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Propuesta educativa

versión On-line ISSN 1995-7785

Propuesta educativa (Online)  no.57 Ciudad Autonoma de Buenos Aires ene. 2022

 

Dossier

Introducción: Conceptualizaciones y evidencias sobre la desigualdad educativa en tiempos de pandemia. Por Nancy Montes y Claudia Jacinto

Conceptualizations and evidence on educational inequality in times of pandemic

NANCY MONTES1  *

CLAUDIA JACINTO2  **

1FLACSO, sede Argentina

2CIS-IDES/CONICET

Conceptualizaciones y evidencias sobre la desigualdad educativa en tiempos de pandemia

Como suelen mencionar los estudios globales, América Latina es la región más desigual del mundo. A inicios de la década pasada los países de la región registraban una disminución de la desigualdad explicada por ciclos de crecimiento económico y por una mejora de la redistribución que incrementó los ingresos promedio de los hogares, en particular de aquellos más desfavorecidos (Amarante et al., 2016). Por el contrario, la década actual evidencia una fuerte concentración de los ingresos en los sectores más favorecidos que se verifica en la existencia de monopolios en los sectores más desarrollados de la economía y en fortunas individuales que escapan de todo parámetro e interrogan sobre el alcance de las políticas fiscales y sociales para reducir la pobreza (Oxfam, 2015).

La pandemia originada por el virus del Covid-19, que en marzo de 2020 obligó al cierre de fronteras a escala global y a la limitación de la circulación de las personas, impactó sobre las economías produciendo una baja del PBI del 7,4% en la región (BID, 2021), con consecuencias sociales que aún son objeto de análisis para las ciencias sociales y de intervención para los gobiernos. En el contexto de altas desigualdades socioeconómicas, niveles elevados de trabajo informal y servicios de salud fragmentados, las poblaciones y las personas más vulnerables fueron, como podía esperarse, las más afectadas.

Entre los muchos ámbitos afectados y conmovidos de modo abrupto y masivo por la pandemia se encuentra la educación. Una de las medidas de aislamiento social tomadas por muchos países para proteger a las personas y evitar la propagación de los contagios fue la suspensión de la presencialidad en las escuelas. En Argentina, esta condición organizó los calendarios escolares y la vida institucional y familiar de quienes están vinculados y alcanzados por los sistemas educativos entre los años 2020 y 2021: considerando estudiantes, docentes y familias se trata de dos tercios de la población.

En este contexto, la producción científica generó diferentes instrumentos para analizar, caracterizar y producir estudios que permitieran conocer para intervenir. En el campo de las ciencias médicas y biológicas la elaboración de vacunas y de medidas de mitigación a la propagación del virus organizaron la agenda de la investigación. En el campo de las ciencias humanas y sociales, se desarrollaron esquemas de análisis e intervención sobre los impactos económicos, sociales, sanitarios, etcétera,diferenciales en las poblaciones que fueron (y siguen siendo) afectadas.

Los textos incluidos en este dossier son resultado del trabajo de investigación realizado por ocho equipos de trabajo basados en universidades nacionales y centros de investigación, reuniendo a cien investigadores/as radicados/as en seis regiones del país. La investigación formó parte de los proyectos seleccionados por la convocatoria PISAC-COVID 19 lanzada por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación de Argentina en 2020[1].

El proyecto de investigación[2] se centró en la educación secundaria, uno de los niveles de enseñanza que ocupa un lugar central en la agenda de política educativa de los últimos años en la Argentina -en particular a partir de la expansión de la obligatoriedad a todo el nivel a partir de la Ley de Educación Nacional (2006). Concentra también el interés en común de los/as investigadores/as que integran el Comité Científico de la Reunión de Investigadores en Educación Secundaria (RIES), proyecto asociativo impulsado por la FLACSO en el año 2013 para convocar a investigadores/as en la temática y poner en disponibilidad pública los resultados de sus investigaciones[3]. Tuvo por objetivo general indagar las desigualdades educativas en el nivel secundario y su configuración diacrónica entre los años 2020 y 2021 en el marco de las medidas sanitarias para controlar la pandemia. Como se mencionó anteriormente, el hecho inédito de la no presencialidad llevó a plantear como principal interrogante ¿qué alteraciones generaron las situaciones de aislamiento y distanciamiento social implementadas en esos años en las formas de escolarización en uno de los niveles más críticos del sistema educativo y de más reciente obligatoriedad? En ese marco, se estudiaron las transformaciones en las condiciones de la escolarización en la educación secundaria en el marco de las medidas sanitarias para controlar la pandemia con foco en las dinámicas de la desigualdad educativa y analiza en profundidad las políticas y acciones implementadas entre los años 2020 y 2021 en ocho jurisdicciones que han sido seleccionadas por sus características en términos de condiciones socioeconómicas desiguales, una diferencial presencia de escuelas de modalidad rural y del sector privado y condiciones epidemiológicas que se tramitaron también con lógicas diferentes, las cuales impactaron sobre la organización de la oferta educativa de la modalidad técnica y de las escuelas comunes.

Desde el punto de vista conceptual, las desigualdades educativas fueron concebidas de un modo relacional, planteando la mutua conexión en las dimensiones sociales y las propiamente educativas. Esas interrelaciones fueron objeto de discusión tanto teórica como empírica, teniendo en cuenta conceptualizaciones previas y orientándose a estudiar reconfiguraciones surgidas de la pandemia. En este sentido, se propuso repensar la desigualdad propiamente escolar, a partir del escenario inédito de la pandemia y la falta de presencialidad, una de las condiciones estructurantes de la escuela moderna. En el esquema analítico-operacional desplegado en la investigación, la desigualdad educativa fue considerada la ausencia de condiciones de equidistribución en el acceso a servicios, bienes, recursos y conocimientos que se expresa en la existencia de distancias (brechas) de unos grupos respecto de otros, de unas personas respecto de otras, o de grupos, personas, e instituciones. Todo ello en relación a condiciones o resultados deseables en términos de los derechos hoy reconocidos por las normativas que rigen el acceso a una educación secundaria que garantice aprendizajes relevantes, participación ciudadana, prosecución de estudios e inserción laboral.

En términos genéricos, los artículos, tanto en las discusiones conceptuales como en el análisis de datos empíricos, ponen particular énfasis en la distribución de oportunidades educativas. La estrategia metodológica más frecuente para el abordaje de este problema en las investigaciones educativas, especialmente en las que utilizan datos cuantitativos, es tomar alguna variable identitaria o clasificatoria de las personas, de sus posiciones en el espacio social (edad, género, lugar de residencia, nivel educativo de madres y padres, trayectoria educativa previa, discapacidad, nivel socioeconómico, etnia, entre otras posibles), y/o modalidades, ámbitos y sectores. Estos criterios se vinculan con las condiciones de la oferta escolar bajo análisis, las experiencias escolares de los/as estudiantes, los modos de organización del trabajo docente, la disponibilidad de recursos en las instituciones y los márgenes de maniobra de las políticas para dar cuenta de procesos y recorridos que además de heterogéneos, expresan la persistencia de desigualdades tanto en sus condiciones como en sus resultados. Pero en el escenario pandémico, se alteraron y se ampliaron las formas de escolarización, con lo cual fue necesario incluir nuevas dimensiones de análisis relacionadas con las nuevas condiciones sanitarias, sociales, institucionales y pedagógicas que debieron enfrentar los sistemas educativos.

La selección de los trabajos que aquí se presentan tienen en común la referencia a los dos objetos que organizaron el trabajo de investigación (desigualdad educativa y formas de escolarización), para lo cual fue necesario revisar y actualizar las concepciones en torno al modo en que las desigualdades sociales explican y se imbrican con las desigualdades educativas y los modos en que ha sido posible para la investigación reconocer evidencias que permiten dar cuenta de su profundización y reconfiguración.

El texto de Claudia Jacinto, Sebastián Fuentes y Nancy Montes que abre el dossier despliega las diferentes perspectivas de análisis que abordan las relaciones entre las desigualdades educativas y sociales, revisando los debates socio-históricos y las categorías tradicionales empleadas para mirar la desigualdad en el nivel secundario. A partir de ese estado de la cuestión, considera las conceptualizaciones y las estrategias de análisis sobre las desigualdades educativas vinculadas a la pandemia. Reconociendo la profundización de las desigualdades, sostiene que abordarlas en este período implica reconocer las tramas de las desigualdades sociales y educativas previas y persistentes, para detectar la emergencia de nuevas expresiones y reconfiguraciones de las desigualdades educativas a nivel de las políticas, en el nivel de gobierno intermedio y en el plano institucional.

El trabajo de Felicitas Acosta y Oscar Graizer presenta un análisis del desarrollo de las formas de escolarización durante la pandemia, centrándose en la descripción de algunas dimensiones de la organización institucional y de la enseñanza durante los años 2020 y 2021 considerando como variable de referencia el sector de gestión de la oferta. A partir de una caracterización de cada categoría del sector se busca problematizar la relación entre ciertas condiciones de la oferta, según sea estatal o privada y los posibles efectos diferenciales conforme las alteraciones de la forma de escolarización. El argumento principal del artículo sostiene que la interrupción de la escolarización presencial y su reacomodamiento ampliaron el contexto de transmisión (se extendieron los espacios y temporalidades de la enseñanza escolar), así como se alteraron otros principios que regulan la comunicación pedagógica. Las condiciones institucionales de la unidad de sector estatal o de sector privado serían la resultante de la combinación entre los atributos de la organización de la oferta, aquellos de la población que atiende cada sector (nivel socioeconómico) y aquellos relativos a la trayectoria de escolarización, abonando al análisis multidimensional que el proyecto sostiene.

El trabajo se basa en los datos provenientes de dos relevamientos realizados durante los años 2020 y 2021, uno a cargo de la Secretaría de Evaluación e Información Educativa (SEIE) y otro realizado en el marco del proyecto PISAC en virtud de un convenio suscripto entre la Universidad Nacional de General Sarmiento (nodo que tuvo a cargo la coordinación del relevamiento y la elaboración de una base de datos de disponibilidad pública, otro de los objetivos de la convocatoria) y la SEIE, para que sea posible el análisis longitudinal bajo la forma de un estudio de panel simple del programa denominado “Evaluación Nacional del Proceso de Continuidad Pedagógica (ENPCP)”. La encuesta se realizó a 1.880 directivos y 6.747 docentes de nivel secundario a partir de algunas de las dimensiones consideradas en la ENPCP realizada por la SEIE en mayo 2020 e incorporó algunas nuevas de interés del proyecto de investigación orientadas a brindar información sobre continuidades y rupturas acontecidas durante la pandemia. La muestra fue construida por la SEIE para el relevamiento de 2020 y tomó como unidad de análisis establecimientos de nivel secundario; se trató de una muestra de establecimientos aleatoria y estratificada por jurisdicción, sector de gestión, modalidad y ámbito.

El artículo escrito por Mariana Sosa trabaja con los datos de la encuesta poniendo el foco en escuelas secundarias de modalidad técnica identificando las principales dificultades que tuvieron que enfrentar los/as estudiantes según la modalidad y orientación/especialidad de la escuela secundaria. También se consideró el nivel socioeconómico de los territorios en los que están ubicadas las escuelas a partir de información construida sobre los hogares, utilizando un índice que organizó el trabajo cualitativo realizado en otro componente del proyecto de investigación. El trabajo señala que las principales dificultades que enfrentaron los/as estudiantes y sus familias en relación a la continuidad pedagógica se vinculan con limitaciones económicas preexistentes. Asimismo, considerando las particularidades de la modalidad técnica, ligada a la formación de carácter práctico, pudieron observarse diferentes situaciones en el desarrollo de las actividades prácticas en talleres y laboratorios y en las prácticas profesionalizantes, las cuales muestran algunas especificidades según orientación. El artículo colabora en identificar rasgos específicos de la oferta escolar, una de las dimensiones de análisis que el primer trabajo del dossier propone atender.

El texto a cargo de Daniela Valencia y Juan Suasnábar da cuenta de la utilización de fuentes secundarias y del uso y desarrollo de índices estadísticos de los que el proyecto se valió para seleccionar los territorios que fueron objeto de indagación y que organizaron el conjunto de entrevistas que se realizaron en 78 escuelas secundarias a directivos, docentes y estudiantes. En este trabajo se da cuenta de los diferenciales puntos de partida de provincias y departamentos en relación con sus condiciones socioeconómicas, las cuales inciden en las oportunidades escolares de adolescentes y jóvenes que habitan esos territorios y del modo en que las trayectorias escolares evidencian posibilidades disímiles según condiciones económicas, ámbito y sector de gestión. El texto recoge la preocupación por ampliar el acceso a las fuentes de información disponibles para incorporar a la investigación social y educativa en particular e incluye algunas recomendaciones para la mejora de los sistemas de disponibilidad de datos en función de la experiencia de uso realizada durante el proceso de investigación.

De este modo, el dossier recoge desde análisis diversos la preocupación no solo por las alteraciones en las formas de escolarización sino también por las estrategias de abordaje complejas que demanda la multidimensionalidad de la problemática. Esto se expresa, como se plantea en el artículo de Jacinto, Fuentes y Montes, en configuraciones o entramados cuyos elementos interdependientes se pueden distinguir, pero no separar. Se evidencian a lo largo de los artículos nuevos rostros de las desigualdades educativas, en muchos sentidos vinculadas a las transformaciones educativas forzadas e inéditas a las que impuso la pandemia: se extendieron los espacios y temporalidades de la enseñanza escolar y se alteraron otros principios que regulan la comunicación pedagógica, al decir de Acosta y Graizer. Las reconfiguraciones de las relaciones entre diferentes dimensiones tradicionales y nuevas de la desigualdad educativa impactaron sobre las intensidades y sobre las relaciones entre dimensiones (por ejemplo, sobre el tipo de gestión y la modalidad de la oferta). De este modo, el análisis de las brechas revela que, aunque persiste la desigualdad basada en las condiciones socioeconómicas, “el sector de gestión es el atributo que ordena la mayor parte de las diferencias entre las respuestas”, según revelan Acosta y Graizer. Así, llegan a la conclusión que habría una creciente diversificación institucional que redefine uno de los conceptos claves con los que se ha caracterizado la educación secundaria: la segmentación. Ahora bien, ello es así, según señalan, con excepción de algunos casos en que el ámbito rural se distingue claramente del urbano por la recuperación más temprana de la presencialidad. En la misma línea, Sosa muestra que en el análisis por orientaciones de la educación técnico-profesional es la Agropecuaria la que logra retomar más tempranamente dispositivos de práctica, centrales de esa modalidad. De este modo, también se reconfigura una segmentación intra-categorial en esta modalidad educativa. En el camino de la profundización del análisis de las relaciones entre desigualdades sociales y educativas, Suasnabar y Valencia contribuyen también (a través de un texto eminentemente metodológico) a poner en relación estas dimensiones de las desigualdades a través de dos índices, que a su vez son multidimensionales. Al respecto instalan interrogantes que apelan a la necesidad de nuevas profundizaciones en el análisis, para aportar a la mayor comprensión de una relación dinámica y no lineal.

En suma, esperamos que las contribuciones conceptuales y empíricas de este dossier aporten a revisitar a través de nuevos desarrollos y complejizaciones un viejo debate en un nuevo escenario: las desigualdades educativas en la pandemia y postpandemia.

Bibliografía

Amarante, V. Galván, M. y Mancero, X. (2016) Desigualdad en América Latina: una medición global, en Revista CEPAL Nro. 118. Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Santiago de Chile. [ Links ]

Cavallo, E. y Powell, A. Oportunidades para un mayor crecimiento sostenible tras la pandemia. Informe macroeconómico de América Latina y el Caribe. BID, Washington. [ Links ]

OXFAM (2015) Privilegios que niegan derechos. Desigualdad extrema y secuestro de la democracia en América Latina y el Caribe, OXFAM Internacional, Reino Unido. [ Links ]

[1]Esta convocatoria fue organizada conjuntamente por la Secretaría de Planeamiento y Políticas del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación y el Consejo de Decanas y Decanos de Facultades de Ciencias Sociales y Humanas (CODESOC), contó con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo. Tuvo por objetivo conformar proyectos asociativos para producir conocimiento sobre la sociedad argentina en la postpandemia con el propósito de contribuir al diseño de políticas públicas. Para mayor información consultar https://www.argentina.gob.ar/ciencia/agencia/acciones-covid-19/pisac-covid-19.

[2]El proyecto se tituló “La reconfiguración de las desigualdades vinculadas a la educación secundaria argentina en situación de pandemia/postpandemia” y fue coordinado por Renata Giovine (UNICEN).

[3]La iniciativa y el sitio Base de Conocimiento RIES se pueden consultar en: https://www.ecys.flacso.org.ar/ries y en http://baseries.flacso.org.ar/

*

Nancy Montes es Especialista en Indicadores Sociales y demográficos, Universidad de Buenos Aires; Licenciada en Sociología, Universidad de Buenos Aires; Investigadora del Programa Educación, Conocimiento y Sociedad, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede Argentina, Argentina. E-mail: nmontes@flacso.org.ar

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Claudia Jacinto es Dra. en Estudios de América Latina, Sociología de la Universidad París III, Francia; Investigadora Principal del CONICET, CIS-IDES; Coordinadora del Programa de Estudios sobre Juventud, Educación y Trabajo; Miembro de la Academia Internacional de Educación, Argentina. E-mail:cjacinto@ides.org.ar