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Cuadernos del CILHA

versión On-line ISSN 1852-9615

Cuad. CILHA vol.11 no.2 Mendoza jul./dic. 2010

 

DOSSIER

Introducción

Stella Maris Colombo
Coordinadora

Universidad Nacional de Rosario, Argentina

En el horizonte literario de nuestros días resulta imposible pasar por alto la presencia de la minificción o microficción, un tipo de escritura que ha tenido un desarrollo prominente en Hispanoamérica y en España, si bien existen manifestaciones en otros ámbitos, en especial en las culturas anglófonas. Desde que en las primeras décadas de la pasada centuria escritores de filiación modernista y vanguardista ofrecieran ocasionalmente algunos ramilletes de brevedades, por entonces inclasificables y hoy reputadas como precursoras, la experimentación con las formas breves fue haciéndose cada vez más sostenida, hasta alcanzar su actual grado de legitimación y la exuberancia que disfrutamos.

Sin soslayar su añeja raigambre, se impone reconocer que la minificción es una modalidad escrituraria característica de nuestro tiempo, que se corresponde con el ritmo vertiginoso de la vida urbana contemporánea y encuentra cómodo cauce en los soportes que le ofrece la tecnología del presente. Numerosos signos dan cuenta de su  auge y de su incesante expansión: el sostenido acrecentamiento de su repertorio textual; la proliferación de antologías que trazan mapas de la minificción organizados por países, regiones, temas o autores representativos; la extensión y la hondura alcanzadas por el metadiscurso teórico-crítico, incoado en 1981 por las reflexiones pioneras de la investigadora cubano-estadounidense Dolores Koch; el surgimiento de nuevas vetas de estudio, tales como los problemas traductológicos inherentes a esta comprimida textualidad; su progresiva adopción como eje de actividades áulicas en diversos niveles de enseñanza; el incremento del caudal de lectores dispuestos a responder a los desafíos de la brevedad.

Otra señal del interés que concita la ficción mínima es  la continuidad de la agenda de reuniones académicas que vienen realizándose periódicamente en diversos países hispanoamericanos y en España a partir de 1998 —fecha en que el crítico y antólogo mexicano Lauro Zavala convocara al Primer Coloquio internacional de Minificción, en México—. Tales foros tienen como finalidad promover el diálogo entre todos los actores del quehacer cultural atraídos por este campo creativo: escritores, críticos, investigadores, docentes, antólogos, traductores, editores, público lector. Las Actas de esos encuentros, sumadas a varios volúmenes monográficos de revistas especializadas —convencionales y electrónicas— y libros dedicados exclusivamente al tema, conforman actualmente un abultado cuerpo bibliográfico que comprende una caudalosa aportación de estudiosos  argentinos para quienes la minificción —o el microrrelato, según otra de las denominaciones corrientes, utilizada ya como sinónimo de aquélla, ya con matices diferenciadores— sigue representando un estimulante objeto de estudio.

Consciente de la necesidad de seguir impulsando el conocimiento de esta textualidad, Miriam Di Gerónimo tuvo la iniciativa de interesar a los responsables de los Cuadernos del CILHA en la publicación de una serie de artículos sobre el tema, idea que recibieron con beneplácito. Con vistas a su concreción, invité a colaborar a ocho reconocidos especialistas argentinos, de variada procedencia geográfica e institucional, a quienes me sumé. Nombrados por orden alfabético, ellos son: Sandra Bianchi, Raúl Brasca, Miriam Di Gerónimo, Gabriela Espinosa, David Lagmanovich, Silvia Martínez Carranza de Delucchi, Laura Pollastri y Graciela Tomassini.

En adecuación al espacio disponible, el presente dossier aloja una porción de las valiosas contribuciones recibidas; las restantes, integrarán una segunda parte que se dará a conocer en el próximo número de esta revista.  Con ambos conjuntos de trabajos —temáticamente complementarios— aspiramos a ofrecer una muestra representativa del estado actual de los estudios sobre la microficción en nuestro país, en la que se podrá discernir la multiplicidad de intereses investigativos suscitados por esta caleidoscópica y transgresiva escritura —pródiga en facetas que aún reclaman atención crítica. Esta primera entrega está compuesta  por cuatro artículos de variado perfil— tanto en razón de la diversidad de las líneas de reflexión privilegiadas en cada caso, como así también por la extensión y las características del corpus  minificcional sometido a consideración- más un encomiable trabajo de relevamiento bibliográfico.

Raúl Brasca —quien canaliza su interés por esta escritura mediante la creación, la labor antológica y la reflexión— pone a prueba una sugestiva hipótesis relativa a la naturaleza de los finales de la microficción, en un trabajo que se percibe en línea con sus lúcidas indagaciones previas acerca de lo que ha dado en llamar "mecanismos de la brevedad". En esta ocasión, el examen de un heterogéneo conjunto de microficciones le permite corroborar —aunque con ciertas reservas— que en este tipo de composiciones la resolución es, por lo general, la expresión de un "silencio constitutivo".

La producción minificcional de Ana María Shua vuelve a suscitar el interés de Miriam Di Gerónimo, autora de otros estudios sobre el tema. En esta oportunidad se concentra en la primera sección de Casa de geishas, con especial atención al mundo representado en el conjunto de microrrelatos allí reunidos -al cual somete a una detallada descripción. Las teorizaciones de Lauro Zavala sobre minificción y fractalidad le proporcionan las claves necesarias para  elucidar el procedimiento responsable del efecto de totalidad que percibe en la lectura de la mencionada serie.

Un extenso número de antologías de la minificción hispanoamericana publicadas a partir de 1970 más algunas revistas que albergaron exponentes de la ficción mínima —con especial atención a Ekuóreo— conforman el objeto de estudio privilegiado por Laura Pollastri. La revisión crítica del material seleccionado le permite  hilvanar sustanciales reflexiones sobre las modalidades de lectura propiciadas por el microrrelato, así como también sobre los efectos derivados de esas prácticas —que advierte signadas por la libertad y la irreverencia— entre los cuales destaca el desplazamiento de las fronteras de lo tradicionalmente sancionado como literatura.

Graciela Tomassini se interna en los pliegues de Ejércitos de la oscuridad —una compilación de fragmentos procedentes de los escritos inéditos de Silvina Ocampo—. Mediante una lectura focalizada en el fragmentarismo, la hibridez y la tendencia ocampiana hacia la reescritura de sus propios textos, logra discernir auténticos microrrelatos entre retazos autobiográficos y metaficcionales, textos epigramáticos y "argumentos" para cuentos. Su aguda pesquisa concluye con la confrontación de tres versiones elaboradas a partir de un mismo núcleo anecdótico —dos de las cuales son  minificciones que revelan un diestro manejo de la brevedad.

El dossier se cierra con la colaboración de David Lagmanovich —autor de varios libros de microrrelatos, antologías y un cuantioso número de esclarecedores estudios sobre el género— quien en respuesta a esta invitación elaboró una necesaria "Bibliografía de la crítica argentina sobre microficción", fruto de un elogiable esfuerzo que sabremos apreciar todos los interesados en este campo creativo. Teniendo en cuenta la amplitud alcanzada por el aporte de autores argentinos al estudio de esta escritura en auge y la cantidad de selecciones antológicas publicadas hasta la fecha por compatriotas residentes en el país o en el exterior, se podrá dimensionar adecuadamente la importancia  de este trabajo de relevamiento y sistematización de datos bibliográficos relativos a ambos rubros.  El minucioso registro de Lagmanovich tiene, además, el mérito de ser el primer emprendimiento de su naturaleza y sus características realizado hasta le fecha.

Sólo resta agradecer a las autoridades de esta prestigiosa revista académica por  la hospitalidad brindada a los trabajos que conforman este dossier; así como también a los autores, por la calidad de sus contribuciones.