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Prohistoria

versión On-line ISSN 1851-9504

Prohistoria vol.17  Rosario ene./jun.. 2012

 

ARTÍCULOS

Voces y redes del periodismo peronista, 1955-1958

Laura Ehrlich

Universidad Nacional de Quilmes; CONICET
lauraehrlich@hotmail.com

 


Resumen

El artículo se propone traer a la luz un ámbito poco conocido de la "resistencia peronista": el del periodismo. Determinados aspectos materiales del tipo de emprendimiento que constituyeron los semanarios peronistas en circulación entre 1955 y 1958, reclaman una mejor dilucidación. La reconstrucción de los datos biográficos de los directores y directoras de estos periódicos, mostrará que estas figuras no eran recién llegadas al periodismo peronista. Un perfil grupal delineará las principales líneas de sus trayectorias políticas y sociales. Se revelarán las redes de impresión, distribución y financiación que estuvieron detrás de esta prensa. Se analizará cómo interpeló a sus lectores.

Palabras Clave: Peronismo; Prensa; Periodistas; Redes de sociabilidad; Lectores

Abstract

The article aims to illuminate a badly known field of activism, during the so called resistencia peronista: the journalistic one. It is necessary to achieve a better understanding of some material aspects related to the journalistic enterprise that layed under Peronist weekly newpapers. Biographical approach to its edtors in chief will show these figures had an old story inside Peronist journalism. I'll deline basical tracks of its social and political trajectories. I will submit the different social networks involved in printing, distribution and financing Peronist press. Concluding, it will be analyzed the way these weekly newpapers called its readers.

Keywords: Peronism; Press; Journalists; Social Networks; Readers 


 

Introducción*

Un conjunto de estudios ha incrementado en las últimas décadas el conocimiento de lo que Melón Pirro dio en llamar la "prensa de oposición" a la Revolución Libertadora.1 Estos periódicos, ya sea en su vertiente desarrollista, nacionalista o peronista, han sido analizados como actores políticos con vocación de sustituir a las organizaciones partidarias, dada su cada vez más evidente voluntad de captación del electorado peronista.2 Los semanarios peronistas del período, como objeto específico, también han sido considerados desde una perspectiva análoga.3 Sin embargo, importantes aspectos de la dimensión material, empresarial, de esta prensa política, la variedad de actores involucrados en su realización, sus formas de producción y distribución, la formación del público lector y los modos de vinculación con éste, han quedado sin dilucidar.4
Este artículo se propone abordar tales aspectos menos trabajados hasta ahora, para alcanzar una caracterización más precisa del tipo de emprendimiento político y periodístico encarnado por los semanarios que apelaron a una identificación con el movimiento peronista, en los primeros años posteriores al 55.5 En primer lugar, se tratará de responder a un interrogante básico sobre esta zona de la prensa: ¿quiénes eran sus emprendedores? Como correlato de esta pregunta, surge la siguiente: ¿eran hombres nuevos del 55 o su actividad puede retrotraerse a los años del gobierno peronista? Como parte de la respuesta se esbozará un perfil grupal de los ámbitos de formación, socialización y legitimación de estos periodistas antes y después del 55. El siguiente tema que enfocará el artículo son las redes que posibilitaron la edición, distribución y financiación de estos periódicos.6 Por último, apuntaremos a caracterizar las modalidades de interpelación a los lectores, o dicho de otro modo, los recursos gráficos y estilísticos a través de los cuales este conjunto de publicaciones pretendió conquistar a su público / pueblo lector.7 Intentaremos, en suma, sacar a la luz una práctica editorial y política menos conocida entre las que concurrieron a rehacer el peronismo tras su destierro del gobierno.

Voces no tan nuevas en el peronismo post 55

Ante la certeza de la convocatoria a elecciones para el año venidero y dada la consiguiente distensión de los mecanismos de censura, los peronistas se lanzaron hacia 1957, si no en masa, al menos en una medida apreciable, a editar su propios periódicos.8 Reaparecieron algunas publicaciones clausuradas a fines de 1955 pero resulta más llamativo el surgimiento de numerosas "hojas" nuevas. Si bien muchas de estas publicaciones tuvieron fugaz vida, otras sostuvieron una tirada importante en términos relativos a su precariedad material, y una frecuencia semanal sostenida a lo largo de un año o más.
La práctica político-periodística que nos ocupa tuvo su momento de eclosión en los años electorales de 1957 a 1958. Los distintos medios que aparecieron en esta coyuntura se inscribieron en una tradición de publicaciones recientemente perseguidas y proscriptas. En efecto, al comenzar la gestión del Gral. Aramburu al frente de la Revolución Libertadora, el gobierno había procedido a la clausura de los pocos emprendimientos editoriales peronistas que habían sobrevivido a la reciente intervención de la cadena estatal de medios y empresas editoras afines.9 También fueron clausurados entre noviembre del 55 y febrero del año siguiente, periódicos aparecidos en esos primeros meses de la Revolución Libertadora, como Palabra Argentina, El 45, El Descamisado, Lucha Obrera, La Argentina y Federalista. Éstos habían invocado la libertad de prensa prometida por las nuevas autoridades al tiempo que reivindicaban símbolos y lemas asociados al peronismo. Sin embargo, a diferencia de la tradición que sobre ellos habría de ser construida más adelante, al momento de su aparición  compartían el supuesto de que el peronismo era una experiencia concluida.10
Los impresos que emergieron en el clima preelectoral de 1957, coincidentes en la impugnación de la convocatoria para reformar la Constitución y más tarde, críticos de la "orden" de Perón de votar por el candidato de la UCRI para Presidente, expresaban a los distintos grupos y figuras de un espacio político en reconfiguración. Llegamos así a una de las cuestiones centrales de este trabajo, la de los sujetos de la producción de esta zona del periodismo gráfico. ¿Quiénes eran los hombres y mujeres que se lanzaron a editar estas publicaciones en un contexto que a priori parecería adverso para ello? Grosso modo, puede afirmarse que parte del personal periodístico y cultural del gobierno peronista, desmantelado éste, parece haber podido _si bien con dificultades e interrupciones_, eludir la censura y dar continuidad a su activismo impreso. En su mayoría, los medios peronistas se pergeñaron a partir de iniciativas individuales y grupales, escritos en ciertos casos casi totalmente por su director o directora, aunque el círculo de colaboradores ocasionales también existía, nutrido por periodistas del gobierno caído, por ex dirigentes partidarios o escritores revisionistas.11 Por mencionar a algunos, Palabra Argentina, dirigida por Alejandro Olmos, El 45, de Arturo Jauretche, La Argentina y Soberanía,dirigidas en Rosario por Nora Lagos y Rebeldía, impulsada por el cura Hernán Benítez, constituyeron _como señalara Melón Pirro- emprendimientos fuertemente personalizados, los cuales a su vez pueden filiarse con prácticas intelectuales o periodísticas preexistentes durante los gobiernos peronistas, aunque no siempre orgánicamente estructuradas bajo su férula. Tanto Olmos como Jauretche y Benítez poseían una inscripción en el campo político y cultural del nacionalismo _menos destacada en el caso de Olmos_ antes del ascenso de Perón a la figuración pública, y fue desde ese posicionamiento previo desde el cual adhirieron al peronismo, en el caso de Benítez y de Jauretche de modo más orgánico, aunque en los tres casos se verificaron momentos de enfriamiento de sus relaciones con Perón cuando éste estaba en el poder.12 El caso de Nora Lagos y tal vez el de José Antonio Güemes, de Federalista, son diferentes puesto que si bien sus emprendimientos periodísticos de 1955 en adelante pueden ser vistos como continuidad de su rol de directores del diario centenario de Rosario y de El Líder, respectivamente, sus credenciales políticas y periodísticas databan apenas del período del gobierno peronista, a diferencia de las figuras antes mencionadas, y por eso mismo resultan menos equiparables a éstas y análogas a las que nos referiremos a continuación.13
Otro subgrupo dentro del conjunto de estas publicaciones lo conforman aquellas sostenidas por figuras menos destacadas en el campo periodístico y político del peronismo anterior a 1955, como Norte de Alberto Campos, Pero... qué dice el pueblo?, de Aldo Paciello y el Cnel. Gentiluomo, y Palabra  Prohibida  de Luis Sobrino Aranda. Estos activistas procedían de uno u otro segmento de la anterior estructura partidaria que hallaban, ahora y a través de esta militancia impresa, un nuevo espacio de actuación pública.14
El Populista, redactado por Fermín Chávez a pedido de Vicente Saadi, y Línea Dura, vocero del Comando Táctico desde principios de 1958 y dirigido por la escritora María Granata, pueden agruparse como un tipo diferente, el de periódicos alineados con una u otra facción interna de la dirigencia peronista en la nueva etapa (el partido neoperonista homónimo, en el primer caso, o la coyuntural autoridad partidaria orientada por Cooke, en el segundo), los cuales para su redacción fueron encargados a figuras reconocidas en el ámbito de los escritores peronistas, con experiencia y trayectoria en los medios periodísticos y culturales del período previo al 55.15
Una mirada de los espacios de formación, acción y legitimación, que jalonaron los trayectos biográficos de estos emprendedores periodísticos antes del 55, indica que más de la mitad de ellos había cursado estudios universitarios o superiores, destacándose en este segmento quienes habían estudiado Derecho.16 En segundo lugar de importancia aparecen la formación en Teología y Filosofía, y la formación militar. En cuanto a la socialización política anterior al peronismo, los datos obtenidos para estas figuras confirman lo que ya ha sido señalado acerca de los intelectuales peronistas en general, es decir, la mayoritaria incidencia de la militancia en agrupaciones nacionalistas y en sectores ligados al catolicismo de las décadas del 30 y del 40, así como, en menor medida, en el radicalismo o en grupos trotskistas, como vías de acceso al movimiento político ligado a Perón.17 La identificación con el revisionismo histórico se revela como otra de las características ideológicas comunes para al menos el 50% de las figuras consideradas. Pero incluso en este segmento de periodistas y activistas, no faltaron aquellos que no tenían una militancia previa, y para quienes, en ese sentido, el peronismo representó un primer acceso a la actividad militante y un horizonte de reconocimiento social, desde una posición previa de anonimato en el mundo político.
Entre los ámbitos de acción y legitimación de estas figuras durante los primeros gobiernos de Perón, aparece en primer lugar la ocupación de algún cargo o función en la burocracia estatal  (incluida la del área cultural y de prensa), y en segundo lugar, alguna responsabilidad dirigencial en la estructura del Partido Peronista o en organismos extrapartidarios pero identificados con el peronismo, como la Confederación General Universitaria o la Asociación de Escritores de la Argentina. La actividad periodística en publicaciones oficialistas como el diario Democracia, o en revistas de cultura e información general del período, sobresale como otro de los ámbitos de legitimación para quienes más tarde serán emprendedores político-periodísticos. Con un nivel de incidencia mucho menor aparece, sólo para dos casos de los considerados (los de Fermín Chávez y María Granata), cierto posicionamiento en el campo literario como espacio de construcción de la trayectoria social en esta zona del periodismo peronista.18
Tomando estos datos de conjunto, podemos concluir que en el ámbito periodístico, el activismo peronista posterior al 55 lejos de articularse en base a una nueva generación militante como ocurrió en el ámbito gremial,19 se nutrió de periodistas y activistas que ya se habían desempeñado como tales o en áreas conexas en el período 1946-1955, e incluso con anterioridad, habiéndose formado algunos en el periodismo nacionalista de las décadas del 30 y 40. Así, a diferencia del recambio generacional que tuvo lugar en otras áreas de la militancia peronista, como la sindical o la que cristalizaría poco después aludiendo justamente a ese cambio (la juventud peronista), en el ámbito periodístico no se produjo al menos hasta 1960 una modificación del plantel humano que lo llevaba a cabo, encontrándose a la cabeza del "periodismo de la resistencia" escritores y colaboradores cuya trayectoria en el peronismo y el nacionalismo venía de lejos. Activistas, periodistas o abogados en mayor medida, su métier les habría permitido no sólo disponer de las destrezas intelectuales y editoriales para componer estos impresos, sino fundamentalmente establecer contactos con quienes aportaron los recursos comerciales y técnicos para imprimir y distribuir los periódicos.
La dependencia de esta zona de la prensa de periodistas y colaboradores formados en décadas anteriores contrasta con la situación en otros medios masivos y políticos contemporáneos. Justamente es el año 1957 cuando Ulanovsky sitúa el "kilómetro cero del moderno periodismo en la Argentina", al señalar que en diarios y revistas ingresan jóvenes universitarios con una preparación más específica.20 En Qué, por caso, colaboraron los jóvenes de Contorno Adolfo Prieto, Noé Jitrik y León Rozitchner.21 De hecho, contemporáneamente, el campo intelectual de izquierdas asistía a un proceso de reconfiguración, con la emergencia de una "nueva izquierda" que comprendía a un importante componente generacional.22 En el periodismo peronista de esos años, el fenómeno no tuvo lugar sino por el contrario, su plantel principal se mantuvo en una línea de relativa continuidad con la etapa anterior, lo cual se refleja en el aspecto gráfico, el papel de diario utilizado y el formato tipo sábana. Sólo unos años después, hacia 1960 y 1961, emprendimientos como Santo y Seña, Palabra Argentina en su 2ª época o El Popular, incorporaron nuevos elementos visuales como el uso abundante y documental de la fotografía, la impresión a color y el formato revista, que vinieron acompañados, en el caso de El Popular y también en el de la publicación de Olmos, de cierto recambio en el staff de la redacción.23

Un medio social: redes políticas, editoriales y comerciales en la producción y circulación de la prensa peronista

Dicho esto sobre los productores de los impresos bajo consideración, pasemos al ámbito de su circulación. ¿Cuál era el alcance de esta prensa? ¿Qué tirada y distribución tenía? A partir de indicios siempre aproximativos, hemos estimado para Rebeldía una tirada de entre 20.000 y 30.000 ejemplares, que alcanzaría a veces un máximo de 50.000.24 Palabra Prohibida habría tirado 10.000 ejemplares, aunque la distribuidora le devolvía 3000 no vendidos.25 Para Norte parece verosímil calcular una tirada cercana a 20.000 o 30.000 ejemplares, y tal vez mayor.26 La Argentina de Rosario habría tirado 10.000 ejemplares en su primera edición, para pasar a 12.000 y 20.000, respectivamente, en las siguientes.27 El efímero El Descamisado,con una tirada inicial de 40.000 ejemplares, informó en su segundo número que debía aumentarla a 52.000.28 Palabra Argentina puede haber tirado 30.000 ejemplares y en ocasiones puntuales, más.29 Estas cifras pueden cotejarse no tan desfavorablemente con las de publicaciones más sólidas financieramente, como los 200.000 ejemplares de Qué consignados por Sigal y Spinelli, o los 100.000 ejemplares para Azul y Blanco que indica Melón Pirro.30 O también con emprendimientos político-periodísticos del año 1960 como Che y Usted, que tuvieron cierta repercusión aunque escaso apoyo económico, y no llegaron a más de 20.000 ejemplares en un año. En otro espectro editorial (el de las revistas que recibían avisos publicitarios y respondían más a un interés comercial que meramente político), la revista de actualidad Así que sacó Héctor Ricardo García en octubre de 1955 tiró 80.000 ejemplares en su primer número para duplicarlos en un mes. La exitosa revista de humor Tía Vicenta, cuyo primer número fue el 20/8/1957, salió con 50.000 ejemplares y luego pudo duplicar la tirada. En la franja de la prensa comercial masiva, la tirada del diario La Prensa se mantuvo en 350.000 ejemplares una vez que reapareció tras ser restituido a los Gainza Paz, en febrero de 1956, mientras que a comienzos de la década del 60, el diario de mayor circulación, La Razón, oscilaba en torno a 500.000 ejemplares de ventas.31
Aun cuando la fiabilidad de los datos sobre tirada es dudosa, es probable que la cantidad de lectores superara la de ejemplares distribuidos, por su circulación de mano en mano incluso cuando existía distribución comercial.32 Los semanarios peronistas estaban poblados de interpelaciones militantes a los lectores para repartir la "hoja" entre compañeros de trabajo, del barrio, o conocidos del interior del país, así como incluían frecuentes pedidos de ayuda, logística o económica.33 Aunque las cifras reales de circulación fueran más bajas que las reconstruidas aquí, parece cierto que estamos ante una práctica periodística cuyo impacto no debería subestimarse en la reconfiguración político-cultural del peronismo post 55. Cabe señalar, en ese sentido, que contra lo que su calificación como "prensa clandestina" haría suponer, la indagación sobre las redes de distribución arroja el dato de que ésta se hacía no sólo de modo militante sino también en forma comercial, a través de kioscos de diarios en Capital y por "recorridos" hacia el interior del país.34 Antonio Rubbo, Pascual Marchesano, Dinex y Rincón eran las distribuidoras con las que trabajaron varios de estos semanarios.35 Rubbo había distribuido la publicación de John Cooke, De Frente (1953-1956),en Capital, lo que permite hipotetizar que los vínculos de estos medios de los años 1957-1958 con algunos distribuidores, se remontaban a la época del gobierno peronista. Este tipo de distribución funcionaba siempre y cuando los impresos lograran ser sustraídos a los secuestros de ediciones, allanamientos o a la persecución de los canillitas. Por caso, por la información que pudimos reconstruir, pareciera que durante su primer año, Palabra Argentina no logró que distribuidor alguno quisiera repartir el periódico.36 Por tanto, si de Palabra Argentina, Rebeldía, El Hombre, Línea Dura y Norte sabemos que no siempre lograron sortear los obstáculos a la distribución comercial, con respecto a El Guerrillero nos consta que trataba de asegurar su presencia en los kioscos gracias a la colaboración militante y familiar de novias, hermanas o hijas, quienes además de llevar a diagramar e imprimir las notas escritas en prisión por los miembros del Comando Nacional Peronista, corroboraban la disponibilidad del periódico en uno u otro puesto de venta.37 Asimismo La Argentina de Rosario y Pero... ¿qué dice el pueblo? se distribuían gracias a la militancia de sus simpatizantes.38 Justamente, pergeñaba Jauretche una difusión de esta clase cuando, desde su exilio en Montevideo, le recomendaba al padre Benítez la organización de un preciso sistema de distribución por correo para un eventual futuro periódico.39
Conocer las formas de financiación de esta zona de la prensa es una empresa de resultado más azaroso aún que la del cálculo de su distribución. Los "diaritos" peronistas reflejaban permanentemente en sus páginas las dificultades económicas que debían sortear para aparecer dada la carestía del papel, lo que se agravaba con el secuestro de sus ediciones por la policía.40 En una carta de Raúl Lagomarsino a Manuel Buzeta, fechada el 8/10/1957, se detallaban las contrariedades que habían jalonado la aparición del segundo ejemplar de El Guerrillero:

"El guerrillero: Ya apareció el segundo número. No creo que puedas imaginar el enorme esfuerzo que _por las incontables dificultades que se presentan_ hemos tenido que hacer en este 'parto'.
La fundamental: $$
Comisiones, equipo de colaboradores (que están en la línea), imprenta, distribuidor, en fin, ahora estamos a flote pero con la amenaza de los secuestros de la edición. Veremos qué pasa.
Sobre el problema $$ no tenemos por ahora ninguna posibilidad. Para conseguir 1000$ que faltaban para sacar el segundo número del periódico, tuvimos que hacer una colecta de relojes y empeñarlos."41

La edición que como ésta involucraba a redactores detenidos era seguramente la de concreción más trabajosa. Pero... ¿qué dice el pueblo? incluía en sus páginas un cupón para suscribirse, mientras que El Guerrillero y Norte también disponían de un sistema de suscripción.42 Palabra Argentina y Rebeldía apelaron a la venta de ejemplares atrasados para financiarse.43 Ciertamente, otros periódicos evidenciaron mayor solvencia para enfrentar las obligaciones del proceso de impresión, dependiendo de su mejor vinculación con sectores con acceso a recursos, como los sindicatos, las autoridades partidarias en determinada coyuntura o allegados y familiares con posibilidad de aportar dinero. Por ejemplo, según el testimonio de su directora, Línea Dura era financiado por dirigentes gremiales que compraban los ejemplares apenas salidos de imprenta, los cuales luego eran distribuidos en sus respectivos sindicatos.44 En esta modalidad de apoyo financiero por parte de dirigentes gremiales o  partidarios, podrían mencionarse también a Norte, Palabra Prohibida y Rebeldía, aunque ha resultado imposible establecer con certeza qué proporción de la impresión se costeaba con la venta, y cuál con el otro sostén.45

La impresión de las publicaciones se realizaba en imprentas profesionales, no clandestinas. Un fenómeno a destacar es el hecho de que buena parte de ellas, en Capital, se imprimieron en los tradicionales talleres de la familia Alemann, alternativamente consignados como "The Standard Publishing & Co.", "The Standard" o "Alemann y Cía". En efecto, las nacionalistas y peronistas Palabra Argentina, Rebeldía, Palabra Prohibida, Línea Dura, El Guerrillero, El Hombre y Norte (y también la trotsko-peronista Palabra Obrera) contrataron para su composición e impresión a los talleres ampliados del liberal Argentinische Tageblatt, cuyo personal actuaba en connivencia con los editores de los semanarios y en caso de presencia policial facilitaba la huida o modificaba los horarios de imprenta. Según la versión que atendamos, esta hospitalidad hacia los peronistas en tiempos de censura gubernamental radicaba o bien en el liberalismo de principios de los Alemann o bien en que todos los trabajadores de la imprenta eran peronistas.46 Las publicaciones rosarinas como La Argentina, Soberanía o Palabra Prohibida (hasta su traslado a Capital), se imprimían en la imprenta de Duchain, donde se editaba un antiguo periódico local denominado La Reacción. Palabra Argentina también se imprimió en plomo en los talleres de Fontevecchia (padre).
Podemos concluir que si la censura a la prensa durante la Revolución Libertadora y desde el segundo año de gobierno de Frondizi se impuso como un obstáculo difícil de franquear para los peronistas,47 la posibilidad de sobreponerse a las dificultades y mantenerse en circulación durante determinados lapsos de tiempo, parece haber estado asociada al acceso regular a recursos económicos dispendiados por allegados políticos, por vestigios de lo que fuera la estructura partidaria del peronismo, o bien por sindicatos recuperados por los peronistas, una vez que éstos recompusieron parcialmente sus finanzas. Ahora bien, debe decirse que para los semanarios que hicieron su aparición en torno a la coyuntura electoral de julio de 1957 y que cesaron su publicación poco después de la elección que catapultó a Frondizi a la presidencia de la Nación (como Rebeldía, Pero..., Palabra Prohibida y El Guerrillero), un ciclo político había concluido, si tenemos en cuenta que todos ellos se opusieron _con distintos argumentos y alternativas "tácticas"_ a la "orden" de Perón de votar por Frondizi. Por tanto, su desaparición no puede atribuirse sin más a problemas financieros o a la censura.

De la materialidad editorial al lector

Un último aspecto a iluminar es el modo en que cada uno de estos periódicos se presentó como "artefacto material", es decir, con una estrategia editorial propia, pues a través de ella y no sólo con su contenido, interpelaba a sus lectores. A través de la materialidad editorial podemos acceder al lector implícito imaginado por el editor.48 Una primera observación de conjunto advierte su formato y composición similar. Los semanarios peronistas salían en papel diario, generalmente en tamaño sábana (41x58 cm aproximadamente, aunque también los había en tabloide), a un solo color y con extensión variable entre 2 páginas (de ahí la denominación como "hojas") y 8, con un promedio de 4. La diagramación interior estaba compuesta por textos breves, recuadros y múltiples titulares. Una proporción variable del espacio gráfico lo ocupaban  declaraciones, convocatorias y cartas de dirigentes partidarios o gremiales, documentos de otras agrupaciones sectoriales (juventud, mujeres, centros vecinales, artistas) o notas que las tenían como destinatarios.
La información gremial ocupaba generalmente un lugar destacado y en algunos casos, como en Palabra Argentina, El Hombre, Pero... y Línea Dura ocupaba una página de cuatro o más, incluyendo crónicas de huelgas, comunicados de sindicatos o agrupamientos. Esto nos da un indicio acerca de al menos una parte del público lector al que estas publicaciones intentaban interpelar, o bien por dónde circulaban y eran "consumidas". Línea Dura tuvo además una sección denominada "Cuáles son las agrupaciones gremiales y quiénes los dirigentes de nuestra línea", donde se entrevistaba a líderes sindicales para dar cuenta del "surgimiento de nuevos valores, de hombres que representan al auténtico sindicalismo".49 Una sección de chismes políticos era habitual, generalmente cargada de ironías sobre miembros del gobierno o de políticos antiperonistas, aunque también acerca de sectores adversarios dentro del peronismo.50 Había recuadros en un registro ficcional (fábulas, diálogos imaginarios o versos con moraleja), pero tendían a desaparecer en momentos de recalentamiento político nacional o interno.51 Las noticias sobre otros periódicos considerados parte del mismo "campo de lucha" eran frecuentes, registrando denuncias sobre persecución a sus directores o clausuras _a las que ya aludimos_, saludos ante la aparición de un nuevo medio y también polémicas o referencias cruzadas.52 Casi nunca aparecían reseñas de libros aunque tampoco era frecuente el aviso de lo que editaba Perón u otros autores "nacionales".53
Un espacio relativamente escaso, y sólo en algunos semanarios, lo ocupaban secciones o columnas de análisis doctrinario que trascendían la coyuntura semanal, y estaban generalmente destinadas al debate interno más que a la polémica con otros partidos. Como ejemplo, podemos mencionar la serie "Ensayos sobre la situación argentina", en Rebeldía, donde se analizaron, entre otros temas candentes, las causas externas e internas de la caída del peronismo.54 Otro caso eran las secciones "Página de doctrina y teoría política"  y "Examen de conciencia del movimiento" incluidas en El Hombre/ El Soberano, donde se incluían notas firmadas por Luis Alba, Victorio Belavita, Descartes, Dr. Fomara, Benjamín Atala Mansilla o Eduardo Astesano. También podrían mencionarse los artículos de Atilio García Mellid sobre historia revisionista y política en Norte. Pero esta tónica de debate ideológico era antes la excepción que la regla. La mayoría de las notas de estos medios focalizaba en la crítica de la política económica y proscriptiva de los dos gobiernos que se sucedieron desde el 55 y, por otro lado, en la difusión de consignas, noticias, documentos y debates partidarios y sindicales, lo que en general habla de la escasa intención de ampliar la comunidad de lectores más allá de los ya definidos como peronistas.
En efecto, información general no había. Sí encontramos regularmente ilustraciones de humor político, entre las que se destacan por la calidad, las viñetas de tapa de los más de 40 ejemplares de Rebeldía, a cargo de Lino Palacio.55 Otro ilustrador destacado fue Alfredo Bettanín, en El Populista. Los dibujos de la sección "Perón en el exilio" que escribía E. Pavón Pereyra, en Línea Dura, remiten al estilo del cómic, aunque desconocemos su autoría. Si bien el recurso a la fotografía no abundaba (y su calidad de impresión era baja), Norte y Línea Dura sobresalen al respecto. En relación con esto último, conviene distinguir entre un uso ilustrativo, otro documental y un tercer uso de la fotografía, que llamamos legitimante, en el sentido de que estaba en función de intervenir en las luchas de autoridad internas del peronismo. En el primer subgrupo se ubicarían las fotos que ilustran las realizaciones industriales, de infraestructura o vivienda durante la década peronista (v. infra Fotografía 1). Del segundo tipo son las que documentan actos obreros o diferentes homenajes peronistas (Fotografía 2). La publicación en tapa de fotografías de Perón con la directora de Línea Dura y con el director de Norte, en los semanarios respectivos, constituye el caso de una utilización con vistas a posicionar a cada uno de éstos como voz autorizada en el marco de la distribución de poder del peronismo local, dada la nueva etapa de semilegalidad (Fotografías 3 y 4).

 

Fotografía 1: Nota ilustrada: "Cada cinco minutos se edificaba una vivienda con el crédito oficial. Realizaciones del peronismo"
Fuente: Línea Dura, Año II n° 16, Buenos Aires, 14/4/1958, p. 2.

Fotografía 2:: "Asiste al acto la hija del general Valle. La asamblea rindió homenaje a los caídos en junio de 1956". Segundo epígrafe: "Un sector del Luna Park que se vio colmado de obreros". Tercer epígrafe: "Directivos de las 62 Organizaciones mientras se entona el Himno Nacional". Cuarto epígrafe (recortado): "José Rucci, metalúrgico, informó sobre los planes represivos que tienden a aniquilar a nuestra industria para facilitar las importaciones extranjeras".
Fuente: "Con gases lacrimógenos fue disuelta la asamblea obrera", en Norte, Año X n° 695, San Martín, 12/12/1957, p. 4.

      

Fotografía 3:: "El General Perón durante su reportaje concedido a María Granata, directora de 'Línea Dura'".
Fuente: "'Línea Dura' con Perón en Ciudad Trujillo", en Línea Dura, Año II n° 35, Buenos Aires, 21/8/1958, p. 1.

Fotografía 4:: "Nuestro Jefe, el General Juan Perón, posa frente a la Secretaría de Trabajo de Ciudad Trujillo en compañía del director de 'Norte', don Alberto Manuel Campos, y nuestro colaborador especial señor Américo Barrios _ (Servicio especial de Norte)"
Fuente: Norte, Año X n° 720, Buenos Aires, 19/6/1958, p. 1.

La abundancia relativa de fotografías en Línea Dura y Norte debemos relacionarla con la característica que según Melón Pirro definía a ambos semanarios: el haber oficiado como voceros de la "ortodoxia" peronista, en un contexto _durante el primer año de gobierno de Frondizi_ en el cual las perspectivas de reorganización partidaria otorgaban cierto sentido a tal pretensión.56 Resulta de interés, por tanto,  analizar cómo se plasmaba gráficamente tal vocación oficiosa. Los mencionados usos de la fotografía no agotan la cuestión, si bien nos han permitido introducir algunas de las formas por las que _como veremos_ se construyó en el plano editorial el lugar de enunciación autorizado que reclamaba para sí cada periódico que se quería "órgano partidario". Ejemplifiquemos a partir del caso de Línea Dura.
Único semanario entre los peronistas que apoyó sin cortapisas la "orden" de Perón a favor del voto a Frondizi, Línea Dura se convirtió desde entonces en "órgano del movimiento", según reza la indicación en tapa del 10 de marzo de 1958. A partir de tal ascenso en la fluida jerarquía interna peronista, se advierte la incorporación de secciones como "La mujer en la lucha" y "Cuáles son las agrupaciones gremiales y quiénes los dirigentes de nuestra línea", aparentemente destinadas a interpelar a las distintas ramas del movimiento peronista. Aparecen también dos notas sobre "La Juventud en la Revolución Nacional", aunque éstas no continúan más allá. Otra nueva sección relevante en la construcción de esa voz de la ortodoxia en el "movimiento" fue  "Realidades del peronismo".57 La memoria de la obra social y de infraestructura del peronismo en el gobierno parece allí dar continuidad, después del 55, a la "pedagogía basada en 'realizaciones'" que según Ciria caracterizó a la propaganda oficial entre 1946 y 1955.58 Por otro lado, la serie de crónicas titulada "Perón en el exilio" vehiculizó la producción de una cercanía entre el líder expatriado y los lectores. Presentado como "joven historiador" y "primer biógrafo de Perón", Enrique Pavón Pereyra narró en ediciones sucesivas los avatares del ex presidente desde su refugio en la cañonera paraguaya el 20 de septiembre del 55 hasta su llegada a Ciudad Trujillo.59 La generación de una virtual proximidad entre el líder desterrado y sus seguidores en el país se asentaba no sólo en el relato de las peripecias concretas del destierro, que otorgaban verosimilitud. Tal cercanía era reforzada con la construcción narrativa de escenas intimistas, que a su vez podían remitir a otras escenas asentadas en el inconsciente literario, como las del Martín Fierro. Tras relatar que los tripulantes de la cañonera buscaban la conversación de Perón, el cronista contaba:

"Por la noche se ampliaba la rueda, y entre mate y mate, algún marinero con afición de cantor o de músico pedía la venia para dedicarle una canción. Los dulces acentos de las galopas y de las polkas guaraníes poblaban el aire."60

Además de su don de gentes, las crónicas subrayaban cualidades del líder como  la astucia (para engañar sobre su itinerario próximo), el sacrificio (en pos de eludir el peligro, a pesar del aprieto económico) y la devoción (por el "pueblo indefenso" que dejaba atrás y por los compatriotas que llegaban a las ciudades latinoamericanas en busca de asilo).61 La publicación de fotografías de Perón también era una forma de acortar distancias. Por último, la publicación de fragmentos del libro Los vendepatria (luego editado con el propio sello de Línea Dura) y la de los documentos del Comando Superior y del Comando Táctico, completaban el uso del espacio gráfico destinado a construir una autoridad que no contaba con bases institucionales u orgánicas de sustentación.
Dicho todo esto, ¿qué perfil de lector puede esbozarse al final de nuestro análisis? Su figura es esquiva aunque contamos con los indicios sobre la circulación de la prensa en ámbitos gremiales o entre amigos y vecinos. Esbocemos algunas hipótesis. En primer lugar, se puede suponer una demanda genérica para este tipo de publicaciones. La democratización del público lector ocurrida durante los gobiernos de Perón por la escolarización ampliada y el surgimiento de una nueva capa de lectores jóvenes hacia fines de la década del 50, aparecen como condiciones generales de una presunta avidez por leer algún periódico identificado con el peronismo a pesar de la censura dispuesta,  entre otras medidas, por el decreto 4161 de marzo de 1956.62 Como lo expresara Rebeldía, para los peronistas _aunque también para otros sectores de oposición_ eran estos "diaritos" los que constituían la "verdadera opinión pública".63 Por otra parte, el mercado editorial se había mantenido a flote durante el último tramo de la etapa peronista a partir del desarrollo de una demanda local.64
En el plano textual, los lectores eran interpelados indiscerniblemente como público y como pueblo, con lo que se involucraba su participación en el sostenimiento, la difusión y el aporte de noticias o mensajes a ser incluidos en sus páginas, aunque la medida en que ese tipo de corresponsalías sui generis se llevaba efectivamente a cabo es difícil de dilucidar.65 Igualmente difícil es evaluar la real procedencia de las cartas de lectores. En su sección "Escriben los descamisados...", El Proletario consignaba los saludos recibidos desde distintas localidades del Gran Buenos Aires y de la Provincia, como la que sigue:

"...Aquí son muchos los compañeros que desean recibir 'El Descamisado'. Loma Negra es una villa obrera y es un hecho que, día a día, los obreros demuestran que las ideas no se matan y menos por la fuerza (Loma Negra _ Olavarría)".66

La columna "Escribe el pueblo", en Soberanía, reproducía cartas dirigidas a la directora Nora Lagos desde ciudades del interior de Santa Fe y de otras provincias del Norte, como la de Leonor D. Acosta, procedente de Chaco, Quitilipi:

"Compañera y amiga:
A través de la distancia, pero cerca muy cerca de nuestros corazones, con su mensaje de alegría y felicidad cuando leemos su diario, usted no se imagina como tenemos que hacer para poder conseguirlo a su diarito, con decirle que tenemos que esperar el tren a veces hasta las tres de la madrugada y con el peligro de no conseguirlo. (...) Siga adelante compañera que desde este chaco yo una humilde mujer estoy a sus órdenes para cualquier cosa en que pueda serle útil. (...) Adelante, siempre adelante. Pido perdón porque no sé expresarme mejor, pero digo únicamente lo que siento del alma y corazón esperando vuestra noticia. Salúdala su amiga y compañera de pueblo".67

La función informativa y la dimensión política de estas publicaciones se solapaban entre sí. En este sentido, quizás no sea extemporáneo suponer que formas de lectura diferentes de la individual tuvieran cierto desarrollo. Así, la eficacia de los semanarios peronistas en interpelar al público militante es compleja de delimitar respecto de la evolución general de otros emisores del peronismo, de la actividad de sus grupos y de la estrategia de recuperación de liderazgo por parte de Perón. Ya ha sido tratado por Melón Pirro el impacto de la convocatoria de Palabra Argentina a una Marcha del silencio en homenaje a los fusilados de junio, reuniendo miles de personas en una manifestación opositora.68 También ha sido resaltado el papel cumplido por la prensa en las campañas por orientar el voto peronista en cada coyuntura electoral.69 No se ha subrayado, sin embargo, el seguramente importante rol jugado por los periódicos peronistas, a la hora de acicatear a una masa de votantes díscolos con la orden de Perón de votar por Frondizi en las presidenciales de febrero de 1958. En efecto, la mayoría de los semanarios peronistas rechazaron la directiva del líder exiliado y promovieron la abstención, el voto en blanco o el voto a alguno de los partidos neoperonistas (Blanco, Populista o Unión Popular).70 Quienes desde la redacción de Línea Dura se erigieron en voceros de la "orden", por cierto, acusaron a Palabra Argentina, Rebeldía y El Hombre de sembrar confusión y apelar a "títulos catastróficos y 'vendedores'", emulando la "línea tipográfica de la prensa amarilla", para impartir consignas disidentes de las emanadas desde Ciudad Trujillo.71
Ahora bien, si es cierto que el "pueblo peronista" terminó siendo el destinatario principal de estos impresos, convivía con él un paradestinatario que podía alternar entre el gobierno, los opositores no peronistas presuntamente aliados (Frondizi) y sectores antagonistas dentro del peronismo (incluido el propio Perón). Que en las esferas gubernamentales interesaban los mensajes proferidos desde esta zona de la prensa no sólo lo muestra la sucesión de clausuras y requisas de ejemplares, sino también los recortes de prensa de muchos de estos medios hallados en el archivo personal de Arturo Frondizi.72 Al asumir éste la presidencia de la Nación, como vimos, algunos de los semanarios vigentes para el ciclo de disputa electoral de 1957-58 cesaron su publicación, mientras que se mantuvieron en circulación Palabra Argentina, El Soberano, Línea Dura y Norte (clausurados tras el estado de sitio). Nuevas publicaciones saldrían al ruedo a partir de 1959, cuando el peronismo ya estaba en mayoritaria oposición al gobierno de la UCRI. De Regreso (1959), Santo y Seña (1959-1960), 3 Banderas (1961) y Recuperación (1961) _con su continuación Descartes (1962)_, expresaron a los distintos sectores en que se debatían las dispersas huestes del peronismo en tiempos de reiteración de la ilegalidad del Partido Justicialista, aplicación del Plan Conintes y la tentación de la legalidad que llevó a la campaña electoral de marzo de 1962. Pero esa es otra historia.

Conclusiones

La prensa analizada articuló discursivamente una nueva experiencia para los peronistas, la de la oposición y la proscripción. Sin embargo, las voces que aquella albergó no eran nuevas en el peronismo. Hemos mostrado que, por el contrario, los  periodistas y activistas que editaron estas publicaciones ya se habían desempeñado como tales _o en áreas conexas_ en el período 1946-1955, e incluso con anterioridad, habiéndose formado algunos en el periodismo nacionalista de las décadas del 30 y 40. De ahí que a diferencia del recambio generacional que tuvo lugar en otras áreas de la militancia peronista después de 1955,  en el ámbito periodístico no se produjo al menos hasta 1960 una modificación del plantel humano que lo llevaba a cabo, encontrándose a la cabeza del "periodismo de la resistencia" escritores y colaboradores cuya trayectoria en el peronismo y el nacionalismo venía de lejos. Activistas, periodistas o abogados en mayor medida, su métier los habilitaba intelectual y profesionalmente a componer estos impresos y también a establecer contactos con quienes aportaron los recursos comerciales y técnicos para imprimir y distribuir los periódicos. Ahora bien, esta constatación no ilustra solamente sobre un "saber hacer" sin el cual la prensa del período no habría sido posible. Revela, a su vez, una vía para aproximarnos a los nutrientes ideológicos de un activismo que, como el de la "resistencia peronista", ha sido usualmente caracterizado como "espontáneo", "inorgánico" o impulsado por resortes más morales que ideológicos.
La indagación de las redes de edición, distribución y financiación de los semanarios peronistas que circularon en torno a la coyuntura electoral de 1957-1958  induce a matizar su caracterización como "prensa clandestina". Hemos visto que la impresión se hacía en establecimientos profesionales y que la distribución no discurría solamente por canales militantes sino también en forma comercial, a través de kioscos de diarios en Capital y por "recorridos" hacia el interior del país. Así, la propagación entre activistas y allegados parece haber complementado pero no suplido a la distribución comercial, lo que queda reflejado en las quejas de los editores cuando esta última faltaba. Aun cuando las cifras reales de circulación fueran más bajas que las reconstruidas aquí, parece seguro que estamos ante una práctica periodística cuyo impacto no debería subestimarse en la reconfiguración político-cultural del peronismo post 55. La posibilidad para estos medios de sobreponerse a la censura y a las dificultades económicas, de permanecer en circulación durante lapsos considerables de tiempo, estuvo asociada al acceso regular a recursos económicos, ya fuera procedentes de los vestigios de la antigua estructura partidaria (o de sus efímeras nuevas "autoridades"), o bien de los sindicatos recuperados por los peronistas, una vez que éstos recompusieron parcialmente sus finanzas. Debe decirse, empero, que para los semanarios que hicieron su aparición en torno a la coyuntura electoral de julio de 1957 y que cesaron su publicación poco después de la elección de Frondizi, un ciclo político había concluido. Por lo tanto, su desaparición no puede atribuirse sin más a problemas financieros o a la censura.
Los lectores de carne y hueso son huidizos para la mirada historiadora. Hemos advertido indicios sobre la circulación de la prensa peronista en ámbitos gremiales y  entre amigos o vecinos del barrio. En el plano discursivo, la figura del lector fue interpelada  indiscerniblemente como público y como pueblo, lo que involucraba, por un lado, su participación en el sostenimiento, la difusión y el aporte de noticias a estas publicaciones. Por otro lado, es plausible concluir que éstas hayan jugado su rol a la hora de acicatear a lectores díscolos, quienes contrariando la "orden" de Perón, no votaron por Frondizi en las elecciones de febrero de 1958. Finalizando, el análisis del periódico que ofició de "órgano" del peronismo a partir de esta coyuntura electoral nos permitió mostrar a través de qué recursos editoriales y discursivos (determinados géneros, secciones y usos de la fotografía) fue construido un lugar de enunciación que tendía a apuntalar la autoridad partidaria del peronismo en el país, cuando éste carecía de instrumentos institucionales más sólidos.

Notas

* Este artículo es una versión modificada del primer capítulo de mi tesis de maestría en Ciencias Sociales, "Rebeldes intransigentes y duros en el activismo peronista, 1955-1962", defendida en la Universidad Nacional de Gral. Sarmiento-IDES, en Buenos Aires, el 18 de mayo de 2011. Agradezco a los jurados María Cristina Tortti, Julio Melón Pirro y Daniel James por su generosa lectura crítica. También al evaluador anónimo del texto.

1 MELÓN PIRRO, Julio César "La prensa de oposición en la Argentina post-peronista", en EIAL, Vol. 13, nº 2, Tel Aviv, jul.-dic. 2002, disponible en http://www.tau.ac.il/eial/XIII_2/ melon.html#foot63.         [ Links ] Se engloban en esa categoría los emprendimientos periodísticos del campo de oposición política en formación, que el autor ve nacer en torno a mediados de 1956, cuando a la represión del levantamiento militar con apoyo civil del 9 de junio, le sigue el anuncio de la próxima convocatoria a elecciones. Sus principales exponentes fueron la revista frondicista Qué sucedió en 7 días, el semanario lonardista Azul y Blanco, de orientación nacionalista católica,y Palabra Argentina, dirigido por el nacionalista Alejandro Olmos. Más tarde se sumaría el periódico de los hermanos Jacovella, Mayoría. Los referidos estudios, además del citado, son: MELÓN PIRRO, Julio César "La prensa nacionalista y el peronismo, 1955-1958", en BIANCHI, Susana y SPINELLI, María Estela (comps.) Actores, ideas y proyectos políticos en la Argentina Contemporánea, Tandil, IEHS-FCH/UNCPBA, 1997, pp. 215-232;         [ Links ] MELÓN PIRRO, Julio César El peronismo después del peronismo, Bs. As., Siglo XXI, 2009, especialmente pp. 159-173;         [ Links ] SPINELLI, María Estela "La Biblia de la política. La Revista Qué sucedió en 7 días y el frondicismo, 1955-1958", en AA.VV., Historias de Revistas Argentinas, Bs. As., Asociación de Editores de Revistas, 1995;         [ Links ] SPINELLI, María Estela "Las revistas Qué sucedió en 7 días y Mayoría. El enfrentamiento en el antiperonismo durante los primeros años del 'frondizismo'", en DA ORDEN, María Liliana y MELÓN PIRRO, Julio César (comps.) Prensa y peronismo. Discursos, prácticas, empresas, 1943-1958, Rosario, Prohistoria Ediciones, 2007, pp. 219-242;         [ Links ] GOEBEL, Michael "La prensa peronista como medio de difusión del revisionismo histórico durante la Revolución Libertadora", en Prohistoria,nº 8, Rosario, primavera 2004, pp. 251-265;         [ Links ] DÍAZ, César Luis, Combatiendo la ignorancia aprendida. La prédica jauretchiana en la revista Qué. 1955-1958, La Plata, EDULP, 2007;         [ Links ] LADEUIX, Juan I., y CONTRERAS, Gustavo N. "Entre los generales y las masas. Un derrotero nacionalista durante la Libertadora, Azul y Blanco (1956-1958)", en  DA ORDEN, María Liliana y MELÓN PIRRO, Julio César (comps.) Prensa y peronismo..., cit., pp.171-195; RANALLETTI, Mario "De Frente (1953-1956). Una voz democrática y antiimperialista en la crisis final del primer peronismo", en GIRBAL-BLACHA, Noemí y QUATTROCHI WOISSON, Diana (dirs.) Cuando opinar es actuar. Revistas argentinas del siglo XX, Bs. As., Academia Nac. de la Historia, 1999, pp. 477-515;         [ Links ] CAPOBIANCO, Carina  "Reconstrucción de un discurso peronista durante los años de la Revolución Libertadora. Lectura interpretativa de publicaciones rosarinas", mimeo; GALVÁN, María Valeria, "El 'país real' de Azul y Blanco y 2da República. La relación de los semanarios nacionalistas con el Peronismo durante las presidencias de Aramburu, Frondizi y Guido", ponencia a las XIII Jornadas Interescuelas, Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Catamarca, 10 al 13 de agosto de 2011.         [ Links ]

Notas

2 MELÓN PIRRO, Julio César El peronismo..., cit., p. 168; SPINELLI, María Estela "La Biblia...", cit.; LADEUIX, Juan I., y CONTRERAS, Gustavo N. "Entre los generales...", cit.

3 MELÓN PIRRO, Julio César "Informe sobre la prensa clandestina. Los peronistas entre 1955 y 1960", en DA ORDEN, María Liliana y MELÓN PIRRO, Julio César (comps.), Prensa y peronismo...,cit., pp. 197-218.

4 Da Orden y Melón Pirro indican estas dimensiones como insoslayables para avanzar en una agenda renovada de estudios sobre prensa y peronismo. Cfr. su "Introducción: Prensa y peronismo. El problema y el tratamiento de las fuentes", en Prensa y peronismo..., cit., pp. 9-25.

5 Las publicaciones en consideración serán Palabra Argentina (1955-1958, 1ª etapa) (en adelante, citada como PA), El 45 (1955, 1ª época), El Descamisado (1955-1956), La Argentina (Rosario, 1955), Federalista (1955-1956), El Populista (1957-¿?), Pero... ¿qué dice el pueblo? (1957-1958), Rebeldía (1957-1958), Soberanía (Rosario, 1956-1958), Palabra Prohibida (Rosario/ Buenos Aires, 1957-1958), El Guerrillero (1957-1958), El Hombre/ El Soberano (1957-1958), Línea Dura (1957-1958) (en adelante, citada como LD)y Norte (San Martín, 1957-1958, II Época). Excepto aquellas en que se especificó lugar de edición, fueron editadas en la ciudad de Buenos Aires.

6 Tomamos como modelo el "género mixto", de una "historia social de las ideas", propuesto por DARNTON, Robert Edición y subversión. Literatura clandestina en el Antiguo Régimen, Madrid, Turner-Fondo de Cultura Económica, 2003, 13.         [ Links ]

7 Con esta expresión busco resaltar el carácter dual de la interpelación que intentaban concitar las publicaciones peronistas: se interpelaba a los lectores como público o comunidad de opinión estructurada en torno al periódico, por un lado, y como partidarios y masa militante, identificación que excedía a la del lector con el medio.

8 El anuncio de que habría elecciones de convencionales constituyentes el 28 de julio de 1957, y de presidente y demás cargos electivos, el 23 de febrero de 1958, fue realizado el 30 de marzo de 1957. MELÓN PIRRO, Julio César El peronismo después..., cit., pp. 180 y 278, n. 321. Aunque el tema estaba en el tapete desde mediados del año 1956. Cfr. "La convocatoria a elecciones", en 5ª La Razón, Bs. As., 9/6/1956, p. 1.

9 El diario El Líder (el cual salía desde 1946), dirigido por José Güemes, futuro director de Federalista,  quedó bajo la órbita del flamante Ministro de Trabajo, A. Patrón Laplacette, a partir del 13 de noviembre de 1955. La revista De Frente (que llevaba dos años de presencia en la calle)fue intervenida en diciembre cuando su director, John W. Cooke, ya estaba en prisión y, finalmente, cerrada en enero de 1956. MELÓN PIRRO, Julio César "La prensa de oposición...", cit., e "Informe sobre la prensa...", cit., pp. 203-204; RANALLETTI, Mario "De Frente...", cit.,pp. 483, 512. Un panorama contemporáneo de la situación de los principales medios de Capital y Provincia de Buenos Aires, en Arturo Jauretche, "Queremos comprobar si hay libertad de prensa", en El 45, Año I n° 1, 16/11/1955, pp. 1-2. Se registra la intervención de la cadena estatal en "El doctor Erro asumió en ALEA las funciones como interventor", en 5ª La Razón, Bs. As., 4/10/1955, p. 6.

10 Para este punto, v. EHRLICH, Laura "Rebeldes, intransigentes...", cit., capítulo 2.

11 El anonimato de algunas colaboraciones dificulta la identificación de los equipos de redacción. En su correspondencia con Perón, Cooke reporta la actividad del "Centro de Escritores, Intelectuales, Periodistas y Artistas del Pueblo" (integrado por Fermín Chávez y José M. Castiñeira de Dios), el cual habría tenido a su cargo "la redacción de artículos para los diaritos peronistas, que a menudo carecen de material y recurren a la reproducción de artículos publicados en semanarios que suelen ser de dudosa ortodoxia". Pero con las fuentes al alcance, es imposible corroborar la medida en que el citado Centro funcionaba como tal usina. COOKE, John William "Informe general y plan de acción", en carta a Juan D. Perón del 28/8/1957, reproducida en PERÓN-COOKE Correspondencia, I, Bs. As., Parlamento, 1985, p. 298.         [ Links ] Tb. CHÁVEZ, Fermín "Introducción", en Columnas del Nacionalismo Marxista (ed. facsimilar), Olivos, El Calafate, 2001,         [ Links ] s/p. Fermín Chávez era para 1957 un escritor y periodista de trayectoria dentro de los medios peronistas. Había colaborado antes de 1955 en varias de sus publicaciones oficiales, tanto culturales como periodísticas. Además, había integrado el Sindicato de Escritores Argentinos, una de las asociaciones creada en 1951 para nuclear a los intelectuales peronistas. José M. Castiñeira de Dios era poeta y había sido Director de Cultura del primer gobierno peronista entre 1950 y 1952. Referencias a la  actividad de ambos en los círculos culturales del peronismo, en FIORUCCI, Flavia Intelectuales y peronismo. 1945-1955, Bs. As., Biblos, 2011, pp. 42-43, 106-109.         [ Links ] Datos biográficos de Chávez, en EHRLICH, Laura "Breves biografías de los directores, y de algunos de los colaboradores de la prensa peronista emergente entre 1955 y 1958", Anexo I de la tesis citada; sobre Castiñeira de Dios, v. CHÁVEZ, Fermín Alpargatas y libros. Diccionario de peronistas de la cultura, tomo I, Bs. As., Theoría, 2003, pp. 32-33.         [ Links ]

12 Alejandro Olmos (San Miguel de Tucumán, 1/5/1924 _ Buenos Aires, 24/4/2000) se instaló en Buenos Aires en la década del 30 para estudiar Derecho y accedió a los círculos nacionalistas a través de su comprovinciano José Luis Torres, quien acuñó la expresión "década infame". Su adhesión al peronismo no inhibió la expresión de disidencias, como respecto de la aprobación del Acta de Chapultepec, las que lo llevaron a prisión y a la exoneración de la función pública. Pero hacia 1953 le llevaría a Perón una propuesta de propaganda a escala latinoamericana. Décadas más tarde Olmos se haría conocido por su investigación de la deuda externa contraída por la última dictadura militar. Hernán Benítez (Tulumba, Provincia de Córdoba, 12/2/1907-Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, 22/4/1996), ordenado sacerdote por los Jesuitas, se desempeñaba a principios de los años cuarenta como profesor de Teología en un seminario de esta capital, época en la que conoció a Perón y en que participó junto a éste del golpe del 43. Fue luego un connotado colaborador de la gestión peronista y en particular, de Eva Perón. Tuvo a su cargo el Instituto de Publicaciones de la UBA. En los 60 apoyó la "opción por los pobres" difundida  por el movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo. Arturo Jauretche (Lincoln, Provincia de Buenos Aires, 13/11/1901 _ Buenos Aires, 25/5/1974), egresado de la Facultad de Derecho de la UBA, adhirió al peronismo tras una prolongada trayectoria en el radicalismo yrigoyenista y en la agrupación FORJA. Entre 1946 y 1950 fue presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires durante la gestión del gobernador Domingo Mercante. Tras el eclipse de este último fue alejado de la función pública y de los medios periodísticos oficiales. Después del 55, apoyó el proyecto presidencial de Frondizi y descolló como ensayista. En los tres casos mencionados se verificó un apoyo al golpe del 43 como antesala de la adhesión al justicialismo. Estos datos y los referidos en las siguientes notas son, salvo indicación en contrario, una síntesis de los reconstruidos en el Anexo biográfico de mi tesis de maestría, donde cito in extenso las fuentes. Sobre las figuras de Olmos y Benítez, v. EHRLICH, Laura "De la periferia al peronismo. Dos itinerarios en el cruce de la política y las jerarquías intelectuales. 1940-1960", en LAGUARDA, Paula y FIORUCCI, Flavia (eds.) Intelectuales, cultura y política en espacios regionales de Argentina (siglo XX), Rosario, Prohistoria, 2012, en prensa.         [ Links ]

13 Nora Lagos (Rosario, 14/2/1925 - 23/11/1975), nacida en el seno de la familia propietaria de diario La Capital, asumió su dirección en septiembre de 1953, apoyada por una resolución del gobierno de Juan Perón que desplazó al plantel familiar opositor. Participó activamente en los mitines del peronismo local y nacional. Desplazada de ese roltras la caída del gobierno en el 55, editó La Argentina, uno de los primeros periódicos opositores a la Revolución Libertadora, y padeció prisión. Su continuador, Soberanía,llegó a circular en Buenos Aires. EHRLICH, Laura, entrada biográfica de Nora Lagos en AMARAL, Samuel y BARRY, Carolina (coords.) Diccionario del Primer Peronismo, Universidad Nacional de Tres de Febrero (en prensa).         [ Links ] José Antonio Güemes fue director del diario de la CGT, El Líder, hasta su intervención militar en noviembre del 55. El 9 de diciembre del mismo año sacó Federalista, otro periódico del posperonismo rápidamente clausurado, donde escribió Scalabrini Ortiz. Los pocos datos que hemos obtenido sobre su trayectoria hasta 1955 indican que era ex oficial del Ejército, había participado del levantamiento de Gregorio Pomar contra el dictador Uriburu y que más tarde, había sido diplomático de Perón en Italia. Pero su actividad periodística parece haberse iniciado durante el peronismo. MOYANO LAISSUÉ, Miguel Ángel (ed.) El periodismo de la resistencia peronista. 1955-1972, Bs. As., Asociación de la Resistencia Peronista, 2000.         [ Links ]

14 Alberto Manuel Campos (Vicente López, 25/5/1919- José León Suárez, 17/12/1975), propietario de una empresa de colectivos y luego de una estación de servicio, era Secretario Gral. de la Unidad Básica de V. Ballester (San Martín, Provincia de Buenos Aires), cuando en 1948 comenzó a publicar Norte, de temática vecinal y tono peronista. Luego del 55, fue detenido varias veces y su periódico, clausurado, hasta que reapareció a fines de 1957. Casi un año después, Norte se convirtió en órgano "oficial" del movimiento peronista y Campos, en delegado de Perón e integrante del Consejo Coordinador y Supervisor. Desde el 25/5/1973, ocupó el cargo de Intendente Municipal de San Martín, hasta su asesinato por Montoneros. MELÓN PIRRO, Julio César, semblanza biográfica en AMARAL, Samuel y BARRY, Carolina (coords.) Diccionario del Primer Peronismo..., cit. Aldo Paciello era un abogado y periodista santafecino instalado en Capital, quien colaboró con la intervención en la Provincia de Buenos Aires bajo la presidencia de facto de Farrell, en 1944. Escribió en el diario peronista El Líder y también se desempeñó en la radio. Después del 55, colaboró en Federalista y co-dirigió con el Cnel. Gentiluomo, que se hallaba en prisión, Pero...  qué dice el pueblo. Luis A. Sobrino Aranda (Rosario, 29/6/1929) había iniciado su militancia en los "centros cívicos" nacionalistas desde donde se promovió como candidatos a Juan Perón. Su padre fue un yrigoyenista de la Junta Renovadora y miembro del primer gobierno peronista de Santa Fe. Sobrino Aranda se recibió de abogado en la Universidad del Litoral, ejerció allí la docencia y fue delegado organizador en Rosario de la Confederación General Universitaria. A la caída del peronismo colaboró con Nora Lagos en La Argentina y Soberanía. Sacó Palabra Prohibida mientras militaba en Buenos Aires con el cura Benítez. Colaboró también en Palabra Argentina. En 1956 estuvo preso. Tras la asunción de Frondizi, se alejó de la política. En 1973, fue interventor en el PJ de Santa Fe y resultó electo diputado nacional del FREJULI.

15 María Granata(Buenos Aires, 3/09/1923) era una joven poeta ya galardonada por la SADE cuando adhirió al peronismo y pasó a colaborar en la Secretaría de Prensa y Difusión como autora de folletos y colaboraciones en medios periodísticos oficiales. Figuró entre los miembros de la comisión directiva del Sindicato de Escritores Argentinos, de creación peronista. A pedido de su amigo el escritor Castiñeira de Dios, dirigió el semanario Línea Dura. Granata se identificó posteriormente con el desarrollismo y creó una prolífica obra como novelista y cuentista de literatura infantil. Más referencias en EHRLICH, Laura, entrada biográfica de María Granata en AMARAL, Samuel y BARRY, Carolina (coords.), Diccionario del Primer Peronismo..., cit.

16 Sobre la noción de trayectoria, v. BOURDIEU, Pierre "A ilusão biográfica", en AMADO, Janaína y DE MORAES FERREIRA, Marieta (comps.) Usos & abusos da história oral, Río de Janeiro, Fundação Getulio Vargas, 1998, pp. 183-191.         [ Links ] Un modelo para la reconstrucción de tales espacios, aunque enfocado en otro tipo de ámbitos, es el trabajo de NEIBURG, Federico y PLOTKIN, Mariano "Intelectuales y expertos. Hacia una sociología histórica de la producción de conocimiento sobre la sociedad en la Argentina", en NEIBURG, Federico y PLOTKIN, Mariano (comps.) Intelectuales y expertos. La constitución del conocimiento social en la Argentina, Bs. As., Paidós, 2004, pp. 15-30.         [ Links ] Detallé este perfil grupal en "De la periferia al peronismo...", cit.

17 FIORUCCI, Flavia Intelectuales y peronismo, cit., pp. 89-102 El peso de la corriente trotskista que devino en la llamada izquierda nacional _en nuestro grupo representada por Aníbal Leal_ podría ser mayor si incluyéramos en nuestra muestra otros periódicos como Lucha Obrera, Palabra Obrera o Columnas del Nacionalismo Marxista, que quedaron fuera del recorte de nuestra investigación.

18 Un dato de cierta importancia, dado el carácter híbrido de la figura que estamos considerando, es que cerca de la mitad de los casos analizados integró alguna de las asociaciones de escritores que alumbró el peronismo a partir de 1947: la Asociación de Escritores Argentinos (ADEA) y el Sindicato de Escritores Argentinos (SEA). Sobre la ADEA y el SEA, v. FIORUCCI, Flavia Intelectuales y peronismo..., cit., p. 104.

19 JAMES, Daniel Resistencia e integración. El peronismo y la clase trabajadora argentina. 1946-1976, Sudamericana, Buenos Aires, 1999, pp. 107 y ss.         [ Links ]

20 ULANOVSKY, Carlos Paren las rotativas. Diarios, revistas y periodistas (1920-1969), Bs. As., Emecé, 2005, pp. 168-169.         [ Links ]

21 ULANOVSKY, Carlos Paren las rotativas..., cit., p. 177.

22 ALTAMIRANO, Carlos "Peronismo y cultura de izquierda en Argentina (1955-1965)", en ALTAMIRANO, Carlos Peronismo y cultura de izquierda, Bs. As., Temas, 2001, pp. 49-79;         [ Links ] TERÁN, Oscar, Nuestros años sesentas. La formación de la nueva izquierda intelectual argentina. 1956-1966, Bs. As., El Cielo por Asalto, 1993;         [ Links ] SIGAL, Silvia, Intelectuales y poder en la década del sesenta, Bs. As., Punto Sur, 1991.         [ Links ]

23 Goebel señaló este aspecto más moderno de las citadas publicaciones. GOEBEL, Michael "La prensa peronista como medio...", cit.

24 Entrevista de la autora a Luis Sobrino Aranda, Rosario, 22 de diciembre de 2008 (en adelante, citada como Entrevista a LSA); "'Operación fueguito' y 'operación escamoteo'", en Rebeldía, Año I n° 15, Bs. As., 11/10/1957, p. 1;         [ Links ] "A nuestros lectores" y "Campaña pro-Rebeldía", en Rebeldía, Año I n° 17, Bs. As., 30/10/1957, p. 1.         [ Links ] "Rebeldía secuestrada", en Rebeldía, Año I n° 34, Bs. As., 12/3/58, p. 1. Desestimamos, por tanto, por inverosímil, el número de 200.000 ejemplares brindado por Hernán Benítez en carta a Perón del 14/1/58, reproducida en CICHERO, Marta, Cartas peligrosas, BA, Planeta, 1992, p. 338.         [ Links ]

25 Entrevista a LSA.

26 El dato es inferido de la nota que denuncia el secuestro de ejemplares de los kioscos y del depósito del distribuidor. "No han de silenciar a NORTE las persecuciones policiales", en Norte, Año X n° 745, II Época, Bs. As., 11/12/1958, p. 1.         [ Links ] Carlos Alberto Campos, hijo del director de Norte, testimonió que el semanario había llegado a imprimir 100.000 ejemplares en algún momento de su 2ª época. MOYANO LAISSUÉ, Miguel Ángel El periodismo de la..., cit.

27 CAPOBIANCO, Carina "Reconstrucción de un discurso...", cit.

28 "Un llamado a los Descamisados", en El Proletario, Año I n° 2, Bs. As., 21/12/1955, p. 2.         [ Links ]

29 "Aclaramos a 'Qué'", en PA, Año I n° 10, 30/10/56, p. 2, donde se consigna la cantidad de ejemplares impresos antes de una revisión policial. El propio Olmos informó en un testimonio retrospectivo que llegó a tirar 200.000 ejemplares y que no tiraba más por falta de papel. CHINDEMI, Norberto "Alejandro Olmos", entrevista incluida en CHINDEMI, Norberto Nosotros, los peronistas. Razones para la esperanza, Buenos Aires, Los Nacionales, 2000, p. 210.

30 SIGAL, Silvia Intelectuales y poder..., cit.,p. 129; SPINELLI, María Estela "La 'Biblia'...", cit.,p. 146; MELÓN PIRRO, Julio César "La prensa de oposición...", cit. A un año de su aparición, Azul y Blanco llegó a ostentar una tirada de 140.000 ejemplares. "Un intenso año de vida", en Azul y Blanco, Año II n° 51, Bs. As., 4/5/57, p. 2.         [ Links ]

31 ULANOVSKY, Carlos cit., pp. 155-156, 166, 173, 197, 202-203, respectivamente.

32 Una carta de Jauretche a Benítez de julio de 1956, precisaba "una hoja clandestina rinde un promedio de más de cien lectores y éstos a su vez son todos amplificadores, lo que no pasa con el periódico público". Reproducida en CICHERO, Marta Cartas peligrosas..., cit.,pp. 219-220.

33 "Apoye a 'El Descamisado'", en El Descamisado, Año I n° 1, Bs. As., 30/11/1955, p. 2;         [ Links ] "Colabore", en Pero... qué dice el pueblo?, Año I n° 10, Bs. As., 6/9/1957, p. 5;         [ Links ]  "Necesitamos corresponsales", en PA, Año I nº 13, Bs. As., 4/12/56, p. 4;         [ Links ] "Tire la cadena", en Rebeldía, Año I n° 1, Bs. As., 10/7/1957, p. 4.         [ Links ]

34 Registra la presencia de El Descamisado en kioscos, "Escriben los Descamisados...", en El Proletario, Año I n° 2, Bs. As., 21/12/1955, p. 2.         [ Links ] El Guerrillero también se vendía en esos puestos. Entrevista de la autora a Silvina L., Bs. As., 4/2/2010 (en adelante, citada como Entrevista a S. L.). La denuncia contenida en "No han de silenciar a NORTE...", cit., alude asimismo a la presencia del periódico en kioscos de diarios.

35 La redacción de El Hombre invitaba a pedir por correo las ediciones secuestradas, a su distribuidora Rincón. "Importante", en El Hombre, Año I n° 4, Bs. As., 11/11/1957, p. 1.         [ Links ] Tanto Olmos como Sobrino Aranda testimoniaron que Rubbo era distribuidora de Palabra Argentina y de Rebeldía. MOYANO LAISSUÉ, Miguel Ángel El periodismo de la...,cit.; Entrevista a LSA., cit. La información fue corroborada a través de tres contactos telefónicos con una empleada de Rubbo Hnos. (enero a junio de 2009). Norte informaba que Pascual Marchesano era su distribuidor en Capital y Rincón en el interior. "Norte", en Norte, Año X n° 720, II Época, Bs. As., 19 de junio de 1958, p. 4.         [ Links ] Igualmente lo hacía Línea Dura.

36 "Cada lector debe hacer llegar 'Palabra Argentina' a los lugares adonde aún no se la conoce. Necesitamos distribuidores en cada localidad de la República, porque todas las empresas comerciales se niegan a distribuir este periódico", exhortaba "Nuestra consigna", en PA, Año I n° 5, 10/5/56, p. 3.         [ Links ] Recién en el n° 7, del 8/10/1956, se consigna a la distribuidora DINEX para el interior. Sin embargo, los problemas continuaban. La redacción denunciaba que sus canillitas eran hostigados por la policía cuando voceaban el semanario y reclamaba que éste "...debe estar al alcance de todos sus lectores en los puestos de venta de periódicos". "A 'canillitas' y lectores" en PA, Año I n° 10, Bs. As., 30/10/1956, p. 4.         [ Links ] En Línea Dura se informaba sobre la constitución de un grupo de militantes de la zona Pompeya-Soldati-Caballito Sud, como centro difusor de Línea Dura, considerando que en los kioscos de diarios no se veía a ese periódico y sí a otros semanarios que, con suspicacia, el periódico indicaba en "cierto momento respondieron a la inquietud popular". "Nuevo centro de difusión de 'Línea Dura'", en LD, Año II n° 18, Bs. As., 28/4/1958, p. 2.         [ Links ] A fines de 1958, un columnista de otro medio aludía críticamente a un propietario de un kiosco de diarios, que era peronista pero se negaba  a vender El Soberano y Norte para no tener problemas con la policía. Belgo (seudónimo de José Gobello), "El huerto de las nostalgias", en Norte, Año I n° 743, II Época, 25/11/58, p. 4,         [ Links ] recorte de prensa en Arturo Frondizi, Archivo Personal., Críticas Peronismo., Unidad de Conservación 239, Fondo Centro de Estudios Nacionales, Biblioteca Nacional (en adelante, AF. AP., C. P., UC..., Fondo CEN, BN).

37 MONZÓN (h.), Florencio Llegó carta de Perón. Rapsodia de la resistencia peronista (1955-1959), Bs. As., Corregidor, 2006, pp. 336-344.         [ Links ] Entrevista a S. L., cit.

38 Entrevista a LSA, cit..; MOYANO LAISSUÉ, Miguel Ángel El periodismo de la...,cit.

39 CICHERO, Marta Cartas peligrosas..., cit.,pp. 219-220.

40 "'¡Palabra Argentina' no debe caer!", en PA, Año I n°5, Bs. As., 10/5/56, p. 3.         [ Links ]Más adelante, en "S.O.S. ¡Necesitamos urgente ayuda", con tono perentorio se anunciaba que el "último secuestro agotó nuestras posibilidades económicas" y que se tuvo  que desalojar las oficinas. Según la misma nota, hacía tres meses que la publicación no aparecía y lo había hecho esa vez gracias a que una "señorita A. M. C." y un "grupo de obreros" garantizaron la deuda contraída con acreedores. En PA, Año II n° 15, Bs. As., 19/3/1957, p. 1.         [ Links ] Tb. "Campaña pro 'Rebeldía'", cit.

41 Reproducida en CICHERO, Marta Cartas peligrosas..., cit.,p.  222.

42 Pero... ¿qué dice el pueblo?, Año I n° 5, Bs. As., 2/8/1957, p. 2;         [ Links ] Tarjeta de suscripción de El Guerrillero facilitada por Mercedes Marcos; "Suscríbase a Norte", en Norte, Año X n° 729, II Época, Bs. As., 20/8/1958.         [ Links ]

43 "En venta", en PA, Año I n° 5, 10/5/1956, p. 4;         [ Links ] "Tres avisos importantes" en Rebeldía, Año I n° 10, 4/9/57, p. 3.         [ Links ]

44 Entre los gremios mencionados por el testimonio de la directora de Línea Dura, María Granata, estaba el de los frigoríficos y el de los petroleros. También menciona al "dirigente de la Juventud Peronista", Enrique Ninín, como alguien que retiraba ejemplares. CICHERO, Marta Cartas peligrosas..., cit.,p. 230. El dato puede referirse a un momento distinto al de la distribución comercial que consignamos más arriba, o bien a dos sistemas coexistentes. Tb. Entrevista de Julio Melón Pirro y la autora a María Granata, Buenos Aires, 13/10/2011. Otro testimonio apunta que Línea Dura era "sostenida" por Cooke. MONZÓN (h.), Florencio Llegó carta de Perón..., cit., p. 336.

45 A Norte la habría apoyado el ex ministro del Interior y miembro del Comando Táctico, Oscar Albrieu. Carta de Lagomarsino a Marcos, 18/10/1957, reproducida en CICHERO, Marta Cartas peligrosas..., cit.,p. 228. A Palabra Prohibida habría ayudado a financiarlo el ex canciller y dirigente del partido neoperonista Unión Popular, Atilio Bramuglia; y Rebeldía, si biendeclaraba no recibir ningún tipo de ayuda económica y aspirar a sostenerse con la venta de ejemplares, habría recibido el apoyo del hermano del ex ministro Méndez de San Martín. Entrevista por mail a Luis Sobrino Aranda, 23 al 26 de noviembre de 2009.

46 Así lo interpretaban, respectivamente, Luis Sobrino Aranda y María Granata.

47 En la denuncia del "nuevo atropello" a la libertad de prensa cometido con el secuestro del número 4 del periódico De regreso, y la detención de un miembro de su redacción y un distribuidor, el Consejo Coordinador y Supervisor enumeró la "larga nómina de publicaciones silenciadas por el "régimen del 'estado de derecho'", entre las cuales recuerda a Norte, Voz Peronista, Línea Dura, El Soberano, El Hombre, Interior, Pero...qué dice el pueblo. "Los peronistas hacen enérgica crítica al P. E.", en La Razón, 12/9/59, p. 4,         [ Links ] recorte de prensa en AF. AP., C. P., UC 239, Fondo CEN, BN.

48 CHARTIER, Roger "Du livre au lire", en Sociologie de la communication, vol. I n° 1, número monográfico, pp. 271-290 (originalmente publicado en CHARTIER, Roger Pratiques de lecture, París, Payot/Rivage, 1985), disponible en http://www.persee.fr.         [ Links ]

49 "Cuáles son las agrupaciones gremiales y quiénes los hombres de nuestra línea. Armando Puglia. Jorge F. Di Pasquale", en LD, Año II n° 15, Bs. As., 7/4/1958, p. 3 Ademá         [ Links ]s de los citados (dirigentes del Sindicato del Calzado y del de Farmacia, respectivamente, e integrantes de la dirección de las 62 Organizaciones), entre los entrevistados en esta sección estuvieron Andrés Framini (textil, dirigente de la CGT Auténtica), Avelino Fernández (metalúrgico), Dante Viel (estatales, UPCN), José de Rosa (estatales, ATE), Juan Carlos Jonsch (telefónicos). La mayoría de las entrevistas incluía la foto del representante gremial.

50 "Arriba el telón", en PA;"En la pomada" e "Informativo chisporroteo", en Rebeldía; "Informa pero...", en Pero... qué dice el pueblo; "El Yeite", en El Hombre; "Caiga quien caiga", en Línea Dura.

51 "Fábula de Hisopo", en PA; "Fábula zoopolítica", en Federalista, a cargo de J. Bernardo Iturraspe; "De todo un poco", en Rebeldía; "Bestiario", en Norte, a cargo de Juan Cruz Romero (seudónimo de Fermín Chávez). Agradezco a Melón Pirro por este dato.

52 Soberanía tenía una sección llamada "Opinión nacional" donde registraba información sobre otras publicaciones; El Soberano publicaba columnas como "Dice 'Norte'...", o "Dice 'Palabra Obrera'...", en El Soberano Año I n° 2, 31/3/1958;         [ Links ] Rebeldía recomendaba qué leer cada día de la semana: "Lea Usted", en Rebeldía, Año I n° 10, Bs. As., 4/9/1957, p. 3.         [ Links ] Notas de polémica entre semanarios: "Un abrazo a los de 'El Guerrillero'", en Rebeldía, Año I n° 27, Bs. As., 22/1/58, p. 2;         [ Links ] o "Frente al error. Nuestro director contesta a Scalabrini Ortiz", en PA, Año I n° 32, Bs. As., 16/7/1957, p. 1;         [ Links ] tb. "Rodolfo Puiggrós replica a A. Jauretche" en Rebeldía,Año I n° 8, Bs. As., 21/8/57, p. 3 (sobre la polé         [ Links ]mica Jauretche-Puiggrós, v. Díaz, cit., pp. 141-142).

53 Como ejemplo de reseñas, "Los profetas del odio. El último libro de Jauretche", en PAn° 29, Bs. As., 25/6/1957, p. 2;         [ Links ] "'La agonía del imperialismo' por Abraham Guillén", en PA, Año I n° 32, Bs. As., 16/7/1957,  p. 2;         [ Links ] "'Historias con ladrones'. Primer libro que ha salido de la cárcel", sobre el libro de José Gobello editado por Bastión, en Rebeldía, Año I n° 10, Bs. As., 4/9/57, p. 4 (tb.         [ Links ] reseñado en Pero... qué dice el pueblo, Año I n° 8, Bs. As., 23/8/1957, p. 5);         [ Links ] "¡Preso! por José Figuerola. Los libros", en LD, Año II n° 42, Bs. As., 7/10/1958, p. 2.         [ Links ] Un ejemplo de aviso, "Ya está en circulación el libro de Perón" (reproduce portada de Los vendepatria, Editorial Línea Dura), en LD, Año II n° 34, 14/8/1958, p. 4.         [ Links ]

54 "Iniciamos una serie de ensayos sobre la situación argentina", en Rebeldía, Año I n° 5, Bs. As., 31/7/1957, pp. 2-3.         [ Links ] La sección incluyó notas sobre los partidos políticos, la relación entre la Iglesia y el peronismo, la clase obrera y las fuerzas armadas.El autor anónimo de algunos de los ensayos, presentado como un "dilecto amigo y asiduo colaborador" de Rebeldía,de "altos valores intelectuales", parecería ser Rodolfo Puiggrós.

55 Incluí ejemplos de estas ilustraciones en EHRLICH, Laura "Rebeldía, una voz heterodoxa en el periodismo peronista, 1957-1958", en Travesía. Revista de Historia económica y social, nº 12, Instituto de Estudios Socioeconómicos, Facultad de Ciencias Económicas, Universidad Nacional de Tucumán, 2010, p. 96.         [ Links ]

56 MELÓN PIRRO, Julio César "Informe sobre la prensa...", cit., pp. 211-216.

57 La sección arranca con la nota "La vivienda digna", en LD, Año II n° 13, Bs. As., 24/3/1958, p. 4,         [ Links ] para prolongarse con títulos como "Los grandes diques", "Cada cinco minutos se edificaba una vivienda con el crédito oficial", o "Previsión social".

58 CIRIA, Alberto Política y cultura popular. La Argentina peronista, 1946-1955, Bs. As., De la Flor, 1983, p. 219.         [ Links ] La expresión "pedagogía basada en 'realizaciones'" la he tomado del análisis de Mirta Lobato de la retórica de la prensa obrera en el período del Estado de Bienestar. LOBATO, Mirta Zaida La prensa obrera. Buenos Aires y Montevideo, 1890-1958, Bs. As., Edhasa, 2009, p. 74.         [ Links ]

59 La presentación de la "historia de Perón en el exilio", en "Perón en el exilio", en LD, Año II n° 15, 7/4/1958, p. 4: allí         [ Links ] se construye una identificación entre el destierro de Perón y el que han sentido en los dos últimos años y medio los "hombres y mujeres de la patria". La partida desde Caracas a Ciudad Trujillo, en "El hombre del destino. Perón en el exilio", en LD, Año II n° 34, Bs. As., 14/8/1958, p. 4 (cap.         [ Links ] XIV)

60 "A bordo de la cañonera. Perón en el exilio", en LD, Año II n° 18, Bs. As., 28/4/1958, p. 4 (capí         [ Links ]tulo II).

61 "Primer viaje a Caracas. Perón en el exilio", en LD, Año II n° 20, Bs. As., 12/5/1958, p. 4 (capí         [ Links ]tulo IV); "La inesperada etapa de Panamá. Perón en el exilio", en LD, Año II n° 21, Bs. As., 19/5/1958, p. 4 (capí         [ Links ]tulo V); "El artífice de la victoria. Perón en el exilio", en LD, Año II n° 22, Bs. As., 26/5/1958, p. 4 (capí         [ Links ]tulo VI).

62 SIGAL, Silvia "Intelectuales y peronismo", en TORRE, Juan Carlos (dir.) Los Años peronistas (1943-1955), Bs. As., Sudamericana, 2002, pp. 481-522.         [ Links ] RIVERA, Jorge B. "Apogeo y crisis de la industria del libro: 1955-1970", Capítulo. La historia de la literatura argentina, n° 99, Bs. As., CEAL, pp. 625-648.         [ Links ] En una carta de Hernán Benítez a Perón de septiembre de 1956, el primero da cuenta de la avidez del "pueblo" por leer "prensa propia". Citado en MELÓN PIRRO, Julio César "La prensa de oposición...",  cit. La reproducción completa de la carta puede verse en CICHERO, Marta, Cartas peligrosas..., cit., pp. 285-289.

63 "Prensa libre", en Rebeldía,Año I n° 3, Bs. As., 24/7/1957, p. 3.         [ Links ]

64 RIVERA, Jorge B. "Apogeo y crisis...", cit.

65 "Colaboren nuestros lectores", en Pero... ¿qué dice el pueblo?, Año I n° 8, 23/8/1957, p. 3;         [ Links ] "Escriben los descamisados", en El Proletario, Año I n° 3, Segunda Quincena de Enero de 1956, p. 2;         [ Links ] "Ateneos", en PA, Año I n° 7, Bs. As., 8/10/56, p. 1,         [ Links ] anuncia la formación de esos centros de difusión del semanario e incita a los interesados a contactarse con el director. Tb. "Soberanía a sus nuevos lectores", en Soberanía, Año I n° 6, Rosario, 21/1/1957, p. 1.         [ Links ] Ya desde su primera entrega, Línea Dura comunica a sus lectores que agradecerá el envío de todo tipo de informaciones gremiales y políticas. LD, Año I n° 1, 4/11/1957, p. 4.         [ Links ]

66 "Escriben los descamisados", en El Proletario, Año I n° 2, Bs. As., 21/12/1955, p. 2.         [ Links ]

67 "Chaco, Quitilipi, 9/5/1957. Sra. Nora Lagos...", en sección "Escribe el Pueblo", Soberanía, Año I n° 17, Rosario, 21/5/1957, p. 4.         [ Links ]

68 MELÓN PIRRO, Julio César "La resistencia peronista, alcances y significados" en Anuario IEHS, VIII, Tandil, 1993, pp. 215-246.         [ Links ]

69 MELÓN PIRRO, Julio César "Informe sobre la prensa ...", cit.

70 "Posición de los semanarios peronistas y neoperonistas frente a las elecciones", en Azul y Blanco, Año III n° 88, Bs. As., 18/2/1958, p. 2.         [ Links ]

71 "Titulándose peronista está al servicio de nuestros enemigos", en LD, Año II nº 13, Bs. As., 24/3/1958, p. 2.         [ Links ] La acusación acota que por su precio y capacidad de seducción tales medios llegaron a grandes tiradas.

72 Conservado primero por el Centro de Estudios Nacionales, ha sido puesto recientemente a la consulta por el área de Archivo de la Biblioteca Nacional.

Recibido con pedido de publicación el 16 de abril de 2012
Aceptado para su publicación el 2 de agosto de 2012
Versión definitiva recibida el 26 de agosto 2012