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Papeles de trabajo - Centro de Estudios Interdisciplinarios en Etnolingüística y Antropología Socio-Cultural

On-line version ISSN 1852-4508

Pap. trab. - Cent. Estud. Interdiscip. Etnolingüíst. Antropol. Sociocult.  no.22 Rosario Jul./Dec. 2011

 

  ARTÍCULOS ORIGINALES

"Trabajo infantil rural" y "explotación laboral infantil rural". Aportes antropológicos a la diferenciación de conceptos para el diseño de políticas de protección de derechos del niño en el sudoeste bonaerense.

 

María Belén Noceti1

1Dra. en Ciencias Naturales orientación Antropología por la Universidad Nacional de La Plata -Prof. Adjunto Sociología- Dpto. Economía- Dpto. Ciencias Médicas-Universidad Nacional del Sur- CONICET
C.E: nocetietno2@yahoo.com.ar

Fecha de recepción: Septiembre 2011.
Fecha de evaluación: Noviembre 2011.

 


Resumen

En la localidad de General Daniel Cerri, específicamente en el sector denominado Colonia La Merced; al sur de la provincia de Buenos Aires, Argentina; se desarrolla  producción fruti-hortícola en quintas y viveros. Evidenciamos aquí, presencia de trabajadores infantiles rurales, inmigrantes bolivianos y-o de descendencia boliviana. Existen programas de política estatal orientados a la erradicación del trabajo infantil en la zona, pero no logran adherencia fracasando sistemáticamente. Demostraremos la importancia del abordaje cualitativo a fin de diferenciar por un lado el trabajo infantil; y por otro  la explotación laboral infantil. Proponemos que la confusión entre ambos fenómenos es lo que lleva al fracaso de las políticas públicas.

Palabras claves: Trabajo infantil rural; Explotación laboral infantil rural; Políticas públicas.

Abstract

In General Daniel Cerri town situated at the southwest of Buenos Aires Argentina; develops rural production on vegetable gardens. In this area we found children on rural work activities, most of them Bolivian immigrants. Public policies pointed to eradicate child work had failed. In this article we demonstrate the importance of qualitative studies pointed to difference two concepts related. First of all,  the definition of "chid work" and on the other hand, the concept of "child labour exploitation". We believe that the confusion between both concepts contributed to the fail of public policies in this area.

Key words: Child rural labour exploitation; Child rural work; Public policies.

Résumè

Dans a ville de Général Daniel Cerri, plus précisément dans la zone appelée Colonia La Merced, au sud de la province de Buenos Aires, Argentine; développe produisant des fruits fermes et des pépinières horticoles. Nous montrons ici la présence du travail des enfants bolivienne en milieu rural, Programmes de politique publique visent à l'éradication du travail des enfants dans la région, mais ne parviennent pas à s'abstenir systématiquement adhérence. Démontrer l'importance de l'approche qualitative, afin de les différencier les unes contre le travail des enfants et d'autres l'exploitation des enfants. Nous proposons que la confusion entre les deux phénomènes est ce qui conduit à l'échec des politiques publiques.

Mots clé: Travail rural des enfants; Exploitation du travail rural des enfants; Politiques publiques.


 

Introducción

El presente trabajo surge del análisis de resultados obtenidos durante el desarrollo de un Proyecto de Grupo de Investigación de Interés Regional, PGI-TIR, dependiente de la Universidad Nacional del Sur (UNS) denominado "Planificación estratégica y participación. Universidad, Gobierno Local y Comunidad, acciones y opciones en favor de políticas de erradicación paulatina del Trabajo Infantil en la región". El mismo recibió financiamiento de la Secretaria de Ciencia y Técnica de la UNS, se ha dado participación a la Subsecretaria de Niñez, Adolescencia y Familia del Municipio de Bahía Blanca;  y se ejecuta bajo mi dirección desde el año 2007 a la actualidad.

El objetivo general del mismo es el de caracterizar la dimensión cuali- cuantitativa del trabajo infantil en el municipio de Bahía Blanca, describir el comportamiento de los actores estatales en relación a dicha problemática, y analizar el impacto del trabajo infantil en el ámbito educativo y de la salud de los niños trabajadores. El propósito final es aportar elementos e indicadores útiles al desarrollo de políticas municipales orientadas a la erradicación del trabajo infantil urbano en la región, teniendo en cuenta las actuales leyes nacionales y provinciales en la Argentina. En esta presentación, haremos referencia al trabajo infantil rural y a la explotación laboral infantil en el ámbito rural;  en otras oportunidades2 hemos dado a conocer los resultados obtenidos respecto de estos fenómenos en el ámbito urbano. Nuestra hipótesis de trabajo es que las políticas públicas de erradicación del trabajo infantil en Argentina, parten del desconocimiento cultural de las poblaciones habitantes de los sectores rurales; y en nombre de la Protección integral de derechos del niño avasallan con todo tipo de tradición respecto de socialización en la zona. Este desconocimiento se fortalece con la inexistencia de diagnósticos científicos respecto de la labor de los niños en el campo, ni con la relación con su formación escolar y su estado de salud. Por otro lado en la Argentina en relación al trabajo infantil rural los únicos datos empíricos fehacientes de constatación científica que se han elaborado por organismos estatales provienen del sector noroeste, con lo cual se extrapolan los mismos para todo el país; cayendo pues en una total irrelevancia en lo que respecta a las zonas centro y sur del país. Nuestra investigación se encuentra en proceso, y hemos privilegiado fases de trabajo cuantitativas y cualitativas; en este artículo nos abocamos a las segundas.

El artículo se estructura de la siguiente manera. Inicialmente se presenta la problemática en estudio y se debate acerca de la definición de trabajo infantil y su diferencia con la noción de explotación laboral infantil. Luego referimos a la metodología utilizada en la investigación. A continuación se describe sintéticamente el contexto geográfico y sociohistórico de conformación de Colonia La Merced como zona de desarrollo productivo rural. Posteriormente se presentan los hallazgos cualitativos respecto de la dimensión cualitativa del trabajo infantil rural en Colonia La Merced. Finalmente se presentan conclusiones referidas a las formas en que se implementan las políticas de erradicación del trabajo infantil en la zona y sus impactos en las vidas de los trabajadores infantiles.

Problemática en estudio

Una de las principales discusiones que hemos tenido durante el desarrollo de la investigación es justamente en torno a la definición de trabajo infantil. Habiendo explorado el importante desarrollo de bibliografía  en los últimos años en la Argentina, notamos confusión respecto de dos tipos de fenómenos totalmente diferenciados desde los organismos internacionales. Por un lado el trabajo infantil y por otro la explotación laboral infantil.

El trabajo infantil según organismos como la OIT y la UNICEF no es mal visto por los Estados, en la medida que no interfiera en el "normal" crecimiento y desarrollo de un niño. Este concepto de normalidad supone el alcance de los niveles de crecimiento y desarrollo esperados para las condiciones biológicas de los niños por género, edad y etnia;  así como el máximo desarrollo de capacidades y potencialidades a nivel sociocultural. Ahora bien, cuando estos estándares no son alcanzados y se corrobora que alguno de lo derechos del niño es vulnerado por causa de la ejecución de una actividad laboral que además beneficia a un tercero, allí dejamos de estar tan solo frente al trabajo infantil para encontrarnos con el fenómeno de explotación laboral infantil. 

Para el año 2010,  en la Argentina, según la COPRETI (comisión provincial para la erradicación del trabajo infantil) y el Ministerio de Trabajo existen alrededor de 1.500.000 niños trabajadores, de los cuales el 43% resultan ser trabajadores rurales. Según COPRETI,  los niños trabajadores rurales se encuentran en mayor riesgo que los trabajadores urbanos de vivir la explotación laboral; en tanto la sociedad adulta vinculante, dimensiona el fenómeno como un hecho natural.

Hasta el año 2008 aproximadamente,  las políticas desarrolladas por el Estado no generaban adherencia, representantes de organismos gubernamentales han manifestado que incluso se evidenciaban circuitos de clandestinidad para sostener situaciones de explotación laboral infantil rural. En este punto, es de remarcar la labor del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, que, en los últimos años ha erigido su política de erradicación del trabajo infantil, en torno a acciones de control, sanción y penalización hacia contratistas, dueños de la tierra e incluso transportistas3.

Desde este trabajo entenderemos por trabajo infantil, todas aquellas actividades y/o estrategias de supervivencia remuneradas o no, realizadas por personas menores de 16 años de edad (edad mínima requerida por la legislación nacional 26.390, año 2008) "....visibles, invisibles y también ocultas, donde el "sustento logrado" o el "beneficio" del servicio puede servir para sí mismo y/o contribuir al mantenimiento del grupo familiar de pertenencia y/o de la apropiación de terceros explotadores" (Caviglia, E et al; 2005:11) (Conaeti 2006).

Según Mariela Macri (2005) el trabajo infantil es ante todo una categoría heterogénea, reviste diversas modalidades  y abarca una serie de realidades. Coincidiendo con Aparicio et al. (2007) y con  Macri (2005) respecto de la inexistencia de unanimidad en la definición de trabajo infantil; planteamos que este fenómeno reviste diversas modalidades y en general está asociado a contextos de pobreza (Feldman, 1997) Caviglia et al. (2002), Rausky (2007)4. En vez de  referir a una categoría homogénea de  trabajo infantil, Macri (2005) propone analizar contextos sociales donde se desenvuelven los niños que trabajan. De esta manera la autora intenta observar no solo a los niños sino sus relaciones con los adultos, y con las instituciones que debieran brindarle garantías de crecer bajo el paradigma de protección integral5 dispuesto en la Carta Magna6.

Enfatizaremos en la necesidad imperiosa de que el estado Argentino diferencie el trabajo de niños y adolescentes;  de la explotación laboral infantil, entendiendo a esta ultima como formas de vulneración de derechos del niño, como estrategia de supervivencia familiar ante la ausencia de políticas tendientes a quebrar tramas de pobreza y como eslabón no marginal de la cadena de producción rural.

La explotación laboral infantil, resulta el conjunto de acciones que en el proceso de trabajo, restringe a los niños y adolescentes el acceso a bienes y servicios así como el desarrollo del máximo de sus capacidades biológicas sociales y culturales. Desde aquí, no adherimos a aquella bibliografía que, desconociendo las costumbres y cosmovisiones de los pueblos toman la definición de trabajo infantil como formas de control social hacia los procesos de trabajo tradicionalmente existentes. De esta manera coadyuvan a erigir nuevos formatos de violencia epistémica surgidos de países llamados primer mundistas hacia países periféricos. Posicionamientos de tal índole; amparándose bajo el paradigma  de la protección integral de los derechos del niño, avasallan todo derecho consuetudinario pre-existente, en pos del disciplinamiento de colectivos como mano de obra capitalista; y sin dar respuesta alguna a las consecuencias estructurales que la aplicación de políticas neoliberales provenientes de sus países ha ocasionado en el devenir latinoamericano. 

Nuestro punto de partida para analizar el fenómeno,  parte del concepto de trabajo entendido como la característica plenamente humana (Marx, K 1970, 19857) que nos diferencia del resto de los seres vivos y que en tanto relación, supone la construcción de una sociedad. A su vez, vamos más allá del marxismo y nos instalamos en la mirada de condición humana elaborada por Hannah Arendt; es así que para que un trabajo sea considerado una acción humana debe referir a creatividad y posibilidad de libertad; sólo así nos hallamos ante una "condición humana". Es por eso que desde aquí nosotros diferenciaremos trabajo infantil de explotación laboral infantil, en tanto esta última no refiere a la condición humana del sujeto. Planteamos que en la medida que la actividad laboral no permite el desarrollo de la creatividad y además impide el acceso a bienes y servicios que favorecerían el desarrollo de las capacidades de los niños a su máximo nivel, estamos ante una "no vida humana" sino ante una simple supervivencia biológica. Ya que; según nuestra definición de ser humano, a estos seres que laboran se les niega las condiciones de ejercicio de su humanidad.

La explotación laboral infantil constituye un engranaje en lo que en la Teoría económica del Capital Humano se denomina "trampas de pobreza". En la medida que no se ofrezcan medios alternativos a los hogares para obtener mayores ingresos, el funcionamiento seguirá siendo cíclico y autorreforzado. Se puede afirmar que la explotación laboral infantil en este punto no constituye una "estrategia familiares de vida" (Torrado, S: 2003) como han designado prestigiosos académicos argentinos (Macri, M 2006; Ortale, S 2007; Rausky, E 2007; OIT). Ya que aquí entendemos por vida la posibilidad de desarrollar las capacidades humanas en todo su potencial (Sen, A 1999, Nusbaum, M y Sen A ), en todo caso, hablamos de supervivencia, y lo referimos al desarrollo de capacidades mínimas de subsistencia que no garantizan vida sino existencia. (Noceti, M 2008)  En relación a la explotación laboral infantil, proponemos acuñar el concepto de "estrategias familiares entrampadas". Esto permite relacionar comportamientos, representaciones y trayectorias con la capacidad de los hogares para superar distintas problemáticas, proponiendo el abordaje empírico de una práctica de exclusión social que tiene lugar en diversos contextos de la vida cotidiana, y donde, hasta las políticas diseñadas para su erradicación (el caso de los controles policíacos en los campos), parecen tener consecuencias que ponen aún más en riesgo a esta población, favoreciendo la reproducción de la desigualdad y la generación de circuitos delictivos por parte de los adultos para perpetuar la trampa de pobreza.

Metodología de investigación

Teniendo nuestro PGI-TIR ya en marcha, y habiendo comenzado nuestra labor por el contexto urbano, el diseño de acercamiento al ámbito rural revistió formas totalmente distintas a las del sector urbano.

Los registros cuantitativos respecto de trabajo infantil y de explotación laboral infantil en la zona son inexistentes, hasta ahora imposibles de realizar de manera sistemática debido a la legislación nacional vigente y las penas monetarias en caso de verificarse la existencia del segundo fenómeno mencionado. El ingreso a los campos como investigadores resultaba completamente imposible dada la marca que el Ministerio de trabajo junto a sus escuadrillas de inspectores venia dejando en la región. Nunca fue nuestra intención realizar denuncias sobre explotación laboral infantil rural sino comprender cuál es el significado que tiene para los habitantes de la región el fenómeno del trabajo infantil. Siendo así, y dado que existía una demanda por parte de la Cooperativa eléctrica de Colonia La Merced para realizar un historia de dicha institución, acordamos con la misma integrar el equipo de redacción de esta historia y a su vez colectar información respecto de los significados del trabajo infantil en la región. Fue asi que,  en compañía de los integrantes de esta cooperativa todos ellos residentes del lugar fuimos ingresando a los campos, los hogares y la vida cotidiana de la Colonia. En poco tiempo pudimos construir un excelente rapport con las familias que habitan la región. No tuvimos ningún tipo de problema a este respecto dado que la labor fue apadrinada por esta Cooperativa que es de los vecinos del lugar y nuestra información quedó además como acervo en el contexto del libro solicitado por la institución.

La información que colectamos deviene de entrevistas en profundidad, entrevistas semi-estructuradas y observación sistemática de actividades en los campos de cultivo y viveros en Colonia La Merced.

A través de técnicas cualitativas de recopilación de información buscamos caracterizar el concepto de  trabajo infantil vigente entre adultos. Intentamos además, rastrear las diferencias entre el trabajo infantil actual y aquel vivido por los padres de los actuales trabajadores infantiles. Desarrollamos historias de vida centradas en trayectorias laborales. Las preguntas que delinearon nuestra investigación fueron las siguientes. ¿Cuándo comenzaron a trabajar la tierra las personas que habitan esta región?, ¿por qué trabajaban? ¿Qué perspectivas de vida tenían al comenzar a trabajar? ¿qué perspectivas de vida tienen ahora?¿trabajan sus hijos la tierra como ellos?¿cuales han sido los impactos que el trabajo infantil dejó sobre su desempeño educativo y sobre su salud?

Para contestarnos estas preguntas realizamos las entrevistas y las observaciones mencionadas.

En relación a las entrevistas semi-estructuradas preguntamos cuestiones tales como:¿cuándo comenzó a trabajar la tierra?, ¿por qué trabajaba?, ¿qué ocasionó que ingresara a trabajar?,¿en qué consistía el trabajo?, ¿Cuántas horas trabajaba?, ¿cómo se organizaba un día de vida laboral y un día de vida no laboral?, ¿cuánto reditúa económicamente a un padre que su hijo trabaje? (se preguntaba por tiempos antiguos y actuales)  Sus hijos trabajan la tierra? Desde cuando? Por qué trabajan? ¿qué problemas de salud han tenido en el trayecto de vida? Se han enfermado sus hijos? De qué? En qué centro asistencial se atienden? ¿Hasta qué grado escolar llegó? ¿A qué escuela fue? ¿cómo califica a la escuela hoy? A qué escuela envía a sus hijos?

Con estas preguntas pre-establecidas buscamos construir trayectorias de vida centradas en la vida laboral. Construimos días de vida laboral de ayer y de hoy, a fin de cotejar las modalidades en que se vive y se ha vivido el trabajo infantil cuando se presenta.

De esta manera pudimos caracterizar la visión que se tiene respecto del trabajo infantil entre representantes adultos microproductores de la zona. Además entrevistamos a maestros de las escuelas rurales de la zona, y a trabajadores de la salud del lugar; a fin de completar ciertos datos de escolaridad y salud que nos serian de utilidad para comenzar a configurar el tipo de impacto del trabajo infantil en estos contextos y de esta manera clasificar los fenómenos según resultaban de trabajo infantil o de explotación laboral infantil de acuerdo a nuestros parámetros iniciales de definición. Respecto de estos impactos el análisis se encuentra aún en proceso, aquí solo daremos líneas preliminares.

Desde la bibliografía consultada se tiende a  ubicar al trabajo infantil en el sector informal de la economía y a definirlo como una necesidad para la supervivencia familiar (Macri et al, 2004: 280, OIT, 1988: 4, Rausky, E 2007:) Se lo describe como  inmerso en relaciones sociales de producción marginales al modelo de acumulación dominante (Salvia y Chávez Molina, 2007: 33).

En relación a esto, proponemos que, en el caso del trabajo infantil rural en el Municipio de Bahía Blanca; la situación es mucho más compleja, supone la consideración del mismo en el contexto de relaciones de producción no marginales, sino como engranajes de la producción general que proporcionan ganancias a sectores capitalistas tales como agroproductores, transportistas, grandes puesteros de mercado de frutas del municipio, entre otros.

Zona en estudio

Colonia La Merced es un poblado perteneciente a la pequeña localidad de general Daniel Cerri, dentro del Municipio de Bahía Blanca, al sudoeste de la provincia de Buenos Aires, Argentina.

El Municipio de Bahía Blanca cuenta con una  población de 300.000 habitantes, donde 100.000 son niños. La zona geográfica en la que se encuentra emplazada la ciudad se describe como zona de pastizal, lindante a una bahía, denominada geográficamente como área sub-húmeda-seca, clima sumamente variable. En los últimos cinco años se ha ido movilizando hacia clima semi- desértico, con importantes problemas para el abastecimiento de agua; lo que ha generado importantes movilizaciones colectivas a este respecto, sin que aún se registre algún tipo de respuesta a nivel político.

El Municipio se encuentra dividido en 13 delegaciones, una de ellas es General Daniel  Cerri y es la que nos ocupa en esta ocasión.

Esta área se encuentra a 15km del centro de la ciudad de Bahía Blanca, posee un total de 4800 habitantes. Resulta interesante remarcar que esta delegación linda con otro partido de la provincia de Buenos Aires denominado Villarino el cual -en la actualidad- presenta los indicadores de trabajo infantil rural más importantes de toda la provincia de Buenos Aires. Con lo cual General Daniel Cerri refiere a la Delegación de conexión entre dos mundos el netamente rural y el periurbano. Específicamente nos interesan las zonas de quintas de esta Delegación, denominada Colonia La Merced, área que se encuentra atravesada por el Arroyo Sauce Chico. Este cauce, abastece de agua los cultivos de pequeños productores de verduras a cielo abierto como: zapallo, verduras de hoja (albahaca, lechugas, achicoria, acelga, espinaca), tomate, melón, morrón, cebolla, zanahoria, y frutas de carozo tales como: membrillo, manzana, ciruela, damasco y durazno (en menor escala). También se registran cultivos en vivero de tomate, y verduras de hoja en forma alternativa. Los suelos del área son altamente salinos, pobres en materia orgánica y con gran dificultad de drenaje, las formas de riego son por gravedad o de superficie, ayudado por bombas eléctricas.

Históricamente, Colonia la Merced fue fundada en 1876 y se  conformó de quintas familiares, tradición propia de los primeros pobladores del lugar, venidos sobre todo de España y de la Península Itálica.

Inicialmente, se presentó el inconveniente de la falta de racionalidad en la administración del agua para riego; lo que originó la creación de la Delegación Municipal de General Cerri en 1899 (dependiente del gobierno municipal de Bahía Blanca), con el objetivo principal de controlar el uso racional y equitativo del agua. (Marenco, 1994). 

Dada la práctica hortícola se observaron cambios en las características ambientales del área; una de dichas incidencias se verifica en la vegetación. El espacio se caracteriza por ser un ámbito de convergencia de tres provincias fitogeográficas, el espinal, el monte y la pampeana (Bróndolo y Bazán, 2000). Autóctonamente predominan las especies inherentes a la estepa pampeana y corresponden a los géneros Stipa, Poa y Festuca; mientras que adaptadas a las condiciones de mayor aridez se encuentran plantas pertenecientes al espinal, como chañar, caldén y manca caballo. En la ribera del río, debido a la mayor humedad encontramos cortaderas y colas de zorro. Este paisaje autóctono paulatinamente comenzó a modificarse con la introducción de vegetación arbórea con fines de protección para los distintos cultivos compuesta por álamos y tamariscos principalmente. (Kraser, y Ockier 2008).

Posteriormente la actividad hortícola se organizó, y dejó de ser de subsistencia familiar para convertirse en una actividad comercial. Hasta 1950 la actividad era rudimentaria y manual, las herramientas escasas y se utilizaba abono, no fertilizantes. El ciclo productivo estaba directamente condicionado por las inclemencias del tiempo (incluso se trabajaba de noche en la cosecha para evitar que el frío, o la exposición al sol en verano,  echara a perder las hortalizas). Se comercializaba en forma domiciliaria, lo producido se transportaba de casa en casa mediante distintos vehículos de tracción a sangre.

Desde 1951 a 1989, Kraser y Ockier (2008) denominan el período de institucionalización de la actividad hortícola. El trabajo se constituyó bajo la forma de cooperativas y aparecen normativas de comercialización más complejas que impulsan la comercialización productiva a nivel provincial. Durante este periodo ademàs llega  a la Colonia el tendido eléctrico en el año 1978. Ahora la mayoría de los microproductores tenian luz en sus casas y quintas; con lo cual la vida se reorganiza. Esto implica otra disponibilidad de tiempos, que afecta necesariamente  la estructura familiar y de relaciones sociales en la zona. La escuela llegarà a tener luz en el año 1985, con lo cual las festividades escolares cobran una magnitud mayor y conforman espacios de cohesión social. Pueden reunirse de noche, realizan otro tipo de actividades sociales, los alimentos se procesan de otra forma. El hecho de tener agua por bomba eléctrica en cualquier momento impacta desde la higiene personal hasta los regadíos (Hernández, G, Fernández, B y Calla, L: 2011).

Por otra parte, y en relación a la producción, si bien las tareas siguen siendo manuales, se incorporaron algunas novedades como es el caso de lienzos para cubrir la producción en las noches de invierno. El comercio se realiza principalmente en cajones; esto es posible mediante el mejoramiento de los caminos que facilitan la conexión desde las quintas hasta el mercado. En esta tercera etapa los migrantes limítrofes comienzan a tener mayor presencia en la localidad, tendencia que se manifiesta también en otros espacios hortícolas de la Argentina. Las relaciones entre patrones y trabajadores, que en esta producción estaban ".. al margen de la ley de trabajo agrario, fueron asumiendo modalidades de carácter más flexible para sostener el proceso productivo, acentuándose el predominio de las relaciones de mediería por sobre las salariales (...) Las familias bolivianas han acompañado este proceso de reestructuración de la horticultura desde mediados de los ´70 hasta fines de los ´90" (Benencia, 2003:162, 163).

En la actualidad, la producción en la zona de la Cuenca del Río Sauce Chico, se desarrolla de manera intermedia entre la mecanización y las actividades manuales, la producción se comercializa a nivel local, provincial, nacional e internacional. Las familias bolivianas permanecen en condición de medieros, otros, como asalariados rurales, y otras pocas como dueños de la tierra y con empresas familiares. Esto ha dado características especiales a la estructura social de la zona, que organiza sus estratos no solo de acuerdo a ingresos y propiedad de la tierra, sino de acuerdo a origen étnico,  ya que esta diferenciación resulta sumamente importante a la hora de observar la dinámica social en la zona. Las fronteras internacionales parecen trazarse cual puentes de comunicación y con un intercambio continuo, En nuestra área de estudio se habla español, quetchua y portugués. Los convenios comerciales establecidos desde la instauración del MERCOSUR han dado una dinámica fluída que se plasma en intercambios lingüísticos, comerciales y culturales diversos. Aquí los dueños de la tierra pueden ser argentinos o bolivianos, los trabajadores generalmente bolivianos y los transportistas brasileros.

Problemática en estudio:

El ámbito rural en cuestión, históricamente se ha conformado por familias trabajadoras de la Tierra. En este contexto los niños desde su nacimiento acompañan las tareas hortícolas.

La vida se organiza temporalmente en función de estas producciones que, originalmente, fueron de subsistencia y en la actualidad implican comercialización incluso trasnacional.

En la zona, tenemos datos respecto de la existencia del fenómeno de trabajo infantil rural y doméstico desde 1876 de manera continua. La naturalización del fenómeno corresponde incluso a la cosmovisión de los grupos humanos que habitan la región; ya sea migrantes de ultramar o de países limítrofes. No tenemos datos respecto de explotación laboral infantil para la zona de manera continua. Convengamos que la diferencia entre ambos fenómenos supone una categorización analítica que aparece  en los estudios de política pública recién a partir del año 2000 con la declaración de la OIT de las peores formas de explotación infantil. Con lo cual en la cosmovisión del habitante de Colonia La Merced el trabajo de los niños en el campo es moneda corriente, es parte del paisaje desde hace mas de un siglo; y es difícil lo dimensionen en tanto explotación laboral infantil.

Trabajo infantil, dimensión cualitativa en Colonia La Merced.

El trabajo infantil como cotidianeidad.

Para los habitantes de Colonia La Merced trabajar la tierra desde edades tempranas es común.  Hace 30 años atrás ningún niño varón de 8 años en adelante recuerda no trabajar el campo. La cotidianeidad se estructuraba entre el hogar, la escuela y la quinta. Verificamos en la zona inmigrantes ultramarinos de España, Italia e Inglaterra todos ellos recuerdan trabajar en las quintas desde niños. Las niñas realizaban trabajo doméstico al interior de sus hogares o de vecinos. Lo que Macri (2005) denomina trabajo infantil invisible es parte del relato continuo de estos habitantes hoy adultos.

El trabajo con la tierra no solo implicaba el desmalezamiento, rotar la tierra, surcados, sembrado y distintas fases de la cosecha; sino también la confección de abonos, la lucha contra las plagas; el riego por acarreo. El trabajo en las quintas comenzaba cuando el gallo cantaba y acababa cuando el sol se ocultaba. Solo se pausaba para ir a la escuela. Al volver de la escuela se retomaba, realizando actividades vinculadas al riego. Los adultos, en su etapa de niñez,  recuerdan volver de la escuela realizar la tarea y en épocas estivales volver a la quinta a ayudar a los adultos. El trabajo se estructuraba en función de la temporalidad de los sembradíos, con lo cual, en épocas de cosecha era mas intenso

Las niñas realizaban desde pequeñas (7-8 años) labores domésticas; y además aprendían procesamientos culinarios relativos a los productos de la quinta. Cuentan las mujeres entrevistadas, que todas sabían cocinar lo que fuese con pocos elementos obtenidos de la tierra;  lo comparan con la ignorancia de las adolescentes y mujeres jóvenes actuales en relación al mismo tema.

           "Las mujeres de ahora no saben nada, algunas ni ollas tienen en sus casa, aquí en la escuela; hemos llegado a enseñar a cocinar hasta ñoquis"  (maestra escuela 44)

Los maestros jubilados de la zona recuerdan que se realizaban fiestas comunitarias donde se demostraban artes culinarias propias de cada hogar.      

          "..era un orgullo demostrar cómo cocinabas, hoy nadie se enorgullece de cocinar al contrario, a la que sabe cocinar se la mira raro, pensando en no tenés otra cosa mejor que hacer?" (maestra escuela 44)

Aquellas fiestas ya no se realizan. Es interesante remarcar asimismo, que existe una desvalorización por las artes culinarias que provengan de una cosmovisión  quetchua muy presente en la zona por la inmigración boliviana de los últimos años.

          "vienen a nuestro país con total ignorancia, aquí aprenden a leer, además ni cocinar saben,...hacen esas cosas que son verdaderamente incomibles....aqui les decimos cocinas como te decimos nosotras para las fiestas...y si no mejor que ni cocinen, porque esa comida que hacen es asquerosa, nadie la come, terminas tirando todo" (ex - directora escuela El sauce)

Respecto de las niñas descendientes de inmigrantes ultramarinos;  las referentes adultas que habitan en Colonia La Merced; al igual que las maestras jubiladas hoy de las escuelas donde antaño acudían estas niñeas; coinciden en referir que se casaban a la edad de 21  a 23 años aproximadamente; edad en la cual sabían "manejar una casa". Esta frase implica que tenían adquirido  todos los saberes necesarios para llevar adelante los quehaceres domésticos En cambio, manifiestan que las niñas que habitan hoy La Colonia, en su mayoría con ascendencia quetchua se embarazan primero a los 15-16 años tienen su primer hijo, que lleva el apellido de ellas; y tiempo después se casan con algún hombre. Según la creencia de estas mujeres estas niñas mantienen relaciones sexuales consensuadas o no, no saben especificar, con sus padres biológicos; y de allí el nacimiento de ese primer hijo. Estos casos no se denuncian pues se considera que es parte de la "forma de ser" del grupo inmigrante boliviano. Según los dichos de nuestras informantes se mantiene en secreto la identidad del padre de estos niños. Las niñas continúan viviendo con sus progenitores hasta que se casan.

             "las ves con los bebés a cuestas por los campos y una vez que nacen abandonan la escolaridad, es muy triste esa situación, pero sabés que no podés hacer nada" (ex -directora escuela El sauce)

En este punto podemos reconocer una diferencia en relación a un tipo de niñas y otro. Las niñas continúan su educación y completan el secundario; en la medida que no se embarazan. En el 100% de los casos referidos los embarazos adolescentes resultan de niñas con ascendencia bolivianas o bolivianas; lo cual no significa que todas las niñas bolivianas o descendientes  afrontan esta situación. De hecho las hijas de las familias bolivianas que han logrado capitalizarse comprar la tierra y asentarse definitivamente en la región,  han terminado sus estudios y continuan educación terciaria o universitaria.  Postulamos pues, que el factor fundamental de abandono de la escolaridad no es el trabajo doméstico ni rural sino la maternidad precoz. Ya que, al tener un hijo que alimentar la necesidad de trabajar más horas se torna inminente, y es el grupo familiar el que incide en la toma de esta decisión según los dichos de los informantes.

              "he llegado a ir hasta las casas para seguir enseñándoles (a las madres adolescentes), pero han sido los padres varones los que me han impedido el ingreso"  (maestra escuela 44)

El trabajo del acarreo de agua en tiempos anteriores a la inmigración boliviana era una labor masculina. Con el aumento de la población foránea esto fue variando, y al recorrer hoy las quintas nos encontramos con postales que parecieran tomadas en otro país. Mujeres bolivianas con sus atuendos coloridos típicos y sus bebes en las espaldas acarreando agua donde no llega el riego artificial, y son ellas quienes agachadas siembran y realizan surcos.

                "las mujeres hacen el trabajo mas duro en el campo, no les podes decir nada a los tipos. Porque les decís algo se sonríen miran para abajo y siguen haciendo lo mismo. Porque las mujeres muchas ni te hablan castellano, las ves caminando detrás de sus hombres y acarreando el agua o cualquier peso, ellos van tranquilamente con sus manos liberadas, marcando el paso." (microproductor A Colonia La Merced)

Al preguntar a las familias bolivianas acerca de la organización del trabajo, plantean que ellos trabajan la tierra de manera mancomunada en familia puesto que es la forma como siempre lo hicieron.

A continuación describimos la organización del trabajo en relación a la producción de la cebolla que se lleva el 70% de la mano de obra infantil, entre niños pertenecientes a hogares asalariados temporales;  el porcentaje restante se reparte en la cosecha del tomate, y las verduras de hoja.

El propietario de quinta, paga por surcos sembrados en época de siembra, y luego por bolsa o cajón cosechado. Esta forma de paga genera que las familias asalariadas dispongan a todos sus miembros en condición de trabajo, para que en el menor tiempo se siembre y se coseche  la mayor cantidad posibles de surcos y productos.

En el caso de la cebolla el tiempo de la cosecha prevé dos momentos específicos con actividades diversas, la cosecha y decolada (sacar la cebolla de la tierra, amontonar, dejar secar y sacar las hojas de la cebolla en si), posteriormente la clasificación y el embolsamiento por tipo y peso. Los niños participan de la segunda etapa;  la decolada y la clasificación.

En la producción de tomate los niños participan de la actividad específica del arranque del tomate de la planta, de la clasificación y del encajonamiento por peso (lo cual generalmente se realiza de noche). Posteriormente trabajan en los embalajes sobre camiones, esto es al llegar los transportistas brasileros las cargas en los camiones suelen hacerla niños y adolescentes, aquí también se paga por cajón o bolsa cargado.

El tipo de salario alcanzado deja a las familias en un estado de precariedad no logrando superar la línea de pobreza, probablemente en una cosecha obtenga un salario que quizá sea 3 veces superior al de un hogar de clase media pero luego se encontrarán sin salario hasta la próxima cosecha con lo cual el ingreso promedio es mas bajo que el necesario para cubrir la Canasta básica de alimentos. Para los adultos el niño debe trabajar por el bien del grupo familiar. Por otro lado, al permanecer al lado de los adultos esta siendo cuidado por los mismos, no se concibe la idea de dejar los niños solos en la casa e irse a trabajar. Durante las entrevistas en repetidas ocasiones se nos manifestó que un niño solo en la casa tiene riesgos de muchos accidentes, mientras que en el campo en compañía de los adultos siempre es observado y controlado, además de aprender el oficio que el día de mañana le dará de comer. El almuerzo se realiza en el campo y de esta manera se garantiza según ellos que los niños almuercen. Asimismo observamos que esto ocurre los días de no escolaridad. Los días de escuela las mujeres se turnan y organizan para dar el almuerzo a los niños en los campos y que asistan a la escuela llevadas por alguna de ellas, o por una hermana mayor.

Trabajo infantil y escolaridad en Colonia La Merced:

Haremos referencia en este apartado la relación entre trabajo infantil y asistencia a la escuela, teniendo en cuenta las entrevistas realizadas a jefes de familia boliviana y a maestros de las Escuelas 44 y escuela El sauce de Colonia La Merced.

                 "...aquí trabajamos igual que aprendimos a hacerlo allá, en la casa, en Santa Cruz, porque de esa forma todos podemos vivir bien. Qué mejor que esten con nosotros los niños en el campo, donde los vemos; y no como hacen los argentinos que se desentienden de sus hijos y los largan a esas escuelas donde les enseñan cosas que no sirven mas que para separar a las familias" (productor boliviano dueño de tierra)

En todos los casos hemos verificado en las escuelas gran asistencia de los niños e importante participación de las madres en las actividades planteadas por las maestras. Según los registros de las escuelas, los niños no faltan a la escuela mientras se encuentran en la Colonia. Lo que si sucede es que ante situaciones de movilidad familiar por trabajos estacionales abandonan la escuela; pero no su escolaridad.. Este fenómeno se produce entre los niños de hogares donde no hay propiedad de la tierra, estos en su mayoría o bolivianos o inmigrantes internos provenientes del noroeste y noreste de nuestro país. Asimismo los directivos de las dos escuelas visitadas refieren que ya tienen registrados una serie de niños que saben con certeza llegan entre los meses de abril y mayo; y luego se van de la escuela en los meses de octubre-noviembre. Reconocen  que se dirigen a otras escuelas ubicadas o en la Mesopotamia (siguiendo cosecha de cítricos) o en la zona del Alto valle del Río Negro (siguiendo cosecha de frutas) En el decir de nuestros informantes los padres se preocupan porque los niños terminen los años lectivos y por eso ya tienen armado su circuito en el caso de los argentinos;  los directivos de las otras escuelas aceptan la situación. Resulta dificultoso reconocer el año escolar de estos niños. En los últimos años, los directivos de las escuelas manifiestan haber acordado con directivos de estas otras escuelas en otras zonas del país para mantener la matricula de estos niños en las escuelas de Colonia La Merced, previa información fehaciente de la asistencia de los niños en las otras escuelas. En el caso de los niños bolivianos han intentado hacer lo mismo, muchas veces se ha complicado debido a la documentación y el carácter de inmigrante de los mismos. No existe política respecto de estas cuestiones en materia del Ministerio de educación. 

Asimismo verificamos que los niños descendientes de bolivianos, cuyos padres han llegado a comprar tierras y se han instalado definitivamente en Colonia La Merced, presentan una escolaridad completa para sus años, sus padres manifiestan interés en que lleguen a la universidad, y su relación con el trabajo en las quintas es en sus tiempos de no escolaridad. Este tipo de hogar productor ha privilegiado la escolaridad de sus hijos y contrata obreros estacionales para la labor rural. Es entre estos obreros contratados donde verificamos la actividad laboral de niños en los campos, pero no el ausentismo escolar por trabajar.

La cebolla se cosecha en el mes de diciembre/ enero, y el tomate presenta 2 cosechas al año, en los intersticios la tierra fertilizada con urea granulada produce verduras de hoja. Según los maestros de las escuela rurales en los períodos de cosecha las actividades escolares se organizan  de manera tal de no exigirle a los niños, porque temen que además de las inasistencias se genere frustración y por ende abandono de la escuela. Esta creencia se funda en la experiencia urbana de los maestros en escuelas de alto riesgo en la ciudad de Bahía Blanca donde los niños trabajan. Pero aquí la contradicción, los padres de los niños en esta zona obligan a sus hijos a asistir a la escuela, e incluso controlan la performance de sus hijos.

                "..los bolivianos no dejamos de llevar nuestros niños a la escuela, al contrario al menos aquí en Cerri todas las familias llevan sus hijos a educarse, además por eso vinimos a Argentina porque aquí puedes educarte puedes ir al médico. Eso si,  si la escuela no te gusta, como mi caso yo los cambio de escuela y listo...a veces las maestras obligan a los niños a ir doble turno no aprenden nada en esas cantidades de horas fuera del contacto con nosotros y luego los niños no tienen responsabilidades y ya no saben qué hacer al salir de la escuela...yo prefiero esten conmigo trabajando asi aprenden como sostenerse en la vida, a que esten vagueando alli en la escuela en doble turno sin hacer nada. Además luego te vienen con eso (las maestras) de que los niños no tienen que trabajar y yo me pregunto si no les enseñamos luego que haran? O será que irán a vivir a casas de las maestras será que ellas pueden sostenerles la vida? No señor!! Es muy fácil decir no hay que trabajar a otro, pero si no te queda otra!!! Además ellos (los niños) trabajan fuera de la escuela y yo todas las noches luego de cenar reviso sus tareas escolares las que hicieron bajo la supervisión de sus madres en la tarde, y si no estan realizadas o estan mal hechas se llevan penitencias (microproductor B).

Es una regla general en estas familias, que los días lunes en la noche, el padre de familia toma lecturas a todos sus hijos. Cuando un maestro da poca tarea es un "mal maestro" según la creencia de la familia boliviana, y es por ellos que los jefes de familia "cuentan la cantidad de cuadernos que van completando sus hijos" si consideran son pocos cuadernos, el jefe de familia simplemente cambia al niño de escuela; por considerar que " el maestro no es buen maestro".

Hemos corroborado, el caso de dos familias extensas que han llegado a retirar sus niños de la Escuela 44 por disconformidad con la directora respecto de la relación entre los niños y el trabajo infantil. Estas familias llevan sus hijos a otra escuela de la localidad de Villa General Cerri, en el sector urbano.

Observando los cuadros de inasistencias veremos con asombro que existen mayores índices de ausencias y deserción escolar en escuelas urbanas con doble escolaridad, que en escuelas rurales aun en tiempos de cosecha.

La Iglesia Mormona, como factor a tener en cuenta en referencia al trabajo infantil.

Otro elemento a tener en cuenta en la consideración del análisis del trabajo infantil rural entre comunidades bolivianas es la Iglesia Mormona. 

La mayoría de las familias bolivianas se han ido convirtiendo a la Iglesia Mormona, al menos en esta región.

Esta Iglesia obliga a sus miembros, al cumplir la mayoría de edad a dedicar 2 años de sus vidas a la Misión evangelizadora. Durante 2 años los jóvenes se dedican a aprender y evangelizar en una ciudad a designar por la Pastoral correspondiente. Para que esto suceda los padres de estos jóvenes deben de  proveer a la Iglesia una suma de dinero importante para asegurar la manutención de estos jóvenes. Al momento de realizar nuestras entrevistas el monto por hijo en misión era de 15.000 pesos. Esto implica un ahorro forzoso por parte de estos padres, quienes consideran un orgullo y una obligación que sus hijos realicen esta "experiencia de vida". Por tanto el trabajo infantil en la medida que posibilitará algún tipo de acumulación para estos fines en el caso de los propietarios de tierra es bienvenido y muy bien visto. Los asalariados mormones, que probablemente no lleguen a colectar ese monto de dinero, entregan 5000 pesos y son subvencionados con partidas provenientes de la entrega que hacen los jóvenes hijos de hogares que han podido pagar la suma total. Generalmente quienes han podido completar esta suma suelen ser los hijos de padres dueños de tierra. Se considera un deshonor no enviar a los hijos a la misión evangelizadora; con lo cual aquí el trabajo infantil también tiene una justificación en el seno de estos hogares.

A modo de conclusión

Nuestra labor sigue en proceso, con lo cual aquí solo remarcaremos algunos aspectos que creemos interesantes para pensar en coordenadas de conformación de políticas públicas.

Colonia La Merced como dijéramos mas arriba se conformó de oleadas de migrantes, todos ellos provenientes de países donde la relación con la tierra era fundante de la organización y dinámica familiar. La producción para la subsistencia era lo que organizaba la cotidianeidad de las familias europeas (italianas , españolas e inglesas) del lugar. La noción de riesgo social respecto de los niños esta anclada en la negación del abandono. Esto es se considera malo, riesgoso e indicador de mal padre, el hecho de dejar los niños solos en las casas, con lo cual esta bien conceptuado y es de buen padre llevarlos consigo para garantizar su seguridad. El trabajo infantil, entonces es parte de la cotidianeidad, visto como esperable y como forma de socialización. El ámbito del trabajo se encuentra inmerso en el espacio familiar, vivido como un continuo y no de manera fragmentada como ocurre en el mundo urbano. Las generaciones se vinculan continuamente en un mismo espacio social. A diferencia de las ciudades donde se recorren circuitos disímiles ocasionando quiebres generacionales. En esta zona, la familia resulta el eje de organización y las instituciones circundantes se acoplan a las dinámicas marcadas por las mismas.

En los últimos dos años el número de trabajadores infantiles según los números discontinuos que llevan las escuelas rurales ha disminuido drásticamente. Fenómeno que no se debe al éxito de políticas públicas de erradicación del trabajo infantil, sino que resulta causa del fenómeno natural denominado "voladura de campos" que aqueja la zona, y que generó el éxodo de las familias bolivianas medieras. La sequía extrema convirtió campos de cultivo en desiertos de arena, volándose el suelo fértil por el efecto eólico de la región. Este fenómeno afecto a todo el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, incluso llegándose a secar en un 44% el Dique Paso Piedras que abastece de agua el área urbana de Bahía Blanca. Esta situación obligó al gobierno provincial a declarar la zona en emergencia hídrica. El último verano la ciudad de Bahía Blanca se vio afectada en  tres ocasiones por importantes  tormentas de arena, que literalmente dejaron a oscuras a la ciudad en horarios de luz solar. El éxodo de familias bolivianas produjo un importante descenso en las matrículas escolares en las escuelas rurales. Téngase en cuenta que al momento de nuestra investigación nos encontramos con 5 familias extensas cuando en años anteriores llegaron a 40. Sólo han quedado en la región aquellas familias bolivianas que resultan hoy dueñas de tierra o aquellas que en calidad de asalariados rurales se mueven de manera estacional entre el circuito, Mesopotamia, sudoeste bonaerense, y Alto valle del Río Negro.

Asimismo en nuestra experiencia de campo, no hemos logrado corroborar la existencia de explotación laboral infantil, en la medida que no hemos verificado casos donde la condición humana de los niños se vea negada en el desarrollo de la actividad laboral.  Si bien nuestra observación no es concluyente dado que el acceso  ala salud esta siendo analizado, hasta ahora no hemos encontrado casos de intoxicación de niños por fertilizantes, ni casos de accidentes en las quintas.

Por otra parte nos llama la atención la importante presencia de las familias bolivianas en los contextos escolares; suponemos  deviene de la importancia a nivel cultural que otorgan a la educación. Al momento de indagar respecto de las causas de la migración hacia nuestro país los jefes responden que además de generarse colchones de ahorro monetario para la familia nuclear y extensa, otro motivo de la migración fue el acceso libre y gratuito a la salud en primera instancia y en segunda a la educación. Esto último es coincidente con la bibliografía consultada.

En este punto creemos que las políticas de erradicación del trabajo infantil deben focalizar en los hogares y no en los individuos. Y asimismo criticamos este concepto de erradicación del trabajo infantil. Notamos la necesidad de discutir qué es lo que se quiere erradicar. Llamamos la atención respecto de la diferencia entre trabajo infantil y explotación laboral infantil. Creemos que en la observación del proceso de trabajo en la producción rural hallamos que lo que debiera erradicarse son las formas de vida entrampadas en condiciones de pobreza de los trabajadores rurales. Y en este ítem la población objetivo de las politicas públicas no debieran ser los individuos sino los hogares. Las acciones de penalización y sanción económica que lleva adelante el Ministerio de trabajo resultan en la generación ulterior de circuitos clandestinos de contratación; profundizando aún mas la vulnerabilidad de los trabajadores infantiles. Aquí en Colonia LA Merced nos encontramos con ausencia de políticas en relación a la escolaridad, pues las formas de garantizar el acceso a la educación a los niños que van migrando con sus familias, redundan en acuerdos informales. Si existe el fenómeno por qué el Ministerio no toma cartas en el asunto y desarrolla algún tipo de programa previendo estas movilidad?

Otra cuestión interesante reviste la forma de pago en la producción rural. El Ministerio de trabajo podría generar reglamentación a este respecto mas que simplemente accionar como agente policial en las quintas. La forma de pago por surco, o por bolsa, retroalimenta la necesidad de muchas manos trabajando en los campos; y con ello fortalece la estrategia familiar de que todos sus miembros esten ocupados en estas labores. Se precisa de otra forma de contratación si se quiere evitar que los niños trabajen, y la misma debiera estar reglamentada.

A través de este trabajo de campo remarcamos que en Colonia La Merced no hemos observado explotación laboral infantil, hemos visto trabajo infantil rural. Hemos corroborado que al menos aquí el slogan de la COPRETI de que el trabajo infantil produce deserción escolar, al menos en Colonia La Merced no se corrobora. Si tenemos que concluir respecto de las causas de deserción escolar nos referiremos a la aparición de embarazos adolescentes, y la deserción es femenina. Si tenemos que referir a derechos del niño vulnerados  no los podemos relacionar unidireccionalmente con el trabajo infantil, sino con condiciones de pobreza y con ausencia de políticas dirigidas a terminar con dichas condiciones.  y que ante un estado que no ofrece alternativas de vida; estas poblaciones asumen como estrategias de supervivencia la naturalización del trabajo infantil; como ocurre desde 1883  en la zona.  A esto debemos remarcar la presencia de una institución que va creciendo aceleradamente en los últimos años, como la Iglesia Mormona; aceptada por el Estado como parte de la pluralidad de cultos y cuyo comportamiento fortalece y retroalimenta la necesidad de que los niños trabajen en pos de su propia existencia como institución.

Consideramos finalmente que los hacedores de política pública tienen una gran labor por delante. Por un lado realizar diagnósticos empíricos de situación en los ámbitos rurales, intentando evitar los slogan y los prejuicios derivados de miradas sobre el trabajo infantil propias de paradigmas universalistas; que se encuentran justamente vacíos de las particularidades (Geertz, C) que les puedan dar anclaje real; y asi ofrecer posibilidades de resolución viables a los conflictos presentes. El hecho de enfatizar en el diagnóstico particular implica no extrapolar resultados de un ámbito rural a otro, las historias socioculturales y los procesos son diferentes. Por supuesto habrá que diseñar tendencias generales, pero los ámbitos de aplicación para generar adherencias necesariamente son locales. Esto último no es un invento de esta investigación es simplemente poner en marcha las leyes de regionalización vigentes en la Argentina.

Por otro lado, el objeto de las políticas en relación a la explotación laboral infantil no debieran ser los individuos, pues se corre el riesgo de profundizar el desarraigo y la exclusión social. El objeto necesariamente debiera ser el hogar y la comunidad, justamente para afianzar la contención de los sujetos a la red social de referencia; de esta manera evitaremos erradicar a los niños que trabajan de los sistemas de afiliación social.

Por último, es necesario diagramar políticas macroestructurales que rompan "trampas de pobreza" en las que muchos hogares se encuentran inmersos desde los años 90 a la fecha; y que posibiliten alternativas de vida. Sin la provisión de alternativas es imposible romper con tradiciones arraigadas de supervivencia.

Notas

2Referencias pueden encontrarse en Noceti, 2010; Noceti y Pérez 2011

3Puede seguirse este fenómeno a través de la web del Ministerio de trabajo de la provincia de Buenos Aires http://www.trabajo.gba.gov.ar/prensa/noticia.asp?id_Noticia=1697

4Si bien "la opción por  el trabajo infantil no es patrimonio exclusivo de hogares pobres, suele estar ligado fundamentalmente a situaciones de pobreza" (Rausky, E, 200:71)

5Este paradigma supone la protección de derechos del niño (Noceti, M 2008), y no la protección de los cuerpos del niño tal y como sucedía en  legislaciones anteriores a 1994 cuando el niño considerado en peligro moral y físico era tutelado por un juez que resultaba ser en palabras jurídicas bonus pater familiar "omnipresente, omnicompetente, salvador e interesado". (Domenech, E 2003:22)  En este ultimo cuerpo de ideas denominado paradigma de la situación irregular  el niño era propiedad de un juez quien lo tutelaba y por tanto lo constituía en objeto de derecho, la bibliografía jurídica a este respecto denomina a estos niños menores.

6En 1990 la República Argentina ratificó la Convención Internacional de Derechos del Niño (CIDN), y adhirió a las directrices de RIAD, las reglas de RIAD y las reglas de Beijing,  mediante la ley 23840. Más tarde, en 1994, se integró la CIDN, en el artículo 75 de la Constitución Nacional. Así la  condición jurídica del Niño, cambió; y se dejó de ver como objeto de derecho para ser definido como sujeto de derechos.

7Marx, Carlos: Trabajo alienado, en: Manuscritos de 1844, Arandu, 1970 Buenos Aires, pág. 107 a 125- Marx, Karl: La Ideología Alemana. Ed. Pueblos Unidos, Buenos Aires, 1985, pág. 15 a 55.

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