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Estudios y perspectivas en turismo

versión On-line ISSN 1851-1732

Estud. perspect. tur. v.18 n.1 Ciudad Autónoma de Buenos Aires ene./mar. 2009

 

Educación ambiental y turismo. Una formación holística, interdisciplinaria y de futuros educadores

Fernanda Beraldo Maciel Leme*

Universidad Federal de Bahía - Brasil

* Graduada  en turismo por la Pontificia Universidad Católica de Campinas, Magíster en Cultura y Turismo por la Universidad Estatal de Santa Cruz, y doctoranda en Cultura y Sociedad por la Universidad Federal de Bahía. E-Mail: fermaciel@ig.com.br

Resumen: Este artículo intenta demostrar la necesidad de incluir la educación ambiental en los planes de las carreras de turismo. A través de la investigación bibliográfica se intenta mostrar la manera en que la educación ambiental puede contribuir a formar profesionales y ciudadanos capaces de responder a la urgente necesidad de un mayor equilibrio entre el ser humano y el ambiente que lo rodea; así también como la necesidad de mejorar las relaciones entre los individuos, y su colaboración para construir una nueva sociedad. Se pretende demostrar que la inclusión de la educación ambiental en las carreras de turismo permitiría un carácter interdisciplinario y una visión sistémica del mundo y la sociedad, necesarios para generar un cambio de conciencia respecto de la responsabilidad del hombre para con el medio ambiente.

PALABRAS CLAVE: Educación ambiental; Visión holística; Turismo; Medio ambiente.

Abstract: Environmental Education and Tourism. A Holistic and Interdisciplinary Training for Future Educators. This article attempts to demonstrate the need of including environmental education in the curriculum of higher tourism courses. Through the bibliographic research it is intended to show the way in which environmental education can help to train professionals and citizens capable of responding to the urgent need for a better balance between man and the environment that surrounds it, as well as the need to improve relationships between individuals and their collaboration in order to build a new society. It is intended to demonstrate that the inclusion of environmental education in the curriculum of higher tourism courses would allow an interdisciplinary and systemic view of the world and society, in order to generate a change of awareness about the responsibility of men towards the environment.

KEY WORDS: Environmental education; Holistic vision; Tourism; Environment.

INTRODUCCIÓN

Los nuevos paradigmas de la educación buscan que se unifique el saber y se tenga una visión sistémica de la realidad. El presente artículo intenta demostrar que ese paradigma podría ser aplicado en las carreras de turismo a través de la inclusión de una materia de educación ambiental en la cual el medio ambiente fuera tratado de forma amplia en proyectos interdisciplinarios. Esta iniciativa surge a partir de la comprobación de que en el caso de Brasil no existen materias específicas de educación ambiental. Frente a esta realidad, este artículo demuestra a través de la investigación bibliográfica sobre educación, medio ambiente, nuevos paradigmas y turismo la manera en que la educación ambiental podría contribuir en la formación de profesionales con una visión integrada de la realidad y en la capacitación de los alumnos para que sean futuros educadores ambientales.

Como es sabido, el turismo puede beneficiar o perjudicar el ambiente social y ambiental en igual proporción. Esto depende frecuentemente de la manera en que actúan los profesionales del área según el grado de visión ecológica y sistémica del mundo que tengan. Los profesionales de todas las áreas, y específicamente del área de turismo, deben ser capaces de atender las demandas de la sociedad actual presentando una visión integrada de la realidad para comprender que toda acción realizada en cualquier parte afecta al equilibrio general del planeta. Tanto el profesional como el formador del siglo XXI debe ser capaz de pensar sus acciones como generadoras de cambios y planificarlas con el fin de producir más beneficios que perjuicios.

Para que sea posible una educación capaz de proporcionar ese tipo de visión a los profesionales y educadores del siglo XXI, es necesario que el paradigma holístico sea comprendido en toda su complejidad. Esta comprensión es fundamental para relacionar adecuadamente las diversas ciencias y disciplinas con el fin de construir un saber útil, capaz de atender las demandas de una sociedad que cambia cada vez más rápidamente y que posee necesidades cada vez más urgentes.

Tanto la educación como la cultura y la sociedad son sistemas complejos que involucran diferentes áreas del conocimiento, lo que exige una visión más amplia y abarcadora que permita la solución de problemas. Cómo podemos reconocer al ser humano en su multi-dimensionalidad usando lentes inadecuadas y reduccionistas? Cuál es la ciencia o metodología científica que aisladamente puede explicar los procesos que envuelven a toda la humanidad? Ciertamente, ninguna, ya que precisamos varias de ellas (Moraes 2000:6).

De esta manera, más allá de la simple necesidad de una materia de educación ambiental para los profesionales en turismo, lo que se intenta defender es la necesidad de que la misma sea tratada en forma interdisciplinaria, con amplitud y permitiendo el diálogo con todas las áreas del conocimiento. Así se proporcionaría una visión eco-sistémica (Moraes 2004).

LA EDUCACIÓN AMBIENTAL

De acuerdo con Camargo (1999), el término educación ambiental surgió en la década de 1980 como fruto del movimiento ecológico y tuvo como meta principal preparar al individuo para manejar un medio ambiente en creciente deterioro. Las pautas de esa educación, según Camargo (1999), eran explícitas: combatir todo tipo de contaminación, minimizar el impacto ambiental, reciclar los desechos, disminuir el uso de tóxicos agrícolas u optar por la agricultura orgánica, entre otras.

Estos temas generaron la necesidad de una nueva pedagogía para esa educación provocando reflexiones, teorías y una revisión de las relaciones de los seres humanos con sí mismos, con los demás y con el medio ambiente. Reflexionar sobre estas relaciones es de extrema importancia para que la educación ambiental sea efectiva, debido a que a la actual crisis de pobreza, indiferencia y mal uso de los recursos naturales, se ha llegado por las acciones de depredación en las relaciones del hombre consigo mismo, con los demás y con el medio ambiente.

Así, la educación ambiental, siguiendo el pensamiento de Guattari (1992) sobre las tres ecologías, se sustenta en la ecología mental (para conmigo), ecología social (para con los demás) y ecología ambiental (para con la naturaleza). Estos tres tipos de relación están interrelacionados de forma que no se puede mejorar uno y posteriormente otro; sino que debe realizarse una acción sistémica y conjunta contemplando desafíos profundos como la subjetividad, la relación del hombre consigo mismo y la alteridad en la relación con los demás.
La educación ambiental es el resultado del reconocimiento por parte de los educadores y profesionales dedicados a causas ambientales de que es necesario transmitir a los educandos el actual estado de la crisis que vive el mundo.

Desarrollar un ciudadano conciente del ambiente global, preocupado por los problemas relacionados con ese ambiente, y que tenga conocimiento, actitudes, motivaciones, compromiso y habilidad para trabajar individual y colectivamente en busca de soluciones para resolver los problemas actuales y prevenir los futuros. (Carta de Belgrado, en Brasil 1998:166).

Mediante la educación ambiental se pueden romper los paradigmas que no se adecuan a la nueva realidad y transmitir nuevos valores a los educandos, cambiando las relaciones con sí mismos, con los demás y con la naturaleza. Así se plantará una semilla de responsabilidad en cada uno de ellos para que puedan transformar sus acciones cotidianas en experiencias capaces de generar actos locales para resolver problemas globales.

Para entender el paradigma adecuado para el estudio de los fenómenos de esta sociedad (el paradigma holístico), se debe entender el concepto de holismo. Según Guevara (1998:53):

[...] Los orígenes del holismo se asocian al profeta egipcio Hermes Trismegisto que a través de una visión semántica descubrió que una de las principales claves del conocimiento estaba en la comprensión de que lo externo es como lo interno, lo pequeño como lo grande, lo de arriba como lo de abajo, el macrocosmos como el microcosmos. Los antiguos Vedas decían que lo que está aquí, está en todas partes; lo que no está aquí no está en ninguna parte [Viscasara Tantra]; cada objeto del mundo no es más que él mismo, pero involucra a otro objeto y, en realidad es todo el resto [Avatamsaka Sutra].

Durante el período de transición entre mito y razón en la civilización occidental con los presocráticos se dio inicio a ese tipo de cosmovisión. No obstante, la explosión del pensamiento griego fue seguida por un largo período de estancamiento y dogmatismo religioso que duró hasta la revolución científica. Ocasionó una exagerada postura racional y mecanicista que terminó por fragmentar y dividir todas las áreas del conocimiento.

A principios del siglo XX, por un lado, una nueva escuela de físicos y, de sistémicos por otro, restablecieron las bases de una nueva revolución cognitiva a través de una visión holística de la ciencia caracterizada por el equilibrio entre razón y naturaleza. Según Guevara (1998), en la actualidad las interpretaciones de la mecánica cuántica han mostrado su validez y otras teorías están siendo revalorizadas como un modelo que considera al universo como una telaraña dinámica de eventos interrelacionados cuya estructura está determinada por la coherencia total de sus interacciones. Guevara (1998) analiza lo que sucedió en el siglo XX como:

[...] una verdadera revolución copernicana, que derrumba nuestra posición antropocéntrica; somos el resultado de una revolución biológica [Darwin] e histórica [Marx]; somos más inconcientes que concientes, todo es relativo, y nuestro propio universo puede ser uno más entre otros innumerables universos coexistentes [Einstein] (Guevara 1998:53).

Para D`Ambrosio (2001:49) la visión holística adoptada actualmente, procura entender al hombre en su integridad como un hecho (individuo y especie) que intenta adquirir conocimiento a lo largo de la historia (su/individuo y especie) para sobrevivir y trascender en distintos entornos naturales y culturales.

En resumen, el paradigma cartesiano establece que se puede conocer y controlar la realidad física, que el conocimiento consiste en analizar las cosas con sus componentes fundamentales y que la mayor analogía del universo es la de una vasta e intrincada máquina. El paradigma holístico considera que la realidad física se compone de interrelaciones, superposiciones y sistemas dinámicos e interactivos de energía. Ningún elemento posee real identidad y existencia fuera de su entorno total. También reconoce que los conocimientos provienen de la propia participación e interacción en los procesos del universo, lo que habilita al hombre a contribuir al perfeccionamiento de esos procesos por medio de la dimensión de la conciencia.

El paradigma holístico defiende que la síntesis es central para comprender al mundo; conocer algo implica saber su origen y finalidad. Todos los valores están entrelazados porque el universo también lo está. Para el holismo la materia no es pasiva o inerte porque está dotada de energía e intencionalidad; los elementos inanimados se organizan en complejos sistemas de interacción; y el universo es una realidad autoorganizada, total e inteligente.

LOS NUEVOS PARADIGMAS DE LA EDUCACIÓN

¿Cómo ejercita la educación ambiental los nuevos paradigmas de forma práctica? Ese ejercicio se puede entender a través de uno de los principios de la educación ambiental presente en el Tratado de Educación Ambiental para las Sociedades Sustentables y Responsabilidad Global, (Cascino et al. 2000:57) elaborado durante la realización de la ECO '92 en Río de Janeiro:

La educación ambiental debe contemplar una perspectiva holística, considerando la relación entre el ser humano, la naturaleza y el universo de forma interdisciplinaria.

Según el Cuaderno de Educación Ambiental (Secretaria do Meio Ambiente Coordenadoria de Educação Ambiental en Brasil 1997) del Estado de São Paulo, la relación existente entre la educación ambiental y la visión holística consiste en la búsqueda de soluciones que alteren el orden vigente. La educación ambiental propone nuevos modelos de relaciones más armónicos con la naturaleza, nuevos paradigmas y nuevos valores éticos. Con una visión holística y sistémica se adoptan posturas de integración y participación donde cada individuo es estimulado a ejercitar plenamente el despertar de una nueva conciencia solidaria. Así, los alumnos serían incentivados a des-fragmentar el mundo, a entender que todo está interrelacionado y que las acciones adoptadas por cada elemento del planeta repercutirán en la enorme telaraña que conforma la vida.

Se debe entender que en los programas de educación ambiental el concepto de espíritu humano se refiere a un modo de conciencia en la cual el individuo se siente unido al cosmos como un todo. De esta manera se puede aceptar que el paradigma ecológico, basado en la ciencia moderna, crea una mirada sobre la realidad que va más allá de la estructura científica, buscando una conciencia de unidad de toda la vida y la interdependencia de sus múltiples manifestaciones, sus ciclos de cambios y transformaciones (Capra 1996). 

Este paradigma crea la conciencia de que todos forman parte de la realidad, como un todo, donde cada acción o pensamiento transforma el colectivo haciendo que la responsabilidad individual y social sea aún mayor. La visión ecológica de los nuevos paradigmas reconoce la interdependencia fundamental de todos los fenómenos, individuos y sociedades, porque todo está encajado en los procesos cíclicos de la naturaleza.

Según Aveline (1999), la visión ecológica del mundo muestra la interacción de todas las cosas. Dentro de esta visión los diferentes espacios de tiempo están reunidos eternamente aquí, en el presente. El planeta, por lo tanto, no es sólo un ecosistema en el sentido físico y biológico. Existe también un ecosistema mental y emocional de la humanidad, donde las relaciones son aún más directas e inmediatas que en el plano físico. La visión ecológica defiende también la idea de que al aumentar el contacto con la naturaleza, las personas interrumpen la preocupación repetitiva acerca de sí mismos que se genera con el ritmo acelerado de las grandes ciudades y comienzan a vivir el mundo de forma diferente. Esta forma de mirar el mundo propone para la vida cotidiana una relación directa entre la búsqueda personal y silenciosa de la verdad interna, por un lado, y la defensa de la naturaleza por otro.

DESAFÍOS DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN LA ENSEÑANZA SUPERIOR

El nuevo desafío para la educación ambiental consiste, según Boff (1993), en la formación de los docentes y en el sistema de enseñanza ya que se trata de una nueva situación de la humanidad, de la Tierra, que obliga a tener nuevas actitudes, nuevos conocimientos, y nuevas prácticas.

Masetto (2003) muestra los cambios ocurridos en el siglo XX y como se reflejan en la enseñanza superior. El autor discute la competencia de los profesores universitarios para formar no sólo alumnos preparados para la vida profesional, sino también para ejercer la ciudadanía y la ética tanto ambiental como social. Destaca los cambios ocurridos en la enseñanza superior en los siguientes cuatro puntos:

- En el proceso de enseñanza,
- En el incentivo a la investigación,
- En la asociación y coparticipación entre profesor y alumno,

- En el proceso de aprendizaje y el perfil del docente.

Estos cambios en el proceso de enseñanza muestran la necesidad de superar la formación volcada al aspecto cognitivo para que los alumnos de los cursos superiores puedan desarrollar las competencias y habilidades que se espera de un profesional capaz y de un ciudadano responsable del desarrollo de la comunidad. Así, los programas deben incluir actividades prácticas que se integren con las teorías estudiadas, además de discutir los valores éticos, sociales, políticos y económicos.

En el proceso de aprendizaje la asociación y coparticipación entre profesor y alumno es también un cambio reciente; y un razonable número de docentes ya se preocupa por que el alumno participe en el proceso de desarrollo de la disciplina que está siendo estudiada. Incentivar esa participación motiva el interés por la materia y aporta dinamismo a las relaciones entre el alumno y el profesor facilitando la comunicación entre ambos. Esa actitud muestra una visión abarcadora del proceso de aprendizaje y su valorización en la enseñanza superior, haciendo hincapié en el alumno como sujeto del proceso, e incentivando la investigación después de la graduación y los cambios en la forma de comunicación.

Debido a estos cambios el perfil del profesor también se modificó significantemente, dejó de ser el especialista y pasó a ser el intermediario del aprendizaje. El centro del escenario educativo ya no es ocupado sólo por el profesor, sino por éste y sus alumnos, transformándose todos en socios y copartícipes del mismo proceso. El profesor debe motivar e incentivar al alumno, es un puente entre el aprendiz y el aprendizaje y colabora para que el alumno alcance sus objetivos.
Esto lleva a que explore nuevos ambientes de aprendizaje junto a sus alumnos, domine el uso de las tecnologías de la información, valorice el proceso colectivo de aprendizaje y reorganice el proceso de evaluación.

El docente debe tener en cuenta al elaborar los programas la relación de su materia con las restantes de la carrera e incluir al desarrollo de su área el proceso de conocimiento, la identificación de varios puntos de vista y la producción del propio conocimiento. El profesor deberá orientar y motivar a los alumnos por medio de actividades, siempre atento a valorar sus progresos y corregirlos cuando es necesario.

La dimensión política también es imprescindible en el ejercicio de la docencia universitaria. La reflexión crítica y su adaptación a lo nuevo de forma criteriosa son fundamentales para que el profesor comprenda la manera en que se practica y se vive la ciudadanía en los tiempos actuales. Ésta debe ser incorporada en las aulas en forma de debates o sugerencias de lecturas. Los profesores deben ser facilitadores y estar preparados para transmitir valores y una filosofía de sensibilización a sus alumnos. Conciliar lo técnico con lo ético en la vida profesional es provechoso tanto para el profesor como para el alumno que intenta posicionarse como ciudadano y profesional. Al introducir temas sociales como el medio ambiente en los cursos superiores se está adecuando la enseñanza a los nuevos desafíos del siglo que se inicia.

Después del consenso sobre la importancia de la educación ambiental frente al actual estado del mundo, los educadores y los miembros de las instituciones llegaron a otro dilema, el de ver como desarrollar la temática ambiental en la enseñanza vigente. La educación ambiental es obligatoria en Brasil en todos los niveles desde 1999 y se la considera un componente urgente y esencial de la educación básica. Sin embargo, a través del Cuaderno de Educación Ambiental del Estado de São Paulo (Secretaria do Meio Ambiente Coordenadoria de Educação Ambiental en Brasil 1997) se observó que la educación ambiental no sustituye las disciplinas académicas sino que precisa y aplica todas ellas. Esto se debe al hecho de que frente a un problema ambiental cualquiera es necesario que se recurra a la historia, economía, geología, ingeniería, estadística, ciencia, política y sociología. Los profesionales de esas diversas áreas deben contribuir con ideas combinándolas de manera creativa, integrándolas, considerándolas desde nuevas perspectivas y dándoles nuevas aplicaciones.

En ese proceso se descubre una nueva área muy abarcadora; y debido a la complejidad del tema surge la necesidad de tratarlo de forma interdisciplinaria. Esto no sólo significa entrecruzar disciplinas, sino que como señalan Cascino et al. (2000) se trata de construir diálogos fundados en la diferencia, abrazando la riqueza derivada de la diversidad entre las áreas. Eso exige una redefinición de los contenidos disciplinarios, de las prácticas educativas, de la definición de objetivos, reconstruyendo tareas, metas y posicionamientos.

[...] el diálogo interdisciplinario y el abordaje transdisciplinario surgen a partir de la necesidad de resolver un problema cuya complejidad precisa del abordaje unificado de varias disciplinas. Para eso precisamos formas de representación o proyección de principios más universales. Por lo tanto la búsqueda de los mismos es un objetivo primordial; porque ellos permitirán establecer  el sinergismo y la complementariedad en distintos niveles de la organización del conocimiento humano y permitirán un avance real en la llamada revolución cognitiva (D´Ambrósio 2001:50).

No se puede negar que el saber en forma fragmentada permitió la organización y profundización de las diversas especialidades, eliminando lo superfluo e innecesario. Esto, según D´Ambrósio (1998), desencadenó que se dejen de lado los valores y no se reflexione sobre las consecuencias generando conflictos internos, sociales y ambientales. Así se dio lugar a la decadencia moral, la falta de entendimiento entre los individuos, la degradación ambiental y las guerras. La división en disciplinas es un obstáculo para la visión global de una situación como la que necesitan los problemas ambientales. Mientras que la interdisciplinaridad con enfoque holístico intenta conectar el saber dejando de lado el conocimiento fragmentado.

Actualmente los temas sociales y medio ambientales se abordan de manera transversal. Los principales temas de los Parámetros Curriculares Nacionales (PCN's) son: ética, valores, actitudes, educación para la salud, educación sexual, medio ambiente y nuevas formas de manifestación de la creatividad. La transversalidad consiste en tratar estos temas considerando diversas disciplinas sin la necesidad de cambiar los contenidos, presuponiendo que existe integración. Pero la manera de integrar los temas transversales con las disciplinas tradicionales es fundamental para formar ciudadanos relacionados entre sí, con la vida, la naturaleza, la cultura, el conocimiento y la tecnología.

Trabajar de forma transversal significa buscar la transformación de los conceptos, explicitar los valores e incluir los procedimientos; siempre vinculados a la realidad cotidiana de la sociedad, con el fin de obtener ciudadanos partícipes. Cada docente, en su área, debe adecuar el tratamiento de los contenidos para contemplar el Tema Medio Ambiente, así como otros Temas Transversales. Esta adecuación presupone un tratamiento integrado de las áreas y un compromiso con las relaciones interpersonales en el ámbito educativo, explicitando los valores que se quieren transmitir y la coherencia entre éstos y los experimentados cotidianamente allí. Se intentará desarrollar capacidades para intervenir la realidad y transformarla, dando acceso al conocimiento acumulado por la humanidad. (Brasil 1998:193).

El Ministerio de Educación definió el medio ambiente como tema transversal en los Parámetros Curriculares Nacionales (PCN) a partir de 1996. El concepto de transversalidad, a diferencia de la transdisciplinaridad, presupone que los temas de relevancia social sean abordados por las diferentes disciplinas que constituyen los programas curriculares, sin la necesidad de cambiar los contenidos.

Mendonça et al. (2003) sugieren que el tema medio ambiente sea tratado de forma transversal en las instituciones de enseñanza y asimismo deberá ser percibido por la comunidad educativa como una responsabilidad. Además, no sólo deberá estar presente en el proyecto pedagógico de la institución, sino también en el proyecto curricular del semestre y en los programas didácticos de cada docente.

En cada disciplina y sus respectivos objetos de estudio se pueden encontrar aspectos relacionados con la cuestión ambiental; y se necesita la colaboración de todos los docentes que, por medio del abordaje transversal y orientados por un proyecto pedagógico común, podrian dar al tema un carácter transdisciplinario, como propone Mendonça et al. (2003).

El medio ambiente también puede considerarse a través de investigaciones grupales realizadas por los alumnos o de visitas organizadas por la institución, las que podrían servir de base para un proyecto que integre todas las disciplinas por medio de una problemática (el medio ambiente). Este proyecto deberá partir de un todo (el medio) hacia las partes que lo integran, estudiando las interrelaciones de esas partes a través de disciplinas que se completen para formar el saber.

El medio ambiente también puede ser tratado como un tema transversal debido a que no es difícil relacionarlo con las disciplinas o materias de la carrera de turismo dado que está extremadamente ligado al medio ambiente.

EL PROFESIONAL DEL TURISMO COMO EDUCADOR AMBIENTAL

El estudiante de turismo puede convertirse en un educador ambiental principalmente en los parques públicos, zoológicos y excursiones en áreas naturales para niños y adolescentes después de tratar los problemas actuales de educación ambiental, el movimiento ecológico y la importancia de cambiar el modo de vida consumista basado en el status social. Si el contacto con el medio ambiente es una poderosa herramienta para sensibilizar al hombre frente a los problemas ecológicos y, si ese contacto es intermediado por los profesionales de turismo en las excursiones, viajes y paseos ¿por qué éstos no deben ser los responsables de la interacción de los niños y adolescentes con la naturaleza?

En el plano histórico más reciente, en lo que respecta a la relación sociedad-naturaleza, se puede ver una estrecha relación entre el ecoturismo y la EA (educación ambiental). El contexto del surgimiento de esta nueva segmentación de la actividad turística favorece la asociación entre las prácticas, ya que fue a partir de la década de 1980 -período de expansión del debate ambientalista a nivel mundial- que se busca el contacto con la naturaleza a través de viajes diferentes a los del turismo de masa, presentando los índices de crecimiento más elevados. Serrano (2001:101).

Según Mendonça et al. (2003), es común que las instituciones contraten operadoras de turismo para organizar estudios del medio y la mayoría se frustra cuando perciben que esas operadoras sólo ofrecen buenos servicios turísticos. Los guías conocen bien el lugar visitado, pero son incapaces de abordar los asuntos de forma transversal.

Para Mendonça et al. (2003), existen tres términos que se confunden en el mercado de operadoras turísticas: ecoturismo, educación ambiental (EA) y estudios del medio. El estudio del medio se caracteriza por actividades que intentan reproducir en el espacio natural o cultural el esquema utilizado en la escuela, con todos los vicios metodológicos y todas sus prácticas, generalmente relacionadas con la línea filosófica positivista, reduccionista y de fragmentación del conocimiento. En los estudios del medio es común que el medio ambiente sea dividido y entendido como una suma de sus partes. El guía de turismo o profesional que acompaña al grupo de alumnos tiene la obligación de explicar las características de lo que se está observando.

El ecoturismo tiene un origen diferente, caracterizándose en Brasil como una actividad que está directamente ligado al placer y al entretenimiento en las áreas naturales. Es común encontrar anuncios de operadoras de ecoturismo que utilizan como marketing la diversión y el alivio del estrés sin intención educativa. Ese concepto, a pesar de ser pobre en su propuesta, es el más instalado en el mercado e impide que los profesionales perciban la oportunidad que un viaje al medio podría dar a los visitantes para cambiar sus actitudes.

A diferencia de esos dos conceptos, para Mendonça et al. (2003), la educación ambiental es una expresión más compleja y se relaciona con la tendencia de tratar a los ciudadanos de hoy en día como responsables del futuro de las generaciones venideras. La educación ambiental es mucho más que la transmisión de conocimientos. Su prioridad es la transmisión de valores y actitudes y la discusión de los problemas ambientales actuales.

Según Mendonça et al. (2003) muchos guías turísticos son contratados para realizar estudios del medio y de educación ambiental en las actividades de ecoturismo. En realidad muy pocos guías o profesionales especialistas que trabajan en las agencias turísticas están capacitados o invierten en su perfeccionamiento pedagógico para comprender los conceptos de interdisciplinaridad, transdisciplinaridad, transversalidad, etc. fundamentales para realizar un buen trabajo educativo.

En algunos casos el guía turístico acompaña a los grupos y la descripción del lugar la realizan geógrafos, historiadores u otros especialistas. Por lo tanto, si hubiera una superposición de funciones y el guía turístico estuviera a cargo de la función educativa su desafío sería estar preparado para enfrentar las cuestiones relacionadas al área de educación.

Estos paseos generalmente están coordinados por profesionales del área de geografía y biología, pero raramente por profesionales del turismo. Estos últimos, con una preparación adecuada, podrían dirigir estos paseos para niños y adolescentes.

El futuro profesional del turismo debe recibir orientación para actuar como educador ambiental dentro de una pedagogía que alcance propuestas de educación ambiental. Para esto, es de fundamental importancia incentivar a los alumnos de turismo a realizar investigaciones sobre educación, integración de áreas específicas (interdisciplinariedad), biología y geografía. Así se formará un profesional capaz de saber dónde, cómo y qué investigar como educador ambiental; y que, además, no sea reemplazado por especialistas de otras áreas como ocurre.

Temas de educación ambiental a incluir en las carreras de turismo

En base a lo expuesto se sugieren a continuación algunos temas a ser tratados en una materia específica de educación ambiental en las carreras de turismo:

- Conceptos importantes para entender el medio ambiente: consiste en definir los niveles de ser, ciclos, sistemas complejos, crecimiento poblacional y capacidad de carga, desarrollo ecológica y socialmente sustentable, conocimiento e incertidumbre y sacralización. 

- Preocupación ambiental: historia, orígenes, principales movimientos, grupos y conferencias surgidos como Club de Roma y Club de Bariloche, Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Informe Nuestro Futuro Común, Desarrollo Sustentable, Ecodesarrollo, Documento Cuidando el Planeta Tierra, Ecología Profunda, Conferencia de la ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Agenda 21.

- La ética en lo que respecta a cuestiones ambientales.

-Problemas ambientales por problemas sociales.

-Los impactos ambientales del turismo.

-Turismo Sustentable y Turismo Responsable.

-Ecoturismo.

-Las tres ecologías en el área del turismo: el turista enfocado desde la ecología para consigo mismo (mental) deberá abrirse a todas las posibilidades de aprendizaje durante un viaje, sin preconceptos, buscando encontrar al otro y su ambiente. El anfitrión debe ser percibido como un otro, ser respetado dentro de la ecología social; y el ambiente debe ser visto a través de la ecología física, recibiendo de la actividad turística el mínimo impacto.

-El profesional de turismo como educador ambiental de los niños y adolescentes.

-La percepción del paisaje, modificada por la educación ambiental, que tiene el turista.

Temas de educación ambiental a incluir en las carreras de turismo de forma transversal

La educación ambiental no sólo puede -sino que también debe- ser tratada de forma transversal en las carreras superiores. A continuación se enumeran algunos de los ítems que podrían ser abordados en cada materia de las carreras de turismo, considerando las tres ecologías de la educación ambiental de forma transversal:

1. Economía: emprendimientos junto a las playas que marginan a la población local hacia las sierras, formando favelas y degradando el medio ambiente con la construcción de barracos; y la búsqueda de sustento en la selva virgen como la extracción de palmitos para la venta. Los impactos del turismo en la economía local cuando éste es la única actividad rentable de la región. La provocación de que profesionales de otras áreas se vuelquen a la actividad turística disminuyendo la producción en otros sectores como el de alimentos, generando aumento de precios (impacto económico-social). Acumulación de riqueza en los grandes emprendimientos causando la pérdida del efecto multiplicador del turismo.

2. Geografía: impacto del turismo sobre la vegetación natural, los animales salvajes, las aves e insectos, el paisaje, el ambiente marino y las dunas; dinámica territorial debido al turismo y cómo ésta influye en el medio natural y social de la región; problemas con el sistema de saneamiento y el depósito de residuos; impacto sobre el medio ambiente físico (elementos abióticos).

3. Psicología: la percepción del turista en relación a la naturaleza; motivos de escape hacia los ambientes naturales.

4. Sociología - Antropología: abordar la cuestión de cómo el turismo acelera los cambios en las manifestaciones culturales, los cuales demorarían mucho más tiempo en ocurrir; impactos culturales producidos por el contacto entre la cultura del turista y la del anfitrión, causando nuevas costumbres, nuevos acentos en el lenguaje y arribismo social.

5. Agencias de viaje: sensibilización de los turistas en relación con los problemas ecológicos durante las visitas guiadas a las áreas naturales; vandalismo de los visitantes en las áreas naturales; pesca y caza en áreas protegidas; recolección de souvenirs pertenecientes al patrimonio natural; alimentación de animales sin autorización; residuos dejados en lugares impropios; recolección de leña; ruidos en áreas silvestres; paseos en buggy que alteran la dinámica de las dunas en áreas litorales.

6. Administración de emprendimientos turísticos: rol social de las empresas; problemas con la basura y demás residuos producidos en el emprendimiento; contratación de mano de obra local; preocupación por la calidad de los servicios prestados a los turistas e influencia de éstos sobre la calidad de vida de la población local (a través de la mejora de la infraestructura básica); difusión de información sobre el lugar para que el turista pueda respetarlo a través del conocimiento.

7. Planificación turística: desarrollo excesivo de una región; saturación de la capacidad de carga de un atractivo; contaminación sonora de la ciudad; énfasis en el lucro de la actividad, considerando la naturaleza sólo como producto; gestión participativa (población local, emprendedores y políticos participando en la toma de decisiones); exclusión de la población local de los beneficios del turismo (ecología social).

8. Hotelería: manejo de los residuos producidos por el hotel; modelos arquitectónicos inadecuados al clima de la región; modelos arquitectónicos muy elevados que producen demasiada sombra a su alrededor; emprendimientos construidos en áreas naturales protegidas o muy próximas a las playas; desinfección no controlada que amenace el equilibrio de la cadena alimenticia del área afectada; contaminación sonora debido a los generadores de energía; difusión de paquetes turísticos que dañan el medio ambiente.

9. Alimentos y bebidas: el incentivo del consumo de productos nacionales; debate sobre alimentos transgénicos y uso abusivo de agrotóxicos; higienización de alimentos; desperdicio de restos no utilizados; problemas de salud relacionados con la mala educación alimenticia; problemas relacionados con la venta de bebidas a menores y consumo excesivo.

10. Transportes: ruidos producidos por los medios de transporte; calles congestionadas; conducción de buses turísticos fuera de los caminos en lugares naturales; contaminación de embarcaciones a motor en lagunas y ríos; contaminación emitida por el motor de los vehículos; riesgos de las embarcaciones a motor de herir a los mamíferos marinos.

11. Marketing turístico: utilizar técnicas de MKT para difundir los problemas ambientales; estimular a las empresas de turismo a patrocinar proyectos relacionados con sustentabilidad, preservación de especies y recuperación de lugares; la responsabilidad del MKT de no difundir  masivamente un destino si éste no tiene la capacidad de carga necesaria para la demanda que se prevé; tener en cuenta el peligro del MKT que utiliza el turismo sexual como atractivo en algunas regiones del país.

CONSIDERACIONES FINALES

En este artículo se intentó mostrar la manera en que la educación ambiental puede ser una importante contribución a la formación de los profesionales de turismo. Queda demostrado que, adecuadamente trabajada, esta materia puede no sólo contribuir en la formación de un profesional más conectado con las necesidades de la sociedad, sino que también puede formar profesionales capaces de actuar como educadores ambientales. Éstos últimos trabajarían con la intención de difundir y multiplicar una nueva visión sobre la realidad actual que contemple la necesidad de una comprensión sistémica del mundo.

Se señala que una materia de educación ambiental trabajada desde una perspectiva holística podría atender las necesidades relevadas por los PCN's, así como contribuir a la formación de profesionales y, principalmente, de ciudadanos capaces de actuar considerando la necesidad de equilibrio entre las tres ecologías.

De esta forma, se puede afirmar que el profesional de turismo capacitado para ser educador ambiental puede ejercer un rol fundamental en la sociedad del siglo XXI, proporcionando el tan  necesario y buscado equilibrio entre el ser humano y el medioambiente que lo rodea.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Recibido el 17 de febrero de 2008
Correcciones recibidas el 17 de marzo de 2008
Aceptado el 02 de abril de 2008
Arbitrado anónimamente

Traducido del portugués