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Anclajes

versión On-line ISSN 1851-4669

Anclajes vol.12  Santa Rosa jul./dic. 2008

 

RESEÑAS

Rómulo Gallegos. Imaginario de nación
Mónica Marinone
Mérida, El otro el mismo, 2006, 205 páginas.

La figura de Rómulo Gallegos ocupa un lugar insoslayable en el imaginario continental. Entre el halago y el rechazo, todavía hoy suscita discusiones en los núcleos intelectuales, a pesar de que la crítica especializada parece haberle restado interés en los últimos años. El presente libro de Mónica Marinone, Rómulo Gallegos. Imaginario de nación, constituye, en este marco, una provocadora excepción. Con el rigor propio de un trabajo cuya idea inicial formó parte de una Tesis de Doctorado, la autora aborda con solvencia y profundidad la obra de Gallegos desde la premisa de la escritura como práctica productora de significación que contribuye a establecer cierta morfología de lo nacional. Esta escritura oscila entre la producción de performatividad social, en términos de búsqueda de eficacia, reconocimiento y aceptación pública, y la construcción de una imagen filiativa que entronca e intenta suturar discontinuidades y divergencias entre el proyecto letrado del siglo diecinueve, en especial el de Simón Bolívar, y el programa escriturario y narrativo de Gallegos.
En el primer capítulo, se estudia la novela Reinaldo Solar, de 1920, en relación con los tempranos artículos del autor en la revista La Alborada, órgano de un grupo de jóvenes críticos de la sociedad venezolana de la época. Se advierte el vaivén entre la percepción admirativa y al mismo tiempo temerosa de los vicios de la modernización urbana, un tópico de la literatura latinoamericana de entresiglos, que, en este caso, logra desdibujar los bordes netos entre ciudad e interior a partir del personaje de Reinaldo Solar, traductor y vector que facilita el desplazamiento entre uno y otro espacio, rasgos que prefiguran personajes mediadores de la narrativa posterior de Gallegos.
El segundo capítulo actualiza los ecos de las articulaciones todavía productivas entre Doña Bárbara, de 1929, y Facundo de Domingo F. Sarmiento. Ambos textos obedecen a un impulso reformador que busca esbozar modelos racionales tendientes al progreso de naciones todavía incipientes y postulan a la vez un peculiar lenguaje estético. Marinone lo llama, con acierto, eros pedagógico y es ésta pasión común la que justifica la relectura de las numerosas huellas intertextuales e interdiscursivas sobre la civilización y la barbarie.
El tercer capítulo, sobre Pobre negro (1937), estudia una de las configuraciones de la otredad, la de los esclavos y sus descendientes, a partir del significativo viaje del personajeprotagonista, quien se desplaza, cual imagen del autor, hacia los bordes en búsqueda de los otros, como "mediador simbólico" entre distintos territorios, saberes y escrituras. En esta estrategia, Marinone advierte una alternativa superadora del criollismo tradicional ya que el negro aparece como suplemento del orden dominante y como parte imprescindible de un futuro modelo de nación.
El cuarto capítulo está dedicado a Canaima, en cuanto novela que obligaría a leer de modo diferente todo el proyecto narrativo galleguiano, en la medida en que pone en cuestión los límites del conocimiento fundado en la racionalidad moderna. La novela plantea la imposibilidad de la comunicación meramente lingüística y reinscribe la pregunta por la representación de la diferencia. Gallegos quiebra, según Marinone, "la apuesta al modelo edificante hegemónico (textual-social)", lo cuestiona discutiendo algunos centros modelizadores como el lenguaje, las instituciones y las costumbres, para postular formas de ruptura como búsquedas de la diferencia. Desplaza el lugar de la enunciación a una zona fronteriza, de borde, como era hasta entonces la selva y desde allí configura un nuevo centro, fundante de otro orden.
En síntesis, el estudio de Marinone realiza un importante contribución a la relectura de un autor que alcanzó la esquiva categoría de clásico latinoamericano. A partir de la evidencia de su operatividad cultural y efecto movilizador durante más de medio siglo, la autora analiza con lucidez el proyecto de escritura de Gallegos en relación con sus prácticas intelectuales, políticas y estéticas en campos que bregan, desde hace décadas, por su autonomía y modernización.

Graciela N. Salto
Universidad Nacional de La Pampa - CONICET