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Prohistoria

versión On-line ISSN 1851-9504

Prohistoria vol.18  Rosario jul./dic. 2012

 

RESEÑAS

BUCHBINDER, Pablo Los Quesada. Letras, ciencia y política en la Argentina, 1850-1934, Edhasa, Buenos Aires, 2012, 240 pp. - ISBN 978-987-628-184-3,

Boris Matías Grinchpun
Instituto Ravignani / UBA-
matiasgrinchpun@gmail.com

Durante una entrevista que el escritor boliviano Humberto Vázquez Machicado le realizó a principios de los años '30, Ernesto Quesada sostuvo que "hubo siempre entre mi padre y yo una comunidad de ideario tal, una comprensión tan semejante de los deberes intelectuales y culturales, y una afinidad de espíritu de tal índole, que puede decirse que hemos sido una sola unidad". Esta demostración de afecto y lealtad intelectual podría servir de justificación al objeto de estudio que Pablo Buchbinder ha analizado en este libro, donde las biografías de Vicente Gregorio y de su hijo se entrelazan armónicamente. A través de esa unión, el lector puede recorrer casi un siglo de historia argentina.

El autor se había cruzado durante sus investigaciones previas con estos personajes, como en Caudillos de pluma y hombres de acción,donde explora el rol de Vicente como colaborador de Juan Pujol, gobernador de Corrientes entre 1852 y 1859.1 Ernesto apareció en la Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires,2 en tanto se desempeñó allí como catedrático de Sociología, y en la Historia de las universidades argentinas, por su participación en la Reforma de 1918 como interventor en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.3 Éstas no habrían sido más que las premisas para este detallado trabajo, íntegramente dedicado a los Quesada.

Buchbinder reconoce la existencia de valiosos aportes realizados con anterioridad, pero propone frente a ellos la introducción de un matiz: antes que detenerse en los escritos para desentrañar y explorar sus diversas facetas o reconstruir de forma lineal las trayectorias vitales, prefiere recuperar las experiencias familiares, culturales y políticas para pintar así un cuadro más completo. No sólo eso: esta visión permitiría echar una nueva luz sobre las profundas transformaciones que la Argentina sufrió en las décadas posteriores a Caseros. La estructura del texto es consecuente con el criterio de análisis arriba detallado: si bien los capítulos se ordenan, grosso modo, cronológicamente, el foco no está puesto en los intervalos temporales sino en las tramas temáticas que cruzaron las vidas de los Quesada, como sus iniciativas culturales, sus emprendimientos empresariales y sus actuaciones en la diplomacia.

La obra revisa implícitamente algunos de los juicios vertidos por otros autores, como los referidos al libro La Época de Rosas, de 1898. Antonio Pérez Amuchástegui destacó la vocación por la renovación metodológica de Quesada, quien se habría alejado de los lineamientos "positivistas" mediante enfoques "comprensivistas" adquiridos durante su paso por las universidades alemanas. Al mismo tiempo, rescata su crítica a otros historiadores que habrían introducido distorsiones funcionales a sus inclinaciones partidistas.4 Oscar Terán y Eduardo Zimmermann coincidieron en estas apreciaciones, aunque el segundo fue más allá al relacionarlas con el "reformismo liberal" de Ernesto: el estudio de la historia argentina le había mostrado que la población se caracterizaba por su igualitarismo y por su federalismo, por los cual las instituciones debían adaptarse dejando de lado su centralismo e intervencionismo excesivos.5

Buchbinder coincide con estos autores en cuanto a las novedades historiográficas de La Época de Rosas, pero sostiene que junto al interés científico estaba el anhelo de rehabilitar al general Antonio Pacheco, pariente político cuyo archivo nutrió los volúmenes de Quesada. Por otro lado, no sólo toma en cuenta las aristas políticas del "reformismo liberal" sino también las sociales: este intelectual confiaba en la capacidad de la auto-organización de la clase obrera para resolver la "cuestión social", sin apelar a un intervencionismo estatal visto con recelo. Finalmente, apunta que el ensayo fue muy bien recibido en el seno de una elite que no veía, como en los '30, su hegemonía social y política amenazada. Ernesto, por lo demás, se diferenció de los revisionistas posteriores por su firme posicionamiento en el campo liberal y republicano.

Otro objeto de reflexión fue el cultivo de la sociología. Carlos Altamirano situó a este académico entre los introductores de la entonces llamada "ciencia social" en la Argentina, junto a Juan Agustín García, Rodolfo Rivarola y José Nicolás Matienzo. Desde su cátedra, defendió el carácter científico de la sociología frente a las críticas del ex decano Miguel Cané y sostuvo que era fundamental para ilustrar a unos estadistas que se enfrentaban a fenómenos sin precedentes dado el carácter de "país nuevo" que revestía la Argentina. Esta disciplina, como la historia, debía colaborar en el tratamiento de la "cuestión social" y el "atraso institucional", pero también en la comprensión de un "pueblo argentino" todavía por formarse.6 Terán añade que, a diferencia de varios de sus contemporáneos, Ernesto habría reconocido los problemas que la "modernidad" representaba para el país, pero era esencialmente optimista acerca de las posibilidades de superarlos y de construir una nación federal, republicana, económicamente próspera y con una población racial y culturalmente homogeneizada.7

El autor de Los Quesada comparte la caracterización hecha por Altamirano y Terán sobre la "ciencia social", pero se interesa menos por la cátedra de Sociología que por las perspectivas del académico sobre los intelectuales y sobre el sistema universitario. Sobre los primeros, él se consideraba parte de una élite cultural claramente diferenciada de los políticos ("hombres de acción") y de los "divulgadores". Respecto de las universidades, se mostraba crítico con la enseñanza profesionalista tomada del modelo napoleónico y bregaba por impulsar la formación científica de los estudiates por medio de seminarios, según los parámetros germanos. Buchbinder señala también que el optimismo de Ernesto se habría enfriado al observar el orden mundial surgido tras la Gran Guerra, aunque en última instancia confiaba en un porvenir brillante no sólo para la Argentina, sino también para América Latina. 

Tal vez uno de los aspectos más novedosos del libro sea la atención prestada a Vicente, protagonista excluyente de los primeros capítulos. Su trayectoria demostraría los límites que los estudios representaban en la vía del ascenso político y social: si bien podía presentarse como un funcionario capacitado, el perfil de "hombre formado" lo alejaría del estilo político "popular" que se estaba imponiendo por esos años en su Buenos Aires natal.

Su carácter de "colaborador" con la Confederación pondría su carrera política en suspenso luego de 1862, por lo cual impulsó empresas editoriales y culturales como la Revista de Buenos Aires. Si bien estas iniciativas no tuvieron éxito, según él debido a la ausencia de público y de apoyo estatal suficiente, Vicente fue reconocido como hombre de letras, por lo cual pudo acceder a cargos diplomáticos. Como su contemporáneo Estanislao Zeballos, habría visto al conocimiento como un instrumento de ascenso personal y de fortalecimiento del aparato estatal.

Buchbinder profundiza en la estrecha colaboración entre padre e hijo durante las misiones en el extranjero, durante las cuales habrían articulado una particular visión de la situación argentina. El país debía aproximarse a Europa, cuyos países compraban sus productos, y alejarse de unos EE.UU. peligrosos por sus pretensiones expansionistas. En cuanto a América Latina, Brasil aparecería como un aliado más seguro que Chile: mientras el primero albergaba unas aspiraciones territoriales irrealizables, el segundo contaba con una elite cohesionada y decidida a imponer su hegemonía política y económica, como había demostrado en la Guerra del Pacífico.

En cuanto a Ernesto, resultan interesantes las reflexiones sobre su trayectoria personal, como las dedicadas a los negocios realizados durante la década del '80 con los bienes de su mujer. La crisis de 1890, que golpeó duramente sus finanzas, lo habría reorientado definitivamente hacia el ejercicio de la actividad jurídica e intelectual. También se presta atención a sus últimos años, "exiliado" en Europa en compañía de su segunda esposa, la periodista alemana Leonor Deiters, tras el fracaso en construir un instituto en la Argentina a partir de la biblioteca reunida por él y por su padre. 

En pocas palabras, el nuevo libro de Pablo Buchbinder recorre con un lenguaje sumamente accesible tanto las trayectorias vitales de los Quesada como los procesos económicos y políticos que ellos presenciaron. De esta manera, resultará una lectura atractiva para todo aquel interesado en estas cuestiones o en ver una de las muchas maneras en las que los intelectuales pueden relacionarse con las sociedades de su tiempo.            

Notas

1 BUCHBINDER, Pablo Caudillos de Pluma y Hombres de Acción. Estado y política en Corrientes en tiempos de la organización nacional, Buenos Aires, UNGS - Prometeo, 2004.         [ Links ]

2 BUCHBINDER, Pablo Historia de la Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, Eudeba, 1997.         [ Links ]

3 BUCHBINDER, Pablo Historia de las Universidades Argentinas, Buenos Aires, Sudamericana, 2005.         [ Links ]

4 PÉREZ AMUCHÁSTEGUI, Antonio "El historiador Ernesto Quesada" en FERRARI, Gustavo y GALLO, Ezequiel, La Argentina del Ochenta al Centenario, Buenos Aires, Sudamericana, 1980, pp. 841-849.         [ Links ]

5 ZIMMERMANN, Eduardo "Ernesto Quesada, La Época de Rosas y el reformismo institucional del cambio de siglo" en DEVOTO, Fernando (comp.) La Historiografía Argentina en el Siglo XX, Buenos Aires, Editores de América Latina, 2005, pp. 37-6;         [ Links ] TERÁN, Oscar, Vida Intelectual en el Buenos Aires fin-de-siglo. Derivas de la "cultura científica", Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2008 [2000], p. 263.         [ Links ]

6 ALTAMIRANO, Carlos "Entre el naturalismo y la psicología: el comienzo de la 'ciencia social' en la Argentina" en NEIBURG, Federico y PLOTKIN, Mariano Intelectuales y expertos. La construcción del conocimiento social en la Argentina, Buenos Aires, Paidós, 2004, pp. 31- 65.         [ Links ]

7 TERÁN, Oscar Vida...,cit., pp. 207-287.

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