SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.15 número2El hacer argumentativo: Pedagogía y teoría de la argumentación. Entrevista a Christian PlantinMapa de una pasión caribeña: Lecturas sobre Edgardo Rodríguez Juliá índice de autoresíndice de assuntospesquisa de artigos
Home Pagelista alfabética de periódicos  

Serviços Personalizados

Artigo

Indicadores

  • Não possue artigos citadosCitado por SciELO

Links relacionados

  • Em processo de indexaçãoCitado por Google
  • Não possue artigos similaresSimilares em SciELO
  • Em processo de indexaçãoSimilares em Google

Bookmark


Anclajes

versão On-line ISSN 1851-4669

Anclajes vol.15 no.2 Santa Rosa jul./nov. 2011

 

RESEÑAS

Viaje y relato en Latinoamérica
Marinone, Mónica y Gabriela Tineo (coords.)
Buenos Aires: Katatay, 2010, 338 páginas

 

Latinoamérica: viaje y relato. Tres conceptos que en mayor o menor medida remiten a un mundo de significaciones dispares y, a la vez, convergentes son la excusa apenas necesaria para reunir una serie de trabajos que desde distintas perspectivas asumen el desplazamiento como problemática de reflexión. Tres conceptos que se inician en un viaje y un relato de origen y que, como el origen, son retomados por Mónica Marinone y Gabriela Tineo para dar lugar a este volumen que se inicia así, sin más ni menos, con un epígrafe de Michel de Certeau sobre el viaje de Américo Vespucio. De este modo, Tineo y Marinone coordinan la construcción del libro con el propósito de continuar una discusión —que también es un desplazamiento de tiempo, espacio, y género de escritura— iniciada durante un seminario de posgrado que tuvo lugar en Mar del Plata y que tuvo como uno de sus ejes fundamentales el análisis de vínculos entre viaje y relato en América Latina.
En tal caso, Tineo y Marinone parten de reconocer un empleo ampliado —"dilatado", afirman las autoras— de la noción del viaje que se propone atender  la "multiplicidad de experiencias que se activan a partir del traslado —material, imaginario, lingüístico, escriturario, simbólico— de un sitio a otro" (14) en un también dilatado período histórico- cultural que abarca desde las primeras imágenes de América a la globalización contemporánea. Por su parte, escritura y lectura se ligan estrechamente a esta noción en tanto la entienden como su metáfora, no sólo por la acción de "transitar" que implican ambas prácticas, sino también porque a través de ellas ponen en juego el mecanismo del deseo: en relación con la escritura, de significar; en relación con la lectura, de apresar una significación que es siempre elusiva: "Si el viaje [...] es la 'razón de ser' de América, la escritura producida por los lectores que la tradujeron en objeto de deseo, que la han 'querido decir' y aún siguen haciendo [...] comparte dicha condición. Equívoco, balbuceo, desfase, discontinuidad, espesor, traslación, traducción... son marcas y gestos atribuidos a este objeto o 'espacio cultural' en construcción continua" (19).
Por su parte, en el último apartado del libro se incluye el artículo "El viaje, de la práctica al género" en el que Beatriz Colombi, especialista con una trayectoria de reconocida importancia en el tema, afirma que, si bien el relato de viaje presenta una enorme heterogeneidad que dificulta la caracterización formal, es posible encontrar ciertas constantes a partir de las cuales constituye una formación discursiva que "atraviesa umbrales correspondientes a los cambios epistemológicos acaecidos en su historia en tanto género" (291). Pero es, también, un género discursivo que, según sus productores sean letrados y su circulación y lectura responda a un horizonte artístico y estético, puede ser considerado como género literario. En tal sentido, la propuesta de Colombi consiste en ahondar en las características particulares de este relato con el fin de señalar aquellas persistencias que hacen de este género una escritura con vigencia renovada. Compartiendo este espacio escriturario con el artículo de Colombi, el ensayo "De la naturaleza del viaje" de Víctor Bravo es una puesta en consideración del tema del viaje concebido como una condición inherente a la vida humana. En este sentido, Bravo propone un recorrido en el que recupera ciertos hitos de la cultura occidental que se construyen en torno a esta idea de desplazamiento.
Entre el primer abordaje amplio propuesto en la introducción y los planteos de Colombi y Bravo que bien pueden leerse como marcos de la problemática planteada, una serie de artículos constituyen verdaderos ejemplos de análisis de relatos de viajes correspondientes a diferentes épocas y latitudes de Latinoamérica.
Así, en el primero de los apartados, José Alves de Freitas Neto identifica, en la narrativa lascasiana, las estrategias narrativas que, asumiendo la noción de lo trágico de Aristóteles en la configuración de la memoria sobre la destrucción del indígena en América, asegura, en su opinión, el éxito de los textos de Las Casas traducido en las reediciones y las investigaciones que se han realizado en torno a su obra. Mónica Marinone, por su parte, analiza algunos artículos periodísticos de Alejo Carpentier mediante los cuales entabla puntos de contacto entre el autor latinoamericano y la obra de Julio Verne.
El segundo apartado incluye trabajos de Julio Ramos, Miriam Gárate y Gabriela Tineo. En el primero de los artículos, Ramos se pregunta sobre las condiciones que hacen posible la entrada del que viaja del sur al norte, desde el abordaje de un fresco de Diego Rivera donado a la Universidad de California, en Berkeley, a comienzos de los años 40.  En "El viaje de ida y vuelta al mundo de las sombras. En torno a algunos textos de Carlos Noriega Hope" Gárate indaga sobre las relaciones entre los apuntes del reportero y el autor de narrativas de tema cinematográfico. Finalmente, Tineo examina un conjunto de fotos y pasajes de crónicas a partir de las cuales analiza un recorte de escenas de la vida cotidiana por el que se puede leer un Puerto Rico oprimido entre carencias y excesos.
El tercer apartado incluye los trabajos de Malena Rodríguez Castro, Víctor Connena y Hernán Morales. Los primeros concentran sus esfuerzos en dos denominadores comunes: el exilio y Puerto Rico aunque lo hacen a partir de obras diferentes. Mientras Rodríguez Castro indaga en la obra de José Luis González concluyendo que "Para González el afuera fue la posibilidad misma de saberse adentro y de trasladar la casa de su escritura al terreno siempre elástico de la ficción" (177), Connena aborda la novela El camino de Yyaloide (1997) de Edgardo Rodríguez Juliá —particularmente el segundo capítulo— a partir de la cual, y teniendo en cuenta el análisis de categorías como la estructura, el sistema de enunciación, etc., concluye que la escritura, en este caso, se constituye en instrumento de una rebelión que no es a nivel de las armas sino del discurso. Morales, en cambio, aborda la escritura de Pedro Lemebel en Tengo Miedo Torero (2002) para afirmar que en ella se esconde una clave de lectura de un proyecto de escritura que no es más que la figuración de un desplazamiento.
En el apartado cuarto aparecen los ensayos de Néstor Cremonte, Rosalía Baltar y Carola Hermida analizando tres objetos diferentes entre sí. En primer lugar, Cremonte aborda la escritura que realiza el Coronel Don Pedro Andrés García durante la expedición a las Salinas Grandes. Allí, García entrama los registros de la memoria y el diario para presentar, en la primera, un proyecto político y económico que reafirma la verosimilitud del segundo. Baltar, por su parte, analiza la correspondencia de Carlo Zucchi, de entre los años 1827-1849, con el fin de identificar algunas representaciones del viaje y de América. Carola Hermida, finalmente, explica el modo en que Ricardo Rojas en su La Restauración Nacionalista. Informe sobre educación (1909) diagramó un proyecto pedagógico para el país.
Por último, una mención que no fue dejada para el final por desorden explicativo, ya que en el libro aparece en primera instancia,  sino porque constituye una de las joyas —tal vez "la joya"— del presente volumen. En "La guagua aérea", Luis Rafael Sánchez ficcionaliza, en una prosa tan admirable como difícil de definir, este cotidiano desplazamiento entre Puerto Rico y New York que se metaforiza no sólo en la lengua de quienes transitan el avión sino en la propia lengua de la escritura de este puertorriqueño que forma parte de todos los otros "Puertorriqueños del corazón estrujado por las interrogaciones que suscitan los adverbios de allá y acá" (39).

Sonia Alejandra Bertón
Universidad Nacional de La Pampa