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Prohistoria

versión On-line ISSN 1851-9504

Prohistoria vol.18  Rosario jul./dic. 2012

 

RESEÑAS

Batticuore, Graciela Mariquita Sánchez: bajo el signo de la revolución, Edhasa, Buenos Aires, 2011, 316 pp. - ISBN 978-987-628-134-8

Guillermina Guillamón
Centro de Historia Argentina y Americana - IdIHCS- Universidad Nacional de La Plata /Conicet. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación
guillamon.guillermina@gmail.com

Debatir el género biográfico en términos historiográficos no solo involucra enfrentarse con un campo que reproduce de forma imitativa arquetipos, supuestos teóricos y estrategias metodológicas, sino que obliga a reflexionar y complejizar la mirada sobre lo que supone escribir la trayectoria de un determinado sujeto histórico.

Sobre estos desafíos se construye el trabajo de Graciela Batticuore, quien mediante una claray dinámica retóricanos invita a pensar al sujeto biografiado desde múltiples posiciones, opciones así comocampos tomados y ocupados.No solo pretende deconstruir lo lineal y evolutivo que supone la ilusión retórica1 de lo biográfico, sino que se propone ir más allá del imaginario estereotipado en torno a la figura de Mariquita,que la muestra como la primera mujer representativa de una elite renovada al tiempo que como un referente patriótico, ejemplar e ilustrado. Solo desde esta perspectiva, argumenta la autora, será posible comprender aquellos elementos y estrategias discursivas que componen la imagen de un arquetipo de mujer entregada a la causarevolucionaria.

Demostrar que su presencia no se agotó en los acontecimientos de Mayo supone concretar un análisis que problematice sus ideas, ilusiones, deseos, sentimientos y pasiones y que, al mismo tiempo, se valga de herramientas propias de otros campos disciplinarios. Así, por detrás de laanunciada, y bien lograda, interdisciplinariedad se encuentra el objetivo de  demostrar que Mariquita fue una mujer tensionada entre dos principios o valores arraigados en el interior de su persona: la moderación, fundamentada en la razón y deudora del paradigma ilustrado, y la pasión, principio fundamental del movimiento romántico. En esta dinámica,Batticuore afirma la posibilidad de ver como Mariquita retomó la tradición del siglo XVIII, de los salones europeos y de su correspondiente sociabilidad, y la enmarcó  bajo el signo de lo nuevo y lo moderno: bajo el signo de la revolución.

La arraigada biografía que hace hincapié en lo filiares tan sólo uno de los tantos aspectos de En perspectiva, capítulo inicial que proponeacercarse a Mariquita desde ella misma, es decir, a partir de sus escritos y documentos. Lejos de concebirse como autora,Batticuoreseñala que esta imagen fue invención de lectores póstumos, no de una mujer que prefirió el círculo íntimo antes que el gran público, la letra escrita antes que la impresa. En este marco, el uso que la autorahace de los escritos (cartas, memorias, poemas y otros textos poco consultados en estudios previos)  le permite acercarse a un sistema de ideas en el cual se encuentran varios datos para comprender el origen de la mentalidad moderna de la biografiada.

La Patria inicia su relato con Mariquita ya casada, a fin de mostrar como su matrimonio con Thompsonestuvo marcado porel activismo patriótico y la necesidad de ser vista como una mujer patriota. Inaugurado con las invasiones inglesas, este instinto patrio llegó a su máximo esplendor cuando ambos se involucraron con la causa revolucionaria. En este marco, la habilidad de Mariquita residió en saber manejar la política puertas a dentro de su casa, en lazos con otras mujeres del grupo de elite, manifestando un patriotismo sin esplendor solo por el hecho de ser mujeres. Lo público y lo privado fueron así dos esferas que en la práctica política de Mariquita no estuvieronclaramente diferenciadas, sino que establecieron un continuo ir y venir, un mutuo condicionamiento.De forma paralela, la autora demuestra como ciertas fuentes iconográficas construidas con el fin de dar cuerpo a relatos sobre de los orígenes de la vida nacional,pueden dar cuenta de esta sociabilidad política mediante datos que si bien no son verídicos, son verosímiles.

Analizarla arquitectura para dar cuenta de los cambios que atraviesa una sociedad es uno de los desafíos que la disciplina histórica se ha propuesto a modo de concretar la tan anhelada interdisciplinariedad. Pero analizarla a fin de mostrar el devenir de un sujeto histórico es el gran logro de Batticuore en elcapítulo titulado La casa. Luego  de la muerte de Thompson y posteriormente al casamiento con Mendeville, la casa de Mariquita sufrió múltiples cambios como consecuencia de la necesidad de refuncionalizar los espacios internos en virtud de los nuevos usos, nuevos habitantes  y nuevos roles que asumieron cada uno de sus integrantes. Debido a que Mendevillefueel representantedel consulado francés,la casa no solo fue modernizada en pos de ser el lugar físico de la institución sino que, retomando la tesis de Fernando Aliata, Batticuore afirma que la arquitectura dio forma a un sistema de relaciones sociales privadas ya existentes y les permitió intervenir en la política oficial.

El punto de giro que inaugura el exilio de Mariquita no solo muestra el miedo de morir bajo el régimen rosista, sino también el temor a quedar comprometida con los juegos políticos de Rosas. Así, en El trato la autora exhibe como a través de la intensa actividad de escritura, resultado de la necesidad de restablecer la conversación con su círculo íntimo, se visibilizan ciertas pautas de conductas propias de Mariquita: saber decir y opinar con un tono lúdico y festivo, moderado a la vez que desenfrenado. Caracterizada como una madre ilustrada, dicha conceptualización nos invita a pensarla desde la función, autoasignada, de persuadir enseñar, influir política y literariamente y transmitir los códigos de sociabilidaddesde el don de la palabra oportuna y la buena conversación.

En el apartadoLos papelesBatticuore retomael abordaje de las herramientas discursivas, explícitas e implícitas, en las cartas y escritos de Mariquita durante el período de exilio para lograr descifrar los mensajes que la escritura de esta mujer encubrió. Inmersa en una constante sensación de peligro, censura y autocensura, sus escritos pretendieron ser, sencillez, elegancia y dulzura mediante, un vehículo moralizador destinado a una sociedad barbarizada por la lucha de facciones. Este fundamento fue aquel que la convirtió en una verdadera patriota: trabajar para el pueblo, en coincidencia con los postulados románticos, teniendo como herramienta un lenguaje sencillo, razonado y didáctico propio de los supuestos de la Ilustración. La autora argumenta así que Mariquita fue una verdadera mujer de cambio y transición entre dos culturas, ya que si bien encaja perfectamente en el modelo de mujer ilustrada que el grupo rivadaviano intentó consolidar, también es representativa de la peligrosa figura de la lectora romántica que asumió el ideario político de la generación del ´37.

Pero... ¿Cómo hizo esta mujer para sustentar económicamente su actividad intelectual en el exilio? El último capítulo, titulado Los Gastos, propone responder esta pregunta abordando el manejo de los bienes que hacen su hija Florencia y el esposo de ésta, Faustino Lezica,ante una explícita situación deprecariedad económica. Varias maniobras tomó la biografiada para mantener su estadía lejos de su país: vender muebles, pedir una pensión al estado como agradecimiento su patriotismo voluntario de Mayo y  mudarse buscando lugares más baratos. En  este contexto de necesidades y aprietos económicos, el recuerdo de la vida en Buenos Aires, de sus espacios y redes de interacción social, constituyó uno de sus grandes consuelos: hasta sus últimos días siguió representando el modelo de mujer ilustrada, que entabla un diálogo pedagógico con el otro y desarrolla una sociabilidad propia de una civilidad de la que solo el grupo de elite es poseedora.

Si bien el libro es visto como la culminación de un largo proceso de estudio por parte de la autora sobre figura de Mariquita Sánchez, también puede entendérselo como un trabajo innovador, que lograr abordar la biografías desde la "serie de las posiciones sucesivamente ocupadas por un mismo agente (o un mismo grupo) en un espacio en un mismo en movimiento y sometido a incesantes transformaciones"2.De esta forma, la propuesta de Graciela Batticuoreno solo constituye un desafío consumado, sino que nos invita a pensar lo biográfico en términos historiográficos e interdisciplinarios.

Notas

1 Concepto crítico propuesto por Pierre Bourdieu para caracterizar la estructura narrativa de las biografías tradicionales. Pierre Bourdieu "La ilusión biográfica" en: Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Anagrama, Barcelona, 1997, p. 82.         [ Links ]

2 BOURDIEU, Pierre "La ilusión biográfica", en Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Anagrama, Barcelona, 1997, p. 82.

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