, al lector que puede recomponer la sucesión de hechos y reconocer connotaciones ideológicas tal y como lo hacen en la obra de Tito Livio.
Si no nos es posible afirmar que este recorrido de Evandro y Eneas por Palanteo sea una écfrasis por la intensa calidad narrativa y por no ser en modo alguno una digresión o excursus, nos es lícito decir, en cambio, que muchos de los componentes esperables de una écfrasis se hallan aquí presentes tanto en el plano lingüístico cuanto en el efecto visual y evocador-ideológico. Uno de los efectos ideológicos destacables del recorrido por Palanteo y la proyección a la Roma de Augusto es la diacronía histórica que, sin desconocer momentos de quiebre, permite proyectar una línea desde Jano hasta Augusto y afirmar que en la épica la victoria de éste último es también un tema presente más allá de lo anunciado en el prólogo del libro 1, donde sólo se dice "hasta que fuera fundada la ciudad de Roma".
Es evidente que Virgilio intenta dar cuenta de una diacronía histórica con continuidades destacadas en el plano ideológico, pues la muerte de Caco fundamenta una etiología relacionada con el Ara Máxima y los ritos de Hércules, pero, al mismo tiempo, es un punto de partida desde el cual ordenar la muerte de Turno y la derrota de Marco Antonio14. De este modo, el recorrido por la geografía natural y urbana de Roma nos lleva a la historia, representada en la écfrasis del escudo. Pero entre la descripción geográfica natural y urbana de la antigua Palanteo y la Roma augustea, es decir, entre la descripción de lugares del recorrido de Evandro y la descripción de la historia plasmada en la écfrasis del escudo, media un detalle no poco importante que dará a la historia otro color: la Venus guerrera que encarga las armas para su hijo, punto de partida para que Vulcano comience a esculpir el escudo de Eneas.

La écfrasis del escudo de Eneas como descripción histórica

La écfrasis del escudo de Eneas, cuyo modelo es la del escudo de Aquiles en Ilíada 18.483-608, es al mismo tiempo una crónica histórica y uno de los tres pasajes proféticos más importantes de la Eneida, junto con la profecía de Júpiter a Venus en 1.257-96 y la revelación de Anquises a Eneas en 6.756-886. Virgilio ofrece una estructura y forma que dan a la historia romana un designio que va de Eneas a Rómulo y Augusto, no sólo en el contenido sino también en la forma. En este sentido, Woodman (1989) ha notado que la formulación del comienzo de la écfrasis del Escudo de Eneas está escrita a manera de praefatio histórica (vv. 626-629)15:

illic res Italas Romanorumque triumphos

haud uatum ignarus uenturique inscius aeui

fecerat ignipotens, illic genus omne futurae

stirpis ab Ascanio pugnataque in ordine bella.

El hecho de que el Escudo de Eneas delimite un tema histórico central para la época de Augusto como las res Italas Romanorumque triumphos y que se establezca un punto de partida ab Ascanio... in ordine bella es un argumento muy fuerte como para desconocer que Virgilio quiere dar la 'impresión' de que su obra abordará un tema histórico tal y como lo hacen los historiadores. Sin dudas este tipo de formulación es propia de los historiadores, como se ve en los ejemplos que recolecta Woodman: Tácito Annales 12. 40.5, ad temporum ordinem redeo; Salustio en Historia 1.8, a principio urbis; Livio en el Praefatio 1, primordio urbis e igualmente Floro en Praefatio 1 a rege Romulo in Caesarem Augustum, cuya similtud con la fórmula virgiliana es evidente. Pero, al mismo tiempo, Horacio en su Ars Poetica verso 147 niega que un poema épico pueda narrar una historia desde el inicio: nec gemino bellum Troianum orditur ab ouo; a lo que debemos sumar a Cicerón en De Oratore 2. 63, quien afirma que el historiador ordinem temporum desiderat y Macrobio (5. 14.11) cuando afirma que el poeta debe evitar el historicum stilum...non per ordinemdirigendo quae gesta sunt16.
Sin embargo, creemos que Virgilio juega con diversos sentidos de ordo, entre los que destacamos los de "programa","secuencia conectada de una narración o discurso" y "posición en el tiempo y en el espacio"17. De este modo, ordo está lejos de ser un término simple y tiene un lugar en la terminología literaria latina y concretamente en la literatura histórica y en la narrativa épica. En esta línea, si aceptamos la propuesta de Woodman según la cual los versos 626-629 del libro 8 son una especie de 'prefacio' propio de una obra histórica con el que Virgilio pretende dar una versión alternativa de la historia de Roma18, ordo indica una sucesión de hechos cuya cronología no está dada en la disposición de las imágenes en el escudo sino en la focalización de Eneas sobre determinadas imágenes.

Las escenas pintadas en el escudo son:

. Leyendas de la temprana Roma desde Rómulo hasta la República:

- Viñeta 1 (vv. 630-634) Rómulo y Remo amamantados por la loba (cf. Livio I.4)19;
- Viñeta 2 (vv. 635-641) Rapto de las sabinas (cf. Livio I.9) 20; Pacto entre romanos y sabinos (cf. Livio I.24.8), que denota, después del rapto y el combate, la fusión de las dos comunidades a través del combate; - Viñeta 3 (vv. 642-645) Ejecución por orden de Tulo Hostilio del traidor albano Meto Fufetio (cf. Livio I.23-9), que marca el final del desafío de Alba Longa y el traspaso de su población a Roma;
- Viñeta 4 (vv. 646-51) Porsena sitia Roma (cf. Livio 2.9-13); la respuesta del desafiante heroísmo de Horacio Cocles y Clelia muestra a la Roma etrusca creciendo en libertad;
- Viñeta 5 (vv. 652-66) Los galos ocupan Roma (cf. Livio 5.46-7): nuevo comienzo de Roma después del desastre de Allia; corporaciones religiosas romanas: la escena enfatiza la importancia de la religio atendiendo a la pintura final de Antonio sometido a los dioses egipcios;
- Viñeta 6 (vv. 666-70) Catilina en el Tártaro: la escena canoniza a Catón, apóstol del orden racional proclamado por Augusto.

. La batalla de Accio (vv. 671-713), pintada no meramente como una victoria militar sino como una guerra entre los pueblos de Oriente y Occidente. Ocupa la parte central del escudo y constituye uno de los pasajes más espléndidos de la Eneida.

. El triple triunfo de Augusto (vv. 714-28). La descripción de su victoria en Accio y de sus triunfos subsecuentes es la versión más explícita que ofrece Virgilio del objetivo enunciado por Júpiter en el Libro 1: la instauración del orden, la paz y el imperio. Más aún, el contenido y la organización del escudo la presentan como una victoria de orden cósmico. Roma y la justicia divina son una y la misma cosa.

Thomas (1983: 175-184) pone el acento en la técnica de la écfrasis de describir mediante viñetas y poniendo un foco en un 'centro' definido como medium. En el caso del escudo ese 'medio' está definido en el verso 675:In medio classis aeratas, Actia bella.
En el centro del escudo está representada la batalla de Accio y es la única viñeta cuya ubicación nos es segura, el centro. Ciertamente el centro es una posición destacada y la tradición griega desde la Ilíada pesa sobre la mirada de Eneas. Pensamos que es indudable que Eneas, más allá de no saber que allí están representadas las Actia bella, reconoce que es la imagen con un peso semántico no sólo mayor que el de las demás viñetas sino organizador de ellas. Pero su admiración no es mayor por esta imagen que por las restantes. El peso semántico de la ubicación central de la batalla de Accio es un mensaje para el lector, no para el personaje Eneas que al final del libro 8 es declarado ignarus de lo que ve (v. 731).
Como en el caso de la geografía de Palanteo y de los héroes del libro 6, la comprensión histórica de lo visto requiere de un segundo observador que vaya guiando la mirada de Eneas, como Anquises y Evandro. Aquí Eneas está sólo, ni siquiera un silencioso Acates lo acompaña, ante el cual pueda reconocer su admiración y decir lo que piensa.
Pero Eneas no es un observador a secas del escudo, ha mediado en él el recorrido por Palanteo, el relato de la muerte de Caco, la presencia de Saturno y el paso de una aurea aetas a una decolor aetas. Por otra parte, Evandro ha declarado a Eneas dux de los jóvenes ítalos (v. 496) y a éstos se les pide que lo acepten como tal (v. 503) para enfrentar a Mezencio (v. 501), contemptor deum (v. 7) y le ha entregado a su hijo Palante haciéndolo garante de la continuidad de los arcadios en el Lacio. Se trata de una acción política de Evandro sustentada en un oráculo y que está en consonancia con la historia que la geografía refleja: un exiliado que llega, como Saturno, una divinidad que liberará la región de la barbarie, como Hércules, en definitiva, un fundador como el mismo Evandro. Esto muestra que no es debe analizar la écfrasis como un texto independiente sólo porque su naturaleza iconográfica y digresiva le confiera individualidad respecto de la narración central.
Todas las imágenes del escudo responden a un criterio fundacional que marca modos de ser del condere gentem y condere urbem: evitar la desaparición del pueblo, evitar la traslación de los penates, vencer al enemigo monstruoso, dar leyes, realizar los pactos necesarios para la subsistencia. Harrison (1997) y Barchiesi (1997) sostienen que el escudo de Eneas muestra una sucesión de hechos que ponen a Roma al borde de la desaparición, peligros de los que Roma se levanta fortalecida21 y, como afirma Pappaioanou (2003), cada líder de la historia romana que supo salir indemne es considerado un fundador22.
Revisemos las viñetas en el orden de aparición en el texto y comparemos con la versión del historiador23.

Viñeta 1 (vv. 630-4) Rómulo y Remo amamantados por la loba. Livio en 1.4.1 afirma que la salvación de los gemelos por la loba fue un acto de los hados para el surgimiento de la ciudad y una obra de los dioses a favor del imperii principium. Ciertamente Livio considera que sin la protección de la Lupa, la urbs y su imperium nunca hubieran existido. Más allá de la racionalización del mito que propone Livio al decir en 1.4.7 que la lupa era una prostituta, coincide con Virgilio en que el nacimiento de Roma dependió de una intervención divina en caso extremo, pues de no haberlo hecho, Roma no hubiera sido fundada. Woodman (1989: 134-135) sostiene que Virgilio elude la racionalización del mito al insistir en el instinto maternal de la loba uniendo matrem (v. 632) a pueros.../inpauidos (vv. 632-633). Es muy factible que la versión milagrosa y mítica de Virgilio estuviera acorde con la ideología augustea de su asimilación a Rómulo y su linaje originado en el dios Marte (viridi...Mauortis in antro, v. 630). Tampoco debemos olvidar, como bien señala Gransden en su comentario, que la cueva del dios Marte es el Lupercal indicado previamente por Evandro en los versos 342-343. Así Virgilio mantiene con coherencia un aspecto que fue central en la descripción de Palanteo: la geografía natural y el ambiente pastoril que se reafirma como uno de los componentes esenciales de Roma. Geografía, fundación y discurso ideológico coinciden en el Escudo de manera indisoluble. Nuevamente el relato de Evandro se presenta como una instancia ineludible a la hora de analizar la écfrasis.
Dijimos, que nuestra intención era rescatar el discurso iconográfico que, posiblemente llevara a Eneas a detener sus ojos en esa escena. En los versos 612-614 Venus le dice a Eneas que las armas que le está ofreciendo deben ser usadas sin dudas contra los soberbios Laurentos (Laurentis...superbos, v. 613) y el áspero Turno (acrem...Turnum, v. 614). Evandro, en su arenga a Eneas como ductor (v. 470) había usado el adjetivo "soberbio" para calificar el gobierno de Mezencio24. Las armas crueles y la soberbia caracterizan a Mezencio, desdoblado en las palabras de Venus en superbos y acrem. Eneas tiene aún en mente estas palabras de Evandro y las que pronuncia su madre resuenan de manera intensa. Las armas que se le ofrecen son para luchar contra algo más que un rival poderoso. Además, al tomarlas, Eneas las mira con detenimiento (vv. 618-619): ...atque oculos per singula uoluit/ miraturque.
La écfrasis propiamente dicha es un paso posterior, es el detenimiento en imágenes que acaparan la atención luego de una visión general y de conjunto. Es así que el código iconográfico no puede dejarse de lado para 'leer' sólo la secuencia histórica. Eneas focalizará su atención en las imágenes que se destacan por: 1. su contenido narrativo, 2. los artilugios del artista y 3. los estereotipos que permiten una decodificación normalizada. El caso de la loba y los gemelos corresponde al primer caso. Eneas no entiende el contenido proléptico e ideológico de la imagen, pero ver 'narrado' el hecho de que una loba lame y alimenta dos niños, es suficiente motivo para centrar allí su atención.

Viñeta 2 (vv. 635-8) Rapto de las sabinas. Livio afirma que el rapto de las mujeres sabinas fue una estrategia complementaria del asylum. Mientras que Roma se poblaba de hombres expatriados (Livio 1.8.5), ningún pueblo vecino aceptó que sus mujeres contrajeran matrimonio con ellos. Roma precisaba realizar este rapto por la peniuria mulierum (Livio 1.9.1). Woodman (1989: 135 ss.) sostiene que hay una gran diferencia discursiva entre el relato de Livio y el de Virgilio: el historiador se concentra en la guerra y el poeta lo hace en el tratado de paz. La diferencia tiene sus marcas en el texto, pues la viñeta está espacialmente relacionada con la anterior a través de nec procul hinc (v. 635), pero en el interior de la imagen el paso de la guerra entre romanos y Tacio está marcado temporalmente por post, de modo que la mención de la guerra y la narración de los foedera (v. 641) por medio del ritual de la caesa...porca (v. 641) parecen estar siendo modeladas de manera concomitante entre Vulcano y la voz narrativa, de modo que, dentro de una misma viñeta, la escena muestra un llamativo paso de la violencia a la paz.

Viñeta 3 (vv. 642-5) Ejecución por orden de Tulo Hostilio del traidor albano Meto Fufetio. Esta viñeta narra la traición de Meto Fufetio, albano que quitó el apoyo militar a Roma en la guerra contra Fidena y Veyes. Livio (1. 27-29) afirma que fue una de las guerras más atroces que sostuvo Roma. Harrison (1997) afirma que la cruenta muerte de Meto Fufetio es uno de los tres castigos ejemplares a individuos que muestra el escudo junto a los de Catilina y Cleopatra. Para la historia de Roma la traición del líder albano no es un hecho menor, pues Roma y Alba disputaban la supremacía en el Lacio y en Italia y este es un tema central de Eneida y parte del sustento político de Augusto, quien durante las guerras civiles ha logrado el apoyo de los italianos en general25. Desde el punto de vista iconográfico esta viñeta es impactante por la vivacidad y la minuciosidad de la descripción del cuerpo mutilado y de la sangre esparcida: citae Mettum in diversa quadrigae / distulerant (vv. 642-643) da cuenta de la maestría de Vulcano para representar un movimiento veloz, y la vivacidad atroz de las uiscera.../per siluam (vv. 644-645) que sólo halla formulación léxica en un cierto registro trágico26.

Viñeta 4 (vv. 646-51) Porsena sitia Roma. Se trata del asedio del etrusco Porsena a Roma, ya república, para restaurar la monarquía de Tarquino. Livio afirma que la expulsión de Tarquino aseguró la independencia de Roma y garantizó su supremacía en Italia central (1. 34): Roma se debatía entre la libertad y la dependencia etrusca. La continuidad de la narrativa histórica respecto de la viñeta anterior no presenta dificultades. Por su parte, la representación puede captar la atención de Eneas por la escena del asedio a la ciudad, ...urbem obsidione premebat (v. 647) que recuerda al lector y a Eneas mismo su relato de libro 3 cuando Príamo ve desesperado a su Troya sitiada: ...cingique urbem obsidione uideret. Un efecto pretendido de la representación iconográfica es la memoria. Aquí ese efecto se logra plenamente como complemento de la narración misma del libro 3. Texto e imagen interactúan en Eneida, en la écfrasis y en la cultura augustea.

Viñeta 5 (vv. 652-66) Los galos ocupan Roma. Se trata del ataque de los galos en el 390 y es la escena del escudo más compleja en su composición y en su sentido histórico. Woodman (1989: 138-139) afirma que en esta escena existe una crítica de Virgilio a la historia de Livio, pues éste le resta valor al decir que los galos fracasaron en su intento. Sin embargo, esto no significa que Livio considerara la invasión de los galos como un hecho menor en la historia de Roma, sino que se concentra en la figura de Camilo como líder y salvador de la ciudad cuando convenció a los romanos asediados de huir a Veyes (Livio 5.49.8).
Particularmente difíciles son los versos 663-666 que, a nuestro entender, Harrison (1997: 72-74) explica adecuadamente al ponerlos en relación con la geografía de Palanteo. Son escenas sin tiempo, celebración ciertamente del triunfo sobre los galos, pero que podrían repetirse ante cualquiera que hubiera puesto a Roma en peligro de desaparición. Allí están las Vestales y el fuego sagrado, los ancilia, escudos sagrados que bajaron del cielo y que cuidan los Salios y los dioses propicios. El de los Salios y Lupercos son dos antiguos sacerdocios de Roma que Augusto fomenta como cultos tradicionales. La Lupercalia se relaciona con la narración de Evandro antes de la fundación de Roma (Livio 1.5). El colegio de los Salios es fundado por Numa con sede en el Palatino y en el Quirinal, de modo que esto está relacionado con la topografía del recorrido de Evandro. Esta escena es un caso en el que la cantidad de componentes visuales puede atrapar la atención de Eneas y porque la disparidad de escenas relacionadas implica una narración compleja. La misma importancia debe ser adjudicada a la variedad de materiales y a los efectos logrados por el artesano para lograr representar una escena variada. Woodman (1989: 139-141) tiene razón al decir que Virgilio rivaliza con la historiografía de Livio en enárgeia como medio de lograr la representación frente a los ojos del lector, sub oculos subiectio27. Sin embargo, no debe olvi-darse que Virgilio se enfrenta con un problema mayor que el de Livio, pues debe conjugar historia con épica, écfrasis con narración y modelos prestigiosos con su propia obra.

Viñeta 6 (vv. 666-70) Catilina en el Tártaro. Roma estuvo realmente en peligro de disolución y destrucción y aquí aflora el modelo de la historia de Salustio. Es una breve presentación del submundo con las Furias acechando a Catilina (vv. 667-669) y en contraposición se halla Catón (v. 670): Secretosque pios, his dantem iura Catonem. Sin conocer la historia de Roma, la representación permite ver dos hombres de accionar y fortuna opuestos: uno castigado por las Furias, cuya imagen encuentra en la tradición literaria e iconográfica muchos ejemplos y el otro que promulga leyes, constituyéndose en 'fundador' de una ciudad cuyo modelo es Remo y Quirinus (...Remo cum fratre Quirinus/iura dabunt, 1. 292-293) en la primera profecía de Eneida anunciada por Júpiter. De manera que Catón ha cumplido lo que en Rómulo era un futuro predicho y se lo ubica en la secuencia de hombres fundadores de Roma. Pero si esto lo comprende sólo el lector, para Eneas la visión de legisladores que fundan tampoco es nueva, pues remite a la impactante antesala de la écfrasis del mural del Templo de Juno en Cartago. Entonces, en 1.426, junto a la construcción material de la ciudad, Eneas veía iura magistratusque legunt e inmediatamente después de la écfrasis ve ingresar a Dido que Iura dabat legesque (1.507) completando el cuadro fundacional de Cartago. De esta manera, la representación del legislador es de particular interés para Eneas y su representación estereotipada permite su asimilación a situaciones variadas.

La viñeta final es la que reviste el mayor peso histórico e ideológico, pues es el triunfo de Augusto en Accio frente a las fuerzas de Marco Antonio y Cleopatra (vv. 671-728). Los historiadores28 romanos afirmaban que Marco Antonio tenía en mente trasladar la capital del imperio a Alejandría y poetas como Horacio (Od. 1.37) sostenían que Cleopatra ansiaba la destrucción de Roma, de modo que en la revisión de la historia durante el gobierno de Augusto la guerra contra Marco Antonio fue evaluada, al menos por sus seguidores, como un momento de supervivencia o destrucción de Roma. Propercio (4.6.43-44) sostiene que el triunfo de Accio da sentido a la historia de Roma, idea extrema que cataliza la mayoría de las concepciones ideológicas de la historia de Roma en torno a la figura de Augusto, que de este modo queda enrolado como 'fundador' con Hércules, Evandro, Rómulo y el mismo Eneas.
Después del triple triunfo (v. 714) Augusto reconstruyó y levantó templos (maxima ter centum totam delubra per urbem, v. 716), principalmente el templo de Apolo (v. 720) en el 28 a.C.29 En este sentido, el texto justifica la importancia que le adjudica a las etiologías en la primera parte del libro 8 y en particular a las ligadas a Palanteo como el Ara Máxima. Evandro en su humildad realiza lo mismo que Augusto en su magnificencia. La retórica iconográfica que Eneas reconoce, es clara en los versos 678-679:

hinc Augustus agens Italos in proelia Caesar
cum patribus populoque, penatibus et magnis dis,

Un general conduciendo un pueblo a la guerra y llevando penates y dioses, ninguna imagen mejor que ésta puede funcionar como un doble de Eneas en el escudo y en la historia de Roma. Desde el punto de vista de la organización de las imágenes esta secuencia es destacada, pues en el verso 675 se describe la centralidad de la última viñeta (in medio, v. 675) mientras que el adverbio hinc del verso 678 no indica la imagen más próxima-dado que en un diseño circular y centralizado las imágenes estarían en igual proximidad- sino la primera que capta la atención de Eneas por lo que allí está representado, su doble, al igual que Agripa (vv. 682-684). Las imágenes que Eneas podría reconocer son las de Antonio y Cleopatra. Antonio seguido por un ejército representado de manera bárbara (v. 685) y una reina cuyo sistro en su mano (v. 696) denota su procedencia oriental. Ella también está ubicada en el medio (in mediis, v. 696) constituyéndose en el opuesto de Augusto, tal como se presentara a Catilina y Catón.
Las representaciones estereotipadas podrían incluir a los dioses Venus, Minerva, Marte y Apolo cuya relación con Eneas y Roma es evidente (Gransden 1976: 180). Si Eneas pudiera reconocerlos, como creemos, podría organizar la viñeta de una manera lógica: mientras que se oponen hombres (romanos versus bárbaros), también lo hacen los dioses, los olímpicos versus las monstruosas divinidades orientales (v. 698): Omnigenumque deum monstra et latrator Anubis. Nótese que del conjunto de los dioses orientales es individualizado el egipcio Anubis cuya imagen es difundida y destacable por la monstruosidad zoomorfa. La narración de las acciones tiene dos momentos, el de la guerra cósmica, hombres y dioses (vv. 671-713) y la celebración de la victoria (vv. 714-728) donde Eneas puede ver que gente de diversos pueblos llegan para entregar las ofrendas al vencedor (v. 722-723): incedunt victae longo ordine gentes / quam uariae linguis, habitu tam uestis et armis. El cierre de la écfrasis es, como toda ella, significativo (vv. 729-731):

Talia per clipeum Volcani, dona parentis,
miratur rerumque ignarus imagine gaudet
attollens umero famamque et fata nepotum.

El último verso es la síntesis de todo lo repasado a través de los ojos del observador, el escudo es una proyección al futuro de lo que se está construyendo en Eneida, desde la proto-historia de Roma hasta Augusto. La fama y los fata nepotum no son sólo los hechos de la historia representados en el escudo, sino todo el libro 8 que de manera cohesionada ofrece la fundación humilde y temerosa de los pueblos vecinos hasta el triunfo soberbio de Augusto y el sometimiento de los pueblos bárbaros, desde el Ara Máxima en la geografía natural hasta el templo de Apolo y todos los templos de la Roma contemporánea del poeta. Es una historia lineal, teleológica que busca en la imagen de Augusto una pax lograda con la guerra, una síntesis de la pacífica Venus de Lucrecio y de la Venus de Eneida que reclama armas para Eneas.
En cuanto a la recepción iconográfica, el verso 730 es también una síntesis: Eneas se admira de lo que ve (miratur) aunque no comprenda el despliegue histórico que Vulcano- Virgilio han dispuesto (rerum ignarus). Vulcano sabe lo que los dioses (uatum) han proclamado y su doble, Virgilio, sabe lo que poetas (uatum) como Enio y Lucrecio han cantado. Eneas no posee ninguna de las dos vías para comprender lo que lleva en sus hombros pero reconoce que hay fundaciones, celebraciones, ritos, milagros, leyes y triunfos que a su modo son una forma de condere urbem y condere gentem. Su mirada es efrástica en el sentido que centra su foco en aquello que capta su atención. La voz narrativa, en cambio, establecerá con el lector otro código, el histórico, de manera que si ordo para Eneas es ver las imágenes una junto a otra con un medium semánticamente destacado, para la voz narrativa el ordo es una sucesión de hechos en el tiempo que después de Enio, Lucrecio y Livio, no puede sino ser una narración histórica. Es una perspectiva analística diacrónica30.

Reflexiones finales: la complementariedad de la descripción geográfica y la descripción histórica

El relato de Evandro de la prehistoria de Roma muestra una historia previa a la de Rómulo y Remo. Se trata de una descripción geográfica que sirve a la concepción histórica de Virgilio, una versión de la historia que se distancia de Tito Livio, pues retrotrae la historia de Roma a Jano y Saturno.
En la caminata por Palanteo se establece un puente entre la Italia prehistórica y la Roma histórica, se anticipan a siglos de distancia los lugares más ilustres de la ciudad que será centro del mundo. Para Virigilio describir la topografia de la futura urbs es una operación complementaria a la escritura de la historia en la forma tradicional de los anales. Mientras los anales focalizan en la sucesión de nombres y acciones que marcaron el devenir de Roma, la descripción virgiliana focaliza en un espacio geográfico connotado que es la ciudad llena de monumentos que son signos de la historia, marcas tan connotativas como un nombre o una acción. Más allá de las relaciones entre los momentos históricos narrados en la écfrasis y los sitios mencionados en el recorrido por Palanteo, este trabajo intenta mostrar que la descripción de la geografía de Roma es indispensable para entender la importancia que tienen los hechos históricos que han dejado marca en la ciudad. Estos hechos son los narrados en la écfrasis del escudo, de allí la interdependencia entre ambos relatos descriptivos, pues todas las imágenes de la écfrasis tienen relación con el sitio geográfico de Roma, escenario común.
Desde la imagen de Rómulo y Remo con la loba, el único hecho que no se da en Roma es la batalla de Accio, pero la conclusión de esa viñeta está constituida por el efecto de la victoria en la urbs a través del efecto del botín de los súbditos y los trescientos templos que se construyen en época de Augusto. Todas las imágenes de la écfrasis van mostrando la importancia del sitio geográfico de la ciudad de Roma, no aparecen las batallas o acontecimientos de otros lugares, solo Accio, que está vista como principio de modificación de la ciudad.
Desde esta perspectiva, la ciudad como lugar geográfico es un criterio de selección de los hechos representados en el escudo. Por ello afirmamos que la descripción geográfica condiciona la descripción de la historia en el escudo. A su vez, la última viñeta nos muestra una redefinición de la urbs como espacio, mostrando cómo el devenir histórico modifica el espacio geográfico a través de las marcas que constituyen los monumenta.

En síntesis, la complementariedad de las écfrasis transmite la interpretación virgiliana de la historia y el destino de Roma. La descripción geográfica de Palanteo cobra entonces una nueva dimensión, pues no sólo el escudo cuenta la historia, sino también la geografía es capaz de narrar y es un elemento esencial para las instancias de reconocimiento y decodificación por parte del lector. La descripción virgiliana de los lugares con su peculiar organización del espacio fortalece y construye también la memoria de la ciudad, una ciudad memoriosa que alberga en sus edificios los recuerdos de una historia. De este modo, la relación e interdependencia de las dos instancias descriptivas, es la base de la relación e interdependencia entre geografía e historia. Así como el recorrido por Palanteo constituye una instancia narrativa previa que condiciona y orienta la lectura e interpretación de la écfrasis del escudo, del mismo modo la geografía constituye un sustrato previo que condiciona y orienta la historia futura de Roma.

Notas

1 Mientras que para Woodman (1989) existe una actitud virgiliana de distanciarse de las versiones míticas e históricas que propone Livio para dar una versión proclive a Augusto, Harrison (1997) afirma que Virgilio y Livio coinciden en un aspecto central: la historia de Roma es una sucesión de ocasiones en las que Roma estuvo a punto de desaparecer.

2 Usamos el término 'geografía urbana' para evitar el uso de topografía. Tradicionalmente 'topografía' designa lugares específicos de la geografía urbana o natural, pero generalmente hace referencia a lugares físicos, mientras el término geografía, más amplio y sin esta carga semántica que lo delimita, nos permite hablar no del lugar físico en sí sino del lugar lleno de memoria.

3 Sobre el mito de Evandro, cfr. Cornell (1999: 94).

4 Caballero (2007: 389-398).

5 La etnografía de Evandro es una combinación de dos relatos de la historia de la civilización. Cfr. Zetzel (1997: 191) y Gransden (1999: 37-41).

6 Dionisio de Halicarnaso, Antiquitates Romanae 1,60.

7 Lectura propuesta por Grimal (1945). Cfr. Renaud (1990: 81).

8 Cfr. Gransden (1976: 31) para un detalle de la topografía.

9 La fecha de la llegada de Eneas coincidiría no sólo con el festival anual de Hércules sino con el viaje triunfal de Augusto a Roma el 12 de agosto del 29 a.C. Cfr. Fordyce (1977).

10 Desde que Hollander (1988: 209-218) planteó su teoría acerca de la importancia de la écfrasis en la literatura y plasmó el concepto de notional ecphrasis, todos los críticos releen estos pasajes descriptivos buscando no sólo las relaciones estructurales entre descripción y trama narrativa, sino que muchas veces circunscriben las descripciones como un campo semiótico de cuya decodificación depende la comprensión de la obra en general. Sobre su valor teórico en la literatura latina, cfr. Fowler (1991: 25-35) y Laird (1993: 18-30). Para la amplia bibliografía que existe sobre esta cuestión, cfr. Martindale (1987) y Putnam (1998).

11 Nótese que no hay consideraciones al respecto en Putnam (1998) ni en el excelente capítulo de Barchiesi (1997: 271-281).

12 Cfr. De Santis (2009).

13 Sobre monumenta véase OLD s.v. monumentum, 1: "building erected to commemorate a person or event" y 5 b: "historical account, history".

14 Cfr. Galinsky (1966: 18-51).

15 También Hardie (1986: 347) ha insistido en la intención virgiliana de ofrecer una cronología ordenada.

16 Cfr. Woodman (1989: 132-133).

17 OLD s.v. ordo 9 b. 10 y 11.

18 Tal versión sería una alternativa a la reciente y rápidamente divulgada y aceptada primera péntada de Livio en clave pro-augustea.

19 La loba amamanta a los gemelos "en el verde antro de Marte" (v. 630), es decir, el Lupercal. Esta es la primera de la serie de correspondencias entre la caminata y el escudo.

20 Tradicionalmente, el rapto se produjo durante la celebración de los Consualia instituidos por Rómulo, confundidos aquí con los ludi magni, instituidos en el reino de Anco.

21 Esta idea ya fue sostendia por Warde Fowler (1918: 103-105).

22 En el presente trabajo no hemos considerado los versos 369-453. Casali (2006: 185-204) propone entender el pasaje como una muestra de la presión que Augusto ejerce sobre los artistas y de qué manera esto impacta en Virgilio. Cfr. Lyne (1987: 35-44) y Putnam (1965: 136-141 y 169-180).

23 Cfr. Harrison (1997).

24 hanc multos florentem annos rex deinde superbo / imperio et saeuis tenuit Mezentius armis (vv. 481-482).

25 Cfr. Morgan (2005: 190-203).

26 Quizás Virgilio esté retomando los versos trágicos de Andrómeda en Enio (117-119). Cfr. Jocelyn (1967).

27 Sobre la teoría antigua de enárgeia en la narración histórica, cfr. Quintiliano 9.2.40.1, Cicerón Rhetorica ad Herennium 4.68 y Plutarco Moralia 347ª, donde se habla de la intersección entre pintura y poesía a través de la teoría del sub oculos subiectio.

28 Suetonio, Divus Julius 79. 3, Dion Casio 50.4.1.

29 Augusto Res Gestae 20. 4.

30 Esta doble lectura de acuerdo a qué código nos atengamos es una confirmación más de la idea de Putnam (1998), quien plantea el juego de espejo autorial entre Vulcano y Virgilio. Cfr. Casali (2006).

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Recibido: 20/04/2009
Evaluado: 02/05/2009
Aceptado: 03/07/2009