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Estudios y perspectivas en turismo

versión On-line ISSN 1851-1732

Estud. perspect. tur. vol.20 no.1 Ciudad Autónoma de Buenos Aires ene./feb. 2011

 

RESEÑA DE PUBLICACIONES ESPECIALIZADAS

Cambio climático. Realidad y ficción

 

Juana A. Norrild

CIET - Argentina

Eduardo Fayos-Solà y Jafar Jafari (eds.). Universidad de Valencia (www.uv.es; e-mail: publicacions@uv.es) 2009: 334 pp. (tablas y figuras). ISBN 978-84-370-7683-6.

 

Esta publicación está prologada por el Rector de la Universidad de Valencia Francisco Tomás Vert, y está dividida en una introducción, escrita por los editores, y cuatro secciones, en las cuales se profundiza sobre: 1. Cambio climático: realidad y ficción, a cargo de Fernando Sapiña Navarro; 2. Turismo: vector y víctima del cambio climático, a cargo de Enrique Bigné Alcañiz; 3. Turismo y cambio climático: hora de actuar, a cargo de Aurora Pedro Bueno; 4. Conclusiones, a cargo de Eduardo Fayos-Solà. A estos autores se suma una larga lista de colaboradores de diferentes partes del mundo, lo cual enriquece notablemente la perspectiva, el análisis y los resultados de este libro.

Los editores presentan la publicación como un road map u hoja de ruta para el desarrollo del turismo global enfrentando las consecuencias del cambio climático; y proponen estudiar y comprender (pp. 22):

a) Las circunstancias del entorno macro que condicionan el funcionamiento del sistema objeto de la acción colectiva: el turismo en nuestro caso;

b) La estructura y el funcionamiento de ese sistema: afortunadamente, el turismo ya ha sido y es objeto de estudios cualitativos y cuantitativos que facilitan su comprensión;

c) Los objetivos concretos que se pretenden alcanzar mediante las políticas públicas y el diseño de las mismas habida cuenta de los instrumentos disponibles: políticas turísticas en nuestro caso, e instrumentos monetarios, fiscales y de gestión del conocimiento. 

Ésta es una publicación completa, amplia e inteligente sobre el mayor de los desafíos que plantea el turismo en el siglo XXI: la superación de los efectos del cambio climático. Es un libro de consulta para quienes trabajan en el sector, para los estudiantes, para los investigadores, e incluso para la prensa, ya que presenta un panorama de la situación extremadamente riguroso tanto a nivel global como específico.

Cambio climático: realidad y ficción

Esta sección es introducida con una clara diferenciación entre tiempo y clima, seguida de información resaltada acerca de las causas del cambio climático. Rodolfo Baggio (Universidad Comercial Luigi Bocconi - Italia), señala que "Los componentes principales  [...] que se considera que tienen mayor efecto sobre el clima en su conjunto pueden dividirse en dos amplias clases: naturales y humanos (Crowley, 2000). Los elementos naturales son, por ejemplo, los cambios en la radiación solar. Éstos se deben principalmente a variaciones en las emisiones solares, o a los cambios en la órbita de la Tierra: excentricidad y precesión de los equinoccios. Otros determinantes naturales del tiempo y el clima son las variaciones de las corrientes oceánicas o las alteraciones en la composición de la atmósfera (en el número o la concentración de sus elementos), que afectan a su transparencia o a su reflectividad (albedo) a la radiación solar  [...].  La civilización humana contribuye al fenómeno del clima a través de las perturbaciones que ocasiona en las condiciones atmosféricas, resultantes principalmente de las emisiones de gases provenientes del consumo de energía, los proceso de urbanización y los cambios en el uso de la tierra." (pp. 37)

En esta sección también se analiza el aumento de las temperaturas de la tierra y su efecto sobre los hielos; y el calentamiento de los mares y océanos. Eso, se explica, repercute en el comportamiento de los seres vivos, el cual está fuertemente influenciado por la temperatura. Así, se producen efectos temporales y espaciales.

En la actualidad, en los ecosistemas más mediterráneos, y en comparación con la situación que existía hace 30 años, las hojas de los árboles salen 20 días antes, las plantas florecen y fructifican unos 10 días antes, y la aparición de insectos se ha avanzado 11 días. Aunque las respuestas son distintas dependiendo de la especie considerada. Por ejemplo, las hojas salen un mes antes en el caso del manzano o la higuera, y 15 días antes en el caso del almendro, mientras que no se han observado cambios en el caso del castaño. Estas respuestas heterogéneas pueden provocar desincronizaciones en las interacciones entre plantas y polinizadores, o entre plantas y sus herbívoros, lo que altera las estructuras de los ecosistemas. (pp. 49)

En cuanto a los efectos espaciales, El problema es que, en unos ecosistemas muy fragmentados por la actividad humana, el desplazamiento de las especies puede verse impedido en muchos casos, lo que puede conducir a una pérdida de biodiversidad por desaparición de especies de determinadas zonas. (pp. 52)

También se brinda en esta sección información sobre los modelos climáticos, que permiten representar la evolución del clima a través de simuladores. Existen unas pocas decenas de estos modelos en todo el mundo y no todos son independientes. Algunos comparten piezas de código y antepasados comunes; y permiten la realización de estudios, a través de los cuales se ha llegado a la siguiente conclusión:

Cuando se analizan con más detalle los resultados, la conclusión a la que se llega es que la evolución de la temperatura media de la Tierra desde mitad del siglo XX está determinada por nuestras actividades. Es por esto por lo que casi todos los científicos que estudian el clima creen que la influencia humana sobre él ya se está poniendo de manifiesto. (pp.75)

La publicación establece que, considerando datos potenciales de la evolución socioeconómica de la humanidad y aplicando los modelos climáticos, se puede inferir lo siguiente:

[...]. que la temperatura media de la Tierra aumente entre 1.8 y 4 grados a lo largo del siglo XXI. [...]. Se espera que el calentamiento sea mayor en tierra firme y en latitudes altas del hemisferio norte, y menores en los océanos del sur y en el norte del Océano Atlántico. Aumentarán las precipitaciones a lo largo del siglo, pero el aumento no será uniforme, y habrá zonas en las que lloverá mucho menos. Se espera que llueva más en latitudes altas y que haya disminuciones en muchas zonas subtropicales. Aumentará la frecuencia de los fenómenos climáticos extremos: olas de calor o precipitaciones muy intensas. Es probable que los ciclones tropicales sean cada vez más potentes, con vientos más fuertes y mayores precipitaciones, debido al aumento de la temperatura del mar. En lo que se refiere a la criosfera, disminuirá la extensión y el espesor de la cubierta de hielo del hemisferio norte y los glaciares continuarán retrayéndose. La capa de hielo sobre la Antártida ganará masa, mientras que la de Groenlandia perderá. El nivel del mar subirá entre 19 y 58 centímetros, aunque en esta predicción no se ha tenido en cuenta la posibilidad de rápidos cambios dinámicos en el flujo de hielo (pp.79)

Si se sigue con el fuerte crecimiento económico, los escenarios más probables son los de mayor subida de la temperatura. Todos estos cambios en el clima afectarán los ecosistemas y la vida humana. Habrá menos agua, disminuirá la producción de alimentos, el calor impactará drásticamente sobre la gente, y en general se producirá un empeoramiento progresivo de la situación socioeconómica y política.

Se presentan algunos escenarios en los que se producirían modificaciones más o menos severas del clima en períodos de tiempo relativamente cortos:

ü   Parada de la cinta transportadora

ü  Aumento abrupto del nivel del mar

ü  Fusión del permafrost

ü  Pérdida de la capacidad de absorción de CO2 de los ecosistemas

Seguidamente se expone sobre el cambio climático como preocupación política; y sobre el tratamiento de la problemática en los medios de comunicación. Maria J. Picó i Garcés (Universidad de Valencia - España) señala que existen siete pilares básicos para mejorar la información sobre cambio climático. En primer lugar, los relacionados con el rigor periodístico: superar los tópicos, evitar el catastrofismo y aspirar al máximo rigor (sin renunciar a las primicias). En cuarto lugar, se deberá potenciar la colaboración y confianza de los expertos y los periodistas y, al mismo tiempo, despolitizar las noticias sobre el calentamiento global, para lo que también es necesario el compromiso de los partidos políticos. Además, se requiere que los contenidos informativos sobre el calentamiento global conquisten las secciones de economía, donde obtendrían mayor trascendencia. Y, paralelamente, que la sociedad adquiera mayor sensibilización ante este fenómeno que todavía es percibido como global, pero no de importancia local. (pp. 101)

También se proponen otras visiones políticas, como el rol del Grupo Intergubernamental en el cambio climático, la formación de opinión en temas científicos, y la economía del cambio climático. Al final de esta primera sección se establecen dos estrategias para evitar las consecuencias del cambio climático: adaptación y mitigación.

Turismo: vector y víctima del cambio climático

Aquí se analiza la influencia del clima en el turismo y los efectos del turismo sobre el clima, que se derivan básicamente del transporte y el uso del territorio. En esta segunda sección se retoman las estrategias propuestas anteriormente, al decir que para que el turismo crezca de forma sostenible se deberá (pp. 117):

ü  Mitigar las emisiones de GEI derivadas especialmente de las actividades de transporte y alojamiento.

ü  Adaptar las empresas y los destinos turísticos al cambio de las condiciones climáticas.

ü  Aplicar las técnicas nuevas y las ya existentes para aumentar la eficacia del uso de la energía.

ü  Recabar recursos financieros para ayudar a las regiones y a los países pobres (OMT, 2007).

Sergio Moreno Gil, Jorge Araña Padilla y Magdalena Carballo (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria - España) hacen un llamado a los ámbitos académicos diciendo que hacen falta nuevos modelos para la predicción de la demanda turística que tengan en cuenta la complejidad creciente de las condiciones climáticas y el consiguiente aumento de la variedad y de la flexibilidad de la actividad turística. Mientras que Belén Gómez Martín (Universidad de Barcelona - España) agrega que para no ser catastrofistas deberían también tenerse en cuenta las siguientes consideraciones (pp.136):

  La incidencia de otros factores que condicionan el comportamiento de la demanda.

  Los desajustes entre las condiciones climáticas regionales y/o locales y los microclimas exteriores e interiores donde los turistas desarrollan buena parte de sus actividades.

  La tolerancia, por parte de la demanda, a condiciones climáticas ligeramente distantes a las preferidas.

  La influencia que la información climática ejerce sobre los turistas.

Luego se hace un poco de historia del turismo en el siglo XX, concentrado básicamente en el turismo de sol y playa; se hace mención a la transformación de los combustibles fósiles en productos turísticos; y Peter Burns (Universidad de Brighton - Reino Unido) se refiere a la importancia que hoy en día el petróleo tiene para el turismo dejando claro que es un recurso cada vez más escaso y se plantea la posibilidad de un turismo virtual. Se pregunta si será posible persuadir a las personas para que viajen menos y usen entornos virtuales en vez de irse de viaje.

El turismo sostenible se plantea como un desafío a superar. Si bien se considera que la sostenibilidad se ha convertido en un tema de general actualidad y que forma parte de la agenda de organismos internacionales y nacionales en casi todos los ámbitos; Regina Schlüter y Daniela Thiel Ellul (UNSAM - Argentina) señalan que alcanzar la sustentabilidad en el turismo requiere que se incorporen nuevos principios en la gestión pública. Mientras que Bill Bramwell (Universidad de Hallam de Sheffield - Reino Unido) menciona que no hay otra opción que examinar críticamente el concepto, organizar los valores al respecto y seguir la vía que estos últimos marcan, al menos por un tiempo. Finalmente, Lisa Ruhanen (Universidad de Queensland - Australia) afirma que el equilibrio entre la economía y el medio ambiente es una de las metas fundamentales del desarrollo sostenible, que el cambio climático ha puesto de relieve.

A continuación se analiza al turismo como vector de desarrollo para los países menos favorecidos y se presentan sus impactos sobre el medioambiente como oportunidades para ese desarrollo. Al referirse a los impactos se centran en el turismo de playas y de nieve, se proponen algunas alternativas para superarlos, y se hace hincapié en la necesidad de no apelar al miedo.

[...] no cabe duda de que el cambio climático representa un problema, pero una gestión civilizada no consistiría en orientar al turista hacia un comportamiento responsable asustándolo. Sino motivando la respuesta positiva del público hacia los lugares turísticos."  (pp. 182).

Turismo y cambio climático: hora de actuar

Una vez más se deja bien claro que el discurso sobre el cambio climático no puede ni debe ser negativo, y se comienzan a analizar las políticas existentes y proponer lineamientos para otras nuevas; ya que se considera que su rol, objetivos e instrumentos aún no ha sido bien entendidos. Wieslaw Alejziak (Universidad de Tecnología de la Información y Comunicación de Rzeszow - Polonia) dice (pp. 188):

[...] la cuestión de una política turística internacional, ¿es una utopía, una alternativa posible o una necesidad? En los últimos años ha habido muchos factores que apuntan hacia la necesidad de una mayor cooperación internacional en materia turística. Uno de los problemas principales es el impacto futuro del cambio climático. Es importante cobrar conciencia de que la protección ambiental, los cambios que son fruto del proceso de globalización y el cambio climático en general son los factores principales a tener en cuenta para diseñar una política turística global. Es evidente que este proceso se intensificará durante el siglo XX.

Ésta sería tarea de un sistema global profundamente renovado, ejecutor de herramientas de gestión del conocimiento en turismo y que por extensión debería implicar reformas profundas de la gestión pública turística de sus estados miembro, convirtiéndose así en promotor de un nuevo posicionamiento macro del turismo (pp. 192) ; señala Alba Fernández Alonso (OMT).

Éste es el momento de reaccionar para la industria turística, respaldando las políticas turísticas del siglo XXI y animando a Estados Unidos y a todos los países del mundo a sumarse a la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas (pp. 197) ; agregan Ginger Smith (Universidad de Nueva York - Estados Unidos) y David Edgell (Universidad de Carolina del Este - Estados Unidos).

Esta sección también presenta la evolución de la política turística, el esquema objetivos-instrumentos o fines - medios de la misma, sus objetivos y sus áreas de actuación, los actores, y sus instrumentos. Asimismo se propone un esquema de análisis y su adaptación al cambio climático, presentando la estrategia de Finlandia aprobada en 2005. También Ángela Beatriz Rivero (Universidad Nacional de Misiones - Argentina) da a conocer la política turística de Misiones (Argentina) de cara al siglo XXI. Mientras que Maria Kousis (Universidad de Creta - Grecia) se explaya sobre algunas iniciativas ambientales realizadas por ONGs en lo que respecta al turismo mediterráneo.

Además, el área de investigación, educación y difusión del conocimiento, uno de los instrumentos de la política turística, tienen su espacio en esta sección. Lyn Bibbings (Universidad Oxford Brookes - Reino Unido) señala que (pp. 248):

Es importante que investigadores, científicos sociales y educadores trabajen juntos en la búsqueda de resultados sólidos para afrontar los problemas del cambio climático y generar, al mismo tiempo, los cambios de comportamiento necesarios: el paso de la intención a la acción, que permita poner en práctica los cambios necesarios, tanto individuales como colectivos.

[...] el uso de la educación es tan importante como las medidas tecnológicas para una posible mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático en la actividad turística" (pp. 255) ; afirman Breno Storino Holderbaum y José M. Gándara (Universidad Federal de Paraná - Brasil).

Finalmente se presentan algunas acciones para llevar a cabo en los destinos turísticos y se alerta que las medidas deben formar parte de la política turística para que su práctica no sea aislada y esporádica, sino sistematizada y eficaz.

Conclusiones

En esta última sección se proponen ricas y jugosas conclusiones devenidas de la gran variedad de puntos de vista que se exponen a lo largo de la publicación; las cuales permiten tener una visión muy interesante en cuanto a las estrategias a seguir en planificación, gestión, comunicación e investigación. Asimismo, se propone una visión de futuro muy positiva y estimulante si se toma conciencia.

Las crisis representan un deterioro de las instituciones, las formas y los procedimientos establecidos y tienen un coste en términos de inseguridad / incertidumbre, con la consiguiente pérdida de bienestar que creíamos bien afianzado. Suponen también, no obstante, la oportunidad de enfocar los problemas de forma distinta y de adoptar soluciones innovadoras que parecían no existir o ser inaceptables anteriormente. Si el futuro ya no es lo que era. o lo que parecía, es posible que haya llegado el momento de actuar. (pp. 313).

Solicitado el 03 de noviembre de 2010
Recibido el 15 de noviembre de 2010