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Circe de clásicos y modernos

versión On-line ISSN 1851-1724

Circe clás. mod. vol.14 no.1 Santa Rosa ene./jun. 2010

 

ARTÍCULOS

Acies inimica propinquans: la épica burlesca en el L. IV de la Rusticatio Mexicana

Marcela Alejandra Suárez
[CONICET- Universidad de Buenos Aires]

Resumen: En opinión de los humanistas las poesías épica y didáctica ocupan el lugar más destacado en la jerarquía de los géneros. A partir de las numerosas producciones registradas, Ijsewijn-Sacré (1998) distinguen los poemas épicos burlescos. En el libro IV de la Rusticatio Mexicana (1782), Rafael Landívar introduce pasajes épico-burlescos cuando describe las batallas del gusano del nopal. Kerson (1990) considera que la épica burlesca está destinada a despertar al lector. Sin embargo, el tratamiento burlesco de las escenas bélicas del L. IV encierra un contenido ejemplar.

Palabras clave: Poesía didáctica; Épica burlesca; Literatura neolatina; Parodia; Batallas.

Acies inimica propinquans: the burlesque epique in the book IV of Rusticatio Mexicana

Abstract: According to humanist appreciation the heroic and didactic poetry ranks highest in the hierarchy of poetical genres. Among the numerous productions, IJSEWIJNSACRÉ (1998) distinguish the burlesque epic poems. In book IV of Rusticatio Mexicana, Rafael Landívar introduces burlesque passage when inserts the battles of the cochineals or purple worms. KERSON (1990) thinks that the mock –heroic style is destined to arouse the reader. But the burlesque treatment of the battles has an exemplar purpose.

Key words: Didactic poetry; Burlesque epic poetry; Neolatin literature; Parody; Battles.

Ubicadas en el sitial más alto de la jerarquía de géneros poéticos, la épica y la poesía didáctica comparten rasgos comunes: el uso del mismo metro, la división en libros, largos pasajes descriptivos y narrativos, elaboradas comparaciones. En el marco de la literatura neolatina ambas han tenido un amplio desarrollo apelando al modelo virgiliano. En cuanto a las obras de poesía didáctica, se destacan en el siglo XVI los poemas sobre la agricultura y el arte de los jardines, los cuales se acrecientan en el siglo XVIII, durante el neoclasicismo que, en virtud de la ideología racionalista que lo caracteriza, crea un ámbito óptimo para el profuso desarrollo de la poesía didáctica de raigambre virgiliana. Dentro de la vastísima producción épica registrada entre los siglos XVI y XVIII, se distinguen tres grupos: traducciones de poemas épicos, tal el caso de la traducción de la Ilíada de Francisco Javier Alegre -Homeri Ilias latino carmine expressa (1776, 1778); poemas épicos originales, como Africa de Petrarca; y poemas épicos burlescos1. Con respecto a estos últimos, IJSEWIJN-SACRÉ afirman: "Only exceptionally a more burlesque and batering tone was set. A couple of times this happens in a long epic or didactic poem where a burlesque passage introduces a lighter tone".
En efecto, KERSON (1990) considera que frente a la proliferación neolatina de poemas didácticos, el estilo épico burlesco funciona en el siglo XVIII como un antídoto que contrarresta el hastío provocado por la temática de las obras.
Para conseguir su objetivo, la épica burlesca emplea diferentes recursos, de los cuales el más usual es el contraste. Todo poema épico burlesco conserva cuidadosamente los rasgos formales del género épico, aunque el fondo sea abiertamente contrario a la forma. Asimismo, suele ser característico el contraste entre la grandeza de la acción del poema y la pequeñez de las causas que la motivan. La condición de los personajes es otro aspecto a tener en cuenta, pues los personajes humanos suelen ser sustituidos por animales, a los cuales se dota de cualidades humanas.
El arquetipo clásico de épica burlesca es la Batrachomyomachia2. El tema de esta obra es, como se sabe, una batalla campal entre ranas y ratones, tan absurda que obliga a los dioses a intervenir. Pero este tema adopta un cuidadoso e inteligente disfraz del estilo homérico. Los héroes de la Batrachomyomachia, descritos de manera grandilocuente, llevan a cabo elevadas proezas y aniquilan a sus oponentes con la misma pasión que los aqueos y troyanos en la Ilíada3.
En el marco de la literatura neolatina el jesuita Jacob Balde escribe en 1628 una moderna Batrachomyomachia en la que incluye un suplemento moral escrito en prosa. Otra interesante reescritura es la Melissomachia (1652), trabajo escolar colectivo surgido en el colegio jesuita de Bruselas. Este poema alegórico de 606 hexámetros describe la guerra entre dos naciones de abejas. En España la épica burlesca fue cultivada durante el Siglo de Oro. Así lo prueban dos trabajos: La mosquea de José de Villaviciosa (1615), remedo burlesco de la épica solemne y La Gatomaquia de Lope de Vega (1634), épica burlesca madura y de gran destreza literaria.
Es probable que toda esta producción épico-burlesca clásica y neolatina haya influido notablemente en la Rusticatio Mexicana, poema didáctico-descriptivo publicado en Bolonia (1782) por el jesuita guatemalteco Rafael Landívar4 mientras se encontraba en el destierro.
Los temas de los quince libros de la Rusticatio Mexicana se relacionan, por un lado, con los tópicos que abarca la poesía didáctica5 (caza, juegos, laudes urbium, descripciones de catástrofes telúricas), y por otro, con las excelencias americanas que definen la identidad cultural novohispana desde el exilio.
Al referirse a la obra landivariana, COLMEIRO (1858) indica: " Se trata de un poema en el que se describen varias cosas notables de México y entre ellas los huertos flotantes, la cochinilla y los nopales, aunque sin interés científico". El poeta escoge para su poema didáctico rubros económicos verdaderamente representativos -ganadería, industria azucarera, añil, grana- porque, en palabras de BROWNING (1985: 22): "He was aware of the colony´s resources and potential, and also aware of the dangers of a monolithic economy and anxious for the development of other marketable commodities".
Landívar tuvo conocimiento directo de todas estas industrias en la famosa hacienda "El Portal", en las estancias que conoció en Nueva España y en haciendas del Reino de Guatemala6.
En el libro IV el jesuita describe la extracción de la grana y la púrpura, uno de los recursos económicos más importantes de la región. De ahí que, pese a seguir de cerca la práctica humanista de la reescritura y someter la editio princeps o mutinensis (M, 1781) a un proceso de transformación7 que confluye en el surgimiento de la editio altera o bononiensis (B, 1782), el poeta mantenga dicho libro en ambas ediciones8.
Emulando los pasos de Jacques Vanière que en el Praedium Rusticum (liber VIII) aborda el tema del gusano de seda9, el antigüeño dedica la primera parte de su canto a la industria del gusano10 del nopal11 del cual se extrae la grana, valiéndose del siguiente esquema: proposición del tema (1-4), invocación a la diosa Minerva (5-11) y desarrollo del tema de la industria de la grana (12-205)12.
Según la mitología mexica, dos de los dioses más fuertes y aguerridos se trenzaron en feroz pelea por la posesión de un gran sembradío de hermosos nopales. Tan sangrienta fue su disputa que ambos murieron y su sangre diseminada se convirtió en grana. Los demás dioses, habiendo presenciado el duelo desde el cielo, no quisieron dejar los cuerpos maltrechos de sus hermanos en la tierra, por lo que mandaron mullidas nubes a recogerlos. Estas los cubrieron con un manto blanco que aún tienen los nopales.
Independientemente de los relatos sobre su origen, lo cierto es que el cultivo y utilización de la cochinilla existió en México desde las más antiguas culturas prehispánicas, ya que era un producto sumamente apreciado por todos los pueblos y utilizado para teñir y decorar los más diversos objetos: madera, piedras, algodón, trajes, vasijas, plumas, códices. Asimismo, hombres y mujeres lo utilizaban como cosmético y con fines medicinales. Este colorante, que constituía uno de los principales objetos de tributo impuesto a los pueblos vencidos, llegó a ocupar uno de los primeros lugares en ingresos económicos para la Corona Española, después del oro y la plata. La gran admiración que despertó ha quedado plasmada no solo en el carmen landivariano sino también en los escritos de Fray Bernadino de Sahagún, el P. Acosta y Francisco Clavijero, entre otros.
El jesuita guatemalteco no hace referencia al origen mítico de este cultivo, pero sí describe las características y costumbres de la comunidad de insectos que habita las pencas del nopal:

Haec domus antiqua, haec augusta palatia uermis
coccinei, tenerum gaudet qui haurire liquorem
arboris, et longam foliis educere prolem.
Nascitur haec ramis prisca de stirpe parentum,
moribus ingenuis, niueoque ornata colore,
ciuiles exosa neces, exosa tumultus,
et contenta suis nopalis frondibus udae
proelia nulla mouet, nulli succensa minatur,
nec petulans hostes pubes inuadit inermes. (R.M. IV 53-61)13

Esta es la antigua morada, este es el augusto palacio del gusano de la grana, que se regocija en alimentarse del suave licor y engendrar una abundante prole sobre las hojas. En las ramas de la antigua estirpe de sus padres nace esta prole, de nobles costumbres, adornada con níveo color, que odia las matanzas civiles, los desórdenes, y satisfecha con las húmedas pencas del nopal, la descarada juventud no provoca guerra alguna ni excitada profiere amenazas, ni acomete a enemigos inermes14.

Como en otros libros del poema, el jesuita destaca dos tópicos fundamentales desde el punto de vista social: la felicidad de una existencia sencilla y la convivencia pacífica15. Los gusanos, cuya morada es definida como augusta palatia (53), viven en un estado de dichosa embriaguez. Su única preocupación es satisfacer su apetito por la comida y el sexo. Nada perturba las nobles costumbres (moribus ingenuis, 57)16 de estos insectos que detestan las matanzas civiles (ciuiles neces, 58), los desórdenes (tumultus, 58), que no promueven batallas ni amenazas ni ataques a enemigos inermes (hostes inermes, 61). Tal como se puede observar, las cualidades atribuidas a la cochinilla son humanas.
En los vv. 62- 93 el poeta se detiene en las diferencias que distinguen a los machos de las hembras y vuelve a insistir en la imagen de estas criaturas indolentes y perezosas que consagran sus energías al placer de alimentarse (ast adeo lente serpentia membra mouebit, / ut folio intentum, tractoque e fronde liquori / ignaua corpus credas reparare quiete, 72-74)17 y procrear ciudadanos para la urbs (niueis extendit ciuibus urbem, 90)18.
Frente a la aridez del tema resulta difícil mantener el tono poético. Sin embargo, Landívar salva este escollo, apelando al relato épico-burlesco de los enemigos de la cochinilla. Con asombro el poeta inquiere:

Quis tamen innocuam crudeli crederet hoste
inuadi, fatisque feris concedere gentem
? (R. M. IV 94-95)

¿Sin embargo, quién podría creer que esta comunidad inofensiva es atacada por cruel enemigo y se entrega a salvaje muerte?

La vida segura e idílica de la gens se ve alterada de manera imprevista y repentina por una plebs turbida:

Vix tamen arrectis pubes albescere ramis
coepit, cum subito uastis plebs turbida campis
consurgit, foliisque acies inimica propinquans
infestis pubem telis oppugnat inermem
. (R.M. IV 96-99)

Apenas el pueblo comienza a blanquear sobre las ramas erectas cuando de pronto se pone en movimiento sobre los extensos campos una repulsiva plebe y, acercándose a las hojas, un ejército enemigo ataca a la inerme comunidad con dardos perniciosos.

Dentro del género épico, las batallas ocupan un papel central. En el pasaje landivariano, el combate se inicia a partir de una emboscada (cum subito ....consurgit). La épica burlesca intensifica estas imágenes. La precipitación del sorpresivo ataque alude a la caída de Troya, tal como lo describe Virgilio en la Eneida, cuando Sinón libera a los griegos escondidos en el caballo de madera: Inuadunt urbem somno uinoque sepultam; / caeduntur uigiles, portisque patentibus omnes / accipiunt socios atque agmina conscia iungunt19 (Aen. 2. 265-267)20. Los glotones gusanos, pues, son comparables a los dormidos y ebrios troyanos. La plebs turbida que arremete inesperadamente está definida en términos militares como acies inimica, es decir, como un ejército, como un frente de batalla que avanza portando armas ofensivas. Si bien la épica se caracteriza por concienzudas descripciones de objetos, por ejemplo, las armas, en este caso, el poeta sólo las describe como infestis telis. Por el contrario, la comunidad del nopal que ha sido presentada como innocua, esto es inofensiva, está desprovista de armamento (pubem inermem).
En los vv. 100-107 se especifica cuáles son los enemigos del gusano del nopal:

Implicat insectum crudelis aranea filo,
uentreque disrupto fumantia uiscera fugit,
improba uel raptat rostro gallina tenaci;
ni prius adrepens trunci per brachia uermis
exterus insontis pubis corpuscula rodat.
Quin etiam trucibus legio numerosa uolantum
arripit insectum rostris, raptique per aethram
infanda sublimis agit de morte triumphum.

La cruel araña enreda al insecto en su tela y después de rasgarle el vientre le chupa las vísceras humeantes; la malvada gallina lo roba con pico tenaz, a no ser que antes el gusano advenedizo reptando por las ramas del nopal, roa los cuerpecillos del pueblo inocente. Más aún, numerosa legión de pájaros arrebata al insecto con sus picos atroces y por el cielo lleva en alto el triunfo del robo sobre una muerte horrible.

La araña21, la gallina, el gusano y los pájaros le ocasionan a la cochinilla muerte segura22. El poeta se vale del recurso literario del epíteto para caracterizar a cada enemigo: la araña es crudelis, la gallina improba, el gusano exterus y los pájaros, legio numerosa.
Al llevar a los gusanos del nopal como un trofeo por el aire, la legio numerosa uolantum consigue la victoria (triumphum) y logra derrotar a la comunidad de la grana. Landívar pone fin al combate mediante el acertado empleo de un símil referido a un animal salvaje (el lobo), recuperando de este modo un rasgo característico de la imaginería virgiliana23:

ut solet interdum rabie lupus actus ouile
expugnare rapax, agnisque indicere bellum,
tunc teneros matrum raptos complexibus agnos
dilaniat saeuus, rabidusque per arua cruento
deuorat imbelles, reliquis balantibus, ore
. (R.M. IV 108-112)

Como a veces el lobo rapaz, impulsado por el furor, suele asaltar el redil y acometer a los corderos, entonces encarnizado despedaza las tiernas crías arrebatadas del regazo materno y enfurecido, sangrientas las fauces, devora por el llano a los indefensos entre el balido de los restantes.

Cabe resaltar que el símil landivariano ilustra la crueldad de los enemigos de la cochinilla a partir del diálogo intertextual que mantiene con el símil del lobo que Virgilio incluye en la Eneida para definir la actitud y el comportamiento de Turno en su ataque al campamento troyano24:

ac ueluti pleno lupus insidiatus ouili
cum fremit ad caulas uentos perpessus et imbris
nocte super media; tuti sub matribus agni
balatum exercent, ille asper et improbus ira
saeuit in absentis; collecta fatigat edendi
ex longo rabies et siccae sanguine fauces
. (Aen. IX, 59-64)

Como cuando un lobo que acecha a un rebaño completo, sufriendo en mitad de la noche, el rigor del viento y las lluvias aúlla delante del redil; los corderos protegidos debajo de su madre balan, aquel rabioso y malvado por su furor se ensaña contra los ausentes; la furia acumulada por el hambre durante largos días y sus fauces sedientas de sangre lo atormentan.

La base de la semejanza entre los términos (Turno / lobo; plebs turbida / lobo) está dada por la violencia, la fiereza y la furia sanguinaria. De esta manera, el símil, además de su connatural valor poético como sensibilizador estético del comunicado, desempeña un importante papel en la caracterización de los 'caudillos', tanto en el plano humano como en el plano animal.
En función de los recursos épicos mencionados, no resulta difícil corroborar un profundo apego por parte del jesuita al modelo virgiliano. Pero la versión animalística de un tópico épico como el combate, nos recuerda a la Batrachomyomachia, arquetipo clásico de la épica burlesca.
En opinión de KERSON (1990), la Rusticatio Mexicana presenta comprensibles problemas al lector moderno que se debate entre el placer y el hastío que despierta la temática de la obra. El poema ofrece pasajes que fatigan, así como pasajes que se convierten, según CARDOZA Y ARAGÓN (1946: 88-89), en 'relámpagos poéticos' a partir de un fructífero diálogo con la cultura clásica.
Según ya hemos señalado, la literatura neolatina de los siglos XVI, XVII y XVIII ha puesto pues su atención en el modelo burlesco y en la posibilidad de escribir sobre un tema trivial otorgándole el mismo tratamiento retórico que exige un tema elevado, esto es, "hacer de mosca elefante", como dice LÓPEZ PINCIANO (1973: 206-207) a propósito del Elogio de la mosca de Luciano. Pero los escritores neolatinos de los siglos XVII y XVIII han avanzado un paso más y han introducido notables variantes, pues a la función legitimadora del modelo y a la parodia de un género literario, tal como hemos consignado, le han sumado una parodia de contenido más evidente. Dentro de esta línea, el relato épico- burlesco de Landívar va mucho más allá de lo retórico, pues las claves que el poeta ofrece permiten leer e interpretar las escenas bélicas del libro IV no como 'relámpagos poéticos' sino como un segmento paródico que encierra un doble contenido ejemplar.
Uno de los elementos ideológicos fundamentales de la Rusticatio Mexicana es el labor, en consonancia con el pensamiento del siglo XVIII. El poeta configura un himno al trabajo que ocupa un lugar preponderante en el ideario de la época. Trabaja el homo rusticus en diversas faenas, desmintiendo así el mito de la holgazanería del hombre del nuevo mundo que circula en toda Europa, y también lo hace la comunidad animal. En este sentido, cabe señalar que la actividad más significativa marcada por el concepto del labor socius es la que llevan a cabo los castores en el libro VI de la Rusticatio, en el que el poeta ofrece una teoría utópica de sociedad humanizada hermanando lo natural y lo humano. A diferencia de estos mamíferos, en el libro IV los habitantes del nopal viven en estado de indolencia, preocupados sólo por su alimento y su reproducción. No es desacertada, pues, la conclusión de KERSON (1990: 159), quien afirma: "Beneath this burlesque treatment, Landívar seems to have a moral purpose. There is the implication that indolence and an idle and carefree sense of well-being are punished".
Ahora bien, a este contenido ejemplar es posible sumarle otro: mediante el uso de ciertos recursos épicos tales como el epíteto y el símil, aplicados a los animales, Landívar aborda el tratamiento burlesco de un tema elevado -la guerra- y a partir de la descripción de las escenas bélicas entre la cochinilla y sus enemigos, nos ofrece una crítica antimilitarista, un relato burlesco de la guerra en sí misma. Esto no resulta extraño si pensamos en el ideario acerca de la convivencia social que maneja la tradición jesuita. Sobre dicho ideario se funda el sentimiento pacifista del poeta que queda sobradamente probado a lo largo de todo el poema. Baste recordar una vez más el libro VI, dedicado a los castores, en el que se rescata una comunidad alejada de las riñas y la venganza, que interactúa con su entorno y otras especies de un modo pacífico.25 Pero, sobre todo, el comienzo programático del libro I, donde el poeta repudia no solo la oscura estética del Barroco apelando a la figura de la recusatio (Obtegat arcanis alius sua sensa figuris,/abstrusas quarum nemo penetrare latebras /ausit, et ingrato mentem torquere labore; /tum sensum brutis aptet, gratasque loquelas26;1-4)27, sino fundamentalmente la exaltación de la guerra y las victorias armadas, en el marco de un viejo mundo dentro del cual España se muestra como una nación desgastada por un largo período de decadencia militar:

impleat et campos armis, et funere terras28,
omniaque armato debellet milite regna
. (R. M. I 1-6)

Que otro colme los campos de armas y las tierras de muerte y arrase todos los reinos bajo escuadrones guerreros.

Notas

1 Cfr. IJSEWIJN-SACRÉ (1998: 24 ss).

2 Acerca de los problemas de datación, interpolaciones y autoría de la Batrachomyomachia, cfr. BERNABÉ (1978: 317-320).

3 Cfr. VIAN (1981: 145).

4 Rafael Landívar nació el 24 de octubre de 1731 en Guatemala y murió en Bolonia el 27 de setiembre de 1793, después de 26 años de exilio.

5 De los quince libros que integran el carmen landivariano, el libro II es uno de los que más se aleja del esquema didáctico-descriptivo, ya que en él se narra la historia de los jorullenses y su éxodo a raíz de la erupción del volcán Jorullo que destruye el valle homónimo. De este modo, el poeta sienta las bases de una épica local. Esta tímida filiación con el género está convalidada por un corpus de alusiones pertenecientes a la Eneida, que el propio Landívar activa. Con respecto a la relación del jesuita con el mundo clásico, RODRÍGUEZ GIL (1952: 34) afirma: "Comparaciones e imágenes clásicas están de tal suerte embebidas en él que espontáneamente brotan de su pluma sin caer en la cuenta de que muchos de sus lectores no tendrán la misma experiencia, por lo que no entenderán esa mezcla de clásico y folclórico." Sin embargo, el autor no solo presupone la competencia del lector sino que además la crea cuando utiliza y modifica el código genérico. A la lectura que nos permite asimilar la historia de los jorullenses a la de los troyanos, se suma otra por medio de la cual es posible interpretar ambas historias como vehículos metafóricos del éxodo jesuítico.

6 Cfr. BENDFELDT ROJAS (1963: 79).

7 El proceso de reescritura o transformación se funda sobre las siguientes operaciones: sustitución, adición, supresión y desplazamiento.

8 La editio altera o bononiensis (Bononiae, 1782), corregida por el propio autor, es la definitiva.

9 Cfr. RODRÍGUEZ GIL (1952: 39).

10 Sobre las hojas del nopal habita la cochinilla, insecto hemíptero, originario de México, del tamaño de una chinche. Se caracteriza por tener el cuerpo arrugado transversalmente y cubierto de un vello blancuzco, cabeza cónica, antenas cortas y trompa filiforme. La cochinilla que menciona Landívar se denomina científicamente coccus cacti o Dactylopius coccus.

11 El nopal es una planta de la familia de las cactáceas, de unos tres metros de altura, con tallos aplastados, carnosos, formados por una serie de paletas ovales de tres a cuatro decímetros de longitud y dos de anchura, erizadas de espinas que representan las hojas; flores grandes, sentadas en el borde de los tallos, con muchos pétalos encarnados o amarillos.

12 La segunda parte del libro IV está dedicada a la industria de la púrpura que se extrae del caracol de Nicoya (Purpura pansa).

13 Los pasajes citados de la Rusticatio Mexicana siguen la editio bononiensis (Bononiae, 1782).

14 Las traducciones son propias.

15 En el libro VI 45-46 dedicado a los castores, el jesuita destaca que se trata de una comunidad de mamíferos en la que están ausentes las riñas y la venganza: Non ira, aut odio,uentrisque furore mouetur,/non rabie ultrici, non curis angitur ullis ("No es perturbado por la ira, ni por el odio ni por la gula, tampoco se agita por el rencor vengativo ni preocupación alguna".). Las reglas de convivencia de esta especie disciplinada y laboriosa conducen a un clima de armonía y orden en el que no están excluidos ni el ocio ni el placer (VI 250-251): Sic ignaua diu pubes operosa laborem/praeteritum farcit, limphisque refrigerat artus. ("Así por largo tiempo indolente, la población laboriosa se resarce de la excesiva fatiga y se refresca el cuerpo en las aguas."). Cfr. SUÁREZ (2006).

16 El lexema moribus esconde, sin dudas, la voz del hipotexto virgiliano: el libro IV de Geórgicas (mores et studia, G. IV 5).

17 "Pero mueve sus miembros reptantes con tanta lentitud que parece reparar con indolente reposo su cuerpo tendido sobre la hoja y el licor extraído de las pencas."

18 "[La hembra] acrecienta la ciudad con níveos ciudadanos."

19 Los pasajes citados de Virgilio siguen la edición de MYNORS (Oxonii, 1969).

20 Invaden la ciudad sepultada en el sueño y en el vino; los centinelas son asesinados y abriendo las puertas reciben a todos sus compañeros y reúnen las cohortes conjuradas.

21 En los vv. 120- 123: Si uero exili subrepat aranea planta/nocte sub obscura, uermesque cruenta trucidet,/pelle loco subito, cassesque, et funera pelle, /ne foliis serpat putris contagio mortis. (R. M. IV 120-123), Landívar vuelve a insistir en la necesidad de exterminar las celadas de las arañas. Casses, que refiere a una red venatoria, es un término técnico que no aparece atestiguado con anterioridad a la obra de Virgilio:[...] aut inuisa Minerua/laxos in foribus suspendit aranea cassis. (G. IV 246-247, [...] "O la araña, odiosa para Minerva, suspende sus flotantes celadas en las puertas."). La segunda acepción del lexema – 'tela de araña' - es la que figura en ambos poemas a propósito de las trampas que aguardan a las abejas y gusanos.

22 Otro de los peligros que acecha a los productores de la grana es el clima: Nec satis est coccum tetro defendere ab hoste,/ni simul a rigido uentorum flamine serues,/coccineamque sagax subducas frigore gentem./Frigus enim, pluuiaque graues, uentique minaces /horrida iucundae portendunt fata iuuentae,/purpureoque feri perfundunt arua cruore. (R. M. IV 124-129). "Pero no basta preservar la grana de sus encarnizados enemigos, si al mismo tiempo no la proteges de la dura ráfaga de vientos y, prudente, no libras a la purpúrea población del frío. En efecto, el frío, los aguaceros, los vientos amenazadores presagian terribles destinos a la feliz juventud y crueles tiñen los campos con su sangre.") El insecto necesita protegerse del sol, cuyos rayos directos pueden quemarlo y ocasionarle la muerte, y de la lluvia que lava las pencas y puede desprenderlo de estas.

23 Cfr. CASTILLO BEJARANO (2000: 138).

24 Cfr. GONZÁLEZ VÁZQUEZ (1980: 275 ss).

25 Las pautas de organización doméstica se asemejan a las prácticas adoptadas por los habitantes de Utopía para quienes la paz es considerada el más alto objetivo. Las posibles implicancias de este retrato respecto de la sociedad humana en Hispanoamérica son complejas, pues al usar el término natio, Landívar no se refiere al espacio de una nación emergente, sino más bien a una visión determinada por la ideología jesuítica y, específicamente, a la noción de pueblo que habita un mundo libre de límites y restricciones establecidos por los estados y sus matrices institucionales. Cfr. HIGGINS (2000: 183).

26 Laird (2006: 68), al referirse a los vv. 1-6, sostiene: "these opening verses themselves display a capacity for allegorical or figurative expression which will be shown in many of the books to follow."

27 "Oculte otro sus pensamientos bajo símbolos misteriosos, para que nadie ose penetrar sus abstrusas tinieblas ni torturar la mente con desagradable esfuerzo; atribuya entonces razón y gratas palabras a los animales."

28 A propósito de este verso, dice Laird (2006: 68): "may contain a very recondite echo of the beginning of the Renaisssance Latin epic: Petrarch´s Africa. Petrarch had used a similar phrase to refer to another poet in turn -Lucan- in order to compare Lucan´s war poem with his own: Ille autem Emathiam Romanis ossibus implet. / Ipse ego non nostri referam modo temporis acta. (Africa I 52)".

Ediciones

1. LANDIVAR, R. (1782). Rusticatio Mexicana, editio altera auctior et emendatior. Bononiae.         [ Links ]

2. VERGILI MARONIS, P. (1969). Opera, recognovit brevique adnotatione critica instruxit R.A.B. Mynors. Oxford–New York: Oxford University Press.         [ Links ]

Bibliografía citada

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Recibido: 01-03-2010
Evaluado: 12-06-2010
Aceptado: 16-06-2010