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Olivar

versión On-line ISSN 1852-4478

Olivar v.10 n.13 La Plata dic. 2009

 

DOCUMENTOS

Ramón Menéndez Pidal en Buenos Aires: carta a Robert Lehmann-Nitsche (12-05-1905)

Gloria Chicote

Centro de Estudios de Teoría y Crítica Literaria
IDIHCS (UNLP-CONICET)

   El primer viaje de Ramón Menéndez Pidal a América tiene lugar en 1905 cuando es designado por decreto real de Alfonso XIII "representante regio" para investigar in situ la contienda limítrofe entre Perú y Ecuador que debía ser arbitrada por el mismo Alfonso.
   En este largo periplo que se inicia en Guayaquil y finaliza en Montevideo, más allá del propósito de indagación histórico-geográfica y el rango diplomático del eminente filólogo, se pone de manifiesto su interés por profundizar sus investigaciones en un tema que por esos años lo obsesiona: la recolección de romances de tradición oral en el ámbito hispánico y, particularmente, en América, una de las áreas menos explorada hasta ese momento. En una carta que escribe a Marcelino Menéndez Pelayo desde Quito el 27 de enero de 1905 dice lo siguiente: "tengo echadas mis redes para los romances y espero conseguir alguno."(1) Con ese propósito Menéndez Pidal publica en La linterna de Quito y El Tiempo de Lima una "Circular a los folkloristas americanos", destinada a todos aquellos que se interesen por colaborar con su proyecto de realizar un Romancero Español con textos recolectados en América. La Circular representa una síntesis de la teoría romancística pidaliana en la que me interesa destacar los siguientes puntos:

1. Unidad transtemporal y transespacial del fenómeno Romancero: Estoy preparando un ROMANCERO TRADICIONAL ESPAÑOL, en donde se publicarán los Romances recogidos en el siglo XVI al lado de los recogidos en los siglos XIX y XX, y, en la mayoría de los casos, la música antigua y moderna con que se cantaban o se cantan hoy. Para esta publicación llevo ya reunidos centenares de versiones recogidas de la tradición oral, tal como se cantan o recitan en las diversas provincias de España y entre los judíos españoles que viven en el Oriente de Europa, en Asia Menor y en el Norte de África. (Circ.: 1)

2. Invitación a los folkloristas americanos a completar la escasa documentación del género en América: Cualquier folklorista americano que tenga ocasión de recoger algunas versiones de Romances, hará un servicio inestimable a la historia literaria, ya que enriquecerá con codiciadas muestras al Romancero español, que es uno de los modelos más estimables y admirados de la poesía popular universal. (Circ.: 1)

3. Indicaciones metodológicas. Menéndez Pidal justifica con abundantes citas la existencia del romancero en el continente americano (documentaciones de Sylvio Romero, Ciro Bayo, Rufino José Cuervo, José María Vergara). También se orienta a los posibles recolectores acerca de "qué clase de gentes saben de memoria y recitan los romances", a lo cual se responde: "...en general, el Romance vive solamente en la memoria de criadas de servir, campesinos, pastores, pordioseros, etc." En último término la Circular especifica cómo se deben recoger los Romances ayudando a la memoria del entrevistado con la recitación de algunos versos, copiando en hoja separada con la mayor exactitud la letra y, en lo posible, música de los poemas. Los Romances recogidos pueden remitirse en paquete certificado, a las siguientes señas

R. Menéndez Pidal
de la Real Academia Española
Leganitos-1
Madrid (Circ.: 3)

   En Ecuador y Perú intenta atraer a la empresa de recolección del Romancero hispánico a cuantos intelectuales locales iba conociendo, pero acosado por las funciones de su misión oficial, sólo puede dedicarse a la búsqueda de romances cuando llega a Chile. En Santiago conoce al publicista Julio Vicuña Cifuentes, quien fuera su primer gran colaborador en América y a Rodolfo Lenz, el lingüista alemán que por esa época estaba interesado en los estudios de poesía popular impresa en hojas sueltas. Con ayuda de ambos publica la Circular en Las Últimas Noticias de Santiago y presenta su proyecto en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Chile (Catalán, 2001: 39, nota 169).
   Cuando Menéndez Pidal llega a Argentina emplea la misma metodología contactándose con los intelectuales criollos. De este modo, María Elena Holmberg de Ambrosetti le hace llegar a través de su marido, Juan Bautista Ambrosetti, tres romances y una canción de cuna. Durante esta primera estancia en Buenos Aires se inicia una sólida relación académica con Ricardo Rojas, que será muy fructífera en el desarrollo de las relaciones culturales entre España y Argentina en las primeras décadas del siglo XX, a pesar de que no prospera demasiado en lo que se refiere al estudio del Romancero, ya que en un primer momento Rojas es muy escéptico en cuanto a la vitalidad del género en Argentina. Desde su función de Director de la Sección de Instrucción Pública, Rojas afirma en una carta de 1906:

Romances, religiosos o no, del tipo que Ud. busca, le será difícil encontrar. No creo que sea éste el caso de Chile al cual Ud. alude. He revuelto hasta donde se puede revolver, en el alma de mi pueblo, y no he encontrado de eso.(Catalán, 2001: 40)

   Por sugerencia de Rodolfo Lenz, Menéndez Pidal también entra en contacto con Robert Lehmann-Nitsche, el polígrafo alemán que estaba a cargo de la Sección Antropológica del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, para pedirle ayuda en el proyecto de recolección de romances. En estas páginas se reproduce el primer intercambio epistolar entre Ramón Menéndez Pidal y Robert Lehmann.Nitsche, que marca el comienzo de un diálogo duradero, cuyas huellas nos llegan por lo menos hasta 1916. Asimismo, esta correspondencia pone de manifiesto los intereses diferentes de uno y otro investigador en lo referido al universo literario popular, ya que mientras que el español privilegia el estudio de la vertiente oral, tradicional y rural, de procedencia peninsular, el alemán se encuentra fascinado por la muy ecléctica poesía popular cantada e impresa que se difunde en las prósperas ciudades del área rioplatense. Como respuesta al pedido de don Ramón, Lehmann.Nitsche responde unos meses después:

La moderna poesía popular, con sus relaciones, milongas, vidalitas, tristes, décimas, estilos, los versos que se cantan con la zamba, zamacueca, hueya, gato, etc., etc., todo esto que brota del alma misma del actual pueblo argentino han hecho desaparecer el antiguo romance histórico español (...). Interesantísimo sería un estudio sistemático de la actual poesía popular (...) (Catalán, 2001: 40)

   El viaje realizado por Menéndez Pidal en 1905 se completa con otro de 1914. En estas visitas a la Argentina el filólogo establece una activa red con intelectuales nativos y extranjeros residentes en el país que tendrá muchas proyecciones en el desarrollo de los estudios hispánicos, tanto en sus vertientes lingüística, literaria o folklórica, como también en la relación cultural marco entre España y Argentina, y en el trazado de políticas institucionales. El documento que se reproduce a continuación tiene el propósito de iniciar la publicación de un conjunto de materiales inéditos que contribuyen a reflexionar sobre la intervención de Menéndez Pidal en la cultura argentina en torno al Centenario, en un contexto en el cual se refundaban vigorosa y conflictivamente los nexos con España.
   La carta (facsímil y transcripción) y la Circular que Menéndez Pidal envía a Lehmann-Nitsche desde el Splendid Hotel ex-Frascati de Buenos Aires, el 12 de mayo de 1905, se conservan en la sección Correspondencia del Legado Robert Lehmann-Nitsche del Instituto Iberoamericano de Berlín, donde pude consultarlas durante mi estancia de Beca Humboldt en el primer semestre de 2003 y a cuyas autoridades agradezco la autorización para reproducirlas en estas páginas.(2)

Carta

Transcripción

Buenos Aires, 12 mayo 1905

Sr. Dr. Lehmann Nitsche, La Plata.

   Muy Señor mío: hasta última hora de mi estancia en Buenos Aires tuve esperanza de poder ir a La Plata, cosa que deseaba vivamente, tanto por visitar el Museo como por conocer a U. personalmente.
   Esto último anhelaba porque además de saber de sus estudios de folklore, me constaba su bondad e interés científico por los trabajos ajenos. El Dr. Lenz durante mi estancia en Santiago me aseguró la amabilidad de U. y me animó a pedirle colaboración en la formación del Romancero que proyecto.
   Como U. verá en la adjunta circular, trato de recoger poesía narrativa, y tradicional. No tomo lo impreso en hojas populares, sino lo que el pueblo recita aprendido de padres á hijos. De estas poesías narrativas he recogido muestras en el Perú y en Chile, de boca, principalmente, de criadas de servir. Un gran favor me haría si intentase U. recoger alguna, de alguna criada o payador argentino.
   El Sr. Ambrosetti me ha copiado tres romances que sabe su Señora. Quizás haya muchas más que los sepan. Y por de pronto es la prueba cierta de que en la Argentina, aun en capital de población tan mezclada, hay tradición de romances y tradición viva aun en las clases acomodadas, no solo en la gente del pueblo.
   Confiando en el interés científico de U., y en su bondad le repito mi ruego para que favorezca con su ayuda el estudio de la tan abandonada poesía tradicional americana.
   Espero me cuente en el número de sus amigos, en lo que me veré muy honrado, y que emplee mis servicios, si en algo los cree U. útiles.
   Con toda consideración s.s.
   R. Menéndez Pidal Me embarco mañana y le pido me conteste a Madrid Leganitos 1.
   El Sr. Quesada me acaba de decir que estuvo U. aquí hace dos días. Bien siento no haberle visto.

Notas

1. Carta citada por Catalán, 2001:37 y nota 162.

2. La Circular sólo se reproduce parcialmente en las citas.

Bibliografía

1. Catalán, Diego, 2001. El Archivo del Romancero. Patrimonio de la Humanidad, Madrid: Fundación Ramón Menéndez Pidal, 2 vol.         [ Links ]