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Prohistoria

versión On-line ISSN 1851-9504

Prohistoria vol.16  Rosario jul./dic. 2011

 

RESEÑAS

Podgorny, Irina Los viajes en Bolivia de la Comisión Científica Médico-Quirúrgica Italiana, Fundación Nova, Santa Cruz, Bolivia, 2011, 306 pp.

 

En este libro se presenta una selección de los documentos producidos por la autodenominada Comisión Científica Médico-Quirúrgica Italiana, a finales del siglo XIX, que tienen como objeto de estudio la región de Santa Cruz de la Sierra y el Lago Titicaca, en Bolivia. El libro está dividido en dos partes. Por un lado la presentación, escrita por Walter Higazy Rivero y el primer capítulo, un interesante estudio introductorio a cargo de Irina Podgorny. Los siguientes cuatro capítulos conforman, por otra parte, el apéndice documental. El capítulo II reproduce la "Relación del viaje de la Comisión Científico Médico-Quirúrgica Italiana. Por el norte del Gran Chaco y el sud de la provincia de Chiquitos (1875)". El tercer capítulo contiene el "Compendio de los trabajos ejecutados en este trayecto por la Comisión Médico Quirúrgica Italiana (1876)". El cuarto capítulo incluye el "Folletín publicado en La Reforma, Salta 1879", una serie de seis artículos donde se exponen las observaciones realizadas en el Lago Titicaca. En el quinto capítulo encontramos "La titulada Comisión Científico-Quirúrgica Italiana en polémica contra "La Empresa Nacional de Bolivia", una respuesta a las relaciones que aparecen en los capítulos II y III, escrita por Miguel Suarez Arana en 1876.
Guido Bennati (Pisa 1827 - Buenos Aires 1898) era el presidente de la Comisión Científica Médico-Quirúrgica Italiana. Se decía médico-cirujano y era en efecto parte de un conjunto de cirujanos y médicos que combinaban saberes curativos de distintas tradiciones y deambulaban por las plazas y mercados de Europa en la segunda mitad del siglo XIX. Circuló por las provincias de Francia e Italia durante las décadas de 1850 y 1860. Habiendo obtenido el título de comendador de la "Orden Imperial Asiática" de parte de Adelina Deldir, Princesa del Imperio del Gran Mogol, fue también juzgado en Lille por falso médico y venta de remedios secretos. Llegando al Plata en 1868, ya para 1870 lo encontramos, junto con su Comisión, actuando en las provincias de Cuyo. Luego de pasar por litoral argentino los hallamos a mediados de esa década en Paraguay. En 1875 llegaban a Santa Cruz, uniendo el río Paraguay con el oriente boliviano luego de atravesar el Gran Chaco y llanos de Mojos y Chiquitos, un territorio que por entonces estaba siendo disputado por el imperio brasileño, Bolivia y Paraguay. Esta Comisión, que consistía principalmente en un dispositivo para atraer pacientes a un gabinete médico-quirúrgico, fue transformando a sus integrantes en expertos en la geología y las antigüedades locales a medida que se desplazaba por territorio americano. En tal sentido el viaje a través del Chaco, como marca Podgorny, significó a Bennati su reconocimiento como naturalista y como médico tanto en Bolivia como en Argentina. Es interesante como la autora marca que estas fronteras que hoy dividen disciplinas y países no existían como tales en los años de actuación de Bennati y su Comisión, subrayando así su historicidad.
Cada vez que llegaba a un nuevo destino la Comisión desplegaba estrategias similares, ofreciendo sus servicios médicos y científicos a las sociedades de beneficencia y los gobiernos locales. En efecto, Bennati iría construyendo una nueva identidad. Al médico cirujano se agregaría el viajero naturalista, adoptando las formas de sociabilidad de este último y poniéndose al servicio del Estado en busca de sus favores y protección (p. 39). A su vez, también le acompañaban los conflictos con los clientes, las acusaciones por falsificación y práctica ilegal de la medicina y una superposición con situaciones relacionadas a revoluciones o levantamientos locales. A medida que la comisión se desplazaba en el terreno iba modificando sus objetivos y su composición. Los caminos recorridos por Bennati y sus colaboradores en esos años son cuidadosamente desandados por la autora quien no solamente brinda una descripción detallada sino también una aproximación original y bien fundamentada a las cuestiones historiográficas que allí se hacen aparentes.
En un contexto donde el viaje era un elemento constante, Bennati volvía a construir su personaje en cada destino, sin dejarse alcanzar por su propia sombra, como describe la autora (p. 28). Circulaba además por una multiplicidad de discursos difíciles de clasificar. En este sentido Podgorny lo caracteriza como un "instrumento de la hibridación de saberes", colaborando en el "desvanecimiento de las fronteras entre las diferentes terapéuticas utilizadas en los mundos de sus itinerarios."(p. 26). Este movimiento por distintos puntos del mapa y por distintos campos discursivos nos muestra los caminos por los que se movía la ciencia en el siglo XIX, el lado trasnacional e itinerante del conocimiento que, al decir de la autora, se construye en el mero acto de circulación. Por ello no exagera al considerar a este personaje como un "objeto privilegiado", que condensa la complejidad de las prácticas científicas del siglo XIX y que, si bien relegado de los discursos fundadores de la historiografía; al ser visto como un caso anómalo, curioso o anecdótico, hace evidente el lado colectivo e híbrido de la ciencia y de la producción de conocimiento, un tópico que se busca remarcar en este libro.
Para 1877, tras casi una década de actividad en suelo americano, encontramos a Bennati dando conferencias y presentando los resultados de sus exploraciones a Tiahuanaco y los hallazgos de momias y objetos extraños (p. 56), en La Paz. Allí fue donde la Comisión Científica Médico-Quirúrgica Italiana se separó definitivamente y sus integrantes se fueron dispersando por el continente. Bennati, quien había partido de Buenos Aires con la Comisión Científica Médico-Quirúrgica Italiana, volvería solo a esa ciudad, tras un breve paso por Salta. En Buenos Aires, Bennati instalaría, hacia principios de la década de 1880, el "Museo Científico Sudamericano". Continuó viviendo en esa ciudad hasta su muerte en 1898.
Las fuentes incluidas en este libro corresponden al período de ocho meses de actividad de la Comisión en la ciudad de Santa Cruz, por lo que esta publicación significa un primer intento de reunir el corpus de las obras producidas por Guido Bennati. En efecto, y para reconstruir los itinerarios recorridos fueron visitados y consultados distintos archivos y bibliotecas de América y Europa, lo que muestra el extenso trabajo de relevamiento y la sistematización de fuentes y bibliografía realizada en busca de Bennati. De especial interés entre los documentos a los que se hace referencia en este libro resulta "Historias de Fe", el diario inédito de la religiosa boliviana Feliciana Rodríguez, cuyo manuscrito aporta información justamente sobre la estadía de la Comisión en Santa Cruz.
La publicación de estos documentos, de poca visibilidad y escasa circulación más allá de los contextos locales en los que fueron producidos, junto con el estudio preliminar, resultan una valiosa contribución para la historia de la ciencia, la historia de la medicina y la historia de los museos y colecciones. En este sentido, la autora viene realizando distintas publicaciones sobre las actividades e itinerarios de Guido Bennati desde 20081 (el estudio introductorio de este libro fue escrito en setiembre de ese año), señalando que estos trabajos son parte de un proyecto mayor donde se condensarán los itinerarios americanos y europeos de Bennati, y que constituirá las bases para un libro en elaboración que se llamará "El secreto de la crema incásica. Los itinerarios europeos y americanos de Guido Bennati". Es de esperar que estos valiosos estudios no sigan despergidados por mucho más tiempo, del mismo modo en que terminaron los textos del comendador.

Por Alejandro Martínez UNLP - CONICET

Notas

1. PODGORNY, Irina "Momias que hablan. Ciencia, colección de cuerpos y experiencias con la vida y la muerte en la década de 1880", en Prismas. Revista de historia intelectual, núm. 12, 2008, pp. 49-65;         [ Links ] PODGORNY, Irina El sendero del tiempo y de las causas accidentales. Los espacios de la Prehistoria en la Argentina, 1850-1910, Prohistoria, Rosario, 2009; PODGORNY, Irina "La industria y laboriosidad de la República. Guido Bennati y las muestras de San Luis, Mendoza y La Rioja en la Exposición Nacional de Córdoba", en LLUCH, Andrea y DI LISCIA, María Silvia -compiladoras- Argentina en exposición. Ferias y exhibiciones durante los siglos XIX y XX, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid-Sevilla, 2009, pp. 21-59; PODGORNY, Irina "Coleccionistas de arena. La Comisión Médico-Quirúrgica Italiana en el Altiplano boliviano (1875-1877)", en Antípoda, núm. 11, 2010, pp. 165-188.