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Prohistoria

versão On-line ISSN 1851-9504

Prohistoria vol.15  Rosario jan./jun. 2011

 

RESEÑAS

Rodríguez Pérez, Yolanda The Dutch Revolttrough. SpanishEyes. Selfand Other in historical and literary texts of the Golden Age Spain (c.1548-1673), Peter Lang, Bern, 2008, pp. 346. ISBN 978-3-03911-136-7.

 

El libro de Yolanda Rodríguez Pérez se ocupa de la imagen de los Países Bajos y de sus habitantes en el imaginario de los españoles entre mediados del siglo XVI hasta 1673. Esta investigación es innovadora ya que, incluso si la "revuelta" de las provincias del Norte duró unos 80 años, este tipo de estudio no ha recibido una justa valoración de parte de los historiadores. La investigación animada por la autora cubre este vacío analizando la imagen que los españoles se hacían de Holanda y de sus habitantes, pero también la imagen que los autores españoles daban en sus escritos de los propios españoles, ubicando una imagen de "sí mismos" como antitética de la imagen del "otro" holandés.
La estructura se organiza en seis capítulos, cada uno de los cuales se interesa por un periodo bien preciso de la historia que va de una antigüedad literaria generalizada -aunque concretamente del periodo anterior a 1568- hasta la imagen divergente de los holandeses después de la paz de 1648. El libro termina con una imagen de las Guerras de Flandes, de los holandeses y de un autorretrato de los españoles (particularmente de los soldados) que, hoy en día, puede encontrarse en alguna de las novelas históricas de Arturo Pérez-Reverte que han vuelto muy populares -sobre todo después de su adaptación cinematográfica- a hombres como el Capitán Alatriste y Tenorio.
Yolanda  Rodríguez Pérez estructura el tema según este esquema: primero emplaza la imagen de los holandeses tal y como fue retratada por los contemporáneos que visitaron los Países Bajos, servido en la armada española en guerra o escrito un libro sobre el tema. Luego, examina la imagen del otro, del enemigo, y cómo dicha imagen fue puesta en escena en la literatura española de la época. Al mismo tiempo, la autora realiza un autorretrato que los españoles hacen de ellos mismos en aquellos contextos. Este autorretrato de los españoles, analizado en un periodo extenso, refiere y remite a una clara conciencia de identidad nacional propia a los españoles de inicios de la primera modernidad, tal como podía ser descripta por autores como Sancho Cota o Vicente Álvarez. Los inicios de la guerra en los Países Bajos rebelados contra su soberano (Felipe II) no lograrían cambiar esta visión de la supremacía española: los soldados que combatían contra los rebeldes holandeses, que practicaban una religión diferente, devinieron perfectos Miles Christi.
En lo sucesivo, esta imagen de los españoles es constante: fieles que adoptan el típico sentido del honor del teatro español del Siglo de Oroen la cotidianidad de la guerra; imagen que se agranda más aún bajo la "propaganda" de Olivares durante las hostilidades sufridas desde 1621 y con la guerra con Francia en 1635.
El centro del estudio, sin embargo, lo ocupa la imagen de los habitantes de los Países Bajos; ciertas características permanecieron casi inmóviles durante todo el periodo: una muy fuerte predisposición a las bebidas alcohólicas, una capacidad innata para crear formas y medios de trabajo que ayudan a los trabajadores en sus tareas, el carácter frío pero al mismo tiempo laborioso de las mujeres nórdicas, son sus perfiles más salientes.
La autora subraya la diferencia de apreciación de los habitantes de los Países Bajos que puede encontrarse entre las descripciones de 1548 (cuando Felipe II viajaba por el país) y la imagen de los enemigos holandeses (habitantes de las provincias del norte en rebelión), heréticos y rebeldes en contraste con los flamencos (habitantes de las provincias del sur), católicos y fieles al rey de España. Una gran parte de la visión española de los holandeses no comporta ninguna novedad respecto de lo que ya conocemos, las características atribuidas a los de la región encuentran en las descripciones de geógrafos e historiadores de los siglos precedentes (hasta la antigüedad clásica) sus fuentes principales. No obstante, los defectos "naturales" son ampliados por la herejía y la revuelta. Los nobles de las Provincias Unidas y la figura de Guillermo de Orange son atacados frontalmente: estos hombres, impulsados por la sed de poder, bajo el pretexto de la herejía, instigan a una población ciega y crédula contra su legítimo soberano. La guerra es descrita en términos de una « guerra civil » a pesar de las profundas diferencias entre los bandos (españoles de un lado y fieles flamencos y rebeldes holandeses del otro).
Si durante la tregua (1609-1621) la imagen de los holandeses cede lugar a una autoenfatización del retrato de los españoles (no debe olvidarse que la tregua de 1609 fue vivida por los ibéricos como un signo de impotencia), no será sino hasta el reinicio de las hostilidades que el enemigo y su imagen negativa fueron mayoritariamente divulgados en los escritos y obras de teatro. Los holandeses fueron descritos entonces como heréticos rebeldes a Dios y a su señor temporal, sedientos de riqueza, arrogantes, obstinados. Frente a la presencia y guerra "global" de los holandeses contra las posiciones españolas en los Países Bajos como en América, los autores  volvieron contra los antiguos súbditos de España la máquina propagandística de la Leyenda Negra. A los holandeses les fue dado el rol de crueles y "bárbaros" explotadores de riquezas y de las poblaciones de los Indios, a lo que se agregará una imagen de herético predador de almas de nuevos pueblos.
Al contrario, estas imágenes o clichés hostiles, fueron parcialmente olvidados después de la paz de Muster (1648). No solamente las relaciones políticas entre España y las Provincias Unidas entraron en una nueva fase, sino gradualmente los "terribles" piratas holandeses fueron olvidados, dejando paso a una imagen teatral del holandés como herético, pero de cierto modo, un herético hispanizante.
El libro de Yolanda Rodríguez Pérez es un libro denso, ciertamente pionero en una investigación que por su amplitud en temática, período analizado y discursos históricos y literarios analizados, aborda cuestiones importantes y vastas. Otros podrán utilizar este bello estudio para encarar investigaciones más circunscritas, más enfocadas sobre el teatro o los documentos diplomáticos. Este libro ofrece un estudio sobre la auto-imagen de sí de los españoles de la época cautivante, interesante e inteligente.

Por Marco Penzi (EHESS)