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Anclajes

versão On-line ISSN 1851-4669

Anclajes vol.16 no.1 Santa Rosa jan./jun. 2012

 

RESEÑAS

Tineo, Gabriela. En nuestra quimera ardiente y querida. Refundar la puertorriqueñidad en Luis Rafael Sánchez. La Plata, Editorial de la Universidad Nacional de la Plata (Edulp), 2010, 272 páginas.

 

La publicación en el país de literatura de escritores caribeños es siempre un hecho auspicioso, y con mayor razón es destacable la publicación de este riguroso estudio académico de Gabriela Tineo (investigadora y profesora de la UNDMP) sobre la narrativa de Luis Rafael Sánchez, uno de los escritores más significativos del Caribe. Si bien se trata de un prolífico autor teatral, así como un cronista devorador de los pulsos de su tiempo, fue su narrativa lo que más ha llegado de su producción a los campos académicos del sur del continente.
En 1976, Ediciones de la Flor le publicaba a Sánchez en Buenos Aires La guaracha del macho Camacho, dándole entrada y difusión al compás del flujo irresistible de la narrativa latinoamericana de esos años, al tiempo que nos abría la mirada a una producción nacional muy poco visible desde el cono sur.
Desde ese entonces hasta ahora, el campo académico argentino ha tenido oportunidad de incorporar la escritura de Sánchez, y de otros escritores puertorriqueños, tanto en programas docentes como en investigación. En esa tarea, así como hay que agradecer aquella apuesta editorial, es imposible obviar otras apuestas igualmente importantes, me refiero a las que se hicieron desde cátedras o posgrados de literatura latinoamericana, en las que nombres como Jitrik o Zanetti abrieron, para el ámbito argentino de la crítica literaria, tradicionalmente auto centrado, un espacio generoso para la producción de la literatura puertorriqueña, algo que también fue abonado por la calidad crítica de profesores visitantes generosos como Arcadio Díaz Quiñones, Julio Ramos o Juan Gelpí. Y si bien hubo en el trayecto de la recepción académica diversos acercamientos puntuales a autores u obras, no fuimos muchos los primeros deudores de aquellos gestos de arrojo que elegimos esa zona como objeto de investigación, casi a contrapelo de tendencias críticas que relegaban estudios centrados en una producción nacional, con excepción de los siempre bien vistos sobre nuestra literatura patria1.
Por eso es de agradecer este detallado estudio que realiza Gabriela Tineo de la obra narrativa de Luis Rafael Sánchez; estudio que formó parte de su tesis de doctorado y que seguramente debió enfrentar dos desafíos que, sin ser excepción, demandaban una estrategia de investigación afinada: uno, el de trabajar sobre una producción no sólo canonizada internacionalmente sino también muy transitada por la crítica académica; el otro, el de que, aún dada la situación descripta precedentemente, su propuesta de análisis de la obra narrativa de Sánchez, como refundadora, desde ejes rupturistas, de una conciencia identitaria conceptualizada en la puertorriqueñidad, exigía una reposición contextual. Algo que suele suceder con temas de literaturas caribeñas poco leídas en nuestros ámbitos (con excepciones de la más conocida cubana) en que textos y críticas de esos textos demandan a menudo esa reposición.
En este caso más complejo, la autora se hace cargo de esa necesidad y dedica esa primera zona del texto, "Umbrales. La condición  puertorriqueña", a ubicar la lectura crítica en el proceso de formación de una identidad nacional cuya consolidación se daría en el cruce entre un estatus político de orden neocolonial con prácticas culturales de fuerte resistencia (la pintura, la danza, las modulaciones boricuas del español, los sistemas de creencias, la música o la literatura). No se trata de una mera descripción de orden histórico, sino que al hacerlo desde tres movimientos: la reposición de escenarios sociales, políticos y económicos, la indagación respecto de los cambios en esos escenarios y la recuperación de aquellos textos medulares de la ensayística nacional, entramados a su vez con diversas perspectivas y reflexiones de orden teórico, Tineo va desplegando la conformación de los vínculos entre cultura y estado en Puerto Rico a partir de la invasión norteamericana de 1898.
De esta manera, ese "Umbral" es el paso necesario para acceder a la segunda parte del texto "Escenas", con la propuesta de leer la narrativa de Luis Rafael Sánchez "como signos que se inscriben y funcionan en una trama vinculante mayor" (Tineo 20). Esa perspectiva enriquece el análisis al bucear en una escritura peculiar como la de Sánchez, y desde sus cuentos iniciales, para hilvanar tanto continuidades como líneas de ruptura en los posteriores libros: En cuerpo de camisa, La guaracha del macho Camacho y La importancia de llamarse Daniel Santos.
Todo ello determinará también su elección de orden u organización textual en relación con el seguimiento de la gradación de los gestos desestabilizadores de esa narrativa, fundantes de esa nueva puertorriqueñidad. Seguimiento que arma un recorrido, no en sentido "genético", en busca del antexto de un texto definitivo, sino de entramado temporal que se inscribe permanentemente en las marcas e incrustaciones escriturarias provenientes de las condiciones del campo cultural de cada momento que dialogan, implícita o expresamente, con los escenarios y reflexiones presentes en la primera parte del texto.
En relación con las primeras narraciones de Luis Rafael Sánchez, Tineo nos acerca su lectura no sólo de aquellos cuentos tempranos aparecidos en revistas o periódicos sino que visibiliza para la crítica un texto que ha sido muy poco atendido como En cuerpo de camisa (1966), y que ha quedado casi oculto detrás de la repercusión de La guaracha... pero que, coincido con la autora, es fundamental como pulso de transición entre los modos de escribir que demandaba el canon vigente y gestos revulsivos que venían exigiendo un espacio literario.
En esa línea del análisis, es de remarcar que la exploración de aquellas zonas fundantes que Tineo propone habilita una interpretación teórico, literaria y contextual de los relatos, siempre engarzada en la escritura a partir del detenimiento en aquellos procedimientos retóricos que viabilizan la interpretación. Una reflexión respecto de En cuerpo de camisa abona en ese sentido y se extiende al resto de la narrativa estudiada: el seguimiento de elisiones verbales, alteraciones de lógicas gramaticales, impertinencias semánticas, repeticiones, aliteraciones, funciones del narrador y perspectivas narrativas -entre otros procedimientos a través de los cuales la oralidad y la dimensión corporal adquieren una gran significación-, apoyarían la lectura de que la propuesta eje de la narrativa de Luis Rafael Sánchez es la condición misma de los sujetos, cuya materialidad se hace presente en cuerpo y oralidad popular.
Por otra parte, a medida en que la mirada de investigación interroga y se interroga, desarrolla ensayos de respuestas y fundamenta su argumentación, va dialogando con el recorrido que la crítica ha hecho sobre la narrativa de Sánchez, observando en qué aspectos de detuvo con más insistencia y qué zonas quedaron sin explorar o fueron atendidas de soslayo (Tineo 49).
En ese sentido, y ya ahora en relación con La guaracha del macho Camacho, seguramente la más atendida críticamente de las obras del puertorriqueño, Tineo aporta su distancia respecto de la generalizada interpretación crítica del tapón de la autopista como metáfora de la parálisis política nacional (estimulada, como afirma, por declaraciones del propio autor). Propone entonces una interpretación menos pesimista (leerlo más allá de su sentido de parálisis), pero no menos ligera, ya que su gesto crítico se ubica en la metáfora de la detención y la resignifica en tanto estado de reposo que segrega movilidad y descentramiento, es decir, como zona más compleja y contradictoria; un estado de reposo necesario para mostrar esa complejidad y esa contradicción (Tineo 122).
 Resignificaciones y conceptualizaciones críticas que, articuladas con las que Tineo desarrolla también respecto de La importancia de llamarse Daniel Santos como texto descompresor de frontera (diseminador e incluyente de la cultura puertorriqueña en el campo histórico y cultural latinoamericano), convergen para destacar la narrativa de Luis Rafael Sánchez como refundación de esa identidad nacional.  Asimismo, y ya desde mi perspectiva, convergen para calibrar cuán productiva fue y viene siendo, en el campo literario puertorriqueño de fin y comienzos de siglo, esa potencia de disrupción narrativa; subyacente a estados de reposo y descompresión fronteriza señalados por Tineo, va nutriendo expresas filiaciones en su obra de nuevos narradores de calidad literaria, aun de espaldas a reivindicaciones identitarias.
                             

Notas

1 En ese sentido, señalo específicamente la tarea de la Dra. Carolina Sancholuz, de UNLP, quien ha publicado también parte de sus investigaciones de doctorado en Mapa de una pasión caribeña. Lecturas sobre Eduardo Rodríguez Juliá (Buenos Aires, Editorial Dunken, 2010),  además de mi tesis sobre el campo cultural puertorriqueño de los años noventa, Canibalizar la biblioteca. Debates del campo literario y cultural puertorriqueño (1990-2005), (Ed. Callejón, en prensa).

Elsa Noya
Instituto de Literatura Hispanoamericana
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad de Buenos Aires