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Cuadernos del Centro de Estudios en Diseño y Comunicación. Ensayos

versión On-line ISSN 1853-3523

Cuad. Cent. Estud. Diseño Comun., Ens.  no.42 Ciudad Autónoma de Buenos Aires dic. 2012

 

PERSPECTIVAS SOBRE MODA, TENDENCIAS, COMUNICACIÓN, CONSUMO, DISEÑO, ARTE, CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Prólogo

 

Marcia Veneziani*

(*) Doctora en Ciencias de la Comunicación Social y Licenciada en Publicidad de la Universidad del Salvador. Docente de la Universidad de Palermo en el Departamento de Investigación y Producción de la Facultad de Diseño y Comunicación. Profesora en la Maestría de Comercialización y Comunicación Publicitaria de la Universidad del Salvador.

 


Resumen: El presente número de la serie Cuadernos aborda algunas guías básicas: moda, tendencias, comunicación, consumo, arte, diseño, ciencia y tecnología. Sabemos que el saber de hoy no puede ni debe dejar de ser multidisciplinario, menos aún para aquellos que nos dedicamos al diseño y la comunicación. Los temas abarcan una amplia gama de disciplinas y también las diferentes miradas de los distintos autores, quienes aportan a esta edición, no sólo riqueza y variedad en sus contenidos, sino también una multiplicidad de enfoques que dan por resultado final la misma belleza que nos sorprende al observar las figuras cuando miramos a través de un caleidoscopio. Una suerte de mandala que hipnotiza nuestra atención por su maravillosa mezcla de formas y colores.

Palabras clave: Arte; Ciencia y tecnología; Comunicación; Consumo; Diseño; Moda; Tendencias.

Summary: The present publication approaches some basic axes such as fashion, communication, consumption, art, design, science and technology. Nowadays, we know that knowledge cannot nor must stop being multidisciplinary, not even for those professionals who are dedicated to design and communication. This new edition of Cuadernos includes not only different subjects on several disciplines but also includes different glances from the different authors, who contribute to this edition, not only with richness and variety in their contents, but also a multiplicity of approaches that produces as a final result the same beauty that surprises when observing the figures when we watched through a kaleidoscope. A kind of mandala that hypnotizes by its wonderful mixture of shapes and colors.

Key words: Art; Communication; Consumption; Design; Fashion; Science and technology; Trends.

Resumo: Este número da série Cadernos aborda algumas guías básicas: moda, comunicação, consumo, arte, design, ciência e tecnologia. Sabemos que o saber de hoje não pode deixar de ser multidisciplinário, especialmente para aqueles que nos dedicamos ao design e à comunicação. Os temas abarcam várias disciplinas e também as diferentes miradas dos diferentes autores, que aportam nesta edição não somente riqueza e variedade nos seus conteúdos, senão tembém uma multiplicidade de enfoques que dão como resultado final a mesma beleza que nos surpreende ao observar as figuras quando miramos através de um caleidoscópio. Uma sorte de mandala que hipnotiza nossa atenção pela sua maravilhosa mistura de formas e cores

Palavras chave: Arte; Ciência e tecnologia; Comunicação; Consumo; Design; Moda; Tendências.


Mientras pensaba este prólogo, recordé las pinturas de los cubistas que me conquistaron en el Museo Pompidou durante la primera visita que realicé a París en los años 80. Me dejé cautivar especialmente por estos artistas rupturistas que -adrede- obligaron hasta a los más desprevenidos a meditar sus obras. Me sentí partícipe de la pintura: intentar reconstruirla en mi cabeza. ¿Dónde habían quedado el tiempo y el espacio?
La obra de Juan Gris, Le petit déjeuner realizada en 1915 capturó particularmente mi atención y se me hacía contemporánea y presente en el momento de mi experiencia estética, como espectadora.
En la obra del español se percibía la música, la cotidianeidad, la poesía y la dureza misma de la vida del artista residente en París, acosado por los tiempos de la guerra que sacudía por entonces al continente europeo.
Esta pintura volvió nuevamente a ocupar mi pensamiento releyendo a Claude Lévi-Strauss en Mirar, escuchar y leer (1993) cuando preparaba el presente artículo.
Es en esa obra donde el autor recordando a Proust en En busca del tiempo perdido (1913) y luego en El Tiempo recobrado (1927), recurre a la analogía con la moda y también a la técnica de montajes y collages para compararlos con la elaboración de los mencionados textos. La obra del poeta francés es una composición de trozos y de épocas distintas. Se trata -dice Lévi-Strauss- de ordenar las piezas de acuerdo a los criterios de veracidad que el creador de la obra considera:

...Al final de "El Tiempo recobrado", Proust compara su trabajo con el de una modista que monta un vestido con piezas previamente cortadas; o bien, si el vestido está muy usado, lo remienda. De la misma manera él ensambla en su libro y pega los fragmentos unos con otros, "para recrear la realidad, acoplando al movimiento de hombros de uno, un movimiento de cuello que ha hecho otro" y edificar una sola sonata, una sola iglesia, una sola muchacha, con las impresiones recibidas de varias... (Levì-Strauss, 1993, p.10)

No pude dejar de asombrarme -recordando esa maravillosa obra que menciona el antropólogo belga refiriéndose a Proust- con la técnica del collage a la cual el mismo escritor alude, que empleaban los cubistas como Picasso, Juan Gris o Braque
Más allá de una aparente superficialidad como algunos suelen catalogar a la moda, los autores que colaboran en este número, abordaron los diferentes temas como un fenómeno social que a la manera de un espejo reflejan la cotidianeidad y el modo en que los seres humanos hemos y seguimos viviendo insertos –trascendiendo la globalización– en nuestras propias culturas. Así como todo proceso creativo lleva la huella del contexto desde donde se realiza, también el diseño de autor en la Argentina se debe analizar a partir de la concepción económica y social desde el entorno de supervivencia del 2001, para ir evolucionando y abrir las compuertas de una nueva etapa creativa en el mundo del diseño de autor hasta nuestros días.
Laureano Mon
nos da cuenta de este proceso en el texto Diagnóstico y desafíos a 10 años del surgimiento del fenómeno en Argentina que publicamos en este número de Cuadernos, quien se refiere a la importancia de las diferentes variables que incidieron tanto en el proceso económico, como así también en el mismísimo lenguaje del diseño de autor y su desarrollo creativo. También Marina Pérez Zelaschi nos acerca un texto que se refiere precisamente a los valiosos e interesantes estudios acerca de los fenómenos de la moda que realiza el Observatorio de Tendencias del INTI Textiles, fundamentales para el trabajo de diseñadores y emprendedores nacionales. En lo que a diseño de indumentaria se refiere, no podemos obviar un tema más que importante y que Sofía Marré nos plantea: la necesidad de imponer un marco jurídico en ésta área específica, «ya que a diferencia de algunas industrias culturales como el cine y la música, la industria del diseño de indumentaria no cuenta con herramientas lo suficientemente estrictas para proteger sus creaciones de la copia inescrupulosa».

Moda, Comunicación y arte

La indumentaria como lenguaje es comunicación, y a través de ella también se puede leer la historia. Con esta visión Diana Avellaneda –a quien convocamos para la presente edición– en su artículo Telas con efectos mágicos: Iconografía en las distintas culturas: nos acerca a relatos de dominación por parte otras culturas y cuenta como también se puede transformar en contracultura. En síntesis: historias fabulosas de conjuros, magia y ficción.
Y así como la muchacha de Proust que ensambla los trozos de tela para armar un vestido, una se ve envuelta en un trabajo de costurera intentando unir en un solo texto la diversidad de temáticas que se articulan a la perfección en un canto único: nuestra contemporaneidad.
Y es en esa contemporaneidad donde no puede estar ausente el cine del gigante asiático. Entre otros, el de Jia Zhang-Ke quien –como refiere Silvina Rival también invitada a participar en esta publicación– en su film Useless utiliza la misma metáfora de la indumentaria como excusa. Un pretexto para exponer lo paradójico: la memoria de la tradición frente a la confección en serie. El cine chino como emergente de la modernización y su conflicto con las tradiciones en un tiempo donde coexisten –inevitablemente– ambas temporalidades, reflejando la transición de un sistema político, económico y cultural a otro. La articulación de las nuevas costumbres y la incorporación de China al mercado mundial.
Nuestro complejo mundo contemporáneo es un poco como esa mujer loca que describe Claude Lévi-Strauss (1993) en sus relatos acerca de las costumbres de las tribus de Norteamérica. Cuenta que las mujeres eran las que desarrollaban el arte del bordado con las púas de puerco espín. Estos bordados estaban también provistos de significado. Dice que era una divinidad femenina quien inspiraba a una de las mujeres su decoración, estilo y forma. Luego que la designada había sido inspirada, las demás podían copiar el dibujo pero la "creadora seguía siendo un personaje excepcional". Basado en los relatos de un viejo indio de la tribu, en el mencionado libro leemos:

...la mujer a partir de ese momento y emprenda lo que emprenda, nadie podrá rivalizar con ella. Pero esa mujer se conduce como una loca perdida. Ríe impulsivamente, obra de manera imprevisible... Pero en todos los trabajos, no hay nadie que las supere. Son grandes bordadoras con púas de puerco espín, arte en el que son muy hábiles (Claude Levi-Strauss, 1993, p. 179).

Más allá que a la moda se la considere o no un arte, no cabe duda de que existe una relación directa entre ambos. Basta recordar a la legendaria Gabrielle "Coco" Chanel o a la extravagante Elsa Schiaparelli, las dos rivales del mundo de la moda que se inspiraron en la obra de sus amigos artistas ya fuesen éstos pintores, músicos o poetas (Picasso, Dalí, Stravinsky o Paul Èluard). Recordemos la influencia que aportaron los ballets rusos a la moda parisina en los bordados, las túnicas y en los adornos de piel.
Tampoco Baudelaire uno de los denominados "poetas malditos" pudo escapar a los hechizos de la moda aunque más no fuera por rebeldía. Él mismo sucumbió a los encantos del dandismo, ya en su persona, ya en su ensayo titulado El Dandi (1863)1
En la actualidad, cuando se hace referencia a un dandi se lo asocia inmediatamente con una persona elegantemente vestida, por ejemplo con un traje impecable confeccionado seguramente en una sastrería. También los sastres son artistas de la aguja y del dedal.
Para Cristina Amalia López en su artículo Moda, Diseño, Técnica y Arte reunidos en el concepto del buen vestir. La esencia del oficio y el lenguaje de las formas estéticas del arte sartorial y su aporte a la cultura y el consumo del diseño, el sastre es un artista que crea y produce moda. El texto nos invita a sumergirnos en el recóndito mundo de la sastrería y sus secretos, su historia y la necesidad de revitalizar esta profesión artesanal en las carreras de Diseño de Indumentaria. Pero volviendo al concepto original de dandi, recordemos que el dandismo consistió en una obsesiva dedicación a la propia persona. Fue un grito de insurrección a la vida productiva. Su ideal consistió en dedicar la vida al culto a sí mismo para expresar, a la manera de un disfraz, el verdadero yo. Evidencia de esto fueron las mismas palabras del poeta al definir su vestimenta como la «expresión simbólica de la aristocracia del espíritu». Es la sencillez del vestido que escandaliza a una época donde la ostentación era sinónimo de elegancia.
Simmel –por su parte– explicará más tarde en su Filosofía de la Moda (1924) que la adhesión a la corriente de la moda implica una forma de no asumir la propia responsabilidad ante el mundo exterior y cuyo fin sería preservar lo interior. A modo de una máscara, la moda permitiría ocultar lo propio y expresar en la superficie la adhesión a las corrientes imperantes.
El dandi por el contrario, lo expresaba en un gesto cargado de provocación, no sólo en su vestimenta sino también en su personalidad. De igual forma, otros incursionaron en el dandismo a modo de provocación y rebeldía como lo hicieran en su momento Oscar Wilde y por supuesto su precursor George Brummel. Baudelaire (1863) mismo calificó al dandismo como una "... institución vaga, tan extravagante como el duelo..."La vida misma del dandi era "provocación". Era ociosidad, repulsión hacia otro trabajo que no fuese el culto a sí mismo.
El dandi aborrecía la moda imperante. Él era su propia moda. Y para ello necesitaba tiempo y dinero. Éste último era un elemento central en su vida. Necesitaba del dinero para poder vivir esta cultura del derroche y de ociosidad como oposición al capitalismo, el que requiere de la actividad del hombre y no del no estar ahí, sin hacer nada productivo más que dedicarse con esmero a sí mismo como Narciso frente al espejo. La diferencia con éste último es que el dandi era consciente de su actitud y trabajaba en su perfección exterior exacerbadamente para manifestar su descontento interior.
Este derroche es la quintaesencia de la obra de Thorstein Veblen: la Teoría de la clase ociosa (1899). El economista dedicó sendos estudios a su teoría clasificando las clases sociales de acuerdo a la ocupación que desempeñaban. La vida ociosa para Veblen "persiste con gran tenacidad como lugar común preconcebido incluso en la vida moderna, como se ve, por ejemplo, en la aversión por las ocupaciones serviles". El corazón de su Teoría es el exhaustivo análisis de la cultura pecuniaria. Se trata pues, de que la vestimenta cumple una función de manifestar a los cuatro vientos la propia situación económica haciendo alarde del derroche y de la posición que se ocupa en la sociedad.
También Simmel, desde la sociología, en sus Estudios sobre las formas de socialización, se refiere a que el adorno como objeto estético serviría como catalizador de la necesidad de provocar la admiración por parte de los demás.
Define al adorno como un elemento de socialización que "representa el punto en que ambas corrientes opuestas se refieren una a otra, sirviéndose alternativamente de fin y de medio" (Simmel, 1927).
El adorno al que se refiere Simmel debe ser de un valor elevado, por lo tanto, al unirse éste con la "aureola" propia que emana la personalidad del sujeto, la ampliaría. Explica el autor que esto sucede debido a que el adorno posee el carácter de superfluo. Este concepto –a diferencia de lo estrictamente necesario que rodea al ser humano con una aureola mínima – irradia lo excesivo, y por ende, a medida que éste aumenta, aumentaría "la independencia y la libertad de nuestro ser". Cuando se hace referencia a identidad y moda, Patricia Doria, en su artículo Consideraciones sobre moda, estilo y tendencias viene a aclarar estos conceptos. Va de lo general a lo particular, como ella misma afirma. Separa lo permanente de lo efímero, el sueño de permanecer en una eternidad, de dejar la propia huella pero al mismo tiempo de integrarse al mundo de la moda. En Filosofía desde el placard, Gustavo Valdés de León con su encendida pluma y su feroz crítica a la Modernidad, nos transporta en un viaje a través del tiempo: desde el Medioevo hasta la actualidad. También él escribe sobre la moda y la imitación, la ideología, el consumismo, y otros conceptos cuando se refiere a los variados patrones de comportamiento que caracterizan a los grupos sociales que la utilizan para integrarse y diferenciarse.

Los límites entre la ciencia y el humanismo: más allá de la moda

Pero, como se ha mencionado anteriormente, este número especial de Cuadernos, es mucho más que moda. Es el reflejo de nuestro mundo posmoderno.
La creatividad pasa a convertirse en el centro de nuestra humanidad: en el modo en que vivimos, en como concebimos el medio ambiente, la salud, la alimentación, en cómo nos relacionamos con los otros, en la educación que impartimos en nuestras instituciones, en la ética con que se encaran todos y cada uno de los proyectos que desarrollamos. Por ende, las ciencias denominadas "duras" no podían dejar de estar presentes en esta publicación.
Mario Quintili experto en Nanotecnología textil escribe acerca de esta especialidad:

...es sumamente importante establecer de manera muy precisa los límites entre la interacción tecnológica, científica y el humanismo porque la nanotecnología alterará radicalmente varios aspectos de nuestras costumbres, no solamente de cómo vivimos y lo que consumimos, sino también la forma en que realizamos nuestros trabajos en cualquier área socio-económica.

También desde la psicología, Diana Pagano nos ayuda a comprender el mundo web 2.0 precisamente en un intento de comprender la naturaleza de las nuevas tecnologías que nos presenta algunos interrogantes como "el del vértigo que nos incluye y que nos imposibilita muchas veces poder asir los intensos cambios sociales que genera". Para la psicóloga, estos cambios de paradigma no están determinados sólo por la globalización comunicacional sino que también son "una manifestación más de un clima de época de caída de los grandes relatos, de incertidumbre hacia el futuro y de una vida atravesada por el presente permanente".
Para Elena Onofre estamos asistiendo a una revolución más veloz que aquella producida por la industrialización y por lo tanto, presenta un desafío para las instituciones educativas y para los docentes, quienes debemos adaptar los procesos de aprendizaje de los denominados nativos digitales, así como también estar permanentemente informados acerca de estos procesos y "recargar de significado los objetos de consumo".
Esto nos lleva a plantearnos que no se puede ni se debe prescindir de una mirada ética en todos los campos del saber en los cuales nos toca trabajar. Desde la ficción televisiva, Roberto Aras nos plantea la necesidad de comenzar a cuestionarnos "principios de no Instrumentalización, de Hospitalidad, de Credibilidad y de Tolerancia que aparecen como los caminos posibles para comenzar a mejorar el nivel ético de la programación".
También el tema de la ética relacionado con el consumo se plantea en el lenguaje que transmite la fotografía de las revistas de moda. Valeria Stefanini Zavallo lo sostiene cuando afirma que en la base del consumo de moda, se encuentran otros aspectos que van más allá de la visibilidad de la prenda misma. Es decir, el establecimiento de "valores, sentidos, usos y costumbres" necesarios no sólo para la formación de grupos sino para el establecimiento de los movimientos económicos de mercado.
El consumo, está íntimamente relacionado con los símbolos y signos que forman parte de la comunicación, y por lo tanto, tienen a las marcas como protagonistas necesarias en el entramado del consumo, del diseño y a su dimensión fonética. Aquí Andrea Pol plantea la necesidad del estudio de los fonemas "que se expresan verbalmente en el nombre de la marca, y la capacidad de los sonidos de evocar o sugerir un concepto, una idea, una emoción o una acción".
Invito pues, al lector, a sumergirse en la lectura del presente número de Cuadernos, y a descubrir la belleza que aportan las diversas miradas de los autores que desde diferentes áreas se han ocupado –y continúan haciéndolo– de la moda, del arte, de la comunicación, del diseño, de la ciencia y de la tecnología, intentando de algún modo mostrarnos nuestro complejo y paradójico mundo contemporáneo.

Notas

1. Aparece en Le Figaro , los días 26 y 29 de noviembre y 3 de diciembre de 1863. Edic. posterior: L'Art romantique, Michel Lévy Frères, 1868.

Referencias Bibliográficas

1. Baudelaire, C. (1997). Salones y otros escritos sobre el arte. Madrid: Ed. Visor.         [ Links ]

2. Levi-Strauss, C. (1994) Mirar, escuchar, leer. Buenos Aires: Espasa Calpe. [Título original: Regarder, écouter, lire (1993). Ed. Librairie Plon. Trad.: Calatayud, E. y Ediciones Siruela].         [ Links ]

3. Simmel, G. (1986) Sociología I. Estudios sobre las formas de socialización. Tomo I. Madrid: Alianza.[Título original: Soziologie Untersuchungen uber die Formen der Vergesellschauftung en 1908. La primera traducción al español fue realizada en 1927 en Madrid y publicado por Revista de Occidente].         [ Links ]

4. Simmel, G.(1924). Filosofía de la Moda. Madrid: Revista de Occidente.         [ Links ]

5. Veblen, T. (1944). Teoría de la clase ociosa. México: Fondo de Cultura Económica. [Título original de esta obra: The Theory of the Leisure Class. An Economic Study of Institutions (1899) Macmillan Company].         [ Links ]

Fecha de recepción: marzo 2011
Fecha de aceptación: junio 2011
Versión final: septiembre 2012