SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.12 número1Repensando el siglo XIX desde América Latina y Francia: Homenaje al filósofo Arturo Andrés RoigPostcolonialidad y nación índice de autoresíndice de assuntospesquisa de artigos
Home Pagelista alfabética de periódicos  

Serviços Personalizados

Artigo

Indicadores

  • Não possue artigos citadosCitado por SciELO

Links relacionados

  • Em processo de indexaçãoCitado por Google
  • Não possue artigos similaresSimilares em SciELO
  • Em processo de indexaçãoSimilares em Google

Bookmark


Estudios de filosofía práctica e historia de las ideas

versão On-line ISSN 1851-9490

Estud. filos. práct. hist. ideas vol.12 no.1 Mendoza jun. 2010

 

COMENTARIOS DE LIBROS

Adriana María Arpini y Clara Alicia Jalif de Bertranou (Directoras)
Diversidad e  Integración en nuestra América,
volumen I: Independencia, Estados nacionales e integración continental (1804-1880).
Buenos Aires, Biblos, 2010. (351 p.). ISBN978-959-786-795-8

Alejandra Gabriele*
Facultad de Ciencias Económicas, Universidad Nacional de Cuyo

Diversidad e integración en Nuestra América es el título de una serie de tres volúmenes en los que se materializan las investigaciones, trabajos y experienciasrealizados durante más de tres años en el marco del Proyecto de Investigación Plurianual (PIP 5791) del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Este proyecto se propuso revisar con espíritu crítico los desarrollos que han tenido las cuestiones de la integración y la diversidad en la historia de las ideas latinoamericanas a través del análisis de una cuidadosa selección de los pensadores y pensadoras considerados relevantes en América Latina, con la firme intención de producir materiales de transferencia, no sólo para el ámbito académico, sino también para la sociedad en general a través de los diversos espacios de educación formales e informales.

La serie Diversidad e integración en Nuestra América está integrada y articulada de acuerdo con los siguientes temas: Independencia, Estados nacionales e integración continental (1804-1880) (volumen I), Entre la modernización y la liberación (1880-1960) (volumen II) y La construcción de la unidad latinoamericana (1960-2010) (volumen III). En el marco de este ambicioso proyecto, como integrante activo del mismo, me gustaría centrarme en los supuestos teóricos y prácticos que hicieron posible este trabajo de investigación que hoy deviene en el primer volumen de Diversidad e integración en nuestra América. Independencia, estados nacionales e integración continental (1804-1880). Para comprender este trabajo de investigación, nos preguntarnos desde dónde, desde qué supuestos y qué anhelos se ha realizado.

En primer lugar, el marco teórico y metodológico en el que se desarrollan los trabajos publicados en este libro, es el de las Historia de las Ideas latinoamericanas, disciplina que se ha ocupado de hacer visibles, objetos de estudio que resultan invisibles a ciertos saberes académicos. Las palabras de Arturo Roig en Historia de las ideas, teoría del discurso y pensamiento latinoamericano (1993)sobre el objeto de esta disciplina son elocuentes:

La justificación de su objeto, muy distinto del de la historia de la filosofía, se hace necesaria frente a filósofos academicistas que tan sólo estiman dignos de su consideración y estudio los "grandes textos" de los filósofos universalmente reconocidos como tales, y no los "pequeños discursos" de nuestros intelectuales o pensadores tan alejados de las altas esferas del pensamiento puro, como implicados en la marcha, no siempre apacible y con frecuencia dramática, del acontecer histórico de nuestros pueblos (Roig, A. 1993, 6).

La Historia de las ideas latinoamericanas dirige la mirada a la dimensión conflictiva y dinámica de la historia, desde una perspectiva filosófica que desde sus categorizaciones y valoraciones

permiten -sostiene Adriana Arpini- conocer, ordenar, clasificar, jerarquizar, interpretar, decidir, actuar sobre el mundo, sobre nosotros mismos y en relación con los demás. Permiten también tomar distancia respecto de lo dado, emerger del estado de naturalización al que induce la costumbre, realizar un análisis crítico e imaginar alternativas (Arpini, A. 2010,12-13).

Se trata de una mirada filosófica que asume la conflictividad que implica una tensión permanente entre subjetividad y objetividad. Para ello Adriana Arpini acude al término "dialéctica discontinua", propuesto por Arturo Roig, que supone un modo de preguntar identificado con cierto contexto sociohistórico y se manifiesta a través de "discursos que han sido para cada época diagnósticos, denuncia, proyecto y también, por cierto, compromiso" (Roig, citado por Arpini, A. 2010, 13).

Desde estos supuestos, los autores, Silvana Montaruli, Dante Ramaglia, Oscar Zalazar, Federica Scherbosky, Liliana Giorgis, Florencia Ferreira de Cassone, Arturo Roig, Marcos Olalla, y por supuesto Adriana Arpini y Clara Jalif de Bertranou, han rescatado el pensamiento de los hombres y mujeres de acción de Nuestra América del tiempo ideal y estático del bronce, a través de una cuidadosa selección de textos (que se adjuntan a continuación de cada estudio monográfico) y la realización de una lectura de los mismos que permite la emergencia de las luchas vivas del siglo XIX en la búsqueda incansable y tenaz por la integración y el reconocimiento.

Esta tarea de lectura, reinterpretación y análisis de las ideas de los pensadores y pensadoras del siglo XIX latinoamericano, es acompañada de una serie de "Propuestas para la incorporación del pensamiento latinoamericano en la escuela", realizada por Mariana Alvarado, Silvana Vignale, Paula Ripamonti y Cristina Rochetti. Se trata de prácticas de pensamiento que a través del encuentro del pasado en el presente "llaman a introducirnos a nosotros mismos en esa encrucijada, a poner en cuestión lo que sabemos, a transitar otras verdades, para salir transformados, no más sabios, ni con más conocimientos, sino participando de una historia que nos constituye y a la que vamos construyendo" (Alvarado y otros, 2010, 154). De esta manera, entrar en diálogo con los hombres y mujeres del siglo XIX, nos permite problematizar con Flora Tristán el lugar de la mujer en la sociedad, los derechos de los trabajadores, la esclavitud, la prostitución; recorrer el itinerario de una peregrinación hacia el reconocimiento y la libertad. Debatir con Bernardo Monteagudo en torno de las condiciones políticas y sociales que se presentan para avanzar hacia la integración y, del esfuerzo que implica la constitución de un pensamiento que intenta dar respuestas a la crisis de su época desde la propia valoración de sí. Repensar junto con Simón Bolívar las nociones de libertad, identidad e integración y la preocupación y lucha por entender y transformar la realidad de los pueblos americanos. Reconocer con José Martí la diversidad del hombre americano y la necesidad de autovaloración del sujeto latinoamericano, en relación con ideales como la libertad y la igualdad. También nos permite discutir con Andrés Bello las categorías de "revolución" y "libertad" y su vínculo con la tarea educativa. O revisar y confrontar las ideas acerca de la organización política y constitucional del país y la integración latinoamericana durante el siglo XIX a través de los textos de Juan Bautista Alberdi y José María Torres Caicedo. Revisar críticamente y comprender cuáles fueron las condiciones históricas de la formulación que Sarmiento realiza de las categorías de civilización y barbarie. Acceder a través de los textos de Eugenio María de Hostos a las luchas por la abolición de la esclavitud y por la independencia de las Antillas. Visualizar las posiciones teóricas que legitiman prácticas racistas a partir de la vindicación de la raza negra en el contexto haitiano y de la lucha contra los imperialismos que lleva adelante Joseph Anténor Firmin. Ente tantas otras posibilidades.

"Desde esta altura de los tiempos -reflexiona Clara Jaliff- nos es posible pensar y evaluar ese legado, no exento de contradicciones, que la historia del siglo XIX presenta. Ideas, pasiones, bondades, mezquindades, ambiciones, altruismos, esperanzas, proyectos... ¿son sólo cosas del ayer?" (Jaliff, C. A., 166). Justamente lo que ocurre con los trabajos presentados en este libro es que el pasado nos interpela, nos obliga a repensar nuestro presente. Porque la tarea aquí realizada procura vivenciar la huella que el pasado ha dejado en nosotros, permitiendo que nos conmueva, nos transforme.

Decía José Martí en unas notas que escribió preparando sus clases de filosofía para la Escuela Normal Central de Guatemala:

Puedo hacer dos libros: uno dando a entender que sé lo que han escrito los demás -placer a nadie útil, y no especial mío-.
Otro, estudiándome a mí por mí, placer original e independiente. Redención mía por mí, que gustaría a los que quieran redimirse.
Prescindo, pues, de cuanto sé, y entro en mi Ser.
¿Que qué somos? ¿Que qué éramos? ¿Que qué podemos ser? (Martí, Juicios, 360).

Este libro se posiciona en ese horizonte de inquietudes que plantea Martí, que conduce a apropiarse del poder de la palabra para autorreconocerse y autoafirmarse, para redimirse, para liberarse. Se trata entonces, en palabras de Adriana Arpini,  de recoger "el pasado en el presente como experiencia auténtica del pensar [...] que trastorna las certezas más superficiales y también las más profundas, e inaugura posibilidades de transformación, de creación, colocándonos ante el abismo de la novedad" (Arpini, A. 2010, 14).

La autora

*Alejandra Gabriele es Profesora de Filosofía por la facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, Magister en Metodología de la Investigación Científica por la Universidad Nacional de Lanús. Investigadora Libre del Instituto de Filosofía Argentina y Americana de la UNCuyo. Se desempeña como profesora de Epistemología y Metodología de la investigación a nivel de grado y posgrado.