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Olivar

versión On-line ISSN 1852-4478

Olivar v.8 n.9 La Plata mayo 2007

 

RESEÑAS

Alicia Parodi, et al. (eds.), El Quijote en Buenos Aires. Lecturas cervantinas en el cuarto centenario , Buenos Aires: instituto de filología y Literaturas Hispánicas "Dr. Amado Alonso"- Facultad de filosofía y Letras (Univ. de Buenos Aires) Asociación de Cervantistas, 2006, 925 pp.

Santiago A. Pérez

SECRIT – CONICET
Universidad Nacional de La Plata

   A lo largo del año 2005, y en el marco de la colosal empresa de homenajes en torno a la figura de Cervantes con motivo del cuarto centenario de la primera edición del Quijote en 1605, se realizó el Congreso Internacional "El Quijote en Buenos Aires" , entre los días 20 y 23 de septiembre. La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y en particular su Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas "Dr. Amado Alonso", junto con la Asociación de Cervantistas y mediante el patrocinio de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica y la Oficina Cultural de la Embajada de España hicieron posible un extenso volumen que lleva impresa la rúbrica localista –sin perjuicio de las ricas aguas provenientes de otras orillas que alimentaron el abrevadero– en la fórmula: El Quijote en Buenos Aires. Lecturas cervantinas en el cuarto centenario . Editado por Alicia Parodi, Julia D'Onofrio y Juan Diego Vila, el volumen único se compone de tres partes: "Plenarias", "Paneles semiplenarios" y "Comunicaciones", ordenándose este último en torno de diversos tópicos: "Lecturas del Quijote ", "El Quijote en la Literatura Española", "El Quijote en la Literatura Latinoamericana" y, finalmente, trabajos relacionados con otras obras cervantinas.
   A continuación de las palabras introductorias de los editores se abren las comunicaciones plenarias con el trabajo de A. Vernat Bistarini quien pone de manifiesto las operaciones de parodización e ironización en el Quijote sobre los elementos proporcionados por la cultura simbólica de su tiempo. F. Copello aborda la espacialidad al estudiar las evocaciones que suscita el motivo del jardín en sus múltiples perspectivas. El estudio de R. Fine traza un recorrido de intercambios entre las dos Españas auriseculares en función de las reelaboraciones de la tradición bíblica hebrea. A. Redondo analiza primeramente las tradiciones proféticas en España para examinar las huellas de esa tradición en el texto cervantino. En un extenso y muy documentado trabajo, C. Romero Muñoz revisa una tesis anterior de su propia cosecha, corrigiendo y ampliando sus postulados en orden a indagar la pertinencia del proceso escriturario de la segunda parte menos como una réplica del texto de Avellaneda que como una revisión radical de la primera parte.
   Seguidamente, la sección correspondiente a los paneles semiplenarios se inicia con un trabajo de M. Alcalá Galán, en el que analiza lo que ella llama la progresiva ‘personajización' del Quijote en la novela, observando los aspectos metaficcionales en la conformación del espacio literario. M. A. da Costa Vieira ofrece una mirada de la andanzas quijotescas en la literatura brasileña. G. Díaz Migoyo repasa el episodio del "robo del rucio" con motivo de sacar las contradicciones entre las decisiones del autor y del editor respecto de los errores y correcciones a las que el citado episodio dio lugar. E. Godoy Gallardo documenta la recepción del Quijote a través de las ediciones y los estudios cervantinos en Chile. G. Grilli estudia la dialéctica entre lo antiguo y lo moderno en la primera parte del Quijote , así como la correspondiente relación entre los modelos de restauración y los principios de novedad. S. Hutchinson analiza determinados usos narrativos orientados a enfatizar la emotividad como estrategia narrativa y destaca lo que denomina "afinidades afectivas" como técnica para instrumentar un modelo de lectura. J. M. Martín Morán, acotando su área de estudio a las acciones que tienen por protagonista al Quijote y excluyendo, entre otras cosas, los relatos interpolados y las conversaciones, aborda las pautas de la acción caballeresca para identificar tres modelos narrativos en función de la configuración de las tres salidas del protagonista. A. Parodi reflexiona cómo opera la representación de la materia narrativa y propone revisar la pertinencia de la fórmula ‘la comedia como espejo de la vida' –o viceversa– en cada una de las partes de la obra. M. C. Ruta estudia la inserción de tres novelas intercaladas: la del "Curioso impertinente", la del "Cautivo" y la de "Las bodas de Camacho". M. Stoopen examina la permanencia del Quijote en el ámbito doméstico antes de la tercera salida. Finalmente, este segundo apartado se cierra con la comunicación de J. D. Vila, en la que el autor evoca la femineidad absoluta en su proceso de metaforización atendiendo a la figura de la anónima duquesa. J. Aladro explora en la obra el género epistolar, relegado, a veces, por la crítica cervantina. C. Ansó, por su parte, rastrea el romance del Marqués de Mantua en el episodio de Sierra Morena. S. M. Arena analiza el proceso de conocimiento propio y encuentro consigo mismo que don Quijote emprende en cada una de sus salidas. M. Argiró propone unas consideraciones respecto del papel del lector del Quijote y del rol de la figura del lector en la primera parte de la obra. J. A. Asunce indaga el principio de la ‘memoria afectiva' como una de las operaciones que permiten el pasaje de la realidad a la imitación en la novela.
   La España aurisecular aparece como meta del recorrido de diversas lecturas que comienzan en la obra cervantina. E. Auletta relee la segunda parte del Quijote desde la presencia del jesuitismo. A. M. Bau y G. F. Canavese parten de la lectura de la novela para referirse a los hábitos alimentarios de la época. M. E. González de Fauve y P. Forteza parten de ciertas menciones sobre el ámbito profesional de los enfermeros en el Quijote para dar cuenta de la enfermería en el siglo XVI.
   V. Beviglia estudia la risa en el Quijote como parte del proyecto de producción del texto cervantino y se adentra en la funcionalidad de la risa en el propio texto a partir de la observación del fenómeno que se presenta en la lectura. H. Borowski de Llanos analiza las inserciones, que denomina "serias", de las novelas intercaladas en los marcos hilarantes. J. M. Cabado ofrece una serie de consideraciones sobre las operaciones subversivas del texto en relación a las instituciones políticas y religiosas. C. Chauchadis indaga el comportamiento del Quijote ante las diversas perspectivas que inspira la ley del duelo. G. Chicote evoca –junto con el homenaje por el cuarto centenario de la primera edición de 1605– la recepción quijotesca al conmemorar el centenario de la colección cervantina en la Universidad Nacional de La Plata.
   Aspectos discursivos comprometen diversas áreas de análisis. R. E. Costarelli aborda la funcionalidad sintáctica y pragmática en el discurso del Quijote . M. S. Disanti recurre a Genette para concentrar su interés en los peritextos enfocando la atención en el Prólogo de la primera parte. Mª del C. García Rozado reflexiona sobre discurso argumentativo en la novela del "Curioso impertinente" como texto susceptible de enseñanza del último ciclo escolar. En relación con este aspecto, G. Bombini explora los derroteros de la institucionalización de la novela cervantina en tensión con la apreciación estética como texto obligatorio; y G. Prósperi estudia el modo en el que el Quijote se ha enseñado en el ámbito académico argentino y ofrece un análisis sobre los acercamientos críticos y lecciones impartidas por los escritores J. Goytisolo, J. J. Saer, F. Jeanmaire y R. Piglia.
   J. D'Onofrio investiga el curso de la representación a través del sentido simbólico producido por el espectro acuático. M. A. Fernández Arce estudia la relación entre Anselmo y don Quijote.
   M. García penetra en las artes adivinatorias y las recurrencias proféticas presentes en la Segunda Parte del Quijote , mientras que C. Gerber rastrea las promesas en la Primera Parte. Por su parte, P. L. Gorla pesquisa, el desarrollo y la evolución del tema del encantamiento. M. J. Zamora Calvo renueva el estudio sobre la magia y las creencias con una lectura que desborda los simples anclajes descriptivos sobre ciertas prácticas supersticiosas.
   E. Gonano analiza el tema de la melancolía, la locura y la propagación de la ficción en diversos planos a partir del episodio que relata el capítulo XI de la segunda parte del Quijote . X. González analiza el imaginario cortés y la tradición clásica en la "canción desesperada" que compone Grisóstomo. T. Herraiz de Tresca establece la realidad como posibilidad consistente dentro de larga tradición de lecturas como fenómeno oscilante. E. Janin propone un análisis del Prólogo de la edición de 1605 como cuadrilátero de arena de la lucha por el emplazamiento de una nueva estética frente a las estéticas ya obsoletas del momento. A. Koper valora la figura de Sancho en dos momentos: como escudero y como gobernador y analiza las transformaciones que se operaron de un estado al otro. K. B. Lemes investiga las modalidades de producción de ficciones y posicionamientos estéticos por medio de la instrumentación de mecanismos textuales y el recurso a la historia. S. Martorell de Lanconi indaga sobre la lengua de la época de la composición del Quijote , la presencia de dialectismos y rasgos arcaizantes. S. Mezzetti y M. Groppo transitan por la oscilante línea que traza la apreciación de la melancolía y el tratamiento del tema por el humanismo del período. C. M. Pueyo estudia el espacio que le cabe a la lectura en una obra que se debate entre la oralidad y la escritura. M. E. Miranda se ocupa de los mecanismos con los que el texto de ficción provee al conocimiento de la verdad artística. M. R. Petruccelli explora los caminos de descenso y ascenso del héroe cervantino en la Cueva de Montesinos como una travesía que plantea el problema de la representación de la subjetividad. G. Pignatiello expone las dificultades en la concepción del relato, teniendo presente principalmente el Prólogo de la Segunda Parte y ciertos pasajes que manifiestan la complejidad de "concebir la obra escrita" en el Quijote de 1615 y los "impulsos narrativos" de los personajes instados a crear ficciones. A. Ramadori aborda las relaciones y modos de representación por medio del estudio de las figuras de animales presentes en el texto. R. Rohland de Langbehn estudia los versos "de cabo roto", la configuración del sentido en razón de la forma y la utilización que de ellos hace López de Úbeda. M. Rosende considera las historias de Cardenio y Luscinda y de Basilio y Quiteria como proyecciones de y alusiones a Píramo y Tisbe. L. C. Salazar de Quintana investiga la función de la espacialidad desde una perspectiva principalmente fenomenológica y hermenéutica. C. M. Schindler recrea la diversidad de perspectivas desde la reflexión sobre un acercamiento crítico de A. Redondo.
   Los aspectos paremiológicos adquieren especial importancia y vitalidad en los trabajos de M. T. Toniolo y M. E. Zurita, en los que las autoras en sendas investigaciones de campo indagan sobre las unidades fraseológicas en uso partiendo del refranero cervantino.
G. Waitoller reflexiona sobre las tres figuras (don Quijote, Grisóstomo y Cardenio) ligadas al contexto escriturario y de producción que transitan el texto de 1615.
   Creo conveniente mencionar el elenco de trabajos restantes que se nuclean en aspectos puntuales de la investigación y recepción de la obra cervantina. Un grupo de comunicaciones se centra en torno a la recepción del Quijote en la literatura española. Abordan el asunto O. Calvelo, M. Donoso Rodríguez y M. Ferrari; M. Genoud de Fourcade, G. Genovese y G. Granata de Egües; R. Macciuci, C. Mata Induráin y M. T. Pochat; M. G. Romano, M. Saba y L. Scarano y L. N. Swiderski. Otro conjunto de trabajos reunidos en relación al anclaje de la figura del andante caballero en la literatura latinoamericana se vio reflejado en los aportes de C. Belzún, S. B. Cella y M. E. Filipello; G. Gatti, M. A. González Briz y M. Insúa Cereceda; E. Lois, S. Longo y A. E. Parada; A. Rodríguez e I. Stratta.
   Finalmente, una serie de comunicaciones, en las cuales la figura del ingenioso hidalgo y caballero pierde el protagonismo de la convocatoria, abordan otras obras cervantinas. Por una parte, P. Festini, A. Grieco y Bavio y J. Montauban; R. A. Vijarra y N. Vitali exploran las Novelas Ejemplares . Por otra parte, A. Adde , N. Gandiaga y M. J. Ciordia y N. Lamanna examinan Los trabajos de Persiles y Sigismunda , algunos sin desviar la mirada del Quijote . Asimismo, A. M. Aráoz de Aráoz aborda el Viaje al Parnaso . En relación con el drama cervantino se agrupan las investigaciones de G. Balestrino, C. Brito Díaz y F. Calvo; J. Dubatti, G. Fiadino y K. Galperin; J. Pagnotta, A. C. Prenz y K. Sabik; M. B. Sosa, M. E. Villarino y J. M. Villanueva Fernández, de los cuales determinados trabajos recobran parcialmente ese protagonismo del Quijote , mientras que otros se adentran en la clave dramática exclusivamente.
   El Quijote en Buenos Aires constituye sin lugar a dudas un aporte singular desde nuestro extremo austral a la constelación de debates teóricos y críticos que el Cuarto Centenario de la obra inmortal de Cervantes suscitó de éste y del otro lado del océano.