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Prohistoria

versión On-line ISSN 1851-9504

Prohistoria vol.10  Rosario dic. 2006

 

RESEÑAS

DALLA CORTE, Gabriela Casa de América de Barcelona (1911-1947). Comillas, Cambó, Gili, Torres y mil empresarios en una agencia de información e influencia internacional, LID, Madrid, 2005, 373 pp. ISBN 84-88717-82-2.

 

Precedido por las palabras de Antoni Traveria Celda, Iago de Balanzó y Solà y Francesc Granell Trias, el libro de Gabriela Dalla Corte desarrolla en extenso el proceso histórico de fundación y desenvolvimiento de las actividades sociales, empresariales y comerciales de la Casa de América de Barcelona (CA) en la primera mitad del siglo XX. Los prologuistas coinciden en destacar este libro como un aporte a la recuperación de la memoria histórica de la labor de esta institución, y específicamente de las relaciones establecidas entre Cataluña y América Latina. Si se insiste en este punto, es porque aún siendo fundamental su impacto en el proceso de expansión corporativa Iberoamericana, la CA no había sido un referente suficientemente estudiado y analizado hasta ahora.
La CA fue fundada en 1911 por miembros de la burguesía española (mayormente catalana), encabezada por Francesc Cambó, Rafael Vehils y el Marqués de Comillas, con la finalidad de recuperar la presencia de Cataluña en América después de la pérdida de las últimas colonias españolas de Cuba, Filipinas y Puerto Rico a fines del siglo XIX. Es así que en el marco del estudio de las redes de relaciones sociales, la autora hace hincapié en el rol de la CA -entendida como una asociación internacional de comerciantes, empresarios e intelectuales de la burguesía catalana-española y latinoamericana- como promotora del desarrollo de esas mismas redes y sostenedora de una expansión comercial y empresarial que abarcó un ámbito geográfico que trascendió los límites iberoamericanos para insertarse también en Europa. Así, uno de los objetivos que se propone la autora -y que consigue gracias a la extraordinaria cantidad de aportaciones archivísticas y sistematizaciones de datos- es captar la originalidad de las experiencias asociativas barcelonesas. Según Dalla Corte, el asociacionismo transnacional barcelonés representado por la CA sostuvo un espacio de sociabilidad -entendido como parte de la "cultura corporativa"- y también creó una suerte de agencia de concentración y distribución de información iberoamericana mediante una profusa red de delegados de la CA que actuaban en diversos puntos del espacio latinoamericano, recopilando información que era luego reenviada a la casa central en Barcelona. De este modo, la autora propone que la CA permitió establecer densas redes empresariales con una forma novedosa para la España de la primera mitad del siglo XX, y permitió que se desarrollaran a través de ella prácticas de sociabilidad y de agregación social que incidieron diferencialmente en las prácticas políticas y empresariales.
Mediante el ejemplo del empresario Francesc Cambó, cofundador y director de la compañía de electricidad de capitales españoles con sede en Buenos Aires (CHADE) y de la historia de esta empresa, la autora enhebra este tejido en red que muestra los estrechos vínculos de la burguesía hispano-americana y el asociacionismo como eje organizador de ciertas políticas económicas. Cambó, Vehils y el resto de los empresarios estudiados son tomados por la autora como "referentes", es decir, como componentes de una red de relaciones más amplia que inciden en todos los ámbitos económicos.
Con la finalidad de llevar a cabo esta investigación, Dalla Corte declara haber sumado principios básicos de la historia social, de la historia de la empresa y de la cultura, para captar el momento particular en que la desestructuración de un orden estaba dando emergencia a uno nuevo, tanto en América como en España (pérdida de las últimas colonias en 1898, Tratado de París, guerras mundiales, Guerra Civil española) y en donde el papel de los Estados Unidos era cada vez más decisivo. En ese nuevo orden, los empresarios españoles, en gran medida catalanes, se esforzaron por mantener los vínculos con el área iberoamericana y la continuidad del flujo de inversiones, objetivo principal de la CA. Así, la historiadora destaca que fue la iniciativa privada la encargada de desarrollar las relaciones iberoamericanas, para lo cual se apoyó en la organización asociativa de la CA y en el mencionado sistema de documentación e información que posibilitó la red de delegados que la constituían. Las colecciones de este sistema de documentación e información -que se encuentran actualmente en proceso de catalogación bajo su dirección- y el periódico El Mercurio -cuyos editores promovieron la creación de la CA- constituyen las fuentes principales sobre las que está basado el trabajo.
Finalmente, Dalla Corte demuestra con su libro que las empresas de servicios públicos (como la CHADE, vinculada a través de la figura de Cambó a la CA de Barcelona) pueden ser entendidas como "espacios de circulación de redes sociales y de circuitos de poder económico" (p. 276). De este modo, según la historiadora, los grupos empresariales se basaron en las prácticas asociativas "para vertebrar sus intereses productivos con los mercantiles a través de corporaciones tales como las cámaras de comercio, en tanto organismos de defensa de los intereses empresariales, y la CA, en su calidad de agencia de información iberoamericana" (p. 279). Si hasta el momento, y para el caso argentino, el asociacionismo ha sido mayormente estudiado en relación con las asociaciones de inmigrantes llegados de Europa, la investigación de Dalla Corte abre nuevas y enriquecedoras posibilidades para el análisis de este tipo de relaciones sociales, ya que, además, demuestra cómo la iniciativa privada suplantó al Estado en el papel de gestor de relaciones comerciales entre España y América Latina en el contexto anterior a la llegada de los gobiernos de carácter populista y su papel estatizador fundamental. Los espacios simbólicos así generados, sustentados por redes sociales de burgueses iberoamericanos, son tierra fértil para nuevas investigaciones que focalicen en la dinámica de las relaciones estatales y privadas entre sí y con la sociedad civil como un todo, así como las estrategias empresariales pero también políticas y económicas que del estudio de estos espacios y dinámicas surgen a la luz.
La bibliografía que presenta el libro es actualizada y podrá servirle, así como el libro en su conjunto, a todos aquellos investigadores que basen sus estudios en la historia económica y empresarial de España y de América Latina. Pero sobre todo, son aquellos que desarrollen trabajos en el área de las redes sociales, el asociacionismo y el papel del Estado, quienes podrán disfrutar de una investigación contundente y novedosa, que lleva, en última instancia, a replantearnos acerca del papel de la mirada del historiador al momento de juzgar las fuentes con las que trabaja y de evaluar los marcos metodológicos que utilizar. Este libro -acreedor del premio LID- desvela metódicamente las dinámicas de un sector social para concretar sus intereses particulares en ámbitos regionales amplios, y acerca al lector a la teoría de las redes sociales, una interesante herramienta a la hora de encarar una investigación.

Por Lea Geler (Universitat de Barcelona)