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Revista Pilquen

On-line version ISSN 1851-3123

Rev. Pilquen  no.14 Viedma Jan./June 2011

 

NOTA

Civilización offline-online

 

Sonia Valle de Frutos
svalledefrutos@yahoo.es
Departamento de Ciencias de la Comunicación - Universidad Rey Juan Carlos - Madrid - España

Recibido: 29/11/10
Aceptado:
30/01/11

 

INTRODUCCIÓN 

Si bien desde el nacimiento de la red ha habido dos corrientes de reflexión, al igual que ocurrió con los estudios sobre los medios tradicionales de comunicación reflejados en la dicotomía "apocalípticos" e "integrados". Una donde han predominado los análisis sobre el lado oscuro de internet, el llamado "dark side", y otros donde, tal vez de forma exagerada, han reflejado los aspectos más positivos de la misma. El presente artículo se acerca más a la segunda que a la primera línea. Presenta una óptica positiva, constructiva, tal vez idealizante, del desarrollo de la red como espacio común cooperativo que desarrolla principios igualitarios, al menos para aquellos que poseen el privilegio de acceder a la misma y conocer las herramientas que les permiten comunicarse entre sí. Podemos considerar varios motivos sobre la elección. Por un lado, resalta las relaciones integradoras de grupos culturales, de colaboración positiva, que normalmente han estado ensombrecidas por los estudios sobre relaciones conflictivas en la mayoría de las disciplinas de las ciencias sociales, y de las relaciones internacionales, en particular. Por otro lado, al introducirnos en el ámbito civilizatorio, área que tradicionalmente ha sido construida muy lentamente, tenemos en consideración que las nuevas tecnologías han propiciado su desarrollo de una forma acelerada, en muchos casos constructiva y humanizante, a partir de un nuevo fenómeno que denominaremos "cibertransculturación". El aumento de la posibilidad de comunicación entre grupos, comunidades, organizaciones offline a través de la red supone un cambio sociológico sin precedentes. La universalización es un tema común a ambas civilizaciones, offline y online, bien a través de los lenguajes bien porque la red permite la posibilidad de construir una primera esfera pública democrática real y prácticamente universal. En una primera parte se tratarán las características que refleja la "civilización de la mente" desde el ciberespacio mientras que la segunda se abordarán los ejes que sostienen a la civilización colectiva "universal".

1. CIBERESPACIO COMO LUGAR DE EXPRESIÓN CIVILIZATORIO ONLINE 

Para entender actualmente los procesos que rigen la red es preciso retomar el concepto de "civilización de la mente", tal y como aparecía en la "Declaración de Independencia del Ciberespacio" en 1996, y posteriormente como "civilización digital" de la mano de comunicólogos como N. Negroponte (1995), donde se manifestaba el deseo de crear una "civilización" más humana en una red al alcance de todos con el valor de la libre expresión, donde se reflejara la diversidad humana y la libertad cultural.

El concepto de "civilización de la mente" está relacionado con el de "inteligencia colectiva" de P. Lévy (2007) entendida, por un lado, como el modo de realización de la humanidad en contraste con el de inteligencia artificial. Por otro lado, la civilización de la mente implica la valorización, la utilización óptima, la sinergia de competencias e imaginaciones, la puesta en común de la memoria, la imaginación y la experiencia en el ciberespacio, donde las comunidades virtuales surgen como mediadoras esenciales de la misma.

La "civilización digital" no presenta fronteras tecnológicas internas que limiten la cantidad de información para albergar en la red. Se especula que en la web habitan unas 30 mil millones de páginas. Sin embargo, si que presenta una distribución desigual con respecto a los que pueden participar, es decir, aquellos con acceso a las nuevas tecnologías y son a su vez alfabetos digitales.

Comparando los datos de Internet World Stats del 2009 con los del 2010, el número de usuarios de internet en el mundo pasó de 360 millones en 2000 a 1.733 millones en 2009 y a 1.966 en 2010, con un crecimiento de 444.8%. En cuanto al crecimiento de usuarios entre 2000-2009 por áreas, en primer lugar se encuentra Oriente Medio (1,648%), le sigue África (1,392%), América Latina (890,8%). Mientras que el crecimiento entre 2000-2010 se entra en primer lugar África, le sigue Oriente Medio y América Latina. En cuanto a las tasas de penetración de internautas pasaron del 25,6 % de la población mundial en 2009 al 28,7%. La ubicación de los usuarios se presenta similar en 2009 y 2010: En Asia se encuentran el 42,6% de los usuarios, en Europa el 24,1%, le sigue Norteamérica con el 14,6%, un 10,3 % en América Latina y un 3,9% en África.

En cuanto a las fronteras lingüísticas podemos apreciar las siguientes conclusiones partiendo de los datos aportados en los Informes de Internet World Stats de 2009 y 2010. Por un lado, el número de usuarios de internet que utilizan el inglés ha pasado de 478 millones a 536,5 (27,3%); internautas que usan el chino pasó de 384 millones a 444.9 (22,6%), 137 millones de usuarios (7,9%) utilizaban la lengua española para comunicarse en 2009 mientras que en 2010 eran 153,3 (7,8%), 95 millones (5,5%) japonés en 2009 y 78 millones (4,6%) francés. Los idiomas con mayor crecimiento en internet de 2000-2009 fueron el árabe (1,907,9%), el ruso (1,359,7%) y el chino (1,087,7%). Por tanto, a partir de estos datos cabe destacar dos observaciones.

Por un lado, de las que fueron lenguas francas e imperiales como el inglés o el francés, la primera se ha universalizado y constituye un puente de irreversible entre culturas y ciberculturas, mientras que la segunda presenta un pequeño crecimiento y no parece que esto vaya a cambiar a largo plazo. El francés se puede considerar una lengua de uso minoritario en el ciberespacio. Mientras que otras como el chino, que sin haber sido tradicionalmente una lengua franca, su potencial y su crecimiento a lo largo de la última década ha sido exponencial junto al árabe y ruso. Esto significa que zonas internacionales que han sido tradicionalmente cerradas desde el punto de vista comunicativo se abren con fuerza a partir de las herramientas lingüísticas.

La "civilización online" es un espacio de conocimientos, de inteligencia colectiva, una "noosfera" o espacio de reflexión colectiva, de interacción individual y colectiva al servicio de una humanidad emergente de cooperación, pluralismo y aprendizaje colectivo. La "civilización digital" se asienta sobre unas bases que potencian las relaciones cooperativas: inclusivas, de participación, de colaboración, de carácter comunitario, de democratización. La creación de la wikipedia en 2001, o enciclopedia abierta en la red es un ejemplo claro de conocimiento compartido elaborado desde la participación, igualitaria y no jerárquica de los ciudadanos. Ahora se cumple su décimo aniversario y sus cifras son más que alentadoras en cuanto su éxito: Se sitúa entre las principales plataformas de conocimiento al disponer de 17 millones de artículos en más de 250 idiomas que son consultados por 400 millones de personas cada mes, siendo además el quinto site más visitado de toda la Red y la enciclopedia con mayor número de artículos de la historia. De las ediciones de que dispone Wikipedia doce superan los 300.000 artículos: inglés, alemán, francés, polaco, italiano, japonés, español, neerlandés, portugués, ruso, sueco y chino. La edición en español con 700.000 artículos frente a los 3.5 de la edición inglesa, es la cuarta más visitada.

Se considera que la Wikipedia, Twitter y Flickr no son sólo una revolución en la comunicación social sino la vanguardia de un movimiento cultural. Sitios como SantumbleUpon, Hype Machine o Twine permiten el desarrollo de redes interconectadas. Otros como Yelp, Loopt o Delicious también son lugares donde se permite y potencia la participación de los usuarios.

La civilización online se construye a través de comunicaciones horizontales entre redes y/o comunidades culturales. El surgimiento de la blogosfera supone una novedosa articulación del flujo informativo en las comunicaciones internacionales. Posibilita romper los límites de la circulación vertical de la información que durante largo tiempo ha sido la forma de comunicación entre elites y masas. Sobre el tamaño de la blogosfera se calcula que ciento treinta y tres millones de blogs se han indexado en Technorachi entre 2002 y 2008.

Las redes sociales constituyen un medio de comunicación distribuido, público, gratuito y transnacional. Se podría señalar que forman la primera esfera pública democrática real y prácticamente universal. Youtube es un ejemplo de manifestación de las culturas audiovisuales multimedias en su expresión democratizante e igualitaria. El gigantesco crecimiento de las redes de comunicación donde también se utilizan multilenguajes como soportes a la expresión de la información internacional ha supuesto una revolución comunicativa, tal vez inigualables a la aparición de la imprenta. Facebook ocupa el primer puesto como red social más utilizada a internacional. Pasó de 14,086 millones de usuarios en 2006 a 132,105 en 2008 (Informe Telefónica: 2008). MySpace que ocupaba, sin embargo, el primer lugar en los años 2006- 2007, pasó a un segundo lugar en el 2008. En tercer lugar, Hi5 con 56,367, le sigue Friendster (37,08), Orkut (34,028), Bebo (24,017) y Skyrock Network (21,041). Actualmente la importancia añadida de estas redes estriba en que empiezan a ser fuentes de información destacadas, e incluso más importantes si cabe que los medios tradicionales de comunicación, como se ha podido apreciar en varios acontecimientos internacionales, especialmente en situaciones de emergencia como catástrofes, tal es el caso del tsunami de Japón que estamos presenciando actualmente.

La "civilización digital" se constituye como un archipiélago descentralizado de zonas relativamente autónomas donde las comunidades producen sus propios medios de comunicación a partir de crear, producir y difundir su información. A su vez constituye una red distribuida donde todos los nodos se conectan entre sí sin que tengan que pasar necesariamente por uno o varios centros. Por tanto, se disuelve la división centro/periferia y, por tanto, el poder de filtro sobre la información que fluye por ella. La red es "robusta" ante caída de nodos: ningún nodo al ser extraído genera la desconexión de otro. Nadie depende de nadie en exclusiva para poder llevar a cualquier otro su mensaje. Un emisor cualquiera no tiene que pasar necesariamente y siempre por los mismos nodos para poder llegar a otros. Surge la oportunidad de expresarse sin la intermediación de las agencias de noticias internacionales y delos medios tradicionales de comunicación. Área donde las fronteras entre los flujos comunicativos se deshacen, nace el ciberperiodismo, los medios tradicionales de comunicación se apoyan y complementan con bitácoras ypáginas web alternativas para difundir también sus opiniones. La complementariedad, integración, mezcla de géneros comunicativos y creación de otros como los dialógicos (foros, chat)son las características añadidas y emergentes de este "nuevo orden mundial de la información y la comunicación".

La "civilización online" también supone una novedosa área de tejido social donde la participación de las diferentes generaciones en la red implica la necesidad de reevaluar las teorías sociológicas sobre el cambio social y las teorías antropológicas sobre los procesos de transculturación. Los procesos de socialización se han abierto a otras realidades que implican una transformación esencial. En especial la presencia en ascenso de grupos sociales como la juventud en la redpresenta una metamorfosis fundamental en el proceso de endoculturación de las culturas. El proceso de construcción de identidades a partir de la virtualidad es un tema que fue característico y desarrollado en alguna de las etapas evolutivas de los estudios sobre las ciberculturas. Actualmente es un tema que sigue estando abierto a nuevas aportaciones, especialmente por las revueltas y revoluciones que estamos presenciando en el Magreb y Oriente Próximo.

2. CIVILIZACIÓN OFFLINE: COLECTIVA "UNIVERSAL"

No es fácil encontrar historiadores que señalen la existencia de una "civilización colectiva" o universal. Braudel hace referencia a la misma de la siguiente manera:

En la actualidad, civilización sería más bien y sobre todo el bien común que se reparten desigualmente las civilizaciones, "lo que el hombre ya no olvida", a saber: el fuego, la escritura, el cálculo, la domesticación de las plantas y de los animales, bienes a los que ya no se adjudica ningún origen particular: se han convertido en los bienes colectivos de la civilización" (Braudel 1970: 15-16)

En esta descripción se identifican dos características importantes: primero, solamente se hace referencia a los elementos materiales con lo cual habría que añadir los espirituales; segundo, presupone la existencia de "civilizaciones particulares" o al menos "agrupaciones culturales", creadas de procesos selectivos basados en "interacciones culturales" donde los valores, como elemento inmaterial, juegan un papel crucial porque son los encargados de delimitar especialmente las fronteras espirituales y las dinámicas civilizatorias.

Partiendo de los estudios sobre valores que se han llevado a cabo por historiadores, antropólogos y sociólogos podemos concluir que la civilización colectiva opera a partir de dos procesos simultáneos: incompatibilidad de valores y transvaloración. El primero se traduce en un conflicto cultural entre las diferentes civilizaciones particulares, y el segundo en un proceso en que se pueden incluir desde la cooperación, la integración cultural hasta la "transvaloración". Este último proceso es el más importante porque es el que posibilita la creacióny avance de la"civilización universal". A pesar de que apenas se ha investigado poseemos referencias a partir de los estudios de O. Spengler (1998) y T. Todorov (1998)

Desde los estudios históricos, Spengler (1998) nos describe el proceso de "transvaloración" como el proceso de transición en el que los valores culturales se transforman en civilizatorios, por ejemplo, los valores religiosos se secularizan convirtiéndose en transcivilizatorios o universales. Todorov (2008) también nos muestra este proceso en una de sus obras más recientes, El miedo a los bárbaros. Es descrito como la transición de la barbarie a la civilización desde las actitudes y actos en sus diversas formas. Por un lado, se presenta a través de la extensión de la entidad que llamamos "nosotros", desde la época donde los grupos humanos eran familias presentando una actitud xenófoba hacía los "otros", pasando por la etapa en la que los grupos establecían contactos prolongados con los "otros", y posteriormente unos grupos forman junto con otros grupos entidades superiores materializadas políticamente en un pueblo, un país o un Estado. Por último, el último nivel se daría cuando se accede a la universalidad a partir de descubrir ideales comunes entre grupos culturales.

En su obra Cruce de culturas y mestizaje cultural Todorov (1998) denominó a este proceso "transvaloración", y lo describía como una actitud intermedia y alternativa a la "xenofilia" o "xenofobia", que se produce como resultado de la interacción de los valores de diferentes culturas. Esta actitud es producida a partir del proceso de discernimiento entre los valores de la cultura o civilización propia con los de otra ajena, es decir, a partir de la comparabilidad de valores. Esto supone abrirse a los otros y reconocer la pluralidad de grupos, sociedades y culturas humanas, en definitiva, colocarse a la misma altura que los otros. Hecho que se facilita a través de distanciarse de uno mismo para ser capaz de verse desde fuera y ejercer un juicio crítico sobre nosotros y los otros, procesos que nos ayudan a dibujar cómo son los "procesos de transculturación". De ahí que Todorov afirme que "el progreso cultural consiste en el ejercicio de la transvaloración", de forma que la "civilización universal" opera por adicción sin eliminar las diferencias, y no opera por "sustracción, en la que cada (civilización particular) sólo aporta lo que las demás ya tienen" (Todorov, 1998: 23-27), creando un "fondo común cultural" que va conservando únicamente lo que conviene a todos.

H. Rheingold también apunta de manera similar la existencia del "fondo común" como clave fundamental para el desarrollo de las civilizaciones, desde el punto de vista de la comunicación: "Cada vez que un medio de comunicación reduce el coste de la resolución de los dilemas de la acción colectiva, mayor es el número de personas que pueden crear un fondo común de recursos públicos. Y "más personas creando recursos de forma nueva" es la historia de la civilización" (2004: 5)

En definitiva, la civilización universal va creando un "fondo común civilizatorio" desarrollado a partir de los procesos de conversión de valores o procesos transvalorativos que se reflejan desde la introducción o penetración de sistemas de valores, aptitudes, desde unas civilizaciones a otras, siendo este uno y no el único de los fundamentales procesos que se desarrollan en el nivel transcivilizatorio.

M. Castells (2009) en sus estudios recientes pone sobre el tapete está importante cuestión, que no es nueva, y en la que, como acabamos de exponer, existe un consenso que compartimos puesto que se puede verificar históricamente. Castells, contrariamente, nos indica como hipótesis la existencia de una "cultura común" que permite la comunicación entre diferentes culturas sobre la base no necesariamente de valores compartidos, sino de compartir el valor de la comunicación.

Esta cultura presentaría como tendencia principal la diversidad histórica y cultural, fragmentación más que convergencia. Si esto es así, entoncespodríamos deducir que las culturas y las comunicaciones corren sendas opuestas, aspecto sin evidencia histórica. Desde los estudios lingüísticos de Edward Sapir (1931) se lleva confirmando la hipótesis de que la historia de la civilización es la historia del incremento del radio de comunicación. La aparición de las nuevas tecnologías ha tenido como resultado evolutivola "convergencia comunicativa" tal y como apuntan la mayoría de los expertos en comunicación y que compartimos. Mientras que, por otro lado, la "cultura común" o, en nuestras palabras, "civilización universal colectiva" tendería hacía la divergencia cultural. Este planteamiento sería incompleto puesto que solamente aprecia uno de los procesos en los que opera: el conflicto de valores y además faltaría indicar la existencia del "fondo común cultural y/o civilizatorio".

En cualquier caso, hasta el momento, los estudios afirman que las culturas y comunicaciones siguen el mismo curso histórico y que desde el punto de vista tecnológico se tiende a la convergencia que ofrece nuevas formas de acción colectiva.

Por otro lado, Martín Barbero, Néstor García Canclini (2009; 140-146) y Carlos Scolary (2009; 946-47), entre otros, nos permiten destacar claves no solamente sobre las culturas sino también sobre las ciberculturas. Siguiendo a Martín Barbero (2009; 154) estamos ante un "nuevo ecosistema comunicativo" :donde la experiencia audiovisual sitúa la constitución de una visibilidad culturalformada por la lucha contra el poder exclusivo de lo impreso que sobre curso de un siglo y medio hasuspendido a reconocer el enriquecimiento de la oralidad y visualidad cultural. La experiencia audiovisual cultural nos sitúa hacia la construcción de nuevas modalidades de comunidad (artística, científica y cultural) y una nueva esfera pública.

3. CIBERTRANSCULTURACIÓN: PARTE DEL NUEVO ECOSISTEMA COMUNICATIVO

Si bien la transculturación como fenómeno social ha podido ser cuestionada en el pasado por algunos círculos académicos debido a la lentitud de su desarrollo y a la dificultad de visualización de sus resultados, lo cual ha impedido hacer de una forma sistemática un estudio exhaustivo, actualmente sin la menor duda, es una realidad social que presenta una evolución y dinámica sin precedentes favorecedora por las nuevas tecnologías de la comunicación. Tales son los cambios que están produciendo sobre las culturas y las ciberculturas que integran el espacio y el ciberespacio que podríamos empezar a hablar de un nuevo fenómeno que denominamos "cibertransculturación" y que formaría parte de este "nuevo ecosistema comunicativo".

Los procesos de transculturación se manifiestan principalmente como consecuencia de las diferentes interacciones que se producen entre comunidades culturales en diferentes niveles, marcados generalmente por órdenes jerárquicos y asimétricos. En el caso de los procesos de cibertransculturación las conexiones e interrelaciones se suelen dar fundamentalmente en niveles de igualdad y asimetría al producirse en las redes de redes.

Las redes ciberculturales, organizaciones con mínimas estructuras, que nacen en y para Internet, son los actores que participan en la construcción de los procesos de cibertransculturación. Estas redes son, al igual que otro tipo de creaciones "sociales" que se han desarrollado a lo largo de la historia humana, formas de agrupación de individuos, que se diferencian de las creaciones técnicas por ser descubrimientos no científicos. Podemos considerarlas nuevas formas de relación entre las personas a partir de agrupaciones que se han creado desde el nacimiento de la internet. Para evitar el problema de adjudicar o no identidad a los emisores y receptores de los flujos culturales es importante hacer una distinción entre "flujo" y "red". El primero se refiere a la dinámica que moviliza a los artefactos físicos, personas, símbolos, signos e información en el espacio y el tiempo. La "red" constituye el conjunto de interacciones regularizadas o que siguen una pauta entre agentes independientes, centros de actividad o ubicaciones del poder".

Al igual que no podemos hablar de la existencia de redes transculturales (Held, et al, 1999), al menos de una forma sistematizada, en el mundo prealfabeto, y que su surgimiento vino de la mano de la aparición de la escritura, actualmente es posible detectar estas nuevas redes cibertransculturales aparecidas con el surgimiento del ciberespacio.

Los procesos de cibertransculturación se desarrollan a través de nuevos medios de comunicaciones establecidas en comunidades virtuales, redes sociales y la blogosfera, es decir, en la web 2.0., creando un sistema de comunicación que tiende a ser integrado y está compuesto por las siguientes características: Permite la posibilidad de relacionar comunidades culturales con una base cultural común a través de la comprensión de las informaciones codificadas y descodificadas en mensajes. Las fronteras lingüísticas actualmente se deshacen a través del uso de traductores. La circulación de la información es desigual pero también igualitaria al permitir las comunicaciones horizontales entre las redes. La dirección del flujo no es solamente de arriba abajo, como sucede en los medios de comunicación tradicionales, sino multidireccional.

Las nuevas formas de comunicación son la expresión de los distintos grupos culturales que forma el ciberespacio, bien de elites como de masas.Sin embargo, la comprensión entre ellos, aspecto que está condicionado a la historia común, no está garantizada, puesto que la mayoría de las veces no configuran relaciones sino simplemente interacciones culturales e intercambios sincrónicos y sin permanencia en el tiempo. Esto último tendería a caracterizar a los procesos de cibertransculturación pero no a los de transculturación.

CONCLUSIÓN

A pesar de que tanto la civilización offline como online se puedan regir por mecanismos que difieren en las variables del espacio y el tiempo, material frente al virtual-digital, social frente al ahistórico-simultáneo, ambas se encuentran entrelazadas y una viene a ser expresión de la otra. La "civilización de la mente" que se crea en el ciberespacio es reflejo y extensión de la civilización colectiva que se desarrolla fuera de la red. Los principios por los que se rige la civilización digital, que implican dar un paso más al avance del desarrollo de las culturas y ciberculturas, son, por un lado, la capacidad de crear conocimiento compartido elaborado desde la participación igualitaria y no jerárquica de los ciudadanos.

Por otro lado,loscanales horizontales de comunicación permiten ampliar el sentido tradicional de los flujos de información, limitado por el avance en la creación de nuevos los soportes. Anteriormente, antes del nacimiento de internet, la dirección iba de uno-a-uno ("one to many"), actualmente es de muchos-a-muchos ("many to many"). Esto permite brincan el control político o económico de la comunicación y abrir nuevas avenidas hacía procesos autónomos de movilización política y social no basados en la política formal y no dependientes del marco de los medios tradicionales. También este carácter de horizontalidad permite que se potencie la universalización de los procesos de democratización que empujan a la creación de fenómenos como el de cibertransculturación a partir de conexiones e interrelaciones, que se suelen dar fundamentalmente en niveles de igualdad y asimetría al producirse en las redes de redes. Para una futura línea de investigación cabe estudiar cómo afectan los procesos de transvaloración que rigen la civilización colectiva offline sobre la civilización digital, así como explorar cómo opera éste último tipo de civilización sobre el fondo común civilizatorio offline.

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