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Subjetividad y procesos cognitivos

versión On-line ISSN 1852-7310

Subj. procesos cogn. vol.14 no.1 Ciudad Autónoma de Buenos Aires jan./jun. 2010

 

ARTÍCULOS ORIGINALES

Estudio del discurso de una madre que denuncia abuso sexual intrafamiliar e intenta dominar la mente del otro

Study of the discourse of a mother who denounces sexual intra-family abuse and tries to dominate the other's mind

María Viviana Torres*

* Doctora en Psicología UCES. Magíster en Problemas y Patologías del Desvalimiento UCES. Especialista Jerarquizada en Niños y Adolescentes (C.S.P. Provincia de Buenos Aires). Dirección: Dr. Luis María Drago 26 Piso 9º Of. 4 (B8000DCB) Bahía Blanca, Argentina. E-mail: mvtorres@clinicapsiolavarria.com.ar

Resumen

El trabajo retoma los resultados de la investigación exploratoria realizada con madres que denuncian el abuso sexual intrafamiliar de sus hijos, a cuyos discursos se les aplicó el método de análisis Algoritmo David Liberman (ADL). Se detiene en el análisis de los hallazgos en el estudio del relato, de un tipo particular de mentiras y muestra el objetivo de las mismas -inocular pensamientos y dominar la mente del otro- así como, las características salientes de la subjetividad de las madres en términos de pulsiones y defensas. El trabajo consta de tres partes, en la primera, la autora describe el marco teórico y el método -teoría freudiana de la sexualidad como red categorial y el ADL-, su operacionalización. En la segunda parte presenta el caso y el análisis minucioso del mismo con la aplicación del método y, por último, las conclusiones. En estas da respuesta a cómo se presenta lo intersubjetivo y qué impacto produce en el otro y concluye acerca de puntos de fijación que subtienden a este tipo de mentiras.

Palabras clave: Abuso sexual intrafamiliar; Denuncia; Pulsiones; Defensas; Mentiras.

Summary

This study is based on the results of the exploratory research concerning mothers who reported domestic sexual abuse of their children, whose speech was analyzed using the David Liberman ((DLA) algorithm method. It focuses on the analyses of the findings of the study of the narrations, on a particular type of lies and displays their purpose -to shape thoughts and control the minds of others- as well as on the salient features of the subjectivity of mothers, in terms of drives and defenses. The study consists of three parts. In the first part, the author describes the theoretical framework and method -Freudian theory of sexuality as category network and the DLA regarding its operationalization. In the second part, the case is presented along with its meticulous analysis with the method. Finally the conclusions are offered. The latter provide an answer to how inter-subjectivity is displayed and the impact it has on the other, and come to a decision as to what points of fixation subtend this type of lies.

Key words: Domestic sexual abuse; Denunciation; Drives; Defenses; Lies.

Definición del problema

A partir de la investigación exploratoria realizada1 con madres que denuncian el abuso sexual intrafamiliar de sus hijos, visualizamos un tipo particular de mentiras. Las mismas tenían por objetivo inocular pensamientos y dominar la mente del interlocutor e incluso (auto)inocularse pensamientos o convencerse a sí misma. En este escrito me detendré en un caso con el objetivo de presentar los hallazgos obtenidos en el estudio del relato de una de las madres con el Algoritmo David Liberman (ADL).

Las mentiras constituyen un problema del diálogo, es un asunto del discurso en una escena intersubjetiva. La mentira persigue determinados objetivos o finalidad y supone la existencia de conflictos diferenciales. En su estudio sobre la eficacia, fundamentos y tipos de mentiras, Plut (2010) señala la dificultad para determinar en un discurso la mentira y advertirse de sus manifestaciones concretas.

En el marco de la clínica, Maldavsky (2004) destacó la dificultad de detectar el erotismo sádico anal primario y el consiguiente afán vengativo, propio de pacientes transgresores, en su combinación con la desmentida. Dicha dificultad no resulta tal cuando el paciente relata escenas de engaño sino cuando toma al analista como destinatario de su afán vengativo. Dicho deseo requiere que no sea advertido, por lo cual puede que el analista capte tardíamente el problema clínico. En tal caso, el discurso del paciente "puede asemejarse al de ciertos comentaristas políticos, que tienen una apariencia de objetividad con la cual pretenden disminuir la desconfianza ajena" (pág. 153). Si bien es cierto que las segundas intenciones pujan por expresarse, con ello no desaparece el problema: cómo detectar los momentos en que la desmentida dominante afecta a la capacidad pensante del analista (Plut, 2010).

Por otro lado, Freud (1926) procura defender a Theodor Reik, acusado de transgredir una ley austriaca que declaraba ilegal el tratamiento de pacientes por alguien que no era médico. Por entonces Reik ya ostentaba un excelente nivel de formación y era miembro de la Sociedad Psicoanalítica de Viena. Freud explica en un texto magistral por qué los legos pueden ejercer el análisis y en el epílogo se manifiesta respecto de los motivos de la denuncia: "sigo desconfiando todavía hoy, y no sé si el reclamo de los médicos al psicoanálisis ha de reconducirse, desde el punto de vista de la teoría de la libido, al primero o al segundo de los estados inferiores (de la fase sádico-anal) postulados por Abraham: si se trata de un apropiamiento con propósitos destructivos, o con el fin de conservar el objeto" (pág. 237).

En la investigación mencionada analizamos el discurso con el ADL (palabras, relatos y actos del habla (frases). De estos recursos me serviré para desplegar aquí tres de los niveles que propone Plut para el estudio de la mentira: las escenas relatadas, las escenas desplegadas a través de los actos del habla (verbales) y las redes de palabras.

Marco teórico y método

Utilicé los aportes de la teoría psicoanalítica como marco referencial para la exploración de las manifestaciones discursivas de las madres que denuncian el abuso sexual intrafamiliar de sus hijas/os, con el objetivo de comprender los pensamientos y afectos que subtienden el acto de la denuncia.

Tomé en cuenta las erogeneidades y defensas para comprender la subjetividad de las madres que relatan los hechos (verdaderos o falsos) en el marco de la instrucción de procesos judiciales. La teoría freudiana de la sexualidad operó como red categorial que me permitió investigar con el Algoritmo David Liberman (ADL) la significatividad del discurso del sujeto en términos psicoanalíticos.

La investigación del abuso sexual infantil intrafamiliar convoca a profesionales de diferentes ámbitos, debido a la necesidad de esclarecer el campo de intervención clínica, judicial, social y comunitario. La comprensión de cómo se construyó y se sostiene la denuncia, o la forma y el modo en que se configura el discurso que la subtiende, con un grado mayor de precisión, iluminará a quienes trabajan para proteger a los niños de esa atroz experiencia.

La estrategia de investigación del caso se correspondió con los estudio de caso único, y tomé las manifestaciones discursivas (actos del habla: frases y su argumentación: relatos) con el objetivo de comprender las vivencias, afectos y fantasías que movilizan en las madres la denuncia de abuso sexual que realizan. Presentaré en este trabajo el estudio del relato de Victoria: las erogeneidades, defensas y su estado.

Freud (1923a) refiere que los procesos psíquicos y vinculares están determinados por tres tipos de incitaciones: exigencias pulsionales, requerimientos de la realidad y las demandas de una instancia valorativa y crítica. Siguiendo la propuesta de Freud, Maldavsky refiere que "la guía de este conjunto está dado por las exigencias internas, especialmente por las pulsiones, y entre ellas la sexualidad" (2004c, pág.1). La subjetividad supone, además del estado de conciencia, la captación de cualidades en un mundo psíquico en el que convergen las exigencias pulsionales, mundanas y valorativas, implica tomar en cuenta las percepciones, desempeños motrices, representaciones, valores y nexos intersubjetivos dotados de una significatividad específica.

Algunos actos subjetivos carecen de cualidad afectiva (la conciencia aparece en forma momentánea), por ejemplo, los que el sujeto realiza bajo el influjo de sustancias tóxicas o de experiencias o vivencias traumáticas.

La clasificación toma en consideración la teoría freudiana de las fases de la libido (Freud, 1933a), y agrega al conjunto el erotismo intrasomático, al que Freud (1926b) alude al afirmar que en el recién nacido la libido se fija a órganos internos, sobre todo corazón y pulmones. He aquí la lista de las erogeneidades que pueden constituir puntos de fijación eficaces en la determinación de las estructuras clínicas: Libido intrasomática (LI), Oral primaria (O1), Sádico oral secundaria (O2), Sádico anal primaria (A1), Sádico anal secundaria (A2), Fálico uretral (FU) y Fálico genital (FG).

Análisis del caso

Victoria
El material de esta entrevista, que constituye el tercer caso de la muestra, ha sido grabado en la instancia pericial en sede judicial. Sintetizo a continuación algunos datos, luego organizo el relato que conforma la muestra en temas, y por último, mostraré en forma sintética el estudio del mismo.

Algunos datos: Victoria tenía 37 años al momento de realizar la entrevista. Se definió como una persona inestable, que asumió sus dificultades para consumar proyectos, medio "vaguita", no le gustaba estudiar, trabaja desde los 15 años. Había tenido varias desilusiones amorosas por infidelidad. Estaba definiendo qué hacer cuando comenzó a salir con el padre de sus hijos y a los tres meses se embarazó. Al casarse ingresa en un núcleo familiar sostenido por su suegra. Ella y su esposo configuran una unidad económica y afectiva, de la cual ella se siente afuera. Tenía una fuerte rivalidad con su cuñada que llevaba una vida distendida, entre viajes y consumos. Ella manifiesta: "durante 12 años me tuvieron anulada. Viví para tener la casa en condiciones, el parque aceptable". Por otro lado reconoce la ayuda recibida de su nueva familia para realizar otros estudios (piano, peluquería, etc.) e incluso le compran el piano que anhelaba desde los 15 años. De su suegra manifiesta que "es una vieja forra, mala, envidiosa. Le había quitado a su nene, usurpado su lugar... después me di cuenta que mi marido solo quería el vientre para que le diera hijos".

Relata que a los 19 años se rompió los ligamentos intentando hacer equitación y que de eso le han quedado "dos regias cicatrices"; que sufre de descomposturas frecuentes de estómago y de cefaleas. Ha concurrido a un pariente psiquiatra por sus cambios de humor y sus "arranques". Consulta a una psicóloga cuando "sus fuerzas se vienen abajo".

Al momento de reconocer los indicios que le hacen pensar en "abuso sexual", se encontraban casados, eran una familia feliz que ella identifica con "los Ingalls". Sus vecinas y amigas le ayudan a confirmar que es abuso. Llama a su hermana quien le trae libros de abuso sexual para informarse. Realiza la denuncia y decide irse de la ciudad y de su casa antes de que su marido sea notificado. Los niños dejan la escuela, en la que eran muy buenos alumnos, y sus amigos, sin despedirse. Lo mismo sucedió con la abuela y tía paterna que los cuidaban; se van sin anunciarlo y no las vuelven a ver. Su hija mayor se mostraba preocupada porque la situación tomara estado público. Victoria denuncia el evento al diario y por televisión. Cuando realiza la denuncia los indicios no alcanzaban a constituir abuso, no obstante ella asume y describe que habla mucho con sus hijos con el objetivo de defenderlos. El hijo mayor no quiere agregar más datos y luego acerca la denuncia de abuso de su hijo varón menor. Como era muy pequeño y se desdecía o se mostraba confundido, la fiscalía le aconseja que no promueva esa denuncia. Al mes denuncia el abuso de su hija mujer quien al inicio había negado que el padre la hubiese molestado y en el término de tres meses va agregando nuevos hechos. El padre fue un buen padre hasta tres meses antes de efectuada la denuncia y, luego, el relato afirma que durante los últimos tres meses en distintas oportunidades el padre comenzó con esta práctica. Hay una coincidencia entre las denuncias realizadas y amenazas telefónicas en las que la madre solicita el incremento de la cuota alimentaria. Victoria logra promover y sostener la denuncia con resultado: el padre de sus hijos va a prisión. Ella recibe el apoyo de sus progenitores quienes compran una casa para ella y sus hijos y los sostienen económicamente. Recibe de los padres la nutrición y seguridad que siendo joven y adolescente había reclamado sin éxito.

El relato de la entrevistada se acompaña de sequedad en la mucosa bucal y muestra ansiedad. En el curso de la entrevista transpira y, ante el Perito que lleva a cabo la investigación, levanta su ropa y se coloca desodorante en aerosol.

Victoria se identifica con la causa del abuso sexual como cruzada de vida, siente que le ha sido puesta en su camino por Dios y tiene que cumplir su misión. Valora la importancia de "sufrir para luego lograr la paz, armonía o felicidad"; o de perdonar para recibir la "Gracia Divina". Se reconoce en un momento de su vida en el que se aferró mucho a la religión para "salir adelante".

Análisis de los relatos

Relatos
Historias previas (de Victoria y de la pareja)
I. 1) A los 9 ó 10 años un tíoabuelo (paterno) quiso darle un beso de prepo2; 2) No lo logró.

II. 1) El otro día, hablando de esto, su mamá le dijo que no sabía nada de eso; 2) Verónica le dice que sí, que algo debió haberle dicho; 3) A ella tampoco le quedó muy registrado; 4) Afloró ahora después de todo esto.

III. 1) Su primer novio era "divino" (un modelito, muy lindo); 2) Decía que se iba a enrolar en la Legión Extranjera; 3) Tenía arranques raros; 4) Una vez estaba arreglando un equipo de música, "sacó un revolver y lo cagó de un tiro"; 5) Se fue a Sudáfrica y luego a Alemania.

IV. 1) El novio que más le importó fue Federico (anterior a Fernández); 2) Le gustaba porque era un tipo maduro, un hombre, lindo y abocado a su trabajo; 3) Compartían y les gustaban las mismas cosas; 4) Él la engañó.

V. 1) Cuando recién se habían conocido con Fernández, él le propuso alquilar una película porno; 2) Si bien ella prefiere ver otras películas, le dice que sí por curiosidad; 3) Al verla le pareció desagradable.

VI. 1) El primer tiempo de relación había pasión; 2) A los tres meses de noviazgo, ella queda embarazada de Mariano y a los seis meses se casan; 3) Por el cansancio y agotamiento (tareas hogareñas y maternales) las relaciones sexuales comenzaron a ser más espaciadas.

VII. 1) Cuando vivía en Tortugas tenía una linda casa y quería que se luzca; 2) La casa era su prioridad; 3) Era muy fregona y estaba limpiando continuamente; 4) Con 4 chicos no podía estar todo reluciente y renegaba.

VIII. 1) Ella laburaba como una negra durante todo el día; 2) A la noche, no tenía ganas de tener relaciones sexuales; 3) Él le decía que tenían que tener más relaciones sexuales (mayor frecuencia); 4) La burlaba marcando en un almanaque los días que habían tenido relaciones.

IX. 1) Él la atormentaba requiriéndole relaciones sexuales anales; 2) Ella nunca quiso; 3) Le parece antinatural.

X. 1) Fernández acostumbraba a bañarse con los varones y dormir desnudo; 2) Una noche, que María se había pasado a la cama de ellos, Victoria se dio cuenta que él, desnudo, estaba abrazando a la nena (que dormía); 3) Victoria le dijo que se deje de joder y se ponga un calzoncillo; 4) Como él se hizo el boludo, ella fue a agarrar un calzoncillo y se lo dio.

XI. 1) En un cumpleaños de Mariano, Fernández se fue a dormir la siesta con María; 2) En un momento Victoria (que venía del quincho), quiso entrar a la casa y estaba la puerta cerrada con llave; 3) Cuando logra entrar, prende la luz del pasillo y él, automáticamente, se da vuelta en la cama; 4) Victoria pensó que la luz lo encandilaba (y que por eso se dio vuelta); 5) María dijo que no tenía ganas de dormir y se levantó; 6) Victoria no reparó en cómo estaba María; 7) Cuando ahora, María cuenta los hechos de ese día, Victoria se siente una idiota.

Secuencia de días desde que se entera
XII. 1) Victoria ve que Mariano tiene el calzoncillo sucio; 2) Lo reta y le dice que se lave y se cambie; 3) Mariano se va pero luego –ante la pregunta de su madre- le dice que se dejó puesto el calzoncillo; 4) Cuando finalmente se lo saca, Victoria se da cuenta que la mancha es de sangre vieja.

XIII. 1) Victoria le pregunta qué pasó que tiene sangre en el pitito; 2) Mariano le dice que el papá, jugando, lo había lastimado sin querer; 3) Victoria piensa que si se pone a jugar con las nenas, nunca les va a lastimar la vagina; 4) Mariano le dice que el papá siempre le hace así (describe cómo le toca el pito); 5) Victoria le pregunta si eso le parece un juego ; 6) Mariano dice que le hace doler y no le gusta.

XIV. 1) Fernández estaba mirando televisión; 2) Victoria se fue a dormir; 3) Cada rato se despertaba pensando que no entendía la situación.

XV. 1) Mariano no fue al colegio porque estaba con asma; 2) Estando los tres en la habitación (ella, esposo e hijo) le preguntó si siempre juega así con sus hijos; 3) Él acusa a Mariano de abrir la boca; 4) A Victoria le cae la ficha de que había un pacto secreto.

XVI. 1) Victoria le pregunta a Mariano si hubo otras ocasiones en que el papá le hizo eso; 2) Mariano responde que sí y le recuerda ciertos episodios; 3) Ella creía otra cosa y nunca se había imaginado algo así.

XVII. 1) Fernández se iba con su hermana, su tía y su madre a Mar del Plata para hacerle estudios a la mamá (por un accidente que tuvo); 2) Victoria le pide que le deje plata para comprar leche o pan; 3) Él le dice que no tiene y su mamá le da $20; 4) Victoria se queda con bronca por verlo tan soberbio (y como si lo estuvieran atacando a él).

XVIII. 1) Muy angustiada, Victoria va a la casa de su vecina; 2) Le cuenta del abuso y su confusión y desorientación (hasta dónde es cariño y cuándo es abuso); 3) Ella le combina una reunión con una asistente social de la fiscalía.

XIX. 1) Con una estampita de la virgen, Victoria fue a ver a la asistente social y le pidió que la ayude; 2) Ella le preguntó qué quería hacer y Victoria le dijo que quería preservar a sus hijos; 3) Juntas fueron a ver al Instructor de la causa y ambas, llorando, le cuenta lo que estaba pasando; 4) Victoria preguntó si tiene cura el abusador; 5) Le dicen que no, y Victoria concluye que el único camino es hacer la denuncia.

XX. 1) En fiscalía le pidieron que, más tarde, vuelva con Mariano y con María; 2) Luego de pasar a buscar a María por la escuela, le contó lo que había sucedido la noche previa con Mariano; 3) María aseguró que con ella nunca había pasado nada; 4) Por la tarde, fueron a la fiscalía y María juró y recontrajuró que a ella nunca le había pasado nada; 5) A la noche, María le preguntó si todo esto iba a salir en los diarios y las revistas; 6) Victoria le dice que no y se queda confundida.

XXI. 1) En fiscalía le pidieron el calzoncillo con sangre, pues era una prueba; 2) Ella dijo que pensaba que quizás lo había lavado; 3) Cuando volvió a su casa revolvió el canasto y encontró que no lo había lavado, el calzoncillo seguía con sangre.

XXII. 1) El sábado Victoria llama a Andrea (una de sus hermanas que vive en otra localidad) y le cuenta lo del abuso; 2) Andrea se pone a llorar; 3) el mismo sábado Andrea viaja para encontrarse con Victoria.

XXIII. 1) Cuando vuelve de la fiscalía, la vecina le dice que les hace falta un vaso de vino para pasar el mal trago y van a lo de Victoria a tomar una Fresita; 2) Llega Fernández (con su mamá, hermana y tía) y la tía le pregunta por qué tiene cara de culo si tiene todo para ser feliz; 3) Victoria le dice que no es joda y que algún día se va a enterar; 4) Luego, sin dirigirse la palabra (entre Victoria y Fernández) se va a dormir a la habitación de las nenas.

XXIV. 1) El sábado a la mañana, Fernández se va al campo; 2) Como Fernández no hablaba, era la primera vez, después de mucho tiempo, que ni Mariano ni María iban un sábado al campo; 3) Si Fernández le hubiera dicho a los chicos de ir al campo, Victoria habría dicho que no, que tenían programa.

XXV. 1) Victoria se va con los chicos y con Norma (amiga) a la reserva ecológica de Sierra del Tigre; 2) Norma le dice que la ve mal y Victoria le cuenta lo que pasó; 3) Norma le dice que va a hablar con su esposo, que es abogado; 4) Norma le cuenta cosas de su propia infancia y terminan llorando las dos.

XXVI. 1) El marido de Norma toma la causa; 2) Cuando lo detienen a Fernández comienza a salir el tema en los diarios; 3) El abogado decide abrirse porque se sentía muy comprometido emocionalmente (habían sido compañeros de la escuela).

XXVII. 1) El sábado llegó Andrea (hermana) en colectivo; 2) Fernández la saludó como si nada (incluso les preparó un mate); 3) Cuando él se fue a dormir, pudieron hablar más tranquilas; 4) Victoria se despertaba llorando y ambas se despertaban con miedo ante cualquier ruidito.

XXVIII. 1) El domingo, cuando se despiertan, Fernández les sube el termo con mate; 2) Victoria comienza a llorar y se pregunta "¿Qué es todo esto? ¿Es lo que parece?".

XXIX. 1) Andrea se pone a preparar un pollo y Victoria se fue con la vecina a misa; 2) No pudo parar de llorar; 3) Volvió y almorzaron; 4) Recuerda que, por la tarde, Fernández estaba ahí pero no recuerda qué hicieron ella y los chicos.

XXX. 1) El lunes fue al gabinete psicológico de un centro de salud; 2) Le dijeron que primero arregle la parte legal; 3) Victoria necesitaba que la ayuden y sostengan porque no sabía para qué lado disparar.

XXXI. 1) Andrea llamó a Matías (hermano), le cuenta y este viaja a casa de Victoria; 2) Matías le pregunta si Fernández tiene armas en la casa; 3) Como tiene armas, los tres (Victoria, Andrea y Matías) se asustaron por si, acorralado, Fernández los cagaba a tiros; 4) Victoria habla con el abogado para decirle que se va de la casa con los chicos; 5) El abogado le dice que, primero, avise en fiscalía, porque si no es abandono de hogar; 6) El martes (aterrorizados se fueron a casa de sus padres a otra ciudad, medio a escondidas por si se lo cruzaban en el camino.

XXXII. 1) Cuando llegaron los padres le preguntan qué pasó; 2) Victoria les dice que hubo abuso de parte de Fernández; 3) La mamá pregunta si abusó de una de las hijas de la vecina; 4) Victoria dice que fue con Mariano; 5) El papá pregunta si Mariano no estará fabulando; 6) Victoria dice que no sabe pero no cree que estén mintiendo.

XXXIII. 1) Victoria no entiende por qué, pero esa noche Fernández fue a casa de sus padres; 2) Él le dijo que agarre a los nenes y vuelvan a casa; 3) Victoria le dijo que no porque era grave lo que había sucedido (por temor a que la cague a trompadas no le dijo que ya lo había denunciado); 4) Fernández le dice que ese "borrego" (Mariano) está mintiendo y que él nunca le haría daño a los de su "sangre", a los que más quiere; 5) Victoria insiste en que fue abuso y que no va a volver; 6) Villalonga opta por irse pero, antes, simula un ataque cardíaco; 7) Victoria no le cree.

XXXIV. 1) Fernández la llama por teléfono para saber cómo estaban; 2) Un día, Victoria le dice que no le puede mentir y le cuenta que lo denunció; 3) Luego, él la llamó para decirle que eligió al abogado (famoso en su ciudad), que fue a presentarse en la fiscalía y le tomaron declaración; 4) Después, él y su mamá llamaban solo para hablar con los hijos.

Sucesos posteriores a la denuncia
XXXV. 1) La familia paterna le sacó fotos a los chicos; 2) Esas fotos las va a ver el padre (abusador); 3) Victoria no pudo decir que no; 4) A ella le pareció una irregularidad, no le gustó y piensa que a los chicos tampoco.

XXXVI. 1) La psicóloga les dijo -a los chicos- que se manejen con total libertad (respecto de saludar o no a la abuela); 2) La abuela insistió en que le den un besito; 3) Los chicos quedaron entre la espada y la pared (manoseo e imposición).

XXXVII. 1) La abuela y la tía les decían (a los chicos) que no cuenten ciertas cosas; 2) La tía le pellizcó la cola a Rafael; 3) Eso no es gracioso y menos en un caso de abuso; 4) Esas cosas no corresponden.

XXXVIII. 1) María le dijo a su mamá si podía mandarle un mail a la tía Gabriela; 2) Victoria le dijo que haga lo que le parece; 3) María dijo que podría pedirle que les aumente la cuota alimentaria; 4) Victoria le responde que los temas de grandes los solucionan entre grandes.

XXXIX. 1) Ella tenía muchas fotos (de su casamiento, de sus hijos, etc.); 2) No le quedó ni una foto ("borraron el pasado de mis hijos"); 3) Muchas de esas fotos están en el expediente; 4) A ella le dolió verlas.

Vida actual
XL. 1) A los 26 años tuvo la posibilidad de entrar en la radio; 2) El sueldo era bajo y le demandaba 8 horas; 3) Trabajó durante 28 días; 4) No le gustó para nada.

XLI. 1) Iba 4 horas por la mañana y 4 horas por la tarde (radio); 2) Los chicos se quedaban con una amiga; 3) Ella notó que les estaba faltando mamá; 4) A la noche, Victoria llegaba reventada y no tenía ni ganas de hacer las tareas.

XLII. 1) Comenzó a trabajar vendiendo productos de Natura y con la peluquería; 2) Le encanta el trato con la gente, pero cansa; 3) Espera que sea la mejor elección para ella y para sus hijos.

XLIII. 1) Cuando ya están los 5 en casa, los chicos hacen la tarea, y ella organiza la cena y la agenda del día siguiente; 2) Vuelve a limpiar, porque como no está permanentemente ordenando la casa se le "viene un poquito abajo"; 3) Ella trata de hacer lo mejor posible.

XLIV. 1) Ella trata de que la casa esté impecable; 2) Les dice a los chicos que hagan algunas tareas (orden y limpieza); 3) Cuando no lo hacen, Victoria se enoja porque no la ayudan y siente que ella tira sola de la cuerda.

XLV. 1) Cuando se enoja les grita y empieza a dar órdenes; 2) Todos entran en órbita; 3) Tratan de organizarse nuevamente.

XLVI.1) Por la mañana ella va con sus hijos a entregar los productos que vende; 2) Tratan de hacerlo lúdico; 3) Para ellos es un embole.

XLVII. 1) Les dice a los chicos que se laven las manos y vengan a almorzar; 2) Como no le responden, ella está 10 minutos insistiendo; 3) Le da bronca que los chicos sigan dando vueltas; 4) Siente que no la escuchan y eso la saca.

XLVIII. 1) Si la cocina está desordenada grita hasta que la ordenan; 2) Pero si alguno le pega a otro de sus hermanos, Victoria le da un chirlo en el culo.

XLIX. 1) Ella le explica a sus hijos por qué necesita que la ayuden con el orden; 2) Hay veces que les dice que ordenen y no lo hacen; 3) Le revienta que se burlen.

L. 1) Le dice a María que haga la cama; 2) María se empaca y no lo hace; 3) Le da un chirlo en el culo y la amenaza con no salir a jugar; 4) María agarra al ritmo.

LI. 1) Mariano era caprichoso y arrebatado; 2) Si le pegaba a María había que frenarlo; 3) Ahora está más tranquilo, es un hombrecito y es más pensante; 4) Ayuda sin tener que insistirle demasiado.

LII. 1) Victoria siempre fue muy apegada a la religión; 2) Con esta situación límite (abusos) se aferró con mucha más fuerza; 3) Es una forma de darle sentido al horror que está viviendo.

LIII. 1) Ella piensa que no puede quedarse en la posición de víctima; 2) Cree que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros; 3) Dios espera que cumplamos ese plan.

Erogeneidades, defensas y su estado

La siguiente grilla muestra las estadísticas en cuanto a la presencia de los lenguajes del erotismo. En una columna, exponemos las cifras correspondientes al repertorio general de lenguajes, mientras que la segunda columna expone la cantidad de veces en que cada lenguaje resulta dominante.

En cuanto a la prevalencia lógica, el lenguaje dominante es el O1.

Defensas
La grilla que sigue muestra la estadística de las defensas correspondientes a los lenguajes prevalentes.

En cuanto a la prevalencia lógica de las defensas, consideramos que se trata de la desmentida inherente a O1.

Al examinar los relatos de Victoria nos encontramos con que resulta prevalente el lenguaje O1. En dichos relatos advertimos una secuencia progresiva en la que se observan transformaciones específicas en el estado de las defensas.

En un momento inicial, anterior a los sucesos que llevaron a la denuncia judicial, Victoria quedaba "cegada" (desmentida exitosa) ante los actos de su marido, situación que, progresivamente, se va modificando por diversas vías, pasando por la desmentida mixta y fracasada hasta que, finalmente, retorna el mismo mecanismo en estado exitoso.

Usamos el término "cegada" para referirnos a la problemática específica de su percepción y su pensar. Quizás podamos, a modo de ejemplo, referirnos al relato V (si bien allí no es dominante el lenguaje O1) en el cual se advierte que ella "mira" lo que Fernández le propone (películas pornográficas). En tal ocasión es su propia "curiosidad" la que la conduce a admitir la propuesta del marido. También la alusión a la ceguera puede complementarse con el relato XI (en el cual el lenguaje O1 sí es dominante), cuando refiere que Fernández se habría dado vuelta en la cama porque, supone Victoria, la luz lo habría "encandilado". Podemos conjeturar, pues, que parece haber sido ella la que en diferentes ocasiones quedaba encandilada (o cegada). Aquí hay una combinatoria entre los lenguajes FU y O1, con evitación (FU) al servicio de la desmentida correspondiente a O1. La evitación de la luz (estímulo externo) corresponde también a un mecanismo funcional denominado "fuga". Este mecanismo corresponde a la erogeneidad LI y bien puede ser patógeno o funcional. En la escena relatada aparece como (supuesto) mecanismo funcional que la dicente atribuye a Fernández. Lo central es que esa fuga funcional era una "ficción", se relata como una forma de proponerle una "imagen" para que Victoria desmienta. Algo similar se da en la escena en que Fernández simula un ataque cardíaco, claro que en este caso Victoria ya no le cree (no desmiente).

A partir del episodio del calzoncillo con sangre (relatos XII y XIII), la desmentida comienza a trastabillar y notamos su carácter mixto (con las consiguientes pérdida de la omnipotencia y la tentativa de seguir refutando un juicio). En este sentido, en el relato XIV alude a su despertar en estado de confusión (no entiende qué es todo esto), en el relato XX queda confundida ante María (quien por un lado le dice que con ella nunca pasó nada y, por otro lado, le pregunta si todo esto saldrá en los diarios) y, en el relato XXVIII, cuando Fernández le sube el mate, ella se pregunta si esto es lo"que parece".

Cuando actualmente ella "mira para atrás" y reflexiona acerca de estos hechos, se advierte el fracaso de la desmentida, cuando se siente una idiota pensando en los manejos distractivos de Fernández (relato XI) o cuando toma conciencia de aquello que nunca se habría imaginado (relato XVI).

En este mismo proceso, hay ocasiones en que ella apela a otros recursos defensivos (defensa acorde a fines exitosa) como en los relatos XXXII y XXXIII, en un caso cuando responde a su padre (diciéndole que no sabe si los chicos fabulan pero no cree que estén mintiendo) y, en otro caso, cuando descree del presunto ataque cardíaco que simuló Fernández.

Quizás lo más notable sea el momento más actual, cuando de alguna manera Victoria retoma el carácter patógeno de la defensa (desmentida) en estado exitoso. Nos referimos a los relatos LII y LIII, cuando recurre a una concepción mística para pensar que todo esto es un plan de Dios (O1). Si bien la comparación entre el inicio y el final (dos momentos similares en cuanto a la defensa) puedan distinguirse por el grado de complejización del ideal del yo (que pasa de ser ocupado por Fernández a ser ocupado por Dios), en ambos casos pareciera estar operando la desmentida patógena exitosa. Dicho de otro modo, en ambas ocasiones advertimos un procesamiento regresivo del sentimiento de injusticia.

En cuanto a los nexos inter-lenguajes podemos subrayar una sucesión de relatos A1 (abusos, etc.) en muchos de las cuales Victoria y/o Fernández implementan una estrategia evitativa (FU) al servicio de la desmentida O1. Tal combinación se advierte en el relato XI (cuando Victoria conjetura que Fernández se da vuelta para evitar el haz de luz), en el relato XIV (cuando Victoria se va a dormir y luego se despertaba a cada rato) y también en el relato XXXIII (cuando Victoria omite decirle que ya lo había denunciado).

De los 12 relatos en los que prevalece la erogeneidad A1, en 5 de ellos se combina con una desmentida mixta, en 4 con la misma defensa pero fracasada, en 2 con una desmentida exitosa y, por último, en 1 relato con una defensa acorde a fines exitosa.

El panorama recién expuesto, entonces, muestra particularmente a Victoria asumiendo una posición pasiva frente a las acciones abusivas ajenas, mientras que la relatora parece ser activa en la desmentida O1.

Del conjunto podemos subrayar también la significatividad de las escenas de impotencia motriz, en ocasiones propia y en ocasiones ajena. Entre las primeras (impotencia motriz propia), por ejemplo, observamos el relato VIII, cuando refiere que Fernández la burlaba por la baja frecuencia con que tenían relaciones sexuales, o bien cuando en el relato XLIX, alude a cuánto le revienta que sus hijos se burlen. En ambos casos, pues, se advierte el efecto que la burla tiene en la relatora. Asimismo, en los dos relatos se presenta una escena ligada con sus propios esfuerzos (laborales u hogareños). Dicho de otro modo, la burla ajena (A1) parece corresponder al retorno de lo que desmentía a través de su tentativa sacrificial (O2) y la consiguiente vivencia de desamparo (falta de ayuda y comprensión). La dramatización va acompañada de burla, lo cual constituye una escena compleja, FG + A1, con una prevalencia de A1 a nivel de los actos del habla.

En cuanto a la resolución de dicha impotencia motriz, hallamos dos alternativas, una de ellas enlazada con una defensa acorde a fines (exitosa) y la otra enlazada con la desmentida exitosa. Para el primer caso, podemos referirnos al relato X, cuando Victoria advierte que Fernández estaba desnudo en la cama abrazando a María. Lo compele a ponerse un calzoncillo y, como Fernández "se hizo el boludo", ella se levantó, agarró la prenda interior y se la dio. La posición activa orientada por la desmentida exitosa, la observamos en otros dos relatos (XLVIII y L). En ambos casos alude al "chirlo en el culo" que le da a alguno de sus hijos.

La combinación de los lenguajes examinados hasta aquí (sobre todo O1 y A1) promueve un interrogante en torno del recurso a la desmentida en Victoria. Esto es, llama la atención que las dos escenas en que Fernández estaba en la cama con María no hubieran conducido a Victoria hacia alguna otra conjetura.

Estamos aludiendo a los relatos X y XI (el primero es el del calzoncillo que le da a Fernández y el segundo remite a la escena en la cual Victoria se encuentra con la puerta de su casa cerrada y luego prende la luz y ve a su exmarido en la cama con su hija). Victoria comienza a "descubrir" lo que estaba pasando a partir del relato XII (cuando ve sangre en el calzoncillo de su hijo) pero nos preguntamos por qué pudo haber pasado por alto las dos situaciones precedentes (cuanto menos, para sospechar o desconfiar) o, en todo caso, el interrogante podría apuntar a las interferencias en su desconfianza.

No podremos dar una respuesta del todo precisa a tales interrogantes, no obstante quizá sea pertinente formular dos comentarios: por un lado, en torno de una diferencia en cuanto a lo que Victoria podía "ver" en su hijo y en su hija. Quizás, identificada con esta última, le evocó su propia escena (relato I) en que un tíoabuelo quiso darle un beso "de prepo". Dicho de otro modo, las escenas en que estuvo implicada su hija tal vez hayan caído bajo la desmentida por identificación. También es posible conjeturar que ella se ha identificado con su propia madre (relato II en el cuál alude a que según la madre nunca habían hablado de este tema, el beso del pariente); es decir ella pudo haberse identificado con una madre que "no ve". Otra alternativa, no excluyente con la precedente, conduce a considerar que la "sangre" (en el calzoncillo de Mariano) sea un dato que no cae bajo su represión, como sí pudo haber ocurrido con la "sexualidad" (FG + represión exitosa) presente en las dos escenas en que vio a María.

De todos modos, al examinar este entramado defensivo, es conveniente tener en cuenta los aspectos globales que organizan el conjunto. Por un lado, en el nivel de los relatos, debemos poner de relieve que lo dominante está dado por una desmentida patógena exitosa (O1). Esto es, si bien las diferentes escenas revelan cambios en cuanto al estado de la defensa, es su estado exitoso y el carácter patógeno lo que prevalece. Por otro lado, y ya en el marco de los actos del habla, también es importante subrayar que todos estos relatos se incluyen en un acto A1 (denuncia) en el cual Victoria es activa.

Síntesis del estudio realizado con el ADL (palabras, relatos y actos del habla)

En el nivel de las redes de palabras surge el predominio del erotismo anal secundario (A2) al que le siguen el lenguaje del erotismo fálico uretral (FU), fálico genital (FG) y oral secundario (O2). El empate técnico se produce entre el lenguaje del Erotismo anal secundario (A2) y el fálico uretral (FU).

Del estudio de los relatos la prevalencia estadística está dada por los lenguajes anal primario (A1) y oral primario (O1) y de esa combinatoria surge a predominio el uso de la desmentida como recurso.

Ella afirma que "no hacía más que hablar de esto" refiriéndose a que sus hijos, sus padres y amigos se encontraban impactados por su discurso. Efectivamente este acto, llevado a cabo en el curso de más de tres meses puede constituir una forma de inoculación, una estimulación para que el otro diga más o diga aquello que se lo confirme definitivamente. Ello implica una "tendencia catártica" (LI). También puede ser una forma de (auto)inocularse pensamientos o de convencerse a ella misma (quizá, sabiéndose ella misma una desmentidora nata) de aquello que relata, en cuyo caso sería O1. Ambas interpretaciones pueden complementarse.

En relación con la forma de educar a sus hijos y de vincularse con ellos, Victoria pone énfasis en el trabajo de limpieza, en hacerse los alimentos y la organización del hogar. En los relatos se expresan diversos lenguajes: A2 (orden, pulcritud, etc.) de forma más caracteropática, como formación reactiva. El lenguaje O2, centrado en que la ayuden, en el sacrificio que ella hace, etc. Finalmente, está presente el lenguaje A1 cuando refiere las burlas de sus hijos, a los chirlos o tirones de pelos que les propina. La burla ajena (A1) parece corresponder al retorno de la desmentida inherente a su tentativa sacrificial (O2) y la consiguiente vivencia de desamparo (falta de ayuda y comprensión).

Un aspecto central en los relatos de la entrevistada es su concepción mística (piensa que todo esto es un plan de Dios). Si bien la comparación entre el inicio y el final (dos momentos similares en cuanto a la defensa) puedan distinguirse por el grado de complejización del ideal del yo (que pasa de ser ocupado por Fernández a ser ocupado por Dios) (O1), en ambos casos pareciera estar operando la desmentida patógena exitosa. Dicho de otro modo, en ambas ocasiones advertimos un procesamiento regresivo del sentimiento de injusticia y la posición pasiva que Victoria relata frente a las acciones abusivas ajenas.

La defensa predominante en Victoria es la desmentida, mecanismo que opera oponiéndose a la realidad y recurre a una percepción que neutralice lo indeseable. Mantiene la ilusión de omnipotencia sin cortar los nexos con la realidad. En ese proceso Victoria va demostrando el efecto que produce sobre la realidad a la vez que sustituye con frecuencia la percepción desplazando la atención e impulsando el desplazamiento de la atención en los otros.

Las escenas del relato correspondientes a este lenguaje ponen en evidencia el valor de la verdad entendida como una iluminación o revelación milagrosa y no como adecuación del pensar a situaciones concretas. Victoria utiliza el pensar concreto (A2) como medio, pero incluye críticas burlonas. Es la modalidad en la que a partir del calzoncillo manchado de su hijo, pone la desmentida a jugar al servicio de explicar retroactivamente la vida familiar cambiando el signo tanto a las experiencias relacionales como a las escenas visualizadas con anterioridad.

La combinatoria entre las corrientes psíquicas que provienen de la fijación al erotismo anal primario (A1) le posibilitan abusar injustamente de su poder sobre el otro (preguntando, re-preguntando, haciendo hacer). En cuanto al erotismo oral primario (O1), Victoria intenta no alejar en exceso el pensamiento de la realidad concreta pero no lo logra, entiende que la lucha por el abuso sexual le ha sido otorgada por Dios en una suerte de destino pre-fijado y apela a la ley, realiza la denuncia (A1). El abuso sexual supuestamente perpetrado por el padre del niño se generaliza a su otro hijo y al no ser creíble, la niña pone en palabras experiencias que ella puede acreditar, darle fuerza de verdad. De este modo la denuncia se consolida y la evocación y resignificación de los recuerdos mencionados -que se presentan como contenidos sometidos a la desmentida exitosa- la sostienen.

En síntesis, del estudio realizado con el ADL, es posible afirmar que el acto que inicia el proceso es una denuncia (A1). Predomina A1, y los argumentos para sostener la denuncia son FG y O1. Los relatos indicaban el predominio de O1 y A1 y los actos del habla de FG. Si evaluamos el componente paraverbal, las dramatizaciones que se acompañan de burla, el resultado es complejo: predominan FG + A1 en los actos del habla. Nos preguntamos si el predominio de estas combinatorias O1- A1, FG-A1 (con una apariencia FG) puede dar como resultado comportamientos manipuladores o fabuladores.

Conclusiones finales del estudio de caso

Si bien los estudios periciales previos realizados coinciden en el componente histérico, nuestro estudio, como aporte diferencial, explora y describe la posición que Victoria asume respecto de los otros. Asimismo, a la detección de componentes esquizoides (Rorschach) le agregamos la localización de la desmentida.

Como he referido en las primeras conclusiones sobre el caso, la combinatoria entre las corrientes psíquicas que provienen de la fijación al erotismo anal primario (A1) le posibilitan abusar injustamente de su poder sobre el otro (preguntando, re-preguntando, haciendo hacer). En cuanto al erotismo oral primario (O1), Victoria intenta no alejar en exceso el pensamiento de la realidad concreta pero no lo logra y entiende que la lucha por el abuso sexual le ha sido otorgada por Dios, es una suerte de destino pre-fijado. Apela a la ley y realiza la denuncia (A1). El abuso sexual supuestamente perpetrado por el padre del niño se generaliza a su otro hijo y al no ser creíble, la niña pone en palabras experiencias que ella puede acreditar, darle fuerza de verdad. De este modo la denuncia se consolida y la evocación y resignificación de los recuerdos mencionados -que se presentan como contenidos sometidos a la desmentida exitosala sostienen.

En la primera síntesis nos preguntábamos si el predominio de estas combinatorias O1- A1, FG-A1 con una apariencia FG puede dar como resultado comportamientos manipuladores o fabuladores. El predominio de actos del habla del tipo del énfasis o las exageraciones (FG) pareciera asemejarse a lo que en el análisis de los test se presenta como "carencia (de afecto) en la abundancia". La relatora expresa de modo exacerbado su espiritualidad, como un modo de convencer o transmitir sus propias convicciones. Se ha dicho (en los test) que Victoria fabula y ella misma cree en sus propias ficciones. Algo de ello se advierte en uno de sus dibujos: un niño con una "gran cabeza" lo cual, probablemente, constituya, nuevamente, un particular modo de reunión de ambos lenguajes del erotismo (FG y O1): tentativa de enfatizar el mundo de los propios pensamientos, las propias convicciones. En suma, seducción, manipulación y convicciones falsas. El "auto-engaño", el "vivir como sí", son también características constantes de la perversión tal como lo desarrolla Welldon (2008).

Welldon (1988, 2008) sostiene que los presupuestos masculinos con relación a la elaboración del complejo de Edipo y a la perversión nos han dificultado la comprensión de algunos comportamientos femeninos, incluyendo las perversiones femeninas. "Hay una larga tradición en considerar el desarrollo sexual de las mujeres en forma paralela al de los hombres: aquello que se consideraba normal en los hombres se suponía normal también en las mujeres" (pág. 28). Manifiesta que utiliza el término "perversión" en el sentido psicoanalítico, "ya que define la existencia de ciertos rasgos específicos y característicos". "La persona perversa siente que no se le ha permitido disfrutar de la sensación de una evolución propia como individuo diferenciado, con una identidad propia; en otras palabras, no ha experimentado la libertad de ser ella misma". Remite el conflicto al vínculo de esa persona con su madre: tiene la convicción de ser un objeto parte de la madre, no querida ni deseada, e ignorada. Casi indiferenciable de la vida de sus padres "sofocada y sobreprotegida". Situaciones estas que crean inseguridad y vulnerabilidad e inducen al odio intenso a la persona que las ha provocado y a su madre. "El rasgo fundamental de la perversión es que, simbólicamente, la persona intenta vencer el miedo terrible a perder a su madre a través de la acción perversa" (pág. 32).

Welldon (2008) en sus discusiones sobre la perversión femenina refiere que las mujeres en sus actividades perversas se convierten en victimarias de ellas mismas y de sus hijos, su cuerpo y sus hijos son tratados como objetos parciales deshumanizados o como "objetos transicionales con características fetichistas". Welldon (2008) expresa, aludiendo a los autores psicoanalíticos, que la mayoría de ellos "coincide en que la relación madre- hijo tiene máxima relevancia para entender la génesis de la perversión, pero nadie reconoce la perversión del propio quehacer materno. Muy poco se dice acerca de la verdadera patología de la madre. Uno no sabe si para estos autores decir que la madre es "cruel" y "sádica" constituye una fantasía de los pacientes o una adecuada evaluación de lo que esas madres hacen" (págs. 233-4). Refiere que se trata de individuos que tienen la necesidad compulsiva y reiterada de realizar actos abusivos contra sí mismos y contra los demás, que es una necesidad ligada a evitar un duelo, que indica la ausencia del funcionamiento simbólico y la existencia de culpa persecutoria. Mujeres que han sufrido carencias emocionales en el inicio de su vida y que durante la adolescencia no lograron afirmar su identidad: "a medida que crecen, estas jóvenes tienen enormes dificultades internas para entablar relaciones afectivas maduras, sanas y satisfactorias" (pág. 234). En estos casos embarazarse suele ser una acción tendiente a expresar venganza hacía un hombre, tener una criatura que la acompañe o le brinde afecto incondicional. Welldon especifica que estos pacientes no tienen representación psíquica de haber sido queridos o deseados, tienen angustias vinculadas a la aniquilación e impotencia. Agonizan y su respuesta superficial (jocosa o burla) se conecta en el fondo con respuestas maníacas tendientes a evitar a toda costa tomar conciencia del temido agujero negro de la depresión.

Estas madres que pueden funcionar como herramienta de tortura para su cuerpo y/o para sus hijos, pueden ser muy efectivas según logren diferente grado de disociación y desmentida de la realidad. El grado más severo es el Síndrome de Munchaussen que tiene similitudes con el caso que nos ocupa: el acto de denunciar, la exageración y fabulación (Maldavsky, 2008). Implica la inconsciencia acerca de las consecuencias que sufrirían sus hijos a corto o a largo plazo.

¿Cómo se presenta lo intersubjetivo y qué impacto produce en el otro?
Partir del sujeto es darle un lugar a la conciencia como el terreno en el cual se desarrollan las cualidades (afectos y percepciones). Considerar la subjetividad como lo hemos hecho en este estudio implica tomar en cuenta que los procesos psíquicos y vinculares están determinados por tres tipos de incitaciones: las exigencias pulsionales, los requerimientos de la realidad y las demandas de una instancia valorativa y crítica (Freud, 1923ª). Si desde esta perspectiva consideramos la intersubjetividad entendemos que los otros también están determinados por sistemas de valores y por una moral tanto como por una erogeneidad particular. Es por eso que siguiendo a Freud, para pensar el impacto que estas mujeres producen en sus interlocutores, nos paramos en la eficacia de la sexualidad y sus destinos (defensas), la conciencia y los nexos con los demás.

Estudiamos la subjetividad desde la perspectiva de las demandas pulsionales tomando en cuenta las percepciones, desempeños motrices, representaciones, valores y nexos intersubjetivos dotados de una significatividad diferencial y específica. Cada erogeneidad permite definir y diferenciar las escenas, las posiciones que el hablante ocupa en la escena y sus representaciones (grupo, ideal, etc.). Al considerar el intercambio entre los interlocutores (progenitores, hijos, esposo, miembros del poder judicial, peritos, etc.) quedan determinadas en gran medida las características del vínculo, los hechos de la realidad a los que aluden, el impacto de los mismos y la posición en la que cada uno de los hablantes se coloca en el intercambio, cómo procura promover y/o desalentar otras posiciones afectando el lugar de los otros.

Victoria impacta al otro porque dramatiza (FG) y lo hace con diferente valor. Por un lado respeta la ley general (A2) y por otro alude a su agotamiento, al cuerpo, a los procesos corporales (LI). En el último caso se modifican los actos del habla A2 y aparecen negaciones, adversativos y enlaces causales que nos muestran su esfuerzo por desarrollar una actividad con su pensamiento que sea útil a la clarificación de los hechos que pretende demostrar. Entra en contradicción, tal vez por angustia, y desarrolla entonces conductas evitativas (FU) al servicio de la desmentida (O1). Victoria describe al historiar la forma en la que ella quedaba impotentizada frente a las acciones abusivas ajenas y asocia ese desamparo a su desamparo infantil y juvenil.

Cierre

Es posible concluir que las madres juegan un papel muy importante cuando realizan y sostienen la denuncia de abuso sexual de sus hijas/hijos (Álvarez, 2003; Volnovich, 2006; Hooper, 2004; Welldon, 2008). Son quienes llevan el problema a conocimiento de la ley, protegen a sus hijos y les ayudan a construir una idea acerca de lo que les ha sucedido, a la vez que la construyen ellas para sí mismas y para los otros con los que se encuentran relacionados. Las características subjetivas articulan con la experiencia y juegan un papel fundamental en la comprensión de las motivaciones inconscientes de las madres que nos van marcando el camino de intervención. Esta investigación sustenta la máxima de Welldon: "No hay que subestimar nunca el poder de una madre".

También se pueden discriminar los casos de abuso con relación al tipo de organización interna de las denuncias de abuso sexual. Maldavsky (2008) ha señalado que en los casos que él sigue tiene un carácter nuclear la combinatoria entre erotismo oral primario y erotismo intrasomático, y en consecuencia predomina la tendencia a sufrir intrusiones orgánicas y el estar apegados a personas falsas. Como resultado se da un tipo de parálisis psíquica o vincular: si predomina una combinatoria con estas particularidades las madres puedan inocular ideas o pensamientos en sus hijos en relación con las características del evento o incidir en la reconstrucción de la experiencia que ellos hacen a la hora de allegar (apropiarse) la experiencia.

Victoria es un tipo de madre al que sería necesario contener y brindar asistencia con el propósito de que logre identificar las ideas, afectos y pensamientos que se relacionan con su propia vida y diferenciarlos de aquellos que atañen a sus hijos. Es necesario que mujeres con este tipo de funcionamiento psíquico reciban colaboración para frenar su tendencia catártica, elaborar el conflicto y proteger a sus hijos sin inundarlos de sus angustias, dudas o dolor psíquico. La velocidad que Victoria le imprimió a los acontecimientos le impidió evaluar los perjuicios y las dificultades que las circunstancias impondrían a sus hijos. La pasividad que en otros tiempos supo tener frente al avance del padre de sus hijos y de su suegra puede ser la misma que se haya organizado en torno de los movimientos de la justicia que en este caso resultaron desenfrenados en cuanto a la tendencia a generalizar a la hora de tomar las primeras decisiones (agresividad y violencia del victimario, abandono de hogar, etc.).

El estudio realizado permite afirmar que hay que habilitar nuevas herramientas para comprender cómo se arman las hipótesis del abuso sexual, con qué contenidos, cómo se la pone en palabras, cómo se desarrolla para la víctima y para la justicia la hipótesis explicativa. Qué función cumple el contexto familiar, las instituciones y las personas allegadas y como los involucrados van construyendo la intersubjetividad. La explicación es necesaria para que la Justicia tome decisiones y la víctima y su familia recuperen el sentimiento de estar vivos. Determinar la veracidad de los dichos de los dicentes es importante para el Perito Psicólogo que investiga y asesora a la Justicia. La desmentida dominante puede afectar incluso la capacidad pensante del profesional y el dicente puede promover un estado de fascinación en su interlocutor y este quedar en un estado de desorientación, inquietud e, incluso, irritación (Plut, 2010).

Notas

1 Estudio exploratorio de madres que denuncian abuso sexual infantil intrafamiliar (2009). (Tesis Doctoral). UCES.

2 "Prepo" es un término que designa un suceso brusco, en este caso, referido a un beso sin el consentimiento de la relatora.

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Fecha de recepción: 3/11/09
Fecha de aceptación: 26/12/09