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Mora (Buenos Aires)

versão On-line ISSN 1853-001X

Mora (B. Aires) vol.17 no.2 Ciudad Autónoma de Buenos Aires set. 2011

 

RESEÑAS

Bach, Ana María. Las voces de la experiencia: el viraje de la filosofía feminista. Buenos Aires, Editorial Biblos, 2010, 174 págs.

 

Ana María Bach analiza la importancia de la reconceptualización de la noción de experiencia desde la perspectiva feminista. Su propósito es indagar de qué hablan las distintas teóricas feministas estadounidenses cuando, a finales del siglo XX, comienzan a elaborar la noción de "experiencia de las mujeres". Parte de la idea de que la experiencia es siempre sexuada y las subjetividades se construyen desde los distintos enclaves dispuestos para cada sexo.
     Esto significaría, justamente, arribar a un concepto nodal del feminismo, ya que desde este tipo de experiencia parte y a partir de ella se reivindica. Pero, paradójicamente, es en lo que se ha incursionado teóricamente con menos frecuencia a lo largo de la historia del movimiento. Recién en las últimas décadas del siglo pasado comienza a ser incluido en los análisis y discusiones de Joan Wallach Scott, María Cristina Lugones, Iris Marion Young, Gloria Anzaldúa, Donna Haraway y Patricia Hill Collins, entre otras.
     No obstante, utilizar la palabra "experiencia" es entrar en un terreno de nociones-tensiones. Nos encontramos ante un concepto rapsódico, que abarca simultáneamente múltiples ámbitos y esferas de significación, y conduce a distintas perspectivas filosóficas. Resulta problemático, en principio, si se lo reduce a la mera subjetividad o al ámbito íntimo del individuo, imposibilitando la producción de conocimiento relevante u objetivo a partir de las vivencias personales. Pero hay que ir más allá de eso.
     De esta manera, el libro considera cuatro núcleos temáticos donde se desarrolla la experiencia en relación con la subjetividad, la política, el conocimiento y el lenguaje.
     En el primero, se aborda justamente esta primera problemática de la experiencia asociada a la subjetividad. Parte de considerar distintas vivencias personales como fundantes de la subjetividades, adecuadas culturalmente según los sexos de los individuos. Desde esta perspectiva, lo que importaría es la búsqueda de autoconciencia que lleve a la praxis política. A partir de los relatos de las mujeres, como sujetos subordinados, se demuestra no solo que la experiencia masculina no es universal sino también que hay ciertos patrones compartidos por los sujetos en sus vivencias particulares según el género al que pertenecen.
     En el segundo núcleo, experiencia y política, se considera la experiencia desde los márgenes y las reivindicaciones políticas que pueden levantarse desde los lugares subalternos. Mientras, se discuten los diferentes sentidos que puede tener la frase "actuar desde los márgenes". En esta sección se desarrollan principalmente, entre otras cuestiones, la crítica de bell-hooks y Gloria Anzaldúa al feminismo que caracterizan de etnocentrista por estar compuesto de mujeres blancas, heterosexuales, de clase acomodada y por no considerar la experiencia de otras mujeres. Una situándose desde la perspectiva afroamericana, otra desde la latina, señalando la experiencia de opresión que se vive cuando se habita en las fronteras étnicas, religiosas, culturales y sexuales. También se destaca, tomando los escritos de María Cristina Lugones, la importancia de la experimentación narrativa desde la lengua nativa como acto de resistencia y autoafirmación ante la vorágine cultural hegemónica.
     En el tercero, se aborda la relación entre experiencia y conocimiento, comenzando por la inquietud epistemológica de si hay ruptura o continuidad entre el conocimiento cotidiano y el conocimiento científico. Luego se plantearán las diferentes respuestas de las epistemologías feministas desde estas posturas: el empirismo feminista, el punto de vista feminista y el posmodernismo. Pero, además, se comentarán los trabajos de una pensadora que no encaja en ninguna de las tres categorías, como es el caso de Lorraine Code, para demostrar que puede haber una respuesta fuera del esquema propuesto.
     Por último, la experiencia y el lenguaje, donde se enfrentan dos posiciones. Por un lado, la crítica estructuralista de Joan Wallach Scott a la posibilidad de la experiencia intimista previa al lenguaje, inscribiendo a la experiencia dentro de los eventos discursivos. En contrapunto, la fenomenología existencialista responde a esta postura con la tesis de la posibilidad de la percepción pre-lingüística. Se argumenta, en este caso, que los discursos inscriben y se inscriben a su vez pragmáticamente, y esto tiene consecuencias en la conformación de la subjetividad, de modo que la experiencia física es sexuada y la conciencia se afirma a partir de la percepción más inmediata que tienen estos cuerpos.
     Finalmente Bach destaca la noción de "biobibliografía", que considera las producciones escritas de estas autoras en conexión con sus experiencias de vida. Lo cual puede interpretarse como una toma de posición de la autora respecto de la serie de controversias que ha tratado a lo largo de la obra.

Micaela Anzoátegui